{"id":34233,"date":"2022-03-22T23:00:00","date_gmt":"2022-03-22T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-03-22T23:00:00","modified_gmt":"2022-03-22T23:00:00","slug":"una-fantasia-hecha-realidad-tercera-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/una-fantasia-hecha-realidad-tercera-parte\/","title":{"rendered":"Una fantas\u00eda hecha realidad (Tercera parte)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34233\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Aunque los dos fines de semana que hab&iacute;a pasado Paula con F&eacute;lix,&nbsp; el maduro socio de su padre, hab&iacute;an sido de lo m&aacute;s placenteros, ambos sab&iacute;an que aquella relaci&oacute;n era de alto riesgo.&nbsp; Si se llegaba a saber, las consecuencias pod&iacute;an ser devastadoras, especialmente para F&eacute;lix. Esa es la raz&oacute;n por la cual acordaron terminar con sus apasionados encuentros. Paula era consciente de lo peligroso de aquella relaci&oacute;n, pero echaba mucho de menos el sexo que hab&iacute;a disfrutado con el experimentado maduro. Su amiga Anna era la &uacute;nica que estaba al tanto de la relaci&oacute;n y posterior ruptura. Fue ella la que le propuso a Paula salir de marcha para olvidar a su a&ntilde;orado maduro.<\/p>\n<p>Ya llevaban unos cuantos mojitos tomados y estaban las dos bailando en la pista de la disco, cuando Paula vio a Carlos, su profesor de historia del arte en la universidad, junto a otro hombre, sentados en la barra.<\/p>\n<p>-&iquest;Ves a aquellos dos en la barra? -le dijo al o&iacute;do a Anna y se&ntilde;alando el sitio donde estaban -pues el m&aacute;s alto es Carlos, el profe del que te he hablado alguna vez. Ah que est&aacute; bueno!!<\/p>\n<p>-Pues no est&aacute; nada mal, la verdad, un madurito interesante. Y su amigo tampoco est&aacute; mal. Vamos a abordarlos!! -le respondi&oacute; Anna que era la m&aacute;s atrevida de las dos.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; dices t&iacute;a? Que es mi profe. &iquest;C&oacute;mo vamos a ligar con ellos?<\/p>\n<p>-&iquest;Cu&aacute;ntas veces me has dicho que te lo tirar&iacute;as? &iexcl;Aprovecha la oportunidad! Y as&iacute; te olvidas de tu amado F&eacute;lix, jajaja.<\/p>\n<p>-Ufff, no s&eacute; t&iacute;a, me da corte -titube&oacute; Paula, aunque la verdad es que hab&iacute;a empezado a notar ese caracter&iacute;stico cosquilleo en el vientre que sent&iacute;a cuando se excitaba, se&ntilde;al que su cuerpo le ped&iacute;a hacer caso a su amiga.<\/p>\n<p>Anna la agarr&oacute; de la mano y la arrastr&oacute; hacia la barra hasta que se plantaron delante de los dos hombres.<\/p>\n<p>-Hola! &iquest;T&uacute; eres Carlos verdad? Yo soy Anna, amiga de Paula. A Paula ya la conoces, &iquest;no? -les solt&oacute; Anna con la m&aacute;s provocativa de sus sonrisas<\/p>\n<p>Los dos hombres las miraron sorprendidos de que aquellas dos bellas jovencitas se les acercaran. No era frecuente que dos chicas de 19 a&ntilde;os buscaran rollo con dos cuarentones.<\/p>\n<p>-&iexcl;Vaya Carlos! qu&eacute; escondido te lo ten&iacute;as. &iexcl;Vaya amigas m&aacute;s guapas que tienes! Yo soy Luis, por cierto, amigo de Carlos -respondi&oacute; el acompa&ntilde;ante del profesor, levant&aacute;ndose para besar en las mejillas a ambas chicas -&iexcl;Encantado de conoceros!<\/p>\n<p>-Pa&hellip; Paula, claro, de la universidad&hellip; ahora caigo -balbuce&oacute; Carlos que al principio no acababa de reconocer a su alumna.<\/p>\n<p>La situaci&oacute;n de los dos hombres era parecida a la de las amigas. Carlos hac&iacute;a unos meses que se hab&iacute;a separado de su mujer y Luis, el m&aacute;s extrovertido y echado palante de los dos, le hab&iacute;a obligado a salir de marcha para olvidar sus penas y a ser posible, ligar. A Paula le dio gracia ver tan indeciso y t&iacute;mido a su profesor que parec&iacute;a tan seguro de s&iacute; mismo cuando daba clases y eso es lo que la decidi&oacute; a provocarlo.<\/p>\n<p>-Vamos a bailar, &iquest;no? -se sorprendi&oacute; a s&iacute; misma con la propuesta<\/p>\n<p>-Si claro, vamos a bailar! -respondieron Luis y Anna casi a la vez<\/p>\n<p>Carlos no tuvo m&aacute;s remedio que seguirlos, aunque no se sent&iacute;a nada c&oacute;modo haciendo el rid&iacute;culo en la pista. Trataba de seguir los movimientos de Paula, que se contorsionaba provocativa delante de &eacute;l. A ella le encantaba bailar y aunque al principio se sinti&oacute; cohibida, cada vez le gustaba m&aacute;s la situaci&oacute;n. A menudo hab&iacute;a fantaseado ir al despacho de Carlos y provocarlo hasta acabar follando con &eacute;l sobre su escritorio. Y ahora lo ten&iacute;a all&iacute; delante, t&iacute;mido e inseguro, aunque por la forma en que la miraba estaba claro que sus provocaciones estaban causando efecto en &eacute;l. Hac&iacute;a semana que F&eacute;lix y Paula hab&iacute;an decidido no seguir con sus encuentros y ella tambi&eacute;n hab&iacute;a dejado a su novio, por lo que andaba sedienta de sexo. Las pajas mirando porno o leyendo relatos er&oacute;ticos le sab&iacute;an a poco, y su cuerpo, alentado por el efecto de los mojitos, clamaba por un buen polvo. As&iacute; que cuando empez&oacute; a sonar un reggaet&oacute;n, elev&oacute; el nivel de provocaci&oacute;n pegando su precioso culo al paquete de Carlos y frot&aacute;ndolo al ritmo desenfrenado de la m&uacute;sica. Para su satisfacci&oacute;n, pronto not&oacute; el bulto endurecido bajo los pantalones del sorprendido profesor, lo cual aument&oacute; a&uacute;n m&aacute;s la excitaci&oacute;n de la chica. Cuando acab&oacute; la canci&oacute;n, tom&oacute; de la mano a Carlos y lo arrastr&oacute; hacia los ba&ntilde;os. No era la primera vez que iba a follar en ellos, ah&iacute; es donde lo hizo por primera vez con su antiguo novio. Anna adivin&oacute; las intenciones de su amiga y decidi&oacute; seguir a la pareja con Luis.<\/p>\n<p>Las dos parejas entraron en el lavabo de mujeres y echaron el pestillo. Carlos la segu&iacute;a alucinado. Era Paula la que llevaba toda la iniciativa, aunque &eacute;l no hac&iacute;a nada para evitar lo que ten&iacute;a pinta de acabar en una relaci&oacute;n nada adecuada entre un profesor y su alumna. Paula se peg&oacute; a Carlos, que tras titubear unos segundos, correspondi&oacute; apasionado al jugoso beso de Paula, mientras colocaba sus manos sobre las respingonas nalgas de la chica y la atra&iacute;a contra &eacute;l. Tras el h&uacute;medo morreo, Paula volvi&oacute; a tomar la iniciativa y se arrodill&oacute; para desabrochar el pantal&oacute;n de Carlos y liberar la polla endurecida aprisionada por la ropa. Ella sonri&oacute; al ver lo avanzado de la erecci&oacute;n y mir&aacute;ndolo a los ojos, la empez&oacute; a mamar. &Eacute;l cerr&oacute; los suyos para concentrarse en la maravillosa sensaci&oacute;n de los labios y la lengua de la chica desliz&aacute;ndose sobre su verga y empap&aacute;ndola con su saliva. Carlos no hab&iacute;a tenido suerte en sus relaciones anteriores en lo que respecta al sexo oral, sus primeras novias resultaron torpes en ese aspecto y su exmujer directamente se negaba a ese tipo de pr&aacute;ctica. La mamada que le estaba dando Paula era sin duda la m&aacute;s deliciosa hasta la fecha.<\/p>\n<p>Mientras tanto, junto a ellos, Anna le aplicaba el mismo tratamiento a Luis, que aunque acababa de conocer a la chica, estaba encantado con la deliciosa mamada. De hecho, al cabo de un rato de dejarse hacer, agarr&oacute; entre sus manos la cabeza de Anna y empez&oacute; a marcar el ritmo y la profundidad de las chupadas.<\/p>\n<p>Carlos, por su parte, apart&oacute; suavemente a Paula cuando sinti&oacute; que estaba a punto de correrse. Ella se incorpor&oacute; y volvieron a besarse.<\/p>\n<p>-&iexcl;Follam&eacute;! -le susurr&oacute; ella cuando separaron sus bocas.<\/p>\n<p>Apoyando las manos sobre el lavabo, recogi&oacute; su minifalda hasta la cintura y apart&oacute; la tira de su tanga para mostrar su encantador culo alzado y su sexo abierto y brillante de humedad. Carlos comprob&oacute; con sus dedos que los labios vaginales de Paula estaban empapados y tras hundirlos dentro y arrancarle gemidos de placer, los sac&oacute; para clavarle su verga, dur&iacute;sima y cubierta de saliva. La polla se desliz&oacute; suavemente dentro del co&ntilde;o profusamente lubricado. Olvidadas ya todas sus reticencias &eacute;ticas y morales sobre la conveniencia de relacionarse con una de sus alumnas, Carlos se entreg&oacute; a la lujuria del momento y empez&oacute; a follarla con intensidad creciente, a lo cual Paula respondi&oacute; con gemidos de placer cada vez m&aacute;s escandalosos. Apenas tardaron un par de minutos en correrse los dos. Paula se limpi&oacute; con papel higi&eacute;nico los muslos pringados de flujos y el chochito empapado, se recoloc&oacute; el tanga y la minifalda. Mientras tanto, Luis segu&iacute;a follando la boca de Anna y acab&oacute; corri&eacute;ndose en ella. Salieron los 4 del ba&ntilde;o sonrientes, observados por las chicas que hab&iacute;an formado cola esperando a poder acceder al servicio, Carlos un poco avergonzado, Anna algo frustrada pues echaba en falta un orgasmo, Paula y Luis los m&aacute;s satisfechos. Tras tomarse una par de copas m&aacute;s y bailar de nuevo, especialmente las dos chicas, acordaron acompa&ntilde;ar a los dos hombres al piso de Luis. Ah&iacute; sigui&oacute; la juerga. Volvieron a follar, las dos parejas una junto a la otra, esta vez m&aacute;s c&oacute;modos, sentados en el amplio sof&aacute; de la sala. Anna cabalgando a Luis, quiso controlar el polvo y consigui&oacute; correrse un par de veces antes de que &eacute;l lo hiciera. Paula y Carlos se lo tomaron con m&aacute;s calma, prodigando los besos y las caricias antes de follar en diferentes posturas sin apremios. Ya estaba amaneciendo cuando las dos amigas abandonaron el piso de Luis para volverse cada una a sus casas paternas.<\/p>\n<p>Ya pasado el fin de semana y de vuelta a las clases en la Universidad, Paula no dejaba de pensar en Carlos. El sexo con &eacute;l hab&iacute;a resultado tan placentero como se lo hab&iacute;a imaginado en sus fantas&iacute;as, pero faltaba un detalle. Siempre hab&iacute;a fantaseado que follar&iacute;a con &eacute;l en su despacho de la Universidad. Se le antojaba de lo m&aacute;s morboso. Eso es lo que le hizo decidirse a presentarse en el despacho del profesor el mi&eacute;rcoles por la ma&ntilde;ana, cuando &eacute;l ten&iacute;a hora de consulta con los alumnos.<\/p>\n<p>Carlos tampoco pod&iacute;a quitarse de la cabeza la experiencia del fin de semana. Nunca hubiera imaginado que aquella preciosa joven que ten&iacute;a como alumna pudiera estar interesada en &eacute;l y menos a&uacute;n que pudieran acabar follando. Los remordimientos le amargaban, nunca hab&iacute;a tenido una relaci&oacute;n con una alumna (aunque deb&iacute;a confesar que m&aacute;s de una vez lo hab&iacute;a fantaseado) y sab&iacute;a que si se llegara a saber ser&iacute;a el fin de su carrera docente. Y sin embargo, cada vez que pensaba en el fin de semana, no pod&iacute;a evitar una furiosa erecci&oacute;n. En eso estaba cuando vio aparecer a Paula en su despacho.<\/p>\n<p>-Pa&hellip; Paula. T&uacute; por aqu&iacute;, qu&eacute; sorpresa -es lo &uacute;nico que atin&oacute; a balbucear, sonroj&aacute;ndose hasta las orejas. Aquello a Paula le pareci&oacute; encantador. Le encantaba provocar a su profesor y ver sus reacciones. Sonriendo p&iacute;cara, cerr&oacute; la puerta tras entrar en el despacho y ech&oacute; el pestillo. Luego se acerc&oacute; al sorprendido profesor que no sab&iacute;a a qu&eacute; hab&iacute;a venido la chica pero se lo empezaba a imaginar por los movimientos felinos con los que se dirig&iacute;a hacia &eacute;l y la sonrisa lujuriosa.<\/p>\n<p>-&iquest;Sabes? No he podido dejar de pensar en nosotros dos el s&aacute;bado&hellip; el polvo salvaje en el lavabo y luego en el piso de Luis. Ufff, me pongo cachonda s&oacute;lo de pensarlo. &iquest;T&uacute; no? -le dijo mientras se sentaba frente a &eacute;l sobre su escritorio y le acercaba los labios entreabiertos, ofrecidos, vulnerables.<\/p>\n<p>-Paula&hellip; aqu&iacute; no, no podemos&hellip; -volvi&oacute; a tartamudear Carlos, sin poder apartar la mirada de los deseables labios que se le acercaban y que le hicieron callar cuando se juntaron con los suyos.<\/p>\n<p>No pudo resistirse a besar aquellos suaves y delicados labios, corresponder a la dulce lengua que se colaba en su boca. Paula interrumpi&oacute; el beso separ&aacute;ndose de Carlos y apoyando las manos sobre el escritorio se inclin&oacute; hacia atr&aacute;s para alzar sus peque&ntilde;os pero turgentes pechos que se marcaban bajo la ajustada camiseta, mientras separaba sus piernas. La minifalda recogida hacia sus caderas dej&oacute; a la vista su entrepierna. La sutil tira del tanga negro que llevaba puesto apenas ocultaba su rajita y dejaba a la vista los oscuros labios vaginales. Cuando separ&oacute; a&uacute;n m&aacute;s las piernas y apart&oacute; la tira del tanga, la visi&oacute;n que ofreci&oacute; Paula a Carlos de su chochito hizo que &eacute;l se estremeciera de deseo. Sin poder resistirse, se inclin&oacute; para besar y lamer los ofrecidos labios verticales. Su lengua busc&oacute; ansiosa el bot&oacute;n del cl&iacute;toris que empezaba a abultarse. Pronto el co&ntilde;ito se inund&oacute; de flujos que Carlos lami&oacute; goloso. Paula sujet&oacute; entre sus manos la cabeza del profesor para presionarla contra su ardiente co&ntilde;ito. &Eacute;l redobl&oacute; el entusiasmo de sus labios y su lengua hurgando la lubricada cueva de placer, hasta que le provoc&oacute; el primer orgasmo. Carlos sorbi&oacute; goloso los abundantes flujos que acompa&ntilde;aron a la corrida.<\/p>\n<p>Lejos de darse por satisfecha tras aquel orgasmo, Paula suplic&oacute; con voz lujuriosa al hombre que la follara como a una perrita. Se baj&oacute; de la mesa, le dio la espalda y tras quitarse el tanga, se inclin&oacute; sobre el escritorio para alzar su culo en pompa y separar las piernas. Carlos tambi&eacute;n se incorpor&oacute;, liber&oacute; su polla de la opresi&oacute;n de los pantalones y la frot&oacute; sobre los labios vaginales empapados para acto seguido penetrar de una estocada el jugoso co&ntilde;ito. La foll&oacute; con una energ&iacute;a poco habitual en &eacute;l, casi con brutalidad, que se fue incrementando a medida que los gemidos de placer de la chica sub&iacute;an de tono. Ella se corri&oacute; otras dos veces antes de que Carlos descargara dentro de su vagina un portentoso flujo de semen&hellip;<\/p>\n<p>Cuando Paula sali&oacute; del despacho del profesor, se sent&iacute;a sucia, notaba como el semen se le escurr&iacute;a del co&ntilde;ito y resbalaba por sus muslos. Y sin embargo, le encantaba esa sensaci&oacute;n, notarse sucia, como una perrita en celo y sobre todo le encantaba como todo su cuerpo vibraba tras disfrutar de tres orgasmos.<\/p>\n<p>Otra de sus fantas&iacute;as, follar con su atractivo profesor en su despacho, se hab&iacute;a cumplido. Se pregunt&oacute; qu&eacute; otras fantas&iacute;as ten&iacute;a pendientes y podr&iacute;a cumplir.<\/p>\n<p>Como siempre, agradecer&eacute; vuestros comentarios y propuestas para seguir el relato, que pod&eacute;is dejar aqu&iacute; o enviar a mi correo, pachacamac61@outlook.es<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Aunque los dos fines de semana que hab&iacute;a pasado Paula con F&eacute;lix,&nbsp; el maduro socio de su padre, hab&iacute;an sido de lo m&aacute;s placenteros, ambos sab&iacute;an que aquella relaci&oacute;n era de alto riesgo.&nbsp; Si se llegaba a saber, las consecuencias pod&iacute;an ser devastadoras, especialmente para F&eacute;lix. 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