{"id":34243,"date":"2022-03-23T23:00:00","date_gmt":"2022-03-23T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-03-23T23:00:00","modified_gmt":"2022-03-23T23:00:00","slug":"la-esposa-de-mi-amigo-4-desatado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-esposa-de-mi-amigo-4-desatado\/","title":{"rendered":"La esposa de mi amigo (4): Desatado"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34243\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>All&iacute; estaba, cortando una camisa de bambula blanca a lo largo de toda la espalda de Susana, la cual hac&iacute;a al menos una hora no soltaba el asiento de la silla donde estaba sentada. Mariana, su hija, hab&iacute;a salido con unas amigas y su marido David, mi amigo de toda la vida, hac&iacute;a ya meses que la hab&iacute;a abandonado. Despu&eacute;s de cortar met&oacute;dicamente la camisa para que saliera sin que Susana soltara la silla, empec&eacute; a lamerle los pechos, mientras por encima de su ropa interior acariciaba sus labios, esa tanguita estaba empapada, ella gem&iacute;a y se retorc&iacute;a. &quot;No quiero que emitas un ruido, trolita. Entendido?&quot; Le dije, el poder que ella me estaba dando sobre s&iacute; misma me estaba embriagando, una parte de m&iacute; algo cruel sali&oacute; a flote y no la pude controlar.<\/p>\n<p>&quot;Si te escucho, vas a pasar toda la noche en esa silla&quot; acto seguido le met&iacute; un dedo, que se desliz&oacute; suavemente dentro de su conchita, escuch&eacute; como apretaba a&uacute;n m&aacute;s fuerte la silla, apretaba los dientes y apoyaba su boca contra uno de sus brazos pero sin emitir gemidos, as&iacute; jugu&eacute; con ella un rato, cambiando de ritmos, roz&aacute;ndole el cl&iacute;toris, lamiendo sus pezones, en un momento le tome la cara poni&eacute;ndola frente a la m&iacute;a y con dos dedos la masturbe furioso. Me deleite con la fuerza que hac&iacute;a para no emitir sonido mientras acababa, mis dedos estaban empapados, pero no dejaba de masturbarla.<\/p>\n<p>Cuando la hice acabar con mis dedos por tercera vez, estuve satisfecho, me pare y le ped&iacute; que me lamiera los huevos. C&oacute;mo explicarles lo delicada y afanosa que fue, los lami&oacute; y lleno de saliva de manera tal que me hizo ver estrellas. Ya caliente perdido la tom&eacute; de la cabeza y comenc&eacute; a cogerme su boca, metiendo la mitad de m&iacute; miembro la mayor&iacute;a de las veces pero de vez en cuando meti&eacute;ndolo todo, asfixi&aacute;ndola un segundo o dos hasta que empezaba a retorcerse. Se la saque y ella respiraba con dificultad, media atragantada de pija y yo casi al borde de acabar, con los huevos llenos de leche. Le met&iacute; la pija hasta el fondo asfixi&aacute;ndola, met&oacute;dicamente cont&eacute; hasta 5 y se la saque, despu&eacute;s cont&eacute; hasta 6 y despu&eacute;s hasta 7 y as&iacute; hasta que llegu&eacute; al 20.<\/p>\n<p>Le orden&eacute; soltar la silla, sus dedos estaban blancos, contracturados, a&uacute;n le costaba respirar y las convulsiones de las arcadas no terminaban. &ldquo;Ahora ya podes gemir, no te tapes la boca, te quiero escuchar, quiero que grites ahora&rdquo;. La puse en cuatro y me la cog&iacute; con furia, golpeando con m&iacute; pelvis para que sonara, le daba nalgadas fuertes, no la que le das a tu pareja sino nalgadas que dejaron m&iacute; mano marcada por d&iacute;as, ella gem&iacute;a, se retorc&iacute;a, ped&iacute;a m&aacute;s por favor que le pegara m&aacute;s fuerte. Finalmente despu&eacute;s de que acabar&aacute; unas cuantas veces con fuerza la tome del cabello obligando a que se arrodille en el piso, ella con los ojos llenos de l&aacute;grimas, me tomo de las nalgas y abri&oacute; la boca grande, sacando la lengua, con la mirada me suplicaba que se la diera toda. Me masturbe con furia, le daba cachetadas cuando trataba de cerrar un poco la boca, le escup&iacute; dentro de la boca, ella se relami&oacute; con una sonrisa de satisfacci&oacute;n y yo no aguante m&aacute;s&hellip; la solt&eacute;, le acab&eacute; en el pelo, la cara y el pecho, con los dedos solita se met&iacute;a m&iacute; semen en la boca mir&aacute;ndome a los ojos con cara de perversa. Me tuve que sentar porque mis piernas temblaban, &ldquo;Ahora dormite, que ya me canse de vos&rdquo; ella se arrastr&oacute; hasta la cama &ldquo;Si, papi, gracias, muchas gracias&rdquo; y se durmi&oacute; en el acto. Boca abajo pude ver sus nalgas rojas, con algunos hematomas que empezaban a formarse, me sonre&iacute; al ver mi mano marcada en sus nalgas, las piernas a&uacute;n le temblaban en espasmos cortos. Me limpie la pija con los restos de su camisa, me guarde su tanga empapada, tom&eacute; m&iacute; ropa y volv&iacute; a m&iacute; habitaci&oacute;n, sospechosamente m&iacute; b&oacute;xer ya no estaba sobre la cama, pero en ese momento no lo not&eacute;, dorm&iacute; bien. Al otro d&iacute;a todo sigui&oacute; como si nada, yo era el amigo de la familia que pasaba dos noches al mes como un favor, pero ya era el amante de Susana, sexo rudo y duro con m&iacute; sumisa. Al siguiente mes Mariana no se fue a ning&uacute;n lado y no pudimos hacer mucho, pero esa es otra historia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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