{"id":34353,"date":"2022-03-30T22:00:00","date_gmt":"2022-03-30T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-03-30T22:00:00","modified_gmt":"2022-03-30T22:00:00","slug":"mi-tio-julio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-tio-julio\/","title":{"rendered":"Mi t\u00edo Julio"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34353\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La d&eacute;cada de los 80 en Espa&ntilde;a supuso el despertar de un largu&iacute;simo letargo. Como siempre se dice, pasamos del blanco&amp;negro al color. La juventud rompi&oacute; con todos los c&aacute;nones establecidos hasta ese momento y una explosi&oacute;n socio-cultural lo inund&oacute; todo. Los que vivimos aquellos a&ntilde;os, a&uacute;n hoy sentimos nostalgia de aquellos tiempos y podemos asegurar que la mentalidad era mucha m&aacute;s abierta que la actual. Pero bueno, eso ser&iacute;a abrir un debate que no nos ocupa en esta historia.<\/p>\n<p>Pertenezco a la generaci&oacute;n del &quot;baby-boom&quot; surgido en los a&ntilde;os 70. Lo que hoy ha dado en llamarse &quot;boomer&quot; en ese af&aacute;n por americanizarlo todo. Soy el hijo mayor de mi madre. El &uacute;nico hombre, quiz&aacute; por eso puedo considerarme su ojito derecho. Ella fue una mujer de su &eacute;poca una abnegada madre de familia numerosa que desde su maternidad a los 22 a&ntilde;os no ha hecho otra cosa que vivir por y para sus descendientes. En el otro lado estaba su hermano, mi t&iacute;o Julio (todo un personaje).<\/p>\n<p>Diez a&ntilde;os menor que mi madre, Julio siempre vivi&oacute; la vida a tope. Juerguista, popular y mujeriego, ten&iacute;a un carisma especial. Era capaz de sacar una sonrisa de su hermana en medio de una de sus incontables ri&ntilde;as. Ella siempre dijo que era madre de 5 hijos y un hermano. Y no le faltaba raz&oacute;n. La diferencia de edad unida al car&aacute;cter protector de mi madre hac&iacute;a que asumiera m&aacute;s responsabilidades como educadora que las propias de una hermana.<\/p>\n<p>Julio vivi&oacute; la noche muy intensamente desde que en el a&ntilde;o 78 cumpliese la mayor&iacute;a de edad. En una ciudad costera y en pleno auge tur&iacute;stico como era M&aacute;laga en ese momento era casi inevitable. Mi t&iacute;o consumi&oacute; todo tipo de sustancias, bebi&oacute; todo el alcohol que hab&iacute;a en los bares y se foll&oacute; a cu&aacute;ntas mujeres se le pusieron a tiro. Hay que tener muy claro el contexto, Espa&ntilde;a primeros a&ntilde;os de democracia y la jet set aterrizando en la Costa del Sol.<\/p>\n<p>Todo esto hizo que yo idolatrase al hermano de mi madre. Era una especie de &iacute;dolo para un ni&ntilde;o como yo. Un tipo un tir&oacute;n popular innegable que muchas veces me adoptaba como su &quot;mascota&quot;. En m&aacute;s de una ocasi&oacute;n le serv&iacute; como im&aacute;n para alguna chica que se acercaba a &eacute;l con la excusa de hacerme algunas caranto&ntilde;as. A medida que fui creciendo fui tomando conciencia del car&aacute;cter mujeriego de mi t&iacute;o Julio. En plena adolescencia le conoc&iacute; una relaci&oacute;n con una casada mayor que &eacute;l que desemboc&oacute; en una gran bronca con mi madre.<\/p>\n<p>La mujer estaba dispuesta a dejar a su familia (marido e hijos) por irse con mi t&iacute;o. Mi madre tuvo que intervenir para evitar que la mujer cometiera semejante locura. Incluso convenci&oacute; a su hermano Julio para que metiera tierra de por medio y durante un a&ntilde;o se larg&oacute; a vivir a Asturias. A su vuelta, la historia con la casada se hab&iacute;a difuminado en el tiempo y las aguas volv&iacute;an a su cauce.<\/p>\n<p>Julio abri&oacute; un bar de copas en el a&ntilde;o 86. Junto a un amigo pusieron a rodar un negocio de ocio nocturno que, como todo lo que tocaba mi t&iacute;o, se convirti&oacute; en referente. Un garito con buena m&uacute;sica en directo y una clientela con sed suficiente como para llenar los bolsillos de los due&ntilde;os. Yo segu&iacute;a adentr&aacute;ndome en la adolescencia con mi t&iacute;o Julio c&oacute;mo espejo donde mirarme.<\/p>\n<p>As&iacute; llegamos al a&ntilde;o 89, el momento clave de esta historia. A mis 18 a&ntilde;os hacia pocos meses que hab&iacute;a perdido la virginidad pero poco m&aacute;s. Alguna mamada espor&aacute;dica, un polvo furtivo pero lejos de los registros de mi &iacute;dolo. &Eacute;l, mi t&iacute;o Julio, el hermano de mi madre, a sus 29 a&ntilde;os segu&iacute;a con su exitoso bar de copas. En aquellos tiempos llevaba medio a&ntilde;o saliendo con una chica cinco a&ntilde;os menor. Una madrile&ntilde;a, estudiante de arquitectura, que se hab&iacute;a quedado enganchada del ambiente de la ciudad y de Julio.<\/p>\n<p>Astrid era una morenaza de 24 a&ntilde;os que formaba con mi t&iacute;o una pareja de anuncio. Con sus ojazos negros, labios carnosos, p&oacute;mulos prominentes, unas tetas de esc&aacute;ndalo y su pensado a lo Cleopatra, era el morbo personificado. Yo, como todos, est&aacute;bamos &quot;enamorados&quot; de aquel bellez&oacute;n de mujer. A todo eso se le un&iacute;a una leyenda que dec&iacute;a que Astrid era una fiera sexual. Julio ni confirmaba ni desment&iacute;a. Se limitaba a sonre&iacute;r cuando me armaba de valor y le preguntaba por aquellos comentarios. Lo que provocaba que mi libido se disparase y me matar&aacute; a pajas pensando en la novia de mi t&iacute;o. Para colmo, ella se mostraba extremadamente cari&ntilde;osa conmigo. Yo supon&iacute;a que mi t&iacute;o le hablaba de mis dudas sobre ella y Astrid se re&iacute;a de mi actuando como una calienta pollas.<\/p>\n<p>Durante el mes de agosto de ese a&ntilde;o 89 actu&oacute; Radio Futura en el campo de f&uacute;tbol de Torremolinos, a media hora de la capital de la Costa del Sol. Astrid hab&iacute;a comprado entradas para ver al grupo de Santiago Auseron para ir con Julio y su socio en el bar con su pareja. Pero todo se torci&oacute; para los hombres cuando el exceso de trabajo en el garito les oblig&oacute; a quedarse en M&aacute;laga. Sus parejas no est&aacute; a&uacute;n dispuestas a perderse el convierto, as&iacute; que no se les ocurri&oacute; mejor idea que invitarnos a mi amigo Carlos y a mi. No nos lo pod&iacute;amos creer, dos adolescentes de 18 a&ntilde;os acompa&ntilde;ados a dos pibones de 24 a un concierto de Radio Futura.<\/p>\n<p>Natalia, la amiga de Astrid, condujo el VW Golf GTi de su novio y en 30 minutos llegamos al campo de f&uacute;tbol. La verdad es que mi amigo y yo est&aacute;bamos un poco descolocados. Fueron las chicas las que nos marcaron el ritmo. Nos acercamos a una de las improvisadas barras a pedir unas &quot;macetas&quot; de cerveza con las que combatir el calor. Ellas se liaron un porro que nos fuimos pasando. En medio de aquel ambiente de libertad adulta fuimos entrando en ambiente.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unos teloneros locales aparecieron en el escenario Radio Futura en medio de una ovaci&oacute;n. Para entonces nosotros est&aacute;bamos totalmente animados. El alcohol y el hach&iacute;s hab&iacute;a diluido cualquier atisbo de pudor y los roces entre los cuatros eran menos inocentes de lo que debieran ser. Durante la segunda parte del concierto Astrid, totalmente desinhibida, me pidi&oacute; que la acompa&ntilde;ara a mear (los servicios estaban desbordados). Me llev&oacute; de la mano hasta un lugar oculto a la vista del resto y ante mis at&oacute;nitos ojos, se levant&oacute; la minifalda vaquera y se baj&oacute; las bragas, dej&aacute;ndome ver un precioso co&ntilde;o con una franja de pelo negro (seg&uacute;n la moda de esos a&ntilde;os).<\/p>\n<p>Mientras vac&iacute;a a su vejiga, la novia de mi t&iacute;o emit&iacute;a un sonido gutural a medio camino entre la satisfacci&oacute;n y el placer muy parecido a un gemido. Lo hac&iacute;a mir&aacute;ndome a los ojos con una media sonrisa p&iacute;cara que hizo que me empalmar de inmediato:<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta mi co&ntilde;o? -dijo Astrid con la cadencia propia de la mezcla de sustancia que llevaba en sangre.<\/p>\n<p>-&#8230;Si&#8230; -Dije titubeando.<\/p>\n<p>-Tu t&iacute;o dice que has o&iacute;do leyendas sobre m&iacute;.<\/p>\n<p>Me ruboric&eacute; mientras mi polla segu&iacute;a creciendo dentro de mi pantal&oacute;n vaquero. En ese momento, Astrid se levant&oacute;, se subi&oacute; las bragas y se recompuso la mini falda. Sin darme tiempo a reaccionar se lanz&oacute; contra mi boca y me meti&oacute; la lengua.<\/p>\n<p>-Pues ahora lo vas a comprobar.<\/p>\n<p>Sin ser consciente de lo que se me ven&iacute;a encima, me agarro de la mano y me llevo donde estaban nuestros amigos. Le pidi&oacute; las llaves del coche a Natalia y me dirigi&oacute; al aparcamiento. Recorrimos la distancia deprisa y en silencio. Cuando me quise dar cuenta estaba en el asiento trasero del Golf GTi del socio de mi t&iacute;o, con su novia a horcajadas comi&eacute;ndome la boca. Las manos de Astrid me agarraban por la nuca al tiempo que las m&iacute;as iban desde sus tetas hasta sus piernas.<\/p>\n<p>En un momento dado, la mujer se separ&oacute; de mi y se desabroch&oacute; la camisa de gasa negra semitransparente dejando a la vista un sujetador de encajes que dif&iacute;cilmente conten&iacute;an sus impresionantes tetas. Torpemente lleve mis dedos a su espalda para desabrochar la prenda. Desafiando la gravedad, ante mi aparecieron dos extraordinarias tetas de piel m&aacute;s clara que el resto del cuerpo propia del efecto del bikini en la playa, con una aureola de color marr&oacute;n oscuro y un pez&oacute;n gordo y erecto que apuntaba hacia arriba.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; sin reacci&oacute;n. A pesar de no ser virgen mi inexperiencia era evidente. Fue ella qui&eacute;n agarr&oacute; mi mano y la pos&oacute; sobre su teta. Poco a poco me fui soltando cuando ella me volvi&oacute; a comer la boca. Comenc&eacute; a acariciar las tetas y pellizcar los pezones, sorprendido por la dureza. Ella se mov&iacute;a sobre mi paquete. Restregando sus bragas, a estas alturas empapadas de flujo, contra mi pantal&oacute;n:<\/p>\n<p>-&iquest;A ver qu&eacute; tenemos aqu&iacute;? -Dijo la novia de mi t&iacute;o haciendo hueco entre nuestros cuerpos.<\/p>\n<p>Con asombrosa habilidad, Astrid, abri&oacute; mi pantal&oacute;n y libero mi polla totalmente erecta. Comenz&oacute; a masturbarme lentamente al tiempo que acercaba sus tetas a mi boca. Tem&iacute; por un momento correrme demasiado pronto. De repente la novia de mi primo se detuvo. Se acomod&oacute;, se levant&oacute; la falda vaquera y se retir&oacute; las bragas a un lado. Poco a poco comenz&oacute; a descender sobre mi polla.<\/p>\n<p>Pude sentir como sus labios vaginales se iban abriendo a medida que el capullo se introduc&iacute;a. Ella acompa&ntilde;aba la penetraci&oacute;n con un sonoro suspiro de satisfacci&oacute;n que se transform&oacute; en un gemido de placer al sentirse empalada por mi polla. Yo sent&iacute;a que me derret&iacute;a con la polla dentro de la ardiente raja de Astrid. M&aacute;s a&uacute;n cuando la novia de mi t&iacute;o Julio comenz&oacute; una cabalgada, lenta al principio para ir acelerando hasta convertirse en fren&eacute;tica. Su culo topaba contra mis muslos produciendo un sensual sonido. Agarrada a mis hombros, la mujer gem&iacute;a, gritaba y suspiraba a medida que sus terribles sentadas llevaban mi polla muy dentro de su vagina. Sentado en el asiento trasero del VW Golf GTi del socio de mi t&iacute;o, su novia me cabalgaba como una aut&eacute;ntica fiera sexual. Sus tetas botaban de manera morbosa justo delante de m&iacute; cara. Mi polla se clavaba en lo m&aacute;s profundo de su co&ntilde;o con cada sentada de ella. De repente comenz&oacute; a masajear su cl&iacute;toris con los dedos sin dejar de cabalgarme. Yo la agarraba por las nalgas:<\/p>\n<p>-S&iacute;, joder, si&#8230; -Ella gritaba en estado &eacute;xtasis.<\/p>\n<p>-Me voy a correr&#8230;<\/p>\n<p>-Hazlo dentro que tomo la p&iacute;ldora&#8230; No me la saques ahora joder&#8230;<\/p>\n<p>No pude aguantar m&aacute;s y con un grito alcanc&eacute; un maravilloso orgasmo eyaculando dentro del co&ntilde;o de Astrid. Ella no tard&oacute; en llegar con otro desgarrador grito, despu&eacute;s de morder mi hombro, y echando la cabeza hacia atr&aacute;s. Durante unos segundos quedamos rendidos. Ella sobre m&iacute; hasta que logramos reponernos. Yo no me pod&iacute;a creer lo que acababa de vivir en ese coche. Con cara de bobo observaba como Astrid se recompon&iacute;a y encend&iacute;a un porro que ten&iacute;a preparado en su bolso. Despu&eacute;s de una larga calada me lo pas&oacute; antes de salir del coche y dirigirnos de nuevo al concierto con nuestros amigos.<\/p>\n<p>Cuando llegamos Carlos y Natalia estaban cogidos por la cintura. Nos sonrieron y la chica le pidi&oacute; las llaves del coche a su amiga. Era el turno de ellos. Mi amigo y yo nunca pod&iacute;amos imaginar que aquella noche pudiera cambiar de esa manera. &Eacute;ramos dos adolescentes acompa&ntilde;ando a dos t&iacute;as mayores que nosotros y con novios. En mi caso, pod&iacute;a llegar a convertirse en t&iacute;a pol&iacute;tica, como finalmente sucedi&oacute;.<\/p>\n<p>A d&iacute;a de hoy, Astrid tiene 57 a&ntilde;os y sigue casada con mi t&iacute;o Julio de 62, adem&aacute;s de ser la madre de mis dos primos menores. Yo, a mis 50 estoy casado y tengo tres hijas. Nunca hemos vuelto a hablar de lo que ocurri&oacute; aquella noche en el asiento trasero de un coche durante un concierto de Radio Futura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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