{"id":34355,"date":"2022-03-31T11:15:59","date_gmt":"2022-03-31T11:15:59","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-03-31T11:15:59","modified_gmt":"2022-03-31T11:15:59","slug":"aprendiendo-a-conocerme-y-a-aceptar-mi-cuerpo-con-los-amigos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aprendiendo-a-conocerme-y-a-aceptar-mi-cuerpo-con-los-amigos\/","title":{"rendered":"Aprendiendo a conocerme y a aceptar mi cuerpo con los amigos"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34355\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Poco antes de empezar mi relaci&oacute;n con Helena, hice amistad con un vecino de la misma calle donde yo viv&iacute;a llamado Luis. El vino a Bogot&aacute; buscando mejores condiciones de trabajo y trajo a su familia y con el tiempo nos hicimos buenos amigos. Su esposa Damaris inicialmente no quer&iacute;a venir a esta ciudad por distintas razones, sin embargo no ten&iacute;a opci&oacute;n.<\/p>\n<p>Como &eacute;ramos vecinos yo iba seguido a su casa y a veces hac&iacute;amos planes con su familia.<\/p>\n<p>Luis y Damaris son un matrimonio con 3 hijas y son oriundos del Urab&aacute; antioque&ntilde;o, una regi&oacute;n en la costa caribe colombiana cerca de la frontera con Panam&aacute;.<\/p>\n<p>Fuimos vecinos por espacio de dos a&ntilde;os y medio tras lo cual ellos decidieron regresar a su lugar de origen. Despu&eacute;s de ese tiempo nuestra amistad estaba bien afianzada y ya &eacute;ramos como de una misma familia.<\/p>\n<p>Damaris es una mujer de piel morena, delgada, 1.60 m de estatura, cabello ondulado estilo afro y unos hermosos y brillantes ojos color miel. Luis es moreno, 1.65 m de estatura y cabello corto.<\/p>\n<p>Alg&uacute;n tiempo despu&eacute;s que ellos partieron de regreso quise ir a visitarlos a su casa y program&eacute; un viaje para mitad de a&ntilde;o.<\/p>\n<p>Luis ten&iacute;a entonces 42 a&ntilde;os y Damaris 45, yo ten&iacute;a 26.<\/p>\n<p>Su pueblo natal y donde estaban viviendo ahora nuevamente es un lugar peque&ntilde;o y de clima c&aacute;lido rondando los 30 &ndash; 35 grados de temperatura media todo el a&ntilde;o, su econom&iacute;a est&aacute; basada en la agricultura y no es un lugar tur&iacute;stico, tampoco est&aacute;n acostumbrados a recibir visitas de gente de ciudad por lo que cuando esto sucede es visto casi como un acontecimiento. Por su clima veraniego y su idiosincrasia, la gente suele vestir de manera muy sencilla y descomplicada con atuendos ligeros y poca ropa.<\/p>\n<p>La casa de Luis y Damaris es peque&ntilde;a y de una sola planta. En el frente tiene un peque&ntilde;o porche y dos sillas mecedoras. Nada m&aacute;s entrar a mano izquierda est&aacute; la sala, enseguida la cocina, luego el ba&ntilde;o y al fondo un peque&ntilde;o patio trasero donde colgaban la ropa lavada para que el viento la secara. A mano derecha est&aacute;n las habitaciones, tres en total. Luis y su esposa duermen en la primera habitaci&oacute;n desde la entrada, sus hijas en la habitaci&oacute;n del medio y a m&iacute; me daban la habitaci&oacute;n del fondo, que queda justo enfrente del ba&ntilde;o y al lado del patio trasero.<\/p>\n<p>En esta casa la &uacute;nica puerta es la de la entrada, las habitaciones al igual que el ba&ntilde;o solo cuentan con una delgada cortina a manera de puerta y cuando el viento sopla se levantan dejando ver hacia el interior.<\/p>\n<p>La primera vez que fui a visitarlos me cost&oacute; trabajo acostumbrarme a la poca privacidad de la casa pero para ellos era algo completamente normal pues como mencion&eacute;, por el clima c&aacute;lido no era buena idea colocar puertas o ventanas interiores para que el aire pudiera circular libremente y refrescar la casa, por lo mismo la gente suele andar con ropas muy ligeras, incluso yo permanec&iacute;a todo el d&iacute;a en la casa apenas con una pantaloneta.<\/p>\n<p>La gente tomaba el hecho de andar en ropa ligera con toda naturalidad y en el d&iacute;a a d&iacute;a pod&iacute;a darme cuenta de que en todas partes era m&aacute;s o menos lo mismo. Damaris por ejemplo, acostumbraba a vestir con ropas holgadas como vestidos claros de una sola pieza con escote pronunciado y falda un poco encima de la rodilla y una tanga debajo pero sin usar sost&eacute;n, y con ciertos movimientos que hac&iacute;a pod&iacute;a verse perfectamente la redondez y el buen tama&ntilde;o de sus senos a flor de piel, o tambi&eacute;n pod&iacute;a usar una camiseta con pantal&oacute;n corto igualmente sin sost&eacute;n.<\/p>\n<p>La rutina diaria de mis amigos era simple: Luis sal&iacute;a a trabajar a las 5 am y volv&iacute;a alrededor de las 3 pm, la hija mayor estudiaba una carrera t&eacute;cnica en el d&iacute;a y regresaba entre las 4 y 5 pm, la segunda hija estaba terminando la secundaria y regresaba pasado el mediod&iacute;a y Damaris se quedaba en casa con la ni&ntilde;a peque&ntilde;a, preparando el almuerzo y atendiendo los quehaceres de la casa.<\/p>\n<p>Yo me levantaba por lo general alrededor de las 8 am, r&aacute;pidamente me quitaba la pantaloneta y me colocaba la toalla en la cintura y pasaba a darme un duchazo mientras Damaris me serv&iacute;a algo para desayunar, despu&eacute;s me iba a dar una vuelta por el pueblo con alguno de sus parientes o me quedaba conversando con ella y de vez en cuando ech&aacute;ndole una mano con sus tareas.<\/p>\n<p>Por el calor y la humedad que hace all&iacute;, pues este lugar queda cerca del mar y de la selva del Dari&eacute;n, la gente acostumbra a ba&ntilde;arse dos y tres veces en el d&iacute;a.<\/p>\n<p>A pesar de la comodidad de estar en su casa y de volver a compartir con mis viejos amigos, para m&iacute; fue muy traum&aacute;tico desde el primer d&iacute;a acostumbrarme a utilizar un ba&ntilde;o pr&aacute;cticamente abierto donde pod&iacute;a quedar expuesto a la vista de cualquier persona de la casa, y de hecho muchas veces me sucedi&oacute; que mientras estaba tomando una ducha o haciendo mis necesidades, soplaba el viento y levantaba completamente la delgada cortina pl&aacute;stica que hac&iacute;a las veces de &ldquo;puerta&rdquo; del peque&ntilde;o ba&ntilde;o y si en ese preciso momento Damaris estaba en el patio, o justo iba pasando frente al ba&ntilde;o, quedaba yo totalmente expuesto ante sus ojos a cosa de tres metros de distancia o menos.<\/p>\n<p>La primera vez que ella me vio as&iacute; me dio mucha verg&uuml;enza, se me subieron los colores al rojo e intent&eacute; taparme angustiado, me hubiera escondido pero estando en la ducha no hab&iacute;a ad&oacute;nde ir y ni que decir al d&iacute;a siguiente cuando por accidente me encontr&oacute; orinando. Eran como las 7 am y yo me despert&eacute; porque ten&iacute;a muchas ganas de ir al ba&ntilde;o. Damaris en ese momento estaba en su habitaci&oacute;n as&iacute; que no nos vimos. Entr&eacute; al ba&ntilde;o que quedaba enfrente de mi habitaci&oacute;n y empec&eacute; a orinar y de repente se levant&oacute; esa cortina y ella ya estaba ah&iacute; en el patio de frente a m&iacute; a unos tres metros de distancia bajando una ropa, volte&eacute; a verla y ella tambi&eacute;n me mir&oacute;, me salud&oacute; normal como si nada y yo qued&eacute; en shock. Cort&eacute; autom&aacute;ticamente el chorro, no pod&iacute;a orinar si ella me estaba mirando, incluso si solo escuchaba el sonido que se hace al orinar, as&iacute; que tuve que esperar a que ella se retirara de all&iacute; para poder terminar de orinar tranquilo, me sent&iacute;a verdaderamente avergonzado.<\/p>\n<p>Damaris, que por naturaleza siempre ha sido una mujer muy relajada y descomplicada, que dice las cosas como son, por supuesto se dio cuenta de mis apuros y entendi&oacute; mi situaci&oacute;n, y tomando las cosas con calma me dijo que me tranquilizara y me olvidara de eso, que no hab&iacute;a pasado nada. Me explic&oacute; que en esa zona del pa&iacute;s las costumbres son diferentes de la ciudad, que un cuerpo desnudo no ten&iacute;a por qu&eacute; ser necesariamente sexualizado, me dijo que la desnudez estaba un poco m&aacute;s normalizada desde la casa paterna tanto para hombres como para mujeres y que ella aparte de su marido, sus parejas anteriores, un par de amigos y alguno que otro vecino descuidado, tambi&eacute;n hab&iacute;a visto desnudos a sus hermanos y su pap&aacute;, entonces que no me asustara porque ella estaba segura que yo entre mis piernas no ten&iacute;a nada que ya no hubiera visto antes, aunque obviamente todo ten&iacute;a sus l&iacute;mites, tampoco era cosa de andar desnudo todo el d&iacute;a ni todas las veces por la casa, era algo as&iacute; como un naturismo pasivo, no activo, aceptado impl&iacute;citamente aunque no promovido abiertamente. Del mismo modo me dijo que tampoco me avergonzara por el hecho de orinar estando ella cerca porque al fin y al cabo es un proceso completamente natural y que no me dejara afectar por eso.<\/p>\n<p>Ella que ya ven&iacute;a siendo casi como una segunda madre para m&iacute; desde que nos hicimos amigos, me dijo que conoc&iacute;a una terapia sencilla para perder el miedo a orinar en presencia de otras personas, que era un proceso paso a paso, y que seg&uacute;n ella ya lo hab&iacute;a utilizado pocos a&ntilde;os atr&aacute;s con un amigo suyo al que le pasaba lo mismo que a m&iacute;. La idea era primero superar el miedo a que alguien mas me escuchara orinar y despu&eacute;s hacer lo mismo si en alguna circunstancia alguien pudiera verme en un momento as&iacute;.<\/p>\n<p>Primero, ella se ubicar&iacute;a en un lugar lejano como la sala mientras yo empezaba a orinar normalmente en el ba&ntilde;o y luego, mientras &iacute;bamos hablando de cualquier cosa, ella se ir&iacute;a acercando hasta la entrada del ba&ntilde;o o lo m&aacute;s cerca posible mientras yo continuaba orinando. La idea era que yo fuera consciente que ella me o&iacute;a orinar mientras habl&aacute;bamos y aun as&iacute; no dejara de hacerlo.<\/p>\n<p>Segundo, ella estar&iacute;a ubicada en un lugar m&aacute;s cercano como el patio mientras se repet&iacute;a la operaci&oacute;n anterior.<\/p>\n<p>Tercero, ella estar&iacute;a justo detr&aacute;s de la puerta cortina del ba&ntilde;o desde afuera haci&eacute;ndome alguna conversaci&oacute;n mientras yo empezaba a orinar.<\/p>\n<p>Cuarto, ella estar&iacute;a conmigo en el ba&ntilde;o acompa&ntilde;&aacute;ndome desde el principio. Inicialmente ella estar&iacute;a de espaldas hacia m&iacute; pero una vez yo empezara a orinar ella podr&iacute;a acercarse a un lado del inodoro y observarme mientras yo terminaba. Tambi&eacute;n deb&iacute;amos hablar cualquier cosa en todo momento.<\/p>\n<p>Quinto y &uacute;ltimo y m&aacute;s dif&iacute;cil, nos colocar&iacute;amos de pie frente a frente a ambos lados del inodoro y hablando de cualquier cosa para ayudar a mantener un ambiente neutral, yo deb&iacute;a bajar mi pantaloneta hasta las rodillas, retraer el prepucio para descapullar el glande y comenzar a orinar delante de ella. Al terminar deb&iacute;a limpiarme con un pedacito de papel, soltar el agua y volverme a subir la pantaloneta.<\/p>\n<p>Es claro que pude haberme dedicado a orinar sentado pero la idea era vencer esa fobia y para eso en la terapia deb&iacute;a hacerlo de pie.<\/p>\n<p>No fue nada f&aacute;cil en realidad, me tomo todos los 15 malditos d&iacute;as que estuve ah&iacute;, y aunque fue un poco humillante, fue por mi bien y me ayudo bastante. Poco a poco &iacute;bamos avanzando del primer paso al segundo y as&iacute; progresivamente, cada paso era repetido varias veces para ir afianz&aacute;ndome y perdiendo el miedo para poder pasar al siguiente nivel. Al final el quinto paso logr&eacute; hacerlo en los &uacute;ltimos 4 d&iacute;as, una o dos veces al d&iacute;a. Fue el m&aacute;s dif&iacute;cil de todos.<\/p>\n<p>Acept&eacute; su propuesta por varias razones: Ya ten&iacute;amos una buena amistad de tiempo atr&aacute;s, adem&aacute;s por la diferencia de edades y la confianza que hab&iacute;a entre nosotros, ella para m&iacute; representaba un papel de una madre sustituta o consejera, aparte de eso si se daba el resultado lograr&iacute;a vencer mis temores internos y me ayudar&iacute;a a estar un poco m&aacute;s seguro de m&iacute; mismo, pero en el fondo tambi&eacute;n obviamente todo este escenario para m&iacute; resultaba un poco excitante a diferencia de ella que lo tomaba con toda naturalidad y por las noches podr&iacute;a masturbarme en mi habitaci&oacute;n para liberar la tensi&oacute;n pero durante el d&iacute;a intentaba asimilar sus palabras y normalizar la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Debo aclarar que a pesar de todo y en contra de lo que se pudiera creer, nunca se presentaron situaciones de car&aacute;cter sexual con ella, las cosas hab&iacute;an sido y fueron tal como me hab&iacute;a dicho en ese momento, adem&aacute;s ella era 19 a&ntilde;os mayor que yo y nunca la vi como objeto de deseo y yo tampoco quer&iacute;a arriesgarme a da&ntilde;ar la amistad y tener problemas con ellos si de pronto me dejaba llevar por mis hormonas.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de todo no me quedaba de otra que aceptarlo pues la situaci&oacute;n que me perturbaba seguir&iacute;a repiti&eacute;ndose con toda seguridad durante los d&iacute;as que yo estuviera all&iacute; y era enfrentarla o seguir dejando que me afectara.<\/p>\n<p>Decid&iacute; entonces seguir asumiendo a Damaris como si fuera mi mam&aacute;, o&iacute;r su consejo, tranquilizarme y tomar las cosas con toda naturalidad as&iacute; como era costumbre para ellos y la gente en ese lugar.<\/p>\n<p>A decir verdad yo tambi&eacute;n pude verla a ella desnuda ocasionalmente varias veces mientras se duchaba puesto que mi habitaci&oacute;n quedaba justo frente al ba&ntilde;o y como ya hab&iacute;a explicado, esas casas no tienen puertas internas ni cortinas en la ventana, y eso tambi&eacute;n me ayud&oacute; psicol&oacute;gicamente a aceptar esa nueva normalidad. En esos momentos ella me dec&iacute;a: &ldquo;Ves como no pasa nada? T&uacute; tambi&eacute;n me ves mientras me ba&ntilde;o y yo no me asusto por eso. Debes separar el instinto y el deseo de lo b&aacute;sico y de lo natural&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>A sus 45 a&ntilde;os su cuerpo conservaba una muy buena figura a&uacute;n despu&eacute;s de sus tres embarazos, sus tetas eran grandes casi del tama&ntilde;o de un mel&oacute;n y de un color m&aacute;s claro que el resto de su cuerpo pero conservaban su redondez y no estaban ca&iacute;das, los pezones negritos y erectos por el contacto con el agua fr&iacute;a a&uacute;n apuntaban al frente, su zona p&uacute;bica se encontraba bastante poblada con un abundante vello negro que sin embargo manten&iacute;a recortado d&aacute;ndole la forma ordenada de un tri&aacute;ngulo invertido y su culo redondo y nalgas firmes dejaban entrever de vez en cuando si la cortina pl&aacute;stica lo permit&iacute;a y ella estaba en la posici&oacute;n adecuada, un ano ligeramente mas oscuro que el resto de su piel.<\/p>\n<p>Todo esto parece una locura pero nada hubiera pasado si ese d&iacute;a no hubiera tenido ese accidente con la cortina del ba&ntilde;o dej&aacute;ndome en evidencia ante ella.<\/p>\n<p>Esto pas&oacute; durante mi primer viaje de visita a su casa, pero ya hacia el final de las dos semanas que pas&eacute; all&iacute; hab&iacute;a aprendido a restarle importancia al asunto y normalizar mi cuerpo. Ya me daba igual si ella me encontraba sin ropa en el ba&ntilde;o o en mi cuarto. Incluso un par de veces tuvimos alguna breve conversaci&oacute;n en el patio o en mi cuarto estando yo as&iacute; como reci&eacute;n llegado al mundo. A la larga esa aceptaci&oacute;n de mi noble humanidad sirvi&oacute; como referente para poder llevar a cabo el quinto paso de la terapia.<\/p>\n<p>Al final regres&eacute; a mi casa y me sent&iacute;a diferente, casi como si fuera otra persona, con mucha mas seguridad de m&iacute; mismo. Definitivamente ese viaje me hab&iacute;a servido bastante mas de lo que habr&iacute;a podido imaginar.<\/p>\n<p>Seis meses despu&eacute;s fui a visitarlos por segunda ocasi&oacute;n gracias a unos d&iacute;as acumulados de vacaciones que ten&iacute;a pendientes por tomar. Para ese momento yo ya hab&iacute;a logrado superar cualquier trauma por situaciones bochornosas as&iacute; que pude sentirme mucho mas relajado y tranquilo que la primera vez.<\/p>\n<p>Sin embargo en esa segunda visita, un d&iacute;a sucedi&oacute; algo que por poco echa por el suelo todo mi trabajo de fortalecimiento personal.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos ya en el tercer d&iacute;a de ese nuevo periodo de vacaciones y recuerdo que era un lunes porque Luis ya se hab&iacute;a ido a trabajar, yo me levant&eacute; a eso de las 8 am como siempre, me quit&eacute; la ropa que ten&iacute;a puesta y me coloqu&eacute; la toalla en la cintura, al salir del cuarto encontr&eacute; a Damaris en la cocina y fui directo a refrescarme con un duchazo, Las dos hijas mayores ya estaban en vacaciones de estudio pero se encontraban en casa de una t&iacute;a a unos 15 minutos de all&iacute;. Todo normal hasta ah&iacute;.<\/p>\n<p>Ya cuando me estaba secando y alist&aacute;ndome para salir, sopl&oacute; una de las acostumbradas brisas y se volvi&oacute; a abrir el pedazo de cortina pl&aacute;stica que hac&iacute;a las veces de improvisada puerta y pude ver a Damaris que estaba en el patio agachada a un lado de la lavadora con una canasta de ropa sucia para lavar. La m&aacute;quina era una de esas de carga frontal. Ella se encontraba de frente hacia m&iacute; y me vio tambi&eacute;n en ese momento y me llam&oacute; al patio para que llevara mi toalla para lavarla de una vez. Estaba todav&iacute;a en pijama, una levantadora rosada de abotonar mal apuntada que se abr&iacute;a dej&aacute;ndole las enormes tetas casi completamente al aire y un diminuto hilo dental blanco de un material transparente que en esa posici&oacute;n como se encontraba, acurrucada de frente, se pod&iacute;a ver perfectamente el vello p&uacute;bico y hasta la apertura de sus labios vaginales. Enseguida desvi&eacute; la mirada para no llegar a caer en tentaciones.<\/p>\n<p>Para entonces yo ya hab&iacute;a logrado superar el trauma de la vez anterior y me sent&iacute;a m&aacute;s natural y sosegado respecto al tema y empec&eacute; a caminar lentamente hacia ella pero con tranquilidad y determinaci&oacute;n mientras terminaba de secarme el cabello. Y con un toque de alegr&iacute;a mir&aacute;ndome de pies a cabeza y al verme as&iacute; caminando tan seguro de m&iacute; mismo, Damaris no perdi&oacute; oportunidad para hacer notar mi cambio de actitud pues ahora me ve&iacute;a calmado y sin complejos y yo agradec&iacute; su comentario tambi&eacute;n con una sonrisa.<\/p>\n<p>En ese momento yo ya estaba de pie a su lado y le hab&iacute;a entregado mi toalla para lavarla y ya iba a devolverme a vestirme en mi cuarto pero entonces me di cuenta de que ella se hab&iacute;a quedado mir&aacute;ndome directamente y sin disimulo mis genitales, y me dice con una ligera pero sincera curiosidad que me ve&iacute;a un poco diferente respecto de la vez pasada, que algo hab&iacute;a cambiado, que qu&eacute; cosa me hab&iacute;a hecho porque definitivamente no andaba igual que hac&iacute;a seis meses&#8230;<\/p>\n<p>Yo me sent&iacute; sorprendido por su pregunta pues me dio a entender que s&iacute; se fijaba en detalles, y nunca me imagin&eacute; que iba a recordar c&oacute;mo estaba yo seis meses atr&aacute;s. Sin embargo todo segu&iacute;a bajo un contexto normal como en familia. Ella ahora ten&iacute;a un grado de confianza sobre m&iacute; como si realmente de mi mam&aacute; o de mi abuela se tratara y mucho m&aacute;s despu&eacute;s que hab&iacute;amos bajado el tel&oacute;n de la verg&uuml;enza sabiendo que el rinc&oacute;n del ba&ntilde;o no ocultaba nada y ambos conoc&iacute;amos ya nuestros cuerpos.<\/p>\n<p>Reconozco que no soy un tipo dotado, m&aacute;s bien estoy en el promedio, mi pene cuando est&aacute; fl&aacute;cido mide unos 8 o 9 cm hacia abajo y en erecci&oacute;n alcanza 16 cm y no est&aacute; circuncidado, y para esas &eacute;pocas yo acostumbraba a mantener mi vello p&uacute;bico muy largo, de hecho hab&iacute;an pasado m&aacute;s de 7 a&ntilde;os desde la &uacute;ltima vez que lo recort&eacute; y ya deber&iacute;a tener unos 5 cm de largo al estirarlo y me gustaba tenerlo as&iacute; adem&aacute;s que era de color negro, grueso y muy abundante y denso especialmente en la zona encima del pene y as&iacute; me hab&iacute;a conocido ella seis meses atr&aacute;s, pero esa vez para ese segundo viaje decid&iacute; rasurarme &uacute;nicamente los test&iacute;culos dejando el resto intacto porque en alguna parte vi un hombre as&iacute; y me encant&oacute; como se ve&iacute;a.<\/p>\n<p>Entonces estando ella ah&iacute; agachada en la puerta de la lavadora y yo de pie a su lado, le expliqu&eacute; mi nueva moda y con una mano me recog&iacute; el pene para que pudiera observarlos bien.<\/p>\n<p>Cay&oacute; en cuenta entonces de mi nuevo estilo y sin dejar de mir&aacute;rmelos, y sin ning&uacute;n problema alz&oacute; una mano para tocarlos y mientras los agarraba con delicadeza entre sus dedos me dijo que se me ve&iacute;an muy bonitos as&iacute;, que se ve&iacute;an m&aacute;s grandes y redondos y se sent&iacute;an muy suaves al tacto y que le hab&iacute;a gustado mucho el cambio porque nunca antes hab&iacute;a visto que un hombre se rasurara &uacute;nicamente los test&iacute;culos.<\/p>\n<p>Luego me dijo que quitara la mano con la que me estaba sosteniendo el pene para poder ver bien todo en conjunto y ensortijando suavemente un mechoncito de mis vellos p&uacute;bicos en su dedo &iacute;ndice me aconsej&oacute; que siguiera manteniendo el resto del vello as&iacute; porque hac&iacute;a un buen contraste y se ve&iacute;a muy varonil y masculino y que a ella personalmente le gustaba mas as&iacute; cuando el hombre conservaba el vello p&uacute;bico porque era visualmente m&aacute;s atractivo&hellip; Cuesti&oacute;n de gustos. Enseguida solt&oacute; el mech&oacute;n y sujetando mi pene sutilmente con sus dedos &iacute;ndice y pulgar ech&oacute; para atr&aacute;s el prepucio dejando todo el glande expuesto a la vista y con un gesto de satisfacci&oacute;n me asegur&oacute; que as&iacute; se ver&iacute;a mucho mejor&hellip;<\/p>\n<p>En ese momento me dio risa su comentario y la situaci&oacute;n en la que est&aacute;bamos pues me pareci&oacute; algo c&oacute;mico, loco y extra&ntilde;o, sin embargo todo pas&oacute; en menos de un minuto y dentro de un contexto familiar, sin &iacute;ndole sexual. No iba a excitarme con una mujer que era casi como mi mam&aacute; y que me hab&iacute;a ense&ntilde;ado a tener seguridad como para lograr orinar delante de ella.<\/p>\n<p>Finalmente y mientras a&uacute;n manten&iacute;a retra&iacute;do mi prepucio con sus dedos y observaba el conjunto, me sugiri&oacute; contemplar la idea de hacerme una circuncisi&oacute;n al menos por est&eacute;tica porque seg&uacute;n ella el glande es la parte mas seductora del cuerpo masculino y que cualquier pene indudablemente se ve&iacute;a mucho mejor cuando llevaba el glande a la vista. Y que tambi&eacute;n le dir&iacute;a a Luis que se rasurara los test&iacute;culos porque se ve&iacute;an muy bien.<\/p>\n<p>Ya en ese punto yo en lugar de sentir excitaci&oacute;n me encontraba invadido por la risa. Ella me solt&oacute; para terminar de cargar la ropa en la lavadora y repetir lo que ya me hab&iacute;a dicho. Se puso de pie y caminamos hacia dentro de la casa, ella ven&iacute;a tras de m&iacute;. Al llegar a la cocina y antes de entrar yo a la habitaci&oacute;n para vestirme volte&oacute; r&aacute;pidamente para echarme un &uacute;ltimo vistazo y dijo: &ldquo;Eso si&hellip; Mira como se ve de bonito as&iacute;, ves como yo tengo raz&oacute;n&hellip;?&rdquo;<\/p>\n<p>Hasta ese momento no me hab&iacute;a percatado pero todav&iacute;a ten&iacute;a el prepucio retra&iacute;do y el glande expuesto. Eso sucede porque al retraer la piel, la humedad de la zona se seca y el prepucio no puede regresar autom&aacute;ticamente a su posici&oacute;n original.<\/p>\n<p>Me dio risa, le dije que no me molestara m&aacute;s y me fui.<\/p>\n<p>Los siguientes d&iacute;as sucedi&oacute; algo completamente distinto a todo y que ni por error hubiera imaginado que podr&iacute;a suceder, pero ese asunto lo narrar&eacute; en otro cap&iacute;tulo aparte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Poco antes de empezar mi relaci&oacute;n con Helena, hice amistad con un vecino de la misma calle donde yo viv&iacute;a llamado Luis. El vino a Bogot&aacute; buscando mejores condiciones de trabajo y trajo a su familia y con el tiempo nos hicimos buenos amigos. 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