{"id":34420,"date":"2022-04-03T23:07:31","date_gmt":"2022-04-03T23:07:31","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-04-03T23:07:31","modified_gmt":"2022-04-03T23:07:31","slug":"la-sumisa-definitiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-sumisa-definitiva\/","title":{"rendered":"La sumisa definitiva"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34420\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Todos pasamos por &eacute;pocas m&aacute;s oscuras. Momentos en los que perdemos tanto el sentido de lo que hacemos, que nos olvidamos de reparar en alguno de los aspectos m&aacute;s b&aacute;sicos de la vida.<\/p>\n<p>Aqu&iacute; hemos venido a jugar, a ser felices; y sin embargo, siempre hay momentos de oscuridad, donde nos olvidamos de buscar el verdadero objetivo para vivir con el piloto autom&aacute;tico puesto.<\/p>\n<p>As&iacute; que ah&iacute; me encontraba yo, en ese punto, con m&aacute;s sombras que luces. Viviendo sin mucho sentido, intentando que los d&iacute;as pasaran r&aacute;pidos, sin mucho tiempo para pensar. Evitando pensar en el trabajo, el cual ya no me hac&iacute;a sentir lleno. Aplicando parches d&iacute;a tras d&iacute;a, para evitar encontrar las carencias que me rodeaban.<\/p>\n<p>Un trabajo que en ese momento no me hac&iacute;a feliz, una relaci&oacute;n rota y un estado an&iacute;mico bajo derivado del desorden diario que practicaba desde la pandemia, fueron hecho m&aacute;s que suficientes como para replantearme todo.<\/p>\n<p>Primero fue el cambio en el trabajo, estaba decidido. El dinero no siempre va por delante, y este era uno de esos momentos. Ese cambio provoc&oacute; un efecto domin&oacute;, un cambio en la rutina que llevo a un camino m&aacute;s recto, riguroso, y enfocado a la salud, f&iacute;sica y mental. Cambiar h&aacute;bitos para cambiar tu vida, volver a lo que te hacia ser feliz. 2 de 3 completados, pero entonces llegaron los pensamientos que faltaban.<\/p>\n<p>En que momento hab&iacute;a decidido renunciar a mis gustos? No entend&iacute;a como hab&iacute;a dejado de buscar alguien af&iacute;n, que me comprendiese. Tras a&ntilde;os de relaciones espor&aacute;dicas, de batacazos sentimentales, de ocultar mis gustos y camuflarlos, llego el momento de replantearse todo&#8230; Llevaba mucho tiempo sin practicar bdsm, hab&iacute;a cejado en cualquier empe&ntilde;o por encontrar alguien af&iacute;n, con quien poder ser yo, con quien poder vivir el bdsm. Me hab&iacute;a centrado en satisfacer al resto, en ser uno m&aacute;s, que liga de noche, que se va con la primera que pasa. En tener sexo normativo con alguien cuyo nombre desconozco. Pero mi yo interior sab&iacute;a que eso no funcionaria, que lo que nos llenaba era el conocer, confiar, y pecar. As&iacute; que decid&iacute; que ah&iacute; se terminar&iacute;a, que esperar&iacute;a a que ese perfil que necesitaba, se presentase en forma de oportunidad, eso s&iacute; con grandes dosis de fantas&iacute;a y siendo sabedor de la dificultad que entra&ntilde;aba.<\/p>\n<p>Y sin embargo, cuando menos buscaba, y cuando fui capaz de renunciar a cualquier encuentro que no aportase lo que yo necesitaba, apareci&oacute; ella. Casualidades del destino, como si un ente, se encargase de tomar decisiones, fue necesario esperar hasta el momento de abrir los ojos, llegar al l&iacute;mite, para que esa oportunidad que uno solo fantasea apareciese.<\/p>\n<p>Todo surgi&oacute; en una conocida red social bdsm, ah&iacute; estaba su mensaje. 1 foto, poca descripci&oacute;n, menos informaci&oacute;n&#8230; no era el tipo de perfil en el que uno se fija de primeras.<\/p>\n<p>&#8211; Hola, me llamo Sara. Estoy inici&aacute;ndome, vi tu perfil y me ha llamado mucho la atenci&oacute;n. Te apetece charlar un poco?<\/p>\n<p>A priori, todo caminaba hacia un perfil falso. Nada m&aacute;s lejos de la realidad, en cuanto comenz&oacute; la conversaci&oacute;n nunca m&aacute;s pudo terminar. Una sola tarde fue suficiente para mudar la charla a una conocida App. Primeras fotos, primeros audios, primeras sensaciones&#8230; Como puede aparecer algo as&iacute;? Como puedes encontrar, sin querer, una mujer que se adecua a ti de una forma tan grande. Tantas cosas en com&uacute;n&#8230; que llegas a no creerlo.<\/p>\n<p>&#8211; Que te llam&oacute; tanto la atenci&oacute;n de mi perfil?<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, un poco todo. Me gustaste t&uacute;. Tu descripci&oacute;n me transmiti&oacute; confianza. Tus fetiches y gustos casan con los m&iacute;os. Y tu estilo de vida tambi&eacute;n, eres como yo, no paras, viajas seguido, siempre descubriendo. Eso es lo que m&aacute;s me llamo la atenci&oacute;n. Es tan dif&iacute;cil encontrar a alguien que entienda este modo de vida&#8230;<\/p>\n<p>Y no le faltaba raz&oacute;n. Llevaba casi 10 a&ntilde;os viajando continuamente. Por trabajo, por ocio, por mil motivos, pero siempre en movimiento. Quiz&aacute;s fue uno de los motivos que me llev&oacute; a continuos batacazos, a conflictos emocionales, a sentirme condenado a estar solo&#8230; pero tambi&eacute;n a sentirme vivo. Y entonces apareci&oacute; ella, con una atracci&oacute;n inevitable. Peque&ntilde;ita, delgada, morena. Amante de los tacones. Sumisa, de las que aman estar sometidas, pero no entregarse, de las que les gusta sentirse forzadas. Una mujer de car&aacute;cter, que por dentro nada m&aacute;s que deseaba ser sometida a la fuerza.<\/p>\n<p>No se cuanta informaci&oacute;n nos intercambiamos en los siguientes d&iacute;as, pero en breve tiempo nos hab&iacute;amos conocido, y convertido en inseparables. Hablando cada d&iacute;a, en diferentes momentos. Sobre la vida, sobre el trabajo, escuch&aacute;ndonos, dando consejos&#8230; y tambi&eacute;n con sus momentos subidos, fantasiosos y er&oacute;ticos. Todo subi&oacute; de tono y temperatura durante la madrugada de un lunes. Una llamada, y dos horas de continua fantas&iacute;a. Su yo m&aacute;s privado aflorando, diciendo cosas que solo hab&iacute;a llegado a pensar, abri&eacute;ndose ante un &#39;&#39;desconocido&#39;&#39;, reconociendo aquello de lo que hab&iacute;a huido. Ella, mujer fuerte e independiente, deseando ser atada y follada, a la fuerza, sin poder negarse. Ese d&iacute;a la noche acabo con una de las mejores relaciones a distancia nunca realizadas. Y fue ah&iacute; donde decid&iacute; que tocaba dar el siguiente paso.<\/p>\n<p>&#8211; Hola, como estas? Escucha, me gustar&iacute;a verte, voy a ir a casa ma&ntilde;ana as&iacute; que no se si te parece bien, pero hab&iacute;a pensado en hacer noche ah&iacute; y nos podemos tomar un vino&#8230;?<\/p>\n<p>-La verdad me encantar&iacute;a<\/p>\n<p>As&iacute; que comenc&eacute; a preparar el equipaje. Ser&aacute; capaz de que pase algo en la primera cita? La verdad que desde el primer momento estaba convencido de llevar juguetes. Ella era novata en el mundillo, y estaba deseando probar, m&aacute;s all&aacute; de la fachada dura que trataba de mantener. Nunca hab&iacute;a sentido tal confianza con alguien y no lo iba a dejar pasar.<\/p>\n<p>As&iacute; que lleg&oacute; el d&iacute;a y all&iacute; me plante. Check in en el hotel, ducha, y material preparado. Me baj&eacute; al bar y all&iacute; estaba ella. Vestido azul, escotado. Cu&ntilde;as azules altas. Y esos ojos de infarto que ya hab&iacute;a visto en fotos.<\/p>\n<p>El click fue instant&aacute;neo, pedimos dos vinos y comenzamos a charlar de todo. Flu&iacute;a esa qu&iacute;mica que consigue nublarte el imaginario, que te pone en modo avi&oacute;n mientras te imaginas con esa persona. Miradas directas a los ojos que duraban una eternidad, que hablaban por si solas. Hasta que lleg&oacute; el momento:<\/p>\n<p>&#8211; Te apetece subir? Te puedo ense&ntilde;ar alg&uacute;n juguete?<\/p>\n<p>&#8211; No s&eacute; si confi&oacute; tanto en ti jiji<\/p>\n<p>&#8211; Sino no estar&iacute;as aqu&iacute;<\/p>\n<p>&#8211; Me puede m&aacute;s el morbo<\/p>\n<p>&#8211; Pues no se a que esperamos<\/p>\n<p>Montamos en el ascensor, donde ya no fuimos capaces de reprimir m&aacute;s el morbo. Comenzamos a besarnos como dos adolescentes, mientras palpaba cada rinc&oacute;n de su anatom&iacute;a. Ella me intento agarrar la cara, pero siendo yo m&aacute;s veloz, agarr&eacute; sus mu&ntilde;ecas fuerte y las lleve a su espalda. La gire bruscamente y la apoye contra el espejo:<\/p>\n<p>&#8211; M&iacute;rate! Te ves? Que ves? Ves esa cara que tienes? Te tengo como quiero, y no puedes m&aacute;s que chorrear. Ahora vamos a la habitaci&oacute;n y vas a obedecer como la perra que eres. Si?<\/p>\n<p>&#8211; Si, mi se&ntilde;or&#8230;<\/p>\n<p>Llegamos al cuarto y la sent&eacute; al borde de la cama:<\/p>\n<p>&#8211; Si tienes alg&uacute;n l&iacute;mite es momento de que lo digas&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; No tengo se&ntilde;or. Como sabe me estoy inici (la interrumpo)<\/p>\n<p>&#8211; H&aacute;blame de tu!<\/p>\n<p>&#8211; Como sabes, me estoy iniciando. Desconozco muchas pr&aacute;cticas. No me gusta el dolor extremo ni la sangre. Me gusta dar guerra, y la voy a dar. Asumo el castigo que eso conlleve.<\/p>\n<p>&#8211; Escoge la palabra de seguridad. La que quieras. Si estas amordazada, sacaras aire por la nariz 3 veces muy r&aacute;pido<\/p>\n<p>&#8211; Mmm rojo, esa ser&aacute; la palabra<\/p>\n<p>&#8211; Muy bien. Desn&uacute;date!<\/p>\n<p>&#8211; No pienso hacerlo. Hazlo t&uacute; si quieres&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; Le tienes cari&ntilde;o a esa ropa? Yo te voy a atar desnuda, de ti depende si lo hacemos f&aacute;cil, o tengo que arranc&aacute;rtela a tiras&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; Prom&eacute;teme una cosa. Prom&eacute;teme que vas a hacer lo que te plazca, sin juzgar si es correcto o no. Que me vas a forzar sin piedad, y que vas a hacer lo que te apetezca y te haga gozar, y no vas a parar salvo que escuches la palabra.<\/p>\n<p>&#8211; Prometido!<\/p>\n<p>Ella se desnud&oacute; de cintura para arriba, a sabiendas de que el resultado final ser&iacute;a el mismo. Pero yo hab&iacute;a ganado la primera batalla. Me acerque lentamente, preparando las esposas en mi mano. Se fue moviendo por arriba de la cama, como un felino que se prepara para luchar, aunque sab&iacute;a que no pod&iacute;a hacer nada por evitar su destino. Fue un peque&ntilde;o forcejeo el necesario para tenerla tumbada boca abajo, con las manos en la espalda. Se movi&oacute; y protestaba, intentando zafarse, pero en cuanto escucho el cierre met&aacute;lico, fue consciente de su destino. Todav&iacute;a asimilaba la situaci&oacute;n, cuando un aro hueco se alojaba entre sus mand&iacute;bulas impidiendo articular palabra ni cerrar la boca. Era un cumulo de sensaciones el que se apoderaba de ella, sintiendo el frio del metal, la presi&oacute;n de las esposas, la mand&iacute;bula durmi&eacute;ndose y la baba comenzando a recorrer su cara.<\/p>\n<p>Tanto fue as&iacute; que ni consciente fue de que, en cuesti&oacute;n de segundos, ya estaba desnuda de cintura para abajo. Cuando se quiso dar cuenta, eran las cu&ntilde;as la &uacute;nica prenda que adornaba su cuerpo. Se mov&iacute;a, miraba en todas direcciones, con esa respiraci&oacute;n agotada caracter&iacute;stica de aquel que est&aacute; experimentando ese c&uacute;mulo de sensaciones. Excitaci&oacute;n total, a la par que miedo a lo desconocido. Una situaci&oacute;n realmente incomoda que la ten&iacute;a loca.<\/p>\n<p>Proced&iacute; a inspeccionarla, comprobando con mi mano derecha que la humedad de su vagina era ya m&aacute;s que palpable. Saqu&eacute; una capucha negra, que imped&iacute;a cualquier paso de luz, y se la puse. Protest&oacute; por la situaci&oacute;n, sin obtener nada a cambio, m&aacute;s que otras esposas en los tobillos<\/p>\n<p>&#8211; Me voy a duchar, no te vayas lejos&#8230;<\/p>\n<p>De fondo, se escuchaban murmullos insonorizados. Me duche con calma mientras preparaba su primera prueba. Para ella iba a ser una noche larga, as&iacute; que la quer&iacute;a bien limpia y preparada. Termine la ducha, y proced&iacute; con su parte. Llene una pera lavativa de agua templada, y fui a buscarla a ella. Capucha quitada, pies liberados de calzado y esposas, y proced&iacute; a llevarla hacia la ducha. Su cara se estremeci&oacute; cuando vio ese aparato en mi mano. Sin darle ni una explicaci&oacute;n, la puse de rodillas, con su cabeza apoyada sobre la ba&ntilde;era, e introduje el principio del conducto. Su cara cambi&oacute;, aunque tras mi explicaci&oacute;n, cuya &uacute;nica funci&oacute;n era evitar que sufriese da&ntilde;o, se mantuvo en posici&oacute;n. Comenz&oacute; a notar el agua caliente fluyendo intestino arriba. Calambres recorr&iacute;an su est&oacute;mago, pero ten&iacute;a que aguantarla en su interior. La verg&uuml;enza hacia que la aguantase el mayor tiempo posible, lo cual era bueno para mi intenci&oacute;n de dejarla bien limpia, aunque llegado un punto, su capacidad se desvanec&iacute;a y ten&iacute;a que soltarlo todo. Yo aprovechaba ese tiempo entre evacuaciones para forzar su boca y obligarla a realizarme una mamada. Su cuerpo se debat&iacute;a entre atender a mi pene roz&aacute;ndole la campanilla, y apretar el esf&iacute;nter. Hasta en 4 ocasiones repetimos maniobra, momento en el cual comprob&eacute; que, tras casi una hora, su intestino estaba m&aacute;s que limpio. As&iacute; que solo quedaba un peque&ntilde;o ba&ntilde;o de agua fr&iacute;a y secarla.<\/p>\n<p>La lleve hasta la cama, y decid&iacute; que por ser su primera vez, iba a ser un buen chico. Necesitaba engancharla, que nunca olvidase esa noche, que despu&eacute;s de esas sensaciones, no quisiera nunca m&aacute;s volver al sexo vainilla. As&iacute; que ese d&iacute;a iba a ver la cara afable del bdsm. Tumbada boca abajo, comenc&eacute; a jugar con su culo. El lubricante corr&iacute;a perineo abajo hacia su vagina, mientras estimulaba su ano, sintiendo como cada segundo que pasaba, se iba preparando. Entr&oacute; un dedo, luego dos, luego tres. Sus ojos se cerraban, mezclando gusto, morbo y una pizca de incomodidad, pero empujando sus nalgas hac&iacute;a mi, pidiendo que eso no cesase. As&iacute; que prepare un plug vibrador, lo introduje y lo active. Un calambre recorri&oacute; su cuerpo, bailando al ritmo del vibrador, que no paraba de moverse en secuencias que se repet&iacute;an, y que ten&iacute;a pila para horas.<\/p>\n<p>Sin perder m&aacute;s tiempo, le di la vuelta. Me miraba a los ojos pidiendo que eso no terminase nunca, pero no le iba a dar el placer de controlarme con la mirada. Le quite el aro de la boca, que le dejo un rastro de saliva por toda la cara. Aproveche esa lubricaci&oacute;n natural para follarle la boca durante un par de minutos. Estaba tan cachondo que la primera corrida se aloj&oacute; por su boca, provoc&aacute;ndole casi un atragantamiento. Ella esperaba paciente a que retirase mi miembro de su boca, y poder esparcir mi semen a lo largo de su cuello y cara, pero no sab&iacute;a que mis planes eran otros. As&iacute; que en un movimiento r&aacute;pido, le tape la boca haci&eacute;ndole tragar todo. Antes de poder escuchar su voz, le puse otra mordaza, una de bola esta vez, que consigui&oacute; que solo pudiese emitir alg&uacute;n gru&ntilde;ido. A esto le sigui&oacute; un pasamonta&ntilde;as, con el hueco de los ojos cosidos. Dos agujeros en la nariz y el hueco a trav&eacute;s del cual se ve&iacute;a la bola roja que cerraba su boca, eran los &uacute;nicos orificios de la prenda que adornaba su cara. Lo ajuste bien abajo al cuello, y por encima le puse un collar, el primero que recib&iacute;a con esa connotaci&oacute;n, y que a d&iacute;a de hoy conserva. Cerrado con un candado el broche, sus sentidos se ve&iacute;an limitados a escuchar a duras penas, y sentir, sobre todo sentir&#8230;<\/p>\n<p>Me baje hacia sus piernas, no sin antes dejar dos pinzas en los pezones. El dolor que causaban se fusionaba con el estremecer que el plug en su ano causaba. No paraba de bailar al son del automatismo, sintiendo que un calambre recorr&iacute;a su interior cada segundo, caus&aacute;ndole placer como nunca antes. Mientras, mi lengua se enredaba entre los dedos de sus pies, disfrutando de una pedicura de 10, y gozando de un fetiche que me acompa&ntilde;aba desde que tengo uso de raz&oacute;n. Pasaron minutos lamiendo piernas, muslos, plantas de los pies, viendo c&oacute;mo se retorc&iacute;a de placer. Cog&iacute; un rollo de cinta y ate sus tobillos a sus muslos, de forma que sus piernas ya no pod&iacute;an ser cerradas.<\/p>\n<p>Ella, que ya estaba al l&iacute;mite, comenz&oacute; a gemir como nunca antes cuando mi lengua comenz&oacute; a recorrer cada esquina de su vagina. Cuando mi respiraci&oacute;n ca&iacute;a directamente sobre su cl&iacute;toris, al que mi lengua acompa&ntilde;aba. Atada, sin que nadie le hubiese preguntado, por la fuerza, y comida de arriba abajo. Una sensaci&oacute;n que no aguanto m&aacute;s cuando un vibrador acompa&ntilde;o a mi boca en las obras que se estaban llevando a cabo sobre su sexo. Fue as&iacute; que en cuesti&oacute;n de unos segundos, y tras varios espasmos, emiti&oacute; una corrida, la cual confeso a posteriori que hab&iacute;a sido la primera de su vida as&iacute;, que inundo mi cara y pecho en sus fluidos.<\/p>\n<p>Sin tiempo siquiera de recuperar la respiraci&oacute;n, boca y vibrador segu&iacute;an trabajando sin descanso. Detr&aacute;s de la mordaza, gritos que por momentos parec&iacute;an m&aacute;s de dolor, pero que ven&iacute;an de un placer inigualable nunca antes recibido. Minutos y minutos de un vibrador en el culo, uno en el co&ntilde;o, y una lengua haciendo estragos. Por momentos, los dedos se un&iacute;an a esta fiesta provocando m&aacute;s y m&aacute;s fluidos a presi&oacute;n, y una mujer retorci&eacute;ndose de lado a lado, cada vez que, en medio del placer, todos los miembros implicados cesaban actividad, dej&aacute;ndola a medio sentir, para volver a comenzar despu&eacute;s. Paradas que supon&iacute;an un infierno moment&aacute;neo, pero que implicaban un cl&iacute;max digno de otra galaxia.<\/p>\n<p>No s&eacute; cu&aacute;ntas veces llego a eyacular, pero ver a alguien de esa manera, retorcida de placer, entregada por completo&#8230; no hay mayor placer. As&iacute; que una vez que se atisbaba el final, que la excitaci&oacute;n m&iacute;a era tambi&eacute;n m&aacute;xima, proced&iacute; a culminar con un encuentro frente a frente que dibujase la esencia de la noche. Pasamonta&ntilde;as fuera, mordaza fuera. El glande a punto de estallar, rozando la entrada de su lugar secreto. Sus caderas empujando con la intenci&oacute;n de sentir dentro a la persona que m&aacute;s placer ha logrado en ti nunca. Empec&eacute; a entrar, lentamente, sintiendo el calor de sus paredes invadi&eacute;ndome, y una vez dentro me recost&eacute; sobre ella. Comenz&oacute; un bombeo agresivo, acompa&ntilde;ado de mis ojos mir&aacute;ndola de forma fija como hac&iacute;amos horas antes con una copa de vino en la mano. Mi mano derecha sobre su garganta y la izquierda agarr&aacute;ndole el pelo, mientras nos fund&iacute;amos en besos interminables, que solo se interrump&iacute;an por mi lengua lamiendo toda su cara, mordiendo cada rinc&oacute;n de su cuello. Una corrida con un final exhausto, tumbados uno al lado de otro. Ella, inamovible, todav&iacute;a atada, luchando por recuperar las fuerzas.<\/p>\n<p>Ya desatada, y totalmente sometida, me pidi&oacute; permiso para abrazarme. Fue un rato grande de cuidarse, de mimarse, de mirar por el bienestar de la persona que se hab&iacute;a entregado a ti por completo, entregando incluso su seguridad e integridad. A veces, solo unas caricias hacen m&aacute;s que mil palabras. Fue vivir todo aquello que nunca antes hab&iacute;a hecho, renunciar al sexo r&aacute;pido, vac&iacute;o, sin sentimiento&#8230; no se trata de buscar una relaci&oacute;n, lo nuestro no lo era. Se trata de que te entregas por completo a alguien y ese alguien a ti, y esa confianza se ve reflejada. Se trata de la complicidad, de la qu&iacute;mica, no se reduce al amor. Esa persona, que antes dejaba que le follases la boca, ahora es tu mejor amiga, y eso has de cuidarlo. Una ducha juntos culmino esa complicidad. Ella, sumisa como nunca antes, decidi&oacute; arrodillarse para darme una &uacute;ltima mamada, exprimiendo las &uacute;ltimas gotas de mi ser. La noche termin&oacute;, los dos nos acostamos, abrazados, como dos amigos que se hab&iacute;an entregado al otro, que hab&iacute;an puesto de su parte para que la otra persona pudiese experimentar sus placeres, con la gran suerte de que ambos se complementaban.<\/p>\n<p>No s&eacute; como terminar&aacute; esto, qu&eacute; nos deparar&aacute; el futuro, pero lo que si supe desde el primer momento, es que era ella lo que faltaba, y que quiz&aacute;s me ense&ntilde;o ella m&aacute;s a m&iacute;, de lo que yo nunca le voy a ense&ntilde;ar a ella.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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