{"id":34426,"date":"2022-04-04T00:55:37","date_gmt":"2022-04-04T00:55:37","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-04-04T00:55:37","modified_gmt":"2022-04-04T00:55:37","slug":"sexo-con-una-embarazada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/sexo-con-una-embarazada\/","title":{"rendered":"Sexo con una embarazada"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34426\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Tras dejar los estudios universitarios y para compatibilizarlo con las oposiciones para profesor, decid&iacute; apuntarme a alguno de los trabajos ben&eacute;ficos que ofrece mi parroquia. As&iacute;, al estar casi todos los trabajos de comedor ocupados, acab&eacute; en la ayuda a madres solteras. El padre Antonio daba mucha importancia a esta labor, ya que se trataban de mujeres que, pese a las adversidades que tiene hoy en d&iacute;a criar a un hijo sola, decid&iacute;an ser valientes y traerlos a un mundo cada vez m&aacute;s deshumanizado.<\/p>\n<p>Mi tarea consist&iacute;a en ayudar en lo posible a estas mujeres, normalmente entre 7 y 8 meses de embarazo: hacerles recados, ayudarles en casa, llevarles alimentos a las que no pudieran permit&iacute;rselos comprar, etc. Y sin pretenderlo, viv&iacute; una de mis mejores experiencias sexuales. En una de las primeras casas en las que estuve, hab&iacute;a una chica inmigrante, de piel negra, ojos de color avellana, una larga y rizada melena negra, amplias caderas, una hermosa sonrisa&hellip; Poco tiempo despu&eacute;s dej&eacute; de verla, pues dio a luz y tras nacer el beb&eacute;, otra persona de la asociaci&oacute;n (una mujer mayor) se encargaba de cuidar a la madre y a su reto&ntilde;o. Me encantaba mirarla, pero nunca llegu&eacute; a nada con ella.<\/p>\n<p>La segunda persona a la que atend&iacute; ser&iacute;a mi nueva aventura sexual: se llamaba Sandra, y era una antigua compa&ntilde;era de clase de mi hermana mayor. A sus 27 a&ntilde;os a&uacute;n conservaba la belleza que me atra&iacute;a de adolescente: alta, con unos kilos bien repartidos, tetas grandes, buen trasero, piernas bonitas, ojos azules, una larga y lisa melena rubia&hellip; Su embarazo, de 8 meses, le daba un atractivo a&uacute;n mayor, con su barriga como si estuviera a punto de explotar y sus grandes tetas hab&iacute;an aumentado de tama&ntilde;o, lo que me hac&iacute;a fantasear en aquellas primeras semanas en lo duras que estar&iacute;an y c&oacute;mo me gustar&iacute;a mamarlas. Me invit&oacute; a pasar a su casa, mientras me dec&iacute;a &ldquo;T&uacute; eres el hermano de Cristina, &iquest;verdad?&rdquo; &ldquo;S&iacute;, &iquest;qu&eacute; tal est&aacute;s, Sandra?&rdquo;, le respond&iacute;. Le agrad&oacute; que me acordara de su nombre y posteriormente se puso a preguntarme por mi hermana y cosas as&iacute;. &ldquo;&iexcl;C&oacute;mo has crecido! Recuerdo cuando eras un ni&ntilde;o que jugaba en la piscina con su hermana&rdquo;, me dijo. Ella, en cambio, estaba genial, siempre me han gustado las de su clase, las rubias un poco entradas en carnes de las cuales poder agarrarme.<\/p>\n<p>Las primeras semanas estuve limpiando su casa, haci&eacute;ndole la compra y otros menesteres mientras ella se quedaba descansando en casa. Aquella experiencia como voluntario me serv&iacute;a para aprender a apreciar a&uacute;n m&aacute;s la belleza de las mujeres embarazadas, y comprender el porqu&eacute; de que el hombre primitivo las venerara como diosas de la fecundidad. Y en el caso de Sandra, que siempre hab&iacute;a sido una bella chica, su atractivo se multiplicaba por mil. Me costaba no tener una erecci&oacute;n al verla caminar por la casa con tan s&oacute;lo un camis&oacute;n blanco, pudi&eacute;ndose adivinar el color de su ropa interior.<\/p>\n<p>Siempre hab&iacute;a usado cat&aacute;logos de ropa premam&aacute; para inspirar mis fantas&iacute;as sexuales, o aquellas fotos que determinadas mujeres famosas se hac&iacute;an desnudas para mostrar su embarazo. Pero no es lo mismo ver a tales mujeres en revistas o en p&aacute;ginas de internet que tenerlas al lado, ya que puedes percibir ese olor a hembra que desprenden, mezclado con sudor. Era, simplemente, una de las experiencias m&aacute;s excitantes que podr&iacute;as tener en tu vida. Cuando acababa mi tarea, era habitual que fuera con mi coche a un lugar apartado, aparcara y me masturbara pensando en tener a Sandra desnuda y mi lengua lamiendo sus pechos.<\/p>\n<p>Poco a poco, Sandra y yo comenzamos a tener m&aacute;s complicidad. Me enter&eacute; que su pareja le hab&iacute;a abandonado tras quedarse embarazada, lo que le hab&iacute;a causado un gran dolor, teniendo que enfrentarse, adem&aacute;s, a su familia (que ve&iacute;a mal el hecho de haber decidido tener al beb&eacute; sin estar casada) y tener que trabajar horas extra para poder ganar m&aacute;s dinero que el que ganaba en su trabajo habitualmente. Consideraba admirable su fortaleza para seguir adelante, y me quedaba embobado escuchando salir aquellas palabras de su boca mientras estaba sentado a su lado tomando algo que me hubiera ofrecido.<\/p>\n<p>Hubo un momento en que manifest&oacute; malestar, &ldquo;me ha pegado una patada&rdquo;, me dijo. &ldquo;&iquest;Sabes ya el sexo del beb&eacute;?&rdquo;, le pregunt&eacute;. &ldquo;No, prefiero no saberlo, &iquest;te gustar&iacute;a saludarlo?&rdquo;, y acto seguido, me puso las manos sobre su barriga para que lo sintiera. En aquel momento, sintiendo el tacto de aquella barriga tan dura, se me endureci&oacute;, y fue todo tan r&aacute;pido que no pude evitar que me brillaran los ojos con ese contacto, algo que Sandra not&oacute;. &ldquo;&iquest;Te gustar&iacute;a hacer el amor?&rdquo;, me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>No supe c&oacute;mo responder, pero ella insisti&oacute;: &ldquo;Ya eres un hombre, y la verdad, me pareces muy guapo y me gusta que seas tan solidario con las personas como yo&rdquo;, coment&oacute;, &ldquo;no pienses que aunque sea madre soltera lo hago con cualquiera, s&oacute;lo ha habido un hombre en mi vida y era mi expareja. Pero necesito follar, mis hormonas andan revueltas y he le&iacute;do sobre los beneficios del sexo durante el embarazo. &iquest;Qu&eacute; dices?&rdquo;<\/p>\n<p>Sandra me habl&oacute; de c&oacute;mo el sexo liberaba estr&eacute;s a las embarazadas, ya que el orgasmo liberaba oxitocina, lo que mejoraba el estado tanto de la madre y del beb&eacute;. As&iacute; mismo, me habl&oacute; de c&oacute;mo ayudaba a la conciliaci&oacute;n del sue&ntilde;o, a disminuir los dolores de las contracciones durante el parto, etc. Yo ard&iacute;a en deseos de follarla, y el hecho de que el sexo tuviera esos beneficios para Sandra y su beb&eacute; me motivaban. Por otro lado, no sab&iacute;a qu&eacute; pensar&iacute;an en la parroquia si supiesen que estaba teniendo sexo. &iquest;Pero acaso la caridad no era una muestra de amor del cristiano hacia el pr&oacute;jimo? Si un abrazo a alguien que lo pasa mal se puede considerar como caridad, &iquest;por qu&eacute; no podr&iacute;a ser lo mismo darle sexo a quien te lo pide y m&aacute;s si puedes aportarle un beneficio? Estaba decidido.<\/p>\n<p>&ldquo;Sandra, me gustas desde hace a&ntilde;os, cuando quedabas con mi hermana para estudiar en casa. Y al verte embarazada mi deseo se ha encendido a la m&aacute;xima potencia. Estoy dispuesto a hacerte el amor&rdquo;, le dije. &ldquo;Dame un momento&rdquo;, me contest&oacute;. Fui a la cocina a llevar una jarra de agua fresca para el dormitorio. Y de repente sali&oacute; Sandra con su mejor lencer&iacute;a. Una min&uacute;scula braguita blanca, que apenas se ve&iacute;a por su enorme barriga y un sujetador con rayas amarillas que resaltaban sus enormes pechos. Nos empezamos a besar y yo notaba lo caliente que estaba Sandra. Pero antes de penetrarla, quise masajear su barrig&oacute;n. Cog&iacute; un bote con aceite de coco y comenc&eacute; a unt&aacute;rselo en la barriga, masaje&aacute;ndosela lentamente formando c&iacute;rculos con mis manos. Al acabar, volvimos a besarnos mientras le tocaba aquellos pechos. Le quit&eacute; el sujetador y pude finalmente meterme aquellos pechos en la boca, con sus pezones marroncitos.<\/p>\n<p>Acto seguido, me quit&eacute; la camiseta mientras ella me acariciaba el torso y me lam&iacute;a el cuello. Con una mano ten&iacute;a uno de sus pechos y con otro le tocaba la barriga. Me baj&eacute; los pantalones y mostr&eacute; aquella erecci&oacute;n que apenas se pod&iacute;a contener en aquel slip de color negro. Por un momento solt&eacute; mi mano sobre una de sus tetas para acariciar sus muslos, para luego volver a acariciar sus cabellos rubios.<\/p>\n<p>Ese peculiar olor a hembra de las mujeres embarazadas mezclado con el del aceite de coco y el sudor me indicaban que ya estaba todo dispuesto para la penetraci&oacute;n. As&iacute; que me quit&eacute; el slip y ella se quit&oacute; su braguita y, esta vez sin cond&oacute;n (obviamente, no iba a dejarla embarazada y ambos est&aacute;bamos libres de enfermedades ven&eacute;reas), comenc&eacute; a penetrarla y cr&eacute;eme si te digo que fue una de las experiencias m&aacute;s estimulantes que tuve en la vida y que no tardar&iacute;a en volver a tener. Sandra se agitaba de placer en cada embestida, mientras le preguntaba si aquello le estaba gustando, pues no quer&iacute;a hacerle da&ntilde;o en su estado. Ella me ped&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s, y no pod&iacute;a resistir las ganas de correrme, por lo que en un par de minutos me corr&iacute; dentro de ella.<\/p>\n<p>Pero Sandra merec&iacute;a mucho m&aacute;s, por lo que me serv&iacute; un vaso de agua, le di a ella otro y decidimos volver al sexo. Antes de ello, me pregunt&oacute;: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; fantaseabas con hacerme en aquellos d&iacute;as cuando todav&iacute;a no estaba embarazada?&rdquo; &ldquo;Pues me encantaba tu cuerpo, en especial tu culo, me hubiera gustado tenerlo encima&rdquo;. Y Sandra se enderez&oacute;, se puso de espaldas a m&iacute; y se sent&oacute; encima mientras se colocaba el pene sobre su vagina y empez&oacute; a cabalgarme. &ldquo;Disfr&uacute;tame, hazme tuya&rdquo;, me dec&iacute;a. Con mis manos le agarr&eacute; los gl&uacute;teos mientras Sandra me cabalgaba y no tard&oacute; en renacer el ardor lujurioso que sent&iacute;a hacia ella. Aquella penetraci&oacute;n mientras ve&iacute;a y sent&iacute;a su enorme trasero sobre m&iacute; me la endureci&oacute;, pero tardar&iacute;a m&aacute;s en correrme que la primera vez, dando su merecido orgasmo a Sandra. Tras esto, se tendi&oacute; junto a m&iacute; en la cama y yo le pegu&eacute; un lamet&oacute;n a su cuello. Nos dormimos abrazados, con mis manos en su barriga.<\/p>\n<p>No fue la &uacute;nica vez que Sandra y yo ten&iacute;amos sexo, ya que repetimos en varias ocasiones, lo que aceler&oacute; el momento del parto. Aunque yo no era la pareja de Sandra, esta le puso mi nombre a su beb&eacute;, que result&oacute; ser un var&oacute;n, en lugar del que ten&iacute;a su padre biol&oacute;gico, como ten&iacute;a pensado, pues yo la ayud&eacute; y le di amor mientras el otro la despreci&oacute;. Nuestros caminos como amantes se separaron, pero no olvidar&eacute; que ella ser&iacute;a mi primera amante embarazada, mi diosa Venus de la fertilidad a la que no dud&eacute; en honrar con mi amor y mi simiente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Tras dejar los estudios universitarios y para compatibilizarlo con las oposiciones para profesor, decid&iacute; apuntarme a alguno de los trabajos ben&eacute;ficos que ofrece mi parroquia. As&iacute;, al estar casi todos los trabajos de comedor ocupados, acab&eacute; en la ayuda a madres solteras. 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