{"id":34518,"date":"2022-04-13T00:20:00","date_gmt":"2022-04-13T00:20:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-04-13T00:20:00","modified_gmt":"2022-04-13T00:20:00","slug":"hagalo-usted-mismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/hagalo-usted-mismo\/","title":{"rendered":"H\u00e1galo usted mismo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34518\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Con el prop&oacute;sito de estar unos d&iacute;as completamente solo y en absoluta tranquilidad, apenas separado de Alina, decid&iacute; hacer una reservaci&oacute;n de tres noches en Punta Serena, a finales de 2018. Llegu&eacute; al peque&ntilde;o hotel con playa nudista un jueves alrededor de medio d&iacute;a, avent&eacute; mi peque&ntilde;a maleta en la habitaci&oacute;n y me fui de inmediato a la playa, armado de gorra, bloqueador y un libro.<\/p>\n<p>Pas&eacute; al bar por una cerveza y apenas me estaba aplicando aceite bajo una sombrilla de palma cuando lleg&oacute; una pareja de alrededor de 50 a&ntilde;os. El hombre sigui&oacute; de frente, hacia los &uacute;ltimos camastros, mientras la mujer &ndash;de tetas y caderas generosas pero a&uacute;n firmes- se acerc&oacute; a saludar cordialmente. Yo estaba desnudo y ella tra&iacute;a un cover-up bajo el que se ve&iacute;a un bikini conservador. Me pregunt&oacute; si ven&iacute;a solo y al recibir una respuesta afirmativa, me dijo que siempre hab&iacute;a tenido la idea de que Punta Serena era s&oacute;lo para parejas. Le dije que era lo usual, pero que no era requisito; le cont&eacute; que en 14 a&ntilde;os de ser asiduo a ese hotel, hab&iacute;amos visto muchos solteros, as&iacute; como parejas del mismo sexo. Nos deseamos mutuamente buenas tardes y ella continu&oacute; su camino para reunirse con su marido. Algunas otras parejas fueron llegando, aunque nunca pasamos de unas quince personas.<\/p>\n<p>Pasadas las dos de la tarde, la playa se fue quedando sola porque todo mundo decidi&oacute; subir a comer al restaurante. Yo prefer&iacute; pedir un ceviche y com&iacute; all&iacute; mismo, luego tom&eacute; una siesta. A eso de las 3:30 me despert&eacute; sudando; luego de espabilarme corr&iacute; hacia el mar y me di un chapuz&oacute;n en las frescas aguas del Pac&iacute;fico. Estuve unos minutos jugando con las olas y al volver hacia mi sombrilla pude ver que mi nueva &ldquo;amiga&rdquo; estaba sola en su camastro, aparentemente jugando o escribiendo en su celular. Segu&iacute; hacia el bar a por un agua mineral y al regreso me percat&eacute; de que la mujer hab&iacute;a dejado su tel&eacute;fono y ten&iacute;a una mano en su entrepierna; aunque yo estaba a unos 25 metros de distancia, pude notar que se masturbaba. El s&oacute;lo hecho de darme cuenta me provoc&oacute; una erecci&oacute;n; me recost&eacute; en el camastro para calmarme, pero la verdad es que no pod&iacute;a dejar de voltear hacia donde estaba la se&ntilde;ora, que ahora ten&iacute;a la otra mano en una de sus tetas, que se acariciaba con delicadeza. Yo estaba a mil por hora y no acertaba qu&eacute; hacer; por supuesto que tambi&eacute;n me dieron ganas de masturbarme, lo que empec&eacute; haciendo con lentitud. Pero al darme cuenta de que no hab&iacute;a m&aacute;s gente en las cercan&iacute;as, decid&iacute; arriesgarme; me levant&eacute; y me encamin&eacute; hacia donde estaba mi &ldquo;amiga&rdquo;, sin dejar de tocarme el pene, que luc&iacute;a s&oacute;lido y brillante, gracias al aceite que hab&iacute;a vertido en &eacute;l con generosidad.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; a unos dos metros de la mujer y le dije de la manera m&aacute;s educada que encontr&eacute;: &ldquo;&iquest;Te molesta si te acompa&ntilde;o?&rdquo; Ella, que o no se hab&iacute;a percatado de que me acercaba o que hab&iacute;a fingido no notarlo, volte&oacute; hacia m&iacute;, me mir&oacute; de arriba abajo y sonriendo pero en voz muy baja, respondi&oacute;: &ldquo;Est&aacute; bien&rdquo; y tras una pausa, agreg&oacute;: &ldquo;Pero sin tocar, por favor, si no te molesta&rdquo;. Asent&iacute;, me acerqu&eacute; un poco m&aacute;s en increment&eacute; la presi&oacute;n y el ritmo de mi masturbaci&oacute;n, intentando ponerme en una postura viril, atractiva. Ella tambi&eacute;n aceler&oacute; el ritmo de sus manos y humedec&iacute;a con saliva los dedos que estimulaban sus pezones.<\/p>\n<p>Yo intentaba adivinar qu&eacute; tan cerca o tan lejos estaba el momento de su cl&iacute;max y en consecuencia, moderaba mis movimientos. Despu&eacute;s de largos minutos, su respiraci&oacute;n agitada mut&oacute; en jadeos y gemidos; abri&oacute; los ojos y volte&oacute; a verme. Sin dejar de estimularse la entrepierna, con su mano libre me indic&oacute; que me acercara; di tres pasos y qued&eacute; pegado al camastro. Ella tom&oacute; mi pene y lo empez&oacute; a frotar, aunque con cierta torpeza ya que estaba concentrada en su auto satisfacci&oacute;n; aun as&iacute; la sensaci&oacute;n fue muy placentera para m&iacute;, por lo que tom&eacute; su mano y acompas&eacute; sus movimientos hasta que tomamos un ritmo que estaba a punto de hacerme terminar.<\/p>\n<p>Entonces, su respiraci&oacute;n se volvi&oacute; vertiginosa, sus m&uacute;sculos se tensaron y su cuerpo se arque&oacute; hacia atr&aacute;s mientras exhal&oacute; un largo, intenso suspiro, cerrando los ojos. Yo eyacul&eacute; en seguida, sobre su vientre. Liber&oacute; mi miembro, abri&oacute; los ojos y poco a poco recuper&oacute; su ritmo respiratorio normal. Me acuclill&eacute; y musit&eacute;: &ldquo;muchas gracias, estuvo delicioso&rdquo;, luego la bes&eacute; levemente en la boca y lam&iacute; con un movimiento circular cada uno de sus pezones. Di media vuelta y me met&iacute; al mar, donde estuve al menos media hora. Cuando regres&eacute; a la sombra, su lugar ya estaba vac&iacute;o.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Con el prop&oacute;sito de estar unos d&iacute;as completamente solo y en absoluta tranquilidad, apenas separado de Alina, decid&iacute; hacer una reservaci&oacute;n de tres noches en Punta Serena, a finales de 2018. 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