{"id":34529,"date":"2022-04-15T22:00:00","date_gmt":"2022-04-15T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-04-15T22:00:00","modified_gmt":"2022-04-15T22:00:00","slug":"viernes-de-amigos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/viernes-de-amigos\/","title":{"rendered":"Viernes de amigos"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34529\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era el d&eacute;cimo viernes que nos reunir&iacute;amos con mis amigos de la infancia para jugar cartas, ver pel&iacute;culas y beber. Nada hac&iacute;a prever que ser&iacute;a diferente al resto de las juntas y todo gracias a mi esposa.<\/p>\n<p>Tare: ya po, cu&eacute;ntame, por qu&eacute; tanto secreto, qu&eacute; es lo que hacen todos los viernes t&uacute; y tus dos amigos.<\/p>\n<p>Yo: cosas de hombres. Jugamos cartas, juegos de video en la consola, vemos pel&iacute;culas. Tomamos alcohol. Lo usual que se hace con los amigos&#8230; Por qu&eacute; tanto inter&eacute;s?<\/p>\n<p>Tare: curiosidad. Ya me conoces.<\/p>\n<p>Yo: si oh. En fin&#8230; Me voy.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a pasado una semana desde aquella conversaci&oacute;n y el tema no se volvi&oacute; a tocar. La junta de esa semana peligraba dado que el departamento de Renzo estar&iacute;a ocupado por su segunda esposa y su grupo de amigas. Entonces, tuve una idea. El mismo d&iacute;a en la ma&ntilde;ana habl&eacute; con Tare.<\/p>\n<p>Yo: oye reina. A&uacute;n te interesa saber qu&eacute; hacemos los chicos y yo en las juntas de los viernes?<\/p>\n<p>Tare: si&#8230; Por supuesto. Pero. Acaso no estaban prohibidas las mujeres?<\/p>\n<p>Yo: si&#8230; Pero los monos no tienen por qu&eacute; saber que tu estar&aacute;s&#8230; Mira&#8230;<\/p>\n<p>La idea era ofrecer la casa para la ocasi&oacute;n y en el cuarto de juegos instalar c&aacute;maras para que mi mujer, desde tu pieza, pudiera ver en vivo y con todo detalle. Le gust&oacute;. Pusimos las dos manos a la obra. Finalmente, instalamos 8 c&aacute;maras, dejamos una mesa peque&ntilde;a en un rinc&oacute;n con tres sillas y varios juegos de sal&oacute;n; limpiamos la mesa de pool y encendimos todas las luces. El escenario estaba listo.<\/p>\n<p>Yo: quiero advertirte que las pel&iacute;culas que dejamos correr son todas porno&#8230;<\/p>\n<p>Tare: y qu&eacute;?<\/p>\n<p>Yo: yo te digo no m&aacute;s&#8230;<\/p>\n<p>A las 8 llegaron Renzo y Ernesto. El primero es un play boy. Rubio de pelo largo y liso. Mide 1.85 m y es m&aacute;s bien atl&eacute;tico. Ernesto en cambio es m&aacute;s bajo que yo (1.68 m), delgado, pero musculoso. Moreno e incre&iacute;blemente simp&aacute;tico y entrador. El payaso.<\/p>\n<p>Renzo: wena mono. Qu&eacute; le dio a tu mujer que te dej&oacute; solo.<\/p>\n<p>Todos: jajaja<\/p>\n<p>Yo: ya pasa. Hola chico. C&oacute;mo vas?<\/p>\n<p>Ernesto: hola Javi. Todo bien, hermano.<\/p>\n<p>Yo: ya saben el camino. P&oacute;ngase c&oacute;modos. Es su casa. Yo voy al tiro&#8230;<\/p>\n<p>Tare estaba en la pieza de los pc mirando c&oacute;mo Renzo prend&iacute;a el televisor y Ernesto tomaba las cartas y despejaba la mesa. Al sentir mi llegada se dio la vuelta y comenz&oacute; a hablar.<\/p>\n<p>Tare: Javi&#8230;<\/p>\n<p>Yo: diga, reina&#8230;<\/p>\n<p>Tare: me dio m&aacute;s sed con el trago que me diste. Me puedes dar otro, por favor, amor&#8230;<\/p>\n<p>Yo: mmmm&#8230; Miren a la picarona. Recuerda qu&eacute; te pasa cuando se te suben las copas a la cabeza. No me quejo, pero luego est&aacute;s una semana con resaca.<\/p>\n<p>Tare: uno m&aacute;s. Es que&hellip; La situaci&oacute;n de espiarlos me excita. Para que te voy a decir otra cosa y me gusta la sensaci&oacute;n que tengo. Oye, y ven solo ese tipo de pel&iacute;culas?<\/p>\n<p>Yo: bueno, si. Te molestan. Las cambio?<\/p>\n<p>Tare: no. Al contrario, me gustan. -en ese momento en la pantalla una mujer recib&iacute;a una verga en su co&ntilde;o y otra en el culo. Tare no pod&iacute;a sacarle los ojos de encima a la escena.<\/p>\n<p>Yo: me agrada que est&eacute;s a gusto&#8230; Toma, aqu&iacute; tienes tu traguito. Y, por si me demoro, en el frigobar hay otro preparado para llegar y servir. Voy y vuelvo.<\/p>\n<p>Tare: anda tranquilo que yo me atiendo. Gracias por esto amor.<\/p>\n<p>Yo: si me necesitas, me env&iacute;as un mensaje.<\/p>\n<p>Cuando regres&eacute;, los dos estaban jugando pool y viendo una pel&iacute;cula porno donde a una mujer le daban tres tipos por todos lados sin piedad ni respiro. No pude evitar sonre&iacute;r al saber que mi esposa estaba viendo esto. Sab&iacute;a que se calentar&iacute;a. Seguramente estaba masturb&aacute;ndose o faltaba poco para que comenzara.<\/p>\n<p>Jugamos pool por m&aacute;s de dos horas. Tare no me llam&oacute; en todo ese lapso. Pensaba en ello mientras corr&iacute;a otra pel&iacute;cula donde el marido y dos tipos se follaban a la esposa despu&eacute;s de una fiesta cuando me llega un mensaje. Ven, dec&iacute;a. Les dije a los chicos que volv&iacute;a de inmediato y part&iacute;.<\/p>\n<p>Cuando entr&eacute; en el cuarto, de inmediato mi mujer inici&oacute; la conversaci&oacute;n&#8230; Estaba sentada en la butaca para pc, completamente desnuda con sus piernas abiertas de par en par y dos dedos de su mano derecha embutidos hasta el fondo en su depilado co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Tare: Javi. Estoy caliente. Quiero que me folles aqu&iacute; y ahora mismo, por favor, lo necesito.<\/p>\n<p>Yo: -la visi&oacute;n era maravillosa- tengo una idea mejor, preciosa. Si t&uacute; lo quieres puedes cumplir ese sue&ntilde;o cochino que hace tiempo me confesaste&#8230; Ahhh&#8230; Siiii&#8230; Pensaste que lo hab&iacute;a olvidado. Jajaja, pues no&#8230; En fin, bella, qu&eacute; me dices. Si o no&#8230;<\/p>\n<p>Mi esposa a sus 45 a&ntilde;os ostenta un cuerpo menudo, pero muy bien proporcionado, mide 1.50 m, posee un bello rostro enmarcado en un sedoso, largo y semi ondulado cabello casta&ntilde;o, una piel blanca y suave, sus senos son de formas perfectas y de medianas dimensiones, coronados por dos rosados, formados y sensibles pezones, todo rematado por un culito que es m&aacute;s bien peque&ntilde;o, pero perfectamente delineado y delicadamente engalanado por dos singulares margaritas.<\/p>\n<p>Sus dedos aumentaron el ritmo hasta hacerla llegar al orgasmo. Levant&oacute; la vista y sus ojos vidriosos me respondieron. Me acerqu&eacute; a ella. Le tom&eacute; el brazo gentilmente y as&iacute;, tal cual, la dirig&iacute; hacia mis amigos. En la puerta nos detuvimos.<\/p>\n<p>Yo: espera ac&aacute; un minuto para prepararlo todo.<\/p>\n<p>Tare: ya&#8230;<\/p>\n<p>Sus pezones estaban erectos; sus mejillas coloradas y su mano derecha entre sus piernas, toc&aacute;ndose. Entonces, casi oblig&aacute;ndome, ingres&eacute; a la habitaci&oacute;n, cerrando la puerta tras de mi.<\/p>\n<p>Yo: Renzo. Apaga todo, menos la mesa de pool y la tv. Ernesto. Despeja la mesa porfa&#8230; Ya po&#8230;<\/p>\n<p>Sin preguntar nada ambos se pusieron manos a la obra y en menos de medio minuto todo estuvo listo.<\/p>\n<p>Yo: ya. Tomen asiento. S&iacute;&#8230; En las sillas alrededor de la mesa de pool y se tapan los ojos hasta que les diga.<\/p>\n<p>Los dos: ok&#8230;<\/p>\n<p>Entonces, Tare entr&oacute; en completo silencio, camin&oacute; hasta la mesa de pool. Al llegar a ella, se subi&oacute; y, quedando de frente a los comensales, se entir&oacute; apoyando los codos, abri&oacute; las piernas y les dijo: -hola chicos, Javi me dijo que esta noche pod&iacute;a ser su putita. Quieren que lo sea?<\/p>\n<p>Mis dos amigos se dieron vuelta a mirarme. Ambos ten&iacute;an su boca abierta y con los ojos me suplicaban aceptara.<\/p>\n<p>Yo: qu&eacute; me miran a mi. Est&aacute;n haciendo esperar a una dama.<\/p>\n<p>Fue suficiente. Renzo por la izquierda y Ernesto por la derecha comenzaron a tocarle todo el cuerpo. Primero suavemente, apenas roces que fueron subiendo la intensidad hasta convertirse en manoseos. Mi mujer emit&iacute;a leves gemidos, moviendo sus caderas, facilitando as&iacute; el paseo de cuatro ansiosas manos. Las caricias fueron complementadas por besos. A las manos se sumaron dos lenguas que recorrieron concienzudamente todos los rincones del menudo cuerpo de Tare. Mientras Renzo se quedaba en las tetas, Ernesto baj&oacute; lentamente hasta ubicarse frente a su co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Los gemidos de mi mujer ya eran completamente audibles. Lo estaba gozando. Fue cuando Ernesto empez&oacute; a tirarle su c&aacute;lido aliento directamente sobre el cl&iacute;toris. Tare levantaba sus caderas espasm&oacute;dicamente. Un nuevo orgasmo, m&aacute;s intenso que el anterior, la inundaba de placer.<\/p>\n<p>Renzo se met&iacute;a casi entera cada teta al chuparlas. Sus pezones apuntaban inhiestos, duros, anhelantes de m&aacute;s placer. Casi sin darme cuenta me hab&iacute;a quitado la ropa. Acerc&aacute;ndome toqu&eacute; el hombro de Ernesto, el que sac&oacute; su lengua del co&ntilde;o de Tare. Con se&ntilde;as le dije que se apartara y se desnudara. Al salirse mi amigo, me ubiqu&eacute; entre las piernas de mi mujer y de una sola estocada, le clav&eacute; la verga hasta el fondo. Ah&iacute; la dej&eacute; unos segundos sin movimiento alguno. Acto seguido comenc&eacute; a follarla duro. Ernesto estaba listo por lo inst&eacute; a que cambiara con Renzo para que &eacute;ste &uacute;ltimo tambi&eacute;n pudiera desvestirse y as&iacute; lo hicieron.<\/p>\n<p>Arriba de la mesa, tirada de espaldas con los ojos cerrados. Ernesto chupando y masajeando sus tetas al tiempo que yo la follaba a un ritmo fren&eacute;tico. Cerr&eacute; los ojos por un par de minutos. Al abrirlos vi que Tare ten&iacute;a la polla de Ernesto en su boca y la de Renzo en su mano derecha, mene&aacute;ndola con vigor. Eso me puso a mil y dos minutos m&aacute;s tarde acab&eacute; en su est&oacute;mago. En cuanto me sal&iacute;, Renzo se puso en mi lugar y comenz&oacute; a follarle el co&ntilde;o como si el mundo se fuera a terminar en ese mismo instante. Menos de 5 minutos dur&oacute; el hombre entre las piernas de mi mujer, acabando tambi&eacute;n en su barriga. Entonces, mientras Ernesto la penetraba, le limpi&oacute; nuestro semen con un pa&ntilde;uelo desechable que le alcanc&eacute;. Al igual que mi otro amigo, el chico no dur&oacute; mucho, corri&eacute;ndose en sus tetas abundantemente&#8230;<\/p>\n<p>Renzo: hace cuanto que tu esposa te tiene cortada el agua, chico?<\/p>\n<p>Todos: jajajaja<\/p>\n<p>Ernesto: eres un payaso, pero fuera de bromas hace rato que no ten&iacute;a sexo y menos con una diosa como t&uacute;, Tare&#8230;<\/p>\n<p>Tare: jaja&#8230; Gracias, chico. Voy al ba&ntilde;o. No se vayan o ya se hartaron de mi?<\/p>\n<p>Renzo: por favor, cosita m&aacute;s rica. Mi se&ntilde;ora es bonita, pero t&uacute;&#8230; T&uacute; eres una hembra&#8230; Una hermosa, deliciosa, hembra.<\/p>\n<p>Ernesto: quiso decir que de ac&aacute; no nos movemos.<\/p>\n<p>Todos: jajaja<\/p>\n<p>Yo: necesitas ayuda, amor?<\/p>\n<p>Tare: te llamo si necesito algo.<\/p>\n<p>Al levantarse, nos permiti&oacute; admirarla en todo su esplendor. Era una bella y caliente mujer con una verdadera vocaci&oacute;n de puta. Not&oacute; que los tres la admir&aacute;bamos embelesados. Nos sonr&iacute;o.<\/p>\n<p>Tare: voy y vuelvo. Me gustar&iacute;a tomarme un whisky con dos hielos a mi regreso.<\/p>\n<p>Yo: sus deseos son &oacute;rdenes, mi reina.<\/p>\n<p>Cuando nos quedamos solos, les d&iacute; a cada uno una p&iacute;ldora de esas de color azul. Los tres nos calzamos nuestros b&oacute;xer y comenzamos a ordenar y limpiar la habitaci&oacute;n. No pasaron m&aacute;s de 10 minutos. Termin&aacute;bamos de correr las sillas cuando mi celular son&oacute;. Era Tare en video llamada&#8230;<\/p>\n<p>Tare: -tirada en la cama para invitados, desnuda y con el pelo mojado- Javi. Por qu&eacute; no vienes para ac&aacute;. Me siento solita y tengo mi conchita nuevamente con ganas. Invita a tus amigos, si quieren venir, claro. Colg&oacute;.<\/p>\n<p>Los tres est&aacute;bamos hipnotizados con lo que mi tel&eacute;fono nos mostraba. Ah&iacute; estaba la muy puta toc&aacute;ndose su co&ntilde;o y sus tetas mientras nos invitaba a que la sigui&eacute;ramos follando. Despertamos cuando la llamada lleg&oacute; a su fin.<\/p>\n<p>Yo: amigos pueden hacerle todo lo que quieran y ella permita. En estas condiciones le gusta que se la follen duro as&iacute; que&#8230; El deber nos llama.<\/p>\n<p>Todos: jajaja<\/p>\n<p>Yo: adel&aacute;ntense, chicos, yo los alcanzo al tiro, voy a cerrar y apagar todo, porque por lo que veo, de aqu&iacute; no nos movemos hoy. Ah y no olviden el whisky.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de mi vuelta, me dirig&iacute; a la cocina. Tras servirme un trago y darle un sorbo mir&eacute; mi reloj. Eran las 12 reci&eacute;n. Mi celular volvi&oacute; a sonar. Era Gerardo. Otro de mis amigos, pero no hab&iacute;a sido considerado para nuestras juntas por estar fuera del pa&iacute;s debido a su trabajo desde hac&iacute;a dos a&ntilde;os. Le contest&eacute; de camino a la pieza.<\/p>\n<p>Justo antes de traspasar la puerta, me detengo. Mi amigo estaba en la entrada de la casa, reci&eacute;n llegado a la ciudad. Cambi&eacute; la direcci&oacute;n de mis pasos, dirigi&eacute;ndome hacia la entrada. Ah&iacute; estaba mi compa. Nos saludamos de abrazo y tras ello, habl&aacute;ndole casi sin respirar, le cont&eacute; lo que estaba pasando, invit&aacute;ndolo a que se uniera.<\/p>\n<p>Gerardo: jajaja&#8230; Por supuesto que me uno. Vamos.<\/p>\n<p>Yo: dale, pero s&aacute;cate la ropa antes de entrar&#8230; Ah y toma, la necesitar&aacute;s.<\/p>\n<p>Los aullidos de mi mujercita se escuchaban n&iacute;tidamente al otro lado de la puerta. Escuchamos unos segundos hasta que de pronto el ruido se ahog&oacute;. Decidimos ver qu&eacute; pasaba. Al abrirla, el espect&aacute;culo nos empalm&oacute; las pollas, autom&aacute;ticamente. Ah&iacute; estaba la muy puta en cuatro patas con la verga de Renzo incrustada en el co&ntilde;o hasta las bolas y la de Ernesto embutida en su boca hasta la garganta. Ambos la follaban con determinaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Con Gerardo nos sentamos a observar el show en dos sillones ubicados en cada esquina de la cama de dos plazas. No fue necesario menearnos las vergas para mantenerlas erectas, pues de verdad ver a Tarella as&iacute;, como en una pel&iacute;cula porno en vivo, era incre&iacute;ble.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unos 10 minutos as&iacute;, mi mujer hab&iacute;a experimentado dos intensos orgasmos y cuando le llegaba el tercero, mis dos amigos intercambiaron posiciones y siguieron foll&aacute;ndosela por otros 10 minutos por el co&ntilde;o y la boca hasta acabar dentro de sus dos agujeros entre gritos y jadeos. Los tres quedaron estirados sobre la cama. Permanecieron as&iacute; por casi un minuto.<\/p>\n<p>Yo: c&oacute;mo te sientes, querida?<\/p>\n<p>Tare: como la m&aacute;s puta de todas y eso me encanta&#8230; Me alcanzas mi vaso, amor por favor.<\/p>\n<p>Yo: -acerc&aacute;ndole el vaso- mira qui&eacute;n lleg&oacute; de sorpresa.<\/p>\n<p>Tare: Gerardo!!! Ven para ac&aacute;, mono. Te voy a chupar esa verga jugosa que tienes.<\/p>\n<p>Mi mujer se incorpor&oacute; d&aacute;ndome la espalda y, gateando, fue hacia la empalmada polla de mi amigo. Verla as&iacute;, con su culo parado fue demasiado. Ten&iacute;a la verga de Gerardo en su boca cuando comenc&eacute; a follarle el co&ntilde;o. Estaba en eso cuando le met&iacute; en su empinado culo, el dedo &iacute;ndice hasta la mitad. Segu&iacute;a el mete y saca con mi verga en su co&ntilde;o y entre tanto lograba insertarle dos dedos completos en su ano. Tarella se sac&oacute; la verga de Gerardo de la boca para largar un tremendo aullido de placer.<\/p>\n<p>No fueron m&aacute;s de tres mete y saca con los dedos y mi mujer alcanzaba un nuevo e intenso orgasmo. Entonces, saqu&eacute; mi polla de su co&ntilde;o y se la ubiqu&eacute; en la entrada de su ano. Jugu&eacute; ah&iacute; por unos segundos hasta que&#8230;<\/p>\n<p>Tare: m&eacute;tela de una vez, por favor&#8230; Ayyy&#8230; ahhhh&#8230; Dale&#8230;<\/p>\n<p>Mis bolas golpeaban los gl&uacute;teos de mi mujer con salvajes movimientos. Menos de 5 minutos llevaba cuando Tarella se retorci&oacute; en un intenso orgasmo. Baj&eacute; el ritmo hasta detenerme. Le mantuve la verga clavada y ella solita comenz&oacute; a met&eacute;rsela con movimientos de sus caderas. Fue cuando la tom&eacute; por los hombros y jal&aacute;ndola hacia mi, la recost&eacute; sobre mi pecho. Su culo estaba lleno con mi polla. Gerardo no necesit&oacute; instrucciones. De una sola estocada le clav&oacute; toda su verga en el co&ntilde;o. Tarella suspir&oacute;.<\/p>\n<p>Comenzamos a movernos y r&aacute;pidamente conseguimos el ritmo. Mi mujer estaba extasiada. Aullaba de placer, ped&iacute;a a gritos que la foll&aacute;ramos m&aacute;s fuerte y lo hicimos. Casi 10 minutos despu&eacute;s de estar follando ininterrumpidamente Tarella tuvo un nuevo orgasmo y Gerardo y yo nos corrimos en sus agujeros casi al mismo tiempo.<\/p>\n<p>Cuando nos salimos, mis otros dos amigos estaban listos para la acci&oacute;n y sin perder ni un segundo, Ernesto por el culo y Renzo por el co&ntilde;o, empezaron a follar sin miramientos. Mi mujer estaba entregada al placer. Su cabeza bamboleaba al igual que sus tetas. Sus gritos se mezclaban con los que emit&iacute;a la televisi&oacute;n.<\/p>\n<p>Nos turnamos entre las dos parejas para follar a mi mujer durante toda la noche. Al despertar mis amigos ya se hab&iacute;an ido. Tare a&uacute;n dorm&iacute;a desnuda sobre la cama. Estaba toda llena de semen fresco. Al parecer los chicos antes de despedirse le dejaron un &uacute;ltimo regalo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 Era el d&eacute;cimo viernes que nos reunir&iacute;amos con mis amigos de la infancia para jugar cartas, ver pel&iacute;culas y beber. Nada hac&iacute;a prever que ser&iacute;a diferente al resto de las juntas y todo gracias a mi esposa. Tare: ya po, cu&eacute;ntame, por qu&eacute; tanto secreto, qu&eacute; es lo que hacen todos los viernes t&uacute; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20481,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":{"0":"post-34529","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-orgias-gangbang"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34529","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20481"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34529"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34529\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34529"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34529"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34529"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}