{"id":34561,"date":"2022-04-18T22:00:00","date_gmt":"2022-04-18T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-04-18T22:00:00","modified_gmt":"2022-04-18T22:00:00","slug":"infidelidad-danos-colaterales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/infidelidad-danos-colaterales\/","title":{"rendered":"Infidelidad, da\u00f1os colaterales"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34561\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El tipo vestido con traje de negocios se decidi&oacute; por una de las dos rutas para llegar al aeropuerto y el destino hizo el resto. Un atasco y la p&eacute;rdida del vuelo. Reserv&oacute; para el siguiente que sal&iacute;a en cuatro horas y veinte minutos. La carta del restaurante llam&oacute; su atenci&oacute;n, ten&iacute;an su plato favorito y ten&iacute;a tiempo.<\/p>\n<p>Sac&oacute; el m&oacute;vil, busco el n&uacute;mero y&#8230; finalmente decidi&oacute; no llamar.<\/p>\n<p>La chica de sus sue&ntilde;os, con la que llevaba casado un a&ntilde;o, le esperaba en casa y no iba a cambiar eso por nada en el mundo.<\/p>\n<p>Sonri&oacute;, ajeno al futuro que acababa de elegir.<\/p>\n<p>**************<\/p>\n<p>Una semana despu&eacute;s una polic&iacute;a levant&oacute; la cabeza del informe que estaba rellenando y se encontr&oacute; cara a cara con una mujer de mediana edad.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;En qu&eacute; puedo ayudarla?<\/p>\n<p>&#8211; Bueno yo&#8230; a lo mejor vuelvo otro d&iacute;a. &#8211; dijo con visibles muestras de nerviosismo.<\/p>\n<p>&#8211; No se preocupe, lo que tenga que contar quedar&aacute; entre nosotras. &#8211; respondi&oacute; la agente tratando de tranquilizarla.<\/p>\n<p>Unos minutos m&aacute;s tarde ambas mujeres estaban sentadas en una peque&ntilde;a oficina.<\/p>\n<p>&#8211; Aqu&iacute; nadie nos molestar&aacute;, d&iacute;game.<\/p>\n<p>La reci&eacute;n llegada se tom&oacute; su tiempo. Mir&oacute; a su alrededor y contempl&oacute; a la mujer polic&iacute;a durante un rato. Esta &uacute;ltima esper&oacute; sin dar signos de impaciencia.<\/p>\n<p>Finalmente la que iba a denunciar habl&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Prefiero no decir mi nombre&#8230; quiero decir. No quiero que esto se haga p&uacute;blico.<\/p>\n<p>&#8211; Est&aacute; bien.<\/p>\n<p>&#8211; Ver&aacute;, ayer un var&oacute;n entr&oacute; en mi casa y&#8230;<\/p>\n<p>La agente escuch&oacute; con atenci&oacute;n todo el relato.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Tiene alguna prueba?<\/p>\n<p>La mujer se levant&oacute; de la silla, dio la espalda a su interlocutora y se baj&oacute; los pantalones.<\/p>\n<p>**************<\/p>\n<p>Mientras tanto en la habitaci&oacute;n de un piso, el tipo del aeropuerto miraba las fotos de un par de mujeres. Fotos que hab&iacute;a tomado la &uacute;ltima semana. En algunas instant&aacute;neas se las ve&iacute;a re&iacute;r mientras se hac&iacute;an acompa&ntilde;ar por hombres. &iquest;Por qu&eacute; ellas s&iacute; y el no? No, ellas tambi&eacute;n ten&iacute;an derecho como todo el mundo a estar con alguien, solo que ese alguien, ese marido abnegado que a lo mejor solo viv&iacute;a para ellas no sal&iacute;a en la foto. Estaban besando a otros, acariciando a otros, tocando el culo de otros hombres a espaldas de sus parejas. Estaban mintiendo. Eso a &eacute;l hace una semana no le hubiera importado, pero ahora todo era diferente, puesto que esas maestras del enga&ntilde;o eran con las que todo hab&iacute;a empezado.<\/p>\n<p>Mir&oacute; por la ventana d&oacute;nde una pareja, en un banco, se estaba besuqueando y tocando lascivamente. Bueno, al menos la primera de esas arp&iacute;as hab&iacute;a pagado. La muy cobarde no quer&iacute;a enfrentarse con la realidad y confesar.<\/p>\n<p>Su miembro engord&oacute; bajo los pantalones al recordar.<\/p>\n<p>La conoc&iacute;a de vista, despu&eacute;s de todo, era probablemente una de las que estuvo con ella, lav&aacute;ndola el cerebro con esa basura que arruinaba vidas. Hab&iacute;a estado en su casa con una excusa pueril. Al principio pens&oacute; en hacerse con un calmante y como en las pelis de esp&iacute;as clavarle una aguja en la nalga para inmovilizarla. Pero eso, aparte de una maniobra torpe de dudoso &eacute;xito, era un delito y &eacute;l no era un tipo de esos, o al menos no lo hab&iacute;a sido nunca. Adem&aacute;s, con la velada amenaza valdr&iacute;a, despu&eacute;s de todo la muy guarra lo har&iacute;a con cualquiera, solo que &eacute;l no le iba a dar placer, no, &eacute;l quer&iacute;a venganza.<\/p>\n<p>&#8211; S&eacute; que est&aacute;s enga&ntilde;ando a tu marido. &#8211; solt&oacute; sin m&aacute;s.<\/p>\n<p>Ella lo mir&oacute; y su expresi&oacute;n dijo m&aacute;s que un centenar de palabras.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y eso que te importa?<\/p>\n<p>&#8211; Nada, si no fuese por lo que hicist&eacute;is.<\/p>\n<p>La historia, contada con resentimiento y dolor puso en guardia a la mujer. Ese tipo estaba loco y era capaz de cualquier cosa&#8230; solo que lo que dec&iacute;a de ella era verdad y ella no estaba preparada para confesar.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; quieres de m&iacute;? &#8211; dijo la mujer sin poder esconder el temor.<\/p>\n<p>El tipo se rio y la mir&oacute; de arriba a abajo desnud&aacute;ndola.<\/p>\n<p>&#8211; Quiero que te quites la ropa.<\/p>\n<p>&#8211; Me vas&#8230; me vas a follar. &#8211; respondi&oacute; la aludida considerando por un momento si la idea de hacerlo con ese pervertido ser&iacute;a una salida aceptable.<\/p>\n<p>El volvi&oacute; a re&iacute;r como un loco.<\/p>\n<p>&#8211; Eres una guarra y no te voy a hacer el favor.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Entonces, qu&eacute; quieres?<\/p>\n<p>&#8211; Castigarte.<\/p>\n<p>Unos minutos despu&eacute;s aquella mujer grit&oacute; y pidi&oacute; que parase, pero &eacute;l no se detuvo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s silencio, l&aacute;grimas.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Puedes desatarme?<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;.<\/p>\n<p>Ella se incorpor&oacute; con dificultad, estaba m&aacute;s tranquila, su secreto a salvo a menos qu&eacute;&#8230; s&iacute;, pens&oacute; en las otras.<\/p>\n<p>**************<\/p>\n<p>&#8211; No puedo hacer mucho. &#8211; respondi&oacute; la agente contemplando el culo marcado de la mujer.<\/p>\n<p>&#8211; Lo s&eacute;, esos papeles&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; Exacto. Firmaste el consentimiento, te dejaste atar, luego los azotes&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; Ya, pr&aacute;ctica sadomasoquista consensuada. &#8211; respondi&oacute; la v&iacute;ctima resignada.<\/p>\n<p>&#8211; Pero vamos, tambi&eacute;n puedes denunciar, si cuentas toda la historia a lo mejor&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; Mi marido se enterar&aacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Ya.<\/p>\n<p>&#8211; No quiero renunciar a mi marido. El me da sexo y mucho m&aacute;s. &#8211; acab&oacute; diciendo resignada.<\/p>\n<p>&quot;Y adem&aacute;s los azotes no te han disgustado. &quot; pens&oacute; la agente aunque al rato borr&oacute; ese pensamiento. Ella no era nadie para juzgar y menos para saber lo que le pon&iacute;a o no a otra mujer.<\/p>\n<p>&#8211; Quiz&aacute;s se lo cuento a una periodista. &#8211; musit&oacute; la mujer levant&aacute;ndose.<\/p>\n<p>La agente la vio alejarse y pens&oacute; en la periodista. Menuda historia, si sal&iacute;a a la luz tendr&iacute;a atemorizadas a las infieles del pa&iacute;s&#8230; o qui&eacute;n sabe, quiz&aacute;s no dormir&iacute;an resolviendo el dilema de convertir en realidad sus oscuras fantas&iacute;as.<\/p>\n<p>**************<\/p>\n<p>El tipo vestido con traje de negocios regres&oacute; a casa con una sonrisa, dibujando en su mente una sesi&oacute;n de besos tiernos y caricias mientras ella cabalgaba con la cara encendida.<\/p>\n<p>No llam&oacute; y entr&oacute; sin hacer ruido.<\/p>\n<p>Se o&iacute;a el agua de la ducha.<\/p>\n<p>Se quit&oacute; los zapatos y la chaqueta y de puntillas, en calcetines, se dirigi&oacute; al ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>La puerta estaba entreabierta y dentro hab&iacute;a una mujer en cueros con los ojos semicerrados mordi&eacute;ndose, sensualmente, el labio superior.<\/p>\n<p>Luego vio el culo musculoso, peludo y prieto de un var&oacute;n que tapaba en parte el cuerpo de su esposa.<\/p>\n<p>En ese momento su mujer gimi&oacute; al notar como el miembro viril la penetraba por detr&aacute;s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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