{"id":34580,"date":"2022-04-21T22:00:00","date_gmt":"2022-04-21T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-04-21T22:00:00","modified_gmt":"2022-04-21T22:00:00","slug":"el-convento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-convento\/","title":{"rendered":"El convento"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34580\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">8<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Siglo XVIII, el convento estaba ubicado en un peque&ntilde;o pueblo en el norte de Italia, estaba regido por el reci&eacute;n llegado sacerdote Donato de 56 a&ntilde;os, era un hombre de estatura elevada (198 cm), un poco gordo, de barba negra y tupida, muy bonach&oacute;n y querido por los habitantes del pueblo y tambi&eacute;n por las monjas del convento, con excepci&oacute;n de la madre superiora Gabriella, ten&iacute;a 48 a&ntilde;os, era una belleza pelirroja de ojos verdes, media 180 cm; desde que enviaron desde Roma al padre Donato, el mal humor se apoder&oacute; de la madre superiora, pues pr&aacute;cticamente la hab&iacute;an relevado de su poder jer&aacute;rquico, que anteriormente ejerc&iacute;a con orgullo.<\/p>\n<p>Era una edificaci&oacute;n que estaba en las afueras del peque&ntilde;o pueblo, constaba de un comedor enorme, una cocina, una gran enfermer&iacute;a dividida en tres peque&ntilde;as habitaciones, cada una con su respectiva camilla, una peque&ntilde;a capilla, un despacho parroquial y 10 habitaciones ocupadas por una veintena de novicias, la principal de ellas, que anteriormente era ocupada por la madre Gabriella, tuvo que cederla cuando lleg&oacute; el padre Donato, la madre superiora fue relegada a una de las habitaciones regulares del convento, donde compart&iacute;a habitaci&oacute;n con las otras tres monjas de rango superior, Brunilda la alemana de cabello negro y ojos penetrantes del mismo color, era una gigantesca vikinga de 185 cm, a sus 28 a&ntilde;os era la m&aacute;s seria e introvertida de las tres, solo hablaba lo que era necesario, a veces intimidaba incluso a Gabriella con su mirada de acero, le segu&iacute;a en rango, Varenka la rusa de cabello rubio plata, ojos grises, media 176 cm, a sus espaldas, la llamaban la Rusa loca, se sab&iacute;a al derecho y al rev&eacute;s la biblia, lo cual utilizaba para dar sermones a las novicias cuando era necesario llamarles la atenci&oacute;n, ten&iacute;a 24 a&ntilde;os, por &uacute;ltimo estaba la francesa Laetitia, la m&aacute;s alegre y bondadosa de todas, ten&iacute;a el cabello casta&ntilde;o y ojos azul cielo, media 162 cm, era la m&aacute;s querida de las monjas y la menor de ellas con tan solo 18 a&ntilde;os, era con qui&eacute;n mejor se llevaba el padre Donato.<\/p>\n<p>Las tres monjas ten&iacute;an dos cosas en com&uacute;n, una de ellas, era el ejercicio de la medicina y lo otro era la singular belleza que pose&iacute;an, al igual que la madre superiora Gabriella, todos los hombres del pueblo so&ntilde;aban con los rostros de las monjas del convento cuando las ve&iacute;an en contadas ocasiones, pero solo suspiraban por sus rostros, pues gracias a sus h&aacute;bitos no alcanzaban a imaginar sus cuerpos, que por cierto estaban bendecidos con gloriosas curvas, que a su debido tiempo ser&aacute;n descritos en este relato.<\/p>\n<p>Desde la llegada del padre Donato, se empezaron a celebrar misas todos los domingos en la capilla del convento, ya que la iglesia que estaba dentro del pueblo, fue v&iacute;ctima de un incendio en el que muri&oacute; el padre Lorenzo y su sacrist&aacute;n, &eacute;sta fue la raz&oacute;n de la temporal visita del padre Donato al convento, quien esperar&iacute;a a que construyan de nuevo un templo en reemplazo del anterior, para trasladarse a &eacute;ste, lo cual esperaba con muchas ans&iacute;as la madre superiora Gabriella.<\/p>\n<p>Desafortunadamente para los habitantes del pueblito, el incendio tambi&eacute;n arras&oacute; con el peque&ntilde;o centro m&eacute;dico y sus ocupantes, que eran los dos profesionales en medicina con los que contaban los pobladores, debido a esto el convento se convirti&oacute; en el nuevo y temporal hospital, que era atendido por las tres monjas, las cuales eran excelentes practicantes de la medicina en el siglo de las luces y por suerte para los lugare&ntilde;os hablaban perfecto italiano y l&oacute;gicamente lat&iacute;n.<\/p>\n<p>El pueblo estaba habitado por unas 100 personas, de las cuales unas 35 eran de la tercera edad, y unos 40 eran menores de edad, lo que dejaba un promedio de 25 personas adultas hombres y mujeres entre los 18 y 45 a&ntilde;os, la mayor&iacute;a de estas personas gozaban de buena salud y todos eran cat&oacute;licos devotos.<\/p>\n<p>Era un s&aacute;bado primaveral, d&iacute;a en que normalmente algunos feligreses iban a confesarse, ese d&iacute;a en particular s&oacute;lo fue do&ntilde;a Antonella, la esposa del acaudalado comerciante don Pietro, posiblemente la mujer m&aacute;s adinerada del pueblo y tambi&eacute;n una de las m&aacute;s hermosas, era una rubia cuarentona de voluptuosos pechos y caderas anchas con gran trasero, iba con un vestido largo con mangas y un escote que oprim&iacute;a los grandes melones de esta belleza Italiana; se dirigi&oacute; hacia el confesionario donde se encontraba el padre Donato, hizo la se&ntilde;al de la cruz y se arrodill&oacute; dentro del habit&aacute;culo.<\/p>\n<p>Antonella &#8211; Ave Mar&iacute;a pur&iacute;sima!<\/p>\n<p>Donato &#8211; Sin pecado concebida.<\/p>\n<p>Antonella se santigu&oacute;.<\/p>\n<p>A &#8211; En el nombre del Padre y del Hijo y del esp&iacute;ritu Santo.<\/p>\n<p>D &#8211; El se&ntilde;or est&eacute; en t&uacute; coraz&oacute;n para que te puedas arrepentir y confesar humildemente tus pecados.<\/p>\n<p>A &#8211; Se&ntilde;or t&uacute; lo sabes todo, t&uacute; sabes que te amo, padre mi &uacute;ltima confesi&oacute;n fue hace un a&ntilde;o aproximadamente, he cometido adulterio padre, con diferentes hombres!<\/p>\n<p>D &#8211; Dime hija m&iacute;a, lo sabe t&uacute; esposo?<\/p>\n<p>A &#8211; No padre, me mata si se entera!<\/p>\n<p>D &#8211; Pero est&aacute;s arrepentida, me imagino!<\/p>\n<p>A &#8211; Si padre, pero no lo puedo evitar, cada vez que mi marido se va en busca de negocios, no veo la hora de follar!<\/p>\n<p>El padre Donato empez&oacute; a sentir dura su polla, en muchos a&ntilde;os que no le pasaba esto, el relato de la mujer del que no deber&iacute;a saber m&aacute;s detalles, le empezaba a interesar mucho, adem&aacute;s alcanzaba a ver por la rejilla los jugosos pechos de do&ntilde;a Antonella, as&iacute; que el padre se sali&oacute; de los c&aacute;nones normales y sigui&oacute; interrogando a su interlocutora.<\/p>\n<p>D &#8211; Con cu&aacute;ntos hombres has estado sin contar a tu se&ntilde;or esposo hija m&iacute;a?<\/p>\n<p>A &#8211; Con tres padre, es que no s&eacute; como explicarlo, pero cuando mi marido se va de casa, es como que tengo la necesidad de tener algo metido entre mis piernas o mi boca padre, me siento muy puta, pero me gusta!<\/p>\n<p>D &#8211; Sigue con tu confesi&oacute;n hija m&iacute;a.<\/p>\n<p>El padre Donato estaba muy acalorado, sin darse cuenta se sac&oacute; la enorme polla que ten&iacute;a, por entre el h&aacute;bito y empez&oacute; a masturbarse poco a poco, algo que solo hab&iacute;a hecho una vez en su adolescencia, pero luego de eso se sinti&oacute; mal y tom&oacute; la decisi&oacute;n de ser un representante de Dios.<\/p>\n<p>A &#8211; Si, padre, don Enzo el carnicero cuando se da cuenta que mi esposo se va de casa, aprovecha y me entierra su morcilla, don Fabrizio el herrero cada que estoy sola, aprovecha y me clava su espada, por &uacute;ltimo don Massimo el que vende mariscos, en cuanto se larga mi marido me come el chumino!<\/p>\n<p>Do&ntilde;a Antonella, tambi&eacute;n se estaba calentando con su confesi&oacute;n, as&iacute; arrodillada como estaba e intentando que el padre no se diera cuenta, se meti&oacute; mano por debajo del largo vestido y sus dedos hac&iacute;an delicias con su hirviente co&ntilde;o, pero el padre que estaba atento a sus palabras, como a su escote, no pas&oacute; por alto el movimiento de su mano, el padre Donato que ya se estaba enajenando, le dijo:<\/p>\n<p>D &#8211; Hija m&iacute;a, te voy a aconsejar, cuando t&uacute; marido se vaya de casa y te entre la calentura, te vengas directamente para el convento y hablas conmigo, vale?<\/p>\n<p>A &#8211; S&iacute; padre, as&iacute; lo har&eacute;!<\/p>\n<p>Luego el excitado Donato, retiro con facilidad la rejilla del confesionario y sacando su monstruosa polla por el agujero, le dijo:<\/p>\n<p>D &#8211; Tu penitencia hija m&iacute;a, es que te comas este trozo de carne que representa el cuerpo de nuestro amado se&ntilde;or, para expiar tus pecados deber&aacute;s meterte este instrumento de Dios por el agujero que est&aacute; bajo el monte de Venus y por el de Sodoma, luego te vas a beber lo que salga de &eacute;l hasta la &uacute;ltima gota, ya que esto representa la sangre de Cristo, con este acto piadoso te puedes redimir ante el se&ntilde;or!<\/p>\n<p>Antonella que no pod&iacute;a creer lo que suced&iacute;a, trago saliva cuando vio la enorme polla del padre Donato, que parec&iacute;a tener el tama&ntilde;o de su antebrazo, con una cabezota roja y brillante por el l&iacute;quido preseminal, as&iacute; que sin darse cuenta la mano que ten&iacute;a libre la agarrar&aacute;, intentaba abarcar la gran circunferencia del miembro de su confesor, la mov&iacute;a de arriba a abajo y empez&oacute; a chupar la enorme cabeza de su santidad, por poco y le desencaja la mand&iacute;bula, pero la cachonda Antonella lo hac&iacute;a con gusto, era una viciosa que amaba las pollas, adem&aacute;s la del padre Donato era por mucho la m&aacute;s grande que hab&iacute;a probado!<\/p>\n<p>D &#8211; S&iacute; hija m&iacute;a, del&eacute;itate con el cuerpo de Cristo!<\/p>\n<p>A &#8211; Padre que buen instrumento carga usted por Dios santo, me fascina su bendita polla, &iexcl;qu&eacute; puta me siento!<\/p>\n<p>D &#8211; A partir de hoy ser&aacute;s bendecida con mi garrote celestial!<\/p>\n<p>A &#8211; Por favor padre, necesito que me purifique mi chumino!<\/p>\n<p>Antonella dej&oacute; de chupar la gruesa verga del padre Donato, despu&eacute;s de levantarse se baj&oacute; las bragas, se subi&oacute; el vestido y empino su gran culo en direcci&oacute;n a la polla que ten&iacute;a a su disposici&oacute;n, poco a poco la introdujo en su ardiente co&ntilde;o!<\/p>\n<p>A &#8211; Ay padre qu&eacute; delicia, su tranca me llena toda, que me parte padre, que me parte!<\/p>\n<p>Los dos disfrutaban como chanchos en lodazal, Antonella empujaba hac&iacute;a atr&aacute;s con todas sus fuerzas, sus nalgas rebotaban contra la tabla por donde sal&iacute;a la colosal polla del padre que estaba por correrse.<\/p>\n<p>D &#8211; Hija, ahora la carne del se&ntilde;or entrar&aacute; en la caverna de Sodoma, as&iacute; que abre tu culo y prep&aacute;rate!<\/p>\n<p>Aunque Antonella era muy viciosa, le daba un poco de miedo meterse semejante trozo de carne por el orto, pero m&aacute;s miedo le daba decepcionar a Dios y al caliente sacerdote, as&iacute; que se escupi&oacute; la mano y se lubrico su ojete, con ambas manos se abri&oacute; las nalgotas y con mucho dolor y placer introdujo hasta el fondo de sus entra&ntilde;as la mastod&oacute;ntica polla del padre Donato!<\/p>\n<p>A &#8211; Ay padre bendito, que dolor, que me rompe el culo!<\/p>\n<p>D &#8211; Es tu castigo hija m&iacute;a, por ser tan puta, anda que lo disfrutas, no lo niegues pedazo de golfa!<\/p>\n<p>A &#8211; Si padre, lo merezco y me fascina su polla parti&eacute;ndome el culo!<\/p>\n<p>Minutos despu&eacute;s el culo de Antonella de verdad que padec&iacute;a el tama&ntilde;o de la polla del padre Donato, la sangre que sal&iacute;a de su orto lo demostraba, el lujurioso padre al ver la sangre que recorr&iacute;a su polla sonri&oacute; ante la iron&iacute;a, ya que minutos antes le hab&iacute;a dicho a la pecadora Antonella que se beber&iacute;a la sangre del se&ntilde;or.<\/p>\n<p>D &#8211; De rodillas hija m&iacute;a, que est&aacute; por salir la bendici&oacute;n del se&ntilde;or!<\/p>\n<p>Al ponerse de rodillas Antonella que en medio de la gran excitaci&oacute;n no se hab&iacute;a dado cuenta de la hemorragia de su culo, hasta que vio la polla del padre Donato con su sangre, empez&oacute; a sentir el ardor en su ojete, pero eso no le impidi&oacute; seguir con la penitencia, as&iacute; que abri&oacute; su golosa boca y chupaba la pija del padre hasta que est&eacute; empez&oacute; a soltar chorros de leche, que ba&ntilde;aban el rostro de Antonella, ella intent&oacute; tragar lo m&aacute;s que pod&iacute;a, pero ya que el padre no hab&iacute;a eyaculado por m&aacute;s de 40 a&ntilde;os, la cantidad de leche que cubr&iacute;a la cara de do&ntilde;a Antonella era ins&oacute;lita, cabello, orejas, frente, ojos, hasta por su escote resbalaba la densa leche del padre Donato!<\/p>\n<p>D &#8211; No dejes nada de la semilla de nuestro amado se&ntilde;or, limpia toda su herramienta pedazo de puta!<\/p>\n<p>Antonella lam&iacute;a todo el tronco mezclado de sangre y semen, lo dejo bien limpio y reluciente, luego con sus manos recog&iacute;a la leche que estaba por toda su cara, ingiriendo la tibia leche del padre Donato, inclusive se chupaba los dedos con el esperma que quit&oacute; de su escote.<\/p>\n<p>Minutos despu&eacute;s de recomponerse de la tremenda culeada que le dio el padre Donato, est&eacute; le orden&oacute; recitar una oraci&oacute;n:<\/p>\n<p>A &#8211; Jes&uacute;s, hijo de Dios, ten misericordia de m&iacute;, que soy una pecadora.<\/p>\n<p>D &#8211; Dios, padre misericordioso, que reconcili&oacute; consigo al mundo por la muerte y la resurrecci&oacute;n de su hijo y DERRAM&Oacute; el esp&iacute;ritu Santo para la remisi&oacute;n de los pecados, te conceda, por el ministerio de la iglesia, el perd&oacute;n y la paz.<\/p>\n<p>Y yo te absuelvo de tus pecados en el nombre del Padre, y del Hijo, y del esp&iacute;ritu Santo.<\/p>\n<p>A &#8211; Am&eacute;n.<\/p>\n<p>D &#8211; La pasi&oacute;n de nuestro se&ntilde;or Jesucristo, la intercesi&oacute;n de la bienaventurada Virgen Mar&iacute;a y de todos los santos, el bien que hagas y el mal que puedas sufrir, te sirvan como remedio de tus pecados, aumento de gracia y premio de vida eterna, vete en paz.<\/p>\n<p>Do&ntilde;a Antonella sali&oacute; del confesionario, con su gran culo adolorido, pero llena de placer, hab&iacute;a descubierto una forma de seguir teniendo un marido cornudo, sin culpas y sin riesgo de ser descubierta, pues hab&iacute;a tomado la decisi&oacute;n de no volver a llevar a su cama a ninguno de sus tres amantes, pues estaba enamorada de la herramienta gorda y bendita del padre Donato.<\/p>\n<p>El padre Donato, luego de serenarse un poco, sali&oacute; del confesionario, por suerte la capilla estaba desierta, lo que calm&oacute; sus nervios, pues de ser descubierto, podr&iacute;a hasta recibir la excomuni&oacute;n y ser desterrado de su cargo, por eso el padre Donato deb&iacute;a ser muy cauto en adelante.<\/p>\n<p>Con el pasar de los d&iacute;as, la madre superiora Gabriella, empez&oacute; a sentir mucha curiosidad por las constantes visitas de do&ntilde;a Antonella, que cada mi&eacute;rcoles iba puntual al despacho parroquial (antes su despacho) en el cual se daba cita con el padre Donato, aunque don Pietro el esposo de do&ntilde;a Antonella, hab&iacute;a empezado a donar importantes cantidades de dinero para el convento, cosa que agradec&iacute;a la madre superiora Gabriella, no evit&oacute; que uno de los mi&eacute;rcoles en los que el padre Donato recib&iacute;a a do&ntilde;a Antonella, la curiosa monja descubriera el porqu&eacute; de las donaciones y las regulares visitas, previamente la madre superiora hab&iacute;a hecho un agujero en la pared que estaba entre el despacho y su nueva habitaci&oacute;n, el cual cubr&iacute;a desde su habitaci&oacute;n con una pintura de &quot;La inspiraci&oacute;n de San Mateo&quot; del famoso Caravaggio, que retiraba para luego ver por el peque&ntilde;o agujero lo que ocurr&iacute;a en el despacho, dicho agujero estaba oculto en el cabello de uno de los esbirros romanos de la pintura tambi&eacute;n de Caravaggio &quot;La crucifixi&oacute;n de San Pedro&quot;.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a la madre superiora Gabriella, puso candado a la puerta de su habitaci&oacute;n desde dentro para poder espiar tranquilamente lo que suceder&iacute;a en el despacho, cuando Gabriella vio el acto blasfemo que ocurr&iacute;a entre el padre Donato y do&ntilde;a Antonella, por poco se desmaya, por un segundo estuvo a punto de gritar y salir corriendo a denunciar lo que el puerco padre hac&iacute;a con la se&ntilde;ora Antonella, pero algo la detuvo, algo en su interior femenino se despert&oacute;, lo que ve&iacute;a le causaba algo placentero que no pod&iacute;a describir, la escena en s&iacute;, lo prohibido de ese pecado, lo que el padre Donato ten&iacute;a entre sus piernas hizo que Gabriella experimentar&aacute; por vez primera un calor incontrolable en su entrepierna, no entend&iacute;a porque lo que ve&iacute;a hac&iacute;a que su co&ntilde;o se mojase como nunca lo hab&iacute;a hecho, sin darse cuenta una de sus manos se empez&oacute; a hacer cargo de su calentura, la meti&oacute; por debajo de su h&aacute;bito y cuando la faena entre el padre Donato y do&ntilde;a Antonella estaba por acabar, la madre superiora Gabriella tambi&eacute;n lo hizo, era la primera vez que se masturbaba y que adem&aacute;s ten&iacute;a su primer orgasmo.<\/p>\n<p>A partir de ese d&iacute;a, no se perdi&oacute; los mi&eacute;rcoles de visita de do&ntilde;a Antonella, la madre superiora Gabriella, ahora ve&iacute;a con otros ojos al padre Donato, que ignoraba el espect&aacute;culo que ofrec&iacute;a a la monja pelirroja.<\/p>\n<p>D&iacute;as despu&eacute;s, un viernes en la tarde, unos feligreses tra&iacute;an de urgencia a tres enfermos, eran don Enzo, don Fabrizio y don Massimo, al parecer ten&iacute;an una extra&ntilde;a fiebre, fueron conducidos a la enfermer&iacute;a, las novicias inmediatamente le fueron a comunicar a sus hermanas lo ocurrido, minutos m&aacute;s tarde aparec&iacute;an las tres monjas, Brunilda, Varenka y Laetitia, para alegr&iacute;a de las esposas de los tres enfermos, las monjas les dijeron a las se&ntilde;oras que har&iacute;an todo lo posible por socorrer a los enfermos, las mujeres aliviadas hicieron acto de espera en la enfermer&iacute;a, cada uno de los hombres fue instalado en las tres habitaciones que ten&iacute;a a disposici&oacute;n la enfermer&iacute;a.<\/p>\n<p>Minutos despu&eacute;s las tres monjas dejaron descansando a los enfermos, compartieron sus impresiones y tomaron la decisi&oacute;n de dejar internados a los tres hombres en la enfermer&iacute;a del convento, lo comunicaron a las afligidas esposas, les dijeron tambi&eacute;n que en cuanto mejorar&aacute;n tendr&iacute;an noticias de ello, para que pudieran venir por ellos, las tres se&ntilde;oras quedaron muy agradecidas con las hermanas y partieron hacia el pueblo.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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