{"id":34622,"date":"2022-04-27T22:00:00","date_gmt":"2022-04-27T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-04-27T22:00:00","modified_gmt":"2022-04-27T22:00:00","slug":"el-convento-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-convento-ii\/","title":{"rendered":"El convento (II)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34622\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ca&iacute;a una lluvia torrencial, con rayos y truenos,&nbsp; los tres enfermos ard&iacute;an en fiebre, todos hab&iacute;an sido despojados de sus ropas y permanec&iacute;an desnudos bajo su respectiva s&aacute;bana, cada uno era atendido por una de las monjas m&eacute;dico, todos ten&iacute;an compresas fr&iacute;as en la frente y medicina de la &eacute;poca.<\/p>\n<p>Laetitia trataba a don Massimo con mucho cari&ntilde;o, no se despegaba ni un momento de &eacute;l, le dec&iacute;a palabras de &aacute;nimo, el pobre hombre de 35 a&ntilde;os deliraba, hablaba sobre mariscos, en especial ten&iacute;a pesadillas con un Kraken, que seg&uacute;n &eacute;l lo quer&iacute;a despedazar.<\/p>\n<p>Horas despu&eacute;s, a eso de la medianoche don Massimo parec&iacute;a que se iba para el otro mundo, dijo unas palabras en lat&iacute;n que preocuparon a la monja Laetitia!<\/p>\n<p>M &#8211; Soror, i videre lucem fine cuniculi! &quot;Hermana, veo la luz al final del t&uacute;nel&quot;<\/p>\n<p>Laetitia estaba desesperada, recitaba oraciones en lat&iacute;n, pero no ve&iacute;a mejora en don Massimo, hasta que le agarro la mano derecha al enfermo, la puso sobre su coraz&oacute;n (mejor dicho sobre su teta izquierda), la reacci&oacute;n del enfermo empez&oacute; a cambiar, su rostro era de alegr&iacute;a, abr&iacute;a la boca como queriendo decir algo, pero segu&iacute;a con los ojos cerrados, la monja Laetitia se entusiasm&oacute; y sin quitar la mano de don Massimo de su pecho sigui&oacute; recitando oraciones, segundos despu&eacute;s Laetitia se sobresalt&oacute;, pues la mano del marisquero empez&oacute; a sobar su seno, al intentar quitarla, vio apesadumbrada que el enfermo deliraba m&aacute;s, as&iacute; que Laetitia tuvo la ocurrencia de meter la mano de don Massimo por debajo de su h&aacute;bito y ponerla sobre su teta, con la inocente teor&iacute;a de que su paciente se sentir&iacute;a mejor por recordar de modo inconsciente el seno de su madre cuando era beb&eacute;!<\/p>\n<p>Minutos despu&eacute;s Laetitia notaba una mejor&iacute;a en don Massimo que acariciaba la teta izquierda de la monja, por cierto la monja Francesa ten&iacute;a un par de melones grandes y firmes a sus 18 a&ntilde;os, Laetitia se alegraba por el repentino cambio del enfermo, pero tambi&eacute;n se asust&oacute; porque las caricias que le daba don Massimo, le empezaban a gustar, sus pezones se pusieron duros como nunca, su entrepierna h&uacute;meda empez&oacute; a hacerle cosquillas agradables, lo que hizo que la monja se cuestionara, pues le daba miedo caer en pecado, as&iacute; que puso sus manos en se&ntilde;al de oraci&oacute;n y recit&oacute;:<\/p>\n<p>L &#8211; Oh padre celestial, que hago se&ntilde;or m&iacute;o, no deseo pecar, pero siento que mis pechos mejoran la salud de don Massimo, que hago padre nuestro? Dame una se&ntilde;al por favor, oh creador del universo, padre omnipotente!<\/p>\n<p>Para su sorpresa sus ruegos tuvieron respuesta, la sorprendida monja sinti&oacute; que una intensa luz ba&ntilde;aba la habitaci&oacute;n y don Massimo habl&oacute; como en trance:<\/p>\n<p>M &#8211; Porque es mejor que padezcan haciendo el bien, si la voluntad de Dios as&iacute; lo quiere, que haciendo el mal.<\/p>\n<p>Laetitia se sorprendi&oacute; ante la menci&oacute;n de ese vers&iacute;culo en particular, que pertenec&iacute;a a Pedro, por eso respondi&oacute; mirando hacia el cielo.<\/p>\n<p>L &#8211; Padre que est&aacute;s en los cielos, es t&uacute; voluntad que al hacer de mi cuerpo un instrumento para mejorar la salud de est&eacute; hombre, me veas c&oacute;mo a una pecadora?<\/p>\n<p>Esta vez los ojos de don Massimo se abrieron, pero se pusieron en blanco, lo cual asust&oacute; un poco a la hermosa monja, &eacute;l enfermo habl&oacute; con voz m&aacute;s grave a&uacute;n.<\/p>\n<p>M &#8211; Y sabemos que Dios no escucha a los pecadores, pero que si alguno es temeroso de Dios y hace su voluntad, a &eacute;se s&iacute; lo escucha.<\/p>\n<p>Era un vers&iacute;culo de Juan, ante esta &uacute;ltima respuesta Laetitia no alberg&oacute; m&aacute;s dudas, hizo la se&ntilde;al de la cruz, retir&oacute; la mano que don Massimo ten&iacute;a sobre su pecho, se levant&oacute; de la silla, se quit&oacute; el h&aacute;bito, pero se dej&oacute; puesto el rosario, la cofia y el velo, aunque era bajita su cuerpo era exquisito, un par de tetas grandes, peque&ntilde;a cintura y un culo enorme, su co&ntilde;o era peludo como todos los co&ntilde;os de esa &eacute;poca.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de desnudarse, la monja se subi&oacute; a la cama del enfermo, le puso una de sus tetas en la boca, don Massimo empez&oacute; a chupar como ternero hu&eacute;rfano del hermoso pez&oacute;n de Laetitia, que para su sorpresa ve&iacute;a como un bulto crec&iacute;a a la altura del abdomen de su paciente, la curiosidad de la monja, hizo que le retirar&aacute; la s&aacute;bana, asombrada ve&iacute;a c&oacute;mo a medida que don Massimo le chupaba la teta, su polla crec&iacute;a desmesuradamente, la excitaci&oacute;n de la monja tambi&eacute;n crec&iacute;a, pues la lengua y labios de don Massimo la hac&iacute;an gozar, as&iacute; que la monja hizo la se&ntilde;al de la cruz y empez&oacute; a besar y chupar la gorda herramienta del enfermo.<\/p>\n<p>Laetitia no pod&iacute;a creer el gusto que sent&iacute;a por la gruesa polla del pescadero, era la primera vez que ve&iacute;a y se com&iacute;a una polla en sus 18 a&ntilde;os, le chupaba todo el tronco, hasta los huevos met&iacute;a en su sacr&iacute;lega boca, minutos despu&eacute;s don Massimo empez&oacute; a reaccionar, sali&oacute; del enso&ntilde;amiento y no pod&iacute;a creer lo que ve&iacute;a, la monja bajita, la m&aacute;s simp&aacute;tica de las hermanas del convento, le estaba dando una mamada digna de una fina ramera!<\/p>\n<p>M &#8211; mm pero hermana, que est&aacute; haciendo?<\/p>\n<p>La monja dej&oacute; de chupar y le hizo se&ntilde;as con su dedo &iacute;ndice para que hiciera silencio, se acerc&oacute; a su rostro, le toc&oacute; la frente que ahora estaba tibia, el cambio era impresionante, pues antes herv&iacute;a en fiebre, Laetitia sonri&oacute; y le dijo a &eacute;l asombrado vendedor de mariscos:<\/p>\n<p>L &#8211; Don Massimo, s&oacute;lo hago la voluntad de nuestro amado se&ntilde;or, en estos momentos soy una herramienta del alt&iacute;simo, usted puede usar mi cuerpo a voluntad, pues hasta ahora es el mejor m&eacute;todo para su pronta recuperaci&oacute;n!<\/p>\n<p>M &#8211; Dios la bendiga hermana, har&eacute; la voluntad del se&ntilde;or con su hermoso cuerpo, por cierto su rostro es bell&iacute;simo hermana!<\/p>\n<p>Acto seguido le dio un libidinoso beso a la hermosa monja francesa, luego hizo que lo montar&aacute;, el ahora cachondo Massimo, trataba de empujar la verga por la concha de la sumisa monja, pero est&aacute; lo detuvo, le dijo que su virtud no pod&iacute;a ser mancillada, que para su recuperaci&oacute;n, le iba a ofrecer su ojete, el marisquero sonri&oacute;, se escupi&oacute; la mano le lubrico el orto a la monja, ella se dej&oacute; hacer, pero al intentar penetrar el orto de la monja, su gorda polla no entraba.<\/p>\n<p>M &#8211; Hermana haga el favor y ponga su dulce trasero sobre m&iacute; cara!<\/p>\n<p>Laetitia enrojeci&oacute;, pero hizo caso del marisquero, total hacia la voluntad del se&ntilde;or, puso su redondo y gordo trasero sobre la cara del caliente Massimo, &eacute;ste le abri&oacute; las nalgas con sus manos y meti&oacute; su lengua en lo profundo del ojete de la monja, la habilidosa lengua del vendedor de mariscos regalaba el mayor de los placeres a la alegre monja, que estaba s&uacute;per excitada, sus fluidos vaginales resbalaban por el ment&oacute;n del enfermo, que disfrutaba comiendo de ese culo celestial, alternaba la lengua con sus dedos, logr&oacute; meter tres de ellos hasta la &uacute;ltima de las falanges, luego con una de sus manos apoyada sobre la cofia de la monja, la hizo descender hacia su erecta polla, Laetitia que ya no parec&iacute;a la alegre e inocente monja, devoraba con gran placer la polla de don Massimo, lleg&oacute; al punto de tragarla entera!<\/p>\n<p>Minutos despu&eacute;s de un sincronizado 69, con el orto ya dilatado por la lengua y los dedos de don Massimo, la monja se levant&oacute; para luego acuclillarse sobre la polla del enfermo, que esta vez s&iacute; pudo entrar por el ojete de la excitada Laetitia, que gem&iacute;a ahogando gritos de dolor y placer, por fortuna la tempestad los enmudeci&oacute;.<\/p>\n<p>El culo de la monja sub&iacute;a y bajaba por todo el tent&aacute;culo de don Massimo, que gem&iacute;a como b&uacute;falo, la gorda polla llenaba de placer a la hermosa francesa, que por vez primera experimentaba la maravillosa sensaci&oacute;n de un orgasmo, que escena ten&iacute;a ante si el enfermo, ve&iacute;a como su polla se perd&iacute;a en los gordos cachetes de la monja, se ve&iacute;a s&uacute;per sensual con su cofia y el rosario entre sus enormes melones, que apretaba con fuerza, hasta que no aguanto m&aacute;s, con su fuerza ya recuperada, sac&oacute; su polla del culo de la monja, se irgui&oacute; con la polla en su mano, Laetitia qued&oacute; de rodillas a la espera de la semilla del marisquero, pues seg&uacute;n ella le hab&iacute;a dicho, ah&iacute; resid&iacute;a el &uacute;ltimo vestigio de enfermedad con el que deb&iacute;a regar su rostro, para poder sanar del todo!<\/p>\n<p>El entusiasmado Massimo explot&oacute; en una gran eyaculaci&oacute;n con la que ba&ntilde;&oacute; todo el rostro de la sacr&iacute;lega monja, el marisquero le restreg&oacute; la polla por el hermoso y profano rostro de Laetitia, que acto seguido movida por el instinto del sexo, se met&iacute;a toda la polla de don Massimo, limpiando hasta la &uacute;ltima gota!<\/p>\n<p>M &#8211; Hermana muchas gracias por su divina intervenci&oacute;n, sent&iacute; que me mor&iacute;a, pero gracias a usted y sus cuidados soy un hombre nuevo!<\/p>\n<p>L &#8211; Am&eacute;n hermano, solo hice la voluntad de nuestro se&ntilde;or, ahora por favor duerma, ma&ntilde;ana se podr&aacute; ir a su casa, pero por favor no vaya a comentar nada de lo ocurrido en esta bendita noche!<\/p>\n<p>M &#8211; Se lo juro hermana, la gloria del se&ntilde;or sea para usted!<\/p>\n<p>L &#8211; Am&eacute;n<\/p>\n<p>En la habitaci&oacute;n contigua, estaba don Fabrizio el herrero de 29 a&ntilde;os que ard&iacute;a en fiebre, era atendido por la monja rusa Varenka, le espectacular belleza eslava de cabello rubio y ojos grises, que despu&eacute;s de darle medicamentos y ponerle una compresa fr&iacute;a en la frente de su paciente, le&iacute;a algunos pasajes de la biblia, minutos despu&eacute;s sentada en una silla al lado de la cama del enfermo, la monja se sumi&oacute; en un dulce sue&ntilde;o.<\/p>\n<p>{Varenka caminaba por el claro de un bosque, que ten&iacute;a de fondo una hermosa cascada, estaba vestida totalmente de blanco y se sent&iacute;a especialmente feliz, recog&iacute;a flores, hasta que la tierra empez&oacute; a temblar, y en medio del claro surgi&oacute; un altar en el que yac&iacute;a acostado un hombre, ten&iacute;a un halo de luz que no permit&iacute;a reconocer su rostro, cuando Varenka se acerc&oacute; al hombre que por cierto estaba desnudo, escuch&oacute; una atronadora voz!<\/p>\n<p>Puesto que Cristo sufri&oacute; por vosotros en su cuerpo, tambi&eacute;n ustedes deben adoptar esa misma actitud, porque quien sufre en su cuerpo pone fin al pecado, para que el tiempo que le queda de vida en este mundo lo viva conforme a la voluntad de Dios y no conforme a los deseos humanos.<\/p>\n<p>V &#8211; Oh padre m&iacute;o, yo que soy tu fiel sierva, ind&iacute;came lo que he de hacer!<\/p>\n<p>Varenka hija m&iacute;a, debes curar la enfermedad de este hombre, y sacar el veneno que lo agobia.<\/p>\n<p>V &#8211; Tus deseos son &oacute;rdenes padre celestial, he hecho lo que he aprendido en las artes medicinales, pero no s&eacute; qu&eacute; m&aacute;s hacer, oh gran se&ntilde;or gu&iacute;ame por medio de tu gracia!<\/p>\n<p>Hija m&iacute;a he puesto entre tus piernas el b&aacute;lsamo sanador para este pobre hombre, haz que lo pruebe y al final con tu bendita boca exprime el veneno que Satan&aacute;s implant&oacute; en este fiel siervo m&iacute;o, as&iacute; como se saca el veneno de la traidora serpiente, pero recuerda hija m&iacute;a que t&uacute; sagrada concha no debe ser usurpada, entrega s&oacute;lo la puerta de Sodoma!<\/p>\n<p>V &#8211; Oh padre creador del universo, as&iacute; lo har&eacute;, gracias por dirigir tu gloriosa voz a tu fiel sierva!<\/p>\n<p>El mundo y sus deseos pasan, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.<\/p>\n<p>V &#8211; Am&eacute;n.<\/p>\n<p>Minutos despu&eacute;s Varenka se despert&oacute; sobresaltada, don Fabrizio estaba dormido, parec&iacute;a en estado de coma, la monja recordaba perfectamente su revelador sue&ntilde;o y los vers&iacute;culos de Pedro y Juan que eran la mism&iacute;sima palabra del creador, se levant&oacute; de la silla, se arrodill&oacute; recitando una plegaria, hizo la se&ntilde;al de la cruz, en cuanto se irgui&oacute; y se quitaba el h&aacute;bito, un rel&aacute;mpago invadi&oacute; la habitaci&oacute;n, por un momento su sombra reflejaba sobre la pared una paloma con las alas desplegadas, lo que para la fiel seguidora era otra se&ntilde;al inequ&iacute;voca de la voluntad de su se&ntilde;or.<\/p>\n<p>Solo ten&iacute;a puesto su rosario, cofia y velo, lo que dejaba al descubierto el cuerpo de una diosa eslava, unas tetas de mediano tama&ntilde;o, cintura delgada y nalgas en perfecta armon&iacute;a, ten&iacute;a vello p&uacute;bico de color oro plata, unas piernas bien torneadas, si el pobre Fabrizio estuviera despierto, se le habr&iacute;a tirado encima!<\/p>\n<p>La esbelta monja rusa se subi&oacute; a la cama del enfermo, agarro la cruz de su rosario y se meti&oacute; parte de la cruz por la boca, se sent&oacute; sobre el rostro en cuclillas dejando su rosado ojete sobre la nariz del inconsciente herrero, que segundos despu&eacute;s aspiraba un embriagador b&aacute;lsamo mezcla de co&ntilde;o y orto, lo que hizo que involuntariamente su lengua lamiera toda la concha y el culo de la hermosa rusa, que miraba hacia el cielo con sus manos en se&ntilde;al de oraci&oacute;n y chupaba la cruz de forma sacr&iacute;lega, pues la lengua del herrero en su culo hac&iacute;a que se comportar&aacute; como una monja ramera sin darse cuenta de ello, mov&iacute;a su culo por toda la cara de don Fabrizio que por fin abri&oacute; los ojos, ante su asombro de ver ese perfecto culo y sentir su delicioso sabor, su gran verga empez&oacute; a levantarse cual carpa de circo, lo cual noto enseguida la lujuriosa monja, que recordando las palabras de su se&ntilde;or, le retir&oacute; la s&aacute;bana y empez&oacute; a chupar como Dios manda!<\/p>\n<p>Varenka enceguecida por el sue&ntilde;o disfrutaba chupando la polla del herrero, creyendo con toda su fe, que lo que hac&iacute;a era por orden de su se&ntilde;or, don Fabrizio alucinaba con el perfecto 69 que le brindaba la monja rusa, que no aguanto m&aacute;s y se corri&oacute; como un burro en toda la garganta de Varenka, que sorprendida pero con gusto se trag&oacute; hasta la &uacute;ltima gota del &quot;veneno&quot;, que por cierto le gust&oacute; mucho su sabor, el herrero todav&iacute;a con el culo de la monja sobre su cara le dijo:<\/p>\n<p>F &#8211; Oh hermana, usted con su hermoso culo y su gloriosa boca me han resucitado, no s&eacute; c&oacute;mo agradecerle!<\/p>\n<p>Parec&iacute;a que don Massimo le hablaba al ojete de Varenka en vez de a ella, quien recordaba las palabras que su se&ntilde;or le dijo en el sue&ntilde;o, as&iacute; que meti&oacute; en su boca nuevamente la fl&aacute;cida polla del herrero para poder cumplir toda la orden de su creador.<\/p>\n<p>V &#8211; Don Fabrizio, todav&iacute;a no he terminado de sacar el mal de su cuerpo, necesito que me ayude!<\/p>\n<p>F &#8211; Oh por Dios, claro que s&iacute; querida hermana, siga comi&eacute;ndomela que enseguida mi espada se recompone!<\/p>\n<p>Dos minutos despu&eacute;s la daga se convert&iacute;a en espada, gracias a los jugosos labios y lengua de la monja Varenka, quien tambi&eacute;n gem&iacute;a por la forma en que don Fabrizio le chupaba el ojete, la lengua del herrero se met&iacute;a hasta las entra&ntilde;as!<\/p>\n<p>La monja se puso en cuatro con su orto brillante de saliva, esperaba con impaciencia la polla de don Fabrizio, que enseguida se puso detr&aacute;s de la hermosa rusa y empuj&oacute; su poll&oacute;n poco a poco hasta llegar al fondo de sus entra&ntilde;as, mientras la sacr&iacute;lega monja chupaba la punta de la cruz de su rosario, como si fuese el miembro de su se&ntilde;or, segundos despu&eacute;s sent&iacute;a el dulce placer de un orgasmo incre&iacute;ble, era su primera vez.<\/p>\n<p>F &#8211; Que culo m&aacute;s divino y apretado tiene usted hermana Varenka, estoy que me vengo, donde quiere mi leche hermanita?<\/p>\n<p>V &#8211; mm don Fabrizio, su espada sagrada me llena y me rompe delicioso mi culito, por favor se&ntilde;or herrero c&oacute;rrase en mi ano, se lo ruego, dej&eacute; toda su semilla en mis purificadoras entra&ntilde;as!<\/p>\n<p>Ante las blasfemas palabras de la monja rusa, don Fabrizio se corri&oacute; a chorros por segunda vez, llenando todo el orto de la lujuriosa Varenka, que segu&iacute;a con el crucifijo entre sus labios, el herrero dejo hasta la &uacute;ltima gota en lo profundo del perfecto culo de la monja, luego Varenka se puso de rodillas para &quot;eliminar&quot; lo que quedaba del &quot;veneno&quot; de Satan&aacute;s en la polla del herrero.<\/p>\n<p>V &#8211; Don Fabrizio, ahora por favor duerma que ma&ntilde;ana se podr&aacute; ir a su casa, le deseo buena noche.<\/p>\n<p>F &#8211; Gracias hermana Varenka, nunca olvidar&eacute; lo que hizo por m&iacute;.<\/p>\n<p>En la otra habitaci&oacute;n la hermana Brunilda se ocupaba del carnicero del pueblo don Enzo, era un hombre p&aacute;lido, poco agraciado y bajito de unos 40 a&ntilde;os, mientras que la monja alemana Brunilda era una aut&eacute;ntica belleza vikinga, de cabello negro como la noche y una elevada estatura.<\/p>\n<p>La monja hac&iacute;a todo lo posible por su paciente, pero no ve&iacute;a mejor&iacute;a, pasada la medianoche Brunilda estaba muy preocupada, los latidos del coraz&oacute;n eran muy d&eacute;biles, pero entonces pas&oacute; algo &quot;Divino&quot; seg&uacute;n Brunilda, pues en medio de la tempestuosa noche, una paloma se col&oacute; por la peque&ntilde;a ventana ubicada en la parte superior de la habitaci&oacute;n, luego el ave bati&oacute; sus alas y se pos&oacute; exactamente sobre el bulto que se marcaba a la altura del abdomen de don Enzo, &oacute;sea en su polla, la estupefacta monja ve&iacute;a como la paloma luego de dicho acto, remontaba el vuelo y se iba por donde lleg&oacute;!<\/p>\n<p>Para Brunilda esto era una se&ntilde;al inequ&iacute;voca de lo que deb&iacute;a hacer, aunque estuviera en contra de su doctrina, se decidi&oacute; a intentarlo, hizo la se&ntilde;al de la cruz, pero lo que a continuaci&oacute;n sucedi&oacute; disip&oacute; cualquier duda que albergar&aacute;, pues cuando se levant&oacute; de la silla, su biblia cay&oacute; sobre el piso abierta y su anillo de &oacute;nix que ten&iacute;a en el dedo anular cay&oacute; sobre un vers&iacute;culo de Lucas que dec&iacute;a &quot;y oy&eacute;ndolo Jes&uacute;s, le respondi&oacute;: no temas, cree solamente y ella ser&aacute; sanada&quot;, la monja recogi&oacute; la biblia con una l&aacute;grima de felicidad pues sent&iacute;a que Dios se hab&iacute;a comunicado con ella.<\/p>\n<p>A continuaci&oacute;n retir&oacute; la s&aacute;bana que cubr&iacute;a al carnicero y vio por primera vez una polla, por cierto era grande y contrastaba con la estatura de don Enzo, la monja agarr&oacute; la polla del carnicero que ve&iacute;a hipnotizada como est&aacute; crec&iacute;a m&aacute;s a medida que su mano sub&iacute;a y bajaba por el tronco de carne, gracias a el l&iacute;quido preseminal resbalaba mejor por su palma, segundos despu&eacute;s tom&oacute; aire y empez&oacute; a chupar la morcilla del carnicero, para su sorpresa le empez&oacute; a gustar el sabor a verga y como le llenaba toda su boca, minutos m&aacute;s tarde de ponerle la verga dura y gruesa, Brunilda se daba cuenta de la mejor&iacute;a de don Enzo, que abri&oacute; los ojos y recitaba emocionado!<\/p>\n<p>E &#8211; Aclamen al se&ntilde;or, porque &eacute;l es bueno, porque su misericordia es eterna!<\/p>\n<p>Brunilda sonri&oacute; y puso m&aacute;s empe&ntilde;o en su mamada, pues reconoci&oacute; enseguida el vers&iacute;culo de Cr&oacute;nicas, la monja sent&iacute;a que deb&iacute;a expulsar el &quot;veneno&quot; que estaba inoculado en la polla de don Enzo.<\/p>\n<p>B &#8211; Don Enzo, que debo hacer para que expulse la enfermedad por su aparato?<\/p>\n<p>E &#8211; Hermana, yo creo que debo meter mi aparato entre sus piernas, es la mejor manera!<\/p>\n<p>La monja lo pens&oacute;, pero estaba segura de que no pod&iacute;a ofrecer su castidad, as&iacute; que como una valiente, se quit&oacute; el h&aacute;bito, dejando sobre si &uacute;nicamente su rosario, cofia y velo, los ojos de don Enzo por poco se salen de sus &oacute;rbitas, la monja era una tremenda yegua, con un par de enormes melones, gran trasero y lo m&aacute;s incre&iacute;ble eran sus piernas, parec&iacute;an las piernas de una diosa amazona!<\/p>\n<p>E &#8211; Por Dios hermana, es usted m&aacute;s bella que una noche estrellada y su cuerpo desaf&iacute;a en belleza la m&aacute;s perfecta de las obras creadas!<\/p>\n<p>La monja se sonrojo, pero su rostro serio no demostraba emoci&oacute;n alguna, el carnicero le indico que se recostara boca arriba y abriera sus piernas, ten&iacute;a una conchita peluda y cerradita, y un ojete que alcanzaba un tono rosado casi blanco como la piel sedosa de la monja.<\/p>\n<p>B &#8211; Don Enzo, disponga usted pero solo de mi culo por favor, mi virginidad no puede ser tocada.<\/p>\n<p>El ansioso carnicero asinti&oacute; con pesar, pero la idea de comerle ese precioso culo lo motiv&oacute; a darle una lamida de ojete que Brunilda disfrutaba como loca, aunque intentar&aacute; no manifestarlo, minutos despu&eacute;s de dejarle dilatado el orto con su lengua y dedos, el carnicero se dispon&iacute;a penetrarla.<\/p>\n<p>E &#8211; Entremos por sus puertas y por sus atrios con alabanzas y con acci&oacute;n de gracias; Alab&eacute;mosle, bendigamos su nombre!<\/p>\n<p>Y don Enzo se la meti&oacute; hasta el fondo, provocando un gran dolor y placer en la monja que grit&oacute;:<\/p>\n<p>B &#8211; Aleluya, bendito sea Dios!!<\/p>\n<p>Ay que me rompe mi culito, am&eacute;n, mm<\/p>\n<p>El carnicero met&iacute;a y sacaba su chorizo a gran velocidad, con sus manos sujetaba las grandes y hermosas piernas de la monja vikinga, que ya no pod&iacute;a disimular sus emociones, gem&iacute;a bastante a cada embestida del cachondo carnicero.<\/p>\n<p>E &#8211; Le gusta mi polla en su culo hermana? &iquest;le gusta como se lo abro?<\/p>\n<p>B &#8211; Don Enzo, me gusta servir a nuestro se&ntilde;or, eso es todo!<\/p>\n<p>Ment&iacute;a la monja, pues muy a su pesar, estaba disfrutando ser pose&iacute;da por la salchicha de don Enzo, sin darse cuenta sus dedos giraban en c&iacute;rculo sobre su cl&iacute;toris, hasta que sinti&oacute; su primer orgasmo, involuntariamente ba&ntilde;o el abdomen del carnicero con un placentero squirting!<\/p>\n<p>E &#8211; jaja veo que s&iacute; que lo disfruta hermana, yo tambi&eacute;n estoy por correrme!<\/p>\n<p>Le saco la polla de su abierto ojete y derram&oacute; su leche por todo el abdomen, tetas y cara de la excitada monja, que saboreaba lo que lleg&oacute; hasta sus labios, luego el hambriento carnicero volvi&oacute; a met&eacute;rsela por el dilatado orto!<\/p>\n<p>B &#8211; ay don Enzo, es que tiene m&aacute;s?<\/p>\n<p>El carnicero no respondi&oacute;, como una bestia sigui&oacute; follando el culo de la excitada monja que se mord&iacute;a los labios de gusto, la polla de don Enzo aguant&oacute; heroicamente un segundo round sin bajar la guardia, pero con la velocidad que se follaba a la hermosa monja, fue cuesti&oacute;n de minutos para que volviera a eyacular, en cuanto sinti&oacute; el dulce placer, se la sac&oacute; del orto y se puso a la altura de su cabeza para dejarle la boca llena de &quot;veneno&quot; blanco caliente y cremoso, que la abnegada monja trag&oacute; con placer, su boca abrazaba la polla de don Enzo, chup&oacute; hasta que limpio todo el miembro del afortunado carnicero.<\/p>\n<p>Minutos despu&eacute;s la monja se puso su h&aacute;bito, le indic&oacute; a don Enzo que descansar&aacute;, a la ma&ntilde;ana siguiente podr&iacute;a regresar a su hogar.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>5 Ca&iacute;a una lluvia torrencial, con rayos y truenos,&nbsp; los tres enfermos ard&iacute;an en fiebre, todos hab&iacute;an sido despojados de sus ropas y permanec&iacute;an desnudos bajo su respectiva s&aacute;bana, cada uno era atendido por una de las monjas m&eacute;dico, todos ten&iacute;an compresas fr&iacute;as en la frente y medicina de la &eacute;poca. Laetitia trataba a don [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20859,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-34622","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-fantasias-eroticas"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34622","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20859"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34622"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34622\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34622"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34622"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34622"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}