{"id":34707,"date":"2022-05-04T22:00:00","date_gmt":"2022-05-04T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-05-04T22:00:00","modified_gmt":"2022-05-04T22:00:00","slug":"cogi-con-el-practicante-de-mi-esposo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/cogi-con-el-practicante-de-mi-esposo\/","title":{"rendered":"Cog\u00ed con el practicante de mi esposo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34707\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi esposo es un machista de pene muy peque&ntilde;o. El tama&ntilde;o de su pene lo descubr&iacute; r&aacute;pidamente, cuando &eacute;ramos novios y empezamos a coger. Llegaba una de cada tres o cuatro veces cuando lo hac&iacute;amos, pero en esos tiempos no me importaba. En todo lo dem&aacute;s era perfecto. Como dec&iacute;a mi mam&aacute; &ldquo;hija, es un hombre para casarse ya&rdquo;.<\/p>\n<p>Ya casados descubr&iacute; su machismo. No es un machista bruto y prepotente, sino todo lo contrario, sutil y de detalles finos. No me molestaba, era y es muy parecido a mi pap&aacute;.<\/p>\n<p>Con los a&ntilde;os, cuando empec&eacute; a tener fantas&iacute;as sexuales fuera de mi matrimonio, lo primero que ven&iacute;a a mi mente era tener un pene grande. Lo segundo era hacer cosas que lo humillen, que atenten contra su machismo. Es extra&ntilde;o pues s&eacute; que lo sigo amando, pero mis fantas&iacute;as siempre eran por ambos senderos, un pene enorme que me hiciera gozar y el humillar a mi esposo.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a ver porno y tener chats hot, con eso quedaba muy caliente y cuando ten&iacute;a sexo con mi esposo, gracias a lo avanzada que estaba, me hac&iacute;a llegar ya casi siempre, cerraba mis ojos e imaginaba lo que hab&iacute;a visto y recordaba todas las cosas sucias de las que hab&iacute;a hablado y se me hac&iacute;a muy f&aacute;cil llegar, incluso con el pene peque&ntilde;ito de mi esposo como herramienta.<\/p>\n<p>Finalmente di el paso y cog&iacute; con otro hombre. De pene muy grande, dominante y experto en casadas. Me hizo volar en mi propia casa, lo que me abri&oacute; al mundo de ser infiel y a la vez humillar a mi esposo. S&eacute; que no lo hago por mala, s&oacute;lo por placer y morbo. En todo lo dem&aacute;s soy plenamente feliz con &eacute;l, pero necesito sentirme viva y disfrutar mi cuerpo explorando mis fantas&iacute;as.<\/p>\n<p>Hace unos meses, en la empresa en la que trabaja mi esposo le asignaron un practicante, Pedro, un chico de 22 a&ntilde;os. Como a&uacute;n se trabajaba virtual, el chico ven&iacute;a a casa dos o tres veces a la semana, mi esposo coordinaba con &eacute;l, le asignaba sus tareas y el chico las hac&iacute;a en su propia casa. M&aacute;s de una vez me mencion&oacute; que era un chico brillante.<\/p>\n<p>Algunas veces, llegaba cuando mi esposo no hab&iacute;a concluido una reuni&oacute;n virtual o no regresaba de una presencial. Me pon&iacute;a a conversar con Pedro mientras lo esperaba. Era un joven claramente de condici&oacute;n muy modesta, hab&iacute;a estudiado becado y era el primer de su promoci&oacute;n (me lo coment&oacute; con mucho orgullo), pero su ropa y sus modales, y el respeto con el que me trataba, lo mostraban claramente como alguien muy humilde. No acept&oacute; llamarme Marta, ni siquiera se&ntilde;ora Marta, siempre me dec&iacute;a &ldquo;do&ntilde;a Marta&rdquo;, yo me re&iacute;a y le respond&iacute;a que me hac&iacute;a sentir muy vieja, pero &eacute;l inmutable.<\/p>\n<p>M&aacute;s de una vez pens&eacute; en lo rico que ser&iacute;a cog&eacute;rmelo en casa. Siendo el practicante de mi esposo no se me ocurr&iacute;a nada m&aacute;s humillante. Eso me excitaba ya mucho. Empec&eacute; a recibirlo en pijama cuando mi esposo no estaba en casa o en ropa sexy de casa cuando &eacute;l estaba en reuniones por zoom. Pero jam&aacute;s not&eacute; un m&iacute;nimo cambio en su actitud. Tampoco estaba loca como para tirarme a su entrepierna y mam&aacute;rsela sin permiso.<\/p>\n<p>Una ma&ntilde;ana lleg&oacute; al departamento. Mi esposo ya me hab&iacute;a avisado que llegar&iacute;a algo tarde de una visita. Yo estaba en un pijama muy ligero, un short medio traslucido y una camiseta igual. Ten&iacute;a puesto un bikini negro que sab&iacute;a era notorio bajo el short. As&iacute; le abr&iacute; la puerta. Como estaba con varias cosas de casa lo hice sentarse en la sala y segu&iacute; con lo m&iacute;o.<\/p>\n<p>En alg&uacute;n momento ten&iacute;a que bajar unas s&aacute;banas desde un armario alto. Cuando lo hac&iacute;a, me sub&iacute;a a un taburete y como una vez me ca&iacute; y golpe&eacute; feo, mi esposo, a partir de ese momento, siempre que lo hac&iacute;a, sosten&iacute;a el taburete para darme estabilidad. Estando Pedro all&iacute;, le ped&iacute; que me ayude.<\/p>\n<p>Vino hacia donde yo estaba, en el pasadizo entre la sala y mi habitaci&oacute;n, sostuvo el taburete y me sub&iacute; a bajar las s&aacute;banas. Me demor&eacute; unos segundos y estando sobre el taburete me di cuenta que mis nalgas estaban a la altura de su rostro. En ese instante, adrede, me demor&eacute; m&aacute;s, como arreglando unas cosas all&aacute; arriba.<\/p>\n<p>Al bajar me di cuenta que Pedro estaba perturbado. Sab&iacute;a por qu&eacute;. Le mir&eacute; abajo y estaba erecto. Claramente un pene grande. Lo cog&iacute; sobre su jean y el s&oacute;lo atin&oacute; a decirme &ldquo;que hace do&ntilde;a Marta&rdquo;.<\/p>\n<p>Escuchar eso me excit&oacute; m&aacute;s. Se lo desabroch&eacute; y abr&iacute;. Saqu&eacute; su pene erecto. Era muy grande. Me arrodill&eacute; y empec&eacute; a chup&aacute;rselo, all&iacute; en el pasadizo de mi departamento. &Eacute;l s&oacute;lo segu&iacute;a repitiendo &ldquo;que hace do&ntilde;a Marta&rdquo;. Sent&iacute; que era yo quien ten&iacute;a el mando. Me levant&eacute;, lo cog&iacute; de la mano y lo llev&eacute; a mi habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La cama estaba distendida, con todo desordenado. Sobre ella el pijama de mi esposo y algunas de sus cosas. Eso me dio m&aacute;s morbo. Le ped&iacute; que se acueste y lo hizo. Baj&eacute; algo m&aacute;s su pantal&oacute;n y su b&oacute;xer y su pene qued&oacute; completamente erecto. Lo mame un rato m&aacute;s, no pod&iacute;a tragarlo todo, pero era delicioso tener ese pene tan grande sobre la cama donde s&oacute;lo ten&iacute;a el peque&ntilde;ito y miserable pene de mi esposo.<\/p>\n<p>Me saqu&eacute; el short y el bikini. Me mont&eacute; sobre &eacute;l y lo comenc&eacute; a cabalgar, en muy pocos minutos tuve un delicioso orgasmo y me chorre&eacute; completamente sobre &eacute;l. Segu&iacute; movi&eacute;ndome salvajemente y me lleg&oacute; un segundo orgasmo. Quise ser su perra y se lo dije &ldquo;Pedro, c&oacute;geme como a una perra&rdquo;.<\/p>\n<p>Me acomod&eacute; al borde de la cama, como una perrita, &eacute;l se par&oacute; detr&aacute;s de m&iacute; y comenz&oacute; a cogerme. Sent&iacute; su verga llenarme donde mi esposo s&oacute;lo me hac&iacute;a sentir vac&iacute;a. Fue tan delicioso que en unos minutos tuve un tercer orgasmo. Le ped&iacute; que se siente en el borde de la cama y me sent&eacute; sobre sus piernas, con su pene completamente dentro de m&iacute;, lo miraba a los ojos, pero no me atrev&iacute; a besarlo. Cuando sent&iacute; que &eacute;l se ven&iacute;a, me volv&iacute; a venir.<\/p>\n<p>Me levant&eacute; y Pedro me dijo &ldquo;do&ntilde;a Marta, por favor no le cuente a su esposo, se lo ruego&rdquo;. Le dije que no dir&iacute;a nada, pero que deb&iacute;a limpiarlo. Cog&iacute; toallitas h&uacute;medas del ba&ntilde;o, le limpi&eacute; su pene y sus test&iacute;culos que estaban h&uacute;medos de mis corridas y su propio semen. Cuando estuvo limpio le dije que fuera a la sala.<\/p>\n<p>Mi esposo lleg&oacute; unos 15 minutos despu&eacute;s. En ese tiempo me hab&iacute;a lavado la vagina. Ni bien entr&oacute; fui donde &eacute;l y lo bes&eacute;, y le dije &ldquo;hola mi amor&rdquo;, adem&aacute;s le di un tierno beso. Pedro me miraba aterrado. Lo disfrut&eacute; mucho.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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