{"id":34722,"date":"2022-05-05T22:00:00","date_gmt":"2022-05-05T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-05-05T22:00:00","modified_gmt":"2022-05-05T22:00:00","slug":"el-confesionario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-confesionario\/","title":{"rendered":"El confesionario"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34722\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Marcela era una joven del pueblo de &ldquo;Miraflores&rdquo;, ella solo ten&iacute;a ojitos para los capullos del lugar, que eran unos cuantos que se juntaban en la tasca para hablar de sus cosas, lo que les hab&iacute;a sucedido en el trabajo, de temas trascendentales como el f&uacute;tbol y a veces sus cabezas pensantes se aventuraban en asuntos pol&iacute;ticos, que despachaban r&aacute;pido con soluciones obvias, que si hubiesen sido v&iacute;ctimas de escuchas ilegales, se habr&iacute;an solucionado los problemas del pa&iacute;s, a veces se juntaba con ellos el p&aacute;rroco, un joven sin experiencia, pero muy campechano, con &eacute;l que se pod&iacute;a hablar de todo, salvo de sexo tema tab&uacute; para &eacute;l.<\/p>\n<p>Marcela estaba de buen ver unos 27 a&ntilde;os, curvas de esc&aacute;ndalo cintura de avispa, que casi se pod&iacute;a abarcar con dos manos, era la que mov&iacute;a el cotarro en el bar, su tema central el sexo, calentaba a los clientes como nadie, que consum&iacute;an copa tras copa sin enterarse hasta que a algunos ven&iacute;an a recogerles ya un poco ebrios de su casa.<\/p>\n<p>Sus calientes conversaciones cesaban de inmediato cuando aparec&iacute;a el sacerdote, recomponi&eacute;ndose al instante y cambiando de tema con una facilidad pasmosa, cual tertuliana de la TV.<\/p>\n<p>Raro era el d&iacute;a que no acababa su turno acost&aacute;ndose con alg&uacute;n cliente en su casa o en la de &eacute;l o ellos si tocaba orgia qu&eacute; sol&iacute;a ser una vez al mes.<\/p>\n<p>Marcela era muy creyente, de misa los domingos, previa confesi&oacute;n que seg&uacute;n afirmaba la liberaba de los remordimientos y quedaba libre de pecado.<\/p>\n<p>Juli&aacute;n qu&eacute; as&iacute; se llamaba el joven p&aacute;rroco temblaba cada vez que ella se asomaba por la peque&ntilde;a celos&iacute;a que les separaba y la contaba con pelos y se&ntilde;ales sus andaduras sexuales con los lugare&ntilde;os y alguno de pueblos lim&iacute;trofes donde ya era famosilla por sus ricos c&oacute;cteles y chupitos y m&aacute;s por sus orgias desenfrenadas.<\/p>\n<p>El cura escuchaba atento, mientras con la otra mano se masturbaba sin piedad, era sin duda su rato m&aacute;s placentero, pasaba se cambiaba de sotana, pues parec&iacute;a le hab&iacute;a cagado una paloma en ella y la pon&iacute;a con la ropa sucia para limpiar y acto seguido iniciaba la misa a veces un poco empalmado a&uacute;n, cuando daba las ostias al final a Marcela siempre aprovechaba a tocarla suavemente sus jugosos labios, no pod&iacute;a evitar ese placer pecaminoso.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a la dijo que ten&iacute;a que realizar exorcismo con ella para expulsar de ella el demonio que sin duda llevaba dentro, para lo cual quedaron en la sacrist&iacute;a al d&iacute;a siguiente, mantuvo el hermoso div&aacute;n en su sitio bajo la ventana y puso todos los Santos que all&iacute; estaban cara a la pared.<\/p>\n<p>Llev&oacute; la chica al interior, cerr&oacute; todas las puertas y dej&oacute; un poco abierta la contraventana de encima del div&aacute;n, la pidi&oacute; que se quitase toda la ropa pues, todo deb&iacute;a realizarse con m&aacute;xima naturalidad, a lo que la chica accedi&oacute; y viendo el culo de Juli&aacute;n arrodillado ya la dieron ganas de cogerlo, &ldquo;que bueno est&aacute; el chaval&rdquo; pens&oacute;, no s&eacute; si la curar&iacute;a su mal, pero sin duda la pr&aacute;ctica a realizar era nueva para ella y excitante.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; el exorcismo, en un principio la puso en la postura del misionero para observarla y pasar sus enormes manos, que previamente se hab&iacute;a limpiado con agua bendita, por cada rinc&oacute;n de su cuerpo para borrar cualquier vestigio de demonio, sus manos ten&iacute;an dedos enormes, cuando cog&iacute;a el c&aacute;liz en su mano le ocultaba por completo, su dedo &iacute;ndice era tan largo y grueso como la polla m&aacute;s vivaracha.<\/p>\n<p>La coloc&oacute; reposando su cuerpo y manos en el div&aacute;n y sus rodillas encima de dos cojines blancos, la abri&oacute; bien las piernas y se situ&oacute; tambi&eacute;n de rodillas tras ella, la explic&oacute; la segunda parte, la ten&iacute;a que tocar todo su cuerpo por la parte de atr&aacute;s e introducir su dedo en los orificios de donde dec&iacute;a salir su mal.<\/p>\n<p>La fue tocando desde su cuello, hombros, espalda cintura sin dejar un cent&iacute;metro de su cuerpo, descubriendo Marcela puntos de placer que hasta ahora no hab&iacute;an aflorado, estando en todo momento al borde del &eacute;xtasis que conten&iacute;a dada la solemnidad del momento.<\/p>\n<p>Pas&oacute; a meterla suavemente su dedo en la vagina primero y el mismo dedo de la otra mano en el culo, buscando ansiosamente el dichoso demonio, diciendo en alto &ldquo;ya lo tengo, ya lo tengo&rdquo;, a lo que Marcela respondi&oacute; &ldquo;dale caza padre, dale caza&rdquo;, y as&iacute; continu&oacute; durante unos minutos de b&uacute;squeda entre los l&iacute;quidos que emit&iacute;a la pecadora.<\/p>\n<p>El cura estaba m&aacute;s caliente que un mono, sac&oacute; un momento sus dedos, para descansar dijo y cogiendo su tranca la pas&oacute; bajo la sotana y la situ&oacute; frente al chocho de Marcela, hizo un frotamiento con sus dedos como para hacer fuego, y ante el ruido de nudillos Marcela le pregunt&oacute; &ldquo;qu&eacute; haces&rdquo;, &ldquo;nada caliento los dedos para quemar el bicho que llevas dentro&rdquo; aclar&oacute;.<\/p>\n<p>Cogi&oacute; su polla que calculo ser&iacute;a como su dedo m&aacute;s gordo y se la introdujo suavemente, ella ya tuvo una corrida, el dedo ahora era mucho m&aacute;s placentero, hab&iacute;a expandido tanto su agujero del placer que ya no notaba ni la molesta u&ntilde;a y Juli&aacute;n la met&iacute;a una y otra vez para que no quedase dentro ni una sombra de pecado, &ldquo;ya lo tengo&rdquo;, exclam&oacute;, &ldquo;creo que ya sale&rdquo; dijo y vaya si sali&oacute; se sac&oacute; el dedo-polla y expuls&oacute; su semen puro en el trasero y espalda de Marcela, muerta ya de place, &ldquo;me encanta el agua bendita calentita que cay&oacute; sobre m&iacute; cuerpo&rdquo; y le inquiri&oacute; &ldquo;falta el otro agujero se&ntilde;or cura, no vaya a ser que se haya colado por ah&iacute; el tedioso demonio&rdquo;.<\/p>\n<p>Ahhh claro se me olvid&oacute;, balbuceo el p&aacute;rroco, la limpi&oacute; el agua bendita que chorreaba y fue a echar una meadilla al ba&ntilde;o, volvi&oacute; a punto y pos&oacute; de nuevo su dedo-polla sobre su trasero que ya empez&oacute; a crecer, si le hubiese embutido en un guante sin duda lo habr&iacute;a destrozado, &ldquo;te voy a meter el dedo de la otra mano&rdquo;, y suavemente se lo introdujo hasta el fondo, &ldquo;que manos tienes Juli&aacute;n son la gloria, no hay demonio que se te resista&rdquo;, estas palabras le motivaron a&uacute;n m&aacute;s, viendo que la pecadora a&uacute;n era recuperable, lo meti&oacute; y sac&oacute; repetidamente, ante las corridas contenidas de Marcela hasta que remat&oacute;, dejando todo su semen dentro del culo de Marcela, que exclam&oacute;, &ldquo;creo que ahora s&iacute; le has atizado bien pues he notado fuego dentro de mi, seguro ah&iacute; estaba el infierno de mi cuerpo&rdquo;, la limpi&oacute; de nuevo y la dej&oacute; impoluta, se visti&oacute; y sali&oacute; de la sacrist&iacute;a muy contenta y feliz de sentirse salvada, pero no dejaba de pensar en s&iacute; as&iacute; daba gustazo y curaba con sus dedos, no imaginaba el placer pecaminoso que pod&iacute;a donar con su polla.<\/p>\n<p>Se despidieron y Marcela despu&eacute;s de la experiencia le prometi&oacute; no volver a pecar, como os pod&eacute;is imaginar no se volvi&oacute; a presentar en el confesionario.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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