{"id":34746,"date":"2022-05-09T22:00:00","date_gmt":"2022-05-09T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-05-09T22:00:00","modified_gmt":"2022-05-09T22:00:00","slug":"ellas-cogen-ellos-miran","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/ellas-cogen-ellos-miran\/","title":{"rendered":"Ellas cogen ellos miran"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34746\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Esta historia la viv&iacute; hace unos meses atr&aacute;s en la Capital Federal. Con mi pareja nos tomamos dos d&iacute;as en el trabajo y decidimos pasarlos en la gran ciudad.<\/p>\n<p>Viajar, pasear, conocer nuevos lugares, nuevas personas, es muy importante para m&iacute;. Le da aventura a mi vida, adrenalina, oxitocina, me excita, en fin, voy en busca de nuevas historias que contar.<\/p>\n<p>Llegamos muy temprano ese d&iacute;a a nuestro destino, un hotel ubicado en plena calle Corrientes. Luego de hacer el check in y dejar las valijas, dejamos el hotel camino a un caf&eacute; cercano donde desayunar rico.<\/p>\n<p>Al cabo de un hora nos encontr&aacute;bamos caminando en una plaza cercana, al llegar a un banco nos sentamos a descansar, apreciar la arquitectura del lugar, y a hablar de todo. Hablamos de la historia de la ciudad, la gente que por all&iacute; pasaba, de nuestra relaci&oacute;n, hablamos de todos esos temas que no conducen a ninguna conclusi&oacute;n, esas conversaciones sin finales.<\/p>\n<p>Y mientras habl&aacute;bamos, entre la multitud de la plaza una pareja captur&oacute; nuestra atenci&oacute;n, haciendo que el silencio nos invadiera y nuestros ojos se fijaron en ellos.<\/p>\n<p>Su presencia nos atrap&oacute;, nos erotiz&oacute;. Los observ&aacute;bamos, estrenaban la tercera d&eacute;cada de vida, rebosaban energ&iacute;a y alegr&iacute;a, y tambi&eacute;n erotismo y sensualidad.<\/p>\n<p>Estaban sentados en el pasto, sobre una peque&ntilde;a manta ocupada en su totalidad, adem&aacute;s, por bultos que desde la distancia parec&iacute;an ser bolsos y abrigos.<\/p>\n<p>Pod&iacute;amos ver como se acariciaban y se miraban a los ojos mientras cruzaban palabras y risas.<\/p>\n<p>Mi mirada solo era para ellos, como si el bullicio de la ciudad y de los transe&uacute;ntes hubiera desaparecido y, el tiempo pareciera pasar m&aacute;s lento.<\/p>\n<p>Los miraba a lo lejos y ve&iacute;a c&oacute;mo sus labios se mov&iacute;an sensuales al hablar, las lenguas los humedec&iacute;an y se encontraban en un beso.<\/p>\n<p>Las manos de uno acariciaban los muslos del otro acompa&ntilde;ando siempre con un beso.<\/p>\n<p>Pod&iacute;a ver el suave movimiento de sus lenguas erotizadas al besarse.<\/p>\n<p>Las manos del muchacho acariciaban con el dedo &iacute;ndice suavemente los pezones duros que la camisa de la muchacha dejaba traslucir.<\/p>\n<p>El roce de los cuerpos era constante.<\/p>\n<p>Ellos estaban calientes y nos calentaron a nosotros.<\/p>\n<p>Cruc&eacute; miradas con mi pareja, apret&eacute; mis dedos sobre sus muslos y nos fundimos en un beso caliente, como toda esa situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La joven, desprejuiciada, libre, caliente, cruza sus piernas por encima de las del muchacho y enciende un cigarrillo. Las risas y las caricias iban en aumento. Ya era tiempo de retirarse, esa pareja necesitaba intimidad.<\/p>\n<p>R&aacute;pidamente juntaron sus cosas y se fueron de la plaza, caminando juntos, riendo abrazados.<\/p>\n<p>Por otro lado, nosotros, quedamos encendidos, calientes, pero est&aacute;bamos en un lugar p&uacute;blico, con ni&ntilde;os jugando y no quer&iacute;amos hacer nada inapropiado.<\/p>\n<p>Permanecimos un tiempo m&aacute;s en aquella plaza, pero los besos, las caricias y la calentura fueron menguando.<\/p>\n<p>Nuestro pr&oacute;ximo destino tur&iacute;stico era una estaci&oacute;n de subte, y hacia all&iacute; fuimos.<\/p>\n<p>Yo vivo en una ciudad peque&ntilde;a donde no existe ni el cine, ni el subte, ni el taxi, ni la l&iacute;nea de &oacute;mnibus interno, lo que explica porque hac&iacute;amos turismo en el subte de la capital.<\/p>\n<p>Al llegar y bajar las escaleras de la estaci&oacute;n ingresamos a otro mundo, a un mundo de paso, veloz. Un mundo donde las personas corren para no perder tiempo y llegar a horario a su trabajo, a la facultad o al turno de su m&eacute;dico. Pero nosotros no corr&iacute;amos, est&aacute;bamos calientes, pero no apurados.<\/p>\n<p>La muchedumbre y el caos producido durante el ingreso y el egreso de pasajeros fue abrumador para mi y me qued&eacute; paralizada, mi pareja me tom&oacute; de la mano, me tranquilizo y continuamos nuestro viaje a la pr&oacute;xima estaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ingresamos al tren, estaba lleno de gente, cientos de personas desconectados entre s&iacute;, pensando cada uno en sus problemas, en sus proyectos, o no pensando, solo cumpliendo su rutina.<\/p>\n<p>Pero en un rinc&oacute;n del vag&oacute;n, en una esquina cre&iacute; ver a la pareja que ese d&iacute;a m&aacute;s temprano se mimaba en la plaza.<\/p>\n<p>Mire picara y sorprendida a mi pareja y busqu&eacute; su mano, la sujet&eacute; con fuerza, apretando reiteradas veces para llamar su atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>Al mirarlos nuevamente notamos su calentura a flor de piel, igual de evidente a nuestra excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Eran muy er&oacute;ticos, muy atrevidos con ganas de ser mirados, creyendo que nadie los miraba o no import&aacute;ndoles que eso pasara, continuaban mostrando con sensualidad como hay que besarse.<\/p>\n<p>Ahora est&aacute;bamos a unos escasos metros y pod&iacute;a ver sus lenguas que con movimientos sutiles humedec&iacute;an sus labios, pod&iacute;a escuchar sus jadeos mudos, mi excitaci&oacute;n comenz&oacute; a mojar mi entrepierna, mis pezones se endurec&iacute;an.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a dejar de mirarlos y de imaginarme estar ah&iacute;, recibiendo los besos de ella, tocando esa piel, rozando nuestros pechos desnudos, besar su abdomen, su vagina, acariciar su espalda.<\/p>\n<p>Con cierta verg&uuml;enza le cont&eacute; a mi pareja lo que esa muchacha provocaba en m&iacute;, sonri&oacute; de costado y tomados de la mano sorteamos desconocidos hasta llegar frente a aquella joven pareja.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; a la chica y en su o&iacute;do le cont&eacute; mi fantas&iacute;a.<\/p>\n<p>Su reacci&oacute;n refleja fue la de sorprenderse, pero luego de unos minutos y una breve presentaci&oacute;n cerramos el trato con un beso. Un beso tan caliente que lo sent&iacute; entre mis piernas, justo en mi cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>Mord&iacute; su labio inferior, exquisito, suave.<\/p>\n<p>Nos citamos en un hotel alojamiento cercano. Solo nosotras, solo nos gustamos y quer&iacute;amos cogernos. Llegada la hora de la cita nos encontramos en la habitaci&oacute;n del hotel.<\/p>\n<p>Nos desnudamos r&aacute;pidamente, y juntas decidimos ducharnos.<\/p>\n<p>Jugamos con el agua y la espuma, nos divert&iacute;a mucho saber que nuestros muchachos se mor&iacute;an por participar sentados en un sill&oacute;n con el &uacute;nico t&iacute;tulo de espectadores.<\/p>\n<p>Desnudas y mojadas bese su cuerpo, me detuve en sus deliciosos pechos y me entretuve mucho con su vagina, le practique sexo oral, mordi&oacute; mis pezones y roz&oacute; su vagina empapada sobre la m&iacute;a.<\/p>\n<p>Al salir de la ducha y comenzar a secar nuestros cuerpos, los muchachos se acercaron a nosotras que hambrientas y lujuriosas los invitamos a sumarse.<\/p>\n<p>Nos arrodillamos enfrentadas sobre la cama, nuestras bocas no pod&iacute;an dejar de tocarse, y comenzamos a ser cogidas.<\/p>\n<p>Pod&iacute;a ver a mi pareja penetr&aacute;ndola gozando y sentir como su pareja me penetraba a m&iacute;.<\/p>\n<p>Pod&iacute;a escuchar los gemidos, ver sus rostros de placer.<\/p>\n<p>Y pod&iacute;amos tocarnos y vernos.<\/p>\n<p>Mordi&oacute; mi boca en varias ocasiones. Los minutos finales de placer llegaron con un orgasmo incre&iacute;ble y hermoso.<\/p>\n<p>Cuando la calma lleg&oacute; a nuestros cuerpos bes&eacute; su boca, bes&oacute; mis pechos y nos despedimos.<\/p>\n<p>Salimos del hotel juntos, esa fue la &uacute;ltima vez que nos vimos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Esta historia la viv&iacute; hace unos meses atr&aacute;s en la Capital Federal. Con mi pareja nos tomamos dos d&iacute;as en el trabajo y decidimos pasarlos en la gran ciudad. Viajar, pasear, conocer nuevos lugares, nuevas personas, es muy importante para m&iacute;. 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