{"id":34769,"date":"2022-05-11T22:00:00","date_gmt":"2022-05-11T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-05-11T22:00:00","modified_gmt":"2022-05-11T22:00:00","slug":"mi-confesion-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-confesion-i\/","title":{"rendered":"Mi confesi\u00f3n (I)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34769\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Contiene fantas&iacute;as sobre ser cornudo, violaci&oacute;n y demasiada introspecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Siempre me ha invadido un sentimiento de culpa. Una dulce sombra que me acecha desde ni&ntilde;o, donde me guarezco. Es la realidad que tomo intr&eacute;pida para subvertirla.<\/p>\n<p>Siempre he sido un ser pat&eacute;tico. De cr&iacute;o el matoneo era pan de cada d&iacute;a: patadas, golpes, zancadillas y burlas por mi rotacismo. Esto sigui&oacute; hasta mi agridulce adolescencia, cuando fui m&aacute;s consciente de mi condici&oacute;n.<\/p>\n<p>En el bachillerato tuve alg&uacute;n que otro inter&eacute;s rom&aacute;ntico, pero ninguno se concret&oacute; por inseguridad m&iacute;a. Recuerdo cuando acept&eacute; de mala gana salir con unos compa&ntilde;eros de clase a una suerte de restaurante-bar. En la noche citadina, ellos pidieron cocteles y yo eso m&aacute;s un tentempi&eacute; sofisticado. Frente a m&iacute; estaba uno de esos fugaces intereses.<\/p>\n<p>Danna era una chica t&iacute;mida, algo regordeta y no muy atractiva, pero dulce. Mis nervios me impidieron entablar conversaci&oacute;n con ellos y mucho menos con Danna. Estaban en otro mundo; uno feliz, conectando.<\/p>\n<p>Danna termin&oacute; saliendo con Esteban, el hijo de abogados con nariz de gancho y un buen futuro. No me bast&oacute; vencerlo en los ex&aacute;menes estandarizados ni en el rendimiento acad&eacute;mico: &eacute;l siempre fue m&aacute;s feliz que yo.<\/p>\n<p>Alguien de mi bajo linaje termin&oacute; labrando camino en la Escuela de Leyes. Pero continu&eacute; sinti&eacute;ndome ajeno a los equilibrados y risue&ntilde;os estudiantes de &eacute;lite. Termin&eacute; transformando mi complejo de inferioridad en un fetiche por el cuerno consentido. Pero aqu&iacute; lo gracioso, &iexcl;esto sin nunca haber tenido pareja!<\/p>\n<p>Pero pronto vino Sof&iacute;a. La conoc&iacute; en la misa en lat&iacute;n a la que asisto. Yendo a comulgar, me top&eacute; de improviso con ese gentil y delicado rostro, y unos ojos negros penetrantes que parec&iacute;an tragarme debajo de ese velo.<\/p>\n<p>Congeniamos pronto al asistir juntos y rezar el rosario cada cuanto. Tras unos meses se convirti&oacute; en mi amada.<\/p>\n<p>Siempre hemos sido bastante recatados al tener en cuenta nuestras creencias. Pero el gusanillo segu&iacute;a dentro de m&iacute;. Me la imaginaba saliendo con otros hombres a mis espaldas, siendo una traviesa por los callejones de esta Sodoma.<\/p>\n<p>Ella viv&iacute;a sola en un lujoso apartaestudio. Perfecto para mi perversa imaginaci&oacute;n: invitaba a alg&uacute;n compa&ntilde;ero de carrera, m&aacute;s fuerte y con mejor apellido que yo.<\/p>\n<p>Ambos, en el sof&aacute; de la min&uacute;scula sala, comienzan a ojear manuales de anatom&iacute;a, tratados y apuntes. Llegan a los m&uacute;sculos, y el chico pijo decide repasar la materia con mi novia.<\/p>\n<p>El Adonis inventado comienza a pasarle sus venosas manos por sus piernas cubiertas por la larga falda. Sof&iacute;a le reclama, pero el chico ignora su protesta y la besa sin parar mientes. La agarra de la nuca y muerde sus finos labios. Ella se resiste y esto empeora todo. El compa&ntilde;ero empuja su lengua hasta el fondo de su boca hasta ceder. Tiene la mirada vac&iacute;a, mientras &eacute;l invade cada rinc&oacute;n.<\/p>\n<p>Baja su mano y examina sus curvas. Aprieta su fina cintura, sus nalgas y sube para agarrarle un pecho. Siguen as&iacute; por unos minutos hasta que se levanta, alza la falda y se acomoda entre las piernas de mi amada.<\/p>\n<p>Sof&iacute;a, como buena cat&oacute;lica, es virgen. Y por supuesto que nunca piensa en anticonceptivos.<\/p>\n<p>Empieza a desabrocharse el cintur&oacute;n y quitarse el pantal&oacute;n. Ella chilla, pidi&eacute;ndole que pare; que se est&aacute; guardando para nuestro matrimonio. &Eacute;l responde deslizando sus bragas sin prisa, riendo con sorna como si jugara con su presa. La ropa interior termina rozando el piso, colgado de un tal&oacute;n.<\/p>\n<p>Sof&iacute;a le grita entre llantos, pero el himen se desgarra en unos segundos. Duele; las l&aacute;grimas de mi novia no paran. &Eacute;l le roba otro beso mientras golpea el co&ntilde;o reci&eacute;n estrenado con sus fuertes caderas. Sin piedad, desgarra de un tir&oacute;n el modesto vestido y descubre los senos que rebotan. En un impulso los azota con su palma abierta una y otra vez.<\/p>\n<p>Se inclina y muerde los pezones de color rosa hasta hacerla gritar. Las tetas se cubren de esa saliva y Sof&iacute;a solo puede sentir repulsi&oacute;n e impotencia.<\/p>\n<p>El profanador suelta un rugido y anuncia que se viene. Sof&iacute;a le suplica que afuera, por Dios. Un &uacute;ltimo gemido del hombre y procede a expulsar su semilla dentro. Sof&iacute;a mira para abajo, perpleja. &Eacute;l mantiene su polla por dentro; es m&aacute;s, la empuja cuanto m&aacute;s puede.<\/p>\n<p>Ella le lanza unos golpecitos, lo patea e intenta empujarlo con sus piernitas. Pero &eacute;l se mantiene inm&oacute;vil, asegurando que cada gota entre a su &uacute;tero. Un minuto despu&eacute;s, mientras Sof&iacute;a llora desconsolada, finalmente saca su verga del h&uacute;medo y c&aacute;lido agujero. Sale lustrosa y pasiva, trayendo consigo un hilillo espeso y rojiblanco.<\/p>\n<p>Sof&iacute;a queda rendida en el sof&aacute;, con el rostro lleno de saliva y l&aacute;grimas. Ensimismada, baja sus manos hasta su vulva y la sostiene, como si intentara frenar ese dolor. Al ver ese cuerpecito enrojecido por los azotes, el deshonor y el choque de la carne, el chico r&iacute;e y se viste. Va al ba&ntilde;o a asearse y recoge sus cosas para irse.<\/p>\n<p>Antes de abrir la puerta, saca unos cuantos billetes y los arroja sobre la mesita de caf&eacute;, al frente de Sof&iacute;a en posici&oacute;n fetal. Con un rastro de chanza, le dice: &quot;Toma, por si terminas pre&ntilde;ada&quot;.<\/p>\n<p>Este era el tipo de cosas que pensaba con mi novia en mente. Una mujer tan dulce y perfecta, &iquest;c&oacute;mo pod&iacute;a pensar as&iacute; de ella? Y con todo, me excitaba. Pero la culpa gana al placer, y pas&eacute; d&iacute;as sin salir de mi humilde apartamento. Ni siquiera me asom&eacute; a misa.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; el d&iacute;a en que fue suficiente y Sof&iacute;a comenz&oacute; a llamarme. Cada vez que miraba su nombre en la pantallita de mi m&oacute;vil, no pod&iacute;a sino recordar todo eso. No contest&eacute; ninguna llamada. Preocupada, termin&oacute; pasando por m&iacute;. Hac&iacute;a sonar el timbre y golpeaba la puerta de metal:<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;David, contesta por favor!&mdash;, alcanc&eacute; a escuchar&mdash;. &iexcl;David!<\/p>\n<p>Me levant&eacute; de mi catre y abr&iacute; despacio la puerta, revel&aacute;ndole una gran oscuridad.<\/p>\n<p>&mdash;Pasa&mdash; le dije. Sof&iacute;a se qued&oacute; pasmada, pero desestim&oacute; c&oacute;mo estaba mi apartamento y me dio un abrazo. Apoy&eacute; mi cabeza en la de ella, llegando a oler su cabello. La apret&eacute; m&aacute;s fuerte cuando eso.<\/p>\n<p>Abr&iacute; las persianas y la dej&eacute; pasar. Se sent&oacute; en el sof&aacute; y me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; pasa? &iquest;Te sientes bien?<\/p>\n<p>&mdash;No, para nada. Pero no te preocupes, es algo con lo que siempre he lidiado.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;&iexcl;C&oacute;mo no me voy a preocupar, est&uacute;pido!? &mdash;me grit&oacute;&mdash;. &iquest;&iexcl;No sabes por lo que he pasado!? Desapareces por casi una semana, &iquest;c&oacute;mo crees que me siento?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;&#8230; Lo lamento, pero es algo que no debes saber.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Por qu&eacute;? &mdash;interrog&oacute; pasiva&mdash;. &iquest;T-Tienes a alguien m&aacute;s y por eso no me respond&iacute;as? &mdash;titube&oacute;; not&eacute; el tremor en su voz y por un momento pens&eacute; que romper&iacute;a en llanto.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute;? No, espera. No es eso.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;&iexcl;Qu&eacute; es entonces!?<\/p>\n<p>&mdash;Mira&#8230; Es de esas cosas que no le cuentas a nadie, &iquest;sabes? Algo m&iacute;o que no puede salir del pozo en que lo guardo.<\/p>\n<p>Sof&iacute;a se me qued&oacute; mirando, con esos ojos negros llenos de piedad. Lade&oacute; la cabeza y frunci&oacute; el ce&ntilde;o, intentando descifrarme. En un momento, me dijo con la voz m&aacute;s maternal:<\/p>\n<p>&mdash;David, escucha. Sea lo que sea, debes saber que siempre estar&eacute; contigo. No me importa qu&eacute; sea, pero tienes mi apoyo.<\/p>\n<p>A mis 23, as&iacute; comienza mi confesi&oacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Contiene fantas&iacute;as sobre ser cornudo, violaci&oacute;n y demasiada introspecci&oacute;n. Siempre me ha invadido un sentimiento de culpa. Una dulce sombra que me acecha desde ni&ntilde;o, donde me guarezco. Es la realidad que tomo intr&eacute;pida para subvertirla. Siempre he sido un ser pat&eacute;tico. De cr&iacute;o el matoneo era pan de cada d&iacute;a: patadas, golpes, zancadillas y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":21708,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-34769","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34769","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21708"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34769"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34769\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34769"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34769"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34769"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}