{"id":34776,"date":"2022-05-12T22:00:00","date_gmt":"2022-05-12T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-05-12T22:00:00","modified_gmt":"2022-05-12T22:00:00","slug":"la-fiscal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-fiscal\/","title":{"rendered":"La fiscal"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34776\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Silvia no recordaba cuando hab&iacute;a sido la &uacute;ltima vez que hab&iacute;a dormido tan profundamente. Sin embargo, present&iacute;a que algo no iba bien, pues no recordaba nada desde que se subi&oacute; al taxi a la salida el juzgado. Era fiscal y acababa de encerrar a un poderoso narcotraficante de la zona, el mejor caso de toda su carrera. Los hombros y los brazos le dol&iacute;an, se sent&iacute;a cansada y respiraba con dificultad, y mientras recobraba la consciencia se percat&oacute; de la situaci&oacute;n. Se sent&iacute;a completamente desnuda, sus brazos estaban inmovilizados a ambos lados de su cuerpo, y sus piernas muy separadas, igualmente inmovilizadas. Sent&iacute;a una fuerte presi&oacute;n en sus pezones, dolorosa, y su entrepierna le ard&iacute;a. Se percat&oacute; tambi&eacute;n, de que no pod&iacute;a gritar, ni siquiera balbucear, pues algo grande le manten&iacute;a la boca abierta, haciendo que su saliva callera por ambos lados de la cara. &iquest;Qu&eacute; demonios estaba pasando? &iquest;D&oacute;nde co&ntilde;o estaba?<\/p>\n<p>*Parece que la putita de la fiscal est&aacute; de vuelta, dijo una voz masculina a sus pies.<\/p>\n<p>Silvia alzo un poco la cabeza, pero el cuarto, o donde fuera que estuviera, estaba en penumbras, y sus ataduras, apenas le permit&iacute;an moverse.<\/p>\n<p>Se encendi&oacute; una luz, y cuando sus ojos se adaptaron a ella, descubri&oacute; su situaci&oacute;n. Un enorme espejo en el techo de aquel cuarto, devolvi&oacute; una imagen de Silvia, que la hizo estremecer, y darse por fin cuenta de que ten&iacute;a serios problemas.<\/p>\n<p>Estaba tumbada en un camastro completamente met&aacute;lico, de grandes dimensiones. Atada por las extremidades en forma de X, completamente desnuda, luc&iacute;a una mordaza de cuero en la boca, con una gran anilla que la abr&iacute;a de forma grotesca y le imped&iacute;a hablar. De sus pezones prend&iacute;an sendas pinzas met&aacute;licas unidas a cables que se perd&iacute;an a un lado del camastro, al igual que otros que sal&iacute;an de su entrepierna. Al fijarse, vio su pubis enrojecido, completamente depilado, cosa que ella nunca hac&iacute;a, y unas l&aacute;grimas salieron de sus ojos cuando vio que le hab&iacute;an tatuado muy cerca de la vagina, y de un considerable tama&ntilde;o la palabra ZORRA.<\/p>\n<p>Silvia ten&iacute;a 40 a&ntilde;os, se cuidaba con 1 hora de gimnasio diario y estricta dieta para mantener a raya los kilos y los a&ntilde;os. Media 1,68, de pelo casta&ntilde;o, que sol&iacute;a recogerse en coleta, y una modesta talla 90 de pecho. Sol&iacute;a vestir trajes por su trabajo, que no dejaban ver, lo bien que estaba para su edad. Viv&iacute;a sola, por lo que pasar&iacute;a bastante tiempo antes de que alguien se preocupara por su desaparici&oacute;n, adem&aacute;s era viernes previo a puente.<\/p>\n<p>&mdash;Has hecho da&ntilde;o a la familia encerrando a Don Mateo, la voz masculina de antes, la trajo a la realidad. Cuando acabemos contigo, te arrepentir&aacute;s de haberlo hecho, y har&aacute;s todo lo que sea, por ponerlo en libertad.<\/p>\n<p>Silvia se horrorizo al pasar en su cabeza los cientos de pruebas que hab&iacute;a presentado contra la organizaci&oacute;n que ahora la ten&iacute;a en su poder. Sab&iacute;a perfectamente que le pasaba a sus enemigos, y fue consciente, de que, probablemente no saldr&iacute;a de all&iacute; con vida, pero que antes de morir, iba a sufrir un verdadero infierno. Absorta en sus pensamientos, una fuerte descarga el&eacute;ctrica en sus pezones y vulva, la trajo a la realidad, mientras el camastro, con un ligero zumbido, empezaba a moverse, para dejarla en posici&oacute;n vertical frente a su captor. El peso de su esbelto cuerpo, soportado por sus mu&ntilde;ecas y tobillos en suspensi&oacute;n, acrecent&oacute; un poco m&aacute;s su sufrimiento.<\/p>\n<p>El cuarto parec&iacute;a un calabozo, pues desde su posici&oacute;n solo ve&iacute;a 2 rejas con una puerta en una de ellas. Frente a ella, un hombre corpulento, de unos 35 a&ntilde;os, de barba oscura, relleno, tirando a gordo, con un traje gris, y camisa blanca. Abierta 3 0 4 botones, que dejaban ver una gruesa cadena de oro, con un gran crucifijo. Una cicatriz cruzaba su mejilla derecha, hasta cerca del ojo.<\/p>\n<p>Una nueva descarga el&eacute;ctrica, volvi&oacute; a sacudir su cuerpo. Ahora, la incesante saliva que sal&iacute;a de su boca, resbalaba sobre sus pechos, hacia los pezones, humedeci&eacute;ndolos y acrecentando el paso de corriente por ellos. El dolor era intenso, y le hac&iacute;a arquear todo el cuerpo con cada sacudida, incrementado el dolor de las articulaciones, por donde estaba sujeta. Su cuerpo comenz&oacute; a sudar. Las descargas no manten&iacute;an un ritmo fijo, ni la misma intensidad ni duraci&oacute;n, por lo que cada una era distinta a la anterior, y cada vez m&aacute;s dolorosa, pues la humedad creciente del cuerpo, as&iacute; como la sensibilidad creciente en las zonas tratadas, las hac&iacute;an cada vez m&aacute;s insoportables.<\/p>\n<p>*Vamos a descubrir d&oacute;nde est&aacute; tu l&iacute;mite, zorra. Y cuando hayamos conseguido nuestro objetivo, y nos cansemos, si tienes la mala suerte de seguir viva, te regalaremos a alguna c&aacute;rcel marroqu&iacute; para que los presos tengan un co&ntilde;o donde follar, jajaja Olv&iacute;date de tu vida, ahora me perteneces, Sentencio el hombre<\/p>\n<p>&mdash;Quien co&ntilde;o eres? Intento decir Silvia, pero la mordaza no le permiti&oacute; hacerlo<\/p>\n<p>De repente, una mano la jalo por pelo, desde atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Un bello rostro de una mujer, de unos 25 a&ntilde;os, rubia, la contemplaba a escasos cent&iacute;metros de su cara<\/p>\n<p>&mdash;Esta mierda es la que hizo encarcelar a mi padre, Sebas? Dijo dirigi&eacute;ndose al hombre<\/p>\n<p>&mdash;As&iacute; es, Patricia, es la puta fiscal<\/p>\n<p>&mdash;Gracias a ti, he perdido la libertad que ten&iacute;a, para hacerme cargo de los negocios de mi padre. Ev&iacute;tate un sufrimiento innecesario, busca la forma de sacarlo y devolverme mi vida, no querr&aacute;s hacerme enfadar<\/p>\n<p>&mdash;vgte ag la mieggda, intento decir Silvia<\/p>\n<p>Patricia le solt&oacute; la mordaza. Silvia tomo una bocanada de aire, relajo la mand&iacute;bula, y repiti&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;Vete a la mierda! Tu padre se pudrir&aacute; en la car&hellip; AAGGGH!<\/p>\n<p>Una descarga de mayor intensidad y duraci&oacute;n sacudi&oacute; de nuevo todo su cuerpo, arqueado y tensado sobre sus cuatro extremidades, hasta que poco a poco fue perdiendo la consciencia y se desmay&oacute;<\/p>\n<p>Un fr&iacute;o chorro de agua le trajo de nuevo a la realidad. Su cuerpo ahora, colgaba de sus brazos y piernas boca abajo a un metro del suelo. De sus pezones pend&iacute;an dos pinzas con pesos, que los estiraban dolorosamente. Con la mordaza nuevamente puesta, sinti&oacute; el frio chorro del agua, directamente en su esf&iacute;nter. De repente noto como sus duras nalgas eran separadas y el chorro, era introducido directamente en su interior. Unos minutos que parecieron horas, mientras su vientre se hinchaba con la fr&iacute;a agua, y unos calambres tremendos en el intestino le hac&iacute;an retorcer y gemir de dolor. Cuando la manguera abandono su culo, no tardo nada en liberar su vientre. Un enorme chorro de agua con restos de heces sali&oacute; de dentro de ella, mientras el chorro de la manguera la limpiaba a la vez.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un rato, una voz desconocida dijo tras ella: Esta limpia y consciente<\/p>\n<p>Ok. Ahora vamos se sinti&oacute; decir a trav&eacute;s de lo que adivin&oacute; un walkie<\/p>\n<p>&mdash;Bien, vamos a empezar contigo; sinti&oacute; unos ruidos met&aacute;licos sobre su espalda, y perdi&oacute; contacto de ella y su culo con el camastro. Deb&iacute;a de poder desmontarse por partes, pens&oacute;; y un chasquido en el aire, fue seguido de un penetrante dolor en la parte baja de la espalda. Al primer latigazo, siguieron muchos mas. Le ard&iacute;a el culo, la espalda, y parec&iacute;a que su cuerpo iba a descolgarse de sus mu&ntilde;ecas y tobillos en cualquier momento. Cuando parec&iacute;a que iba a desmayarse de nuevo, el chorro de la manguera, volvi&oacute; a reanimarla.<\/p>\n<p>Algo frio y viscoso fue untado por una mano en su dolorido trasero, y mientras otra mano separaba sus nalgas, tambi&eacute;n fue puesto en el ano, y poco a poco dilatando su esf&iacute;nter, introduciendo un dedo dentro de su prieto culo. El ardor no tard&oacute; en llegar, mientras se retorc&iacute;a de dolor y escuchaba carcajadas a su espalda.<\/p>\n<p>&mdash;Lo que pica este ung&uuml;ento eh? Jajaja<\/p>\n<p>Mientras el picor desaparec&iacute;a, sinti&oacute; que le hurgaban de nuevo el culo, y algo duro y grande empujaba intentando entrar, hasta que lo hizo, con un gran dolor<\/p>\n<p>&mdash;Pero si la muy zorra debe ser virgen por aqu&iacute;!! Dijo de nuevo la voz<\/p>\n<p>&mdash;Termina pronto, que yo tambi&eacute;n quiero Escucho<\/p>\n<p>&mdash; Y yo!!<\/p>\n<p>Silvia horrorizada estaba siendo violada por el culo, penetrado por primera vez en sus 40 a&ntilde;os, y de manera salvaje, y al menos 2 hombres mas esperaban su turno.<\/p>\n<p>Entre jadeos, el primero no tard&oacute; en correrse dentro de Silvia, abandono el culo, mientras sent&iacute;a un ardiente dolor en sus entra&ntilde;as, y el viscoso semen de su violador, mezclado con algo de sangre, se deslizaba por sus piernas.<\/p>\n<p>El puesto fue tomado r&aacute;pidamente por otro miembro, que esta vez la penetro de un solo golpe sin dificultad.<\/p>\n<p>El primero hombre se arrodillo frente a su cara, y aprovechando la mordaza que le manten&iacute;a la boca completamente abierta, introdujo su aun erecto miembro dentro, hasta el fondo de la garganta, provoc&aacute;ndole varias arcadas. Mientras el otro hombre terminaba de correrse dentro de ella, y sent&iacute;a como una nueva polla invad&iacute;a su culo. Despu&eacute;s de hora que se le antoj&oacute; eterna, la manguera volvi&oacute; a escena, limpi&aacute;ndola por completo, por dentro y por fuera. Un plug anal de unos 6 cent&iacute;metros de di&aacute;metro le fue ense&ntilde;ado. Se lo metieron en la boca para lubricarlo con su saliva, y se lo enterraron por completo en el culo.<\/p>\n<p>El camastro volvi&oacute; a posici&oacute;n vertical. Pudo ver que hab&iacute;a varias c&aacute;maras en la sala. Todo estaba siendo visto, o peor a&uacute;n, grabado por alguien. Imagino que ser&iacute;a Patricia.<\/p>\n<p>Los pezones fueron liberados de su presi&oacute;n y peso. Uno de los hombres, tomo uno entre los dedos y lo pellizco con fuerza, despert&aacute;ndolo de su entumecimiento y devolviendo la sensibilidad a &eacute;l a la vez que el dolor. En su otra mano, una aguja hipod&eacute;rmica de considerable di&aacute;metro se acerc&oacute; peligrosamente al sensible y dolorido pez&oacute;n. Silvia negaba con la cabeza, pero el insoportable dolor le confirm&oacute; que la aguja lo hab&iacute;a atravesado. Las l&aacute;grimas resbalaron por sus mejillas. Lo peor fue ver, que en una peque&ntilde;a bandeja hab&iacute;a por lo menos 10 agujas m&aacute;s. Durante mas de 2 horas, sus pezones fueron atravesados por las agujas, una y otra vez, hasta que el torturador se cans&oacute; del juego. Con 2 agujas aun puestas en ambos pechos, conecto unas pinzas a ellos, y le dio una descarga el&eacute;ctrica, de tal intensidad, que volvi&oacute; a desmayarse una vez mas.<\/p>\n<p>Recupero el sentido, poco a poco, d&aacute;ndose cuenta que ya no descansaba sobre el lecho met&aacute;lico. Ahora pend&iacute;a del techo con las manos atadas sobre su cabeza, y de puntillas apenas alcanzaba el suelo. Sus piernas separadas al m&aacute;ximo por una barra de hierro, del centro del cual sal&iacute;a una cuerda a una polea del techo, tambi&eacute;n. Ten&iacute;a la boca libre, por primera vez, y le dol&iacute;a la mand&iacute;bula, pero no era comparable al dolor que sent&iacute;a en el culo, y mucho menos al de sus maltrechos pezones, que volv&iacute;an a estar presos por unas pinzas met&aacute;licas, esta vez, unidas entre si por una cadena. Sin tiempo a reaccionar, el primer golpe, cayo de pleno en el pecho izquierdo, dejando inmediatamente una marca ros&aacute;cea a lo largo de todo el.<\/p>\n<p>La sucesi&oacute;n de golpes, no se dej&oacute; esperar, alternando uno y otro pecho, dando de vez en cuando alguno en sus doloridos y torturados pezones. En un par de ocasiones, incluso desprendieron dolorosamente la pinza que los atenazaba. Laura gritaba y suplicaba libremente, sin obtener un atisbo de compasi&oacute;n en su verdugo. Mas de 20 minutos duro el castigo, dejando sus pechos muy marcados y doloridos.<\/p>\n<p>&mdash;Basta, oy&oacute; decir, que no queden marcas muy permanentes. Era una voz femenina y autoritaria, que a&uacute;n no hab&iacute;a escuchado.<\/p>\n<p>Alzo un poco la cabeza, para ver a una mujer baja, de mediana edad, delgada y rubia, que llevaba una camisa blanca muy escotada y ajustada, donde dos pechos de generosas dimensiones amenazaban con escapar de su encierro. Un ce&ntilde;ido vaquero y botas negras altas, completaban su atuendo.<\/p>\n<p>&mdash;Darle un poco de comer, no queremos que desfallezca, debe tener fuerzas para seguir, dijo<\/p>\n<p>Un hombre corpulento y sudado, deposito la fusta sobre una mesa, y se acerc&oacute; a Silvia, le coloco de nuevo la mordaza de la anilla y le introdujo una especie de embudo, a trav&eacute;s del cual verti&oacute; directamente en su garganta una especie de papilla dulce y tibia. El primer reflejo fue de arcada, pero el tubo le imped&iacute;a vomitar y acabo tragando todo. Despu&eacute;s un poco de agua, termin&oacute; el men&uacute;. Agradeci&oacute; algo de alimento pues no sab&iacute;a el tiempo que llevaba sin probar bocado.<\/p>\n<p>Casi sin tiempo de tragar, la cuerda de los pies comenz&oacute; a tensarse, elev&aacute;ndola de suelo poco a poco e incrementado el dolor en mu&ntilde;ecas y hombros, para terminar colgada a poco mas de un metro del suelo, completamente abierta y expuesta, indefensa del todo, lista para lo que fuese que le tuviesen preparado. Noto que una mano le tocaba el culo, y algo sal&iacute;a de &eacute;l. Se hab&iacute;a olvidado por completo del dildo que llevaba dentro desde hac&iacute;a tiempo. Unos h&aacute;biles dedos palparon el dilatado esf&iacute;nter.<\/p>\n<p>&mdash;Creo que ya est&aacute; lista para El Ruso, jefa, dijo el hombre<\/p>\n<p>&mdash;De todos modos, lubr&iacute;cala un poco, no quiero que la destroce demasiado, dijo la mujer, ese animal puede partirla en dos, jaja<\/p>\n<p>Silvia tembl&oacute; con las palabras, mientras atisbo a ver una enorme silueta que se acercaba desde las sombras.<\/p>\n<p>Era un hombre de mas de 2 metros de altura, puro m&uacute;sculo, rapado, completamente desnudo y depilado. Aun en reposo, Silvia vio la polla mas grande que jam&aacute;s hab&iacute;a visto, ni siquiera en pel&iacute;culas o revistas. Y no estaba empalmado aun!<\/p>\n<p>No por favor!!! grito, no, me va a partir en dos, por favor no le dejen!<\/p>\n<p>Calla zorra! Dijo la mujer, y un pu&ntilde;etazo del hombre en la barriga, sigui&oacute; a la orden, dejando a Silvia sin aliento<\/p>\n<p>El Ruso se acerc&oacute; con el enorme falo en la mano, acarici&aacute;ndolo, mirando a su v&iacute;ctima. Se puso frente a su culo, y puso la polla sobre su vientre, que casi llegaba a sus tetas. Las cogi&oacute; y manoseo un buen rato, mientras se frotaba sobre ella, y alcanzo una buena erecci&oacute;n. Aquel falo era monstruoso. La mujer miraba sonriente el rostro de miedo de Silvia<\/p>\n<p>El hombre tomo su polla, y acerco su glande a los labios de Silvia, lo froto un rato e introdujo brevemente la punta, varias veces.<\/p>\n<p>Si me folla quiz&aacute;s pueda soportarlo, pens&oacute;.<\/p>\n<p>La muy puta se est&aacute; mojando, si en el fondo le gusta jajaja vocifero el ruso<\/p>\n<p>De repente, introdujo un poco m&aacute;s dentro, y cuando Silvia crey&oacute; que iba a recibir una follada tremenda, la saco y taladro con su enorme y enrojecido glande, su culo. El esf&iacute;nter se abri&oacute; al m&aacute;ximo para albergar semejante miembro. Silvia solt&oacute; un grito de dolor, acentuado por la sorpresa del repentino cambio de agujero. El hombre sigui&oacute; empujando y empujando, para enterrar casi la totalidad de su polla dentro. Comenz&oacute; a sacar y meter, con bastante rudeza, sin hacer caso a los llantos y suplicas de su v&iacute;ctima, que ya, vencida, se dejaba hacer, suplicando para sus adentros que se corriera ya o la matara. El dolor era insoportable. Como su cabeza quedaba descolgada hacia atr&aacute;s, sin darse cuenta, el gordo que la hab&iacute;a azotado, muy excitado por la escena, le meti&oacute; su sudorosa y maloliente polla en la boca, hasta la garganta, y comenz&oacute; a follarle la boca, con rudeza, provoc&aacute;ndole arcadas y mucha saliva, que solo hac&iacute;an permitir al gordo, enterrarla cada vez m&aacute;s dentro, gracias a los envites que el ruso propinaba desde atr&aacute;s, hasta que aferrado fuertemente a sus tetas, se corri&oacute; directamente en su garganta, de manera abundante. Descanso un momento all&iacute;, para luego sacarla y limpiar sus restos en la cara y pelo.<\/p>\n<p>Para su sorpresa, el gigante segu&iacute;a bombeando a un ritmo alto, y no se corr&iacute;a, a pesar de la estrechez de su culo. Silvia se estremeci&oacute; al darse cuenta, que estaba comenzando a excitarse, de tal manera, que pod&iacute;a llegar a tener un orgasmo. Intento reprimirse, pero la lujuria se apoderaba de ella, y casi sin darse cuenta, empez&oacute; a gemir con las embestidas que estaba recibiendo. De hecho el dolor se empezaba a tornar placer, y su culo parec&iacute;a adaptarse al monstruoso falo que la invad&iacute;a. Presa de la excitaci&oacute;n, cerr&oacute; los ojos y se dej&oacute; llevar, su cuerpo se tens&oacute;, arqueo la espalda y empez&oacute; a jadear con fuerza, corri&eacute;ndose como jam&aacute;s en su vida hab&iacute;a hecho. Era tal la cantidad de fluidos que expulso que pens&oacute; que se hab&iacute;a meado. El ruso vi&eacute;ndola tener el orgasmo, aceler&oacute; el ritmo y empez&oacute; a gritar y gru&ntilde;ir, hasta correrse dentro de su culo. Silvia sinti&oacute; una gran cantidad de tibio y espeso semen dentro de su culo. El ruso saco la polla y fue directo a su boca. Silvia vio de cerca el monstruo que le hab&iacute;a invadido el culo. Era enorme, apenas le cab&iacute;a el glande en la boca, y no imaginaba como hab&iacute;a podido estar dentro de peque&ntilde;o trasero. Se afano tanto en chuparla, que provoc&oacute; que el hombre se corriera de nuevo en su boca.<\/p>\n<p>Unos destellos, le hicieron adivinar que le estaban fotografiando el culo.<\/p>\n<p>&mdash;Madre m&iacute;a, coge un bote de cerveza ah&iacute; dentro, jajaja escucho decir a alguien<\/p>\n<p>&mdash;Por fin hemos podido probar la nueva droga, y parece que los resultados son excelentes, dijo la mujer, darle una dosis cada 12 horas, orden&oacute;. Limpiarla cuando termin&eacute;is y recordar que su co&ntilde;o es intocable, con el resto, hacer lo que quer&aacute;is.<\/p>\n<p>Poco a poco la polea de los pies fue aflojando hasta dejarle tocar el suelo. Abundante semen ca&iacute;a de su culo, aun totalmente abierto, al igual que por las comisuras de los labios. Adem&aacute;s de su co&ntilde;o manaba aun l&iacute;quido, arrollando por sus piernas hasta el suelo. Estaba rota y exhausta.<\/p>\n<p>Le aflojaron tambi&eacute;n los brazos hasta dejarla totalmente en el suelo, la desataron y la llevaron al centro de la habitaci&oacute;n. Sobre un peque&ntilde;o desag&uuml;e, la manguera volvi&oacute; a limpiarla, provocando esta vez, que se hiciera pis encima, por el frio del agua, y su casi nulo poder sobre sus esf&iacute;nteres.<\/p>\n<p>Limpia y vaciada, la llevaron a otra habitaci&oacute;n. Vio un potro de madera, similar a los usados en la edad media, la pusieron sobre el, posada sobre su vientre. A un lado colgaba su cabeza y sus brazos y al otro sus piernas. Estas fueron separadas y atadas a ambos lados del potro, al igual que sus brazos, por la parte delantera. Hicieron una peque&ntilde;a coleta con su corto pelo y la ataron a una argolla del techo, de la cual bajaba una cuerda, haci&eacute;ndole mantener la cabeza levantada frente a una pared, completamente forrada de espejo, lo que la permit&iacute;a verse por completo. Adem&aacute;s en la parte trasera hab&iacute;a otro, por lo cual ten&iacute;a perspectiva suya casi por completo. Se horrorizo al ver lo rojo y dilatado que aun lucia su culo, y a pesar de ello casi no le dol&iacute;a.<\/p>\n<p>Una puerta se abri&oacute; a un lado y entraron una decena de hombres, detr&aacute;s del gordo del traje gris.<\/p>\n<p>Veo que el ruso ya abri&oacute; camino, jajaja dijo observando y metiendo varios dedos en su culo.<\/p>\n<p>Bien, entonces lo que viene ahora, igual hasta te gusta<\/p>\n<p>Y mientras dec&iacute;a esto, vio a todos que se empezaban a desnudar.<\/p>\n<p>Uno a uno fueron pasando sus pollas por la boca de Silvia, a la que agarraban por el pelo y obligaban a chupar hasta conseguir empalmarlos a todos, tras lo cual se dirig&iacute;an a follarse su culo, el cual poco a poco se iba cerrando para acoger los miembros que ahora entraban en el, mucho m&aacute;s peque&ntilde;os que la monstruosa polla que la hab&iacute;a follado hasta la extenuaci&oacute;n. Pensar en ella, hizo que volviera a mojarse y excitarse, y sus jadeos hac&iacute;an que los hombres se excitaran aun mas, mientras vitoreaban y se re&iacute;an de ella, alternando sus pollas entre boca y culo.<\/p>\n<p>&mdash;Pero que zorra es la letrada<\/p>\n<p>&mdash;Mira como goza la muy puta<\/p>\n<p>&mdash;Pero si se va a correr! Jaja<\/p>\n<p>Gritaban y se re&iacute;an entre ellos. Las primeras descargas no tardaron en llegar, una en su culo, y a la vez otra en la boca, que estaba siendo follada como si fuera un co&ntilde;o o un culo, agarrada por el pelo y meti&eacute;ndosela hasta la garganta. El gordo del traje la estaba enculando en ese momento, y se corri&oacute; dentro abundantemente, mientras lo hac&iacute;a, solo tuvo que tocar un poco el cl&iacute;toris de Silvia para arrancarle otro orgasmo brutal. El segundo en su cautiverio, y el segundo con squirt de toda su vida. No sab&iacute;a que le estaba pasando a su cuerpo, pero estaba siendo brutalmente violada y torturada, y su cuerpo estaba disfrutando!<\/p>\n<p>&mdash;Miren la zorra, como se corre! Sera puta!! Exclamo el gordo con fuertes carcajadas<\/p>\n<p>Poco a poco los de mas se fueron corriendo y alguno, incluso repiti&oacute;, hasta que por fin, quedo sola. En aquella postura, se qued&oacute; profundamente dormida.<\/p>\n<p>Un pinchazo en el brazo, la despert&oacute;. El cuarto ol&iacute;a fatal, una mezcla de semen, sudor, fluidos, incluso or&iacute;n, pues alguno antes de irse, recordaba que le hab&iacute;a meado en la cara. Ella misma, se lo hab&iacute;a vuelto a hacer encima. Los espejos devolv&iacute;an una grotesca imagen de ella. La elegante y altiva fiscal, era un trozo de carne, atado a un potro, con la cara, pelo y piernas llenas de semen reseco, meada y sin fuerzas, rota por dentro y por fuera, a merced de unos barbaros que la usaban como un objeto, y encima su cuerpo se pon&iacute;a a 100 con ese sufrimiento. Que hab&iacute;an hecho con ella? Que le hab&iacute;a pasado? Record&oacute; las palabras de la mujer cuando la estaba follando el ruso, &ldquo;la nueva droga parece que funciona&rdquo;. Eso le record&oacute; que le acababan de pinchar el brazo.<\/p>\n<p>&mdash;Que me hab&eacute;is puesto? Balbuce&oacute;<\/p>\n<p>&mdash;Algo que convertir&aacute; en una verdadera puta, jajaja dijo la mujer<\/p>\n<p>&mdash;Adecentarla, darle de comer y subirla, orden&oacute;<\/p>\n<p>Tras darle la papilla dulzona, la lavaron con la manguera de nuevo por dentro y fuera, haci&eacute;ndola vaciar de nuevo sus tripas, y recogerle de nuevo el pelo en una coleta, le pusieron una cadena al cuello, y completamente desnuda y maniatada a la espalda, la condujeron al exterior de la sala.<\/p>\n<p>Varios hombres que se encontraron, se echaban mano al paquete a su paso y le dec&iacute;an:<\/p>\n<p>&mdash;Letrada, esta noche le llevo de nuevo mi caso, jajaja<\/p>\n<p>Silvia, con aquellos comentarios, notaba que empezaba a excitarse!<\/p>\n<p>En la habitaci&oacute;n que entraron, esperaba la mujer y el gordo del traje, totalmente desnudos.<\/p>\n<p>La llevaron a un lado, desataron sus manos de la espalda y las ataron a una cruz de madera, de frente a ellos. La mujer se acerc&oacute; y palpo sus tetas, apresando los pezones fuertemente con los dedos, haci&eacute;ndoles erguirse duros. Los apres&oacute; con las conocidas pinzas, que ato a unas cuerdas y paso por una argolla del techo, tirando de sus tetas dolorosamente hacia arriba.<\/p>\n<p>Acerco una mano a su vagina, y comprob&oacute; que esta empezaba a mojarse.<\/p>\n<p>&mdash;El efecto es r&aacute;pido, dijo sonriendo<\/p>\n<p>Le acaricio el cl&iacute;toris suavemente y comenz&oacute; a introducir un dedo en el cada vez, m&aacute;s h&uacute;medo co&ntilde;o de Silvia. Esta jadeaba y se contoneaba viciosamente, como respuesta a las sensaciones que desde su entrepierna llegaban a cada poro de su cuerpo. La mujer sigui&oacute; masturb&aacute;ndola hasta hacerla correrse entre gritos de placer.<\/p>\n<p>&mdash;Bien, ahora veremos si con dolor, tambi&eacute;n funciona<\/p>\n<p>Y nada mas apartarse, el hombre, solt&oacute; un latigazo en las piernas de Silvia, que la hizo estremecer.<\/p>\n<p>Era un l&aacute;tigo de 9 colas de cuero, de diversos largos y di&aacute;metros. Aplicando minuciosamente cada latigazo, alguna cola, siempre alcanzaba la vulva o los labios, y Silvia se sent&iacute;a tremendamente excitada, a pesar del dolor de los golpes. La mujer trajo un consolador de tama&ntilde;o considerable, que terminaba en una barra, se lo meti&oacute; sin ning&uacute;n esfuerzo y lo ajusto al suelo, dejando a la fiscal empalada. De nuevo sufriendo los latigazos, Silvia comenz&oacute; a moverse, haciendo que el falo de goma entrara y saliera de ella, lo que la llevo al &eacute;xtasis entre dolor y placer, con los ojos en blanco, presa de una lascivia inmensa comenz&oacute; a gritar.<\/p>\n<p>&mdash;AGGH Me corro, me corro, mas fuerte, dame mas fuerte me corro!<\/p>\n<p>Y se vino en un nuevo squirt ante la atenta mirada del gordo y la mujer, que complacidos observaban el espect&aacute;culo que la fiscal les brindaba<\/p>\n<p>&mdash;Fant&aacute;stico, dijo &eacute;l. Esta droga nos va a hacer de oro<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Silvia no recordaba cuando hab&iacute;a sido la &uacute;ltima vez que hab&iacute;a dormido tan profundamente. 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