{"id":34837,"date":"2022-05-19T22:00:00","date_gmt":"2022-05-19T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-05-19T22:00:00","modified_gmt":"2022-05-19T22:00:00","slug":"melanie","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/melanie\/","title":{"rendered":"Melanie"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34837\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando escuch&eacute; los toquidos en la puerta no sab&iacute;a ni c&oacute;mo me llamaba.<\/p>\n<p>Poco a poco fui entrando en tanta raz&oacute;n como mi cerebro, apelmazado y entelara&ntilde;ado lo permit&iacute;a.<\/p>\n<p>Nuevamente los toquidos. Mi cabeza se sent&iacute;a pesada. Pas&eacute; gran parte de la noche buscando ligar en un chat. El haber dormido con la ropa puesta y en mi casa hablaba de mi poco &eacute;xito. Me levant&eacute; pesadamente a la puerta antes de que los toquidos se repitieran. Abr&iacute; la puerta.<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as, t&iacute;o- Me salud&oacute; mi sobrino. A sus veintidos a&ntilde;os, sin oficio ni beneficio, era la verg&uuml;enza de la familia. No por no tener oficio ni beneficio. Algunos primos eran devotos de esa religi&oacute;n. Era la burla por su forma delicada y esbelta. Todos mis hermanos y yo, somos de espalda amplia, hombros altos y fuertes, con manos grandes y rasgos de gorila domesticado. Mi sobrino, para su mala fortuna, hered&oacute; casi todos los genes de su madre, que, si bien en una mujer son apetecibles (perd&oacute;n, hermano, pero tu mujer se antoja), en un hombre se ven incluso molestos. Su cuello delgado y alto, sus rasgos delicados y brazos enclenques, mas unas piernas largas y lampi&ntilde;as no le permitieron nunca encajar con sus primos.<\/p>\n<p>-Buen d&iacute;a- Le dije -Pasa- cerr&eacute; tras de mi la puerta. Quiz&aacute; lo que m&aacute;s me molestaba no era su delicadeza de figura, era el modo en que se conduc&iacute;a, como si no se avergonzara siquiera. Vest&iacute;a ropa negra pegada, con cabello casi al hombro y jeans ajustados. No me extra&ntilde;aba entonces que nunca hubiera encajado: con esa facha parec&iacute;a m&aacute;s una chica que un hombre.<\/p>\n<p>Mi sobrino hab&iacute;a venido a hacer limpieza en mi casa. No tener trabajo era pesado para sus padres y lo obligaban a venir cada dos semanas a trabajar para m&iacute;. No le pagaba gran cosa y eso, junto con venir a fuerzas, se reflejaba en su &aacute;nimo. Pas&oacute; y sin decir m&aacute;s, se dirigi&oacute; a la cocina.<\/p>\n<p>Regres&eacute; a la habitaci&oacute;n. Decid&iacute; darme un ba&ntilde;o para terminar de sacar la desvelada y el alcohol de la noche anterior. Ya en la ducha, decid&iacute; darme una buena jalada. A mi verga le cost&oacute; menos tiempo despertar que a m&iacute;. Comenzaba ya la parte rica cuando el agua se puso tan fr&iacute;a que me sac&oacute; de mi ritmo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Hey! &#8211; grit&eacute;- &iexcl;Me estoy ba&ntilde;ando, deja la pinche agua caliente!-<\/p>\n<p>Sal&iacute; a vestirme de muy mal humor. Un rato despu&eacute;s, en jeans y playera, regres&eacute; a la sala. Mi sobrino hab&iacute;a terminado con la cocina y estaba ahora en el ba&ntilde;o limpiando. Nuevamente, toquidos en la puerta.<\/p>\n<p>-Vecino, buenos d&iacute;as- me dijo la chica del piso de arriba. -F&iacute;jese que me qued&eacute; sin gas y no ha pasado el cami&oacute;n. &iquest;Cree que ser&iacute;a posible que me permitiera darme un ba&ntilde;o?- dijo juntando los codos en el modo que s&oacute;lo las mujeres saben hacer. Su piel morena capuchino, su cabello negro, ese par de tetas deliciosas y esas mallas deportivas que defin&iacute;an sus piernas me hicieron recordar que me qued&eacute; a medias en la regadera.<\/p>\n<p>En mi mente corrieron cien escenarios donde en todos me la cog&iacute;a como perrita. No es que alguno de esos escenarios fuera probable, pero la sangre de mi cerebro estaba siendo redireccionada a otro lado y no pensaba con mucha claridad. Estaba a punto de emitir un atropellado asentimiento, mas gru&ntilde;ido primitivo que palabra, cuando un golpe y un grito se escuch&oacute; desde el ba&ntilde;o. Ambos volteamos a tiempo para ver toda una cubeta de agua salir del ba&ntilde;o y manchar la alfombra y a mi sobrino caer desliz&aacute;ndose con el agua.<\/p>\n<p>-Ehm&#8230; Veo que est&aacute; muy ocupado con su ba&ntilde;o, no se apure, no le doy molestias- La vecina se fue dej&aacute;ndome a m&iacute; indeciso si correr tras ella o moler a golpes a mi sobrino. Al final, de nuevo, de pie pero sin funda, entr&eacute; a la casa cerrando tras de m&iacute;.<\/p>\n<p>-Perd&oacute;n, t&iacute;o.- dijo mi sobrino, empapado mientras intentaba secar la alfombra. Me iba a costar mucho m&aacute;s enviarla a lavar que lo que le pagaba a este imb&eacute;cil en seis meses, -&iexcl;&eacute;sta me la vas a pagar, cabr&oacute;n!- le dije sin levantar la voz, pero mir&aacute;ndolo fijamente. El modo en que se encogi&oacute; y me mir&oacute; con los ojos grandes me tom&oacute; por sorpresa -Ve a la rec&aacute;mara, busca algo de mi ropa que te quede y sales a limpiar.- le dije bajando un poco mi tono mientras respiraba profundamente. En otras condiciones me hubiera re&iacute;do, el andar caliente y no poder venirme siempre me pone de malas.<\/p>\n<p>Unos minutos despu&eacute;s, ya respirado, sali&oacute; mi sobrino. Llevaba una playera que le quedaba muy grande y un short muy corto que yo usaba en tiempos del kickboxing. Lo grande de la playera y lo corto del short (y mi calentura, supongo) me hicieron verlo con una nueva luz que me sorprendi&oacute; por completo. Su feminidad se acentuaba con lo desprotegido. Su tono sumiso y su obediencia me excitaron para mi propia sorpresa.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; en el sof&aacute; de la sala, ten&iacute;a que sacarme esas malas ideas de la cabeza, pero eleg&iacute; el peor lugar. Mi sobrino estaba ahora frente a mi en cuatro, limpiando la alfombra, pero con un culito bien redondo y levantado frente a m&iacute;. Lo estuve observando embobado por unos momentos antes de darme cuenta de la masiva erecci&oacute;n en mis pantalones. Esto no iba por buen camino.<\/p>\n<p>Me levant&eacute; del sof&aacute; y lo dej&eacute; limpiando la alfombra. O me iba de ah&iacute; o me le iba a montar a la mala.<\/p>\n<p>Entr&eacute; de nuevo a mi habitaci&oacute;n. &quot;A la fregada, me voy a buscarme una puta&quot;, pens&eacute;. Pero al abrir el closet para tomar una chamarra vi una caja abierta. Una caja que no deb&iacute;a ser abierta. Ah&iacute; guardaba mis trofeos.<\/p>\n<p>-&iexcl;A ver, cabron, ven para ac&aacute;!- mi sobrino entr&oacute; despacio, con las manos juntas y la mirada baja. -&iquest;Qu&eacute; tomaste de aqu&iacute;?-<\/p>\n<p>-Es que nada me quedaba- dijo con voz apenas audible<\/p>\n<p>-&iquest;Cu&aacute;l tomaste?- volv&iacute; a preguntar, la voz m&aacute;s baja, el tono m&aacute;s fr&iacute;o<\/p>\n<p>-Una panty azul que estaba casi hasta arriba- dijo t&iacute;midamente<\/p>\n<p>-Mu&eacute;strame- mi sobrino no se mov&iacute;a -&iexcl;Mu&eacute;strame!- le repet&iacute; levantando la voz. Despacio, vergonzosamente, baj&oacute; el short. Una panty azul (de Luc&iacute;a, si recuerdo bien), alargaba sus piernas y bajo su tela se adivinaba el paquete en el frente. A&uacute;n en mi molestia me di cuenta de lo perfecta de la vista frente a m&iacute;.<\/p>\n<p>-Date la vuelta- le dije. Esta vez no tuve que levantar la voz. &Eacute;l se dio la vuelta obedientemente e incluso se quit&oacute; la playera cuando se lo orden&eacute;. Su cintura era breve. Si bien no era redondamente femenina, si ten&iacute;a las medidas apropiadas para sujetarla fuertemente desde atr&aacute;s. Mi erecci&oacute;n volvi&oacute; con m&aacute;s &aacute;nimo. Tom&eacute; mi celular y le tom&eacute; una foto. -Date la vuelta de nuevo- le dije. Al voltearse se tapaba castamente los pechos. Abri&oacute; la boca con sorpresa cuando vio mi celular, pero ni siquiera lo dej&eacute; hablar.<\/p>\n<p>-Voy a mandarle estas fotos a tu madre.-<\/p>\n<p>-No t&iacute;o, por f&#8230;-<\/p>\n<p>-Silencio, puta, porque eso eres, una puta.-<\/p>\n<p>-No t&iacute;o, no hagas eso!-<\/p>\n<p>-Ven ac&aacute;.- le dije guardando el celular. Si tanto quieres vestirte de puta, te voy a ayudar.- Le dije mientras la tomaba por el cabello, sujet&aacute;ndolo firmemente, pero cuidando no lastimarlo.<\/p>\n<p>-Ponte esto- le dije extendi&eacute;ndole un corpi&ntilde;o sin correas azul a juego. Luc&iacute;a era una chica de pechos peque&ntilde;os que le iban muy bien, pero ten&iacute;a el complejo de plana, que compensaba habiendose convertido en una virtuosa de la lengua.<\/p>\n<p>-Pero t&iacute;o- Le di una sonora nalgada. Mi sobrino se qued&oacute; paralizado un momento antes de ponerse rojo por completo. -&iquest;Quieres m&aacute;s? &#8211; le dije pas&aacute;ndole el corpi&ntilde;o. &Eacute;l se lo puso lo mejor que pudo. Un poco hacia un lado. A pesar de sus pechos planos, con un poco de maquillaje pasar&iacute;a facilmente como chica. Me acerqu&eacute; a &eacute;l para acomodarle el corpi&ntilde;o pasando mis manos por su espalda. -Vas a hacer lo que te diga, como te diga, cuando te diga, o esas fotos van con tu madre, &iquest;est&aacute; claro?- &Eacute;l asinti&oacute;.<\/p>\n<p>La calentura me hab&iacute;a ganado. Nunca me hab&iacute;an gustado los hombres, y siguen sin gustarme. Mi peque&ntilde;o sobrino, en cambio, despert&oacute; en m&iacute; un lado que me era desconocido.<\/p>\n<p>-Ahora ponte esto- Le pas&eacute; un vestido azul tambien, repegado, Apenas un poco m&aacute;s ancho que un cintur&oacute;n. Ese era de Caro. Le encantaba vestirse como se&ntilde;ora conservadora en la calle y despu&eacute;s como puta ya en la habitaci&oacute;n. Le encantaba bailar para m&iacute; e incluso usar el tubo cuando &iacute;bamos a un hotel as&iacute;.<\/p>\n<p>Por su estatura, a mi sobrino le quedaba el vestio apenas cubriendo el bra y apenas cubriendo el triangulo por el frente. Atr&aacute;s no cubria nada. De la caja saqu&eacute; tambi&eacute;n los zapatos que usaba Caro cuando bailaba para m&iacute;. Con correa en el tobillo y tac&oacute;n continuo (para el equilibrio, me dijo alg&uacute;n d&iacute;a). Sent&eacute; a mi sobrino en la cama y le fui colocando los zapatos subiendo una pierna a la vez, un poco m&aacute;s arriba de lo necesario. &Eacute;l respiraba ansioso. Estaba asustado, as&iacute; que decid&iacute; bajarle un poco. -vamos, a&uacute;n tienes mucho que limpiar- le dije. Lo tom&eacute; por el talle y &eacute;l se dej&oacute; llevar, inseguro con los zapatos altos. En m&aacute;s de una ocasi&oacute;n lo sujet&eacute; con firmeza por la cintura para evitar que se cayera.<\/p>\n<p>-Sacude- Le dije poni&eacute;ndolo frente al librero. &Eacute;l obedeci&oacute; muerto de miedo. Cada que se estiraba para alcanzar alg&uacute;n estante alto, su culo se descubr&iacute;a del vestido. Sus piernas estiradas, torneadas, con los zapatos marcando sus pantorrillas y su mirada t&iacute;mida que me daba de vez en vez, alimentaban mi morbo. Mi celular no perd&iacute;a detalle, ni yo perd&iacute;a oportunidad de recordarle que mandar esas fotos a su mam&aacute; me tomar&iacute;a s&oacute;lo unos segundos si no me obedec&iacute;a.<\/p>\n<p>A momentos me paraba detr&aacute;s de &eacute;l, lo tomaba por la cintura y le dec&iacute;a al o&iacute;do -eres una puta muy linda. &#8211; despu&eacute;s le daba una nalgada m&aacute;s. Mi sobrino pasaba del rojo al p&aacute;lido. Entre la verg&uuml;enza y el miedo. Mi verga, en cambio, pasaba del rojo al morado. Necesitaba convencerlo (y convencerme) de que fu&eacute;ramos m&aacute;s all&aacute; de s&oacute;lo restregarle mi verga sobre el vestido.<\/p>\n<p>-Ahora la mesa de centro- le dije jal&aacute;ndola de la cintura una vez que complet&oacute; el librero. La llev&eacute; sobre la alfombra frente al sof&aacute;. Primero la arrodill&eacute; frente a m&iacute;. Aprovech&eacute; ahora para restregar mi verga en su cara. Sent&iacute; mi propio pulso acelerarse. &Eacute;l no me repeli&oacute;, pero tampoco puso de su parte. Despu&eacute;s de unos (muy) breves momentos, le permit&iacute; ponerse en cuatro para que limpiara la mesa. Yo me sent&eacute; en el sofa detr&aacute;s de &eacute;l, admirando su hermoso culo.-eres hermosa- le dije -no entiendo c&oacute;mo no tienes novio a&uacute;n- Le dije mientras me arrodillaba detr&aacute;s de &eacute;l, sujet&aacute;ndolo por el talle para que no pudiera escapar mientras me restregaba m&aacute;s descaradamente.<\/p>\n<p>-t&iacute;o, no&#8230;- dijo, irgui&eacute;ndose un poco en protesta, pero permiti&eacute;ndome un mejor &aacute;ngulo.<\/p>\n<p>-O me dejas, o le mando las fotos a tu mam&aacute;- le dije al o&iacute;do muy bajito. -Vas a ser m&iacute;a, vete haciendo a la idea- le dije con una nueva nalgada. Le levant&eacute; un poco el vestido para acariciar su culo, tan redondo y femenino. -No t&iacute;o, no le digas- dijo resignadamente. Su cuerpo se afloj&oacute; un poco. Yo comenc&eacute; a usar ambas manos para acariciarla. &Eacute;l se dejaba hacer ya sin tanta tensi&oacute;n.<\/p>\n<p>-Despacio, qu&iacute;tate el vestido- le dije, &eacute;l obedeci&oacute; corriendo primero el cierre, despu&eacute;s baj&aacute;ndolo. Ah&iacute; estabamos. Yo con tremenda erecci&oacute;n, mi sobrino en ropa interior de mujer, sonrojado a&uacute;n, pero tambi&eacute;n complaciente. Tap&aacute;ndose los pechos y su paquete.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; despacio. Con una mano acarici&eacute; mi erecci&oacute;n por encima del pantal&oacute;n. Con la otra tom&eacute; su mano sin dejar de acercarme. Bes&eacute; su mano y luego su mu&ntilde;eca interior. -Si te portas bien, saldr&aacute;s con una propina, &iquest;Estamos?- &Eacute;l asinti&oacute;. Sus ojos a punto de l&aacute;grimas. Cerr&eacute; el abrazo. Sus brazos sobre mis hombros, mi pelvis tocando la suya, mi boca en su oido, empuj&aacute;ndolo suavemente contra la pared m&aacute;s cercana. Cuando &eacute;l top&oacute; con la pared, no pudo evitar que nuestras entrepiernas chocaran. Mi enorme erecci&oacute;n fue empujada contra su verga m&aacute;s peque&ntilde;a. Un rel&aacute;mpago recorri&oacute; mis nervios al mismo tiempo que mis manos apretaban sus nalgas. &Eacute;l gimi&oacute; intentando zafarse, pero no ten&iacute;a a donde ir. En su forcejeo, termin&oacute; abriendo m&aacute;s sus piernas. Yo no aguant&eacute; m&aacute;s y lo bes&eacute; con todo. El resisti&oacute; fuertemente, pero no se atrevio a morderme o golpearme, sab&iacute;a que estaba en mis manos. Y mis manos en sus nalgas.<\/p>\n<p>Segu&iacute; besando su cuello y su boca a momentos cerrada y a momentos abierta. Mi lengua explor&aacute;ndolo contra su voluntad, pero sin mucha resistencia. Poco a poco comenc&eacute; a sentir lo que nunca cre&iacute;: su verga comenzaba a ofrecer resistencia contra la m&iacute;a. Su respiraci&oacute;n se agitaba por momentos y sus piernas levantadas se abr&iacute;an a&uacute;n m&aacute;s.<\/p>\n<p>-&iquest;Te est&aacute; gustando, perrita?-<\/p>\n<p>-No, t&iacute;o, ya d&eacute;jame- dijo entrecortadamente.<\/p>\n<p>-&iquest;Y entonces esto?- Le dije poniendo mi mano en su erecci&oacute;n. Nunca hab&iacute;a tocado la de otro hombre, pero a mis ojos (y mis huevos) mi sobrino era una perrita a la cu&aacute;l coger.<\/p>\n<p>-Ahhh- dijo &eacute;l mientras las rodillas se le doblaban. Aprovech&eacute; el momento para bajar mi pantal&oacute;n. Lo tom&eacute; por los hombros y lo empuj&eacute; hacia abajo. Sus rodillas tocaron el piso abiertas en &aacute;ngulo, su cara ahora frente a mi verga, goteante y alzada.<\/p>\n<p>Tom&eacute; a mi sobrino por la nuca, sus ojos encontraron los m&iacute;os, le sonre&iacute; y en el instante en que abri&oacute; la boca para protestar lanc&eacute; mi estocada. Tiro directo. La punta de mi verga choc&oacute; con la parte de atr&aacute;s de su garganta. Con un estertor, su cuerpo delicado se convulsion&oacute;. Pude sentir su saliva acumul&aacute;ndose r&aacute;pidamente sin soltarlo de la nuca segu&iacute; embistiendo, pero muy despacio. Quer&iacute;a disfrutar de la sensaci&oacute;n de mi verga entrando en su garganta. Cerr&eacute; los ojos para concentrarme en la sensaci&oacute;n. Sus manos se apoyaron en mis muslos empujando cada vez m&aacute;s fuerte.<\/p>\n<p>Despacio, tom&aacute;ndome mi tiempo, saqu&eacute; mi verga de su boca, un rio de saliva escurri&oacute; por su ment&oacute;n y su cuello. Mi verga brillaba de tan mojada. Mi nueva mascota respir&oacute; profundo y a bocanadas. Sus manos bajaron a sus rodillas mientras intentaba recuperar el aliento.<\/p>\n<p>-&iquest;Te va gustando, peque&ntilde;a?<\/p>\n<p>-Es&#8230; Muy&#8230; Grande&#8230; &#8211; dijo respirando apurado.<\/p>\n<p>-Ver&aacute;s que as&iacute; te gusta m&aacute;s- Le dije sonriendo mientras lo volv&iacute;a a tomar por la nuca.<\/p>\n<p>-No! T&iacute;o! Espergah- se atragant&oacute; mientras mi verga lo volv&iacute;a a penetrar.<\/p>\n<p>Se acomod&oacute; con la espalda arqueada. Dej&oacute; de resistirse y acomod&oacute; su cabeza. Pod&iacute;a sentir su respiraci&oacute;n pausada, pero profunda. Sus manos en mi cadera.<\/p>\n<p>-&iquest;Ves, linda? Si te relajas es m&aacute;s rico para todos. Ahora dime, &iquest;Te mueves t&uacute;? &iquest;O prefieres que yo me sirva a mi gusto?<\/p>\n<p>Mi sobrino abri&oacute; sus ojos como platos, grandes, expresivos&#8230; Hermosos. Poco a poco cambi&oacute; poco a poco su apoyo dejando a su cuerpo moverse sin cambiar mucho su postura. Mi verga se perd&iacute;a en su boca hasta la ra&iacute;z antes de salir casi por completo. Mi glande rozaba su campanilla y sent&iacute;a sus arcadas cada vez menos, pero tambi&eacute;n sent&iacute;a las paredes de su garganta completa.<\/p>\n<p>Mi m&aacute;stil cada vez mas duro, &eacute;l cada vez menos tieso. Mi respiraci&oacute;n m&aacute;s acelerada. Poco a poco fuimos encontrando el ritmo. Una voz en mi cerebro seguramente me dec&iacute;a que lo que estaba haciendo estaba mal, pero con toda mi sangre concentrada en mi entrepierna, mi cerebro no ten&iacute;a mucha autoridad.<\/p>\n<p>De pronto tom&oacute; mi verga con su mano, la otra en mis huevos. Abajo, unos cent&iacute;metros abajo del vestido corto pude ver la tela estirada de la panty. &iquest;Su la posici&oacute;n, o la tela, o, quiz&aacute;, la excitaci&oacute;n? El hecho es que se ve&iacute;a que la ten&iacute;a tan dura como yo.<\/p>\n<p>-T&iacute;o&#8230; &#8211; dijo t&iacute;midamente- si te hago venir ya me dejas?<\/p>\n<p>-Si me dejas satisfecho con tu mamada, hasta te invito a cenar.- Dije sonriendo. &Eacute;l cerr&oacute; los ojos y sac&oacute; su lengua. De pronto mi columna vertebral recibi&oacute; un rayo cuando su lengua me toc&oacute;. El morbo de verlo a mi merced, excitado y masajeando mi glande con su lengua fue suficiente par a perdonarle todas sus tonter&iacute;as del d&iacute;a. Las del mes, incluso las de su vida.<\/p>\n<p>-Sigue- le dije con voz &aacute;spera por el deseo- Vas muy bien, mi peque&ntilde;a.<\/p>\n<p>-S&iacute;, t&iacute;o- me contest&oacute; mientras su lengua se concentraba ahora en la base de mi pene y sus manos en mis huevos, masaje&aacute;ndolos con delicadeza.<\/p>\n<p>Me asom&eacute; a ver el espect&aacute;culo. Sus ojos me miraron. Alej&oacute; mi verga y concentr&oacute; su lengua en el borde de mi glande.<\/p>\n<p>-No puedo creerte que sea tu primera vez. Dime, &iquest;Te gusta mamar, mi perrita?<\/p>\n<p>-No t&iacute;o, nunca lo he hecho- dijo tomando un respiro. -Pero as&iacute; me gustar&iacute;a que me lo hicieran a m&iacute;.<\/p>\n<p>Sonre&iacute; ante su l&oacute;gica s&oacute;lida. Su verga, igual de s&oacute;lida, dec&iacute;a otra cosa.<\/p>\n<p>-Lev&aacute;ntate- le dije. Desconcertado, se levant&oacute; apoyado en la mano que le tend&iacute;. Aprovech&eacute; para abrazarlo y acercarme a su o&iacute;do. -Te llamar&eacute; Melanie a partir de ahora. Es un buen nombre para una putita como t&uacute;- Ella (porque para m&iacute; era ya una mujercita) pareci&oacute; sorprenderse, tanto que cuando la tom&eacute; por la cintura y la empuj&eacute; de nuevo contra la pared, se resisti&oacute; s&oacute;lo decorativamente. Mi lengua explor&oacute; a su antojo su cuello, su boca, mordi&oacute; sus o&iacute;dos, bes&oacute; sus hombros y mis o&iacute;dos escucharon por fin sus gemidos.<\/p>\n<p>Ese fue el momento en que mi verga, mojada de su saliva y mi pre seminal se peg&oacute; a su cl&iacute;toris, enorme para una mujercita, pero igual de sensible. Comenc&eacute; a tallarme levantando su cabeza para besarla mientras mi verga luchaba con la tela de sus pantys. Ella abri&oacute; un poco sus piernas mientras me abrazaba por la cintura.<\/p>\n<p>-T&iacute;oooh!- dijo ella en un gemido que son&oacute; a gloria. Sin pensarlo mucho la tend&iacute; boca arriba en la cama. Sus piernas bien abiertas, sus manos sobre su cabeza. Mi lengua encontr&oacute; sus pechos, peque&ntilde;os, lisos, pero de pezones sensibles y duros, levantados esperando a mi boca. Abajo, mi verga bien erecta se repeg&oacute; cabeza arriba sobre su cl&iacute;toris bajo la panty. Mi verga y su verguita se juntaron, una a una. Sus piernas me abrazaron por la cintura mientras mis manos sosten&iacute;an las suyas sobre su cabeza, ella dej&aacute;ndome hacer mi voluntad.<\/p>\n<p>-T&iacute;o&#8230; Me&#8230; Encanta&#8230; &#8211; dec&iacute;a en cada embestida m&iacute;a. Mi peso le entrecortaba la respiraci&oacute;n. Sus piernas, bien entrelazadas en mi espalda no dejaba que nos separ&aacute;ramos. Mi lengua pasaba de su boca a su cuello, sus orejas y sus pezones, ella se dejaba hacer sumisamente.<\/p>\n<p>En alg&uacute;n momento, sin darme cuenta, mi verga entr&oacute; en su tanga por la pierna. Mojadas como estaban, nuestras vergas se juntaron resbalando piel a piel caus&aacute;ndome una descarga de placer nueva en mi vida. Mi nueva mascota me miraba ahora con ojos y boca abierta, con la piel sonrojada. Permaneci&oacute; as&iacute; unos momentos hasta que poco a poco fui consciente de que ella estaba jalando aire. Cuando volvi&oacute; a respirar, me beso, su lengua se dispar&oacute; hacia m&iacute;, explor&oacute; mi boca y mi cuello, me sujet&oacute; por la cabeza. La chica sumisa que hab&iacute;a sido hasta ahora qued&oacute; en el pasado, en su lugar ten&iacute;a a una gatita en celo ronrone&aacute;ndome al o&iacute;do.<\/p>\n<p>Me sent&iacute; cerca de venirme, me detuve en seco, con una mirada decepcionada de ella. Sus ojos tristes me dolieron. A&uacute;n no quer&iacute;a terminar, pero si segu&iacute;a por ese camino, me deslechar&iacute;a muy pronto.<\/p>\n<p>La tom&eacute; de las piernas. Me separ&eacute; y le di la vuelta. Ella estaba ahora est&oacute;mago abajo. Con su colita deliciosamente levantada, con las piernas abiertas. Me hinqu&eacute; entre ellas y le di una gran nalgada. Pude sentir su tensi&oacute;n antes de escucharme a m&iacute; mismo decirle<\/p>\n<p>-Mala!-<\/p>\n<p>-S&iacute;, t&iacute;o, he sido mala, cast&iacute;game- dijo quedamente. Una segunda nalgada en el otro lado la hizo jalar aire. Sus manos bajo su cuerpo, me entregaba las riendas de su castigo. Su enorme cl&iacute;toris, cabeza abajo, segu&iacute;a goteando sin perder dureza.<\/p>\n<p>Decid&iacute; besarla poco a poco, detr&aacute;s de su rodilla derecha. Comenzar a subir poco a poco por su muslo. Lamer la deliciosa l&iacute;nea que se forma entre el muslo y la nalga para pasarme a la otra pierna y comenzar el mismo descenso, por dentro de su muslo, despacio. Enloquecedoramente despacio.<\/p>\n<p>Pod&iacute;a sentir su anticipaci&oacute;n. Sus m&uacute;sculos tensos de placer, pero control&aacute;ndose para dejarme hacer. Sus manos salieron de debajo de su cuerpo para bajar la panty y abrirme el camino a su para&iacute;so. Termin&eacute; de bajar las pantys por ella. Ahora su culito era m&iacute;o. Mi boca bes&oacute; primero el punto donde la espalda se separa en sus lind&iacute;simas nalgas. Bes&eacute; y lam&iacute; delicadamente. Ella suspiraba de placer. Tom&eacute; sus manos e hice que me abriera sus nalgas. Ella, obediente, las separ&oacute; tanto como pudo. Mi lengua comenz&oacute; su bajada hacia su entrada.<\/p>\n<p>Despacio, jugando de lado a lado, a momentos saliendo de su ca&ntilde;ada, sub&iacute;a a veces a los montes de sus nalgas para lamer, besar y darle nalgadas, que agradec&iacute;a con gemidos deliciosos. De pronto llegu&eacute; a su entrada. Mi lengua explor&oacute; ese rinc&oacute;n &iacute;ntimo. Abri&oacute; paso y se divirti&oacute; en los pliegues. Lejos estaba de ser la primera vez que me com&iacute;a un culo; intent&eacute; darle el mejor servicio que pudiera. Sus gemidos fueron la propina anhelada.<\/p>\n<p>Poco a poco comenc&eacute; a bajar por su pliegue. Entre sus nalgas, en medio de ellas. Mi lengua rozando con su punta, despacio y tom&aacute;ndome mi tiempo. Ella abri&oacute; m&aacute;s sus piernas, comp&aacute;s completo, entrega total. La punta de mi lengua acarici&oacute; sus huevos, la base de su verguita, su cuerpo&#8230; Finalmente su punta.<\/p>\n<p>Nunca hab&iacute;a probado una. Estaba seguro de que ninguna sabr&iacute;a como la suya, a deseo y calentura. Mi lengua jug&oacute; en su cabeza unos momentos antes de regresar a hoyito. A mojarlo bien, prepararlo para el cl&iacute;max.<\/p>\n<p>-&iquest;Sabes?- le dije- Seguro te doler&aacute; menos si est&aacute; bien lubricada. Quieres lamerla un poco?- Sonre&iacute; p&iacute;caramente. Para mi sorpresa, ella se di&oacute; la vuelta para pasar de nuevo su h&aacute;bil lengua por todo mi glande escupi&eacute;ndole y distribuyendo su saliva. Despu&eacute;s, obedientemente, volvi&oacute; a ponerse en posici&oacute;n.<\/p>\n<p>-Con cuidado, &iquest;si?- dijo mientras levantaba de nuevo su culito invit&aacute;ndome a poseerla. Volteando su cabeza me mir&oacute; con esos hermosos ojos. -Es mi primera vez- me dijo quedamente antes de hundir su cabeza en la almohada.<\/p>\n<p>Mi verga tom&oacute; vida propia y comenz&oacute; a explorarla poco a poco. Despacio, un mil&iacute;metro a la vez. Ella, valiente, lo fue aceptando abriendo sus nalgas con sus manos. Aguantando el dolor, mordiendo las s&aacute;banas para no gritar. Como toda una guerrera aguant&oacute; hasta que mi ra&iacute;z estaba firmemente recargada en sus nalgas.<\/p>\n<p>-Es&#8230; Tan grande&#8230;- dijo ella.- Me encanta.<\/p>\n<p>Despacio, delicadamente, comenc&eacute; a bombear. Poco a poco, s&oacute;lo unos mil&iacute;metros. Extendi&eacute;ndome poco a poco. Un par de cent&iacute;metros. Ella jadeaba al comp&aacute;s, quedamente, recatadamente. Fui aumentando mi recorrido tom&aacute;ndola de la cintura para mantener el ritmo. Ella gem&iacute;a, entre el dolor y el placer, pero siempre encontrando su cuerpo con mi embestida.<\/p>\n<p>Nuestros movimientos y gemidos fueron subiendo en intensidad. Dej&oacute; de estar inclinada hacia abajo, subiendo poco a poco. La abrac&eacute; sin salir de ella, rodeando su peque&ntilde;o cuerpo, una mano en su cuello, la otra en sus diminutos pechos. Mi boca en su nuca, sus hombros, a momentos su boca, pero siempre sin dejar de bombearla.<\/p>\n<p>-Me encanta, t&iacute;o&#8230; Dame m&aacute;s, as&iacute;- me dec&iacute;a ella, jadeante.<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres montarme?- le pregunt&eacute;. Ella, por respuesta, se separ&oacute; y me empuj&oacute; por los hombros hasta recostarme en la cama. Sin dejar de mirarme, se sent&oacute; a horcajadas en mi cintura. Apunt&oacute; la cabeza de mi verga a su entrada y entrecerrando los ojos comenz&oacute; a ensartarse despacio, disfrut&aacute;ndolo. D&aacute;ndome todo el placer prohibido que pod&iacute;a.<\/p>\n<p>Verla as&iacute;, movi&eacute;ndose despacio, rebotando cada vez m&aacute;s fren&eacute;ticamente, con el bra a medio hombro, y su peque&ntilde;a verga rebotando en mi est&oacute;mago era un espect&aacute;culo de dioses. La tom&eacute; por la cintura para guiarla. Mi verga en su estrecho anito sent&iacute;a cada mil&iacute;metro de movimiento. El calor de su cuerpo se concentraba en mi pelvis. Sent&iacute;a a mi verga m&aacute;s dura que nunca, y acumulando presi&oacute;n. El final no estaba lejos.<\/p>\n<p>La tom&eacute; por las manos, nuestros dedos entrelazados. Ella cabalgando a un ritmo enloquecedor, su mirada de lujuria concentrada en mis ojos. Sab&iacute;a que estaba a punto de estallar.<\/p>\n<p>-Tiooo! Gimi&oacute; cuando sinti&oacute; en su colita mi primera palpitaci&oacute;n. Un abundante chorro de leche la moj&oacute; por dentro. Ella se detuvo, con la boca y los ojos abiertos por completo, respiraci&oacute;n detenida. Un segundo, un tercer espasmo. Pude sentir mi leche llen&aacute;ndola. Complet&aacute;ndola.<\/p>\n<p>Unos espasmos despu&eacute;s, ella a&uacute;n sin respirar, apret&oacute; mis dedos en sus manos y, abajo, en mi verga, sent&iacute; su primer espasmo. Un instante despu&eacute;s su leche me mojaba el pecho y el est&oacute;mago. Una voz grito desde atr&aacute;s de mi cerebro que era algo asqueroso tener la leche de otro hombre en m&iacute;, pero, ahogado en endorfinas, mi cerebro acall&oacute; la alarma y disfrut&oacute; el momento. Cada nuevo chorrito me hac&iacute;a sonre&iacute;r cada vez m&aacute;s. Mi putita, con los ojos cerrados, estaba en el para&iacute;so en ese momento. Ah&iacute; la dej&eacute;; se lo hab&iacute;a ganado.<\/p>\n<p>Ella se derrumb&oacute; sobre m&iacute;, agotada, feliz, completa. Ella se abraz&oacute; a mi pecho, yo la abrac&eacute; por la espalda. H&uacute;medos, empapados. Mi verga sali&oacute; de ella. Mi leche escurri&eacute;ndole. El mejor sexo que hab&iacute;a tenido en much&iacute;simo tiempo. Ella, a punto del desmayo, me dio un beso en los labios, peque&ntilde;o, casto, inocente, de entrega. Nos quedamos dormidos.<\/p>\n<p>Un rato despu&eacute;s, abr&iacute; los ojos al escuchar la puerta de mi departamento. Despu&eacute;s escuch&eacute; sus pasos ligeros y descalzos entrando a mi habitaci&oacute;n. Melanie entr&oacute;, ya aseada y con su propia ropa normal.<\/p>\n<p>-Era tu vecina- sonri&oacute;. -Que si quer&iacute;as subir a tomar caf&eacute;. Le dije que estabas algo ocupado.- se acerc&oacute; bes&aacute;ndome nuevamente. -Y&#8230; &iquest;qu&eacute; mas tienes en tu caja?<\/p>\n<p>FIN.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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