{"id":34851,"date":"2022-05-19T22:00:00","date_gmt":"2022-05-19T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-05-19T22:00:00","modified_gmt":"2022-05-19T22:00:00","slug":"el-espejo-magico-parte-1-entre-mis-piernas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-espejo-magico-parte-1-entre-mis-piernas\/","title":{"rendered":"El espejo m\u00e1gico (Parte 1): Entre mis piernas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34851\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>&Eacute;l la quitaba la blusa de un tir&oacute;n rompi&eacute;ndole los botones,&nbsp; estaban los dos tan excitados que no se hab&iacute;an percatado de que todav&iacute;a la luz del atardecer les hac&iacute;a visibles para la gente que paseaba por aquel descampado y que se fijaban en aquel coche que se mov&iacute;a con dos figuras en su interior, sus besos, caricias exageradas y apasionadas, los dos en busca de placer, ella&hellip; Ya buscaba su polla con un solo pensamiento, quer&iacute;a poseerla y que la hiciera disfrutar de aquel momento, ya hab&iacute;a conseguido sacarla de su c&aacute;rcel de tela y despu&eacute;s de varios lametones en su glande, de saborearla con su boca varias veces, se puso de rodillas sobre el sill&oacute;n trasero del coche ofreci&eacute;ndole la entrada de su vagina por detr&aacute;s. &Eacute;l levant&oacute; su falda y arrancando su tanga, o&iacute;a como su vulva le llamara como una sirena a un n&aacute;ufrago, acerco su pene al portal prohibido para muchos y s&eacute; la meti&oacute; de un solo golpe, desliz&aacute;ndose suavemente por aquel canal ros&aacute;ceo haciendo que ella gritara de placer, un gemido tras otro, primero ella y luego &eacute;l que entre gemidos no paraba de decirla.<\/p>\n<p>&#8211; Grita zorra, joder&hellip; No pares de gritar puta, grita para mi putita.<\/p>\n<p>&#8211; Pero qu&eacute; puta eres zorra.<\/p>\n<p>&#8211; Pero que co&ntilde;o tienes&hellip; Joder como me gusta follarte el co&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; Te gusta, te gusta que te la meta as&iacute; hija de puta, joder, pero como se puede estar tan mojada y caliente puta.<\/p>\n<p>Esta historia podr&iacute;a ser la m&iacute;a, aunque yo no estaba de acuerdo de c&oacute;mo mi amigo Jaime trataba a las mujeres, como si fueran meros trapos de usar y tirar, pero esa historia desgraciadamente no me pertenec&iacute;a, yo no era un tipo con suerte con las mujeres, no era un hombre guapo, tan siquiera era como se suele decir, del mont&oacute;n. El due&ntilde;o de aquel relato pertenec&iacute;a a mi amigo Jaime, amigo desde la infancia, un tipo simp&aacute;tico, guapo, cuerpo atl&eacute;tico, m&uacute;sculos bien perfilados, sin un &aacute;pice de grasa en el cuerpo, alto, pelo casta&ntilde;o, ojos verdes, seg&uacute;n nuestras amigas con un culo perfecto, vamos un verdadero semental seg&uacute;n ellas, semental y aprovechado, ya que sol&iacute;a llevarse mi coche y a la chica, dej&aacute;ndome solo una y otra vez, al final terminaba siempre esperando a que volviera o cogiendo un taxi para ir a mi casa.<\/p>\n<p>Relatos como este me los contaba Jaime despu&eacute;s de las noches interminables de sexo, como el de la zorra con pelo rubio, &iquest;o era morena?, realmente le daba igual con tal de foll&aacute;rselas, realmente era un carb&oacute;n, pero era mi amigo, &eacute;l siempre hab&iacute;a estado all&iacute; para defenderme de los abusones o que tras la muerte de mis padres no me hab&iacute;a dejado solo ni un momento, evitando que cayera en una depresi&oacute;n que me hubiera destruido como persona, hab&iacute;a una especie de uni&oacute;n entre los dos, aunque si es cierto que me empezaba a cansar de que me dejara tirado, noche si y noche tambi&eacute;n, que me pidiera alguno de mis coches d&iacute;a si y al otro tambi&eacute;n, o el barco, o alguno de mis apartamentos para ir a follar, yo siempre le dec&iacute;a que era un cerdo y que alg&uacute;n d&iacute;a se arrepentir&iacute;a y sonriendo me dec&iacute;a que alg&uacute;n d&iacute;a encontrar&iacute;a a una mujer que le har&iacute;a sentar la cabeza y que lo sabr&iacute;a cuando la hiciera el amor con cari&ntilde;o, sin insultarla, ni despreciarla.<\/p>\n<p>Yo no era que digamos muy feliz, no era un chico con suerte en el amor, como ya os he comentado, tampoco es que fuera muy agraciado, m&aacute;s bien era como me llegaron a definir las pocas amigas que ten&iacute;a &ldquo;dif&iacute;cil de ver&rdquo; era algo que me dol&iacute;a, pero lo dejaba pasar. Siempre estuve solo y esa soledad me hac&iacute;a aguantar las burlas de los pocos amigos que ten&iacute;a, la verdad es que no se puede decir que tuviera suerte ni en el amor, ni &eacute;l la vida, no tengo familia desde que aquel fat&iacute;dico d&iacute;a hace ya m&aacute;s de 8 a&ntilde;os, cuando fallecieron mis padres y al ser hijo &uacute;nico herede una peque&ntilde;a fortuna, casas, coches, tierras y negocios, aparte de unas cuentas bancarias bastante llenas y saneadas, en unas palabras, no tengo que preocuparme por trabajar y posiblemente si llegara a tener hijos, tampoco ellos, aunque la verdad que el dinero nunca me importo, lo cambiar&iacute;a todo por amistad y sobre todo lo hubiera cambiado por tener a mis padres por m&aacute;s tiempo, los &uacute;nicos que realmente a pesar de casi no verles, me quer&iacute;an tal como era.<\/p>\n<p>Pero aquel verano una vez m&aacute;s mi vida iba a dar un giro de 180 grados, hac&iacute;a semanas que mi vida literalmente se hab&iacute;a puesto del rev&eacute;s, me llamo Juan y tengo 26 a&ntilde;os, mi vida cambi&oacute; aquella noche en la que borracho y cansado ped&iacute; un deseo, un deseo incoherente a todas luces intentando dar un rumbo radical a mi vida, un deseo que ahora me alegro de haberlo pedido y aunque no cambi&oacute; el destino de mi familia, si el m&iacute;o, ahora si os apetece seguir leyendo os contar&eacute; una historia tan ins&oacute;lita como incre&iacute;ble.<\/p>\n<p>Estudie derecho junto a mi amigo Jaime, viene de familia, pero lo que realmente a m&iacute; me gustaba era la historia y sobre todo la arqueolog&iacute;a, recuerdo que de peque&ntilde;os jug&aacute;bamos a ser dos arque&oacute;logos famosos como Indiana Jones descubriendo civilizaciones olvidadas y enterradas por el tiempo, hoy en d&iacute;a sigo buscando piezas raras y viejas por mercadillos de antig&uuml;edades de todo el mundo, esos mercadillos que ves en alguna gran ciudad o en alg&uacute;n pueblo olvidado y justo all&iacute; en un mercadillo de Alicante fue donde encontr&eacute; lo que me cambiar&iacute;a la vida, un peque&ntilde;o espejo, un espejo muy antiguo no m&aacute;s grande que la palma de una mano, estaba muy sucio y deteriorado, desde un principio me encanto y lo compre a pesar de las risas y burlas de Jaime por haber pagado una gran suma de dinero por aquel espejo salido de cualquier casa donde lo habr&iacute;a utilizado cualquier viejecita insatisfecha con su vida y de un gusto p&eacute;simo, adem&aacute;s no paraba de decirme que lo m&aacute;s seguro ir&iacute;a a parar directamente al armario de cosas raras y extravagantes y no se equivocaba, porque ese fue el destino de aquel espejo nada m&aacute;s llegar a casa y all&iacute; quedo olvidado por unos cuantos a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Un mi&eacute;rcoles cualquiera de esas noches calurosas de verano, salimos a tomar unas cervezas en una de tantas terrazas de Valencia, esas donde mi amigo Jaime se ten&iacute;a que quitar a las chicas de en encima, digamos que a no las aptas para su exquisito paladar porque con las otras, se preparaba como cualquier depredador saltando en cualquier momento a por su pr&oacute;xima v&iacute;ctima, aquella chica que si le agradara, aquella que le saciase de sexo y, sin embargo, yo, ten&iacute;a claro que una vez m&aacute;s era una de esas noches que como siempre, me ir&iacute;a de vac&iacute;o a casa. Pero aquel d&iacute;a algo cambi&oacute;, m&aacute;s que algo alguien, Jaime se present&oacute; en la terraza con una compa&ntilde;era de su trabajo, se llamaba Paula y trabajaba en una sucursal de Barcelona, debido a un proyecto en com&uacute;n se traslad&oacute; a Valencia durante m&aacute;s o menos un mes, ellos se conoc&iacute;an hac&iacute;a bastante tiempo y eran muy amigos, Jaime la invit&oacute; a quedarse en su casa en vez de quedarse en un hotel, un detalle que no me extra&ntilde;o por como era Jaime con las mujeres y lo guapa que era ella, pero, por otro lado, no dejaba de pensar que c&oacute;mo era posible, ya que &eacute;l no se dejaba cazar tan f&aacute;cilmente y no permit&iacute;a que ninguna mujer le estropeara el placer de la caza.<\/p>\n<p>Paula, una mujer espectacular, aproximadamente tendr&iacute;a nuestros a&ntilde;os, piel sedosa, rosada, pelo rubio acasta&ntilde;ado y unos ojos marrones preciosos, el cuerpo con unas medidas envidiables, 1,70 de altura m&aacute;s o menos, unas piernas largas y delgada, con pechos grandes, redondos y firmes, curvas bien definidas con una cintura y unas caderas deseable por muchos hombres y envidiada por muchas mujeres y un culo, mejor dejemos para otro momento la definici&oacute;n de un culo perfecto. Paula hizo su entrada triunfal del brazo de Jaime con un pantal&oacute;n blanco muy ajustado que realzaba su figura y que le hac&iacute;a un culo maravilloso, una blusa azul casi transparente, dejando ver el sujetador negro de encaje y cuando se agachaba, se le pod&iacute;a adivinar esos senos redondos y duros por debajo de &eacute;l, era una delicia de mujer en todos los sentidos y no solo en el f&iacute;sico. Pasamos gran parte de la noche los dos bebiendo y hablando, ya que Jaime estaba perdido entre la marabunta de mujeres que lo reclamaban, pens&eacute; que hab&iacute;amos conectado as&iacute; que me decid&iacute; a atacar yo tambi&eacute;n, porque no ve&iacute;a Jaime ni mucho menos interesado por ella y aunque como ya dije me extra&ntilde;o no le di importancia.<\/p>\n<p>&#8211; Juan, para no te equivoques, me encantas como persona y si no fuera porque soy lesbiana pasar&iacute;a contigo un rato que seguro ser&iacute;a fant&aacute;stico. &ndash; La contestaci&oacute;n que me dio Paula me dejo un poco fuera de sitio, joder que corte, no sab&iacute;a donde meterme, Paula me dio un beso en los labios y ri&eacute;ndose quit&oacute; hierro al asunto.<\/p>\n<p>&#8211; Entonces Jaime y t&uacute;, &iquest;Jaime lo sabe? &#8211; Le pregunt&eacute; directamente mirando a esos ojos que met&iacute;an a cualquier hombre en un encantamiento.<\/p>\n<p>&#8211; Claro que lo sabe y s&eacute; muy bien c&oacute;mo es &eacute;l, no te preocupes, pero de verdad no quiero que esto sea conflicto entre t&uacute; y yo, me gustas Juan, pero lo siento. &ndash; Paula me hablo con claridad y no solo esa vez, sino que nuestras confidencias siguieron gran parte de la noche, conectamos tan bien que en un momento llegue a creer que al final si nos ir&iacute;amos juntos, pero no, era solo un sue&ntilde;o, una ilusi&oacute;n por mi parte, me hab&iacute;a enamorado en una noche locamente de una lesbiana y me llegaba a plantear toda mi vida, el porqu&eacute; no ten&iacute;a suerte con las mujeres, todas me consideraban uno de sus mejores amigos, alguien a quien poder contarle sus problemas, pero nada m&aacute;s y siempre cuando intentaba algo, me pon&iacute;an la mano dici&eacute;ndome.<\/p>\n<p>&#8211; No, no Juan, no te equivoques, me siento halagada, pero no. &ndash; &iquest;Halagada?, &iquest;pero de verdad me podr&iacute;an decir eso? Y un cuerno con ellas, todas eran iguales, todas me ver&iacute;an siempre como el amigo simp&aacute;tico y agradable, en alguien que se puede confiar para contarle sus problemas, que si mira esto, que si mira aquello. Realmente con Paula pas&oacute; m&aacute;s o menos lo mismo, pero si es cierto que hab&iacute;a una conexi&oacute;n especial tanto que, uno de los temas que tratamos aquella larga noche y con m&aacute;s de una copa en el cuerpo fue que nos llegamos a contar nuestras preferencias, de c&oacute;mo nos gustaban las mujeres, de que yo no hab&iacute;a tenido mucha suerte con ellas e incluso, le llegu&eacute; a contar mis pensamientos si yo fuera mujer, si hubiera nacido&hellip; mujer.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente Jaime, al enterarse del patinazo llego a casa con dos cajas de cervezas, siempre hac&iacute;a lo mismo, era como querer compensar una vez m&aacute;s mi fracaso y sus victorias, ya que al final siempre terminamos hablando de c&oacute;mo se follo aquella o como se la chupo aquella otra, aunque eso s&iacute;, esta vez al segundo tercio de cerveza me estaba pidiendo perd&oacute;n, algo ins&oacute;lito la verdad, me ped&iacute;a perd&oacute;n por no haberme dicho sobre las preferencias sexuales de Paula, y as&iacute;, de esta manera hablando de sus triunfos y de mi patinazo pasamos toda la tarde en mi casa tirados en el sof&aacute;, tomando una cerveza tras otra y charlando de todo un poco, aunque m&aacute;s de &eacute;l que de m&iacute;, claro est&aacute;.<\/p>\n<p>-Sabes Jaime. &ndash;Empezaba una nueva conversaci&oacute;n llevado ya por el exceso de cervezas.<\/p>\n<p>-Dime Juan. &ndash;Contestaba mir&aacute;ndome mientras intentaba abrirse otra cerveza.<\/p>\n<p>-Estoy empez&aacute;ndome a cansar de ti, de ti y de mi vida, te las llevas a todas eres un verdadero cabr&oacute;n que las tratas como si fueran trapos y aun as&iacute; te las llevas, adem&aacute;s joder, es que Paula esta&hellip; &iexcl;tan buena! &ndash;Le miraba con ojos desafiantes dando por acabada la cerveza que ten&iacute;a de un solo trago.<\/p>\n<p>-No digas eso Juan, ya ver&aacute;s como al final encuentras a alguien, toma anda&hellip;joder que t&iacute;o. &#8211; Jaime intentaba animarme con unas palabras huecas que ni &eacute;l se cre&iacute;a abri&eacute;ndome otra cerveza.<\/p>\n<p>-Est&aacute; visto que como t&iacute;o no valgo gran cosa, &iexcl;joder!, como me gustar&iacute;a convertirme en una t&iacute;a, en una buenorra como Paula, ponerme esos trapitos y follarme a todos los t&iacute;os buenos como t&uacute;. &#8211; Lo solt&eacute; de golpe sin pensarlo dos veces cerrando los ojos a la vez que apoyaba mi cabeza sobre el sill&oacute;n con una media sonrisa.<\/p>\n<p>&#8211; Jajaja&hellip; est&aacute;s borracho Juan. &ndash; Mi comentario le hab&iacute;a hecho estallar de risa, me miraba y re&iacute;a, beb&iacute;a y re&iacute;a, me miraba de arriba abajo y volv&iacute;a a re&iacute;r.<\/p>\n<p>&#8211; Si borracho, pero a que molar&iacute;a. &ndash;Sentenciaba definitivamente levantando mi cerveza hacia el techo en clara actitud de brindar por lo que acababa de decir.<\/p>\n<p>&#8211; Jajaja&hellip; lo dicho est&aacute;s borracho cabr&oacute;n, es m&aacute;s los dos estamos borrachos as&iacute; que me voy, me voy no vaya a ser que te folle aqu&iacute; mismo&hellip; jajaja. &ndash;Jaime se levant&oacute; dando tumbos y se perdi&oacute; tras cerrarse la puerta dejando unas carcajadas por las escaleras.<\/p>\n<p>Ser&iacute;an las diez de la noche y estaba borracho, muy borracho y a pesar de todo segu&iacute;a sentado en el sof&aacute;, abri&eacute;ndose otra cerveza y brindando conmigo mismo, pensando que ser&iacute;a de mi vida con aquella idea tan loca, en silencio imaginando a trav&eacute;s de la ventana como habr&iacute;a sido mi vida si hubiera nacido mujer. Hab&iacute;a pasado media hora desde que Jaime se march&oacute; y aunque me manten&iacute;a en pie a duras penas, empec&eacute; a guardar las dos cervezas que hab&iacute;an sobrado en la despensa cuando me top&eacute; con un peque&ntilde;o ba&uacute;l, la curiosidad, el alcohol, un vago recuerdo, algo me llevo abrir aquel peque&ntilde;o ba&uacute;l y dentro encontr&eacute; ese peque&ntilde;o espejo olvidado que compre hac&iacute;a a&ntilde;os, miraba mi rostro reflejado en su peque&ntilde;a superficie, el alcohol hab&iacute;a hecho mella en m&iacute; y triste, con los ojos cansados de llorar me preguntaba en voz alta.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Por qu&eacute; la vida me trata as&iacute;? &#8211; Esa era la pregunta que me hac&iacute;a a cada momento del d&iacute;a. Sin saber c&oacute;mo diablos hab&iacute;a llegado nuevamente al sof&aacute;, ten&iacute;a en una mano una cerveza y en la otra aquel espejo al que daba vueltas y vueltas sobre s&iacute;, miraba aquel peque&ntilde;o espejo fij&aacute;ndome en sus aristas redondeadas, en el cristal medio roto y s&eacute; c&oacute;mo, consegu&iacute; ver a duras penas una inscripci&oacute;n en la parte trasera que estaba escrita en lo que parec&iacute;a ser lat&iacute;n antiguo, despu&eacute;s de verter un poco de cerveza para limpiarlo pude leerlo con claridad y traduje aquel texto en aquel antiguo idioma, no porque yo lo supiera, sino porque Google hoy en d&iacute;a, nos da esa oportunidad y como si fuera algo m&aacute;gico, como si fuera una l&aacute;mpara m&aacute;gica pronuncie esas palabras que nunca deb&iacute; pronunciar a tenor de lo que pas&oacute; m&aacute;s adelante&hellip; o quiz&aacute;s si, quiz&aacute;s pronunciarlas fue la mejor decisi&oacute;n que tom&eacute; aquella noche&hellip;algo que me cambiar&iacute;a la vida.<\/p>\n<p>&#8211; Recogitando occasionem dabo ut somnia vera fiant, pronuntia et sic erit, &#8211; Con el reflejo doy la oportunidad de convertir tus sue&ntilde;os realidad, pron&uacute;nciate y as&iacute; ser&aacute;. &ndash; Estaba sentado y con voz grave y solemne, pronuncie en alto aquellas primeras palabras y haciendo una pausa y tambi&eacute;n en lat&iacute;n dije con claridad.<\/p>\n<p>&#8211; Volo esse pulcra mulier. Quiero ser una mujer hermosa &ndash; Era mi deseo, el deseo de un borracho que llevaba rumiando toda la noche y esas, fueron las &uacute;ltimas palabras que recuerdo antes de desplomarme sobre el sof&aacute; vencido por el alcohol y el cansancio.<\/p>\n<p>Era tarde cuando despert&eacute;, la luz que entraba por el ventanal de mi habitaci&oacute;n eran como rayos cegadores, casi las dos de la tarde, hab&iacute;a dormido de tir&oacute;n toda la noche y toda la ma&ntilde;ana, aparte de la resaca me sent&iacute;a raro, no me acordaba del &uacute;ltimo d&iacute;a que dorm&iacute; m&aacute;s de seis horas seguidas, la boca pastosa y un fuerte dolor a cabeza era el premio que hab&iacute;a conseguido, todo me daba vueltas, tan siquiera recordaba c&oacute;mo demonios hab&iacute;a llegado a la cama y de pronto me encontr&eacute; mir&aacute;ndome fijamente en el espejo de cuerpo entero de mi habitaci&oacute;n, algo no iba bien, seguro que la luz que entraba a raudales haciendo que entornara los ojos o que mi cabeza que no paraba de martillear, ten&iacute;an algo ver con la visi&oacute;n que ten&iacute;a delante de m&iacute;, me frotaba los ojos y el reflejo de aquel espejo poco a poco fue siendo m&aacute;s n&iacute;tida, m&aacute;s Cristalina, me pod&iacute;a ver alargando la mano hasta tocar el espejo con las yemas de los dedos, incr&eacute;dulo por lo que ten&iacute;a delante, el rostro de sorpresa sin llegar a creer todav&iacute;a lo que estaba viendo.<\/p>\n<p>&#8211; Joder&hellip; joder&hellip; pero que co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Repet&iacute;a hasta la saciedad esas palabras mientras que miraba incr&eacute;dulo el espejo, observaba la palma de mi mano una y otra vez, luego el brazo hasta los hombro y una vez m&aacute;s la mirada se clavaba en el espejo, con la otra mano me tocaba por encima de mi camiseta y con tocar, quiero decir a los dos pechos duros y redondos que ten&iacute;a debajo de mi camiseta blanca de los Led Zeppel&iacute;n, dos bultos que elevaban mi camiseta, no me lo pod&iacute;a creer, ten&iacute;a pechos, y seg&uacute;n me levantaba la camiseta resonaba nuevamente entre aquellas cuatro paredes la &uacute;nica palabra que parec&iacute;a que saber.<\/p>\n<p>&#8211; joder&hellip; joder&hellip; joder.<\/p>\n<p>Agachaba la cabeza mir&aacute;ndome aquellos hermosos pechos con sendas areolas perfectas de un marr&oacute;n claro y en el centro dos pezones realmente deliciosos, no me lo pod&iacute;a creer, me intentaba convencer de que segu&iacute;a dormido, un sue&ntilde;o donde estaba observando con detenimiento como mis manos pasean por aquellos pechos pegados a mi cuerpo, que las yemas de los dedos dibujan las areolas y esculpiendo unos pezones tan sensibles al tacto que en un segundo se pusieron duros, seguro que era un sue&ntilde;o y ten&iacute;a que despertar, aunque todav&iacute;a no me hab&iacute;a mirado el rostro o quiz&aacute;s si, no lo s&eacute;, pero cuando lo hice una cara de mujer, un rostro femenino y muy hermoso, con ojos grandes y verdes, melena casta&ntilde;a y unas facciones que los habr&iacute;a firmado la mism&iacute;sima afrodita.<\/p>\n<p>Era una aut&eacute;ntica aparici&oacute;n, la de un &aacute;ngel con rostro y cuerpo de mujer, mis manos acariciaban mi rostro explorando suavemente, mis ojos, mis p&oacute;mulos, mi nariz y unos labios carnosos y ros&aacute;ceos, aquella exploraci&oacute;n continuaba otra vez por encima de mi camiseta, apret&aacute;ndome los pechos, levant&aacute;ndola para ver un vientre plano y aterciopelado, no ten&iacute;a claro si segu&iacute;a dormido, si segu&iacute;a so&ntilde;ando, si segu&iacute;a&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Joder, pero que co&ntilde;o &#8211; Me quede helado, mis manos hab&iacute;an seguido su camino descendente y debajo del pantal&oacute;n de deporte, debajo de mi b&oacute;xer descubr&iacute;a que mi sexo ya no estaba all&iacute;, estaba plano como el de una mujer, no ten&iacute;a ni pene, ni test&iacute;culos, solo el bello seguido de una abertura en la piel, una raja que al meter los dedos en ella la sent&iacute; h&uacute;meda.<\/p>\n<p>Mi rostro, mi nuevo rostro era todo un poema, reflejado en aquel enorme espejo que tan siquiera me acordaba de tener, miraba a mi alrededor y reconoc&iacute;a mi casa, pero no as&iacute; sus muebles, miraba las fotograf&iacute;as colgadas en la pared y eran mis padres con una ni&ntilde;a, con una adolescente, con una mujer de 19 a&ntilde;os, pero que no era yo, era este rostro, este cuerpo reflejado en el espejo. Poco a poco iba buscando, descubriendo que en los armarios en vez de pantalones y camisas, hab&iacute;a vestidos y blusas, en los cajones en vez de calzones y b&oacute;xer, hab&iacute;a bragas y tangas, en el zapatero en vez de botas sucias, zapatos de tac&oacute;n, ya hab&iacute;a recorrido toda la casa, si era la m&iacute;a, pero parec&iacute;a cambiada y una vez m&aacute;s me qued&eacute; mirando fijamente aquel espejo, aquella mujer que ten&iacute;a delante de m&iacute; y que era mi propio reflejo.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a desnudarme all&iacute; mismo hasta quedarme desnudo por completo o mejor dicho desnuda, me empec&eacute; tocar una vez m&aacute;s mis brazos y mis piernas, unas piernas suaves, sedosas y bien contorneadas, pase las manos por el pecho, por mi sexo y a medida que me iba tocando, me iba excitando, era todo nuevo para m&iacute;, zonas de mi cuerpo que hab&iacute;an pasado de no ser nada a zonas muy sensibles como mis pezones, otras que segu&iacute;an igual como mi vientre que al pasar mis dedos por &eacute;l, casi sin rozarme, se me erizaba el bello, pero sobre todo, por encima de todo, aquella zona donde antes me excitaba, donde se elevaba mi excitaci&oacute;n ya no estaban, me sent&iacute;a raro&hellip; rara, sent&iacute;a en mi interior un&hellip; No s&eacute; que, en mi vientre un calor inusual, un calor que sent&iacute;a como bajaba al tocarme, al pasar mi mano y mis dedos en donde antes ten&iacute;a el pene y los test&iacute;culos, ahora ten&iacute;a un cl&iacute;toris, unos labios h&uacute;medos, una abertura tan sensible como h&uacute;meda y mojada, era mi vagina.<\/p>\n<p>A trav&eacute;s del espejo ve&iacute;a como mis dedos jugaban por encima de la entrada de mi vagina, me estaba regalando varios escalofr&iacute;os, mov&iacute;a mis dedos en forma circular y me ve&iacute;a en la imagen como cerraba mis piernas, como mi boca se abr&iacute;a queriendo gritar, el placer que me estaba dando al tocarme aquel peque&ntilde;o bot&oacute;n ros&aacute;ceo que iba aumentando su tama&ntilde;o, endureci&eacute;ndose, la sensaci&oacute;n era inimaginable por m&iacute; hasta aquel momento, era evidentemente la primera vez que sent&iacute;a algo as&iacute;, era como si mil voltios de placer me atravesaran el cuerpo, inconscientemente chupaba mis dedos y volv&iacute;a acariciarme, a pasar una vez m&aacute;s mis dedos en forma circular por el cl&iacute;toris, nunca me hab&iacute;a imaginado el placer que una mujer sent&iacute;a al tocarlo, tampoco es que hubiera tenido muchas experiencias, pero las que s&iacute; tuve, simplemente las ve&iacute;a retorcerse de placer pensando que quiz&aacute;s era algo exagerado por la ocasi&oacute;n o por la excitaci&oacute;n y ahora ve&iacute;a lo equivocado que estaba, o mejor dicho &iquest;equivocada?, el l&iacute;o en mi cabeza era descomunal.<\/p>\n<p>Mis manos estaban realmente entretenidas, una jugueteando con el cl&iacute;toris y la otra con los pechos, en el reflejo se ve&iacute;a el placer en mi rostro, de mi figura ahora femenina que se iba sentando en el suelo de madera apoy&aacute;ndome sobre dos enormes cocines que se hab&iacute;an ca&iacute;do de la cama, ya en el suelo abr&iacute;a las piernas para ver mi sexo en el espejo, mis dedos acariciaban y abr&iacute;an mis labios vaginales y pod&iacute;a ver la abertura de mi vagina, era una sensaci&oacute;n que nunca antes hab&iacute;a experimentado, el bello de mi piel se erizaba cuando ve&iacute;a que mis dedos empezaron a meterse en aquella raja h&uacute;meda y caliente, primero uno y luego otro, observe como en la imagen del espejo, mi reflejo se mord&iacute;a el labio, hab&iacute;a abierto un poco las piernas y mientras mis dedos se met&iacute;an furtivamente dentro de m&iacute;, me masajeaba el cl&iacute;toris haciendo que emitir&aacute; unos gemidos que empezaban a envolver la habitaci&oacute;n, yendo en aumento cuando mis dedos penetraban m&aacute;s dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Cada vez m&aacute;s excitada me segu&iacute;a masturbando mirando el espejo, hab&iacute;a peque&ntilde;as treguas en las que me acariciaba los pechos, pellizcando mis pezones y terminaba saboreando los dedos envueltos en los fluidos de mi interior, mi cl&iacute;toris era mi fiel compa&ntilde;ero y una y otra vez de forma circular con dos dedos sacaba los gemidos m&aacute;s dulces, ya no hac&iacute;a falta que chupara mis dedos para lubricarlo, simplemente pasaba mi mano, mis dedos por mis labios empapados de m&iacute;, notaba algo extra&ntilde;o y como era evidente nunca hab&iacute;a sentido aquello, pero sent&iacute;a como la humedad de mi interior se acrecentaba, ten&iacute;a los labios muy h&uacute;medos y mi vagina totalmente mojada, mis dedos entraban y sal&iacute;an del aquel agujero rosado sin parar de gemir, me gustaba tanto que puse uno de los almohadones entre mis piernas y sentada sobre &eacute;l, empec&eacute; a mover mi pelvis frot&aacute;ndome con &eacute;l.<\/p>\n<p>La imagen del espejo era sumamente pornogr&aacute;fica, como una amazona montada sobre un almohad&oacute;n, moviendo mi pelvis hacia adelante y hacia atr&aacute;s, la imagen de mi rostro empezaba a desencajarse, cerraba los ojos de placer y mi cabeza se echaba hacia delante con la melena cayendo a ambos lados cubri&eacute;ndome los pechos, continuamente recog&iacute;a mi pelo pas&aacute;ndolo todo hacia un lado y me echaba hacia atr&aacute;s, estaba tan fuera de m&iacute;, que mis dedos hab&iacute;an desaparecido nuevamente dentro de mi vagina penetr&aacute;ndome m&aacute;s profundamente, movi&eacute;ndose hacia dentro y hacia afuera, ahora con m&aacute;s rapidez mientras que con la otra mano pulsaba y acariciaba el cl&iacute;toris sin parar de frotarme con el almohad&oacute;n, gem&iacute;a y gritaba de placer mientras me mord&iacute;a los labios y tragaba saliva, sin saber muy bien todav&iacute;a que era toda aquella brujer&iacute;a, brujer&iacute;a que, por otro lado, me encantaba.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a dejado a un lado el almohad&oacute;n y sentada de rodillas con mis nalgas sobre mis talones miraba y miraba el espejo, la cara de satisfacci&oacute;n, de placer y de pronto los gemidos se apagaron y dieron paso a peque&ntilde;os gritos cada vez m&aacute;s altos, que me pasaba, hac&iacute;a tiempo que notaba como por la vagina me sal&iacute;a una sustancia blanquecina y cremosa, pero esto era diferente, notaba una especie de quemaz&oacute;n en el vientre que se extend&iacute;a por mi cuerpo, que paraliza mis movimientos e incluso hac&iacute;a que tuviera peque&ntilde;os espasmos, no s&eacute; c&oacute;mo definir lo que sent&iacute;a, era un placer incontrolable que me hac&iacute;a gritar sin sonido para luego estallar en un grito atronador.<\/p>\n<p>Mi vagina empezaba a inundarse, a chorrear alg&uacute;n tipo de l&iacute;quido transparente, al principio m&aacute;s viscoso, pero luego era l&iacute;quido y sal&iacute;a por mi vagina peque&ntilde;os chorros intermitentes de los que yo no ten&iacute;a control alguno, gritaba como una loca, solo gem&iacute;a y gritaba con la respiraci&oacute;n entrecortada, acto seguido volv&iacute;a a masajear el cl&iacute;toris y otra ola de placer acompa&ntilde;ada de m&aacute;s l&iacute;quido arrancaba nuevamente mis gritos, me estaba corriendo aunque no lo supiera todav&iacute;a, estaba teniendo un orgasmo, el primer orgasmo como mujer, re&iacute;a y gem&iacute;a hasta terminar derrumb&aacute;ndome de espaldas arrodillada en el suelo delante de un charco frente a m&iacute; en el suelo de madera de la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Poco a poco recobr&eacute; la conciencia y tras ducharme fue el momento de reflexionar qu&eacute; es lo que hab&iacute;a pasado, no estaba so&ntilde;ando de eso, estaba seguro, mejor dicho segura, me romp&iacute;a la cabeza pensando en todo lo que me estaba pasando y fue cuando empec&eacute; atar cabos.<\/p>\n<p>&#8211; Y si&hellip; joder no&hellip; no tiene sentido, pero no tiene otra explicaci&oacute;n&hellip; &iquest;El espejo? &iquest;Ha sido el espejo? El deseo de anoche. &ndash; Pensaba en voz alta y terminaba por admitir que el deseo de alguna manera se hab&iacute;a cumplido, &iquest;pero c&oacute;mo?, &iquest;ser&iacute;a permanente?, &iquest;y si ped&iacute;a otro deseo invirtiendo este?, &iquest;ser&iacute;a posible?, estaba lleno de dudas, durante el d&iacute;a pensaba, paseaba por toda la casa, no me acostumbraba a este nuevo cuerpo, en ocasiones pensaba como hombre y tambi&eacute;n como mujer y me estaba volviendo loco&hellip; Loca.<\/p>\n<p>Poco a poco me iba descubriendo, haci&eacute;ndome a la idea de aquella nueva situaci&oacute;n, aquella nueva realidad y al final tom&eacute; una decisi&oacute;n, algo que descubrir&eacute;is si quer&eacute;is, m&aacute;s adelante, en la segunda parte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 &Eacute;l la quitaba la blusa de un tir&oacute;n rompi&eacute;ndole los botones,&nbsp; estaban los dos tan excitados que no se hab&iacute;an percatado de que todav&iacute;a la luz del atardecer les hac&iacute;a visibles para la gente que paseaba por aquel descampado y que se fijaban en aquel coche que se mov&iacute;a con dos figuras en su [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15911,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":{"0":"post-34851","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-masturbacion"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34851","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15911"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34851"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34851\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34851"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34851"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34851"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}