{"id":34865,"date":"2022-05-22T22:00:00","date_gmt":"2022-05-22T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-05-22T22:00:00","modified_gmt":"2022-05-22T22:00:00","slug":"la-esposa-de-mi-amigo-9-ltimo-dia-en-el-sur","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-esposa-de-mi-amigo-9-ltimo-dia-en-el-sur\/","title":{"rendered":"La esposa de mi amigo (9): \u00daltimo d\u00eda en el sur"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34865\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La ma&ntilde;ana despunto m&aacute;s viva que nunca, estaba en la casa de mi amigo David, el abandono a su se&ntilde;ora y a su hija hace tiempo ya. Anoche pude ver a mi se&ntilde;ora cogiendo con el amante y la hija de mi amigo se masturbo con mi cuerpo de manera deliciosa. Pero no pod&iacute;a sacar de mi mente que necesitaba tener una charla con Mariana y aclarar lo que hab&iacute;a pasado con ellas en la casa.<\/p>\n<p>Desayunamos los tres de manera tranquila y amena, como si no pasara nada, yo ten&iacute;a poco tiempo, a las 12 pasar&iacute;a mi transporte a capital. Cuando Mariana se fue a su habitaci&oacute;n, Susana se acerc&oacute; a darme un beso profundo, nuestras lenguas jugaban mientras mis manos acariciaban sus pechos y ella me manoseaba por encima del pantal&oacute;n. Se acerc&oacute; a mi o&iacute;do y me susurro &ldquo;Me tengo que ir, pero quiero que sepas que la pr&oacute;xima vez, te voy a chupar tanto la pija que me vas a pedir por favor que pare&rdquo;. Le tome ambos pezones, los apret&eacute; con la suficiente presi&oacute;n para le doliera un poco &ldquo;La pr&oacute;xima vez, vas a hacer lo que te diga sin chistar, porque yo mando ac&aacute;&rdquo;, le lam&iacute; una oreja, quiso alejarse cuando un escalofr&iacute;o le recorri&oacute; el cuerpo pero la mantuve en su sitio jalando de sus duros pezones. &ldquo;Para que veas que es cierto, quiero tu ropa interior ahora&rdquo;.<\/p>\n<p>La solt&eacute;, ella se enderezo, llevaba un vestido blanco sin mangas, con un escote modesto que ahora era digno de mirar, gracias a que sus timbres resaltaban de manera prominente. Unas sandalias con un peque&ntilde;o tac&oacute;n dejaban ver sus pies delicados con u&ntilde;as color beige, recorr&iacute; con mi vista todo el largo de esas piernas tostadas por el sol hasta que por encima de las rodillas el vestido se levantaba mientras ella tomaba su ropa interior.<\/p>\n<p>Una vez que la tanga pas&oacute; por sus prominentes nalgas, ella quiso agacharse, pero levante la mano &ldquo;Derechita&rdquo;, ella se enderez&oacute; y comenz&oacute; a bambolear las caderas, el vestido la acompa&ntilde;aba haci&eacute;ndola ver a&uacute;n m&aacute;s sexy. Quiso ayudar a su ropa interior por encima del vestido, &ldquo;Manos a la nuca&rdquo; sus ojos voltearon hacia arriba mientras dejaba salir el aire de sus pulmones en un suspiro y me dijo &ldquo;Hijo de puta perverso&rdquo; mientras se mord&iacute;a un labio. Se recogi&oacute; el cabello detr&aacute;s de la nuca, sosteni&eacute;ndolo mientras contoneaba las caderas de un lado al otro para hacer caer su ropa interior. Se gir&oacute; para bambolear su cadera lo m&aacute;s cerca de mi que pudo, bajo hasta casi rozar mi bulto con sus nalgas, para luego subir hasta dejarlas a cent&iacute;metros de mi cara para volver a bajar.<\/p>\n<p>La puerta de la habitaci&oacute;n hizo que aquel espect&aacute;culo cesara, Mariana entr&oacute; con unas revistas en la mano diciendo que iba a la casa de su amiga, al otro lado de la mesa yo pod&iacute;a ver la tanga blanca de Susana cayendo primero a la altura de sus rodillas para luego aterrizar en sus tobillos, ella a&uacute;n se acomodaba el pelo tras la nuca mientras hablaba como si nada. A la izquierda Susana imposibilitada a quitar sus manos de la nuca buscaba la forma de que se viera natural, con su ropa interior con una l&iacute;nea de humedad a la altura de sus tobillos, me miraba implorando ayuda mientras con disimulo quitaba uno de sus pies de dentro de la ropa interior. A la derecha Mariana le hablaba animadamente mientras miraba de m&aacute;s mi entrepierna, aprovech&eacute; para acomodarme de manera ostentosa el bulto, lo que hizo ponerse colorada a la adolecente mientras desviaba la mirada hacia el techo en un movimiento coordinado con Susana, ella me alcanz&oacute; con la punta de su pie la tanga de encaje blanca y yo la met&iacute; en mi bolsillo. Mariana dijo que sal&iacute;a, me ofrec&iacute; a abrirle la puerta, sal&iacute; con ella, charlamos unos 10 minutos, mientras sosten&iacute;a la tanga de la madre en mi bolsillo. Cuando se estaba por ir, tire de su brazo para acercarla, le di un pico suave, ella sonriente meti&oacute; sus labios dentro de su boca, su mirada p&iacute;cara conjugada con esas pecas y su hombros levantados me hicieron sonre&iacute;r, se acomod&oacute; el cabello y me ofreci&oacute; la m&aacute;s grande sonrisa que pudo &ldquo;Adi&oacute;s sobrina postiza&rdquo;. &ldquo;Chau, tiito&rdquo;.<\/p>\n<p>Cuando entre de nuevo, a la izquierda de la mesa a&uacute;n estaba Susana con su vestido blanco, parada muy derechita, ten&iacute;a los ojos cerrados mientras respiraba profundamente. Sus manos estaban en su nuca, entretanto sus brazos temblaban por el esfuerzo. &ldquo;&iquest;Aprendiste la lecci&oacute;n?&rdquo; dije mientras me sentaba a disfrutar del espect&aacute;culo. Me mir&oacute; suplicante &ldquo;Si, papi, aprend&iacute;, puedo bajar los brazos por favor&rdquo;, la mire mientras mentalmente contaba hasta 20. &ldquo;Si, podes&rdquo; la cara de alivio cuando baj&oacute; los brazos fue impagable, le sob&eacute; los hombros, le di un beso tierno y nos despedimos. Cuando llegu&eacute; a la capital me di cuenta que Susana me hab&iacute;a enviado dos fotos, en la primera se ve&iacute;a a ella y a un grupo de amigas en un parque, todas haciendo poses sexys, en la otra esta ella sola con el parquizado al fondo y algunos ni&ntilde;os con sus madres jugando, ella estaba sentada en una silla de pl&aacute;stico con las piernas abiertas dej&aacute;ndome ver su sexo h&uacute;medo. Yo saque la tanga blanca de mi bolsillo, la ol&iacute;, despu&eacute;s la selle en una bolsa y la guarde en una caja escondida junto a las dem&aacute;s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 La ma&ntilde;ana despunto m&aacute;s viva que nunca, estaba en la casa de mi amigo David, el abandono a su se&ntilde;ora y a su hija hace tiempo ya. Anoche pude ver a mi se&ntilde;ora cogiendo con el amante y la hija de mi amigo se masturbo con mi cuerpo de manera deliciosa. 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