{"id":34992,"date":"2022-05-29T22:00:00","date_gmt":"2022-05-29T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-05-29T22:00:00","modified_gmt":"2022-05-29T22:00:00","slug":"la-caza-de-nuestros-sumisosjuguetes-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-caza-de-nuestros-sumisosjuguetes-ii\/","title":{"rendered":"La caza de nuestros sumisos\/juguetes (II)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"34992\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Como ya sab&eacute;is si hab&eacute;is le&iacute;do mis otros relatos, este perfil consta de dos puntos de vista, de dos realidades, la M&iacute;a y la de mi sumiso pedro1974madrid.<\/p>\n<p>Os ser&eacute; franca, todo lo que escribo lo hago por &eacute;l, porque es una faceta m&aacute;s que nos une, que nos define como pareja.<\/p>\n<p>Esta reflexi&oacute;n, relato, o como dese&eacute;is llamarlo, surge de su idea de poner por escrito la reflexi&oacute;n de la b&uacute;squeda del juguete con el que compartiremos alguno de nuestros momentos. Porque &eacute;l es tan exhibicionista&hellip; y yo, que estoy tan deseosa de aprovechar lo zorra que es&hellip;<\/p>\n<p>Ser D&oacute;mina no es algo sencillo. Y seg&uacute;n mi forma de ver, vivir y sentir el BDSM, es m&aacute;s complicado todav&iacute;a, porque no todos est&aacute;n dispuestos a quedarse cuando les privas de la voz, de la c&aacute;mara y de las pajas (ya no correrse, tan solo tocarse), durante d&iacute;as. Y todo ello manteniendo una conversaci&oacute;n en la que se profundiza y se conoce qu&eacute; hay m&aacute;s all&aacute; del &ldquo;rol&rdquo;.<\/p>\n<p>Cuando empezamos, Pedro me dijo que una de las cosas que m&aacute;s le hab&iacute;a costado era interactuar con hombres (debido a su heterosexualidad), y en cualquier caso sol&iacute;a ser el suplente&hellip; por lo que mentalmente, era m&aacute;s f&aacute;cil para &eacute;l afrontar dichas situaciones. No hab&iacute;a un deseo ferviente de complacer, de hacer sentir orgullosa a nadie. Tampoco se trataba de un l&iacute;mite.<\/p>\n<p>Con el paso de los d&iacute;as, las semanas, los meses, he intentado (y conseguido parcialmente), crear un h&aacute;bito. Una bidireccionalidad sincera y abierta, donde &eacute;l pueda sentirse c&oacute;modo cont&aacute;ndome c&oacute;mo se siente. Y lo que ha costado&hellip;<\/p>\n<p>Como una zorra bien entrenada, Pedro vive por y para mi placer. De forma natural, sin pedir nada a cambio, sin creer que tenga derecho alguno. Ocupa su lugar a mis pies, totalmente sometido.<\/p>\n<p>Respeto a todas aquellas personas que desean un mayordomo, un esclavo, un mueble. A aquellas cuya intencionalidad para con su sumiso no es otra que sus caprichos de vida y su placer. Como perras los tienen y como animales los tratan.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n os respeto a vosotros, &aacute;vidos de un premio, una caricia y quiz&aacute; una palmadita en la cabeza de vez en cuando. Viviendo por y para su placer aun a costa de vosotros mismos. Fieles y obedientes.<\/p>\n<p>Pero yo entro en la vida de mi sumiso forz&aacute;ndole, exigi&eacute;ndole para mi felicidad, que comunique sus pensamientos y deseos. Oblig&aacute;ndole a que busque su placer mientras sucumbe al m&iacute;o. No quiero un mayordomo, un esclavo o un mueble.<\/p>\n<p>No quiero a un animal, quiero a una persona. Quiero a alguien que desee, que pida, que proteste.<\/p>\n<p>Deseo a un hombre sumiso, inteligente. A un hombre al que se le ponga dura, que se moje de deseo. Que se comporte como una perra en celo y busque su placer, sin olvidarse del m&iacute;o. Un sumiso que conscientemente y de forma ego&iacute;sta, cumpla mis deseos para satisfacer los suyos propios. Lo quiero a &eacute;l.<\/p>\n<p>Y &eacute;l es celoso. Y me quiere para s&iacute; mismo, en exclusiva. Pero desea tanto ser una buena puta, que quiere d&aacute;rmelo todo. Y quiere que disfrute con otros hombres, a costa de su humillaci&oacute;n, porque sabe que me excita.<\/p>\n<p>Pero mi peque&ntilde;o kamikaze no mide sus ganas. Y tensa la correa, aunque se ahogue. Se deja la piel y la vida en verme feliz&hellip; y yo siempre le he dicho que no deseo eso. No deseo que se rompa, que tire de la correa hasta no respirar.<\/p>\n<p>Porque una buena perra no tensa la correa de su Due&ntilde;a, sino que va a su paso, holgada. Es el Ama la que indica con un suave tir&oacute;n el camino, o donde detenerse.<\/p>\n<p>El juguete es un tema recurrente, ya que Pedro es un hombre acostumbrado a superarse, a alcanzar sus metas. Y se ha propuesto que quiere darme, en el per&iacute;odo m&aacute;s breve posible, lo que cree que yo deseo. Aunque vaya en contra de sus propios sentimientos.<\/p>\n<p>Hace relativamente poco (dos meses) le he apretado, incidiendo en el tema. Su respuesta era la de esperar, aquella que NO me hab&iacute;a dicho desde un inicio &ldquo;no quiero que un d&iacute;a sientas que no te doy lo suficiente y que busques otra cosa, o quedes a escondidas&rdquo;. Y &eacute;se es el primer paso para &ldquo;subir a la palestra&rdquo;. Decide presentarse voluntario a la soga, simplemente por miedo de no ser lo que YO espero que sea. Quiz&aacute;s si me demuestra su disposici&oacute;n, su valent&iacute;a&hellip;<\/p>\n<p>Pero lejos de eso, y como &ldquo;juez, jurado y verdugo&rdquo;, me acerco y le cubro la cabeza con el saco de arpillera. Tiene miedo, &ldquo;pica&rdquo;, pero no emite ni un solo quejido; no quiere que se note. Sigue firme en su decisi&oacute;n de aceptar la humillaci&oacute;n, de dejarse ahorcar.<\/p>\n<p>Le dije que lo har&iacute;amos en ese mismo momento. Que esa tarde tendr&iacute;a a otro sumiso con el que poder jugar, y masturbarme. No tendr&iacute;a por qu&eacute; doler. &Eacute;l quer&iacute;a probarse y crear&iacute;amos un grupo en Skype para que fuera testigo de todo. Realmente era lo que &eacute;l quer&iacute;a, &iquest;no? Complacerme a costa de todo. Sinti&oacute; la soga apretando su cuello, el nudo en su nuca. Y decidi&oacute; pararlo. Pero el suelo ya se hab&iacute;a abierto a sus pies y hab&iacute;a empezado a ahogarse. Cort&eacute; la cuerda a tiempo, pero la marca permanec&iacute;a.<\/p>\n<p>Un fracaso. De un hombre que no est&aacute; acostumbrado a ellos, de un sumiso obediente que solo quiere complacer&hellip; Y no puede.<\/p>\n<p>Pero no pesta&ntilde;ea en cuanto vuelve a ver la luz. Como si de una cl&aacute;usula revisable se tratase, propone volver a hablarlo &ldquo;en tres meses&rdquo;.<\/p>\n<p>Y es por eso que hemos empezado la b&uacute;squeda del juguete (o juguetes). Porque han pasado dos meses y ha vuelto a la carga. Pero en lugar de frenarlo y demostrarle que todav&iacute;a no est&aacute; listo para ello, he decidido avanzar un poquito. Dar ese paso que le reafirme en su cercan&iacute;a a la meta, aquel con el que pueda sentir que el camino es el correcto. A sus ojos ha pasado como si fuera un simple pelda&ntilde;o, pero a su mente le ha sentado como un aut&eacute;ntico &ldquo;chute&rdquo; de adrenalina. Y a m&iacute; me encanta ver su entusiasmo, su devoci&oacute;n. Esas ganas que tiene de demostrarme que est&aacute; preparado para todo, y tan solo porque ha logrado dar un pasito m&aacute;s.<\/p>\n<p>Creedme (y s&eacute; que aquellos que compartan mi forma de ver el BDSM lo estar&aacute;n sintiendo conmigo) cuando os digo que es tan tierno como excitante. Ese CONTROL tan escondido, tan poco visible a ojos de quien se entrega&hellip;<\/p>\n<p>Es tal su emoci&oacute;n que hace tan solo unos d&iacute;as, mi kamikaze volvi&oacute; a tensar la correa, volvi&oacute; a ahogarse. Porque no le sirve con caminar, desea correr. Y ese ansia es tan potente, que bien canalizada, le hace obviar los detalles m&aacute;s simples de nuestra relaci&oacute;n, de sus deberes como sumiso. Sus ganas de estar a mis pies son desmesuradas y provocan que los peque&ntilde;os gestos pierdan valor. Pero es una buena zorra, y poco a poco, aprende a leerme, Aunque tenga que frenar en seco y explic&aacute;rselo palabra por palabra.<\/p>\n<p>Y disfruto tanto con ello&hellip;<\/p>\n<p>Los detalles de esta segunda lecci&oacute;n los dejar&eacute; para un siguiente cap&iacute;tulo&hellip; Pero pod&eacute;is vivirlo con nosotros. En primera persona.<\/p>\n<p>Es tan sencillo como enviar un educado e-mail a dominama1221@gmail.com con una presentaci&oacute;n&hellip; En la que merezca la pena fijarse.<\/p>\n<p>Os esperamos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Como ya sab&eacute;is si hab&eacute;is le&iacute;do mis otros relatos, este perfil consta de dos puntos de vista, de dos realidades, la M&iacute;a y la de mi sumiso pedro1974madrid. 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