{"id":35039,"date":"2022-05-30T22:04:04","date_gmt":"2022-05-30T22:04:04","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-05-30T22:04:04","modified_gmt":"2022-05-30T22:04:04","slug":"rico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/rico\/","title":{"rendered":"\u00a1Rico!"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"35039\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Nac&iacute; en el seno de una familia que va a misa todos los domingos y comulga el primer viernes de cada mes, adem&aacute;s de todos los d&iacute;as festivos que se&ntilde;ala nuestra religi&oacute;n. En los familiares de uno y otro lado hay multitud de sacerdotes, incluso uno de los t&iacute;os lleg&oacute; a obispo. Todos desplegamos el orgullo de vivir como lo mandan los c&aacute;nones de nuestra iglesia. Pero tal como lo afirma el dicho &ldquo;dime de qu&eacute; presumes y te dir&eacute; de qu&eacute; careces&rdquo;, pues la descarga de pecados suele ser abundante ante el confesor.<\/p>\n<p>Perd&iacute; mi virginidad con un primo di&aacute;cono, un poco antes de que &eacute;ste se ordenara de sacerdote. Me sedujo f&aacute;cilmente, me bes&oacute; y acarici&oacute; todo el cuerpo dej&aacute;ndome en tal estado de excitaci&oacute;n que cuando le ped&iacute; que continuara, simplemente sac&oacute; un cond&oacute;n para pon&eacute;rselo antes de penetrarme. &ldquo;Es pecado usar cond&oacute;n&rdquo;, le reclam&eacute;. &ldquo;Es m&aacute;s pecado tener un hijo fuera del matrimonio&rdquo;, contest&oacute; mientras me romp&iacute;a el himen. La verdad, me gust&oacute;, pero no me sent&iacute; bien porque usamos cond&oacute;n, que lo proh&iacute;be la iglesia. &iquest;Saben ante qui&eacute;n confes&eacute; ese pecado? S&iacute;, ante el mismo con quien lo hab&iacute;a cometido. As&iacute; son las cosas en mi familia.<\/p>\n<p>A los dos a&ntilde;os de mi primera relaci&oacute;n sexual, tuve la segunda; meses despu&eacute;s tuve la tercera. En total, fueron con cinco hombres antes de casarme, todas las veces con cond&oacute;n, pero repetimos varias veces.<\/p>\n<p>La mejor de ellas fue con un se&ntilde;or casado, a quien aqu&iacute; llamar&eacute; Jos&eacute;, con quien hac&iacute;amos una labor social de educaci&oacute;n a los j&oacute;venes. Yo, a mis 26 a&ntilde;os lo admiraba mucho por sus obras y por todo lo que aprend&iacute;a a su lado; no pocas veces so&ntilde;&eacute; con &eacute;l. Una vez que lo ayudaba a empacar libros y documentos que habr&iacute;amos de llevar a otro lugar a donde cambiar&iacute;amos el mobiliario, la cercan&iacute;a y el olor del sudor y las feromonas, adem&aacute;s de la ce&ntilde;ida blusa que me puse para que resaltaran mis tetas, hizo realidad una parte de mi sue&ntilde;o: Jos&eacute; me abraz&oacute; por detr&aacute;s, besando mi cuello y amasando mi pecho que no resist&iacute; voltearme y besarlo mientras le sobaba el pene sobre la ropa. Desgraciadamente no hubo espacio para m&aacute;s esa ocasi&oacute;n. Con el tiempo hubo muchas oportunidades m&aacute;s, me bes&oacute; las chiches y lami&oacute; mi vientre, bajando hasta hacerme venir s&oacute;lo con la lengua. Siempre me opuse a que me penetrara, porque tem&iacute; quedar encinta ya que &eacute;l no quer&iacute;a usar cond&oacute;n. &ldquo;No me vendr&eacute; dentro de ti&rdquo;, me dec&iacute;a. &ldquo;&iquest;Y crees que voy a permitir que te salgas de m&iacute;?&rdquo;, le contestaba. As&iacute;, morre&aacute;ndonos y chup&aacute;ndonos, sin desvestirnos completamente, pasamos casi cinco a&ntilde;os, hasta que me cas&eacute;. Despu&eacute;s, cuando mi &uacute;nica hija ten&iacute;a un a&ntilde;o, volvimos a los juegos de caricias cada vez que pod&iacute;amos.<\/p>\n<p>Con el tiempo me separ&eacute; de mi esposo, aunque no me divorci&eacute;, porque es pecado. Tuve una hija que parece un clon m&iacute;o, incluido lo caliente, pero Jos&eacute; fue terminante con ella cuando intent&oacute; seducirlo. &ldquo;La que me gusta es tu mam&aacute;, aunque ella no quiera que me la coja&rdquo;, le dijo sin miramientos separ&aacute;ndola de s&iacute;. Mi hija lo entendi&oacute; y no pas&oacute; a m&aacute;s.<\/p>\n<p>Ahora vivo en amasiato con un excompa&ntilde;ero de la licenciatura quien coge muy rico, pero no le gusta el sexo oral. No lo da ni lo recibe, &ldquo;porque es antihigi&eacute;nico&rdquo; y yo me quedo frustrada. Quise ser fiel y me resist&iacute; a volver a sentir la lengua deliciosa de Jos&eacute; en mis labios, haci&eacute;ndome venir a chorros, cada vez que lo hac&iacute;a. &ldquo;No, no quiero ponerle los cuernos a mi marido&rdquo; le dec&iacute;a a Jos&eacute; cuando empezaba a recorrer mi cuerpo con lascivia. &Eacute;l se deten&iacute;a, aunque yo, por dentro deseaba que siguiera. &ldquo;Quiz&aacute; despu&eacute;s, cuando est&eacute; en la menopausia&rdquo;, le dec&iacute;a sabiendo que a &eacute;l no le gusta ponerse cond&oacute;n.<\/p>\n<p>As&iacute;, cuando el doctor confirm&oacute; que ya no hab&iacute;a manera de embarazarme, decid&iacute; ponerle el cuerno a mi esposo (as&iacute; le digo, aunque no est&eacute; casada con &eacute;l) y le ped&iacute; a Jos&eacute; que me atendiera en su departamento. &ldquo;Es peligroso&hellip;&rdquo;, me dijo. &ldquo;Me arriesgar&eacute;&rdquo;, le contest&eacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Rico, rico, rico, riqu&iacute;simo! &iexcl;Gracias!, me trataste como nadie lo hab&iacute;a hecho&rdquo;, le dije llorando despu&eacute;s de venirme intensamente con la lengua. Acab&eacute; muchas veces y tambi&eacute;n tuve los trenecitos de orgasmos y quiero contarlo.<\/p>\n<p>Empezamos con las tetas, &iexcl;claro! Me fue desvistiendo sin que su boca me soltara los pezones. Me tumb&oacute;, literalmente, en la cama y su boca lami&oacute; mi panza. Pase&oacute; la lengua por toda mi redondez mientras me masajeaba las chiches. &quot;&iexcl;Qu&eacute; ricas chichotas tienes!&quot;, me dec&iacute;a amas&aacute;ndolas cuando la lengua lleg&oacute; a mis pelos. Abr&iacute; las piernas exigiendo mamadas en mis labios y cl&iacute;toris. Jos&eacute; lo hizo&#8230; &iexcl;Qu&eacute; sublime, mi primera venida de no s&eacute; cu&aacute;ntas! Cuando ped&iacute; descanso, se puso de pie para ver mi cuerpo y encuerarse.<\/p>\n<p>&iexcl;Qu&eacute; pito tan hermoso! Normal, 15 cm, muy hinchado, seguramente se hab&iacute;a tomado un viagra para ayudar a sus 73 a&ntilde;os. Mis 55 a&ntilde;os soltaban ganas de quincea&ntilde;era. &iexcl;C&oacute;geme!, exig&iacute; abriendo m&aacute;s las piernas. Me volte&oacute; bocabajo, me nalgue&oacute; un poco y, despu&eacute;s de flexionar mis piernas para que mi grupa quedara en vilo, me penetr&oacute; desde atr&aacute;s, agarrado firmemente de mis tetas, bes&aacute;ndome la espalda, lami&eacute;ndome el cuello como si yo fuera una yegua. Se movi&oacute; divino y tuve dos orgasmos m&aacute;s, el grito que di en el segundo, seguramente lo escucharon muchos de sus vecinos. La cabecera de la cama golpeaba la pared siguiendo el ritmo de las embestidas. Qued&eacute; agotada, jalando aire por la boca, pero disfrutando su turgencia en mi interior.<\/p>\n<p>Se sali&oacute; de m&iacute;, me puso boca arriba y volvi&oacute; a chuparme el pecho mientras que con su mano me hac&iacute;a una paja. Me bes&oacute; como nadie me ha besado, sin dejar de pajearme y metiendo la otra mano bajo mis nalgas para masajear mi ano. &iexcl;Volv&iacute; a venirme!<\/p>\n<p>Lo bes&eacute; como loca meti&eacute;ndome la verga en la panocha. Lo mont&eacute; y lo cabalgu&eacute; como posesa hasta que ca&iacute; rendida. Me di cuenta que Jos&eacute; no se hab&iacute;a venido y le pregunt&eacute; qu&eacute; pasaba. &quot;S&oacute;lo lo hago para que veas cu&aacute;ntos a&ntilde;os de felicidad te perdiste impidi&eacute;ndome que te cogiera porque te embarazar&iacute;a&quot;. &quot;&iexcl;Perd&oacute;name, no cre&iacute; que pudieras controlarte tanto!&quot;, le dije y volv&iacute; a besarlo antes de dormir un poco.<\/p>\n<p>Me despert&eacute; cuando mi marido habl&oacute; a mi tel&eacute;fono.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Qu&eacute; haces?<\/p>\n<p>&ndash;Descanso un poco. &iquest;Ya vas a salir? &ndash;le pregunt&eacute;, pues es director en una escuela en un municipio cercano a la ciudad.<\/p>\n<p>&ndash;A&uacute;n no, te hablo para decirte que me esperar&eacute; una hora m&aacute;s ac&aacute; porque tenemos junta con la inspectora.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Ombilgatoria? &ndash;pregunt&eacute; bromeando.<\/p>\n<p>&ndash;Ya quisiera esa se&ntilde;ora, pero no est&aacute; tan rica como t&uacute;, a pesar de sus 40 a&ntilde;os &ndash;contest&oacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Bueno, te espero con la comida hecha y mis ganas de amar &ndash;le contest&eacute; pensando en que no estar&iacute;a mal que se resbalara en la lechita que a&uacute;n no me daban.<\/p>\n<p>Colgu&eacute; y abr&iacute; las piernas para recibir lo que me faltaba antes de irme.<\/p>\n<p>&ndash;Vente mucho, quiero sentir lo que me perd&iacute; por tantos a&ntilde;os &ndash;dije y se meci&oacute; suavemente sobre mi cuerpo, despu&eacute;s de penetrarme. Al poco tiempo sent&iacute; el calor de tres oleadas de semen en mi interior. Me separ&eacute; y le ped&iacute; que me dejara chuparle el pene. Jos&eacute; se hinc&oacute; poniendo las rodillas bajo mis axilas y puso su exang&uuml;e verga en mi boca. Extraje lo que pudiera quedarle en el tronco. Lam&iacute; y chup&eacute; como nunca antes lo hab&iacute;a hecho y volv&iacute; a dormitar.<\/p>\n<p>Cuando me sent&eacute;, lista para vestirme y retirarme a cumplir mis tareas conyugales, dej&eacute; mojada la s&aacute;bana de tanto semen y flujo que me escurri&oacute;. No lo hab&iacute;a dimensionado, Jos&eacute; es un verdadero semental, a pesar de su edad.<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">******************<\/p>\n<p><em>(Le agradezco a Tita la rasurada que le dio a este relato para que se pudiera publicar y quedara escrito lo esencial.)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Nac&iacute; en el seno de una familia que va a misa todos los domingos y comulga el primer viernes de cada mes, adem&aacute;s de todos los d&iacute;as festivos que se&ntilde;ala nuestra religi&oacute;n. En los familiares de uno y otro lado hay multitud de sacerdotes, incluso uno de los t&iacute;os lleg&oacute; a obispo. Todos desplegamos el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":21874,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-35039","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35039","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21874"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35039"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35039\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35039"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35039"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35039"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}