{"id":35077,"date":"2022-06-03T22:00:00","date_gmt":"2022-06-03T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-06-03T22:00:00","modified_gmt":"2022-06-03T22:00:00","slug":"tu-ultimo-trofeo-mis-bragas-mojadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/tu-ultimo-trofeo-mis-bragas-mojadas\/","title":{"rendered":"Tu \u00faltimo trofeo, mis bragas mojadas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"35077\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>&mdash;&iexcl;S&iacute;, quiero!<\/p>\n<p>Aquellas dos palabras resonaron en la peque&ntilde;a iglesia donde nos &iacute;bamos a casar, aquella peque&ntilde;a iglesia de nuestro pueblo marinero, junto a la plaza donde qued&aacute;bamos siendo adolescentes con nuestros amigos, quien nos iba a decir a los dos que a&ntilde;os m&aacute;s tarde contraer&iacute;amos matrimonio, todav&iacute;a me acuerdo cuando me tirabas de las trenzas que con tanto esmero mi madre me hac&iacute;a para ir a la iglesia los domingos cuando todav&iacute;a &eacute;ramos unos ni&ntilde;os, luego en la universidad los dos lejos de casa nos dimos nuestros primeros besos siendo novios, rupturas y reconciliaciones, otros novios y novias entre medio para terminar una vez m&aacute;s juntos hasta que no hace m&aacute;s de tres a&ntilde;os nos dimos cuenta de que no quer&iacute;amos estar separados a pesar de algunas infidelidades por tu parte, tambi&eacute;n por la m&iacute;a y ahora, all&iacute;, en aquella peque&ntilde;a iglesia en la que no entraban todos los invitados a la celebraci&oacute;n, pronunciaba el s&iacute; quiero para unirme por toda la vida delante de ti, te encontrabas de pie justo a mi izquierda mir&aacute;ndome con una mezcla de cari&ntilde;o, de orgullo por m&iacute; y a la vez de tristeza por no ser t&uacute; el que estuvieras delante de m&iacute;, el que me quitara el velo, el que me pusiera el anillo.<\/p>\n<p>El sacerdote pronunci&oacute; las palabras de uni&oacute;n, palabras que me deber&iacute;an alegrar el coraz&oacute;n, que mi cuerpo experimenta una alegr&iacute;a indescriptible y all&iacute;, antes de besar a mi ya marido, nuestras miradas se encontraron, se abrazaron y amaron quiz&aacute;s por &uacute;ltima vez, los ojos llorosos y no solo los m&iacute;os, la gente me miraba con cari&ntilde;o, pensando que esas l&aacute;grimas eran de emoci&oacute;n y se emocionaba conmigo, pero mis l&aacute;grimas eran por ti, te buscaba con la mirada continuamente pidi&eacute;ndote perd&oacute;n, pensando m&aacute;s que nunca en s&iacute; me hab&iacute;a equivocado, realmente a pesar de haberte apartado de m&iacute; durante tanto tiempo no hab&iacute;a dado resultado, te segu&iacute;a queriendo, te segu&iacute;a necesitando, hab&iacute;a dos hombres en mi vida a los que quer&iacute;a con locura, pero solo uno se acostar&iacute;a todas las noches a mi lado y el otro solo me tendr&iacute;a en ocasiones entre sus brazos, quiz&aacute;s ahora me tendr&iacute;a que plantear no volverte a ver o vivir una mentira a tu lado, pero feliz de estar a tu lado.<\/p>\n<p>Tres horas antes&#8230;<\/p>\n<p>Estaba de los nervios, era mi gran d&iacute;a, me iba a casar con el hombre que amaba y me hac&iacute;a tan feliz, a&ntilde;os de relaci&oacute;n desde que nos conocimos en la facultad, yo era todav&iacute;a una ni&ntilde;a que no sab&iacute;a muy bien lo que quer&iacute;a, quer&iacute;a vivir a tope, pisar el acelerador y no parar, sentirme realizada, sentir todo tipo de experiencias nuevas, fue una &eacute;poca fuera de casa de mis padres en otra ciudad, con nuevos amigos, nadie que me controlara y ese descontrol desat&oacute; la tormenta en mi interior, pero&hellip; all&iacute; estaba &eacute;l, enamorado de m&iacute; desde que nos vimos y he de reconocer que aunque lo negaba yo tambi&eacute;n de &eacute;l, pero esperar, supo estar all&iacute; cu&aacute;ndo comet&iacute;a error tras error hasta que me rend&iacute;, me rend&iacute; de luchar y me entregue a &eacute;l.<\/p>\n<p>Acababa de echar a todas de mi cuarto, mi madre, mis hermanas, mis sobrinas, todas me estaban agobiando m&aacute;s de lo que ya estaba, faltaban menos de dos horas y ya con el vestido de novia puesto me miraba al espejo, todos mis pensamientos, mi vida pasaba como un rayo delante de m&iacute;, no sab&iacute;a que me pasaba, deber&iacute;a estar feliz y, sin embargo, no lo parec&iacute;a.<\/p>\n<p>Toc, toc.<\/p>\n<p>&mdash;Lara, cielo, ha venido este amigo tuyo. &mdash;Esas palabras salieron de detr&aacute;s de la puerta cerrada de mi habitaci&oacute;n y por fin una sonrisa se vislumbraba en el espejo, acababa de echar a todo el mundo para que me dejaran sola y, sin embargo, corr&iacute; para abrir la puerta.<\/p>\n<p>&mdash;Wow, Lara, est&aacute;s preciosa. &mdash;Hac&iacute;a tiempo que no habl&aacute;bamos, ya pensaba que no ibas a venir a la boda y, sin embargo, estabas delante de mi puerta con una sonrisa incre&iacute;ble mir&aacute;ndome de arriba abajo.<\/p>\n<p>&mdash;Vaya, por fin una sonrisa, por favor pasa y habla con ella que hoy est&aacute; insoportable, me alegro de verte. &mdash;Mi hermana se dirig&iacute;a a ti con la mano en tu espalda, pr&aacute;cticamente empuj&aacute;ndote a entrar en la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; De verdad Lara est&aacute;s preciosa. &ndash;Volv&iacute; a o&iacute;r tu voz, era como melod&iacute;a para m&iacute;, estaba muy sensible, me estaba afectando y me empapaba de todo lo que me rodeaba, ya fuera bueno o malo y sinceramente no sab&iacute;a en qu&eacute; parte de la ecuaci&oacute;n ponerte, hac&iacute;a ya m&aacute;s de una semana en la que no hab&iacute;amos y eso me parec&iacute;a una eternidad, me parec&iacute;a una traici&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; Gracias. &ndash;Nada m&aacute;s que unas gracias pude pronunciar, yo aquella ni&ntilde;a que ya sab&iacute;a hablar antes de andar, aquella adolescente a la que le gustaba re&iacute;r, aquella mujer que nunca se callaba y a la que le daba miedo, el silencio y, sin embargo, un gracias a secas y nada m&aacute;s fue lo que recibiste por respuesta.<\/p>\n<p>Realmente me encontraba con los nervios a flor de piel, estaba tan contenta de poder estar all&iacute; contigo, pero ten&iacute;a un miedo que no pod&iacute;a ni sab&iacute;a explicar, la puerta se cerr&oacute; de un golpe debido a las corrientes de aire y el ruido hizo que pegara un respingo, pero a la vez que me sacara de donde parec&iacute;a que me hab&iacute;a escondido cuando entraste por la puerta, en esos momentos despert&eacute; y observe tus preciosos ojos mir&aacute;ndome fijamente, nuestras miradas se encontraron y nos atra&iacute;an como siempre hab&iacute;an hecho, desde la primera foto que te envi&eacute;, que me enviaste, desde ese d&iacute;a supe que te amaba, que te amar&iacute;a siempre. Si hab&iacute;a despertado, pero ahora ten&iacute;a que escapar de ti, era el d&iacute;a de mi boda y mi hermana sin saberlo hab&iacute;a dejado entrar al lobo en el gallinero y para escapar de ti simplemente me di la vuelta y te dije con sequedad.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Cu&aacute;ndo has llegado?, &iquest;cu&aacute;ndo te vas?<\/p>\n<p>No obtuve respuesta, quise hacerte da&ntilde;o una vez m&aacute;s para sentirme yo bien, para poder escapar de tu mirada, para no hacer una locura y, sin embargo, no me sirvi&oacute; de nada, en esos momentos o&iacute; el ruido del pestillo de la puerta, no te miraba, pero sab&iacute;a que es lo que hab&iacute;as hecho, mi cuerpo experiment&oacute; un escalofr&iacute;o que me atraves&oacute; entera, me di la vuelta y all&iacute; estabas t&uacute; tan guapo como siempre o quiz&aacute;s m&aacute;s, no pude decir nada, una vez m&aacute;s me qued&eacute; muda, una vez m&aacute;s en mi vida no supe qu&eacute; decir, hubiera sido tan f&aacute;cil, simplemente abrir la boca y pronunciar un que haces, un porque cierras la puerta, pero sab&iacute;a muy bien la respuesta y ese miedo que ten&iacute;a se disipaba porque es como si hubieras obedecido mis &oacute;rdenes, como si subconsciente te hubiera dicho que lo cerrases, estaba confundida, estaba tremendamente&hellip; enamorada de ti.<\/p>\n<p>Estoy temblando, nerviosa, no tengo muy claro lo que quiero o quiz&aacute;s si, mi cabeza parece un hervidero de sentimientos porque mientras mi futuro marido espera yo estoy deseando que te acerques a m&iacute;, deseando sentir tus manos sobre mi cuerpo, tus labios en mi piel, estoy inm&oacute;vil, algo me sujeta al suelo y solamente mis ojos son capaces de moverse, de mirarte, de ver como te acercas a m&iacute; y con tu mano derechas quitas un mech&oacute;n de mi pelo que cae por encima de mis ojos, creo que voy a perder la cabeza, creo que voy a hacer una locura y t&uacute; no me ayudas, no me ayudas a que despierte a que corra hacia los brazos de mi novio, todo lo contrario, me sujetas con tu mano por la cintura y me atraes hacia ti, tan cerca que nuestros labios se quedan a pocos cent&iacute;metros, tan cerca que puedo oler tu deseo, tan cerca que mi cuerpo tiembla y mis ojos no paran de mirar a los tuyos, de mirar tus labios.<\/p>\n<p>Los segundos parec&iacute;an minutos y los minutos horas, tus labios por fin rozan suavemente los m&iacute;os, sin tiempo a pensar lo que est&aacute;bamos haciendo, nuestros alientos se entrelazan justo antes de que nuestras lenguas se unen dentro de mi boca, luego de la tuya, los besos que ya hace muchos besos olvide, precisamente porque te quer&iacute;a olvidar, porque te quer&iacute;a apartar de mi vida y no sentirme mal por hacerte da&ntilde;o, por hacer da&ntilde;o a mi novio, por no sentirme encerrada en la jaula de oro donde yo sola me he encerrado y desde donde veo y siento la lucha interna que tengo donde los dos hombres m&aacute;s importantes de mi vida, luchen por mi amor.<\/p>\n<p>Los besos que en un principio son de un cari&ntilde;o infinito, donde las caricias de nuestras manos abraz&aacute;ndonos demuestran el amor que nos tenemos, la pasi&oacute;n que mostramos en el espejo donde minutos antes me miraba vestida de blanco, vestida con mi traje de novia y que ahora me veo rodeada con tus brazos, tus manos suben y bajan por encima de mi vestido acariciando mis pechos que con mi respiraci&oacute;n tan acelerada parecen que quieren ser libres, que quieren sentir tu piel sobre ellos. Pero esos mismos besos y abrazos con cari&ntilde;o se tornan en pasionales, sacan de nosotros la lujuria durante tanto tiempo atrapada en nuestro interior y paso a paso me vas acercando a la pared hasta que mi espalda topa con ella, ya no hay suavidad en nuestras acciones solo pasi&oacute;n y la lujuria de estar una vez m&aacute;s juntos, siento tu cuerpo pegado al m&iacute;o, tu traje y mi vestido hacen el amor a la vez que mis labios se llenan de los tuyos, que mi cuello sea el experimento de tus besos haci&eacute;ndome vibrar, haciendo que mis jadeos se aceleren y que desee m&aacute;s. En esos momentos doy presa de tus besos que han inundado de amor mi vagina, siento como las bragas blancas de seda se humedecen y el olor debajo de mi vestido entre mis muslos empieza a escapar y alimentarnos con &eacute;l.<\/p>\n<p>Tu pelvis empuja mi vestido y sintiendo como mi sexo reconoce la dureza de tu pene por debajo de tu traje y por fin, por fin tus manos levantan mi vestido de novia, por fin siento en mi piel tus carias, tus manos han subido a la vez mi vestido dejando ver al espejo la mancha que mis bragas te den una idea de lo que deseo, tus dedos acarician el interior de mis muslos y al final tu mano se desliza hacia arriba y con la palma abierta aprietas mi vulva, puedo notar tu dedo coraz&oacute;n en la zona m&aacute;s mojada de mis bragas, puedo notar como me aprietas con la palma de tu mano y como tu dedo hace que la tela de mi braga de meta en mi vagina.<\/p>\n<p>&mdash;Te deseo, te amo, sigue mi amor. &ndash;Por fin encontr&eacute; las palabras p&eacute;rdidas, quiz&aacute;s las que nunca deb&iacute; decir, pero las que deseaba decir.<\/p>\n<p>Tus dedos buscaron la goma de mi braga y empezaron a bajarla por mis muslos, mi vulva rasurada, ahora sent&iacute;a como tu mano la apretaba, pero esta vez s&iacute; pod&iacute;a sentir la piel de tus manos, esta vez s&iacute; pod&iacute;a sentir como tu dedo penetraba dentro de mi vagina y mis jadeos se convierten en gemidos, los cuales tengo que amortizar tap&aacute;ndose la boca con la mano que tengo rode&aacute;ndome el cuello. Por un momento he olvidado del d&iacute;a que es a pesar de mirarme en el espejo y verme vestida de blando aunque fuera con la falda recogida en tus manos y sigo sintiendo tus besos en mi cuello y veo como te bajas el pantal&oacute;n, como tu b&oacute;xer cae hasta los tobillos y tu pene erecto se cuela entre mis muslos, entre las piernas que te acabo de abrir una vez que mi braga haya ca&iacute;do al suelo y con una patadita peque&ntilde;a se ha metido un poco por debajo de la cama.<\/p>\n<p>Los gemidos empiezan a llenar la habitaci&oacute;n con el m&iacute;o que se puedan o&iacute;r en el jard&iacute;n donde mi familia r&iacute;e y espera el momento de marchar, la ventana abierta de par en par disipa el olor a sexo que se acumula, que nos rodea, pero que no puede evitar que un gemido alto se me escape cuando me penetras, cuando siento tu pene subir despacio por mi vagina aloj&aacute;ndose dentro de ella para quedarse all&iacute; mientras nos devoramos a besos, despacio empiezas a deslizarte dentro de m&iacute;, despacio empiezas hacer que mis gemidos redoblen el peligro de ser escuchados, te siento entrar cada vez m&aacute;s r&aacute;pido, cada vez m&aacute;s profundo, sujet&aacute;ndome uno de mis muslos en tus manos y apret&aacute;ndome con fuerza contra la pared, noto como mis paredes vaginales sufren el placer del roce tu pene, tan siquiera me he acordado de que ya no tomo anticonceptivo y que estamos piel contra piel en mi interior, sintiendo como mi vagina se contrae con tus carias en mi interior como una vez m&aacute;s me est&aacute;s volviendo loca y me haces volar, me haces llegas al &eacute;xtasis cuando tu pene me llena y se queda dentro de m&iacute; sin moverse, llegando hasta el cuello del &uacute;tero donde el placer que me das es inmenso con esos peque&ntilde;os empujones de tu pene que se siente presionado por mi vagina con cada gemido, con cada espasmo de mi vagina que no deja de fluir flujo envolvi&eacute;ndola por completo, haciendo que cada vez que la sacas y la metes penetre con tanta suavidad que a los dos nos est&aacute; llevando a un mundo de placer que tan siquiera sab&iacute;amos que exist&iacute;a.<\/p>\n<p>Los minutos van pasando inexorablemente, las manillas del reloj los van dejando caer as&iacute; como los gemidos que ya no disimulamos los dos, no s&eacute; qu&eacute; se puede o&iacute;r o no, quiz&aacute;s nada al estar en una segunda planta alejados de donde se juntaba mi familia, pero parec&iacute;a no importar a ninguno de los dos, mis manos ya no cubr&iacute;an mi boca y mi boca dejaba escapar peque&ntilde;os gritos que volaban libres por la habitaci&oacute;n y sal&iacute;an por la ventana. La espalda de mi vestido sigue acariciando la pared que junto con mi cuerpo sube y baja por ella al mismo tiempo que t&uacute; me penetras, los minutos van cayendo al igual que nuestra resistencia que se acerca a un maravilloso orgasmo, orgasmo que te regal&oacute; con mis gemidos en tu o&iacute;do segundos antes de sentir como tu semen llena mi vagina y siento que la vida se me va en esos momentos, algo extra&ntilde;o la verdad, despu&eacute;s de haber disfrutado contigo, despu&eacute;s de que me hayas hecho el mejor regalo que me pod&iacute;as hacer.<\/p>\n<p>Los dos hab&iacute;amos estallado en sendos orgasmos, nos segu&iacute;amos besando mientras tu pene segu&iacute;a dentro de mi inm&oacute;vil, la falda del vestido ca&iacute;a a los lados de mi cuerpo salvo por el centro donde todav&iacute;a estabas t&uacute;, pod&iacute;a sentirte todav&iacute;a, pod&iacute;a sentir como la erecci&oacute;n de tu pene no bajaba y notaba que poco a poco volv&iacute;as a penetrarme despacio muy despacio, tus manos en mis mejillas cogi&eacute;ndome la cara con cuidado para no quitarme el maquillaje, maquillaje que ya no s&eacute; si se parec&iacute;a en algo momentos antes de que entraras, nuestras leguas sedientas segu&iacute;an am&aacute;ndose al igual que tu pene que ya sub&iacute;a una vez m&aacute;s abriendo mi vagina impulsado por tus caderas, nuevamente los gemidos, nuevamente mi boca se abr&iacute;a y mis ojos se cerraban de placer al sentir entrar tu pene.<\/p>\n<p>Cansados de estar de pie, pensando m&aacute;s en mi vestido te apartaste y d&aacute;ndome la mano me llevaste hasta la alfombra blanca de pelo suave, sin decirme nada te acostaste boca arriba llev&aacute;ndome de la mano y sin soltarnos me sent&eacute; encima de ti apartando mi vestido, coloc&aacute;ndolo en c&iacute;rculo sobre nosotros con la peque&ntilde;a cola detr&aacute;s de m&iacute;, no busco tu pene, &eacute;l me encontr&oacute; a m&iacute;, simplemente sent&aacute;ndome sobre ti con unos peque&ntilde;os movimientos encontr&oacute; la entrada de mi vagina introduci&eacute;ndose dentro de m&iacute;, resbalando por una autopista que estaba lleno de nuestros fluidos, ayud&aacute;ndome de mis manos en tu pecho, empec&eacute; a subir y bajar, como si fuera una amazona, no exist&iacute;a ning&uacute;n lugar en el mundo donde quisiera estar m&aacute;s que all&iacute;, no hab&iacute;a nada m&aacute;s que quisiera hacer salvo estar contigo en esos momentos, no mi boda, no mi futuro marido me nublaban la mente, el mundo se hab&iacute;a paralizado, se hab&iacute;a evaporado el tiempo y tan solo t&uacute; y yo camin&aacute;bamos de la mano por un mundo abandonado, un mundo en los que nuestros gemidos eran la m&uacute;sica que compon&iacute;an nuestra historia.<\/p>\n<p>Sent&iacute;a como mi cuerpo empezaba a convulsionar nuevamente, como mi vientre empezaba arder y ese calor bajar internamente a mi vagina inund&aacute;ndose de flujo, un grito de placer al sentir tu pene tan dentro de m&iacute; hizo que me tumbara sobre ti, &uacute;nicamente tus besos tapando mi boca amortiguaron los gritos, te mord&iacute;a los labios de placer y como si fueras una locomotora, elevaste tu pelvis y empezaste a penetrarme con fuerza hasta que t&uacute; tambi&eacute;n soltaste los gritos de placer sobre m&iacute;, hasta que t&uacute; tambi&eacute;n como si fueras un volc&aacute;n expulsaras chorros de semen caliente en mi vagina.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a pocos minutos para arreglarme, para retocar el maquillaje y que no se notara que mi vestido hab&iacute;a sido secuestrado por las caricias de tus manos, no hab&iacute;a tiempo de lavarme, tampoco de buscar mis bragas que hab&iacute;an desaparecido, nerviosa, pero mucho m&aacute;s relajada me encontr&oacute; mi hermana cuando subi&oacute; a buscarme para irnos a la iglesia, t&uacute; hab&iacute;as desaparecido minutos antes, hab&iacute;as desaparecido sin decirme nada, tan solo nos dijimos un te quiero y un adi&oacute;s con la mirada durante todo el tiempo que estuvimos justos, salvo por los gemidos y peque&ntilde;os gritos de placer no dijimos nada, no hablamos solo nos amamos y ahora te hab&iacute;as ido sin decirme nada, si darme cuenta aprovechando que te di la espalda buscando mi braga, te hab&iacute;as despedido de todos y me esperabas junto a los dem&aacute;s invitados en la iglesia, nadie sabr&iacute;a m&aacute;s que t&uacute; y yo el gran regalo que me acababas de hacer, nadie m&aacute;s que yo sab&iacute;a que me iba a casar sin las bragas, con tu semen recorriendo el interior de mis muslos hasta topar con las medias, o quiz&aacute;s si, quiz&aacute;s t&uacute; tambi&eacute;n lo sab&iacute;as porque no parabas de meterte la mano en el bolsillo de la chaqueta, nunca lo supe, pero quiz&aacute;s entre tus manos estaban las bragas que no me puse, unas bragas mojadas con mi aroma, quiz&aacute;s tu &uacute;ltimo trofeo.<\/p>\n<p>Ya estaba todo hecho, todo dicho, me hab&iacute;a convertido en una mujer casada, en esposa, en compa&ntilde;era de un hombre que no le merec&iacute;a, en un hombre encantador y realmente enamorado de m&iacute;, los sentimientos eran contradictorios, estaba feliz de estar unida a &eacute;l, estaba enamorada de &eacute;l y, sin embargo, sab&iacute;a que lloraba por ti, te quer&iacute;a tanto que si en esa hora que estuvimos solos en mi habitaci&oacute;n, si me lo hubieras dicho con palabras quiz&aacute;s&hellip; quiz&aacute;s todo habr&iacute;a cambiado&hellip; yo&hellip; no lo s&eacute;.<\/p>\n<p>Me hiciste el amor, si es cierto, pero&hellip; pero&hellip; no me dijiste nada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 &mdash;&iexcl;S&iacute;, quiero! Aquellas dos palabras resonaron en la peque&ntilde;a iglesia donde nos &iacute;bamos a casar, aquella peque&ntilde;a iglesia de nuestro pueblo marinero, junto a la plaza donde qued&aacute;bamos siendo adolescentes con nuestros amigos, quien nos iba a decir a los dos que a&ntilde;os m&aacute;s tarde contraer&iacute;amos matrimonio, todav&iacute;a me acuerdo cuando me tirabas de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15911,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-35077","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35077","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15911"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35077"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35077\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35077"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35077"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35077"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}