{"id":35085,"date":"2022-06-04T22:00:00","date_gmt":"2022-06-04T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-06-04T22:00:00","modified_gmt":"2022-06-04T22:00:00","slug":"el-mal-se-disfraza-de-mujeres-sexys-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-mal-se-disfraza-de-mujeres-sexys-1\/","title":{"rendered":"El mal se disfraza de mujeres sexys (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"35085\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Sara y Anya adoraban ser unas zorras con los hombres. De hecho, aprovechaban cualquier oportunidad para serlo. Los fines de semana por la noche ambas se vest&iacute;an con sus outfits m&aacute;s provocativos, la mayor&iacute;a de ellos de cuero y se dirig&iacute;an a cualquier bar en busca de presas. Era la actividad favorita para ambas y no desaprovechaban ninguna oportunidad.<\/p>\n<p>Sara puso su mirada en el primer objetivo de la noche. Un hombre que portaba un anillo de casado pero que no ten&iacute;a a su mujer cerca. Empez&oacute; a provocarle con miradas, llevaba a&ntilde;os perfeccionando sus habilidades de seducci&oacute;n para que cualquier cayera ante ella.<\/p>\n<p>Normalmente ella dejaba que el hombre se acercara, le invitara a una copa y le conociera un poquito, para luego retirarse un momento al ba&ntilde;o y que Anya pudiera intervenir. Se sentaba donde antes hab&iacute;a estado su amiga, sin ni siquiera preguntar y le invitaba esta vez ella a el a una copa. Para luego empezar a interrogarle con preguntas como: &iquest;Le gusta a tu esposa follar? &iquest;Qui&eacute;n se corre antes de los dos? &iquest;Tienes alguna fantas&iacute;a que nunca te has atrevido a decirle?<\/p>\n<p>No se cortaba con ninguna pregunta y siempre consegu&iacute;a sus respuestas, haciendo que los hombres se calentar&aacute;n en el proceso. Sus grandes pechos ayudaban en este cometido. Cuando ya ten&iacute;a sus respuestas le ped&iacute;a al hombre su n&uacute;mero de tel&eacute;fono, al principio eran reticentes y preguntaban para que quer&iacute;a su numero. Entonces Anya se levantaba con una sonrisa y acercaba su pecho a la cara del chico. &ldquo;As&iacute; podr&eacute; visitarte cuando tu mujer no esta y follarte como nadie lo ha hecho nunca&rdquo;. Le daba un boli y dejaba que escribieran el n&uacute;mero sobre su pecho, nadie pod&iacute;a negarse ante tal oportunidad de tocar unos pechos perfectos.<\/p>\n<p>Ese era el momento en el que Sara volv&iacute;a a aperecer.<\/p>\n<p>Sara: &iquest;Que co&ntilde;o esta pasando?<\/p>\n<p>Anya: Este trozo de mierda quiere que me lo folle.<\/p>\n<p>El hombre en ese momento estaba confundido e incluso un poco asustado. Justo como le gustaba a las chicas. Ellas sonrieron la una a la otra, mientras el hombre se pon&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s tenso.<\/p>\n<p>Anya se encendi&oacute; un cigarro y miro con seriedad al hombre que ten&iacute;an frente a ellas.<\/p>\n<p>Anya: Mi amiga Sara y yo vamos a llamar ahora mismo a tu mujer y le vamos a decir lo bueno que eres en la cama. &iquest;Que te parece?<\/p>\n<p>El hombre entr&oacute; en p&aacute;nico ante la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Sara: Pero a&uacute;n puedes salvarte, haz lo que te digamos y podr&aacute;s volver a casa con tu mujer como si nada. Vamos a salir de aqu&iacute; cada una agarrada a un brazo tuyo &iquest;Entendido?<\/p>\n<p>Anya: &iexcl;Camina! &iexcl;YA!<\/p>\n<p>Sin atrasarse un segundo m&aacute;s, el hombre dej&oacute; que las mujeres vestidas de cuero le llevaran hacia fuera. Practicamente en un arresto sin opci&oacute;n a huir.<\/p>\n<p>Una vez fuera Anya empez&oacute; con su ritual agarr&oacute; las manos del hombre y le miro a los ojos.<\/p>\n<p>Anya: Creo que es importante para un hombre experimentar dolor y places a partes iguales. Voy a darte un poco de cada uno para ilustrarte.<\/p>\n<p>Sara us&oacute; un pa&ntilde;uelo que ten&iacute;a para atar las manos del hombre. A&uacute;n ten&iacute;a posibilidades de huir si se esforzaba en liberarse, pero la amenaza sobre el era lo suficientemente fuerte para que no se atreviera a hacer nada y se rindiera ante la mujer de cabellos rojizos de 1.60 que estaba tras el y la mujer de 1.67 que estaba frente a el, con un cabello dorado larguisimo.<\/p>\n<p>Anya: Te voy a dejar elegir. Puedes tener primero dolor o placer, tu eliges. Sea como sea esta noche tendr&aacute;s suficiente de los dos.<\/p>\n<p>El hombre pens&oacute; durante un segundo mientras Anya le dirig&iacute;a una mirada malvada. Ten&iacute;a frente a ella a un hamster corriendo en una jaula de la que no puede escapar.<\/p>\n<p>Tras unos segundos respondi&oacute;. Eligi&oacute; tener primero el dolor. Anya sonri&oacute; de manera a&uacute;n m&aacute;s perversa y se acerco a el, parec&iacute;a por un momento que iba a besarle, pero en cambio le di&oacute; un rodillazo en la ingle con todas sus fuerzas. Sus a&ntilde;os de experiencia en artes marciales se notaba en esos instantes. Ella adoraba estos momentos. &Eacute;l por su parte cay&oacute; al suelo del dolor.<\/p>\n<p>Sara y Anya empezaron a besarse de manera sensual mientras se arrodillaban cerca de el. Tal y como hab&iacute;a prometido, una vez pasado el dolor le dio placer un lento e intenso beso.<\/p>\n<p>Anya: Espero que hayas disfrutado, porque esto solo es el comienzo.<\/p>\n<p>Las dos chicas volvieron a casa tras dejar a aquel hombre all&iacute; tirado retorci&eacute;ndose de dolor, en cuanto llegaron Anya empez&oacute; a descontrolarse del calent&oacute;n que llevaba desde que dejaron a aquel hombre tirado en medio del garaje.<\/p>\n<p>Anya: Oye Sara, voy a disfrutar contigo hoy.<\/p>\n<p>Sara: &iquest;A que te ref&hellip;?<\/p>\n<p>Una bofetada tumb&oacute; a Sara sobre la cama.<\/p>\n<p>Anya: No te he dicho que hables, as&iacute; que calla esa boca de zorra.<\/p>\n<p>Sara mantuvo silencio, sab&iacute;a que cuando su amiga llegaba a comportarse as&iacute; no hab&iacute;a quien pudiera calmarla hasta que estuviera satisfecha. As&iacute; que simplemente se desnudo frente a su amiga, sab&iacute;a que era lo que Anya le gustaba que hicieran sus perras cuando estaba ella en frente y esa noche Sara no ser&iacute;a m&aacute;s que una perra de Anya.<\/p>\n<p>Se arrodill&oacute; ante ella abriendo la boca esperando a que su amiga pusiera su co&ntilde;o en ella. Y no tard&oacute; m&aacute;s de 5 segundos en ponerlo y agarrarle fuerte del pelo para que no se separara ni un centimetro de el. Pero para sorpresa de Sara en esa ocasi&oacute;n no se conformaba con que le comiera el co&ntilde;o, tambien empezo a mear en su boca haciendo que se tragara hasta la &uacute;ltima gota.<\/p>\n<p>Tras unos minutos de trabajo oral, Anya se corri&oacute; con fuertes gemidos.<\/p>\n<p>Anya: Has hecho un buen trabajo. Pensaba destrozarte con el nuevo strapon, pero lo reservaremos para que lo estrene nuestro amigo.<\/p>\n<p>Sara sinti&oacute; alivio, hab&iacute;an comprado un consolador de tama&ntilde;o descomunal y fabricado expresamente para destrozar el agujero en el que entrara. Al dia siguiente aquel hombre no podr&iacute;a ni caminar durante semanas.<\/p>\n<p>Si ten&eacute;is dudas, sugerencias o quer&eacute;is comunicaros conmigo para cualquier cosita aqu&iacute; ten&eacute;is mi correo: lunadominax@gmail.com.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Sara y Anya adoraban ser unas zorras con los hombres. De hecho, aprovechaban cualquier oportunidad para serlo. Los fines de semana por la noche ambas se vest&iacute;an con sus outfits m&aacute;s provocativos, la mayor&iacute;a de ellos de cuero y se dirig&iacute;an a cualquier bar en busca de presas. Era la actividad favorita para ambas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":21960,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"class_list":{"0":"post-35085","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-sadomaso"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35085","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21960"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35085"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35085\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35085"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35085"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35085"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}