{"id":35132,"date":"2022-06-08T22:00:00","date_gmt":"2022-06-08T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-06-08T22:00:00","modified_gmt":"2022-06-08T22:00:00","slug":"me-folle-a-mi-prima-bertha-en-la-comunion-de-su-hijo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/me-folle-a-mi-prima-bertha-en-la-comunion-de-su-hijo\/","title":{"rendered":"Me foll\u00e9 a mi prima Bertha, en la comuni\u00f3n de su hijo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"35132\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Llegar al banquete, previa invitaci&oacute;n, terminar follando con Bertha en la habitaci&oacute;n de al lado. Casi delante de todos sus invitados, sab&iacute;a que le atra&iacute;a pero no tanto, aquella tarde de comuni&oacute;n, ser&iacute;a una de las m&aacute;s raras, un poco surrealista. Era el fin de los besos y abrazos.<\/p>\n<p>Me llamo Diego, tengo cierta debilidad por mis primas, la verdad que ya me he follado a varias de ellas. La mayor&iacute;a de veces, son ellas las que con toda la tranquilidad del mundo me ped&iacute;an para follar, ya sea en alguna parte de la casa, la terraza de alg&uacute;n pariente, la camioneta de mis padres. En fin, el lugar casi siempre era lo de menos, importaba estar follando y haciendo algo &uacute;til en ese momento de placer.<\/p>\n<p>En m&aacute;s de una ocasi&oacute;n, hab&iacute;a tenido algunos encuentros con Bertha. Hasta aquel momento no hab&iacute;amos consumado el acto de poder follar, ya que gran parte del tiempo, est&aacute;bamos liados cada uno con su pareja. Pero siempre hab&iacute;a un tiempo para meternos mano, y mantener ese morbo encendido. Alg&uacute;n rinc&oacute;n casi escondido era suficiente, para poder besarnos o acariciarnos fren&eacute;ticamente los genitales. Lo cachonda que se pon&iacute;a cuando le met&iacute;a mis dedos por entre sus bragas, los efectos del alcohol siempre jugaban en nuestro favor.<\/p>\n<p>De mi prima s&eacute; que caso, vivi&oacute; un tiempo fuera del pa&iacute;s, su esposo es agente de aduanas y siempre estaban viajando. Al inicio todo era normal, ya que no ten&iacute;an hijos, eso hac&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil las escaladas en cualquier puerto. Pero ya con el pasar de los a&ntilde;os, ella se qued&oacute; embarazada y la cosa se puso dif&iacute;cil, el ni&ntilde;o se enfermaba mucho, debido a los constantes cambios de clima. Ellos decidieron asentarse nuevamente en su pa&iacute;s de origen, as&iacute; &eacute;l bebe podr&iacute;a recuperar su salud, yo para esos tiempos casi que no la ve&iacute;a. Me enteraba por mi madre, que les pasaba esas cosas, las reuniones de t&iacute;as es lo que tiene, todo se enteran y lo van contando por ah&iacute;.<\/p>\n<p>Bertha es una mujer de 1.65 m. Era de contextura delgada, pero ya despu&eacute;s del embarazo, le salieron unos enormes pechos, le creci&oacute; el culo de una manera exponencial. S&eacute; que solo tuvo un hijo. Hab&iacute;a ciertos cambios en su anatom&iacute;a, los cambios fueron para bien, ya que le dejo el cuerpo con muchas curvas. Pero hab&iacute;an pasado muchos a&ntilde;os desde aquella ultima vez, que nos escondimos casi borrachos en la habitaci&oacute;n de la plancha, estrechos en aquel peque&ntilde;o cuarto, tirando todo lo que molestaba a nuestro fogoso momento.<\/p>\n<p>Ella es de una piel blanca, una sonrisa brillante, dientes muy blancos, ya que por salud y est&eacute;tica siempre mantiene cuidada su dentadura, lo que dec&iacute;a l&iacute;neas arriba. Despu&eacute;s del nacimiento de su hijo, le quedo un curvado cuerpo, ten&iacute;a una cabellera pelirroja, siempre retocada. Las pocas veces que nos ve&iacute;amos, ella casi siempre pegada a su marido, ya no me hac&iacute;a caso, pues estar&iacute;a cambiando, ahora ya era una ama de casa. Acaso lo de jugar a los besitos conmigo, ya le estaba cansando.<\/p>\n<p>En el transcurso del tiempo, yo tambi&eacute;n me case, decid&iacute; centrarme en la vida, ya dejarme de historias. Eso de estar metiendo y sacando el pirulito, me estaba agotando. Yo recuerdo mucho las veces que nos ve&iacute;amos a escondidas, casi siempre tras la puerta del ba&ntilde;o, siempre termin&aacute;bamos enredados en esa puerta. Lo m&aacute;s que hab&iacute;a podido llegar con Bertha, era de comerle los pechos. Los ten&iacute;a tan duritos, redondos como dos toronjas, apetecibles para morder y lamer, lo mucho que disfrute en esas tetas hermosas.<\/p>\n<p>Aquella tarde de comuni&oacute;n, me vino bien para m&iacute;. Llevaba una temporada mala en mi matrimonio, est&aacute;bamos en problemas en nuestra relaci&oacute;n, felizmente que mi pareja no quiso acompa&ntilde;arme. Me dice que se sent&iacute;a cansada y m&aacute;s aun sabiendo quien era la madre del chico, es que ellas en una oportunidad, casi se l&iacute;an a golpes. Bertha se ir&iacute;a de la boca en tragos y le solt&oacute; toda la sopa a mi esposa, como mi esposa no es nada celosa, se le fue encima. Todo quedo en un episodio de copas de m&aacute;s, y solo algunos sab&iacute;an la verdadera raz&oacute;n.<\/p>\n<p>Bertha nos hab&iacute;a invitado a la comuni&oacute;n de su hijo, en un principio me anime mucho, en estas reuniones suele reunirse el grueso de la familia. Una buena comida y las bebidas que nunca dejan de faltar. Me vest&iacute; muy elegante para la ocasi&oacute;n, compre un bonito regalo, para el peque&ntilde;o de la casa. Como siempre asist&iacute; al banquete directamente, no me gustan mucho las ceremonias, ser&aacute; porque no soy muy cat&oacute;lico, pero bueno que eso no viene ahora al caso. Me dirig&iacute; hacia el banquete, que me quedaba muy cerca de casa.<\/p>\n<p>Estaba emocionado, en gran parte porque me encontrar&iacute;a con Bertha. Hac&iacute;a m&aacute;s de un a&ntilde;o, desde el &uacute;ltimo leng&uuml;etazo que nos dimos en mi coche, y mira que ya somos adultos, casi siempre lo dej&aacute;bamos para otro momento. Pues aquella ocasi&oacute;n buscar&iacute;a que por fin sucediese, el banquete seria en un recinto al aire libre, muchas &aacute;reas verdes y lo mejor era que hab&iacute;an mas salones de banquetes aquella tarde. Seguro algo se nos ocurrir&iacute;a a ambos, es que yo creo que entre los dos hab&iacute;a una deuda pendiente. Y ella tambi&eacute;n lo sab&iacute;a.<\/p>\n<p>Ya estando en el banquete, con las copas subiendo, una encima de otra, nuestras miradas empezaron a buscarse. Nuestros cuerpos buscaban la manera de frotarse, de sobarse, rozarse entre ambos, nuestras manos buscaban las partes &iacute;ntimas del otro, para tener donde dejar sus caricias. El vestido crema que llevaba, le transparentaba unas peque&ntilde;as bragas de color rojo. El calzoncito que se hab&iacute;a puesto, es que a m&aacute;s de uno lo hab&iacute;a puesto cachondo. Se notaba como su marido, todo el tiempo casi detr&aacute;s de ella, pegado a su culo. Una esposa celosa se llev&oacute; m&aacute;s pronto de lo normal a mi primo, es que no dej&aacute;bamos de comentar el pedazo de braga que llevaba Bertha.<\/p>\n<p>Alucinaba con tener esa braguita en mis manos, sac&aacute;rsela y met&eacute;rmela al bolsillo. Entradas las 23 horas, la gente iba abandonando el sal&oacute;n de recepciones. Hab&iacute;a mucho licor para aquel evento, eso m&aacute;s parec&iacute;a una boda que una comuni&oacute;n. Me fije que al lado del ba&ntilde;o de damas, hab&iacute;a unos decorados, hab&iacute;a una recepci&oacute;n que estaban terminando de decorar, para el d&iacute;a siguiente. Pase por ah&iacute; m&aacute;s de una vez, y ya estaban recogiendo las cosas para dejar eso listo.<\/p>\n<p>Pues ahora, era solo de esperar que caiga la presa, que asome la cabeza, hacia dentro de aquel sal&oacute;n. Todo estaba casi apagado, solo se reflejaba por las grandes l&aacute;mparas que alumbraban el verde jard&iacute;n, me situ&eacute; a un lado del ba&ntilde;o de damas para esperar a Bertha. Esperar convencerla de al menos besarnos como siempre logr&aacute;bamos hacer. Aquella vez fue algo m&aacute;s que eso, apenas la vi que se dirig&iacute;a, sola hacia el ba&ntilde;o, prepare mi estrategia. Saldr&iacute;a yo por el otro lado y la abordar&iacute;a casi en la puerta del ba&ntilde;o de damas. Ya la gente estaba muy ocupada, recordando cosas de hace muchos a&ntilde;os atr&aacute;s, que creo que nadie notaria por un momento nuestra ausencia.<\/p>\n<p>H&aacute;bilmente la aborde, la tome casi por sorpresa, no se imaginaba que la estar&iacute;a esperando a la entrada. Nos miramos y solo optamos por saludarnos, conversar sobre nuestras parejas, y es que ambos est&aacute;bamos pasando por una crisis matrimonial. Ella se hab&iacute;a percatado que dentro del ba&ntilde;o, estaba la t&iacute;a Felicita, una bocazas como pocas. Esta al salir de los servicios, se qued&oacute; d&aacute;ndonos algunos consejos sobre la paciencia y perseverancia en el matrimonio. Me desped&iacute; de aquellas mujeres, en mi af&aacute;n de despistar a la t&iacute;a, as&iacute; ten&iacute;a coartada por lo que fuese, Bertha aseguro que entrar&iacute;a al ba&ntilde;o, que la mayonesa no le hab&iacute;a sentado bien.<\/p>\n<p>Al terminar de despedirnos, note en su carita la angustia de que fuera cierto, pensaba que ser&iacute;a en serio que me iba de ah&iacute;. Cuando vi que la t&iacute;a Felicita hab&iacute;a entrado al sal&oacute;n que nos correspond&iacute;a, volv&iacute; r&aacute;pidamente al ba&ntilde;o para encontrar a Bertha. Estaba maquill&aacute;ndose la cara, retocando sus labios, acomodando su vestido, que tantas miradas lascivas hab&iacute;a logrado toda la noche. Nuestra primera reacci&oacute;n fue de abrazarnos y besarnos, nuestras lenguas se encontraban luego de un largo tiempo. Nuestras manos recorr&iacute;an nuestras agitadas figuras, nuestras caricias, hac&iacute;an olvidar todo el tiempo pasado.<\/p>\n<p>Me la lleve hacia el decorado que estaba al lado, estaba casi desierto, no hab&iacute;a nadie en ese recinto, era algo ventajoso. La oscuridad, nuestros cuerpos frot&aacute;ndose por encima de nuestras ropas, mis manos recorriendo su enorme culo. Mi cara metida en sus pechos, intentando desnudar esas tetas que tanto hab&iacute;an crecido, las ganas de besarnos y querer estar a solas eran ya demasiadas. El temor de que alguien pudiera fijarse de nuestras ausencias, no importaban ya para ese momento, est&aacute;bamos solos y frot&aacute;ndonos mutuamente. Sent&iacute;amos las pisadas de las mujeres acercarse al ba&ntilde;o, pero debido a que esta parte del reciento estaba oscura nadie asomar&iacute;a a mirar siquiera.<\/p>\n<p>Le levante el vestido para poder follarla, esta vez nos quitar&iacute;amos las ganas de terminar una cuenta pendiente, una cuenta que deb&iacute;amos saldar desde hace mucho. Encontramos un sof&aacute;, que era parte de la decoraci&oacute;n, en el cual dejamos caer nuestros cuerpos deseosos de estar uno dentro del otro. Nos dejamos llevar por la pasi&oacute;n acumulada de tanto tiempo, de tantas largas noches mir&aacute;ndonos de esquina a esquina, de tantas ganas de querer despertar uno al lado del otro. Me apoye en el sof&aacute;, iluminado por las sombras de la noche, toque por encima que no hubiera nada que pudiera hacernos da&ntilde;o, nada que pudiera interrumpir aquel momento.<\/p>\n<p>Me sent&oacute; sobre aquel sof&aacute;, me baj&oacute; los pantalones, hasta las rodillas, dejo salir mi pene. Ella hab&iacute;a tomado la iniciativa de ir m&aacute;s all&aacute; de lo acostumbrado, pasar aquel l&iacute;mite que siempre le pon&iacute;amos a estos encuentros. Al asomar su boca a mi pene, ella al saborear mi glande, al testear mis huevos, sab&iacute;amos que no dar&iacute;amos un paso atr&aacute;s, seguir&iacute;amos con esto y no dejar&iacute;amos que nada lo interrumpa. Est&aacute;bamos aqu&iacute; por lo mismo, los deseos de poder consumar nuestras ganas de follar, nuestras ganas de hacer lo que tanto hab&iacute;amos dejado pasar.<\/p>\n<p>Me succiono la verga de una manera calmada, fue una succionada, un tanto especial, hab&iacute;a prisa en salir quiz&aacute;s de aquel lugar, pero por ahora no. Me lamia la verga con mucho cari&ntilde;o, mucha paciencia, no hab&iacute;a prisa por hacer que me corriese. El momento aquel se hab&iacute;a pausado, era como si nada importase, como si todo lo dem&aacute;s, deb&iacute;a esperar a que terminemos de hacer, lo que hab&iacute;amos empezado. Todo podr&iacute;a esperar, ya nosotros hab&iacute;amos esperado mucho, ahora nos tocaba disfrutar de nuestro momento. Lo que deb&iacute;a de pasar, pasar&iacute;a en aquel momento, pero ya habr&iacute;a tiempo para eso, ahora solo importaban nuestras ganas de estar juntos.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; el vestido apretado, aquel vestido rosado que tanto hab&iacute;a deseado toda la tarde, ese vestido rosado fue de lo m&aacute;s pr&aacute;ctico, todo para arriba y ya estaba en bragas. Lo que disfrute, ver sus nalgas descubiertas, morder cada una de ellas, besar cada cachete. Pasar mi lengua por el medio de su culo, rosar la tela de su tanga, sentir erizar su piel, agacharla y que deje ante mis ojos, su almeja tapada con la poca tela de su braga. Saborear sus labios, sentir sus pinchos en mi boca, restregar mi lengua en aquellos labios jugosos, carnosos, palpitantes del deseo de querer ser pose&iacute;dos. Seguir siendo succionados por mi hambrienta boca.<\/p>\n<p>Sus manos apoyadas contra el respaldar del sof&aacute;, mis dedos corriendo hacia un lado, aquella diminuta tela de su dilatado co&ntilde;o. Mi verga hacia camino para penetrar ese interior h&uacute;medo y necesitado de mi gruesa presencia. Hacer contacto dentro de ella, sentir sus primeros gemidos de placer, sus gemidos de pasi&oacute;n ahogada. Contener aquellas caderas para que no se doblen de tanta excitaci&oacute;n, el vaiv&eacute;n de mis caderas, empujando hacia dentro. Casi como si quisiera tocar fondo, con mi verga erecta y seguro lubricando cada pared de su h&uacute;medo interior. Nuestras ganas iban en aumento, segu&iacute;amos disfrutando en aquel sof&aacute; tembloroso.<\/p>\n<p>Pensamos en sentarnos, yo debajo y ella quer&iacute;a colocarse sobre m&iacute;, guio su vagina chorreante hasta la punta de verga, para penetrarse el co&ntilde;o ella misma. Para acomodarse a mi tama&ntilde;o, a mi grosor, quer&iacute;a disfrutar las sentadas, sobre mi verga erecta. Acomodados en aquel estrecho sof&aacute;, mis manos solo pod&iacute;an acariciar sus grandes pechos, recorrer con mi lengua la suavidad de su piel. Sentir los poros de su piel levantarse, en cada beso que le daba en su espalda. Nuestros movimientos, apalancados en el sof&aacute;, eran m&aacute;s fuertes, hab&iacute;a m&aacute;s rotaci&oacute;n por parte de ella, sus caderas hac&iacute;an circunferencias en mi bajo vientre, sus alaridos de placer no cesaban.<\/p>\n<p>Correrse ella dos veces, dejando caer su gruesa figura contra mi pecho, sin intentar bajarse de donde se hab&iacute;a acoplado tan bien. Correrse y exhalar con gran deleite, haberse corrido de gusto, tener las piernas casi temblando, el vestido levantado hasta el abdomen, y estar satisfecha, de que a pesar de todo, haber disfrutado del momento. El movimiento de levantarse fue m&aacute;s intempestivo, m&aacute;s r&aacute;pido, no tuve una reacci&oacute;n para decir o hacer algo, ya estaba de pie y coloc&aacute;ndose en su sitio el vestido rosa, sab&iacute;a que disfruto del momento, hab&iacute;a gozado estar ah&iacute; sentada sobre m&iacute;. Ambos lo gozamos, lo disfrutamos.<\/p>\n<p>Recog&iacute; la braga roja que hab&iacute;amos dejado caer en el suelo, ser&iacute;a un peligro llev&aacute;rmela a casa, pero la conservar&iacute;a hasta devolverla a su due&ntilde;a original. Esta devoluci&oacute;n, ser&aacute; un buen motivo para volver a vernos, para poder encontrar un lugar, quiz&aacute;s menos incomodo, pero que en realidad no importaba. Ya hab&iacute;amos pasado la l&iacute;nea que tanto tiempo nos manten&iacute;a a raya. Ahora ser&iacute;a diferente, har&iacute;amos las cosas, con m&aacute;s morbo y mucho placer, el gusto de buscar otro rinc&oacute;n y gozar de nuestros cuerpos. Agotar esta pasi&oacute;n que siempre nos ha unido, Bertha con los a&ntilde;os se ha vuelto m&aacute;s fogosa, lleva un volc&aacute;n entre las piernas, deseo mucho disfrutar de aquella lava hirviente que deje salir para m&iacute;.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Llegar al banquete, previa invitaci&oacute;n, terminar follando con Bertha en la habitaci&oacute;n de al lado. 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