{"id":36241,"date":"2022-06-16T03:20:50","date_gmt":"2022-06-16T03:20:50","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-06-16T03:20:50","modified_gmt":"2022-06-16T03:20:50","slug":"la-primera-vez-con-raquel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-primera-vez-con-raquel\/","title":{"rendered":"La primera vez con Raquel"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"36241\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era un d&iacute;a caluroso de primavera, 28 C era algo anormal en el mes de mayo por eso Raquel vest&iacute;a algo ligero para estar c&oacute;moda al manejar. La se&ntilde;ora lleg&oacute; cerca de las 5pm luego de pasar un par de horas en el mec&aacute;nico. Estacion&oacute; frente al garaje porque previamente se hab&iacute;a acordado que, en las fechas dadas, ten&iacute;a que hacerlo de esta forma. Todo estaba claro de que en un espacio de 2 semanas su deseo se iba a cumplir, por supuesto ella ten&iacute;a que poner de su parte estar presentable y limpia.<\/p>\n<p>Un bochorno le dio la bienvenida a Raquel, el aire acondicionado parece que no estaba funcionado y la casa estaba muy caliente. Al notar esto, la se&ntilde;ora fue a ver el termostato y le sorprendi&oacute; ver que la temperatura dentro de la casa llegaba a 30 grados. Movi&oacute; los botones del aparato, pero no logr&oacute; solucionar el problema. Se le paso por la cabeza llamar a H&eacute;ctor, pero hab&iacute;an acordado estar en silencio, adem&aacute;s ya se iban a cumplir las dos semanas y paso por su mente que quiz&aacute;s &eacute;l ya se hab&iacute;a desanimado de estar con ella.<\/p>\n<p>De mala gana tiro la llave sobre la mesa, se quit&oacute; los zapatos y tomo las escaleras camino a la primera planta para revisar la caja de fusibles que quedaba arriba del sof&aacute;. De rodillas encima del mueble no alcanzaba a ver as&iacute; que no le quedaba otra que pararse doblando las rodillas para poder revisar cada fusible. Pasaron poco segundos de abrir la peque&ntilde;a puerta de metal cuando sinti&oacute; un jal&oacute;n que la derrumbo al sof&aacute; quedando boca abajo. Su coraz&oacute;n estaba a mil por hora, sus piernas pataleaban, pero la persona sentada sobre le imped&iacute;a zafarse con facilidad. Sus manos fueron sujetas en su espalda, ocasion&aacute;ndole un cierto dolor en las articulaciones. Raquel gritaba maldiciendo al sujeto, y casi en las l&aacute;grimas ped&iacute;a que la soltara.<\/p>\n<p>La adrenalina estaba pasando dej&aacute;ndola al borde del exhausto, de pronto escucho la voz de H&eacute;ctor pute&aacute;ndola y dici&eacute;ndole que hoy se la iba a coger. Sus manos fueron amarradas con unas mu&ntilde;equeras suaves atr&aacute;s de su espalda, Raquel solo pod&iacute;a ver el pie descalzo de captor ya que una mano presionaba su cabeza contra el coj&iacute;n del asiento limitando su visi&oacute;n. H&eacute;ctor no solamente la humillaba con las lisuras, pero tambi&eacute;n le manoseo el culo y la vagina por detr&aacute;s. Debieron haber pasado 2 minutos casi en silencio mientras sus tobillos eran tambi&eacute;n restringidos y unidos junto a sus manos con un gancho de metal. Agotada de pelear por su libertad, Raquel se qued&oacute; en esa posici&oacute;n nerviosa, sudorosa y sin decir la palabra que terminar&iacute;a con toda esta situaci&oacute;n. H&eacute;ctor se retir&oacute; moment&aacute;neamente para luego aparecer posicionando un temporizador que marcaban 5 minutos encima del mueble de la TV.<\/p>\n<p>Los minutos pasaban, el sudor empapaba su vestido de una pieza, la se&ntilde;ora no hab&iacute;a decido todav&iacute;a si detener toda acci&oacute;n futura. El timbre del reloj sone&ntilde;&oacute; se&ntilde;alando que los cinco minutos hab&iacute;an pasado, el muchacho acerc&oacute; a verse cara a cara con su v&iacute;ctima, esta no dijo nada. Sin mostrar ninguna expresi&oacute;n su captor se retir&oacute; al ba&ntilde;o el cual la puerta quedaba justo frente al sof&aacute; donde Raquel estaba tirada. El agua de la ducha se escuchaba por la puerta abierta. A pesar de estar atada, la se&ntilde;ora se sinti&oacute; aliviada de haberse ba&ntilde;ado antes de ir al mec&aacute;nico, pero de nada hab&iacute;a servido porque ahora estaba toda sudorosa. Su pelo negro y ondulado le tapa parcialmente su rostro pudiendo ver solo el cuerpo muy bien formado del atacante. Raquel qued&oacute; sorprendida de ver desnudo a Hector, &eacute;l siempre usaba ropa suelta y no se notaba lo bien formado que ten&iacute;a su cuerpo, en especial su pene que parec&iacute;a nos ser la gran cosa, pero ella no hab&iacute;a visto uno en mucho tiempo. &iquest;Quiz&aacute;s crecer&iacute;a m&aacute;s?<\/p>\n<p>El gancho que un&iacute;a las mu&ntilde;ecas y los tobillos fue liberado, as&iacute; como sus ataduras, pero no la de las manos. Raquel se sinti&oacute; liberada de poder estirar sus piernas otra vez, el alivio le duro poco porque de los pelos fue arrastrada por las escaleras. Sus rodillas eran demolidas entre cada escal&oacute;n al no poder mantenerse en pie por tener las piernas ahora si dormidas. Entre grito y grito pens&oacute; en tirarse al suelo, pero una mano en su culo y toc&aacute;ndole todo la empujaba para arriba.<\/p>\n<p>La casta&ntilde;a lleg&oacute; al final &uacute;ltimo escal&oacute;n donde su cuerpo no dio m&aacute;s y cay&oacute; al piso, sin piedad fue arrastrada hasta el pie de la cama donde su vestido rojo con flores azules fue despojado violentamente hasta quedarse en ropa interior. Agotada de luchar contra su voluntad. Raquel qued&oacute; tirada en el piso de madera viejo pero refrescante. Un jal&oacute;n de pelos la despert&oacute; del peque&ntilde;o sue&ntilde;o que pens&oacute; hab&iacute;a terminado, su sudoroso cuerpo sinti&oacute; r&aacute;fagas de aire frio haci&eacute;ndola suponer que el aire acondicionado estaba en funci&oacute;n. Se sorprendi&oacute; que sus manos est&eacute;n libres, pero al rehusarse de quitarse la ropa, fue llevada a la fuerza a la ducha en la cual fue lavada profundamente por una mano grosera que recorri&oacute; su cuerpo de forma brusca y penetrante. Solo falto que se comiera el jab&oacute;n.<\/p>\n<p>L&aacute;grimas quer&iacute;an salir desde sus ojos por haber sido tratada como un animal, a pesar de ser manoseada con el jab&oacute;n por todo su cuerpo, Raquel manten&iacute;a de cubrir sus senos y vagina lo mejor que pod&iacute;a. Ya en cama y con el cuerpo seco, la cincuentona miraba el techo de su cuarto mientras sus piernas y brazos eran sujetados por brazaletes dobles. Cada codo estaba sujetado a la altura de su rodilla, as&iacute; como sus mu&ntilde;ecas a sus tobillos. Sea la posici&oacute;n que tomase sus dos orificios estar&iacute;an al descubierto.<\/p>\n<p>H&eacute;ctor le limpi&oacute; los cabellos del rostro para luego apretarla los cachetes fuertemente con una mano haciendo de su boca un pico que beso delicadamente, pero con burla. La vieja estaba en medio de la cama y vio c&oacute;mo su captor, ahora totalmente desnudo, se sentaba sobre su pecho para reposar su semi-erecto pene sobre su cara. Raquel nunca hab&iacute;a chupado pinga antes, ni siquiera hab&iacute;a dados &ldquo;besitos&rdquo; a una. Su ex esposo fue una persona que solo ten&iacute;a sexo en pose misionera as&iacute; que todo este juego era extra&ntilde;o, por no decir grotesco para ella.<\/p>\n<p>Sus mejillas estaban poni&eacute;ndose rojas tras recibir cachetazos por no abrir el hocico y recibir verga. Perdi&oacute; la cuenta en la numero seis, pero no cedi&oacute; a pesar de gustarle el olor a hombre que hace a&ntilde;os no hab&iacute;a experimentado. El dolor de los golpes le comenz&oacute; a gustar, incluso hacerse la dif&iacute;cil le fascin&oacute;. Un grito de &ldquo;MIERDAAA!!!&rdquo; Sucumbi&oacute; los cuatros paredes del dormitorio, d&aacute;ndole la idea que esta vieja si era expresiva y no como Silvia que era callada al tener sexo. Raquel maldijo a su hombre diciendo rayos y centellas porque el dolor de que sent&iacute;a en sus pezones eras incre&iacute;bles. Raquel buscaba escapara de las manos de H&eacute;ctor, pero no pudo y entre l&aacute;grimas todav&iacute;a segu&iacute;a rehus&aacute;ndose a abrir la boca. Todo cambio cuando sus grandes tetas fueron bofeteadas mientras lo ten&iacute;a sentado en su vientre con sus bolas en su ombligo. Un intenso dolor invad&iacute;a su cuerpo que la dejaba agotada, sus tetas se mov&iacute;an como globos de agua cuando son agarrados de la boquilla. Quiz&aacute;s ya no los ten&iacute;a bien duros, pero era un rasgo que Raquel se sent&iacute;a orgullosa al verse en el espejo. Curiosamente la vieja sinti&oacute; como sus pechos estaban poni&eacute;ndose duros de la golpiza y viendo que sus suplicas que terminaran eran en vano no le qued&oacute; otra que abrir la boca. No hubo necesidad de pedirle que saque la lengua porque en las porno que hab&iacute;a visto, as&iacute; la mujer lo hac&iacute;a para recibir el miembro del negro Mandingo, un nombre que siempre la hac&iacute;a sonrojar.<\/p>\n<p>Su lengua circulaba los huevos depilados de Hector, su piel era suave, un poco pegajosa y todav&iacute;a con sabor al jab&oacute;n de avena con que le gustaba ba&ntilde;arse. Con los ojos cerrados se turnaba en saborear cada test&iacute;culo, Raquel pens&oacute; que iba ser peor tener un pene sobre la boca hasta comenz&oacute; a disfrutar la chupada que estaba dando. Un fuerte golpe en la nariz y frente le hizo abrir los ojos sorprendi&eacute;ndose de ver tal pedazo de carne entre sus ojos. Era casi del tama&ntilde;o de los consoladores que vio en una tienda para adultos que visito en momentos de soledad, pero era m&aacute;s gordo el de su joven captor y duro como una roca. Cerro moment&aacute;neamente los ojos para seguir lamiendo, un &ldquo;Abre los ojos perra&rdquo; acompa&ntilde;ada con una leve cachetada la hizo volver a la realidad. Para poder mantener el peso de su joven amante, Raquel ten&iacute;a que tener bien abiertas las piernas haciendo sentir un rico aire por sus ambos orificios.<\/p>\n<p>Nerviosamente abri&oacute; la boca y saco la lengua, era el momento de la verdad. Por primera vez iba a mamar y la expectativa de saber que sabor tendr&iacute;a era excitante, aterrador y pecaminoso de acuerdo a su madre. H&eacute;ctor todav&iacute;a manten&iacute;a su prepucio intacto, al entrar a su boca le causo cierto asco por la textura que sinti&oacute;. Las correas que ataban sus extremidades hac&iacute;an dif&iacute;cil posicionar el dominante pene de H&eacute;ctor sobre el rostro de su v&iacute;ctima as&iacute; que fueron reposicionadas sujetando separadamente ambos tobillos y mu&ntilde;ecas de la v&iacute;ctima.<\/p>\n<p>Una breve y leve mordida de labio se observ&oacute; en el rostro de H&eacute;ctor, por fin era de destrozarle la cara a la vieja que lo rechazo a&ntilde;os atr&aacute;s. Ya no era la de cuerpo delgado y tetas duras pero esa cara de mejillas infladas, de nariz ancha, tez blanca y cabello casta&ntilde;o y ondulado eran irresistibles de no abusar. Introdujo ambas manos entre los cabellos ondulados de Raquel para que no se escape, mientras esta ve&iacute;a como su glande sal&iacute;a de su escondite con direcci&oacute;n a su boca. &ldquo;HOY CHUPAS&rdquo; dijo H&eacute;ctor introduciendo lentamente su miembro en la boca de dientes perfectos.<\/p>\n<p>Raquel solo atinaba a chupar verga como si fuera un chupet&iacute;n de caramelo, al comienzo el sabor le fue extra&ntilde;o incluso repugnante pero poco a poco comprendi&oacute; el origen del olor a hombre. Por momentos recibi&oacute; una cachetada por no saber c&oacute;mo &ldquo;ocultar&rdquo; sus dientes al momento de mamar. Aparte de apretar los labios y mover la cabeza arriba y abajo, ella no sab&iacute;a m&aacute;s que hacer, sus manos estaban restringidas as&iacute; que no pod&iacute;a repetir las acciones que vio en algunas pel&iacute;culas porno. Aburrido de estar en esas, su captor le orden&oacute; abrir bien la boca y sacar la lengua mientras sujetaba sus manos atadas contra el colch&oacute;n de la cama. Escalofr&iacute;os invadieron su cuerpo por lo que pudiera pasar despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Las rodillas de Hector estaban sobre sus hombros, el juego se hab&iacute;a acabado y era hora de averiguar si todav&iacute;a Raquel le parec&iacute;a la violaci&oacute;n una cosa f&aacute;cil de olvidar. Raquel descubri&oacute; que ten&iacute;a un reflejo nauseoso muy fino, estuvo muchas veces a punto de vomitar. Se ahogaba en cada metida y sacada produciendo mucha baba y moco que chorreaba fuera de su boca. Su cara fue violentada en cada empuje, Raquel sufr&iacute;a mucho con las metidas profundas, sent&iacute;a que se ahoga con su propio vomito que parec&iacute;a venir inevitablemente. Los colores del poco maquillaje que usaba se estaba diluyendo por todo su rostro, su delineador la hac&iacute;a lucir como una bruja de grandes ojeras. Sin piedad su boca era estirada al m&aacute;ximo para recibir el grueso pene de su amante, comenz&oacute; a llorar de la impotencia de no poder escapar. Cachetadas venian e iban por levantar su vientre tratando de huir del abuso, pero siempre estaba dispuesta abrir la boca cuando ten&iacute;a la verga enfrente suyo. La se&ntilde;ora estaba irreconocible completamente cubierta de su blanca saliva.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a escape, la verga sigui&oacute; embistiendo d&aacute;ndole solo algunas pausas cuando ella se quedaba sin aire. Agotada, sin aliento, Raquel solo atinaba a botar la baba acumulada por momentos como si fuera un riachuelo amarillento. La visi&oacute;n ya la hab&iacute;a perdido, su &uacute;nico reflejo era abrir la boca y recibir golpe que su joven le daba con su verga, humill&aacute;ndola con cada &lsquo;swing&rdquo; sobre su rostro. Todo termin&oacute; cuando a la fuerza Hector introdujo sus dos test&iacute;culos en su boca, Raquel no sab&iacute;a cu&aacute;nto tiempo hab&iacute;a pasado, no pod&iacute;a hablar y solo tos&iacute;a para poder liberarse de todo lo pegajoso que inundaba su garganta. Su amante no hab&iacute;a eyaculado todav&iacute;a.<\/p>\n<p>Agotada se sorprendi&oacute; de que sus brazos y piernas fueron puestas en la posici&oacute;n inicial, donde su vagina y ano quedaban expuestos y abiertos para f&aacute;cilmente ser penetrada. Hector no limpio el rostro de Raquel como lo hizo con Silvia la primera vez que la trato as&iacute;, Raquel estaba perdida en su cansancio y en un mundo de casi silencio porque sus o&iacute;dios llenos de fluido no la dejaban escuchar. H&eacute;ctor se mov&iacute;a con rapidez dentro de la habitaci&oacute;n para preparar la siguiente fase del abuso. Raquel fue arrastrada encima de la misma cama para tomar una posici&oacute;n lateral y as&iacute; verla completamente por la puerta de la habitaci&oacute;n. Sin todav&iacute;a ver bien ni menos escuchar, su vagina ya estaba h&uacute;meda por adivinar lo que se ven&iacute;a.<\/p>\n<p>Estaba apretada y arrecha por no haber tenido sexo en casi 20 a&ntilde;os, se hab&iacute;a masturbado estimulando su cl&iacute;toris, pero nunca se hab&iacute;a metido algo. &ldquo;MI MADRE&rdquo; dijo cuando el joven ya estaba dentro de ella por primera vez, sus gritos eran como de una mula que f&aacute;cilmente se escuchaban en toda la casa. La cama saltaba en cada embestida que la desgarraba por dentro. Lisuras sal&iacute;an de la boca de la se&ntilde;ora jam&aacute;s escuchadas por nadie, ni de su propia hija cuando la resondraba. H&eacute;ctor no era un toro, pero estaba bombeando a la vieja duramente concentr&aacute;ndose que toda su verga entre hasta el fondo en cada empuje. La excitaci&oacute;n de Hector no ven&iacute;a por la sensaci&oacute;n en su pene al cogerse a la vieja sino por la c&oacute;lera que le ten&iacute;a por haberlo rechazado en el pasado, quer&iacute;a humillarla, dominarla y que se convierta en otro objeto sexual.<\/p>\n<p>Raquel recibi&oacute; cada empuje como pod&iacute;a, se hab&iacute;a convertido en un animal al expresar su excitaci&oacute;n haciendo ruidos profundos como si la estuviesen torturando. Su vagina se llenaba de blanco expresando as&iacute; tambi&eacute;n sus orgasmos ven&iacute;an uno tras otro. El cerrar de una puerta se hab&iacute;a escuchado hace unos minutos, pero la madre no lo hab&iacute;a notado. Hector s&iacute;. Era su tercer orgasmo el que le produzco temblar de placer y ponerse de costado para descansar unos segundos hasta que pase el temblor. No paso mucho tiempo que ambos retomaran la acci&oacute;n, esta vez el ritmo aumento y el nombre de &ldquo;HECTOR!!!&rdquo; retumbaba las paredes de la casa.<\/p>\n<p>Parada bajo marco de la puerta estaba Karla, ella hab&iacute;a sido testigo por 5 minutos del concierto que su mam&aacute; hab&iacute;a dado. No se atrevi&oacute; a mirar al dormitorio hasta que escucho el nombre de Hector y ver c&oacute;mo era follada de forma brusca. Estaba en shock de ver a su mam&aacute; amarrada como una perra y gimiendo de placer. Karla siempre pens&oacute; que su mama sent&iacute;a algo por &eacute;l, incluso Karla tambi&eacute;n porque H&eacute;ctor estuvo presente cuando ella crec&iacute;a y le causaba curiosidad que siempre tenga una apariencia juvenil. El rostro de su mami estaba sellado de una capa semis trasparente, la hija no pod&iacute;a creer que esa persona era la madre. La que le prohib&iacute;a salir con amigos durante su adolescencia y que siempre pon&iacute;a como mal ejemplo a una amiga de su infancia que paraba en fiestas y con novios nuevos a cada rato.<\/p>\n<p>Las piernas de la chiquilla de 20 a&ntilde;os se torcieron cuando H&eacute;ctor voltio a mirarla sin cambiar el ritmo de la penetraci&oacute;n. El la hab&iacute;a escuchado llegar y su excitaci&oacute;n era que Karla vea su madre ser follada. H&eacute;ctor no le quitaba la mirada mientras rebotaba en la vagina de Raquel, sus huevos hac&iacute;an sonidos como cachetadas contra la entrepierna de la vieja. Karla quiso salir corriendo, pero no sacaba la mirada de los ojos del amante de su mama. Sus propias hormonas y curiosidad la traicionaban admirando el cuerpo atl&eacute;tico de H&eacute;ctor que le llevaba casi 20 a&ntilde;os de diferencia. Le pareci&oacute; ir&oacute;nico que en ese cuarto hab&iacute;an 3 diferentes generaciones, 19 a&ntilde;os aparte entre cada una, que secretamente se deseaban entre s&iacute;.<\/p>\n<p>Las tetas de la madre de desplazaban con cada mete y saca, mientras ella gem&iacute;a ferozmente como una foca provocando una sonrisa malvada en H&eacute;ctor. El grito de &ldquo;OH HECTOR&rdquo; la dejaba sin aliento entre cada jadeo, su amante la ten&iacute;a agarrada por los senos apachurr&aacute;ndolos y torci&eacute;ndolos de forma brusca. Una almohada fue puesta encima de la cara de Raquel, humill&aacute;ndola m&aacute;s y haciendo realidad el dicho entre adolescentes que: &ldquo;A esa fea uno se la coge tap&aacute;ndole la cara con la almohada&rdquo;. H&eacute;ctor estaba por venirse, Raquel comenz&oacute; a temblar y Karla incrustaba sus u&ntilde;as en el marco de la puerta en la cual estaba apoyada evitando desmayarse.<\/p>\n<p>La vieja tuvo su cuarto orgasmo tembloroso el cual H&eacute;ctor aprovecho para ponerla de costado mirando hacia Karla para cucharearla. La muchachita observo como el rostro de su correcta madre se sacud&iacute;a con cada arremetida, H&eacute;ctor comenz&oacute; a gemir indicando que pronto se vendr&iacute;a, pero trababa de no desaprovechar oportunidad para humillar a su vieja amante. Raquel chupaba los dedos de su mano izquierda como una loca durante la parte final, la mano trataba de entrar los mas profundo en su boca originando otra vez la secreci&oacute;n nasal y lagrimal. Ambos estaban ya agotados y no tardaron en venirse.<\/p>\n<p>Semen escurr&iacute;a desde la chucha peluda de Raquel mientras H&eacute;ctor recuperaba aliento escondido en los cabellos ondulados de esta. Al levantar la mirada, la muchacha ya no estaba en la puerta, cosa que no import&oacute; porque el trabajo estaba hecho. Con el miembro todav&iacute;a semi-erecto, fue a preparar la tina para ba&ntilde;arse. En el s&oacute;tano Karla escuch&oacute; el llanto de su mama que a poco tiempo se convirti&oacute; en carcajadas. Al principio la mam&aacute; sinti&oacute; que hab&iacute;a cometido uno de los peores errores de su vida al tener sexo con H&eacute;ctor, pero el sentirse mujer otra vez despu&eacute;s de mucho tiempo fue m&aacute;s fuerte que su consciencia.<\/p>\n<p>Las carcajadas no eran de felicidad sino de revancha contra su ex, contra el tiempo perdido y sus propias inhibiciones. H&eacute;ctor la trat&oacute; mal&iacute;simo, m&aacute;s de lo que ella se hab&iacute;a imaginado, pero la ansiedad aumento cuando camino a la tina su amante le susurro que esto solo era el comienzo.<\/p>\n<p>Karla se acerc&oacute; t&iacute;midamente y a escondidas mientras los amantes estaban dentro del agua y vio como gentilmente su madre era enjabonada por H&eacute;ctor. Alcanz&oacute; a escuchar a H&eacute;ctor prometer que la pr&oacute;xima le iba ir &ldquo;mejor&rdquo; o quiz&aacute;s &ldquo;peor&rdquo;, el cual causo una sonrisa en la cara de su madre. Volteando hacia la direcci&oacute;n de Karla, H&eacute;ctor le dijo en voz alta que le iba avisar para la pr&oacute;xima cita.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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