{"id":36287,"date":"2022-06-21T22:00:00","date_gmt":"2022-06-21T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-06-21T22:00:00","modified_gmt":"2022-06-21T22:00:00","slug":"provocando-a-dos-hermanitas-traviesas-2-espiando","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/provocando-a-dos-hermanitas-traviesas-2-espiando\/","title":{"rendered":"Provocando a dos hermanitas traviesas (2): Espiando"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"36287\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Recomiendo leer antes la primera parte del relato (dejo el link al final de este relato).<\/p>\n<p>Hasta donde le alcanzaba la memoria, Judith siempre tuvo complejo de inferioridad con Sara. No s&oacute;lo se trataba de que su hermana mayor fuera mejor estudiante, tuviera m&aacute;s amigos y un &eacute;xito arrollador entre los chicos, sino que adem&aacute;s envidiaba (y en secreto admiraba) ese cuerpo tan voluptuoso que ten&iacute;a: esa melena y sus ojazos verdes, esas tetas tan generosas, que hac&iacute;an babear all&aacute; por donde pasaba, y ese culazo carnoso y blandito, que daba ganas de agarrar incluso a ella.<\/p>\n<p>No es que Judith estuviera mal ni mucho menos. Luc&iacute;a una hermosa melena rizada de color casta&ntilde;o, con mechas rubias en las puntas, ojos color miel a juego con su peinado y un rostro agraciado que completaba una sonrisa de no haber roto un plato.<\/p>\n<p>Tampoco ten&iacute;a nada que envidiarle en cuanto a la delantera. Cierto es que sus tetas eran m&aacute;s peque&ntilde;as que las de Sara, pero aun as&iacute; ten&iacute;an un tama&ntilde;o considerable y estaban incluso m&aacute;s enhiestas que las de su hermana. Y aunque ten&iacute;a menos culazo, gracias a su afici&oacute;n al fitness lo ten&iacute;a m&aacute;s duro y redondito que el de ella.<\/p>\n<p>Judith no se daba cuenta de todos estos detalles y le costaba admitir que, en secreto, anhelaba tener unas tetas como las de su hermana (o quiz&aacute;s precisamente las de la misma Sara) para jugar con ellas y hacer travesuras, igual que con su culo.<\/p>\n<p>Hac&iacute;a poco que se hab&iacute;a mudado con ella al piso de estudiantes, que sus padres alquilaron para tal fin en la capital de provincia, por motivos acad&eacute;micos. Su familia proced&iacute;a de un pueblo valenciano demasiado lejos de la ciudad, por lo que no era pr&aacute;ctico tomar el autob&uacute;s o el tren dos veces al d&iacute;a, ida y vuelta, para acudir a las clases universitarias.<\/p>\n<p>Y aunque la convivencia no era en absoluto problem&aacute;tica, justo al contrario, Judith s&iacute; que hab&iacute;a empezado a notar ciertos cambios en Sara que no sab&iacute;a c&oacute;mo procesar.<\/p>\n<p>Su hermana iba m&aacute;s ligera de ropa que de costumbre, incluso cuando todav&iacute;a hac&iacute;a algo de fr&iacute;o, aprovechando la libertad de vivir lejos del yugo familiar. Su familia tampoco es que fuera excesivamente estricta, pero Sara aprovechaba la ausencia de sus padres para lucir camisetas holgadas peligrosamente cortas y escotadas, o simplemente pasearse por el piso en ropa interior o lencer&iacute;a.<\/p>\n<p>A&uacute;n recordaba cierta conversaci&oacute;n semanas atr&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;T&iacute;aaa, que tienes las largas puestas! &ndash; le dijo<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Eh? &ndash; la mir&oacute; Sara sin entender<\/p>\n<p>&#8211; Que vas marcando todo&hellip; &iexcl;en la camiseta!<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ahhh! Jajaja. Es que a&uacute;n hace un poco de fr&iacute;o&hellip; &iexcl;menos mal que se acerca el veranito! &ndash; celebr&oacute; Sara<\/p>\n<p>&#8211; T&iacute;a, pues t&aacute;pate un poco hasta que haga m&aacute;s calor&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Es que me gusta ir as&iacute; de suelta y c&oacute;moda por casa, aprovechando que los papis no est&aacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; No, si ya me doy cuenta&hellip; yo lo digo no te vayas a resfriar. &ndash; respondi&oacute; Judith a rega&ntilde;adientes<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Naaah, estoy bien as&iacute;! Ya sabes lo c&oacute;modo que es no llevar nada debajo&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;C&oacute;mo que nada? &ndash; Judith la mir&oacute; sorprendida<\/p>\n<p>&#8211; Nada de nada&hellip; &#8211; dijo Sara sugerente mientras se sub&iacute;a la camiseta para dar una visi&oacute;n fugaz del sexo depilado a su hermana<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Alaaaaa, pero ser&aacute;s guarra t&iacute;a! &ndash; dijo Judith avergonzada, mientras se tapaba la boca aguantando una risa nerviosa<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; pasa? Me gusta llevarlo fresquito y al aire, ahora que podemos.<\/p>\n<p>&#8211; Ya veo, ya&hellip; &#8211; y vaya si vio, Judith no pudo apartar la mirada mientras Sara se alejaba por el pasillo meneando su apetitoso culo<\/p>\n<p>Y es que Judith se quedaba embobada viendo perderse el hilo del tanga entre los generosos gl&uacute;teos de su hermana, en caso de que llevara uno puesto ya que sino Sara le daba una vista privilegiada de su sensual culo desnudo. Tambi&eacute;n se quedaba mirando las tetas de su hermana cada vez que &eacute;sta no la miraba, deleit&aacute;ndose en cada detalle. Y es que Judith nunca se hab&iacute;a fijado especialmente en las chicas&hellip; pero eso estaba a punto de cambiar.<\/p>\n<p>Un par de semanas despu&eacute;s, Judith toc&oacute; suavemente a la puerta de su dormitorio, a&uacute;n era temprano, pero tanto ella como su hermana deb&iacute;an prepararse y desayunar para ir a clase, se acercaban los ex&aacute;menes finales. Estaba acostumbrada a despertar a su hermana, pero esta vez Sara no respondi&oacute;.<\/p>\n<p>Tom&oacute; el pomo de la puerta, la abri&oacute; lentamente y justo iba a llamarla otra vez cuando descubri&oacute; que Sara estaba completamente desnuda en la cama. Se acerc&oacute; varios pasos, sin hacer ruido, y comprob&oacute; que sus pezones estaban duros&hellip; tal vez por la brisa que se colaba por la ventana.<\/p>\n<p>Pero lo que m&aacute;s atrajo su mirada fue el sexo de Sara, sin un solo vello. Se subi&oacute; a los pies de la cama muy lentamente con cuidado de no hacer ning&uacute;n movimiento brusco, y se acerc&oacute; para contemplar de cerca, por primera vez, la rajita y los labios de su hermana&hellip; a apenas dos palmos de ella.<\/p>\n<p>Lo mir&oacute; con intensidad y de repente le dio mucha hambre, le dieron much&iacute;simas ganas de com&eacute;rselo&hellip; se imagin&oacute; a s&iacute; misma acercando la boca y hundiendo la lengua en su co&ntilde;ito, deslizarla arriba y abajo, provocar que su hermana despertara mientras se lo com&iacute;a&hellip; y sentir c&oacute;mo Sara enredaba las manos en su nuca mientras se lo daba de comer ya despierta, susurrando su nombre: &ldquo;Judith, Judith, qu&eacute; me haces&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>Mientras no dejaba de pensar en eso, Judith acerc&oacute; su boca a apenas unos cent&iacute;metros del co&ntilde;ito de su hermana, ya casi ten&iacute;a decidido hacerlo y sac&oacute; la lengua para recorrer los cent&iacute;metros finales y hundir su boca en tan deseada gruta. Pero justo cuando estaba a punto de deslizar la punta de la lengua entre sus labios, Sara se removi&oacute; en sue&ntilde;os.<\/p>\n<p>Judith se asust&oacute; y se arrepinti&oacute; en el &uacute;ltimo instante, recorri&oacute; de puntillas el trecho que quedaba hasta la puerta y la cerr&oacute; suavemente sin hacer ning&uacute;n ruido. Trat&oacute; de recuperar la compostura y una vez se calm&oacute;, llam&oacute; m&aacute;s fuerte a la puerta para esta vez s&iacute; despertar a su hermana.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Gordaaa, despierta que vamos a llegar tarde! &ndash; la llam&oacute; cari&ntilde;osamente<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Hmmfff, ya voooy! &ndash; escuch&oacute; que dec&iacute;a Sara mientras se desperezaba<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Voy preparando el desayuno? &ndash; pregunt&oacute; a su vez Judith<\/p>\n<p>&#8211; No, yo me encargo del desayuno. &iexcl;T&uacute; vete duchando que luego te tardas media hora! &ndash; refunfu&ntilde;&oacute; Sara<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Est&aacute; bien, buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p>Judith fue r&aacute;pidamente a la ducha, y aprovechando que su hermana estaba preparando el desayuno, coloc&oacute; la manguera del agua justo en el co&ntilde;ito, entre sus labios, y no pudo dejar de pensar en Sara acompa&ntilde;&aacute;ndola en la ducha de rodillas, d&aacute;ndoselo de comer y acabando en su boca, mientras le temblaban las piernas.<\/p>\n<p>Tras ese incidente todo fue con normalidad, hasta que Judith not&oacute; algo nuevo: desde hace apenas un par de d&iacute;as, Sara sonre&iacute;a m&aacute;s que de costumbre, y cada vez que le preguntaba &eacute;sta le devolv&iacute;a miradas evasivas y respuestas enigm&aacute;ticas.<\/p>\n<p>As&iacute; que Judith urdi&oacute; un plan para descubrir a qu&eacute; se deb&iacute;an tantas sonrisas, y qu&eacute; es lo que hac&iacute;a Sara &uacute;ltimamente, tantas horas encerrada en su habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Gorda, hoy no me esperes para cenar que voy a llegar muy tarde. Me voy a quedar estudiando en casa de una amiga. &ndash; invent&oacute; ella<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ok! No hay problema, yo estar&eacute; con mis cosas. &ndash; dijo descuidadamente Sara<\/p>\n<p>&#8211; Cu&iacute;date mucho, nos vemos por la ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Chaooo! &ndash; se despidi&oacute; Sara mientras Judith cerraba la puerta del piso<\/p>\n<p>Una parte del plan s&iacute; era cierta, puesto que hab&iacute;a quedado con su amiga Mar&iacute;a para cenar y charlar un rato de sus vidas. No ten&iacute;a intenci&oacute;n alguna de quedarse estudiando, sino esperar el tiempo suficiente y regresar&hellip; solo que eso Sara no lo sab&iacute;a.<\/p>\n<p>Tras la cena y ponerse al d&iacute;a con Mar&iacute;a (decidi&oacute; no contarle de momento sobre las escenas de la cama y el ba&ntilde;o, le daba verg&uuml;enza confes&aacute;rselo) decidi&oacute; que ya hab&iacute;a esperado bastante y puso rumbo a su casa, que quedaba a pocas manzanas.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; al portal, tom&oacute; el ascensor y se descalz&oacute; antes de abrir la puerta, con aplomo meti&oacute; la llave en la cerradura y abri&oacute; la puerta muy lentamente, con cuidado de no hacer ning&uacute;n ruido. Dej&oacute; los zapatos justo en la entrada y cerr&oacute; tras de s&iacute; con el mismo sigilo que hab&iacute;a entrado.<\/p>\n<p>Judith se sent&iacute;a toda una esp&iacute;a y notaba c&oacute;mo la adrenalina del momento la impulsaba a avanzar lentamente por el pasillo. Lleg&oacute; a la habitaci&oacute;n de su hermana y descubri&oacute; con sorpresa que Sara se la hab&iacute;a dejado entreabierta, descuid&aacute;ndose al dar por sentado que estar&iacute;a sola en casa, dedujo.<\/p>\n<p>Empuj&oacute; suavemente la puerta, lo suficiente para asomar la cabeza, y aguz&oacute; el o&iacute;do para escuchar lo que Sara dec&iacute;a en esos momentos&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Y claro que los alcanzo. &iquest;Quieres que me los lleve a la boca? &ndash; susurr&oacute; Sara<\/p>\n<p>Judith sinti&oacute; un escalofr&iacute;o que le recorri&oacute; todo el cuerpo&hellip; y entendi&oacute; que su hermana estaba en llamada con alg&uacute;n chico, lo m&aacute;s probable. Se pregunt&oacute; si Sara se sentir&iacute;a atra&iacute;da tambi&eacute;n por las chicas, pero sus pensamientos fueron interrumpidos&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Ufff, te siento com&eacute;rmelas, siento tu lengua chup&aacute;ndomelas. No dejes de mimar mis pezones. &ndash; la escuch&oacute; responder<\/p>\n<p>Judith empez&oacute; a sentir calor y not&oacute; c&oacute;mo se humedec&iacute;a entre los muslos, sabiendo que su hermana lam&iacute;a sus pezones a escasos metros. Humedeci&oacute; los dedos con su saliva y tom&oacute; el ejemplo de Sara, acariciando bajo la ropa y deslizando las yemas directamente sobre la piel, un c&iacute;rculo tras otro por las aureolas y los pezones.<\/p>\n<p>&#8211; Ufff, hazlo&hellip;<\/p>\n<p>No sab&iacute;a a&uacute;n a qu&eacute; se refer&iacute;a, pero no tard&oacute; en averiguarlo. Vio c&oacute;mo Sara se acomodaba en la silla, abriendo sus muslos, y entendi&oacute; que hab&iacute;a empezado a deslizar los dedos entre los labios de su co&ntilde;ito.<\/p>\n<p>&#8211; Te sientooo&hellip; &#8211; gimi&oacute; sensualmente<\/p>\n<p>Judith se encendi&oacute; y llev&oacute; su mano adentro del tanga tal y como estaba haciendo su hermana, y al un&iacute;sono, ambas deslizaron los dedos al mismo tiempo sintiendo el mismo placer, sin que Sara fuera consciente de ello.<\/p>\n<p>&#8211; Siii, es tuyooo &ndash; prometi&oacute; ella &#8211; C&oacute;meme, soy tuyaaa. Mmmm. &ndash; gimi&oacute; sensualmente<\/p>\n<p>Judith imagin&oacute; que se lo dec&iacute;a a ella, y dese&oacute; regresar a aquel d&iacute;a en que a punto estuvo de com&eacute;rselo, acelerando el movimiento de sus dedos mientras pensaba en chuparle el co&ntilde;ito a Sara todas las noches.<\/p>\n<p>&#8211; M&aacute;s, dame m&aacute;s. B&eacute;same mientras me la meteees.<\/p>\n<p>Y entonces Judith supo que Sara estaba deslizando los dedos adentro, hundi&eacute;ndolos hasta el fondo m&aacute;s y m&aacute;s r&aacute;pido. Tom&oacute; ejemplo de su hermana y clav&oacute; los suyos en el co&ntilde;ito mientras se apoyaba en el marco de la puerta, derriti&eacute;ndose y deleit&aacute;ndose con sus sensuales gemidos.<\/p>\n<p>&#8211; Ufff, quise esto desde el momento en que me defendiste en el chat.<\/p>\n<p>Empez&oacute; a hacerse una idea de qu&eacute; tipo de persona estar&iacute;a al otro lado de la llamada, pero Sara lo dijo con tanto morbo que, lejos de molestarse, Judith dese&oacute; ser esa persona y termin&oacute; por correrse intensamente imaginando unirse a ellos, para ser traviesos los tres juntos.<\/p>\n<p>Cerr&oacute; la puerta del dormitorio con sumo cuidado y regres&oacute; por el pasillo apoy&aacute;ndose en las paredes mientras recuperaba el aliento, escuchando a&uacute;n de lejos los salvajes gemidos de Sara.<\/p>\n<p>&#8211; Dios, me vas a hacer adictaaa. &iexcl;Aaaah! &ndash; gimi&oacute; Sara muy fuerte<\/p>\n<p>Judith sonri&oacute; al escucharla y, deseando dejarla muy caliente por lo que pudiera pasar en d&iacute;as posteriores, abri&oacute; de nuevo la puerta del piso y la cerr&oacute; con fuerza para que Sara la escuchara llegar.<\/p>\n<p>Aprovech&oacute; para recolocarse la ropa y ponerse los zapatos, d&aacute;ndole tambi&eacute;n tiempo suficiente a Sara para recomponerse, y entonces recorri&oacute; el pasillo hacia el dormitorio de su hermana para avisarle de que hab&iacute;a llegado. Abri&oacute; su puerta y la descubri&oacute; tumbada en la cama, aparentando leer.<\/p>\n<p>&#8211; Gorda, que ya estoy aqu&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Ya lo veo&hellip; &iquest;qu&eacute; tal la cena y el estudio? &ndash; Sara intent&oacute; ocultar la frustraci&oacute;n de no haber podido llegar al orgasmo<\/p>\n<p>&#8211; Pues muy bien, pero estoy muy cansada y no doy para m&aacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, se te nota el cansancio en la cara. &ndash; se solidariz&oacute; Sara<\/p>\n<p>&#8211; Es que fue un estudio muy intenso. &ndash; sonri&oacute; Judith mientras sent&iacute;a el olor a sexo a&uacute;n presente en la habitaci&oacute;n, sus pezones se endurecieron de nuevo, pero se apresur&oacute; a decir &ndash; Bueno, descansa que es tarde, buenas noches.<\/p>\n<p>&#8211; T&uacute; tambi&eacute;n descansa, buenas noches. &ndash; se despidi&oacute; Sara<\/p>\n<p>Judith se fue a su habitaci&oacute;n y en la lejan&iacute;a oy&oacute; cuchichear a su hermana unos minutos m&aacute;s, pero no supo que dicha conversaci&oacute;n la inclu&iacute;a a ella hasta un tiempo despu&eacute;s, cuando al fin estuvieran todas las cartas sobre la mesa.<\/p>\n<p>Y es que, aunque todav&iacute;a no conoc&iacute;a a Javier, las cavilaciones de &eacute;ste estaban m&aacute;s cerca de la realidad de lo que ninguno de los tres pod&iacute;a llegar a imaginar. Continuar&aacute;.<\/p>\n<p>******************<\/p>\n<p>&iexcl;Gracias por llegar hasta aqu&iacute;, deja tu comentario y valoraci&oacute;n antes de irte!<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/provocando-a-dos-hermanitas-traviesas-1-la-llamada\/\">Provocando a dos hermanitas traviesas (1): La llamada<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Recomiendo leer antes la primera parte del relato (dejo el link al final de este relato). Hasta donde le alcanzaba la memoria, Judith siempre tuvo complejo de inferioridad con Sara. No s&oacute;lo se trataba de que su hermana mayor fuera mejor estudiante, tuviera m&aacute;s amigos y un &eacute;xito arrollador entre los chicos, sino que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":22068,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-36287","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36287","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22068"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36287"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36287\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36287"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36287"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36287"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}