{"id":36386,"date":"2022-06-29T22:00:00","date_gmt":"2022-06-29T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-06-29T22:00:00","modified_gmt":"2022-06-29T22:00:00","slug":"la-senora-eva-segunda-aventura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-senora-eva-segunda-aventura\/","title":{"rendered":"La se\u00f1ora Eva, segunda aventura"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"36386\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hab&iacute;an pasado 5 semanas despu&eacute;s de aquel encuentro con la se&ntilde;ora Eva. En todo ese tiempo, no hab&iacute;amos vuelto a coincidir. Por mi parte decid&iacute; mantenerme al margen y no forzar ning&uacute;n encuentro, se lo dej&eacute; al destino, y ese destino ya hab&iacute;a escrito un segundo cap&iacute;tulo para los dos.<\/p>\n<p>Resulta que una tarde de un mi&eacute;rcoles, me dispon&iacute;a a ir a practicar deporte a un centro recreativo que estaba a 3 kil&oacute;metros de mi colonia. Era forzoso pasar por la calle donde viv&iacute;a la Se&ntilde;ora Eva, algo en mi interior me dijo que me la encontrar&iacute;a. Su calle lucia tranquila, y al pasar enfrente de su casa, no percib&iacute; ninguna novedad, sin embargo, al dar la vuelta para llegar a la otra calle, ella ven&iacute;a caminando con una bolsa de mandado y sin pensar dos veces, su sonrisa comenz&oacute; a dibujarse en su rostro, me dijo cuando la tuve frente: &quot;Qu&eacute; milagro, muy buenas tardes, &iquest;C&oacute;mo ha estado?&quot;, a lo que respond&iacute;: &quot;Muchas gracias, muy bien, voy a practicar un poco de ejercicio, y a usted como le ha ido?. A lo que ella me respond&iacute;&oacute; suspirando: &quot;La verdad muy bien, muchas gracias por preguntar&quot;, y en eso me sorprendi&oacute; al decirme: &quot;Porque no vienes a mi casa, me encuentro sola, mi marido anda en aguscalientes ayudando a una de mis hijas a mudarse&quot;, a lo que un poco nervioso respond&iacute;: &quot;Si, claro, por que no&quot;. La se&ntilde;ora Eva parecia tener un plan entre manos, de pronto me dijo: &quot;ll&eacute;vate mi mi bolsa del mandado y finjamos como que me ayudas a llevarla a mi casa&quot;, para nuestra suerte, la calle lucia vacia, solitaria, no se si alguien nos ve&iacute;a desde alguna ventana, sin embargo, esa treta de ayudarle con el mandado era buena justificaci&oacute;n para pasar desapercibido ante los ojos de extra&ntilde;os.<\/p>\n<p>Una vez instalados en su casa, coloqu&eacute; su bolsa en una mesa, y no sentamos en su sala, ella sonriente me dice: &quot;En verdad fue maravilloso lo que vivimos la &uacute;ltima vez, desde ese d&iacute;a no dejo de pensar en ello&quot;, y yo respond&iacute;: &quot;Fue especial, a mi tambi&eacute;n me gust&oacute;&quot;. Y en eso, la Se&ntilde;ora Eva se acerca, y sentados en el mismo sill&oacute;n, comenz&oacute; a desabrocharme el pantalon, no tard&eacute; en sentir como la sangre en mi ser comenzaba a desplazarse intensamente, mi pene se puso erecto inmediatamente, mientras la se&ntilde;ora Eva me desabrochaba el cinto, desabotonaba mi pantalon y me decia &quot;Recuestate&quot;. Me dej&eacute; llevar por ella, cuando menos acord&eacute; la Se&ntilde;ora Eva ya me hab&iacute;a bajado los pantalones y con su mano masajeaba mi falo, el cual estaba rigido, duro, era una vara de carne erguida e inchada por la excitaci&oacute;n que ten&iacute;a. De pronto, vi como se quito sus lentes, y su boca se ech&oacute; un clavado a mi pene, comenz&oacute; a lamerme mi vara de carne, a chupar mi miembro viril, era una sensaci&oacute;n magna. Me sent&iacute; poderoso en esa situaci&oacute;n, la se&ntilde;ora Eva ten&iacute;a en su boca mi pene, y lo saboreaba y chupaba con mucha intensidad, con desesperaci&oacute;n, con ansiedad. Me estaba dando la mamada de mi vida, la Se&ntilde;ora Eva se tragaba mi falo una y otra vez, con su lengua dibujaba circulos en la cabeza de mi pene, y luego lo volv&iacute;a a introducir en su boca.<\/p>\n<p>Yo solo recostado, disfrutaba el trabajo que me hacia. Pero en ese preciso momento paso algo un poco extra&ntilde;o, mientras la Se&ntilde;ora Eva me chupaba con intensidad mi miembro viril, mi mirada identific&oacute; en unas de las paredes a un cuadro de la Se&ntilde;ora Eva al lado de su esposo, ambos sonrientes en dicha foto, sinceramente no sent&iacute; remordimiento (por lo menos en ese instante), ve&iacute;a esa imagen y luego ve&iacute;a como la se&ntilde;ora Eva me mamaba el pene, y sent&iacute;a que me excitaba m&aacute;s, nunca lo hubiera imaginado que fuera as&iacute;. La se&ntilde;ora Eva me estar&iacute;a mamando el pene por unos 8 minutos, sus labios hacian un trabajo delicioso, &uacute;nico, irrepetible, tanto que me acercaban a la eyaculaci&oacute;n. Le dije con insistencia: &quot;Estoy a punto de venirme&quot;, a lo que ella se quit&oacute;, y me dijo no puedo tragarme tu semen, nunca he hecho eso. Mi excitaci&oacute;n me hizo por un momento perder la cabeza, y me hice el enojado y le dije: &quot;Mejor me voy, no entiendo porque no quiere que me venga en su boca&quot;, a lo que ella con el afan de complacerme r&aacute;pidamente accedi&oacute; y se trago mi pene para que eyaculara en su boca, poco a poco, estaba logrando que la se&ntilde;ora Eva perdiera pudor. Y ni tarde ni perezoso, estall&eacute;!, comenc&eacute; a eyacular intensamente en su boca, a depositarle mi semen en su lengua, me vine como nunca, y al retirar mi pene, observ&eacute; como la Se&ntilde;ora Eva se encontraba excitada, y en vez de tirar mi espermatozoide comenzo a saborearlo y a tragarselo mientras me decia: &quot;te amooo&quot;. Qued&eacute; complacido, y ella me abrazo, y me di&oacute; las gracias. En eso, una llamada por tel&eacute;fono lo cambi&oacute; todo, cambiaron los planes de esa tarde y me tuve que retirar, pero me dijo que me esperaba el jueves de la pr&oacute;xima semana por la ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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