{"id":36413,"date":"2022-06-29T22:00:00","date_gmt":"2022-06-29T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-06-29T22:00:00","modified_gmt":"2022-06-29T22:00:00","slug":"la-dicotomia-del-si-y-del-no-en-nuestra-relacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-dicotomia-del-si-y-del-no-en-nuestra-relacion\/","title":{"rendered":"La dicotom\u00eda del si y del no en nuestra relaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"36413\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Desconozco razones, motivos, en mi cabeza se agolpan las interrogaciones que suscita nuestra relaci&oacute;n.&nbsp;<\/p>\n<p>Se lo tengo que decir, pero como&#8230; venga Moni tienes que dec&iacute;rselo, dile como te sientes, dile las preguntas que desde hace un a&ntilde;o te haces a ti misma.<\/p>\n<p>Carlos, &iquest;qu&eacute; soy yo para ti?, &iquest;esto es un juego?, &iquest;no lo es?, dime, &iquest;qu&eacute; soy yo para ti?, &iquest;solo un cuerpo bonito?, &iquest;una cara bonita?, &iquest;un entretenimiento?, si, no, quiz&aacute;s, tal vez.<\/p>\n<p>Aquella tarde, entrenaba delante del espejo aquellas preguntas, quer&iacute;a irme a la cama teniendo todas las respuestas que Carlos me ocultaba desde hac&iacute;a tiempo, pensaba que mi relaci&oacute;n con &eacute;l me estaba costando mi salud mental, &iquest;ve&iacute;a fantasmas donde no los hab&iacute;a?, &iquest;casualidades quiz&aacute;s?, &iquest;a d&oacute;nde nos llevaba aquella relaci&oacute;n?, &iquest;la hab&iacute;a?<\/p>\n<p>Era mi cumplea&ntilde;os y me hab&iacute;as invitado a cenar a uno de esos restaurantes que simplemente te cobran por respirar, aunque reconozco que merece la pena, sobre todo si pagas t&uacute;. S&iacute;, era mi cumplea&ntilde;os y no hab&iacute;a reparado en gastos por gustarte, el vestido rojo que te encantaba y que &uacute;nicamente me lo hab&iacute;a puesto en la boda de mi mejor amiga, la peluquer&iacute;a, la manicura, la ropa interior a juego, el precio, mejor no decir la cuant&iacute;a y el resto evidentemente no se pod&iacute;a valorar, maquillaje, y horas en casa solo dedicada a mirarme en el espejo para gustarle y aun as&iacute; y con todo eso durante la velada el mismo pensamiento, a donde vamos, a donde nos lleva esto, realmente te gusto, realmente me quieres o solo soy un buen polvo de vez en cuando.<\/p>\n<p>Realmente Carlos est&aacute; guap&iacute;simo, digamos que hay hombres guapos, hombres atractivos y luego hay hombres como Carlos, un esp&eacute;cimen de hombre del que todas las mujeres deber&iacute;amos escapar y de la que no podemos o no queremos. La conversaci&oacute;n flu&iacute;a en torno a nosotros dos, una vez m&aacute;s me desconcertaba con todo lo que me contaba, una vez m&aacute;s apretaba la servilleta entre mis manos para tener la fuerza suficiente para decirle c&oacute;mo me sent&iacute;a, como me hac&iacute;a sentir, Carlos no paraba de decirme lo guapa que estaba, lo bien que me quedaba aquel vestido, la figura que me hac&iacute;a, experto en hacerme sentir bien, experto en hacer que extendiera mi mano para que me la cogiera, experto en ablandarme para permitir que subiera a mi casa y all&iacute; firmar las condiciones de mi rendici&oacute;n&#8230; una vez m&aacute;s.<\/p>\n<p>La una de la ma&ntilde;ana y silencio del portal magnificaba cualquier ruido, incluido los beso que Carlos dejaba en mi piel apartando mi melena y deposit&aacute;ndolos uno tras otro en mi cuello, una vez m&aacute;s atisbaba una noche de sexo genial, pero esperaba que aquella noche por lo menos se quedara atrapado entre mis sabanas y que nos despertara el alba, para ser sincera pocas veces hab&iacute;a ocurrido, pero deseaba que ocurriera y que significara el comienzo de algo, algo que yo pensaba que ten&iacute;amos desde hac&iacute;a ya tiempo.<\/p>\n<p>El ascensor se par&oacute; en la novena planta abri&eacute;ndose las puertas y un pasillo oscuro se mostraba ante nosotros, pero antes de empezar a descubrirlo las luces cegadoras del ascensor nos iluminaban abrazados, bes&aacute;ndonos, tu cuerpo se pegaba al m&iacute;o, pod&iacute;a sentir el bulto de tu pantal&oacute;n frot&aacute;ndose contra mi vestido, empuj&aacute;ndome hacia las paredes del ascensor y soportando en mi espalda desnuda el fr&iacute;o cristal del espejo, tus manos esculpen el contorno de mi figura con tu mano derecha col&aacute;ndose por la abertura lateral de mi vestido, acariciando mi tanga y apretando mi vulva, tus labios humedecen mis hombros desnudos y frente a m&iacute; me descubro en el espejo mordi&eacute;ndome el labio inferior color carm&iacute;n deseando que no pararas.<\/p>\n<p>El clic del cierre de las puertas son&oacute; dos veces antes de que sali&eacute;ramos y que encendi&eacute;ramos que nos iban iluminando a cada paso, a cada parada restregando nuestros cuerpos por las paredes, mis labios dejaban en tu piel la huella de mis labios hasta que de mi bolso diminuto busco con ansia las llaves de mi casa y una vez en mi mano penetro con ella la cerradura de mi puerta para abrirla, pensando que eso mismo quer&iacute;a que t&uacute; hicieras conmigo, abrir la puerta de mi cuerpo penetrando con su llave mi cerradura, una cerradura que est&aacute; en estos momentos debidamente engrasada para que la pudieras meter sin problema de atasco y, sin embargo, algo salt&oacute; en mi cabeza, un clic, como el sonido del ascensor al cerrar la puerta, un clic que dej&oacute; salir de mi boca las primeras palabras que te dije desde que nos dej&oacute; el Uber en la puerta de mi casa.<\/p>\n<p>&mdash;Carlos, espera&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Dime Moni, que pasa.<\/p>\n<p>&mdash;Carlos, para un momento&hellip; quiero decirte&hellip;<\/p>\n<p>Carlos segu&iacute;a llenando de besos mi cuello y mis labios, a duras penas avanzaba mientras que las caricias eran m&aacute;s exageradas, con m&aacute;s intensidad, sintiendo como tu mano por debajo de mi falda apartaba a un lado la tela de mi tanga con tus dedos, los primeros jadeos, los primeros gemidos hicieron que tirara el bolso en el suelo de cualquier pasillo de camino a mi habitaci&oacute;n cuando mis brazos te rodearon por el cuello buscando su boca y uniendo mi lengua dentro de ti. Tan solo unos faroles de la terraza encendidos y la poca luz de la luna que entraba por la puerta acristalada evitaban una total oscuridad en la habitaci&oacute;n que viv&iacute;a en la penumbra y mostraba una escena t&oacute;rrida e &iacute;ntima, me ve&iacute;a reflejada en el cristal de la puerta, los dos bes&aacute;ndonos, alimentando con pasi&oacute;n las ganas que ten&iacute;amos el uno del otro, nuestros cuerpos unidos sin que hubiera grieta alguna entre ellos, salvo por la separaci&oacute;n de la ropa que llev&aacute;bamos y que hac&iacute;a de barrera con nuestra piel y una vez m&aacute;s&hellip; ese clic en mi cabeza que me hizo parar, y que me diera la vuelta d&aacute;ndote la espalda de cara a la puerta acristalada mirando a la oscura noche.<\/p>\n<p>&mdash;Para&hellip; Carlos para&hellip;<\/p>\n<p>Y t&uacute; no parabas, mi perfume te atra&iacute;a, el olor de mi sexo despertaba en ti las m&aacute;s bajas pasiones, mi piel era miel para tus labios y el reflejo del cristal me ense&ntilde;aba donde yo era un mero juguete entre tus manos, un juguete que dibujaba el placer en su cara, mi vestido rojo aun con las dos tiras que lo sujetaban sobre mis hombros y detr&aacute;s de m&iacute;&#8230;t&uacute;, saboreando mi cuello y agarrando y apretando con firmeza mis pechos con tus manos por encima del vestido y no dejabas de pronunciar mi nombre.<\/p>\n<p>&mdash;Moni, Moni&hellip;<\/p>\n<p>Y no paraste&hellip; y yo no quise decir nada, me hab&iacute;a contagiado de esa pasi&oacute;n que atesorabas, que envolv&iacute;a mi cuerpo de besos y caricias, los pensamientos de mi cabeza volvieron a meterse en un caj&oacute;n olvidado, los dos dese&aacute;bamos que aquella escena se convirtiera en algo m&aacute;s, en algo donde la ropa ya sobrara, donde las miradas dijeran si quiero y que me hicieras tuya una vez m&aacute;s.<\/p>\n<p>Nuestras miradas se encontraron en el reflejo del cristal, me mirabas fijamente a la vez que tus manos acariciaban mis brazos de arriba abajo casi sin rozarme, mi piel se erizaba al paso de las yemas de tus dedos que no paraban de subir y bajar, solo me mirabas a trav&eacute;s del cristal y yo me fijaba como bajabas la cremallera de mi vestido por un lateral dejando la piel del mi costado desnuda, luego con tus manos en mis hombros ibas desplazando los peque&ntilde;os tirantes hasta que cayeron por mis brazos, me sent&iacute;a paralizada por tus caricias y tus besos, inm&oacute;vil, no consegu&iacute;a decir ni hacer nada, solo observaba como poco a poco me ibas desnudando, como despacio tirabas de mi vestido hacia abajo hasta que este cay&oacute; al suelo rodeando mis zapatos de tac&oacute;n y otra vez tus manos&hellip; otra vez tus dedos bajaban y sub&iacute;an haciendo surcos en mi piel casi sin rozarme, tatu&aacute;ndome con las yemas de tus dedos y marcando un territorio que ya te pertenec&iacute;a mientras tus labios humedec&iacute;an mis hombros y antes de que cerrara los ojos ve&iacute;a el reflejo inm&oacute;vil de mi cuerpo en el cristal como el de una mu&ntilde;eca que lleva tan solo un sujetador negro de encaje, un tanga a juego y las medias de liga del mismo color que sub&iacute;an hasta cubrir los muslos, una mu&ntilde;eca que se alzaba sobre unos zapatos de tac&oacute;n de 7 cent&iacute;metros y rode&aacute;ndolos un vestido rojo arremolinado sobre ellos.<\/p>\n<p>Quiz&aacute;s el verme all&iacute; delante del cristal y a pesar de sentirte detr&aacute;s de m&iacute; bes&aacute;ndome y acariciando mi cuerpo, quiz&aacute;s el verme all&iacute;&hellip;en la misma postura y con la misma ropa sobre mi cuerpo, volv&iacute;a a sacar del caj&oacute;n olvidado todo lo que te quer&iacute;a decir, volv&iacute; a verme como me entrenaba delante del espejo para decirle todo lo que sent&iacute;a y empec&eacute; a recordar como recitaba la carta delante del espejo que te hab&iacute;a escrito no hac&iacute;a ni dos d&iacute;as atr&aacute;s, pero que nunca te llegu&eacute; a enviar y que dec&iacute;a.<\/p>\n<p>&laquo;<em>Carlos, a veces estoy sinceramente desconcertada contigo. En realidad, hace ya m&aacute;s de un a&ntilde;o que vivo este desconcierto.<\/em><\/p>\n<p><em>Desconozco las razones o los motivos que te llevaron y te llevan a generarme tantos signos de interrogaci&oacute;n.<\/em><\/p>\n<p><em>Por lo general, concluyo que todo se debe a un c&uacute;mulo de casualidades&hellip; pero &iquest;existen tales? Pregunto.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando la raz&oacute;n se separa de la intuici&oacute;n, si es que alguna vez van juntas, en mi caso desde luego que no, surge esta dicotom&iacute;a: casualidades si, casualidades no; casualidades no causalidades s&iacute;.<\/em><\/p>\n<p><em>&iquest;Es un juego? &iquest;Naci&oacute; al azar, por tanto, y se mantiene vivo por la adrenalina que genera el mero hecho de jugarlo? Chi lo sa.<\/em><\/p>\n<p>M<em>e dijo una persona sabia una vez que&hellip; antes de nacer pactamos con quien vamos a relacionarnos en nuestra vida&hellip; Yo que soy reacia a creer en tant&iacute;simas cosas, estoy empezando a pensar que si, que es posible que en el momento de ese pacto yo estuviera lo suficientemente ebria como para dar el visto bueno a una relaci&oacute;n, bueno a esta relaci&oacute;n no relaci&oacute;n, a esta conexi&oacute;n cuasi inexistente contigo.<\/em><\/p>\n<p><em>&iquest;Se podr&aacute; cancelar este pacto preexistente sin que por ello se altere el ecosistema?<\/em><\/p>\n<p><em>Ya s&eacute; que es una completa locura lo que digo, pero es que vivir en la incertidumbre colmada de se&ntilde;ales tampoco es de recibo<\/em>.<\/p>\n<p><em>Y concluyo dici&eacute;ndote que, si no quieres ni est&aacute;s dispuesto a resolver este galimat&iacute;as&hellip; por el bien de la humanidad de la que formo parte, ya deja de jugar al enigm&aacute;tico&hellip; Te lo pido con mucho respeto y con mucho amor (que no te lo est&aacute;s mereciendo, pero soy as&iacute; de magn&aacute;nima).<\/em><\/p>\n<p><em>Y en honor exclusivamente a m&iacute;, va un beso para ti en todos los morros.<\/em><\/p>\n<p><em>Moni<\/em>&raquo;<\/p>\n<p>De pronto me vi moviendo los labios y de mi boca sal&iacute;an las palabras que te hicieron parar, la imaginaci&oacute;n vol&oacute; y se convirti&oacute; en realidad rompiendo la magia que nos rodeaba, Me mirabas extra&ntilde;ado, pero atendiendo a todas las palabras que sal&iacute;an de mis labios y en silencio, despu&eacute;s de dejar de besarme y acariciarme, me mirabas fijamente con sus brazos abraz&aacute;ndome por la cintura, esperando a que terminara de hablar.<\/p>\n<p>&mdash;Carlos, a veces estoy sinceramente desconcertada contigo.<\/p>\n<p>Desconozco las razones o los motivos que te llevaron y te llevan a generarme tantos signos de interrogaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Todo se debe a un c&uacute;mulo de casualidades&hellip; &iquest;Existen tales? Pregunto&#8230;<\/p>\n<p>Cuando la raz&oacute;n se separa de la intuici&oacute;n, surge esta dicotom&iacute;a: casualidades si, casualidades no; casualidades no, causalidades s&iacute;.<\/p>\n<p>&iquest;Es un juego? &iquest;Se mantiene vivo por la adrenalina que genera el mero hecho de jugarlo?<\/p>\n<p>&iquest;Antes de nacer pactamos con quien vamos a relacionarnos en nuestra vida?&hellip; Yo, que soy reacia a creer en tant&iacute;simas cosas y lo sabes, empiezo a pensar que si, que es posible dar el visto bueno a una relaci&oacute;n, bueno a esta relaci&oacute;n no relaci&oacute;n, a esta conexi&oacute;n cuasi inexistente contigo.<\/p>\n<p>&iquest;Podemos cancelar este pacto preexistente?<\/p>\n<p>Ya s&eacute; que es una completa locura lo que digo, pero es que vivir en la incertidumbre&#8230;<\/p>\n<p>Si no quieres ni est&aacute;s dispuesto a resolver este galimat&iacute;as&hellip; ya deja de jugar al enigm&aacute;tico&hellip; Te lo pido con mucho respeto y con mucho amor.<\/p>\n<p>No era como lo hab&iacute;a escrito, no era lo que ten&iacute;a en mi mente, pero hab&iacute;a salido de lo m&aacute;s profundo de mi coraz&oacute;n, no obtuve respuesta por su parte, pero si de mi misma, ya que me preguntaba &iquest;qu&eacute; cojones est&aacute;s diciendo?, pero qu&eacute; narices hab&iacute;a hecho, hab&iacute;a roto la magia del momento, te ve&iacute;a con la ceja levantada como diciendo&hellip; &iquest;A qu&eacute; viene todo esto nena? Mi cara deb&iacute;a ser un poema, esa que a veces pones cuando dices algo inapropiado sin pensar, simplemente te encomiendas a los dioses y lo sueltas, incluso sin encomendarme a dioses ni a nada, lo sueltas y una vez soltado te das cuenta de lo que has hecho y solo piensas en &ldquo;tierra tr&aacute;game&rdquo;, pues eso me ocurr&iacute;a a m&iacute; en esos momentos, all&iacute; delante de la puerta acristalada de mi habitaci&oacute;n semidesnuda con un hombre al que amaba detr&aacute;s de m&iacute; mir&aacute;ndome incr&eacute;dulo. Pero gracias a Zeus, Afrodita y tantos dioses a los que rece en esa mil&eacute;sima de segundo, te agachaste un poco cogi&eacute;ndome de las piernas con un brazo y sujetando mi espalda con el otro y me levantaste, mir&aacute;ndome sin decirme nada, sonr&iacute;es, me besas en los labios y de tres pasos te plantas al borde de la cama solt&aacute;ndome suavemente sobre ella.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; cruzando mis piernas como si fuera hacer yoga en medio de la cama mir&aacute;ndote aun con algo de verg&uuml;enza por haberte soltado aquella perorata en medio de una escena tan er&oacute;tica como la que est&aacute;bamos teniendo, te miraba excitada quitarte la camisa, luego el pantal&oacute;n y luego mir&aacute;ndome fijamente te quitas los calzoncillos liberando aquella tremenda herramienta que hab&iacute;a crecido entre tus piernas y que yo deseaba tanto, en esos momentos notaba una vez m&aacute;s como las mariposas crec&iacute;an en mi vientre, notaba como mi tanga se hab&iacute;a humedecido, note la presi&oacute;n de tus rodillas al subirte al colch&oacute;n, de rodillas en la cama avanzabas despacio hacia m&iacute; y te sentaste con las piernas abiertas, tus manos desataron el nudo de las m&iacute;as y me acercaste a ti abriendo y subiendo mis piernas sobre tus muslos, pod&iacute;a sentir los peque&ntilde;os golpes de tu pene en mi vientre por encima de la tele de mi tanga, ni una palabra, como si no me hubieras escuchado, continuaste con tus caricias acerc&aacute;ndote a m&iacute; y bes&aacute;ndome en los labios a la vez que con la maestr&iacute;a que le caracterizaba me quitabas el sujetador tapando mis pechos con la palma de tus manos, no tarde en llenar las m&iacute;as con tu pene y como si fu&eacute;ramos dos alfareros molde&aacute;bamos nuestros cuerpos en un torno que giraba, pero no giraba, t&uacute; me hac&iacute;as a m&iacute; y yo a ti.<\/p>\n<p>Nuestros ojos en ning&uacute;n momento se apartaron, no dejamos de mirarnos, al igual que nuestros labios que se devoraban continuamente sacando a bailar las lenguas que se saboreaban y saciaban el uno al otro, tus manos tornean mis pechos esculpiendo el contorno de los mismos, de mis areolas y mis pezones hinchados haciendo que mi cuerpo se estremeciera. Mis manos moldean tu pene de arriba abajo, llenando la palma de mi mano con tu glande y la otra sujetando tus test&iacute;culos, apret&aacute;ndolos suavemente y nuestras miradas segu&iacute;an sin separarse, haci&eacute;ndose el amor.<\/p>\n<p>Notaba en mi interior un mar de fluidos, estaba tan excitada que necesitaba que dieras un paso m&aacute;s, pero estabas abstra&iacute;do con mis masajes en su pene, con nuestros besos y con mis pechos que como si se te fueran a escapar no los soltabas y apretabas saboreando mis pezones con tu lengua, as&iacute; que tome la iniciativa y acerque tu pene a la entrada de mi vagina tapada por la tela mojada de mi tanga, aparte un poco el trozo de tela y acerque su glande meti&eacute;ndolo entre mis labios que se iban abriendo a su paso hasta que penetro dentro de m&iacute; unos pocos cent&iacute;metros, los justos para que los dos sinti&eacute;ramos el placer y solt&aacute;ramos un peque&ntilde;o gemido entre nuestros labios que segu&iacute;an aliment&aacute;ndose el uno del otro, Un peque&ntilde;o empuj&oacute;n con tu pelvis y tu glande penetro a&uacute;n m&aacute;s dentro de m&iacute;, mi cuerpo tembl&oacute; de placer y abraz&aacute;ndote por la espalda me acerque m&aacute;s a ti meti&eacute;ndome casi en su totalidad tu pene soltando esta vez yo sola, un gemido que consigui&oacute; que apartara mis labios de los tuyos echando la cabeza hacia atr&aacute;s con la boca abierta y cerrando con fuerza los ojos al igual que mis piernas y brazos le rodeaban con fuerza clav&aacute;ndote las u&ntilde;as en tu espalda.<\/p>\n<p>Con peque&ntilde;os movimientos con nuestras pelvis tu pene entraba y sal&iacute;a de mi interior, como si fuera un cuchillo calentado a fuego penetrabas dentro de mi vagina que se habr&iacute;a a ti envolvi&eacute;ndote con los jugos que ya inundaban mi interior, sacando de m&iacute; los gemidos m&aacute;s dulces que solamente estaba dispuesta a regalarle a ti, peque&ntilde;os gritos en tu o&iacute;do pidi&eacute;ndote que no pararas, que me amaras, el roce interino de tu sexo en el m&iacute;o, los besos intermitentes y caricias continuas de nuestras manos en las espaldas que no paraban ni un solo segundo, sent&iacute;a como mi cuerpo me abandonaba y mi piel se erizaba abriendo todos mis poros, tu pene segu&iacute;a navegando cada vez con m&aacute;s profundidad dentro de m&iacute;, peque&ntilde;os empujones seguidos de una parada tocando con tu glande las paredes de mi &uacute;tero, sacando peque&ntilde;os gritos inaudibles, inhalaba todo el aire que mis pulmones pod&iacute;an mantener para exhalarlo despacio cuando sent&iacute;a que su pene me acariciaba la vagina en su salida para volver a entrar y volver a experimentar esa sensaci&oacute;n de placer que me llego a que mi cuerpo temblara y el &eacute;xtasis cerrara mis ojos.<\/p>\n<p>T&uacute; tambi&eacute;n apartaste la mirada cerrando los ojos y con un empuj&oacute;n fuerte de tu pelvis penetraste tan dentro de m&iacute; que mi cuerpo empez&oacute; a convulsionar de placer, que tocara el cielo contigo dentro de m&iacute;, luego otra y otra penetraci&oacute;n hasta que volvimos los dos abrir los ojos a la vez, a mirarnos cuando los gemidos y gritos inundaban la habitaci&oacute;n rode&aacute;ndonos, mir&aacute;ndonos a los ojos y sintiendo como ambos orgasmos reduc&iacute;an mi vagina a un mar de flujos ardientes que envolv&iacute;an su pene que disparaba chorros de semen dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Sin sacarme el pene de mi vagina, aun todav&iacute;a sentada encima de ti, mis piernas y brazos todav&iacute;a rodeando tu cuerpo, me besaste, sin dejar que nuestros labios se separan ca&iacute;mos hacia un lado, acariciando mi espalda las s&aacute;banas blancas, de alguna manera te quedaste entre mis piernas abiertas, nuestros cuerpos sudados se fund&iacute;an piel contra piel, sent&iacute;a todav&iacute;a tu pene llenando mi vagina sin apenas haber modificado la dureza, apenas me miraste, acariciaste mis muslos cubiertos todav&iacute;a con las medias negras y seguiste estimulando mi vagina entrando y saliendo despacio.<\/p>\n<p>&mdash;Moni&#8230; no canceles nada, no es una casualidad, no es un juego&hellip; no pretendo ser un enigma para ti&hellip; Moni&hellip;<\/p>\n<p>Te miraba con l&aacute;grimas en los ojos y te sent&iacute;a entrar y salir de mi vagina, sub&iacute;as y bajabas sintiendo como tu cuerpo sudoroso, resbalaba sobre el m&iacute;o, mis pechos se aplastaron por debajo de tu cuerpo, notaba como tu pene me penetraba con fuerza, con rapidez y como me arrancabas el tanga de un tir&oacute;n rompi&eacute;ndolas, las piernas abiertas con mis rodillas dobladas casi acariciando las s&aacute;banas con ellas, dejando que tus movimientos fueran tan libres como los gemidos que nuevamente inundaban la habitaci&oacute;n y que solo&hellip;aparte de nuestros gemidos&hellip;solo se oyeran nuestros nombres llam&aacute;ndonos.<\/p>\n<p>&mdash;Moni&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Carlos&hellip;<\/p>\n<p>A las nueve de la ma&ntilde;ana, la luz ba&ntilde;aba nuestros cuerpos desnudos encima de la cama&hellip; si, nuestros cuerpos&hellip;<\/p>\n<p>Quiz&aacute;s podr&iacute;a so&ntilde;ar con las palabras que me dirigiste aquella noche mientras me hac&iacute;as el amor, quiz&aacute;s dejar&iacute;as de ser un enigma, quiz&aacute;s al final no tendr&iacute;a que romper ning&uacute;n contrato, ning&uacute;n pacto que hicimos antes de nacer.<\/p>\n<p>Quiz&aacute;s podr&iacute;a so&ntilde;ar, si&hellip; pero ahora no, ahora &uacute;nicamente quiero disfrutar de ti, hazme el amor Carlos, haci&eacute;ndome el amor, con la luz del d&iacute;a ba&ntilde;ando nuestros cuerpos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Desconozco razones, motivos, en mi cabeza se agolpan las interrogaciones que suscita nuestra relaci&oacute;n.&nbsp; Se lo tengo que decir, pero como&#8230; venga Moni tienes que dec&iacute;rselo, dile como te sientes, dile las preguntas que desde hace un a&ntilde;o te haces a ti misma. 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