{"id":36440,"date":"2022-07-03T22:00:00","date_gmt":"2022-07-03T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-07-03T22:00:00","modified_gmt":"2022-07-03T22:00:00","slug":"elisa-y-el-fin-del-mundo-caps-1-y-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/elisa-y-el-fin-del-mundo-caps-1-y-2\/","title":{"rendered":"Elisa y el fin del mundo (caps. 1 y 2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"36440\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 16<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hola, mi nombre es Elisa, nac&iacute; en Colombia. Soy de madre latina y padre noruego. Vivo en los Estados Unidos. De mi madre hered&eacute; la estatura, mido 1,60 cm, de mi padre hered&eacute; todo lo dem&aacute;s. Soy una chica de 25 a&ntilde;os de cabello rojo, muy blanca y adornada con pequitas apenas perceptibles alrededor de mi nariz. Sin modestia, soy muy linda, antes de que ocurriera todo esto ten&iacute;a una cuenta de Instagram con m&aacute;s de un mill&oacute;n de seguidores.<\/p>\n<p>Como toda mujer atractiva, fui cortejada por muchos hombres poderosos, tuve de donde elegir y eleg&iacute; a Mario. &Eacute;l es un tipo elegante de una familia acomodada que trabaja en bienes ra&iacute;ces. Nos iba muy bien. Yo trabajaba por deporte en una agencia de publicidad de un socio y amigo de Mario, me pagaban bien y hac&iacute;a poco, todo era sencillo para mi. Ten&iacute;amos varias propiedades, una casa grande en los suburbios, un apartamento en el downtown y una casa de campo a unos 100 kil&oacute;metros de la ciudad.<\/p>\n<p>Todo empez&oacute; un viernes.<\/p>\n<p>-Amor, &iquest;nos vemos en el apartamento? tengo una sorpresa para ti &#8211; le escrib&iacute;.<\/p>\n<p>-Wow, &iquest;qu&eacute; es?<\/p>\n<p>-Es sorpresa tonto! jejeje<\/p>\n<p>-Dale, nos vemos en el apartamento<\/p>\n<p>Sal&iacute; caminando del trabajo, el apartamento quedaba a unos 10 minutos a pie y aprovech&eacute; para sentir la fr&iacute;a brisa de un invierno que estaba empezando para refrescar mi cara y mi cabello, iba con un saco negro que llegaba a mis tobillos. A&uacute;n sin mostrar mucho levantaba muchas miradas por mi bello rostro, me sent&iacute;a bien.<\/p>\n<p>Pas&eacute; por un sex shop. Me compr&eacute; una diadema de orejitas de gata, un butt plug y me met&iacute; al vestidor a probarme una ropita caliente de encaje negro y ligueros. Cerr&eacute; la cortina tras de m&iacute;, me quit&eacute; el sac&oacute;, me quit&eacute; toda mi ropa y me inspeccion&eacute; desnuda en el espejo. Cuello largo, hombros delgados, unas tetas medianas con un pez&oacute;n peque&ntilde;o y rosado. Un penachito rojizo en mi vulva enmarcado en unas amplias caderas latinas, yo era perfecta.<\/p>\n<p>Me puse la ropita caliente y la diadema de orejitas de gata y me di media vuelta para ver c&oacute;mo encajaba en mis nalgas el diminuto hilito. Se ve&iacute;a apenas. Me tom&eacute; un par de fotos. Me puse el saco encima, guard&eacute; toda mi ropa en una bolsa y sal&iacute; as&iacute; camino a casa.<\/p>\n<p>Al llegar al d&eacute;cimo piso sal&iacute; del ascensor, met&iacute; la llave en la cerradura, entr&eacute; y me despoj&eacute; del abrigo. Camin&eacute; a la cocina, destap&eacute; una botella de vino, me serv&iacute; una copa que me consum&iacute; completa de un envi&oacute;n, luego serv&iacute; otra copa. Entr&eacute; al ba&ntilde;o, me quit&eacute; todo y me sent&eacute; a cagar. A Mario le gustaba mucho el anal y a mi tambien y aunque la mierda a veces es parte de la situaci&oacute;n yo prefer&iacute;a que no. Hice toda la fuerza posible para sacar lo que m&aacute;s pudiera de mi sistema. Luego pas&eacute; a la ducha y enjuagu&eacute; todo mi cuerpo, excepto el cabello, por supuesto, duh. Me empap&eacute; de crema para humectar el cuerpo, me volv&iacute; a poner la ropita sexy y me perfum&eacute;, quer&iacute;a estar perfecta para Mario.<\/p>\n<p>Mario era apenas el segundo hombre en mi cama, el primero hab&iacute;a sido un ga&ntilde;&aacute;n de preparatoria que lo &uacute;nico que supo hacer fue romperme el himen y mostrarme ante sus amigos, nada importante. Mario me conquist&oacute; con invitaciones a lugares caros y viajes, no lo voy a negar, el dinero no da la felicidad pero da acceso a muchas cosas y yo aprovech&eacute; mi belleza para conseguir una buena posici&oacute;n con un hombre solvente al que adem&aacute;s amo.<\/p>\n<p>Me acost&eacute; en mi cama y puse algo de porno en el TV. Me gustaba ver videos de chicas lesbianas, chicas lindas como yo d&aacute;ndose cari&ntilde;o. Corr&iacute; un poco mi tanguita y me empec&eacute; a tocar. En el video dos chicas, una rubia y una morena ejecutaban una tijera y yo aceleraba el roce de mis dedos sobre mi rajita para humedecerla, quer&iacute;a estar lista para cuando Mario llegara.<\/p>\n<p>Sent&iacute; la puerta abrirse y cerrarse, Mario hab&iacute;a llegado. Tom&eacute; el butt plug, lo met&iacute; en mi boca y lo humedec&iacute; tanto como pude, lo puse entre mis nalgas y lo empuj&eacute; dentro de mi ano. De la punta de metal sal&iacute;a una colita larga de color negro, del mismo color de mi ropa sexy. Me puse de costado y empec&eacute; a jugar con la colita. Mario lleg&oacute; a la puerta del cuarto y sus ojos se abrieron al verme all&iacute; en esa posici&oacute;n y con esa vestimenta.<\/p>\n<p>-Miauuu, esta gatita quiere leche, la quiere toda en la boquita &#8211; le dije.<\/p>\n<p>No dijo nada, se empez&oacute; a desvestir r&aacute;pidamente y se abalanz&oacute; sobre m&iacute;. Me puso en cuatro, me levant&oacute; la colita de gatita y pos&oacute; su verga entre mi co&ntilde;o rosado, sent&iacute; como los 16cm de mi marido separaban mis carnes hasta que sus huevos chocaron contra mi. Estuvimos un rato en esa delicia. Yo gritaba de placer pero un grito de horror nos baj&oacute; de la nube. De la calle provino un alarido que nos hizo detenernos en seco. Mario corri&oacute; a la ventana, yo qued&eacute; en cuatro con el co&ntilde;o abierto pero no tard&eacute; en ir con &eacute;l.<\/p>\n<p>Abrimos la ventana y la brisa fr&iacute;a roz&oacute; sobre mis nalguitas redonditas latinas, se me puso la piel de gallina. En la calle una chica gordita gritaba mientras corr&iacute;a a todo lo que le daba su cuerpo. Unos metros atr&aacute;s ven&iacute;a un hombre peque&ntilde;o y flaco persigui&eacute;ndola. Un robo, una pelea marital, cualquier cosa se me pas&oacute; por la cabeza menos lo que iba a pasar. La chica gordita tropez&oacute; y cay&oacute; en el pavimento. El hombre flaco salt&oacute; sobre ella y fue directo a la yugular con los dientes. Le arranc&oacute; toda la piel de un mordisco.<\/p>\n<p>Grit&eacute; e inmediatamente tap&eacute; mi boca con ambas manos. De la esquina sali&oacute; otro hombre, m&aacute;s alto y fornido que el primero y corri&oacute; directamente a la chica en el suelo, agarr&oacute; una de sus piernas con ambas manos y de un mordisco le arranc&oacute; un pedazo. Despu&eacute;s de unos minutos de la chica gorda solo quedaban pedazos indistinguibles de carne y sangre.<\/p>\n<p>Mario trat&oacute; de llamar a la polic&iacute;a pero la llamada nunca entr&oacute;, nadie contest&oacute;. Por whatsapp empezaron a llegar videos e im&aacute;genes de situaciones similares en varias partes del mundo. Nuestros amigos en Alemania, Australia y Vietnam dec&iacute;an que pasaba algo raro y describ&iacute;an escenas como la que acababamos de ver.<\/p>\n<p>No se sabe c&oacute;mo empez&oacute;, no se sabe cu&aacute;ndo pas&oacute;. La mitad de la poblaci&oacute;n se volvi&oacute; loca y empez&oacute; a matar a la otra mitad que no se volvi&oacute; loca. Los llam&aacute;bamos Zombies, fue lo primero que se nos ocurri&oacute; aunque no estaban muertos sino aparentemente infectados con algo. Mario y yo no sufrimos de la infecci&oacute;n. Por varios d&iacute;as permanecimos en nuestro apartamento. El n&uacute;mero de cad&aacute;veres en las calles aumentaba a diario, ten&iacute;amos temor de salir pero pronto los v&iacute;veres se nos acabaron. Despu&eacute;s de dos semanas destapamos la &uacute;ltima lata de at&uacute;n y empezamos a planificar c&oacute;mo salir de all&iacute;.<\/p>\n<p>Quer&iacute;amos llegar a nuestra casa en el campo porque cre&iacute;amos que dada la lejan&iacute;a, la cantidad de zombies ser&iacute;a menor. Empacamos algunas cosas y bajamos al estacionamiento, yo tom&eacute; el volante y Mario abri&oacute; la puerta tratando de hacer el m&iacute;nimo ruido posible. Salimos de all&iacute;. Conducir dentro de la ciudad no fue tan malo, hab&iacute;a algunos autos abandonados pero nada que no pudi&eacute;ramos sortear, algunos zombies nos persegu&iacute;an pero eran grupos peque&ntilde;os de dos o tres, creo que tuvimos suerte. El problema fue cuando llegamos a la autopista. Una fila de cuatro carriles de carros bloqueaba por completo la v&iacute;a, no hab&iacute;a forma de avanzar y tuvimos que salir del auto y caminar.<\/p>\n<p>Yo no me resignaba a perder mi vida perfecta de comodidad y lujos as&iacute; que me vest&iacute; muy bien para el apocalipsis. Iba a lo Lara Croft, un short verde que dejaba ver un poco de mis nalgas, medias blancas y botas caf&eacute;s y una camisa de tiras que dejaba ver la l&iacute;nea que creaban mis tetas apretadas. Estaba sexy para el fin del mundo, primero muerta que sencilla hermana.<\/p>\n<p>Nos echamos encima las maletas y empezamos a caminar entre los carros abandonados. Trat&aacute;bamos de no hacer ruido, ten&iacute;amos miedo de que aparecieran los locos y trataran de probar un bocado de nuestra carne. Sobre todo la m&iacute;a, tierna, blanca y rosada, ser&iacute;a un manjar.<\/p>\n<p>De repente sentimos un ruido delante de nosotros, un arma nos apuntaba desde detr&aacute;s de un autom&oacute;vil blanco.<\/p>\n<p>-Quietos! &#8211; Grit&oacute; alguien.<\/p>\n<p>Tanto Mario como yo alzamos los brazos y dimos un paso atr&aacute;s. Un hombre fornido con aspecto de le&ntilde;ador, con una barba descuidada y unos 1.90 cm de estatura emergi&oacute; detr&aacute;s del auto. Avanz&oacute; unos pasos y al notar nuestra actitud se dio cuenta que &eacute;ramos parte del equipo de los no locos. Inspeccion&oacute; con la vista a Mario, pero me inspeccion&oacute; m&aacute;s a mi, unas tres veces recorri&oacute; con la mirada mi cuerpo.<\/p>\n<p>Finalmente baj&oacute; el arma y se acerc&oacute;.<\/p>\n<p>-Hola, disculpen pero hay que estar preparado para cualquier cosa, mi nombre es James &#8211; Dijo el hombre grande.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a terminado de hablar cuando o&iacute;mos un ruido a nuestra izquierda, esta vez era un graznido extra&ntilde;o y gutural. Me volv&iacute; a ver y, a unos diez metros, habia un hombre negro, grande, con los ojos rojos y la camisa manchada de sangre, un loco, un Zombie. Corrimos hacia el otro lado tratando de salir de la carretera. El zombie alcanz&oacute; a Mario y le dio un empuj&oacute;n que termin&oacute; por empujarme a m&iacute; tambi&eacute;n y ambos ca&iacute;mos al suelo. Lo siguiente fue que el loco dio un salto y aterriz&oacute; sobre una de las piernas de Mario rompi&eacute;ndola en dos partes, en el f&eacute;mur y tambi&eacute;n la tibia y el peron&eacute;.<\/p>\n<p>Mario solt&oacute; un alarido. El zombie abri&oacute; sus manos y su boca y se prepar&oacute; para atacar a mi esposo pero antes son&oacute; un ruidoso disparo que encaj&oacute; justo en la frente del loco y destroz&oacute; su cr&aacute;neo en miles de peque&ntilde;as sanguinolentas partes. Mucho de aquello cay&oacute; sobre Mario.<\/p>\n<p>El extra&ntilde;o aquel hab&iacute;a salvado la vida de mi esposo por poco con un certero disparo, aunque el pobre Mario qued&oacute; muy maltrecho con la pierna partida en dos partes. No quiero ni contar el v&iacute;a crucis de dolor que fue llevarlo a rastras por casi 20 kil&oacute;metros hasta nuestra casa de campo. Por suerte aquel hombre que nos salv&oacute; la vida decidi&oacute; aceptar la invitaci&oacute;n de venir con nosotros. La casa era muy grande, una persona m&aacute;s no ser&iacute;a un problema.<\/p>\n<p>Al llegar improvisamos sobre la pierna de Mario, sin saber nada de medicina concluimos que ten&iacute;amos que ajustar su pierna a un punto que pareciera natural y dejarla descansar por un buen tiempo. Lo instalamos en el cuarto principal y le mostr&eacute; a aquel hombre el cuarto de hu&eacute;spedes donde se pod&iacute;a quedar.<\/p>\n<p>Mario manten&iacute;a aquella casa siempre con provisiones en caso de cualquier escapada ocasional as&iacute; que la comida no fue un problema por un par de semanas. Yo me la pasaba al lado de mi esposo cuid&aacute;ndolo y apenas si determinaba a aquel hombre, adem&aacute;s, &eacute;l era muy cauto y de a ratos imperceptible.<\/p>\n<p>-Se&ntilde;orita, puedo hablar con usted un momento &#8211; Me dijo el hombre.<\/p>\n<p>-S&iacute; claro, &iquest;qu&eacute; pasa? &#8211; Respond&iacute;.<\/p>\n<p>-Es que empiezo a ver que escasea la comida, ya casi no hay v&iacute;veres en la despensa, creo que es hora de empezar a buscar lo que la naturaleza nos provea-<\/p>\n<p>Me qued&eacute; mir&aacute;ndolo, por primera vez not&eacute; lo atractivo y varonil que era, lo sexy de aquella barba mal cuidada, sus brazos musculosos y toscos.<\/p>\n<p>-Se&ntilde;orita&hellip; &iquest;me escuch&oacute;? &#8211; me dijo para sacarme de mi trance.<\/p>\n<p>-S&iacute;, creo que debemos buscar comida &#8211; le dije.<\/p>\n<p>Nos hab&iacute;a dicho su nombre cuando nos encontramos en la carretera, pero me toc&oacute; preguntarle una vez m&aacute;s. James. Cordialmente se ofreci&oacute; a salir a buscar comida, venados, ardillas, conejos, p&aacute;jaros, lo que la naturaleza pudiera proveer, y as&iacute; lo hizo un par de veces. Sent&iacute; que no era justo que fuera solo, adem&aacute;s quer&iacute;a aprender c&oacute;mo hacerlo en caso de que en alg&uacute;n momento todo dependiera de mi. Mario segu&iacute;a postrado y esa pierna no parec&iacute;a mejorar. Al cuarto d&iacute;a le dije, &ldquo;&iexcl;Voy contigo!&rdquo;.<\/p>\n<p>Primero muerta que sencilla eh! Me puse mi short de Lara Croft como si fuera el atuendo adecuado para salir a matar ciervos durante un apocalipsis zombie. James avanzaba delante de mi, pod&iacute;a ver su amplia y s&oacute;lida espalda, su cabello negro descuidado, su actitud indiferente apesar de que claramente en algun momento dirig&iacute;a su mirada hacia mi abultadito culo. Lo normal en un hombre.<\/p>\n<p>Empezamos a salir todos los d&iacute;as, Mario se quedaba en casa preocupado y James y yo siempre volv&iacute;amos con algo para comer. Pronto se volvi&oacute; un &eacute;xito cada animal muerto y aquello llev&oacute; a la camarader&iacute;a.<\/p>\n<p>Casi un mes despu&eacute;s la pierna de Mario no mejoraba mucho y la situaci&oacute;n entre James y yo mejoraba bastante, habl&aacute;bamos de todo, me contaba c&oacute;mo era su vida antes del desastre y yo con algo de pena le contaba como era mi superflua y tonta perfecta vida. James me empez&oacute; a gustar, era r&uacute;stico pero sensible y fuerte, mucho m&aacute;s fuerte de lo que Mario ser&iacute;a jam&aacute;s. Y yo llevaba un mes sin tirar porque el dolor de la pierna de Mario era tremendo incluso para una erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Sin darme cuenta empec&eacute; a emocionarme por las salidas a buscar comida en el bosque con James. Una noche so&ntilde;&eacute; con James, so&ntilde;&eacute; que me penetraba a las cuatro con mi traje de gatita. Al despertarme me vi toda mojada, me volv&iacute; a ver Mario aun dormido con su pierna hinchada y mi mano simplemente se desliz&oacute; dentro de mi ropa interior y empec&eacute; a meterme un dedo tratando de conservar mentalmente el recuerdo del sue&ntilde;o reciente. Me vine en un orgasmo delicioso acompa&ntilde;ado de un pedo liberador. Me levant&eacute; de la cama, me quit&eacute; la panty y me puse solamente el short y un top. No esper&eacute; a que Mario se levantara, sal&iacute; en busca de James para ir a casar. Quer&iacute;a carne, y no precisamente de animal.<\/p>\n<p>Como siempre, yo iba detr&aacute;s de &eacute;l. James sab&iacute;a mucho de exploraci&oacute;n, lo &uacute;nico que yo sab&iacute;a de exploraci&oacute;n era cuando Mario se ensartaba por el culo. Ese d&iacute;a brillaba el sol y James se ve&iacute;a m&aacute;s sexy que nunca. No planeaba nada, de verdad, simplemente algo en mi cabeza dijo &ldquo;es el puto fin del mundo, que crees que vas a hacer?&rdquo; y todo se ilumin&oacute;. Me import&oacute; un carajo mi esposo invalido y rebas&eacute; a James.<\/p>\n<p>Lo que quer&iacute;a era que &eacute;l diera el primer paso para no sentirme tan puta. As&iacute; que empec&eacute; a bambolear mi culito en ese short y esper&eacute; que pasara lo mejor. Llegamos a un riachuelo, no hab&iacute;a avistamiento de animal comestible alguno. Me arrodill&eacute;, hice como si quisiera buscar algo dentro de la peque&ntilde;a corriente de agua y empin&eacute; mi culazo para que James se diera una buena vista de lo que ten&iacute;a enfrente.<\/p>\n<p>Sent&iacute; una mano entre mis piernas y me asust&eacute;. Me levant&eacute; y me alej&eacute;. Me di la vuelta y lo mir&eacute; a los ojos. No era yo tan valiente ni tan perra como pensaba, Mario apareci&oacute; mil veces en mi mente. No tuve tiempo de reaccionar, James se abalanz&oacute; sobre m&iacute; y me llev&oacute; hasta un &aacute;rbol. Mi cara golpe&oacute; con el tronco y me cort&oacute;. De un solo tir&oacute;n James baj&oacute; mi short para ver que no ten&iacute;a nada debajo, yo no quer&iacute;a nada, me hab&iacute;a equivocado, pero aquello era inevitable.<\/p>\n<p>Una verga inmensa se pos&oacute; entre mis piernas, escuch&eacute; un escupitajo y lo siguiente fue una presi&oacute;n que separ&oacute; mis carnes y se ensart&oacute; en mi.<\/p>\n<p>-James no!, su&eacute;ltame! &#8211; le supliqu&eacute;.<\/p>\n<p>-Lo has estado pidiendo hace mucho y te lo voy a dar &#8211; replic&oacute;.<\/p>\n<p>-no! Mario! &#8211;<\/p>\n<p>Su falo entraba y sal&iacute;a de mi. Al principio pensaba en Mario, mi pobre esposo invalido, despu&eacute;s de un rato yo no pensaba en &eacute;l. Ese trozo me estaba dando un placer que no hab&iacute;a experimentado nunca, el placer f&iacute;sico y el placer de lo prohibido entraba entre mis blancas nalgas en medio del fin de mundo, mi primera infidelidad, ufff. Cuando estaba a punto de eyacular se sali&oacute; de mi y derram&oacute; una cantidad de esperma gigante en el riachuelo.<\/p>\n<p>-Si le dices algo lo mato &#8211; me dijo.<\/p>\n<p>Me asust&eacute; ante la amenaza, me vest&iacute; y sal&iacute; corriendo de vuelta a la casa.<\/p>\n<p>Pens&eacute; todo el d&iacute;a en contarle a Mario lo que hab&iacute;a pasado, como James me hab&iacute;a violado, como yo lo hab&iacute;a estado buscando, como lo disfrut&eacute;. No hab&iacute;a nada bueno en decirle, no hab&iacute;a un buen desenlace. No dije nada. Al d&iacute;a siguiente al levantarme no quer&iacute;a ni salir del cuarto.<\/p>\n<p>-Elisa, vamos a buscar comida! &#8211; Grit&oacute; James.<\/p>\n<p>Mario dorm&iacute;a, me puse mi short sin ropa interior, una camisa ligera y sal&iacute;. Al llegar al mismo punto del d&iacute;a anterior James me tom&oacute; de nuevo a la fuerza, intent&eacute; resistirme a sabiendas de que era infructuoso. En el fondo quer&iacute;a que me hiciera suya. Y as&iacute; fue durante una semana completa, todos los d&iacute;as James me llamaba para ir a buscar comida, a veces conseguimos comida, a veces no, pero siempre me penetraba en el mismo &aacute;rbol.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a despert&eacute; ansiosa por su llamado, deseosa de su verga, babeante por su violencia.<\/p>\n<p>Cuando o&iacute; su voz mi vagina se humedeci&oacute;. Caminamos como siempre unos cinco minutos adentr&aacute;ndonos en el bosque pero esta vez no dej&eacute; que me llevara hasta el &aacute;rbol. Antes de llegar me di media vuelta y me puse de rodillas. Desabroch&eacute; su pantal&oacute;n y por primera vez tuve ese pedazo grande frente a mi cara, 21cm al ojo. Abr&iacute; la boca y me la met&iacute;. Empec&eacute; a jugar con su glande. Recuerden que yo soy una chica menudita, aquello era un mont&oacute;n para mi.<\/p>\n<p>-hoy me toca a mi papi, hoy te saco la lechita yo a ti &#8211; le dije.<\/p>\n<p>-&iquest;No te importa que tu esposo est&eacute; postrado en una cama? &#8211; respondi&oacute;.<\/p>\n<p>-Una chica tiene necesidades, sobre todo una zorrita como yo, si ese tonto no puede ni ponerse de pie&hellip; pues debo buscar como satisfacerme, &iquest;no?<\/p>\n<p>Le mam&eacute; la verga por un buen rato hasta que eyacul&oacute; dentro de mi boca. Una buena carga de leche espesa y amarga que me tragu&eacute;. La &uacute;nica leche que hab&iacute;a probado aparte de la de Mario, y me encant&oacute;. No cazamos nada ese d&iacute;a.<\/p>\n<p>En adelante se volvi&oacute; un juego. Al siguiente d&iacute;a mientras Mario dorm&iacute;a tom&eacute; un bolso y empaqu&eacute; la ropa sexy y la diadema de gatita. S&iacute;, empaqu&eacute; esa mierda en un apocalipsis, as&iacute; soy yo. Sal&iacute; de la casa con mi ropa normal pero me adelant&eacute;. Cuando James me alcanz&oacute; ya me hab&iacute;a cambiado y llevaba encima solo mi disfraz de gatita, con el butt plug incluido, me puse de rodillas y bat&iacute;a el culito para que la colita se moviera.<\/p>\n<p>-Miauuu, esta gatita quiere lechita &#8211; le dije sonriendo y sal&iacute; corriendo.<\/p>\n<p>Al alcanzarme me tumb&oacute; sobre un lecho de hojas ca&iacute;das y me tom&oacute; en cuarto. La gatita salvaje en el apocalipsis, la perra en mi despertando, Elisa la infiel, la puta, que rico. Ya nada me importaba, ni los zombies, ni mi esposo cojo inservible ni mi vida perfecta, todo se resum&iacute;a a las horas de caza cuando fornicaba con James y despu&eacute;s volv&iacute;a a jugar a la esposa juiciosa a cuidar a Mario. Esa maldita pierna nunca san&oacute;.<\/p>\n<p>Hab&iacute;an pasado casi dos meses desde que est&aacute;bamos ah&iacute;. Hab&iacute;amos visto pasar un par de hordas de locos en silencio. La vida era sencilla, estar en casa hablando con Mario, salir todas las ma&ntilde;anas a fornicar con James inventando juegos, un d&iacute;a era una gata, otro d&iacute;a una prostituta, otro d&iacute;a una chica perdida, siempre la misma chica pelirroja, blanquita y perfecta.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a me levant&eacute; temprano como siempre, Mario estaba despierto como nunca. Me mir&oacute;.<\/p>\n<p>-S&eacute; lo que haces maldita perra &#8211; me dijo y me qued&eacute; helada.<\/p>\n<p>-&iquest;De qu&eacute; hablas? &#8211; le pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>-S&eacute; que tiras con James todos los d&iacute;as. No puedo poner en pie y t&uacute; aprovechas para comportarte como una puta y serme infiel en el bosque. Te veo salir todos los d&iacute;as sin ropa interior o guardando atuendos en tu bolso para hacer de todo con &eacute;l. &iquest;Te da por el culo? &iquest;eh?! &iexcl;&iquest;Te da por el culo maldita?!<\/p>\n<p>No sab&iacute;a qu&eacute; decir, as&iacute; que solo sal&iacute; corriendo sola hacia el bosque y revent&eacute; a llorar. Me sent&iacute;a terrible, le hab&iacute;a sido infiel a mi esposo de la manera m&aacute;s descarada d&iacute;a tras d&iacute;as, y no quer&iacute;a dejar de hacerlo.<\/p>\n<p>James no apareci&oacute; en el bosque ese d&iacute;a, as&iacute; que volv&iacute; a casa a enfrentar la complicada situaci&oacute;n. Para mi sorpresa, al entrar al cuarto me encontr&eacute; a James sentado en la cama al lado de Mario.<\/p>\n<p>S&eacute; que soy un maldito invalido, no hay mucho que pueda hacer, pero la gran vida que ten&iacute;as te la di yo maldita y no voy a renunciar del todo a ti &#8211; Me dijo Mario desabroch&aacute;ndose el pantal&oacute;n y sacando una verga a medio parar.<\/p>\n<p>Con un movimiento de cabeza me indic&oacute; que me acercara a &eacute;l. Lo hice. Tom&oacute; mi cabello y lo jal&oacute; para poner mi boca justo sobre su palo.<\/p>\n<p>-&iquest;Mi amor? &eacute;l est&aacute; aqu&iacute; &#8211; le dije.<\/p>\n<p>Me mir&oacute; con cara de odio y empuj&oacute; mi cabeza contra su falo y me oblig&oacute; a chupar. Sent&iacute; una mano sobre mis nalgas. Esas mismas manos me retiraron de mi esposo y me llevaron a una esquina del cuarto.<\/p>\n<p>-Mu&eacute;strame qu&eacute; es lo que haces en el bosque &#8211; me dijo Mario.<\/p>\n<p>Estaba asustada, inc&oacute;moda, acorralada. James me baj&oacute; el pantal&oacute;n, como siempre andaba sin ropa interior.<\/p>\n<p>-Puta malnacida &#8211; dijo Mario.<\/p>\n<p>James se sac&oacute; la verga y empez&oacute; a penetrarme. Me agarraba del pelo para que viera a los ojos de Mario. Mario se masturbaba. Nunca lo hab&iacute;a visto as&iacute;, con aquella cara de odio, impotencia y a la vez excitaci&oacute;n, era otra persona diferente. James me puso de rodillas y me puso a chup&aacute;rsela. Cerr&eacute; mis ojos.<\/p>\n<p>-Abre los putos ojos y m&iacute;rame maldita &#8211; Dijo Mario.<\/p>\n<p>Tuve que mantener mi mirada sobre &eacute;l durante varios minutos hasta que James eyacul&oacute;, por veinteava vez, en mi boca. La rutina cambi&oacute; entonces. El bosque era para cazar, cuando quer&iacute;amos tirar lo hac&iacute;amos en el cuarto frente a Mario.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a James sali&oacute; muy temprano y no volvi&oacute; sino hasta la noche. Lleg&oacute; cubierto de sangre y agitado. Seguro se hab&iacute;a encontrado con algunos locos y hab&iacute;a ten&iacute;a que luchar contra ellos. Tra&iacute;a un pesado bolso. Lo dej&oacute; en la estancia principal y se fue a tomar una ducha. Mientras yo hablaba con Mario del clima que empezaba a ponerse muy fr&iacute;o.<\/p>\n<p>James apareci&oacute; en nuestro cuarto con una sonrisa y una botella de Jack Daniels en cada mano.<\/p>\n<p>-Miren lo que encontr&eacute; familia! &#8211; dijo. Re&iacute;mos.<\/p>\n<p>-Creo que es una buena ocasi&oacute;n para ver ese traje de gatita eh &#8211; me dijo Mario.<\/p>\n<p>Me gustaba eso. Me levant&eacute; de la cama, fui al armario y tom&eacute; la ropa, sal&iacute; del cuarto para cambiarme y de paso me llev&eacute; una de esas botellas. Entr&eacute; al ba&ntilde;o, me quit&eacute; la ropa y me vi en el espejo, igual de bella aunque un poco m&aacute;s flaca, me cost&oacute; reconocerme, una chica siempre glamurosa ahora viviendo las vicisitudes del fin de mundo. Me empin&eacute; la botella y beb&iacute; un cuarto de ella.<\/p>\n<p>-a los mil demonios, hoy soy la gata m&aacute;s puta de la tierra &#8211; dije.<\/p>\n<p>Me puse la ropa sexy, las orejitas, el butt plug y entr&eacute; al cuarto gateando. Los dos hombres celebraron mi aparici&oacute;n. Como Mario no se pod&iacute;a mover mucho llev&eacute; a James cerca de &eacute;l, les saqu&eacute; las vergas, tom&eacute; una con cada mano&hellip;<\/p>\n<p>-La gatita hoy quiere lechita &#8211; dije.<\/p>\n<p>James le pidi&oacute; a Mario que tomara bastante. Mi esposo cornudo se empin&oacute; casi media botella y pronto estuvo muy ebrio. Aquello funcion&oacute; bien porque mitig&oacute; el dolor en su maltrecha pierna. James me indic&oacute; que me subiera sobre &eacute;l, lo hice tan cuidadosamente como pod&iacute;a hacerlo con aquella embriaguez. Me met&iacute; la verga de Mario en el chocho y empec&eacute; a moverme cuidadosamente, &eacute;l comenz&oacute; a gemir. Lo siguiente que sent&iacute; fue la lengua babosa de James jugar en mi rosado ano. Una vez estuvo lo suficientemente dilatado, el gringo incrust&oacute; su palo en mi culo. Si de algo me puedo preciar es de que con Mario habia practicado tanto sexo anal que mi culo recib&iacute;a con amabilidad casi cualquier cosa, me hab&iacute;a metido no solo su verga, tambien botellas, pepinos, dildos, mi culito era un libro abierto.<\/p>\n<p>-Look! we are dick friends! &#8211; Le dijo borracho a Mario mientras sus vergas se rozaban ocup&aacute;ndose cada una de uno de mis orificios.<\/p>\n<p>-&iquest;Qui&eacute;n es la gatita puta del fin del mundo? &#8211; dijo Mario riendo.<\/p>\n<p>-Yo soy la puta del fin mundo mi amor &#8211;<\/p>\n<p>Por un par de meses fue as&iacute;. Cazar, embriagarnos y tirar los tres. No parec&iacute;a tan malo el apocalipsis, a fin de cuentas.<\/p>\n<p>Cap&iacute;tulo II<\/p>\n<p>Hac&iacute;a mucho fr&iacute;o. No hab&iacute;a electricidad, ten&iacute;amos que usar muchas cobijas todo el d&iacute;a para mantener el calor. Incluso la tiradera merm&oacute; por el clima. Aun as&iacute; el sexo era parte de la ecuaci&oacute;n. A Mario ya no le molestaba si yo hac&iacute;a algo solo con James y tambi&eacute;n empec&eacute; a atenderlo peri&oacute;dicamente en su lecho. No hab&iacute;a mucho que hacer as&iacute; que paseaba entre las dos vergas que ten&iacute;a a disposici&oacute;n. Generalmente le hac&iacute;a primero una felaci&oacute;n a Mario en las ma&ntilde;anas y despu&eacute;s en las tardes me iba al cuarto de James a me penetrara con violencia. Gritaba tan duro como pudiera para que Mario me escuchara, para que supiera que su esposa gozaba con el paquete de otro hombre.<\/p>\n<p>Desde las 4pm ya era noche para nosotros, conseguir comida era dif&iacute;cil, est&aacute;bamos delgados y agotados, com&iacute;amos solo una vez al d&iacute;a. No s&eacute; ni qu&eacute; d&iacute;a era, dejamos de contar los d&iacute;as, pero ya ca&iacute;a la noche.<\/p>\n<p>Me recost&eacute; junto a Mario, porque siempre dorm&iacute;a con &eacute;l y cerr&eacute; los ojos, me qued&eacute; dormida. Un fuerte golpe me despert&oacute;, escuch&eacute; un disparo, luego pasos, luego se abri&oacute; la puerta y otro disparo.<\/p>\n<p>Debido a la lejan&iacute;a de nuestra casa de campo con todo lo dem&aacute;s, la interacci&oacute;n con otra gente o con los locos hab&iacute;a sido m&iacute;nima. Pero en el apocalipsis las cosas solo tienden a empeorar. Cada uno de esos dos disparos impactaron en el pecho de mis dos hombres, el primero en James, el segundo en Mario. Yo no recib&iacute; un disparo probablemente porque me qued&eacute; inm&oacute;vil.<\/p>\n<p>Los mataron a los dos. Era una pandilla, 5 hombres, 4 mujeres. Se adue&ntilde;aron de mi casa, tiraron los cuerpos a la nieve como basura y se establecieron all&iacute;. Las cuatro mujeres, cinco conmigo, no ten&iacute;an ni voz ni voto, &eacute;ramos simplemente mercanc&iacute;a sexual. Los cinco hombres mandaban.<\/p>\n<p>-Joe, mira lo que tenemos aqu&iacute;, una linda pelirroja! &#8211; Dijo uno de ellos.<\/p>\n<p>Joe se asom&oacute; y me vio envuelta en mi pijama, un pantaloncito cortito que dejaba ver la mitad de mis nalgas y una blusita corta que transparentaba mis pezones duros por el fr&iacute;o. Joe pidi&oacute; que todos salieran del cuarto, se acerc&oacute;, puso una pistola en mi cabeza y me oblig&oacute; a chup&aacute;rsela. Despu&eacute;s me hizo ponerme cuatro en la cama y con violencia me penetr&oacute; en cuatro.<\/p>\n<p>L&aacute;grimas ca&iacute;an por mis mejillas, no porque me estuvieran abusando sino porque mi Mario y mi James ya no eran parte de la ecuaci&oacute;n. Me sent&iacute;a sola, desamparada. Joe, el l&iacute;der de aquella banda, tom&oacute; mi cuarto y a mi como su concubina. No me dejaba salir de all&iacute;.<\/p>\n<p>-Preciosa, &iquest;a qu&eacute; te dedicabas antes de todo esto?- me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>-Trabajaba en publicidad &#8211; le dije con mucha resignaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Eres muy bonita, hemos tenido mucha suerte en dar contigo, yo te proteger&eacute; &#8211;<\/p>\n<p>Las otras cuatro mujeres eran Linda, Tania, Rose y Melany. Linda era una se&ntilde;ora de unos 50 a&ntilde;os. Las dem&aacute;s eran j&oacute;venes como de mi edad, Tania era una bomba latina, grandota, Rose y Melany eran un par de gringas patisecas sin mucha gracia pero con un co&ntilde;o. Siempre ten&iacute;an una cara de resignaci&oacute;n bastante radical, estaban bajo el control de aquellos hombres. La primera noche cuando llegaron encontraron algunas botellas de alcohol de las que hab&iacute;a tra&iacute;do James. Fue como encontrar oro.<\/p>\n<p>Se embriagaron y nos hicieron desnudar a todas a pesar del inclemente fr&iacute;o. Siempre hab&iacute;a uno en una esquina con arma cargada, el resto nos tomaban como sus putas. Como yo era la nueva mucha atenci&oacute;n cay&oacute; sobre mi. Mis alg&uacute;n dia abundantes nalgas ya no eran tan grandes por la desnutrici&oacute;n, pero a&uacute;n as&iacute; estaba mucho mejor que las dem&aacute;s, excepto Tania que me daba la pelea.<\/p>\n<p>Uno de ellos se sent&oacute; en un sill&oacute;n y me pidi&oacute; que me subiera sobre &eacute;l. Una verga larga pero delgada se incrust&oacute; en mi co&ntilde;o. Otro se acerc&oacute; por detr&aacute;s y tras escupir sobre mi ano me incrust&oacute; la verga en el culo. Otro puso un falo venoso frente a mi cara y me oblig&oacute; a chup&aacute;rsela. As&iacute; me tuvieron por horas turnandose.<\/p>\n<p>Ser&eacute; sincera, aquel d&iacute;a aquello no me gust&oacute;, esos hombres hab&iacute;an matado a sangre fr&iacute;a a mi esposo y a mi querido amante. Pero saben, termin&eacute; acostumbr&aacute;ndome, afuera no hab&iacute;a nada, solo caos, adentro hab&iacute;a un grupo de hombres que me consegu&iacute;an comida y me cuidaban. Pronto encontr&eacute; un favorito, Dan. Un tipo aseado y callado que siempre que me ultrajaba se mov&iacute;a de manera deliciosa, me sol&iacute;a chupar el co&ntilde;o y el culo por largos minutos antes de penetrarme y eso me gustaba. Me convert&iacute; en la puta de Dan.<\/p>\n<p>En mi caba&ntilde;a no hab&iacute;a electricidad y tuvimos que pasar el invierno en medio de un fr&iacute;o inclemente. Nos calent&aacute;bamos con alcohol, hab&iacute;an encontrado un lugar con un stock de alcohol inmenso, est&aacute;bamos borrachos todo el d&iacute;a. Era la inmundicia, la perdici&oacute;n, el fin del mundo. Mi hermoso culito blanco ahora era un rojizo hueco por la falta de comida y el exceso de verga. En cualquier instante uno de ellos se acercaba a tomarme y, aunque Dan era mi hombre favorito, las reglas eran que las mujeres eran de todos.<\/p>\n<p>Pas&oacute; el invierno y lleg&oacute; la primavera, pude volver a vestir mis shorts, a todos les encantaba y tom&eacute; mucho protagonismo, eso no le gustaba mucho a las otras chicas. Poder salir de la casa nos sirvi&oacute; de mucho. Empec&eacute; a hablar mucho m&aacute;s con los hombres y se cre&oacute; cierto v&iacute;nculo. Aquello hizo que el abuso indiscriminado cesara y se convirtiera m&aacute;s en un gusto compartido. Como conoc&iacute;a la zona les pude ense&ntilde;ar donde era bueno cazar y donde no.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a soleado matamos un gran venado. Los hombres decidieron destapar algunas botellas de whisky para celebrar. Dan se tom&oacute; un trago, se sent&oacute; en un sill&oacute;n y me pidi&oacute; que se la chupara. Elev&eacute; mi culito dentro del peque&ntilde;o short, desabroch&eacute; el pantal&oacute;n de Dan y abr&iacute; mi boca para devorar ese pene.<\/p>\n<p>Estaba en medio de la situaci&oacute;n cuando sent&iacute; un fuerte disparo cerca de mi cabeza. El disparo hab&iacute;a impactado a Dan regando un chorro absurdo de sangre sobre mi. Despu&eacute;s, otros cuatro disparos. Linda, en una desatenci&oacute;n de los hombres se hab&iacute;a hecho con un arma y hab&iacute;a ajusticiado a cada uno de ellos. Al terminar su venganza se acerc&oacute; a m&iacute;.<\/p>\n<p>-Perra regalada, ahora t&uacute; nos vas a servir &#8211; dijo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 16<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Hola, mi nombre es Elisa, nac&iacute; en Colombia. Soy de madre latina y padre noruego. 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