{"id":36473,"date":"2022-07-05T22:00:00","date_gmt":"2022-07-05T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-07-05T22:00:00","modified_gmt":"2022-07-05T22:00:00","slug":"el-primo-diacono","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-primo-diacono\/","title":{"rendered":"El primo di\u00e1cono"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"36473\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>En mi relato anterior se&ntilde;al&eacute; que nac&iacute; en el seno de una familia muy conservadora y seguidora ferviente de nuestra religi&oacute;n y que entre los familiares hay sacerdotes, tanto por parte de mi madre como de mi padre, incluso con un t&iacute;o obispo de quien todos estamos orgullosos.<\/p>\n<p>Nuestra familia es numerosa, adem&aacute;s, todos los matrimonios acostumbraban a tener los hijos que Dios les diera. Cuando alguna quedaba embarazada, el secreto lo sab&iacute;an s&oacute;lo los cercan&iacute;simos y, si era un producto que pudiera avergonzar a la familia, la damita iba de vacaciones con su mam&aacute; o alguna t&iacute;a a los Estados Unidos y a la semana ya estaba de regreso, a veces hasta con el himen restaurado.<\/p>\n<p>Sin embargo, poco a poco, las cosas fueron cambiando. Por ejemplo, a mi hermana mayor no le permit&iacute;an tener un novio que era ateo y, adem&aacute;s, sus padres se hab&iacute;an cambiado de religi&oacute;n. Mis padres no aceptaron los motivos y les prohibieron verse. Resultado: mi hermana se fug&oacute; y volvimos a saber de ella hasta que tuvo un cr&iacute;o y nos comunic&oacute; su direcci&oacute;n. Pero la mala voluntad de mi padre hizo que dos hermanas m&iacute;as quedaran solteronas (una virgen y la otra triste porque no logr&oacute; el embarazo).<\/p>\n<p>Por la frecuencia con que nos ve&iacute;amos, mi primo Diego, el mayor de los primos cercanos en vecindad, fue quien m&aacute;s asedio tuvo de mi parte, y fui correspondida. &Eacute;l acud&iacute;a al seminario, pero estaba a dos cuadras de ah&iacute; y el fin de semana estaba en casa. Con &eacute;l, disfrut&eacute; caricias en mi panocha, incluso las de lengua, pero tambi&eacute;n aprend&iacute; a hacerlo. Al pasar Diego al seminario mayor, nos ve&iacute;amos menos, y nuestros juegos de amor eran pocos. pero intensos. Haciendo un 69, descubr&iacute; el sabor del semen, que apur&eacute; gustosa recordando el placer con el que mi madre lo saboreaba.<\/p>\n<p>Una ocasi&oacute;n en que preparaban a mis hermanas y otros primos peque&ntilde;os para hacer la primera comuni&oacute;n, Diego llev&oacute; pedacer&iacute;a de hostias para todos y algunas completas para ense&ntilde;arles c&oacute;mo deber&iacute;an hacer la comuni&oacute;n. &ldquo;F&iacute;jense c&oacute;mo lo hace Ishtar&rdquo;, les dijo para ponerme de ejemplo, pues yo ya estaba grande y hab&iacute;a hecho la primera comuni&oacute;n muchos a&ntilde;os antes. &ldquo;Yo quiero la m&iacute;a, mojada en el vino que sale de tu pene&rdquo;, le dije en voz baja entornando los ojos. Sonri&oacute; y, tambi&eacute;n en voz baja, me dijo &ldquo;despu&eacute;s te doy el vino solo en la boca y algo m&aacute;s&rdquo;. Me sent&iacute; sumamente excitada pensando en qu&eacute; podr&iacute;a ser el &ldquo;algo m&aacute;s&rdquo;, abr&iacute; la boca y tom&eacute; la hostia. Ese d&iacute;a de verano fue genial, pues mis padres avisaron que no podr&iacute;an pasar pronto por m&iacute; y mis hermanas, a lo que mis t&iacute;os contestaron que mejor nos qued&aacute;ramos a dormir all&iacute;. La rec&aacute;mara que nos asignaron, estaba comunicada con la que mi primo ten&iacute;a, y &eacute;l dorm&iacute;a solo. A mis hermanas las pusieron en la cama y a m&iacute;, por ser ya grande, me pusieron unas colchonetas en el piso. Cuando Diego me llev&oacute; la colchoneta, las s&aacute;banas y me arregl&oacute; la cama me lo advirti&oacute;: &ldquo;Duerme s&oacute;lo con una camiseta puesta, vendr&eacute; a verte&rdquo;. Yo me puse roja de la emoci&oacute;n y le sonre&iacute; como aceptaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Avanzada la noche, escuch&eacute; que la puerta que comunicaba con mi primo se abr&iacute;a despacio. Ya lo esperaba, me dio un beso antes de retirar la s&aacute;bana y subirme la camiseta para chupar mi pecho que ya estaba desarrollado. Pero en mi adolescencia ya ten&iacute;a unas bubis que se notaban muy bien y me las chuleaban en la calle los viejos morbosos, tambi&eacute;n desde entonces recibieron las caricias de varios primos, pero ahora recib&iacute;an los labios por primera vez. Me puse cachond&iacute;sima y baj&eacute; mi mano para acariciar sobre las ropas el pene de Diego. &iexcl;&Eacute;l tampoco tra&iacute;a nada abajo! y se la pude jalar como nunca. Se puso en posici&oacute;n de 69 cuando le dije que quer&iacute;a chup&aacute;rsela. &iexcl;Se vino despu&eacute;s de darme dos orgasmos con la boca y sabore&eacute; el &ldquo;vino&rdquo; prometido! Nos acomodamos para descansar, yo sin soltar el pene y &eacute;l volviendo a mamar mi pecho. &ldquo;Quiero m&aacute;s, m&eacute;temelo&rdquo;, le exig&iacute;. &Eacute;l meti&oacute; la mano bajo la colchoneta y sac&oacute; un sobre con un cond&oacute;n que hab&iacute;a puesto, y una toalla. La toalla la puso bajo mis nalgas y &eacute;l se puso el cond&oacute;n. &ldquo;Es pecado usar cond&oacute;n&rdquo;, le reclam&eacute; mientras me abr&iacute;a las piernas para cumplir mi petici&oacute;n. &ldquo;Es m&aacute;s pecado tener un hijo fuera del matrimonio&rdquo;, contest&oacute; meti&eacute;ndome el pene de un solo envi&oacute;n. Ni me doli&oacute; por lo caliente que estaba. Se movi&oacute; hasta eyacular otra vez y yo mord&iacute;a la almohada para evitar gritar de placer. Quedamos extenuados y llenos de sudor. Descansamos m&aacute;s de media hora d&aacute;ndonos besos. Por &uacute;ltimo, me limpi&oacute; las piernas y la entrada de la vagina con la toalla y se retir&oacute;.<\/p>\n<p>Seguimos cogiendo tiempo despu&eacute;s, siempre con el &ldquo;pecaminoso cond&oacute;n&rdquo;, incluso cuando ya era sacerdote. Obviamente siempre me confes&eacute; con &eacute;l y le insist&iacute;a que mi mayor pecado era querer seguir cogiendo con &eacute;l. Alguna vez le pregunt&eacute; si &eacute;l hab&iacute;a lavado la toalla que us&oacute; para no manchar la s&aacute;bana y me dijo que no, lo cual me asust&oacute;, porque seguramente mi t&iacute;a la habr&iacute;a visto. A los pocos d&iacute;as, me mostr&oacute; un peque&ntilde;o trozo de tela con una tenue mancha color caf&eacute;; &ldquo;Me hice un pa&ntilde;uelo que me acompa&ntilde;a cuando duermo&rdquo;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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