{"id":36583,"date":"2022-07-16T22:00:00","date_gmt":"2022-07-16T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-07-16T22:00:00","modified_gmt":"2022-07-16T22:00:00","slug":"en-el-medievo-p-2-un-encuentro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/en-el-medievo-p-2-un-encuentro\/","title":{"rendered":"En el medievo (P. 2): Un encuentro"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"36583\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Esa noche durmieron pl&aacute;cidamente. La lluvia hab&iacute;a cesado cuando despertaron, y luc&iacute;a el sol entre las nubes. Fue un despertar agradable para los dos. Se hab&iacute;an dormido acurrucados uno contra el otro, y ese contacto de la piel los acerc&oacute; m&aacute;s por la ma&ntilde;ana. Sahara le dio un beso tierno en los labios y los dos se incorporaron para recoger los enseres. Ten&iacute;an que aprovechar el d&iacute;a para llegar a la aldea donde viv&iacute;a Anatol. Volvieron al sendero tirando de la mula y continuaron el curso del r&iacute;o. No siempre era f&aacute;cil, era una zona poco transitada y a veces se perd&iacute;a la senda llena de matorrales y hierbas altas. Los &aacute;rboles eran altos y frondosos. La abundancia de agua permit&iacute;a crecer todo de una manera desmesurada. Oyeron ruido, como cuando se quiebra las ramas al pisarlas y decidieron alejarse del sendero. Se acurrucaron en una zona frondosa donde no se les pod&iacute;a ver desde el estrecho y angosto camino y vieron pasar, algo despistados, a un hombre de unos cuarenta a&ntilde;os, fornido, con una espesa barba tirando de un burro. Le acompa&ntilde;aban una mujer algo menor y un muchacho de unos dieciocho a&ntilde;os. Decidieron hablar con ellos pues parec&iacute;an buena gente. Se acercaron los dos con cautela, pero haci&eacute;ndose notar para que no se asustaran.<\/p>\n<p>&#8211; Hola buena gente! Dijo Dentel.<\/p>\n<p>El hombre levant&oacute; una mano en forma de saludo con el ce&ntilde;o algo fruncido.<\/p>\n<p>&ndash; Nos dirigimos a Irenat! Dijo Sahara sonriendo.<\/p>\n<p>&ndash; Podr&iacute;an decirnos cu&aacute;nto queda? Los tres se miraron, todav&iacute;a con desconfianza.<\/p>\n<p>&ndash; Nosotros tambi&eacute;n vamos all&iacute;! Dijo la mujer devolvi&eacute;ndole la sonrisa.<\/p>\n<p>&ndash; Pero creo que nos hemos perdido!<\/p>\n<p>&ndash; Creo que si! Hablo ahora Dentel. Vais en direcci&oacute;n contraria.<\/p>\n<p>&ndash; Eso me parec&iacute;a a m&iacute;! Dijo Teodon el joven que iba con ellos.<\/p>\n<p>&ndash; Debemos haber andado en c&iacute;rculo. Coment&oacute; Jon&aacute;s, el hombre con la gran barba.<\/p>\n<p>&ndash; No se cu&aacute;nto quedar&aacute;, pero podemos seguir el viaje juntos! Dijo Sira, y aprovech&oacute; para hacer las presentaciones. &ndash; Este es mi marido, Jon&aacute;s, y este es nuestro hijo, Teodon. Yo soy Sira. Venimos del oeste. El hermano de Jon&aacute;s nos invit&oacute; a venir a Irenat, nos dijo que hab&iacute;a tierras libres para sembrar y poder vivir tranquilos y con comodidad.<\/p>\n<p>&ndash; Nosotros tambi&eacute;n pensamos instalarnos all&iacute;. Mi primo, Anatol, tambi&eacute;n nos dijo que era una aldea prospera. Teodon miraba a Sahara con una sonrisa t&iacute;mida. Ella se dio cuenta y le devolvi&oacute; la sonrisa.<\/p>\n<p>&ndash; Vale, pues pong&aacute;monos en marcha. No conocemos esta zona y no sabemos que nos podemos encontrar. Dijo Sahara tirando de la mula. A las pocas horas el sol estaba en lo m&aacute;s alto. Jon&aacute;s decidi&oacute; parar para comer algo. Se alejaron unos metros del camino y encendieron un peque&ntilde;o fuego. Prepararon algo de comida caliente y la compartieron. Teodon miraba a Sahara cada vez que ten&iacute;a ocasi&oacute;n con una sonrisa t&iacute;mida. Ella se daba cuenta y se la devolv&iacute;a con disimulo sin que se dieran cuenta el resto. Terminaron de comer y continuaron el camino hasta que se puso el sol. La espesura del bosque apenas les dejaba avanzar.<\/p>\n<p>&ndash; Creo que este es buen sitio para pasar la noche. Dijo Jon&aacute;s mirando entre unos &aacute;rboles. Hab&iacute;a una zona de piedras grandes a unos veinte metros del camino. &ndash; Estas grandes piedras nos cubrir&aacute;n de la brisa del r&iacute;o y tampoco nos ver&aacute; nadie, en el caso de que pase alguien por aqu&iacute;!<\/p>\n<p>&ndash; Buena idea! Replic&oacute; Dentel. Ataron a la mula y el burro a un &aacute;rbol donde el suelo estaba bien cubierto de hierba. Y sacaron los atuendos para preparar algo de comida.<\/p>\n<p>&ndash; Sahara al verlo se intent&oacute; disculpar.<\/p>\n<p>&#8211; A nosotros apenas nos queda comida. Hemos tenido que salir deprisa del sitio donde viv&iacute;amos.<\/p>\n<p>&ndash; No te preocupes hija! Nosotros tenemos de sobra. Dijo Sira<\/p>\n<p>&ndash; Gracias, sois muy amables! Contest&oacute; Sahara. Cenaron casi en silencio. A ninguno le apetec&iacute;a hablar demasiado. Se ve&iacute;an retazos de claridad cuando la luna, casi entera, aparec&iacute;a entre las nubes. Recogieron los cacharros que hab&iacute;an utilizado y Jon&aacute;s le dijo a Sira.<\/p>\n<p>&ndash; Vamos a dar un paseo. La noche est&aacute; agradable. La mujer no dijo nada. Sali&oacute; andando tras su marido y a los pocos metros se hab&iacute;an perdido entre la maleza. Jon&aacute;s se dio la vuelta y se cercior&oacute; de que ya no los ve&iacute;an. Mir&oacute; a su alrededor y le se&ntilde;al&oacute; una piedra a Sira que le llegaba a la cintura.<\/p>\n<p>&ndash; Pero Jon&aacute;s, estamos muy cerca para esto!<\/p>\n<p>&ndash; Calla, y ponte ah&iacute;! Ella se inclin&oacute; sobre la piedra y apoyo su cuerpo sobre ella. Apenas lo hizo, Jon&aacute;s le subi&oacute; la tela del vestido dej&aacute;ndole las piernas y el culo al descubierto. Desabroch&oacute; sus pantalones y sac&oacute; el miembro semiduro y comenz&oacute; a restregarlo entre las piernas de la mujer. Al momento ya estaba duro y tieso. Puso el capullo entre los carnosos labios del co&ntilde;o de Sira y empuj&oacute; lentamente hasta hundir toda su polla en el. La mujer dio un grito ahogado.<\/p>\n<p>&ndash; Calla mujer! Tapate la boca si no puedes estar callada! Dijo &eacute;l susurrando pero con autoridad.<\/p>\n<p>Ella sac&oacute; un pa&ntilde;uelo del bolsillo y se lo meti&oacute; en la boca. Jon&aacute;s comenz&oacute; a mover sus caderas haciendo que la polla entrara y saliera a un buen ritmo. Sira emit&iacute;a sonidos ahogados que el pa&ntilde;uelo amortiguaba. En un par de minutos, Jon&aacute;s comenz&oacute; a jadear m&aacute;s sonoramente y Sira sinti&oacute; como su co&ntilde;o se llenaba de leche caliente y densa. Jon&aacute;s sac&oacute; su polla y se la limpi&oacute; con la mano. Despu&eacute;s paso la mano por la abundante hierba para limpiarla. Sira lo hizo con la tela interior del vestido antes de baj&aacute;rselo. Regresaron al peque&ntilde;o campamento que hab&iacute;an improvisado y ya estaban Sahara y Dentel sentados sobre una de las mantas que hab&iacute;an extendido y hab&iacute;an colocado otra sobre sus piernas. Teodon se hab&iacute;a sentado sobre otra manta a unos tres metros y conversaba con ellos sobre el sitio de donde ven&iacute;a. Jon&aacute;s cogi&oacute; otra manta del ser&oacute;n del burro y se separ&oacute; unos metros resguard&aacute;ndose tras una roca. Sira tambi&eacute;n cogi&oacute; otra manta y se sent&oacute; junto a Teodon. El fuego se fue extinguiendo mientras hablaban hasta convertirse en unas suaves brasas y decidieron dormir. Sira coloc&oacute; otra manta sobre ella y su hijo y se tumbaron sobre la mullida hierba. Sahara y Dentel hicieron lo mismo. Al momento notaron que la mujer y el chico se remov&iacute;an bajo la manta. Con la luz de la luna, cuando sal&iacute;a entre las nubes, Sahara pudo llegar a ver c&oacute;mo Sira mov&iacute;a su mano bajo la manta. R&aacute;pidamente interpret&oacute; que estaba manoseando el miembro de Teodon por los gestos que ve&iacute;a en la cara del chico. Sahara sinti&oacute; cierta excitaci&oacute;n por el morbo de la situaci&oacute;n. Not&oacute; como su cuerpo se calentaba. Llevo la mano entre sus piernas de una forma instintiva. Teodon puso una mano sobre la cabeza de su madre y la oblig&oacute; a ir bajando. La cabeza de Sira desapareci&oacute; bajo la manta y comenz&oacute; a ascender y descender. Sahara movi&oacute; el hombro de Dentel con su mano y le hizo se&ntilde;as con la cabeza para que mirara. Dentel abri&oacute; los ojos y mir&oacute; hacia donde Sahara le se&ntilde;alaba. La madre hab&iacute;a retirado la manta porque no la dejaba respirar, y ahora se pod&iacute;a ver como entraba y sal&iacute;a de su boca el duro miembro del muchacho. &Eacute;l la sujetaba la cabeza con una mano y con la otra manoseaba sus tetas. El calor del cuerpo de Sahara aumentaba y llev&oacute; su mano hasta el miembro de Dentel. Lo manose&oacute; unos segundos y al instante ya estaba duro y tieso como una estaca. Sahara se coloc&oacute; de lado bajo la manta y llevo con la mano el duro miembro entre sus piernas. El capullo hinchado penetro entre sus ardientes labios cuando Dentel se acoplo contra su culo. Sahara ve&iacute;a como la mujer mov&iacute;a sus labios con delicadeza haciendo que la polla del muchacho entrara entera en su boca. Dentel comenz&oacute; a mover su cuerpo y Sahara sinti&oacute; como su dura polla penetraba dentro de ella. Los movimientos de Dentel eran algo bruscos y ella le freno. &ndash; Despacio! Despacio! Le susurr&oacute;. Dentel relaj&oacute; sus movimientos mientras le abr&iacute;a el culo con una mano y con la otra la sujetaba del hombro. El miembro de Dentel entraba profundamente y volv&iacute;a a salir despacio, como le hab&iacute;a indicado Sahara. Ella miraba a la pareja, la madre chup&aacute;ndomela a su hijo, y eso la pon&iacute;a como el fuego de una fragua. Le recordaba al tiempo que tuvo que pasar con Iv&aacute;n. Odiaba a ese hombre, pero reconoc&iacute;a que hab&iacute;a despertado en ella la fiera que llevaba dentro. El deseo y el sexo casi la dominaban, y por ese motivo, odiaba m&aacute;s a Iv&aacute;n. Recordaba todo desde el principio, como nada m&aacute;s llevarla a su aldea, la at&oacute; a un poste con una cuerda al cuello y las manos a la espalda como si fuera una perra. Como cada noche la pasaba a su casa de piedra y la ense&ntilde;aba un plato con comida mientras se abr&iacute;a los pantalones y la mostraba su miembro duro. &ndash; Si quieres comer, tendr&aacute;s que gan&aacute;rtelo! Le dec&iacute;a con una sonrisa mal&eacute;fica. El hambre, despu&eacute;s de todo el d&iacute;a sin comer, la invad&iacute;a todo el cuerpo. Sab&iacute;a que ese cabron no la dar&iacute;a ni un trozo de pan si no acced&iacute;a a sus deseos y su prioridad en ese momento, era sobrevivir. Solo pudo aguantar dos d&iacute;as sin comer, al tercero se acerc&oacute; al b&aacute;rbaro sentado en su silla de madera cochambrosa. Sab&iacute;a lo que quer&iacute;a, y con las manos atadas a su espalda, se inclin&oacute; hasta la polla erecta del hombre. El sujetaba una navaja de gran tama&ntilde;o en una mano y en la otra una corta vara de fresno.<\/p>\n<p>&ndash; Si lo haces bien, comer&aacute;s ricos alimentos. Si lo haces mal, solo comer&aacute;s pan!<\/p>\n<p>Sahara recordaba como abri&oacute; su boca esa primera vez, como el asco y la rabia la invadieron, pero necesitaba comer. Era la primera vez que le iba a chupar el miembro a un hombre, y no sab&iacute;a muy bien como hacerlo. Comenz&oacute; a pasar su lengua t&iacute;midamente por el glande hinchado y duro. &Eacute;l se dio cuenta que no sab&iacute;a.<\/p>\n<p>&ndash; Es tu primera vez? Ella dej&oacute; de lamer y asinti&oacute; con la cabeza.<\/p>\n<p>&ndash; No te preocupes, aprender&aacute;s! Jajaja! Recordaba su risa estruendosa y desagradable.<\/p>\n<p>&ndash; Tienes que met&eacute;rtela en la boca y chupar como si fuera la ubre de una vaca! Jajaja!<\/p>\n<p>Sahara necesitaba comer ya, y no se lo pens&oacute; m&aacute;s. Abri&oacute; la boca y se meti&oacute; el hinchado capullo. Comenz&oacute; a succionar.<\/p>\n<p>&ndash; Despacio, peque&ntilde;a zorra! No quiero que me saques la leche tan r&aacute;pido!<\/p>\n<p>Rigi&oacute; el b&aacute;rbaro mientras le daba unos azotes en el culo con la vara de fresno. Ella se quej&oacute;, pero sigui&oacute; chupando al sentir que una mano de Iv&aacute;n se hab&iacute;a puesto sobre su cabeza y no la dejaba retirar la boca.<\/p>\n<p>&ndash; Vamos peque&ntilde;a, en tu linda boca cabe m&aacute;s!<\/p>\n<p>Le dijo Iv&aacute;n mientras le apretaba la cabeza contra su polla. Logr&oacute; introducir la mitad en la boca de Sahara hasta producirle un par de arcadas<\/p>\n<p>&ndash; Vamos cerda! Sigue y comer&aacute;s!<\/p>\n<p>Le grit&oacute; &eacute;l. Ella comenz&oacute; a sacar y meter la parte del miembro que le cab&iacute;a en su boca a m&aacute;s velocidad, mientras succionaba con sus labios como pod&iacute;a. No sabe cu&aacute;nto tiempo pas&oacute;, pero se le hizo largo hasta que sinti&oacute; como un l&iacute;quido espeso y algo &aacute;cido llenaba su boca. Not&oacute; como Iv&aacute;n sujetaba su cabeza para que no la retirara. Tuvo que empezar a tragar la leche espesa para no atragantarse hasta que Iv&aacute;n solt&oacute; su cabeza.<\/p>\n<p>&ndash; Para ser la primera vez, lo has hecho bien! Te has ganado una buena comida! Ma&ntilde;ana probaremos otras cosas! Jajaja! Le desat&oacute; las manos.<\/p>\n<p>&ndash; Ah&iacute; tienes agua para lavarte! Creo que me has orde&ntilde;ado bien! Jajaja!<\/p>\n<p>Todos estos pensamientos se agolpaban en la cabeza de Sahara mientras miraba como esa buena madre consolaba a su hijo. Desde luego, sab&iacute;a hacerlo bien. Pod&iacute;a ver c&oacute;mo se tragaba todo el miembro y lo volv&iacute;a a sacar de su boca. Estaba ya muy caliente cuando not&oacute; como la polla de Dentel derramaba la leche en su co&ntilde;o sin que ella hubiera llegado a correrse. La madre abnegada sigui&oacute; chupando la polla de su hijo durante varios minutos m&aacute;s hasta que el joven muchacho dio unos suaves jadeos. Ella no paro, y sigui&oacute; chupando. Sahara sab&iacute;a que le estaba sacando hasta la &uacute;ltima gota. Quer&iacute;a dejarle totalmente satisfecho. Mientras Dentel retiraba la polla de su co&ntilde;o empapado, pens&oacute; en lo que hab&iacute;a tardado el joven muchacho en correrse. La madre se la hab&iacute;a chupado con maestr&iacute;a, pero tard&oacute; varios minutos en conseguirlo. Pens&oacute; que Dentel apenas duraba, y ella no llegaba a ese punto tan delicioso. Se taparon con la manta y cerraron los ojos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Esa noche durmieron pl&aacute;cidamente. La lluvia hab&iacute;a cesado cuando despertaron, y luc&iacute;a el sol entre las nubes. Fue un despertar agradable para los dos. Se hab&iacute;an dormido acurrucados uno contra el otro, y ese contacto de la piel los acerc&oacute; m&aacute;s por la ma&ntilde;ana. Sahara le dio un beso tierno en los labios y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":21790,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-36583","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36583","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21790"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36583"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36583\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36583"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36583"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36583"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}