{"id":36600,"date":"2022-07-17T22:00:00","date_gmt":"2022-07-17T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-07-17T22:00:00","modified_gmt":"2022-07-17T22:00:00","slug":"sayo-se-prepara-para-los-azotes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/sayo-se-prepara-para-los-azotes\/","title":{"rendered":"Sayo se prepara para los azotes"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"36600\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Sayo ten&iacute;a una cara bonita con grandes ojos negros y labios que invitaban al beso.&nbsp; Aquella tarde, tumbada en la cama, esperaba a Juan.<\/p>\n<p>Se conocieron en Madrid. Ella estaba estudiando espa&ntilde;ol y &eacute;l tomaba clases de japon&eacute;s en una escuela cercana. Hab&iacute;an estado juntos en Yokohama, el conoci&oacute; a su familia y se enamor&oacute; del pa&iacute;s y de ella.<\/p>\n<p>Se casaron y despu&eacute;s de unos meses decidieron mudarse a la capital de Espa&ntilde;a.<\/p>\n<p>Sayo buscaba trabajo, pero era un poco vaga. Sab&iacute;a que con el trabajo de Juan pod&iacute;an vivir bien. Al principio hab&iacute;a puesto la disculpa del periodo de adaptaci&oacute;n, pero la verdad es que la chica hab&iacute;a olvidado la cultura del esfuerzo y prefer&iacute;a disfrutar de la vida.<\/p>\n<p>No le faltaba de nada, entretenimiento, vida social, buena comida y sexo. S&iacute;, su pareja se entregaba y la hac&iacute;a disfrutar en la cama. Las mejores caricias, los mejores masajes y esa manera de tocarla y jugar con sus pezones y su cl&iacute;toris que la volv&iacute;a loca.<\/p>\n<p>Y los besos, esos adictivos &oacute;sculos llenos de sabor y pasi&oacute;n.<\/p>\n<p>Pero hace una semana todo hab&iacute;a cambiado de manera dr&aacute;stica. No m&aacute;s caricias, no m&aacute;s sexo. Juan la segu&iacute;a mirando con deseo, pero le hab&iacute;a dejado claro que esa actitud, esa indolencia, ten&iacute;a que acabar. Sayo prometi&oacute;, pero no cumpli&oacute;.<\/p>\n<p>Aquella tarde, tumbada en la cama, esperaba a Juan.<\/p>\n<p>Estaba nerviosa y, por qu&eacute; no decirlo, asustada.<\/p>\n<p>Su chico le hab&iacute;a mandado un mensaje escueto.<\/p>\n<p>&quot;Prep&aacute;rate, cuando llegue a casa te voy a dar unos buenos azotes.&quot;<\/p>\n<p>S&iacute;, alguna vez se hab&iacute;a llevado alguna palmada en las nalgas. Incluso ella le hab&iacute;a dado un azote mientras cabalgaban haciendo gemir los muelles de la cama. Pero aquello parec&iacute;a diferente.<\/p>\n<p>Si buscaba en su interior, la idea de que su hombre le calentara el trasero la llenaba de morbo. Sab&iacute;a que Juan no bromeaba y que un azote con aquella mano poderosa se har&iacute;a notar.<\/p>\n<p>El coraz&oacute;n de Sayo comenz&oacute; a latir m&aacute;s fuerte y una corriente el&eacute;ctrica recorri&oacute; su cuerpo de pies a cabeza. Por un instante pens&oacute; en deslizar la mano bajo sus bragas y masturbarse. Con todo lo que ten&iacute;a en su cabeza seguro que el orgasmo no tardar&iacute;a en llegar.<\/p>\n<p>No, no hab&iacute;a tiempo para eso. Juan llegar&iacute;a en unos minutos y no deseaba ser sorprendida en la cama, sin aliento y con las braguitas mojadas.<\/p>\n<p>Se levant&oacute;, fue al cuarto de ba&ntilde;o y ajust&oacute; el culo en la taza del v&aacute;ter. El pis, precedido de un sonoro pedo, sali&oacute; tras unos segundos.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a la habitaci&oacute;n y se sent&oacute; en la cama, respir&oacute; hondo y&#8230; oy&oacute; ruido de llaves.<\/p>\n<p>****************<\/p>\n<p>&#8211; Bienvenido a casa Juan. &#8211; dijo con un hilo de voz tratando de acompa&ntilde;ar sus palabras con una sonrisa.<\/p>\n<p>El hombre, vestido con traje, dej&oacute; el malet&iacute;n en el suelo y la mir&oacute; sin decir nada.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te vas a cambiar de ropa? &iquest;quieres cenar ya?<\/p>\n<p>&#8211; Gracias. Eso luego. Ahora vamos con lo que tenemos pendiente.<\/p>\n<p>Sayo se puso de pie sin atreverse a mirar a su compa&ntilde;ero.<\/p>\n<p>Juan se quit&oacute; la chaqueta y a continuaci&oacute;n desabrochando la hebilla, se sac&oacute; el cintur&oacute;n de cuero negro.<\/p>\n<p>La chica le mir&oacute;, trag&oacute; saliva y dijo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Me vas a pegar con eso?<\/p>\n<p>Juan, doblando el cintur&oacute;n por la mitad, asinti&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Incl&iacute;nate y ap&oacute;yate en la cama.<\/p>\n<p>Sayo se dio la vuelta y apoyando sus manos sobre la cama se inclin&oacute; presentando su culete para el castigo.<\/p>\n<p>Juan se acerc&oacute; y la chica contrajo el trasero involuntariamente.<\/p>\n<p>El primer azote hizo temblar las nalgas de la japonesa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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