{"id":36614,"date":"2022-07-18T22:00:00","date_gmt":"2022-07-18T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-07-18T22:00:00","modified_gmt":"2022-07-18T22:00:00","slug":"mi-cunada-valeria-muy-puta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-cunada-valeria-muy-puta\/","title":{"rendered":"Mi cu\u00f1ada Valeria, muy puta"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"36614\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Soy parte de una familia numerosa, varios hermanos, muchos primos y cuatro cu&ntilde;adas, 15 a&ntilde;os la menor y 35 la mayor, mi esposa es la segunda menor de ellas.<\/p>\n<p>Esta historia, producto total de la causalidad de la que fui absolutamente ajeno pero decididamente beneficiario y &ldquo;usador&rdquo; maravillosamente agradecido.<\/p>\n<p>Esta deliciosa experiencia, sin buscarla, me sucedi&oacute; hace casi veinte a&ntilde;os, y a&uacute;n sigo esperando tener un &ldquo;revival&rdquo; deseado cada d&iacute;a desde esa atrevida y caliente aventura familiar.<\/p>\n<p>Todo se inicia en oportunidad del cumplea&ntilde;os de quince de la menor de mis cu&ntilde;adas, hab&iacute;a concurrido con mi esposa, una prima y mis dos hijos obviamente todos, menos los ni&ntilde;os, sal&iacute;amos don una dosis de bebida lo suficiente para no pasar el control de alcoholemia, sabiamente decid&iacute; pedir un rem&iacute;s (auto de alquiler) para que nos llevara de regreso a casa.<\/p>\n<p>Por suerte era un autom&oacute;vil lo suficientemente grande como para poder viajar todos, mi eposa y los ni&ntilde;os detr&aacute;s, yo adelante en el asiento del acompa&ntilde;ante, quedando Valeria, mi cu&ntilde;ada esperando que alguien la regrese a su domicilio.<\/p>\n<p>Tampoco era cosa de dejarla esperando a que alguien se digne regresarla, por eso mismo le propuse volverse con nosotros y de pasada la acercar&iacute;amos a su casa. El asiento trasero totalmente ocupado por las dos mujeres y los ni&ntilde;os, por cuanto le ped&iacute; al conductor si pod&iacute;amos llevarla, obviamente esperando una propina, accede.<\/p>\n<p>&#8211; Vale, pod&eacute;s venir con nosotros, te acercamos a tu casa.<\/p>\n<p>&#8211; Pero d&oacute;nde me siento, si est&aacute; repleto.<\/p>\n<p>La mirada c&oacute;mplice del conductor me habilita a invitarla a viajar conmigo en el asiento<\/p>\n<p>&#8211; Ja! Pero c&oacute;mo hacemos?<\/p>\n<p>&#8211; Somos familia, te hago lugar aqu&iacute;, adelante, no tendr&aacute;s problemas en viajar sentada sobre mis rodillas.<\/p>\n<p>&#8211; Ja! Si prometes tener las manos quietas, me animo. &ndash;con picard&iacute;a<\/p>\n<p>&#8211; Bueno&hellip; si solo debo tener quietas las manos&hellip;.<\/p>\n<p>Sentada en mi fada, iniciamos en regreso, el plan es pasar primero por mi casa y luego dejar a Valeria en la suya.<\/p>\n<p>Tratamos de encontrar una posici&oacute;n c&oacute;moda en raz&oacute;n de que era un trayecto medianamente largo. En el asiento trasero los ni&ntilde;os duermen y las mujeres lo suficientemente alcoholizadas para casi lo mismo.<\/p>\n<p>Al poco tiempo de emprender el viaje, los propios movimientos del veh&iacute;culo y el acomodamiento de los cuerpos nos disponen en una postura lo suficientemente atrevida como para que su falda mini se eleve lo suficiente para que parte de sus nalgas se apoye sobre mi sexo.<\/p>\n<p>Ella va con sus manos apoyadas sobre el tablero del auto, yo le pongo mis manos en la cintura, de ese modo vamos transitando las calles de buenos aires, el movimiento y algunos baches nos hace mover y propiciar acercamientos f&iacute;sicos bastante osados, algunos provocados por mi excitaci&oacute;n, que ella prudentemente no pone reparo alguno.<\/p>\n<p>El consumo de alcohol y el vaiv&eacute;n del veh&iacute;culo me permite &ldquo;hacerle&rdquo; m&aacute;s comodidad entre mis piernas (Ja), hace como se acomoda mejor pero en realidad esta poni&eacute;ndose en situaci&oacute;n m&aacute;s er&oacute;tica, la pollerita un poco m&aacute;s subida y se mueve de tal forma que va coloc&aacute;ndose para que la raja de su sexo apoye directamente sobre el miembro. Este que ya ven&iacute;a entonado por el frotamiento, adquiere autonom&iacute;a y responde a la &ldquo;invitaci&oacute;n&rdquo; se me pone tan duro que me resulta imposible disimular, que por otra parte tampoco podr&iacute;a salirme de tan deliciosa posici&oacute;n.<\/p>\n<p>La situaci&oacute;n adquiere la dimensi&oacute;n de una calentura que pasa de incipiente a manifestarse en un gesto totalmente atrevido y arriesgado por haberme movido y &ldquo;acomodado&rdquo; entre sus piernotas.<\/p>\n<p>El silencio c&oacute;mplice habilita a seguir adelante con esta loca excitaci&oacute;n, si le sumamos la mirada lasciva y c&oacute;mplice del conductor est&aacute; todo dicho y aprobado, es cuesti&oacute;n de ir por m&aacute;s, nos acondicionamos a como permite el espacio para poder liberar la verga y correr su tanga para que ella pueda permitir que se la meta dentro.<\/p>\n<p>El vaiv&eacute;n del veh&iacute;culo y los sentones de Valeria hacen el resto, sin habernos propuesto estamos disfrutando de &ldquo;un viaje rumbo a lo desconocido&rdquo; deliciosamente sensual. Sus sentones, hasta exagerados y mi elevaci&oacute;n de la pelvis nos est&aacute; permitiendo tener un viaje totalmente sexual.<\/p>\n<p>Hubo un momento que los viajeros del asiento posterior se movieron, la inquietud de ser descubiertos no puso en alerta y detener los sentones de ella y los manotazos m&iacute;os. El conductor tiene la facilidad de observar por el espejo retrovisor y comprobar lo que sucede, nos miramos y dice en voz baja. &ndash; Dale, seguila, solo se movieron pero nada m&aacute;s. Dale! Est&aacute; todo bien, yo solo miro el camino&hellip;<\/p>\n<p>Nuevamente aprieto su cintura y alguna vez le aprieto una teta y seguimos jugando a tener algo as&iacute; como una cogida. Aun con la familia dormida tampoco es el momento ni la ocasi&oacute;n de ir mucho m&aacute;s all&aacute; de una &ldquo;franela&rdquo; tan osada. Estamos calientes como una caldera en su m&aacute;xima expresi&oacute;n, los movimientos de ella parecen indicar la proximidad de un orgasmo, por precauci&oacute;n saco la mano del apret&oacute;n de teta y le tapo la boca. Mordidita mediante puedo controlar ese atisbo de orgasmo, se retuerce y se moja mucho mientras yo me estoy en la &eacute;pica por controlar y no venirme, no solo por la inconveniencia y adem&aacute;s las consecuencias harto visibles de una eyaculaci&oacute;n extrema.<\/p>\n<p>Entre la lucha por frenar mi acabada y controlar su orgasmo estamos muy cerca de llegar a mi casa, es tiempo de terminar o al menos apaciguar las emociones desatadas. Las mujeres se recuperan de su letargo alcoh&oacute;lico, los ni&ntilde;os despiertan, es tiempo de bajar del auto, como se puede acomodo la pija y bajo en condiciones de disimulo aceptable, pero&hellip; la calentura puede m&aacute;s que todas prevenciones y la prudencia, yo controlando la erecci&oacute;n, Valeria a mitad de un orgasmo con toda la energ&iacute;a femenina encerrada en su tanga y la conchita s&uacute;per h&uacute;meda me impulsan a la decisi&oacute;n heroica. Le indico al conductor que espere, que voy a dejar a la familia en la casa y me regreso para llevar a mi cu&ntilde;ada a su casa.<\/p>\n<p>El auto me espera a que le diga a mi esposa que como est&aacute; la situaci&oacute;n es m&aacute;s conveniente que acompa&ntilde;e a su hermana hasta la casa para cerciorarnos que lleg&oacute; &ldquo;sana y salva&rdquo; Ja! Como la lectora habr&aacute; deducido no era yo quien toma las decisiones sino la calentura que llevo dentro.<\/p>\n<p>Vuelvo al auto, ahora viajamos los dos atr&aacute;s. La comodidad del asiento me permite ser algo m&aacute;s efusivo, la situaci&oacute;n exige premura y acci&oacute;n para evitar que se baje la energ&iacute;a femenina retenida en el deseo sexual de Valeria, llevarla al extremo pero restringirle es desahogo tan temido, necesito tiempo y mejor comodidad para poder cogerla, esa fue la intenci&oacute;n desde el primer momento que la invit&eacute; a llevarla a su casa.<\/p>\n<p>El objetivo estuvo n&iacute;tido en mi mente desde el primer momento, la t&aacute;cticas se hab&iacute;a cumplido con la ayuda de las circunstancias del viaje y la complicidad del conductor, ahora es el momento l&iacute;mite, ejecutar la estrategia para cumplirlo. Excitarla y conservar sus deseos para poder bajarme y hacerle ese acto que vengo deseando desde hace a&ntilde;os, y ahora se me presenta la situaci&oacute;n en bandeja de plata. Es el todo o nada, Vamos por el todo!!<\/p>\n<p>&#8211; Espera que dejo a mi cu&ntilde;ada y volvemos a mi casa.<\/p>\n<p>Nuevamente debo recurrir a la complicidad del amigo conductor, sonr&iacute;e y acepta, obviamente entiende ese c&oacute;digo entre &ldquo;piratas&rdquo; (cazador de mujeres infieles), la llevo tomada de la cintura para ir ganando tiempo y terreno er&oacute;tico.<\/p>\n<p>No fue m&aacute;s que entrar y dejar estallar la calentura, el tiempo apremia y la calentura desordena, las manos se afanan por la rapi&ntilde;a del cuerpo de Valeria, la siento sobre la mesa de la cocina al tiempo que saboreo sus deliciosas tetas, se deja tender sobre la mesa, las piernas elevadas y mi cara metida entre sus piernas y dejarme naufragar en el mar de sus jugos, comer esa cereza tan rosada y brillante como un rub&iacute;, los dedos ayudan a buscar el tesoro escondido del imaginario punto G, acosando sin pausa pero sigo restringiendo que alcance el &uacute;ltimo piso de las escala de su calentura y pueda hacer sonar la campana de llegada al orgasmo.<\/p>\n<p>Me puedo vanagloriar de saber hacerlas desear, dejarlas angustiarse con las ganas de llegar a orgasmo tan deseado, mantenerlas con las energ&iacute;as femeninas a tope me garantiza que cuando logren el cl&iacute;max sea algo apote&oacute;sico como el que tal vez no tengan registro, ese placer me garantiza poder volver por m&aacute;s.<\/p>\n<p>Es el juego del gato y el rat&oacute;n, ella se debate entre la angustia de no poder soportar m&aacute;s la calentura y el deseo de seguir gozando. La tomo de las caderas, para llevarla al borde de la mesa, con las nalgas fuera de la mesa y las piernas bien elevadas la penetro, totalmente h&uacute;meda, de un solo envi&oacute;n se la llevo hasta el fondo de su concha.<\/p>\n<p>Un gemido, m&aacute;s por la emoci&oacute;n de que por fin se la pueda entrar &ldquo;como dios manda&rdquo; en una penetraci&oacute;n plena y profunda. Luego el bombeo justo y regulando la profundidad y ritmo para llevarla a donde necesito tenerla. Est&aacute; dispuesta y entregada al placer que le esto dando, nada m&aacute;s nos importa que seguir cogi&eacute;ndola.<\/p>\n<p>&#8211; Dame! Dame! Dame pija&hellip; no seas hijo de puta, dame pijaaa!!! No puedo mas, me ten&eacute;s caliente como a una perra, dame leche, haceme el culo si quieres. Cogeme!!!<\/p>\n<p>La bajo de la mesa, de pie, las piernas separadas y el torso volcado y las tetas sobre la mesa, todo dispuesto para que por fin pueda darme, o darnos, el gustazo de un gran polvo. Tomada de la cintura comienzo a bombearla, despacio, suave como para distraer las intenciones y de pronto se desata el torbellino, la locura delas pasiones desatadas, la fuerza, y profundidad de los enviones se transforman en una carrera desenfrenada y salvaje. Los empellones de pija son recompensados con los empujones hacia atr&aacute;s de Valeria.<\/p>\n<p>El fragor de esta cogida la hace revelarse con una guarra, hablando y movi&eacute;ndose como las mas puta de las putas, como la mas perra. &ndash; Vamos, dame, dame duro, soy tu puta perra, ll&eacute;name de pija, no me aguanto m&aacute;sss&hellip;<\/p>\n<p>Sus manos se agarrotan apretando los bordes de la mesa, mis manos crispadas acompa&ntilde;an la ansiedad que consume sus sentidos. Una pausa, que parece eterna, ambos sabemos que ese movimiento es el preludio de una entrada que define y consume el espacio entre el deseo y el orgasmo. Entr&eacute; con todo el &iacute;mpetu y la decisi&oacute;n de liberar esa energ&iacute;a forzada, la entrada fuerte y a fondo estrangul&oacute; el primer gemido, un segundo empell&oacute;n le hizo soltar el aire acumulado y gritarlo, y gritarlo y gritarlo.<\/p>\n<p>El orgasmo tan temido y deseado se estrangula en su garganta y late en todos los m&uacute;sculos de la vagina, sabe y puede manejarlos a voluntad, apretar la verga y aflojar, ser como la boca de una boa devorando a su presa, es joven pero se nota su experiencia en garche.<\/p>\n<p>Ese fue tan solo el primero, al retomar el bombeo, asoman los otros orgasmos, encadenados al destino de su goce m&aacute;ximo. Demoro la penetraci&oacute;n, estoy trabajando y disfrutando mi place, pues disfruto mucho m&aacute;s el proceso del juego de metisaca que la eyaculaci&oacute;n en s&iacute; misma.<\/p>\n<p>Retomando el ritmo de la cogida, algo m&aacute;s atenuada por parte de ella pues aun sigue en los estertores del ultimo orgasmo, sin perder del todo la noci&oacute;n de d&oacute;nde la estoy poniendo y sobre todo que lo estamos haciendo sin forro (cond&oacute;n).<\/p>\n<p>Lo ten&iacute;a todo pensado, cuando se present&oacute; la posibilidad no ten&iacute;a nada que pensar, menos aun de consultar, el culo era el pr&oacute;ximo destino&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Cu&ntilde;ado, me falta poco para venirme&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, por favor, no me acabes adentro, dentro no, por favor&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, princesa no te voy a acabar dentro&hellip;<\/p>\n<p>La saqu&eacute; de la conchita totalmente h&uacute;meda, el hoyo se me ofrece desafiante, cuando separ&eacute; las nalgas, se estremece, adivina la intenci&oacute;n, percibo esa actitud defensiva, apuro la decisi&oacute;n, al primer atisbo de reacci&oacute;n, la estoy &ldquo;puerteando&rdquo; en el centro de orificio anal, agarrado con firmeza de sus ingles, me voy dentro, algo brusco, de un envi&oacute;n entr&eacute; la cabeza del pene, atravesando el primes obst&aacute;culo, queja, grita y se debate. El segundo envi&oacute;n se la entr&eacute; toda, hasta el fondo, sus gemidos y rechazo son neutralizados por la firmeza con la que aprieto contra sus nalgas.<\/p>\n<p>Enterrado en el apretado culo, comienzo a moverme, entiende y comprende que es in&uacute;til resistirse, conoce mucho de sexo, entiende que eso de ante lo inevitable es &ldquo;relajarse y disfrutarlo&rdquo;.<\/p>\n<p>Resignada a cumplir el viejo y conocido dicho, se entrega al placer de dejarse hacer el culo, le pido cola-borar con el polvo, pone en acci&oacute;n sus dotes de buena puta, movi&eacute;ndose y empujando hacia atr&aacute;s, sabe que apurando la eyaculada quedar&aacute; menos dolorida con la vergota bastante gorda para &ldquo;el marr&oacute;n&rdquo; tan estrecho.<\/p>\n<p>Su habilidad me hace disfrutar tant&iacute;simo pero acorta el tiempo del placer del metisaca, estoy llegando al momento sin retorno, mucho antes de lo deseado. Subiendo en la par&aacute;bola de la excitaci&oacute;n llega el momento de la explosi&oacute;n emocional, una m&iacute;nima pausa para tomar el envi&oacute;n del ataque final, prendido a sus ingl&eacute;s voy hasta el fondo de su ano.<\/p>\n<p>&#8211; Vale&hellip; estoyyy llegando, ya me viene, me viene, me vi&hellip;.<\/p>\n<p>La naturaleza pudo m&aacute;s que las palabras, el chorro de leche se impone, una latido me hace estremecer, el semen busca llenar el fondo del ano de la muchacha, otro golpe de pija, un segundo disparo de leche, un tercero y no pude saber m&aacute;s. La contundencia de la venida es siempre un momento de conmoci&oacute;n, perderme en la nebulosa de esa expulsi&oacute;n de vida dentro de este delicioso culito.<\/p>\n<p>Se la dej&eacute; dentro un momento, s&eacute; bien como disfrutan esos instantes que siguen a la eyaculada, seguir viviendo esos m&aacute;gicos latidos de la verga despu&eacute;s de una venida tan contundente. Salgo despacio de su culito, una palma y un besote son el gesto del macho por haberla disfrutado tanto.<\/p>\n<p>Permanece tendida sobre la mesa, las piernas aun temblando, se da vuelta para comprobar que no volv&iacute;a a met&eacute;rsela, ja.<\/p>\n<p>Mientras me voy vistiendo, ella se endereza y voltea para verme, la ausencia de rastros de lapiz labial, los ojos llorosos, y el r&iacute;mel corrido son la m&aacute;scara de una mujer atravesada por una calentura que le dej&oacute; un s&uacute;per orgasmo y el culito bien roto&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Nunca m&aacute;s me vas a tocar el culo. Estuvo bueno pero mir&aacute; como me lo has dejado. Sos un hijo de puta, me hiciste un muy buen polvo pero ahora me dejaste con el culo latiendo.<\/p>\n<p>Mientras ella se queja y putea he terminado de vestirme, una caricia y un beso en ese culito maltrecho son las gracias por todo lo bueno. &ndash; Gracias cu&ntilde;adita, no sabes cuanto te deseaba&hellip;<\/p>\n<p>Me retir&eacute; escuchando sus reclamos por haberle dejado el culo dolorido.<\/p>\n<p>&#8211; Volvamos a mi casa!<\/p>\n<p>El rem&iacute;s me deja en la puerta, un gracias y una buena propina por el gran favor dieron por terminada una noche de esas que se recuerdan toda la vida&hellip;<\/p>\n<p>El texto no puede dimensionar las sensaciones vividas y las pasiones desatadas en ese fin de fiesta, claro fin de fiesta a toda orquesta!!!<\/p>\n<p>Estimada lectora, seguro has vivido en carne propia el deseo de tu cu&ntilde;ado. Quisiera saber de tus experiencias, te espero en:<\/p>\n<p>loboferoz1943@gmail.com<\/p>\n<p>Lobo Feroz<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Soy parte de una familia numerosa, varios hermanos, muchos primos y cuatro cu&ntilde;adas, 15 a&ntilde;os la menor y 35 la mayor, mi esposa es la segunda menor de ellas. Esta historia, producto total de la causalidad de la que fui absolutamente ajeno pero decididamente beneficiario y &ldquo;usador&rdquo; maravillosamente agradecido. 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