{"id":36656,"date":"2022-07-22T22:00:00","date_gmt":"2022-07-22T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-07-22T22:00:00","modified_gmt":"2022-07-22T22:00:00","slug":"mi-semana-de-castidad-cada-mes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-semana-de-castidad-cada-mes\/","title":{"rendered":"Mi semana de castidad cada mes"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"36656\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hola a todos.&nbsp; Soy pedro1974madrid, el sumiso y propiedad de DominAma y hoy vengo a hablaros de una situaci&oacute;n que se repite de vez en cuando, en mi d&iacute;a a d&iacute;a sirviendo a mi Due&ntilde;a.<\/p>\n<p>Espero que os guste, y os leo en los comentarios.<\/p>\n<p>Por fin es viernes, y despu&eacute;s de terminar tres d&iacute;as de intensas reuniones en &Aacute;msterdam, estoy ilusionado por volver a Madrid y poder verla a Ella. Desde que vivimos juntos, no veo el momento de dejar lo que est&eacute; haciendo para llegar a casa y estar con mi Ama, y esas ganas de verla son mucho mayores a&uacute;n por haber estado varios d&iacute;as fuera.<\/p>\n<p>El Cabify me deja en la puerta de casa, y cansado subo las escaleras. Al abrir la puerta est&aacute; Ella sentada en el sof&aacute;, viendo una serie. Se levanta y nos besamos&hellip; cada vez m&aacute;s intensa y apasionadamente. Mis manos recorren su 1,59. Ese cuerpo tan bonito y excitante que me hace perder el sentido&hellip; y cuando quiero meter la mano por dentro de su tanga, me agarra la mano para decirme:<\/p>\n<p>&ldquo;Lo siento cari&ntilde;o, pero tenemos la regla&rdquo;<\/p>\n<p>Me r&iacute;o y le digo que pensaba que tendr&iacute;a un d&iacute;a o dos para poder disfrutarla, pero me contestas que se te ha adelantado un poco. Notas mi cara de decepci&oacute;n e inmediatamente siento que me he equivocado, fruto de la ansiedad y de las ganas de follar con las que ven&iacute;a so&ntilde;ando en las casi tres horas de vuelo desde el aeropuerto de Schipool. Enseguida me dices:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Decepcionado de no poder follarme, princesa?. No te preocupes cari&ntilde;o, vamos a estar los dos igual de frustrados, porque &uacute; tampoco vas a correrte mientras tenga la regla. A partir de este mes y hasta nueva orden, compartiremos la regla para que entiendas lo que significa&rdquo;<\/p>\n<p>Con una sonrisa abres un caj&oacute;n del sal&oacute;n y sacas el dispositivo de castidad que compramos juntos hace tiempo. Al ver mi cara de frustraci&oacute;n me dices tajante:<\/p>\n<p>&ldquo;B&aacute;jate los pantalones. Voy a encerrar tu rid&iacute;cula pollita hasta que podamos follar&rdquo;.<\/p>\n<p>Protesto y te digo que llevo tres d&iacute;as de viaje en los que no me has permitido tocarme, y que aguantar una semana o m&aacute;s me parece injusto. Pero lo &uacute;nico que haces es colocar el dispositivo y guardar la llave, dej&aacute;ndola colgar de tu cuello, mientras me indicas que me acerque a la cocina y me desnude completamente. Me pides que te espere en la esquina de pensar, desnudo y de rodillas mirando a la pared.<\/p>\n<p>No me gusta el tono de tu voz, y me doy cuenta que no deber&iacute;a haber protestado. Te frustra estar con la regla porque necesitas varios orgasmos cada d&iacute;a, y yo, en vez de ser emp&aacute;tico con la situaci&oacute;n, he sido ego&iacute;sta buscando mi placer&hellip; y soy consciente de que mi actitud tendr&aacute; consecuencias e inmediatamente me arrepiento de mi estupidez. Me dirijo hacia la cocina, me desnudo, coloco la ropa doblada tal y como te gusta, y siento que pasados unos minutos que se me antojan eternos mirando a la pared y pensando lo est&uacute;pido que soy, tu presencia llena la cocina. Siento tus pasos hacia m&iacute;, y me doy cuenta que tus tacones golpean el suelo, cuando antes estabas en el sal&oacute;n descalza. En ese momento confirmo que has pasado antes por la habitaci&oacute;n para calzarte, y qui&eacute;n sabe para qu&eacute; m&aacute;s. Aunque conoci&eacute;ndote, y por el tono de voz, intuyo lo que puede llegar a pasar.<\/p>\n<p>Pronto empiezas a hablarme y me dices que no te ha gustado mi actitud. Que te gusta que sea una zorra ansiosa, pero que de ah&iacute; a buscar mi placer por encima del tuyo, va un tramo largo, y que hoy tienes uno de esos d&iacute;as en los que las hormonas se apoderan de tu humor y donde no tienes ganas de nada.<\/p>\n<p>&ldquo;Bueno, tengo ganas de algo&rdquo;&hellip; y entonces, haces una pausa para decir: &ldquo;Hoy tengo ganas de azotarte y de follarte el culo hasta escucharte llorar, mi amor&rdquo;<\/p>\n<p>Trago saliva. S&eacute; perfectamente lo que eso significa, porque lo he sufrido en otras ocasiones. Con otros fallos. Con la voz ahogada respondo con un &ldquo;S&iacute;, Ama&hellip; como desees&rdquo;. Sabes que ese &ldquo;como desees&rdquo; viene de la escena de La Princesa Prometida, en la que uno de los protagonistas responde a su Ama de esa forma, queriendo decir &ldquo;Te amo&rdquo;, pero creo que no est&aacute;s de humor para juegos de palabras ni para recordarte escenas de pel&iacute;culas, aunque sea una de nuestras favoritas.<\/p>\n<p>Colocas la silla cerca de m&iacute;, y agarr&aacute;ndome del collar que acabas de ponerme, acercas mi cabeza a la silla y me dices: &ldquo;Vamos perra, sabes c&oacute;mo has de colocarte&rdquo;.<\/p>\n<p>Desde luego que lo s&eacute;. Meto mi cuerpo como puedo por el hueco que hay en el respaldo de la silla, colocando mi pecho sobre el asiento, y qued&aacute;ndome encajado, con las manos a ambos lados de la silla y con el culo expuesto para ti. Entonces te veo de reojo. Noto que llevas puesto el strap grande y que en tu mano tienes la fusta, el l&aacute;tigo de cola y el flogger. Tambi&eacute;n noto que estoy empapado y que de mi rid&iacute;cula polla enjaulada sale un chorro denso y viscoso de l&iacute;quido preseminal. Te das cuenta y espetas con voz firme:<\/p>\n<p>&ldquo;Qu&eacute; puta eres, Pedro. Me encantas&hellip; l&aacute;stima que hoy no vayas a disfrutar. Y seguramente tampoco yo. Sabes que no me gusta castigarte si no es dentro del juego, pero hoy no habr&aacute; juegos y no estoy de humor, as&iacute; que procura que tus grititos no traspasen la mordaza&rdquo;<\/p>\n<p>Colocas la mordaza de bola en mi boca. Es roja con agujeros. Te gusta el contraste de mi collar negro, con el cuero negro de la mordaza y la bolita roja en mi boca&hellip; y los agujeros har&aacute;n que mi baba cuelgue por mi barbilla en cuanto empiece a intentar respirar aceleradamente. Eso me humilla&hellip; y cuando estoy humillado, ambos nos excitamos, aunque s&eacute; que hoy mi excitaci&oacute;n se quedar&aacute; en eso. Tambi&eacute;n s&eacute; que te vas a excitar peg&aacute;ndome y foll&aacute;ndome, pero eres estricta con eso. No te gusta penetrarte ni que nadie te penetre cuando tienes la regla, as&iacute; que quiz&aacute;s te masturbes masajeando tu cl&iacute;toris en la ducha, aunque eso siempre te deja a medias.<\/p>\n<p>Sin mediar palabra, siento el primer latigazo en la parte baja de mi espalda. El sonido me advirti&oacute; apenas unas d&eacute;cimas de segundo antes de sentir c&oacute;mo mi piel recib&iacute;a el impacto y un golpe de calor instant&aacute;neo se apodera de m&iacute;. Aguanto el gemido como puedo, pero antes de pensarlo, llega el segundo golpe, esta vez en mi nalga derecha. Siento que me ha abierto la piel y emito un grito que se ve ahogado por la mordaza. Desde ese momento, los impactos del l&aacute;tigo se repiten r&iacute;tmicamente, hasta que notas que me est&aacute;n temblando las piernas y paras.<\/p>\n<p>Te acercas por mi espalda despacio. Siento tu pecho desnudo sobre mi espalda y eso me reconforta. Con calma me das un beso en el cuello&hellip; muerdes mi oreja, pero inmediatamente te echas para atr&aacute;s y siento que tu strap est&aacute; empujando en mi culo. Est&aacute; mojado con mi propio preseminal. Te gusta follarme lubric&aacute;ndome con mis propios fluidos, igual que te gusta follarme el culo cuando me he corrido, empapando el strap con mi propia leche.<\/p>\n<p>Enseguida el strap se pierde dentro de m&iacute;. Apenas puedo moverme, pero noto que tu respiraci&oacute;n se acelera al ritmo de tus caderas. Cu&aacute;ntas veces he pensado c&oacute;mo se puede embestir con esa fuerza siendo tan peque&ntilde;a, pero no es el momento de reflexiones, sino de apretar la mand&iacute;bula y ofrecerte mi culo, as&iacute; que, en un gesto que te encanta, dejo mi cuerpo soportado con mi pecho en la silla, dirijo los brazos atr&aacute;s y abro mi culo para ti.<\/p>\n<p>&ldquo;Zorra. Eres deliciosa&hellip; me vuelves loca&rdquo;<\/p>\n<p>Y aumentas la velocidad y la profundidad de las embestidas. Intento follarme el strap, pero precisamente me has colocado as&iacute; para que no pueda hacerlo&hellip; aunque lo intento frustrado. Me gusta retarte y mirarte mientras mi culo se folla tu dildo, y no al rev&eacute;s&hellip; pero apenas puedo moverme, y termino rindi&eacute;ndome&hellip; dejando los brazos lacios en el suelo y mi cuello colgando hacia abajo. Llevas m&aacute;s de cinco minutos empujando sobre m&iacute;, y te das cuenta que no puedo m&aacute;s.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Ya te rindes bonita? &iquest;Quieres que pare acaso?&rdquo;<\/p>\n<p>Giro mi cuello hacia atr&aacute;s y te miro con ojos de orgullo. Sabes que no me voy a rendir y, haciendo un esfuerzo, vuelco a colocar mis manos en mi culo y vuelvo a abrirlo para ti, ofreci&eacute;ndotelo. No tardas ni cinco segundos y tu strap entra violentamente en m&iacute;, provoc&aacute;ndome un grito tenso, y moviendo la silla varios cent&iacute;metros hacia delante. Desde ese momento, las embestidas se suceden&hellip; cada vez m&aacute;s r&aacute;pido, cada vez m&aacute;s fuerte&hellip; y siento que voy a desmayarme, porque el ritmo y la profundidad de las embestidas es realmente intenso.<\/p>\n<p>Ahogo un grito en la mordaza y me dices que no me entiendes, pero que recuerde que si no puedo hacerme entender, la palabra de seguridad tambi&eacute;n tiene un gesto:<\/p>\n<p>&ldquo;No veo que cruces los dedos, as&iacute; que voy a seguir&hellip; quiero hacerte llorar, bonita&rdquo;.<\/p>\n<p>Siento el cansancio del viaje, las noches durmiendo poco, las reuniones interminables y el peso de mi error. Soy consciente de que te he decepcionado, y eso duele m&aacute;s que cualquier cosa. Siento tu silencio y no me gusta. Eres cualquier cosa menos callada, y el hecho de que apenas te hayas dirigido a m&iacute; para darme &oacute;rdenes concisas, me deja un mal sabor de boca.<\/p>\n<p>Entonces ocurre&hellip; no paras de follarme y no puedo m&aacute;s&hellip; pero no es un tema f&iacute;sico. El peso de haberte decepcionado cae sobre m&iacute;, y arranco a llorar. Al principio, apenas son mis ojos los que se humedecen&hellip; luego es un lloro sordo que no percibes, y finalmente notas como estoy moviendo la espalda al comp&aacute;s de mis lloros, y ves que cruzo mis dedos en la mano derecha&rdquo;.<\/p>\n<p>Paras inmediatamente. Sales de m&iacute;, pero no te acercas. Me dejas s&oacute;lo con mi dolor. Con mi culpa, y con la sensaci&oacute;n de que me has roto en dos. F&iacute;sica y emocionalmente.<\/p>\n<p>Pasado un rato en el que te siento haciendo cosas por casa, te acercas y me quitas la mordaza. Despu&eacute;s me dices que salga de la silla, cosa que hago como puedo. No me atrevo a mirarte a los ojos, porque estoy humillado y dolido por mi error, pero me miras, pones tu mano en mi barbilla y me dices:<\/p>\n<p>&ldquo;Cari&ntilde;o, m&iacute;rame. Te quiero. No te preocupes por tu ego&iacute;smo&hellip;me encanta que me desees, pero tengo un mal d&iacute;a. Vete a la ducha y luego te pones la ropa que te he dejado en la cama y los zapatos de tac&oacute;n negros. Vuelve al sal&oacute;n, que quiero hablar contigo antes de que prepares la cena&rdquo;<\/p>\n<p>Nos damos un beso precioso. Un beso de amor, como todos los besos que nos damos&hellip; un beso largo, pausado e intenso&hellip; y el aparato de castidad me recuerda que excitarse no es una buena idea. Te das cuenta y, agarr&aacute;ndome por el CB6000, me dices:<\/p>\n<p>&ldquo;Mejor no te excites m&aacute;s, cari&ntilde;o&hellip; porque vas a estar enjaulado una temporada larga&rdquo;<\/p>\n<p>Con esa mezcla de sentimientos que solo t&uacute; eres capaz de provocarme, subo a la ducha apesadumbrado y feliz del beso que acabamos de darnos. Me ducho un buen rato con el agua caliente cayendo sobre mi espalda, y despu&eacute;s me visto. Has dejado un vestido verde, unas braguitas negras, unas medias de rejilla con liguero tambi&eacute;n negras. Tambi&eacute;n hay un sujetador con un rid&iacute;culo relleno y despu&eacute;s de pintarme los labios como te gusta que haga siempre que me ordenas vestirme de mujer, me subo en los zapatos y bajo a por ti.<\/p>\n<p>Nada m&aacute;s verme me dices que estoy preciosa y vienes a darme otro beso. Te noto de mejor humor, e inmediatamente soy feliz. Completamente feliz. Me agarras del cuello y me das un beso. Nos decimos que nos queremos y otra vez me enciendo con tu beso, notando como mi peque&ntilde;a polla intenta escapar del dispositivo de castidad. Te das cuenta y me dices que me siente en la alfombra, a tus pies. Adoro estar as&iacute; cuando estamos en el sal&oacute;n viendo la tele, o muchas veces cuando estamos hablando. Me recuerda que estoy a tus pies, y eso me hace sentir muy especial.<\/p>\n<p>Acerco mi boca a tus pies pidi&eacute;ndote permiso para lamerlos, pero me dices que no, y me explicas que hasta nueva orden, aquella va a ser nuestra nueva rutina.<\/p>\n<p>&ldquo;Si yo tengo la regla, la tendremos los dos. Yo podr&eacute; correrme sin penetraci&oacute;n, pero t&uacute; no podr&aacute;s hacerlo hasta que yo te lo diga&rdquo;.<\/p>\n<p>Te pregunto por qu&eacute; esta vez con dispositivo de castidad, si sabes que nunca me corro sin tu permiso&hellip; que llevamos m&aacute;s de 7 meses en los que todos y cada uno de mis orgasmos han sido tras una orden tuya, pero te r&iacute;es y me dices que puedo tom&aacute;rmelo como un entrenamiento&hellip; que es bueno que me acostumbre, ya que tienes una sorpresa para m&iacute;.<\/p>\n<p>S&eacute; perfectamente lo que significa eso. Cuando me miras con esos ojos de vicio, significa que esa mente que me vuelve loco, est&aacute; maquinando algo para divertirse, humillarme, y disfrutar los dos&hellip; y enseguida recuerdo una conversaci&oacute;n con Olibert, un aspirante a juguete, que coment&oacute; lo que le gustar&iacute;a follar contigo mientras yo participaba todo el rato con el dispositivo de castidad y mi pollita enjaulada. Dec&iacute;a que era un agravio comparativo que me humillar&iacute;a mucho, y pienso que quiz&aacute;s hayas estado hablando con &eacute;l y quieras llevarlo a cabo.<\/p>\n<p>Te miro con ese calor que sube por mi cuerpo cuando s&eacute; que otros hombres disfrutar&aacute;n de tu cuerpo, mientras me dedicas todos y cada uno de los orgasmos que tienes en esos encuentros y recuerdo como nos besamos apasionadamente antes, durante y despu&eacute;s de cada uno de esos momentos. Cuando otro juguete me est&aacute; sodomizando, cuando est&aacute;s foll&aacute;ndotelo, cuando le est&aacute;s haciendo una mamada y me animas a hacer lo mismo empujando mi boca hasta clavarme sus pollas en el fondo de mi garganta&hellip; o sencillamente cuando nos haces competir por comerte el co&ntilde;o, o despu&eacute;s de correrte y limpiarte, me dices que te d&eacute; un beso. Estoy excitado y con ganas de volver a vivirlo.<\/p>\n<p>Sin esperar a tu permiso&hellip; te quito los zapatos de tac&oacute;n y comienzo a lamer tus pies con devoci&oacute;n. Estoy excitado porque tengo ganas de sentir tu placer y mi humillaci&oacute;n con otro hombre&hellip; y te das cuenta enseguida de que es as&iacute; cuando sientes que meto tu peque&ntilde;o pie hasta la campanilla, provoc&aacute;ndome yo mismo arcadas de excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Escucho un mensaje claro:<\/p>\n<p>&ldquo;Pedro, mi amor&hellip; no me calientes. No seas impaciente, que todo llega. Lev&aacute;ntate y vete a preparar la cena. Tengo hambre y estoy cansada&hellip; voy a ducharme. Quiero la mesa lista y la comida servida dentro de 30 minutos exactamente. T&uacute; comer&aacute;s en el suelo, en el bol de metal. Deja al lado el bol para la bebida, pero no lo llenes con nada&hellip; yo lo har&eacute; por ti, cari&ntilde;o&rdquo;<\/p>\n<p>Y sin decir m&aacute;s, te levantas con los tacones en la mano y desapareces del sal&oacute;n.<\/p>\n<p>Me doy cuenta de que soy la persona m&aacute;s feliz del planeta por poder ser tuyo y disfrutarte cada segundo de cada d&iacute;a, desde hace m&aacute;s de 7 meses. Sin que apenas salga un hilo de voz de mi garganta digo: &rdquo;Te quiero, mi amor&rdquo;, y me dirijo a la cocina contoneando mis caderas al andar sobre mis tacones, con el culo dolorido y mi espalda notando como las marcas que tendr&eacute; ma&ntilde;ana, se rozan con mi vestido verde.<\/p>\n<p>Soy feliz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Hola a todos.&nbsp; Soy pedro1974madrid, el sumiso y propiedad de DominAma y hoy vengo a hablaros de una situaci&oacute;n que se repite de vez en cuando, en mi d&iacute;a a d&iacute;a sirviendo a mi Due&ntilde;a. Espero que os guste, y os leo en los comentarios. Por fin es viernes, y despu&eacute;s de terminar tres [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":21737,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-36656","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-dominacion"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36656","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21737"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36656"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36656\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36656"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36656"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36656"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}