{"id":36700,"date":"2022-07-26T22:00:00","date_gmt":"2022-07-26T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-07-26T22:00:00","modified_gmt":"2022-07-26T22:00:00","slug":"viaje-de-fin-de-curso-de-bachillerato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/viaje-de-fin-de-curso-de-bachillerato\/","title":{"rendered":"Viaje de fin de curso de Bachillerato"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"36700\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Llevaba ya unos cuantos a&ntilde;os acompa&ntilde;ando a sus alumnos en el viaje de fin de curso. Como tutora de 2&ordm; de Bachillerato, esa era una de sus obligaciones, y ten&iacute;a que reconocer que le agradaba pasar esos cinco d&iacute;as apartada de las tareas docentes habituales, lejos de las clases y de la pizarra. Es cierto que acompa&ntilde;ar a un grupo de j&oacute;venes en un viaje fuera de Espa&ntilde;a era mucha responsabilidad, pero le compensaba estar con sus alumnos durante esos d&iacute;as, porque se establec&iacute;a un lazo muy fuerte con ellos y era una manera de conocerlos mejor.<\/p>\n<p>Era la &uacute;ltima de las noches que iban a pasar en Berl&iacute;n. Al d&iacute;a siguiente tomar&iacute;an el avi&oacute;n rumbo a Espa&ntilde;a y ese viaje que tan bien hab&iacute;a salido, en el que tanto hab&iacute;an re&iacute;do y en el que tantos lugares hab&iacute;an visitado, formar&iacute;a parte de otro &aacute;lbum de recuerdos inolvidables.<\/p>\n<p>Maite estaba ya en su habitaci&oacute;n individual del hotel. &Eacute;sa era una de las ventajas de ser profesor acompa&ntilde;ante. Hab&iacute;a hecho ya la ronda nocturna con sus otros dos compa&ntilde;eros para comprobar que los alumnos estaban relativamente tranquilos, aunque sab&iacute;an perfectamente que a lo largo de la noche habr&iacute;a un ir y venir de chicos y chicas de unas habitaciones a otras.<\/p>\n<p>Estaba preparada para ir a dormir. Se hab&iacute;a dado una ducha r&aacute;pida y se hab&iacute;a puesto el pijama. En abril la temperatura en Berl&iacute;n era fresca, as&iacute; que su pijama, de chaqueta rosa y pantal&oacute;n blanco, estaba un poco afelpado.<\/p>\n<p>Maite ten&iacute;a 35 a&ntilde;os, pero la pod&iacute;an confundir perfectamente con una de sus alumnas de 18. Era como una mu&ntilde;equita; su media melena casta&ntilde;a y lisa enmarcaba una preciosa cara redonda de piel suave y con unos ojos verdes muy penetrantes. Era bajita y delgada, pero, aun as&iacute;, ten&iacute;a un culo duro y resping&oacute;n que la hac&iacute;a muy atractiva.<\/p>\n<p>Estaba ya metida en la cama cuando llamaron a la puerta. No se sorprendi&oacute; demasiado. Se levant&oacute; y abri&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Hola, &iquest;puedo hablar contigo?<\/p>\n<p>&#8211; Claro, Laura. &iquest;Qu&eacute; te pasa, cari&ntilde;o? &ndash; replic&oacute; Maite mientras hac&iacute;a entrar a su alumna en la habitaci&oacute;n y se sentaba junto a ella en la cama.<\/p>\n<p>Conoc&iacute;a muy bien a Laura. Llevaba siendo tutelada suya dos a&ntilde;os y hab&iacute;an tenido muchas conversaciones. Siempre hay alumnos con los que congenias m&aacute;s, con los que tienes m&aacute;s confianza &hellip; y Laura era una de esas personas. Maite conoc&iacute;a bastante bien la vida de esa joven. Ella le hab&iacute;a hablado de sus problemas en casa, de sus dudas respecto al futuro y tambi&eacute;n, en varias ocasiones, le hab&iacute;a hablado de sus novios y rolletes. Por eso Maite sab&iacute;a que Laura ten&iacute;a un novio de su misma clase, V&iacute;ctor, con el que llevaba saliendo unos meses.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; ocurre, cielo? &ndash; pregunt&oacute; Maite viendo que los ojos de su alumna estaban llorosos. Siempre le hab&iacute;a gustado Laura. Le gustaban esos ojos marrones y esa mirada que parec&iacute;a expresar algo de tristeza. Le gustaba su melena morena un poco ondulada que le llegaba casi a media espalda. Le gustaba su figura estilizada y le encantaba que fuera bastante m&aacute;s alta que ella.<\/p>\n<p>&#8211; Es V&iacute;ctor, me ha enga&ntilde;ado &ndash; contest&oacute; Laura entre sollozos.<\/p>\n<p>&#8211; Mi ni&ntilde;a, c&oacute;mo lo siento. Cu&eacute;ntame qu&eacute; ha pasado &ndash; la anim&oacute; Maite mientras le acariciaba el pelo intentando consolarla.<\/p>\n<p>&#8211; Le acabo de pillar&hellip; en su habitaci&oacute;n d&aacute;ndose el lote&hellip; con Luc&iacute;a &ndash; explic&oacute; entrecortadamente Laura. &ndash; Se supon&iacute;a que iba a estar conmigo como todas estas noches&hellip; y cuando he llegado a su habitaci&oacute;n&hellip; he entrado sin llamar y&hellip; all&iacute; estaba morre&aacute;ndose con Luc&iacute;a. Me he puesto hist&eacute;rica y &eacute;l me ha dicho que eso no significaba nada, que era una tonter&iacute;a y yo&hellip; yo&hellip; le he mandado a la mierda y me he ido de all&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Oh, cari&ntilde;o. Cu&aacute;nto lo siento, de verdad. Ya ver&aacute;s como todo se arregla &ndash; intent&oacute; consolarla Maite abraz&aacute;ndola contra su pecho.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;He sido una est&uacute;pida! No es la primera vez que me lo hace&hellip; y yo siempre se lo he pasado &ndash; sollozaba Laura entre hipidos.<\/p>\n<p>&#8211; Laura, los chicos son as&iacute;, deber&iacute;as saberlo. Ellos no piensan con la cabeza; piensan m&aacute;s con otra parte de su cuerpo. Pero esta vez, piensa bien lo que vas a hacer, piensa si le vas a perdonar de nuevo.<\/p>\n<p>&#8211; Nooo&hellip;; esta es la &uacute;ltima vez que me hace algo as&iacute; &ndash; replic&oacute; en&eacute;rgicamente Laura.<\/p>\n<p>&#8211; Bien, ni&ntilde;a, tranquila. Puedes quedarte aqu&iacute; conmigo el tiempo que lo necesites, hasta que se te pase el mal trago -. Laura estaba apoyada en el pecho de Maite, mientras ella le acariciaba el pelo. Era muy suave y ol&iacute;a muy bien, un olor a fruta dulce.<\/p>\n<p>&#8211; Te has lavado el pelo.<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, as&iacute; por la ma&ntilde;ana ganamos tiempo.<\/p>\n<p>&#8211; Huele muy bien. Tienes un pelo muy bonito, sedoso. Me gusta acariciarlo.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias &ndash; sonri&oacute; t&iacute;midamente Laura.<\/p>\n<p>Y fue en ese momento cuando Maite levanto la barbilla de su alumna, la mir&oacute; a los ojos, le acarici&oacute; las mejillas por las que a&uacute;n hab&iacute;a alg&uacute;n rastro de l&aacute;grimas y le dio un beso en los labios, un suave y dulce beso.<\/p>\n<p>&#8211; D&eacute;jame que esta noche, que ibas a pasar con V&iacute;ctor, sea distinta. D&eacute;jame intentar probar que sientas conmigo lo que podr&iacute;as sentir con &eacute;l. Quiero que esta noche no llores, cielo, y quiz&aacute; yo pueda ayudarte. &iquest;Me dejar&aacute;s?<\/p>\n<p>Laura se hab&iacute;a quedado quieta, sin saber qu&eacute; hacer ni decir. Miraba a su tutora sorprendida, pero hab&iacute;a escuchado la dulzura de su voz, hab&iacute;a notado la suavidad de su mano y, sobre todo, hab&iacute;a sentido ese beso en sus labios. Y supo que le hab&iacute;a gustado.<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, Maite &ndash; dijo con un susurro de voz.<\/p>\n<p>Se abrazaron y empezaron a besarse. Juntaron sus labios despacio, para saborearlos poco a poco. Eran besos suaves que ayudaban a investigar la boca de la otra. Empezaron a usar las lenguas; primero las puntas se chocaban y se lam&iacute;an; luego, entraban en la boca de cada una haciendo c&iacute;rculos; intentaban apresarse con los labios, se mordisqueaban y los besos fueron haci&eacute;ndose m&aacute;s apasionados.<\/p>\n<p>&#8211; Ahh, tienes experiencia besando, mi ni&ntilde;a &ndash; gimi&oacute; Maite. Notaba c&oacute;mo su sexo se iba mojando a medida que los besos se hac&iacute;an m&aacute;s intensos.<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;iii &ndash; jade&oacute; Laura con los ojos cerrados -. Me gusta besar&hellip; y que me besen, pero los t&iacute;os siempre quer&iacute;an acabar pronto con eso.<\/p>\n<p>Siguieron con ese juego durante un rato hasta que Maite apart&oacute; a Laura unos cent&iacute;metros y, tirando de la camiseta que llevaba su alumna, se la sac&oacute; por la cabeza. Laura no llevaba sujetador y sus tetas quedaron a la vista de su profesora.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Qu&eacute; bonitos pechos tienes, cielo! &ndash; exclam&oacute; Maite. Eran unas tetas bastante grandes, duras y firmes. Ten&iacute;an unas areolas de un marr&oacute;n clarito no muy grandes, y en el centro de ellas, unos pezones que, de momento, no sobresal&iacute;an mucho.<\/p>\n<p>La profesora empez&oacute; a tocar esas tetas juveniles. Las apretaba con sus peque&ntilde;as manos y pasaba los dedos en c&iacute;rculos por los pezones. Laura empez&oacute; a gemir suavemente y se tumb&oacute; en la cama. Maite se inclin&oacute; sobre ella y comenz&oacute; a usar la lengua sobre los pechos. Los ten&iacute;a agarrados a&uacute;n con las manos y jugueteaba con ellos. Pas&oacute; la lengua por las areolas unas cuantas veces y notaba c&oacute;mo, simplemente con eso, los pezones de Laura se iban endureciendo y agrandando. Se los met&iacute;a en la boca y los chupaba ansiosamente: all&iacute; dentro, usaba la punta de la lengua para golpear y lamer el pez&oacute;n, y los dientes para tirar de ellos. Laura sent&iacute;a un placer cada vez mayor y sus gemidos eran m&aacute;s fuertes. Los pezones hab&iacute;an aumentado considerablemente de tama&ntilde;o y Maite aprovech&oacute; para pellizcarlos y tirar de ellos con los dedos sin dejar de apretar las tetas.<\/p>\n<p>Inclinada como estaba sobre Laura, empez&oacute; a bajar con su lengua por el cuerpo de su alumna. Mientras le iba chupando su tripa, mientras met&iacute;a la punta de la lengua en su ombligo, mientras iba llegando a su vientre plano, Maite acariciaba los costados de Laura con unos dedos m&aacute;gicos que la hac&iacute;an sentir en el cielo.<\/p>\n<p>Cuando lleg&oacute; a la parte de debajo del pijama, Maite tir&oacute; de los pantalones con cuidado y se los sac&oacute;. Laura estaba delante de ella en bragas, unas bragas rosas con puntitos que a Maite le parecieron las m&aacute;s excitantes que hab&iacute;a visto en su vida. Antes de quit&aacute;rselas, la profesora pas&oacute; la mano por encima de la tela; primero toc&oacute; el pubis de Laura y lo not&oacute; duro; luego baj&oacute; la mano hasta posarla encima de la vulva de la chica y not&oacute; la humedad en esa parte.<\/p>\n<p>Meti&oacute; los dedos en el el&aacute;stico de las bragas y tir&oacute; de ellas hacia abajo. Vio el oscuro tri&aacute;ngulo de vello p&uacute;bico que quer&iacute;a tapar la rajita de su co&ntilde;o. En ese momento Maite se incorpor&oacute; y se desnud&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Mira, Laura! &iexcl;Mira a tu tutora desnuda! &ndash; jade&oacute;, llena de excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Laura obedeci&oacute; y vio el cuerpo de su profesora. Apenas ten&iacute;a tetas. Sus pechos eran como unas manzanas grandes que pod&iacute;an caber perfectamente en las manos de su alumna. Apenas ten&iacute;a areolas y los pezones, de un color oscuro, resaltaban puntiagudos y duros. El cuerpo de Maite no ten&iacute;a nada de grasa, pero se ve&iacute;a que estaba muy trabajado. El vientre liso, los muslos fuertes y esa peque&ntilde;a l&iacute;nea de vello oscuro encima de su sexo.<\/p>\n<p>&#8211; Somos tan diferentes, Laura&hellip; Pero tenemos lo mismo para darnos placer. Nuestros co&ntilde;os, nuestras tetas, todo sirve para eso, mi ni&ntilde;a. &iquest;Te gusto?<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;ii&hellip; &ndash; contest&oacute; la joven. L&oacute;gicamente hab&iacute;a visto a muchas otras chicas desnudas; a sus compa&ntilde;eras de clase en los vestuarios del colegio, y a amigas suyas en otras situaciones. Pero, lo que le excitaba de ese cuerpo que ten&iacute;a enfrente de ella, era que sab&iacute;a lo que iba a pasar a continuaci&oacute;n, sab&iacute;a que lo iba a tocar, que lo iba a acariciar; sab&iacute;a que iba a comer un co&ntilde;o por primera vez y, adem&aacute;s, era el de su tutora. Ese pensamiento acab&oacute; por excitarla del todo.<\/p>\n<p>Maite se arrodill&oacute; en el suelo y pidi&oacute; a Laura que abriera las piernas y pusiera los pies encima de la cama. As&iacute; ten&iacute;a la vista perfecta del co&ntilde;o. Era una vulva sim&eacute;trica en la que los labios peque&ntilde;os no sobresal&iacute;an de los mayores. A su alrededor se ve&iacute;a que el vello hab&iacute;a sido afeitado no hac&iacute;a mucho. La entrada de la vagina se ve&iacute;a brillante. Le abri&oacute; bien los labios tirando hacia los lados y observ&oacute; c&oacute;mo unos hilillos espesos de flujo tapaban esa cavidad. Los recogi&oacute; con los dedos; pod&iacute;a estirarlos y agrandarlos; los chup&oacute;, los meti&oacute; en la boca y los trag&oacute;.<\/p>\n<p>Laura no ve&iacute;a lo que estaba pasando. Ten&iacute;a los ojos cerrados y sinti&oacute; los dedos de Maite que tocaban su rajita. Tambi&eacute;n notaba la terrible humedad dentro de su vagina y sab&iacute;a que todo eso ten&iacute;a que salir en alg&uacute;n momento.<\/p>\n<p>Maite se inclin&oacute; sobre el co&ntilde;o palpitante de Laura y empez&oacute; a chuparlo. Manten&iacute;a a&uacute;n separados los labios. Empez&oacute; chup&aacute;ndole el ano, que se contra&iacute;a involuntariamente; jug&oacute; con ese agujero un rato, pasando la punta de la lengua por encima, sin llegar a penetrarlo. Sigui&oacute; lamiendo toda la vulva, metiendo la lengua en la vagina para saborear los jugos que segu&iacute;an dentro, que segu&iacute;an saliendo y que parec&iacute;an no tener fin. Finalmente lleg&oacute; al cl&iacute;toris, que ya no estaba escondido en su capuch&oacute;n. Estaba inflamado, ten&iacute;a un color muy rojizo y, cuando lo lami&oacute;, se dio cuenta de lo duro que estaba. Maite se dedic&oacute; a &eacute;l y era consciente de que podr&iacute;a hacer correr a Laura cuando quisiera. Le daba peque&ntilde;os golpecitos con la lengua, le rozaba con el dedo, lo pellizcaba. Los flujos segu&iacute;an empapando el co&ntilde;o de Laura, que estaba experimentando algo que nunca hab&iacute;a sentido.<\/p>\n<p>&#8211; Tu novio no te lo hac&iacute;a as&iacute;, &iquest;verdad, cielo? &ndash; le pregunt&oacute; Maite deteni&eacute;ndose en su juego clitoriano.<\/p>\n<p>&#8211; Nooo &ndash; jade&oacute; Laura-. &Eacute;l iba siempre muy r&aacute;pido, ufff, no parec&iacute;a que le gustara mucho com&eacute;rmelo&hellip;. ahh&hellip;, era como si quisiera acabar r&aacute;pido y, a veces, me hac&iacute;a da&ntilde;o&hellip; Lo que me est&aacute;s haciendo esss&hellip; ahhhh&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Voy a ser mala, ni&ntilde;a, y no te vas a correr ahora, porque quiero que antes de que lo hagas te comas mi co&ntilde;o, mi peque&ntilde;o y jugoso sexo. &iquest;Lo quieres, cari&ntilde;o?<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;ii.<\/p>\n<p>&#8211; Es el primero que vas a tener para ti, &iquest;verdad?<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;ii.<\/p>\n<p>&#8211; No te preocupes, ni&ntilde;a. Recuerda que eres una mujer y que sabes exactamente d&oacute;nde tienes que tocar y chupar. Nadie mejor que t&uacute; lo sabe.<\/p>\n<p>Se subi&oacute; a la cama y se puso encima de la boca de Laura. La chica vio una vulva de labios muy peque&ntilde;os, perfectamente afeitada, y completamente empapada. De la vagina de su tutora sal&iacute;an, igual que de la de ella, unos deliciosos jugos, que empezaron a empapar la boca de Laura. Ella sac&oacute; la lengua y empez&oacute; a chuparlos y a tragarlos; sab&iacute;an un poco &aacute;cidos, pero no le importaba. Como le hab&iacute;a dicho Maite, enseguida supo d&oacute;nde chupar. Dirigi&oacute; su lengua hacia un cl&iacute;toris que, respecto al resto de la vulva, era bastante grande. Lo chupaba con ganas, lo absorb&iacute;a. Maite empez&oacute; a moverse por la cara de su alumna mientras le dec&iacute;a que no parara, que lo estaba haciendo muy bien, que siguiera&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;T&oacute;came las tetas, ni&ntilde;a!&iexcl;Ag&aacute;rramelas, apri&eacute;talasss!<\/p>\n<p>Laura lo hizo y se dio cuenta de que esas peque&ntilde;as tetas le cab&iacute;an casi en sus manos. Mientras segu&iacute;a comiendo el co&ntilde;o de Maite, las apretujaba como si estuviera exprimi&eacute;ndolas, al tiempo que pellizcaba los diminutos pezones.<\/p>\n<p>Los gemidos de Maite eran cada vez mayores, lo mismo que su movimiento encima de la cara de Laura, a quien le excitaba cada vez m&aacute;s todo lo que estaba viviendo. Segu&iacute;a lamiendo el cl&iacute;toris y la raja de su profesora, mientras continuaba apret&aacute;ndole las tetas o bajaba las manos hasta su cintura y su culo.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;No pares, cielo, no paresss! &iexcl;Me voy a correeer!<\/p>\n<p>Un peque&ntilde;o chorro de l&iacute;quido transparente sali&oacute; del co&ntilde;o de Maite y su alumna, como buena alumna que era, lo recogi&oacute; en su boca y lo trag&oacute;. La profesora, como recompensa, se inclin&oacute; ante ella y le dio un beso con lengua que le lleg&oacute; casi a la garganta.<\/p>\n<p>&#8211; Cielo, esto ha sido maravilloso, pero t&uacute; no te has corrido a&uacute;n y sigues excitada. T&uacute; has tenido pollas dentro de ti, y aunque te puedes correr s&oacute;lo con mi lengua, quiero que lo hagas con algo que te penetre. Y ese algo van a ser &hellip; &iexcl;mis dedos!<\/p>\n<p>Claro que Laura continuaba excitada. Sent&iacute;a un cosquilleo por todo el cuerpo, ten&iacute;a en su boca el sabor del co&ntilde;o de su tutora, su sexo segu&iacute;a empapado y de su vagina continuaba saliendo flujo. Ante ese co&ntilde;o Maite se volvi&oacute; a poner delante y volvi&oacute; a estimularlo con la boca, aunque no era muy necesario.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unas pocas lamidas, coloc&oacute; su mano a la entrada de esa maravillosa cueva; introdujo un dedo, que resbal&oacute; dentro sin ning&uacute;n problema. Meti&oacute; el segundo dedo y, por fin, el tercero. Laura los notaba; no eran como la polla de V&iacute;ctor, pero los notaba dentro de ella. Y los not&oacute; m&aacute;s cuando Maite empez&oacute; a moverlos dentro y fuera. Estaba tan mojada que entraban sin ninguna dificultad, y Maite aceler&oacute; el movimiento. Intentaba que los dedos llegaran los m&aacute;s dentro de la vagina. Laura gem&iacute;a como pose&iacute;da mientras se apretaba las tetas y se clavaba las u&ntilde;as. En ese ritmo, los jugos que sal&iacute;an del cuerpo de su alumna iban salpicando cada vez m&aacute;s. Maite sab&iacute;a d&oacute;nde encontrar el punto justo para que una mujer chorrease, porque lo hab&iacute;a practicado con otras y con ella misma. El movimiento de la mano era cada vez m&aacute;s fren&eacute;tico. Lo que sal&iacute;a era ya l&iacute;quido, como si fuera una fuentecilla, y ese l&iacute;quido salpicaba en el cuerpo y el rostro de Maite, que abr&iacute;a la boca sin ning&uacute;n problema para poder saborearlo.<\/p>\n<p>Las piernas de Laura temblaban sin cesar, sus gemidos eran tan fuertes que podr&iacute;an o&iacute;rlos en otras habitaciones, su cuerpo empez&oacute; a contorsionarse, solt&oacute; tres grandes chorros por su co&ntilde;o y &hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ya, yaaa! Ohhh<\/p>\n<p>Qued&oacute; exhausta. Maite se acost&oacute; a su lado. La abraz&oacute; cari&ntilde;osamente; le dio un suave beso en la frente y le acarici&oacute; el pelo. Sonre&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Ha sido tu primera experiencia con una mujer, cari&ntilde;o. No s&eacute; si tendr&aacute;s m&aacute;s con otras, pero espero que no olvides esta noche. Ojal&aacute; que te haya hecho olvidar todo lo malo que ha pasado con tu novio. Lo he hecho con todo mi cari&ntilde;o y, aunque suene un poco raro, porque me gustas. Eres mi alumna favorita, no lo olvides.<\/p>\n<p>&#8211; Maite, nunca hab&iacute;a hecho nada con una mujer y no s&eacute; si lo har&eacute; con otras, pero te aseguro que contigo lo volver&eacute; a repetir. Me has hecho sentir cosas que nunca hab&iacute;a sentido. &iexcl;Ha sido maravilloso!<\/p>\n<p>Se abrazaron, se acariciaron y se quedaron dormidas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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