{"id":36724,"date":"2022-07-28T22:00:00","date_gmt":"2022-07-28T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-07-28T22:00:00","modified_gmt":"2022-07-28T22:00:00","slug":"la-fiscal-final-cerrado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-fiscal-final-cerrado\/","title":{"rendered":"La fiscal: Final cerrado"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"36724\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La puta de Poggioreale<\/p>\n<p>Los cuatro guardias, levantaron a Silvia en volandas y la llevaron al fondo de la celda. Hab&iacute;a un viejo potro de madera y hierro, al que fue atada con los brazos a un lado y las piernas del otro, bien separadas. De una cadena que pend&iacute;a del techo, sujetaron su cuello, dejando la cabeza levantada permanentemente, y sus dos agujeros totalmente accesibles.<\/p>\n<p>Desde este momento ser&aacute;s tres agujeros para todo el que quiera usarte, dijo uno de los guardias riendo, acost&uacute;mbrate a este potro, hasta que nos cansemos o mueras, este ser&aacute; tu hogar, disfr&uacute;talo, jajaja<\/p>\n<p>Y diciendo esto, se bajo los pantalones y meti&oacute; su polla en la boca de Silvia. Con una arcada por el olor nauseabundo de aquel asqueroso guardia, comenz&oacute; a chup&aacute;rsela para no ahogarse con ella, pues a pesar de ser corta, era bastante gruesa. Sinti&oacute; un pinchazo en su culo, y a la vez unos dedos hurgando su entrepierna y su ano. La sensaci&oacute;n conocida de euforia y embriaguez empez&oacute; a apoderarse de ella y la lascivia y el deseo, comenzaron a llegar. Alguien comenz&oacute; a taladrarla por detr&aacute;s con rudeza, mientras unos dedos se perd&iacute;an en su culo. Estaba de nuevo muy excitada.<\/p>\n<p>Toma, m&eacute;tele la porra por el culo, que le est&aacute; gustando, dijo otro de los guardias, alcanzando su porra a quien la estaba follando muy profundo por detr&aacute;s.<\/p>\n<p>Mientras el guardia que le estaba follando la boca, la jalo fuerte por el pelo, y comenz&oacute; a correrse, entre gru&ntilde;idos, en el fondo de su garganta. Cuando se retir&oacute;, Silvia apenas pudo tomar una bocanada de aire, y otra polla, esta vez de un magreb&iacute; recluso, de un tama&ntilde;o bastante considerable, se hundi&oacute; de nuevo en su garganta, mientras sent&iacute;a algo frio y duro entrando profundamente en su culo. Los envites en su co&ntilde;o se hicieron m&aacute;s profundos y r&aacute;pidos, y mientras sent&iacute;a que una caliente descarga de semen la inundaba por dentro, estallo en un orgasmo, jadeando y gimiendo, retorci&eacute;ndose lo que sus ataduras le permit&iacute;an, para deleite de todos los presentes. El moro, saco la polla de su boca, se coloc&oacute; detr&aacute;s, le retiro la porra del culo, y la reemplazo por su miembro. Comenz&oacute; a encularla fuerte y profundo, durante m&aacute;s de 10 minutos que se le hicieron eternos, pues el dolor era grande, despu&eacute;s del estado en que la hab&iacute;a dejado el Ruso. Otro de los guardias meti&oacute; su aparto en la boca de Silvia, que a pesar del sufrimiento de su enculada, empezaba estar otra vez muy excitada. Su cuerpo, presa de la droga suministrada, iba por libre y era ajeno al dolor, es m&aacute;s, crec&iacute;a la excitaci&oacute;n con &eacute;l. El moro se aferro con dureza a sus prominentes nalgas, hundiendo sus dedos en su tersa carne, y entre jadeos y gru&ntilde;idos, se corri&oacute; abundantemente dentro de su culo. Saco su polla completamente empapada de semen, y restos de excremento y sangre; el guardia se retir&oacute; de su boca y fue a follarla, mientras el moro le met&iacute;a el miembro en la boca para que se lo limpiara. Silvia no pudo contener la arcada, por lo profundo que se al meti&oacute;, y el asco que le dio el aspecto y olor de la polla del moro, y vomito, saliendo parte por las comisuras de los labios, por el poco espacio que el tama&ntilde;o del falo permit&iacute;a, y teniendo que tragarse de nuevo el resto. Hamid, pareci&oacute; volver a excitarse con aquello, y empez&oacute; a follarle la boca muy profunda, hasta correrse una vez m&aacute;s dentro de su boca, de forma abundante. Sinti&oacute; como el guardia se corr&iacute;a tambi&eacute;n dentro de ella. Uno a uno, los m&aacute;s de 40 presos y guardias, se fueron turnando para follarse a Silvia, por todos sitios. Estaba exhausta, dolorida, sudada, regueros de semen sal&iacute;an de todos sus agujeros, mezclados con algo de sangre y sudor. Se reconfort&oacute; pensando, que en esa postura, sus maltrechas tetas, tendr&iacute;an un peque&ntilde;o descanso, por que la postura las hac&iacute;a un poco inaccesibles. El guardia gordo, se coloc&oacute; delante de ella, sosteniendo una c&aacute;mara con una mano y su maloliente polla en la otra:<\/p>\n<p>Sonri&eacute; para don Mateo, zorra, dijo, y comenz&oacute; a orinarle en la cara mientras se re&iacute;a sonoramente. Silvia estaba psicol&oacute;gicamente rota, tanto, que se dejo llevar, se relaj&oacute;, y solt&oacute; tambi&eacute;n su orina, que llevaba rato ya reteniendo a duras penas, pues las violaciones constantes, le hac&iacute;an muy dif&iacute;cil ya mantener el control.<\/p>\n<p>Los d&iacute;as y las noches, se sucedieron sin control alguno, era usada a cualquier hora, por cualquier sitio, por cualquiera que se le antojase. Cuando el hedor era insoportable, le daban un lavado a base de manguera, para volver de nuevo a ser usada. Ya ni siquiera la ten&iacute;an atada, estaba tirada como el despojo humano en que se hab&iacute;a convertido, en un catre sucio, en una celda del pasillo, abierta para todos a todas horas. Llevaban tiempo tambi&eacute;n sin inyectarle nada, tampoco hac&iacute;a falta, pues sabia cual era su futuro, y que de aquel infierno, solo saldr&iacute;a su cad&aacute;ver, as&iacute;, que para que resistirse y llevar una paliza? Su fin, era satisfacer a aquella panda de monstruos, que una vez, hab&iacute;a conseguido encarcelar. Lo cierto es, que con el paso del tiempo, los presos se fueron cansando de ella, la falta de resistencia por su parte, as&iacute; como lo descuidado de su cuerpo, con el bello sin depilar, y extremadamente delgada, les fue poco a poco haciendo perder el inter&eacute;s.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a, entro un guardia al que no reconoci&oacute; y le tir&oacute; un mono de preso<\/p>\n<p>P&oacute;ntelo y levanta, vamos, orden&oacute;<\/p>\n<p>Silvia obedeci&oacute;<\/p>\n<p>La gui&oacute; hasta una planta superior de la prisi&oacute;n, y la meti&oacute; en un cuarto, limpio y ordenado, nada que ver con el dantesco infierno de las plantas de abajo. En el fondo del cuarto habia un ba&ntilde;o, totalmente equipado<\/p>\n<p>Entra, d&uacute;chate y as&eacute;ate, ponte presentable, tienes de todo. Dep&iacute;late totalmente. Tomate tu tiempo, no tienes prisa. Cuando termines tendr&aacute;s aqu&iacute; comida y bebida. No hagas ninguna tonter&iacute;a, te estamos viendo, espet&oacute; el guardia, firme, pero con tono amable en comparaci&oacute;n con lo que llevaba sufrido. Silvia sinti&oacute; volver a la vida, cuando se met&iacute;a bajo la c&aacute;lida lluvia del difusor de la ducha, y m&aacute;s a&uacute;n cuando su cuerpo sinti&oacute; la suavidad del perfumado gel. Tomo una crema depilatoria y poco a poco fue retirando todo el bello que le hab&iacute;a crecido, principalmente en su pubis, pues el resto del cuerpo, lo depilaba con laser, y pr&aacute;cticamente ya carec&iacute;a de &eacute;l. Despu&eacute;s de terminar, se aplico una crema hidratante, y visti&oacute; otro mono limpio que hab&iacute;an dejado all&iacute;. Sali&oacute; a la sala, donde un generoso almuerzo, con caf&eacute; caliente y zumo, aguardaba.<\/p>\n<p>Tras comer y beber, se tumb&oacute; un rato en la agradable y mullida cama. Durmi&oacute; como un ni&ntilde;o peque&ntilde;o. Perdi&oacute; la noci&oacute;n del tiempo, cuando la voz del guardia la sobresalt&oacute;:<\/p>\n<p>Espero que hayas descansado a gusto, acomp&aacute;&ntilde;ame.<\/p>\n<p>El guardia la acompa&ntilde;&oacute; al despacho del Alcaide, pic&oacute; a la puerta y mandaron pasar<\/p>\n<p>Un hombre de unos 50 a&ntilde;os, delgado y alto, de pelo entrecano y barba muy arreglados, vestido con un elegante traje, los recibi&oacute; dentro<\/p>\n<p>Hola Silvia, si&eacute;ntate por favor, dijo<\/p>\n<p>Silvia, obedeci&oacute; sin rechistar.<\/p>\n<p>S&eacute; que has pasado un infierno hasta estar en este cuarto, y yo estoy aqu&iacute; para hacer que termine, si t&uacute; quieres, dijo<\/p>\n<p>Por cierto, soy un mal educado, me llamo Sebasti&aacute;n y soy el alcaide de este infierno. Como dec&iacute;a, tus d&iacute;as aqu&iacute; pueden cambiar.<\/p>\n<p>Silvia, instintivamente, se bajo la cremallera del mono, dejando su cuerpo desnudo a la vista, y se arrodillo delante de Sebasti&aacute;n mientras se dispon&iacute;a a soltarle el cintur&oacute;n del pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>Pero que haces, no, no, v&iacute;stete por favor, todo a su debido tiempo, jeje, dijo el alcaide<\/p>\n<p>Silvia se sinti&oacute; contrariada, no entend&iacute;a nada.<\/p>\n<p>Aceptas terminar con este infierno, deduzco, no?, bien firma este papel, y todo lo malo terminar&aacute;.<\/p>\n<p>Silvia termin&oacute; de vestirse oje&oacute; el papel, que era una especie de contrato y mir&oacute; al alcaide:<\/p>\n<p>Voy a convertirme en tu fulana? Es lo que me pides que firme?<\/p>\n<p>*Mi fulana, suena horrible. Te ofrezco una salida, ganar dinero los dos, follaras solo con personas de alto nivel, a cambio de dinero, y quiz&aacute;s alg&uacute;n d&iacute;a tu libertad, pero mientras con una vida, aunque sea aqu&iacute;. Eso o volver a la cloaca de la que te saqu&eacute; y, con toda seguridad, morir all&iacute;. Es tu decisi&oacute;n.<\/p>\n<p>Silvia, por un momento, vio una luz al final del oscuro t&uacute;nel en el que estaba desde hac&iacute;a meses, y sin dudar, firm&oacute;.<\/p>\n<p>*Bien por ti, por nosotros, has tomado la mejor decisi&oacute;n posible. Mientras dec&iacute;a esto, pulso el timbre para que el guardia entrara.<\/p>\n<p>Ya est&aacute;, acomp&aacute;&ntilde;ala a la enfermer&iacute;a, y que comiencen todo el proceso. Silvia, bienvenida a la vida, de nuevo.<\/p>\n<p>En la enfermer&iacute;a, que parec&iacute;a una cl&iacute;nica privada, y estaba claro que no era para los presos de abajo, hab&iacute;a material para todo tipo de intervenciones e incluso un peque&ntilde;o quir&oacute;fano.<\/p>\n<p>3 enfermeras y una doctora la recibieron.<\/p>\n<p>Buenos d&iacute;as, soy Ana, te cuento como ser&aacute; el proceso, dijo una de las enfermeras<\/p>\n<p>Lo primero ser&aacute;n an&aacute;lisis completos, para buscar y tratar cualquier cosa que esos bestias te hayan podido contagiar. Trataremos todo lo que tengas, y eliminaremos esas dos marcas de fuego con cirug&iacute;a est&eacute;tica mediante laser. El anillado, permanecer&aacute;, es muy sexy y gusta. Si por un casual estas embarazada, realizaremos un aborto y despu&eacute;s una ligadura de trompas, para evitar posibles en el futuro. Ponte c&oacute;moda, estar&aacute;s aqu&iacute; un tiempo.<\/p>\n<p>Pasaron varias semanas en la enfermer&iacute;a. Los an&aacute;lisis hab&iacute;an sido positivos en Hepatitis y s&iacute;filis, adem&aacute;s de ser positivo el test de embarazo, de unas 9 semanas. Fue interrumpido y hecha la ligadura, tratadas las enfermedades y la anemia que ten&iacute;a, as&iacute; como las marcas de don Mauro a fuego. Adem&aacute;s le hab&iacute;an puesto una rutina de ejercicios y dieta. Hab&iacute;a recuperado su espectacular f&iacute;sico, y mejorado, pues ahora, por primera vez en su vida, un sexy sixpack marcaba su vientre. El resultado era asombroso. Solo quedaba la secuela de las pesadillas que le atormentaban el sue&ntilde;o, por lo que le dieron un tratamiento para poder dormir. Silvia, hab&iacute;a vuelto.<\/p>\n<p>El alcaide, acompa&ntilde;ado de su guardia, se presento aquella ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Buenos d&iacute;as Silvia, me comunican que estas lista, y veo que as&iacute; es, estas preciosa, incluso con ese pijama, acomp&aacute;&ntilde;anos, tu nueva vida, empieza hoy.<\/p>\n<p>La llevaron al cuarto donde la transformaci&oacute;n hab&iacute;a empezado. Llam&oacute; su atenci&oacute;n un armario abierto, que no recordaba, lleno de ropa, toda nueva, de marcas conocidas pues aun llevaban la etiqueta.<\/p>\n<p>Acom&oacute;date y descansa. Paso a recogerte a las 8, estate lista. Sobre la cama tienes lo que debes ponerte, y diciendo esto, Sebastian se march&oacute;<\/p>\n<p>Un vestido de Gucci, azul, de generoso escote, y largo, con abertura por un lado, un conjunto de lencer&iacute;a, tambi&eacute;n azul, con un min&uacute;sculo tanga, medias y zapatos de medio tac&oacute;n, tambi&eacute;n en azul. Parece que esta noche toca fiesta, pens&oacute; Silvia.<\/p>\n<p>Cuando el guardia pico y entro en el cuarto, quedo perplejo ante la imagen que se encontr&oacute;. Silvia lucia impresionante con el vestido y los tacones. Su generoso pecho, resaltado por el relleno del sujetador, y la larga abertura lateral del vestido, dejaban ver unas perfectas y moldeadas piernas, resaltadas por el tac&oacute;n del zapato. El pelo recogido en una coleta ca&iacute;a sobre su hombro derecho, y un delicado y suave maquillaje cubr&iacute;a su cara. Nadie dir&iacute;a que era el despojo que hab&iacute;a rescatado de las cloacas inmundas del fondo de Poggioreale.<\/p>\n<p>Sebasti&aacute;n solt&oacute; una exclamaci&oacute;n de asombro al verla.<\/p>\n<p>Superas todas las expectativas, dijo sonriendo, nos vamos a hacer de oro. Acomp&aacute;&ntilde;ame al coche, y tom&aacute;ndola del brazo, subieron al Alfa Stelvio negro que aguardaba a la puerta.<\/p>\n<p>Tardaron una media hora en llegar a una lujosa casa, con varios guardias custodi&aacute;ndola. Coches de alta gama, entre ellos varios Ferrari y un Bugatti, esperaban aparcados fuera a sus propietarios.<\/p>\n<p>Bien, hoy es tu debut, espero que des la talla. No hagas tonter&iacute;as, llevas un implante cerca de tu cerebro. Es un localizador, que adem&aacute;s incorpora un peque&ntilde;o explosivo. Tu vida est&aacute; en mis manos, no lo olvides. Aqu&iacute; hay mucho dinero y veras caras muy conocidas. Muchos te conocer&aacute;n a ti tambi&eacute;n, y eso es lo que nos interesa. Van a pujar por pasar la noche contigo, el ganador podr&aacute; hacer lo que quiera contigo en esas horas, menos dejarte marcas permanentes o mutilarte. Har&aacute;s lo que te pidan. El 30% de cada subasta es tuyo, un 10% adicional es para pagar la deuda que tienes conmigo por haberte comprado a Don Mateo, y el otro 10 para Julio, mi escolta, que velara por tu seguridad en todo momento. Yo me llevo el otro 50, ok? Pues vamos a ganar dinero dijo, d&aacute;ndole un beso en la mejilla y abriendo la puerta.<\/p>\n<p>Entraron en la lujosa casa, y dos chicas de unos 20 a&ntilde;os, completamente desnudas les guiaron a trav&eacute;s de los pasillos a un gran sal&oacute;n en el piso superior. Unas 30 personas estaban dentro. En alguna esquina, hab&iacute;a chicas desnudas haciendo felaciones a hombres de pie, que copa en mano, hablaban entre ellos, como ajenos a las mamadas que estaban recibiendo. Unas 15 personas, entre ellas varias mujeres, esperaban alrededor de un atril, adonde Silvia fue acompa&ntilde;ada. Sin duda era el plato estrella de la Noche.<\/p>\n<p>Antes de subir, le retiraron el vestido. Luc&iacute;a esplendida con el conjunto de ropa interior. Una voz hizo la presentaci&oacute;n, llamando la atenci&oacute;n de todos los presentes.<\/p>\n<p>Nuestra subasta especial de hoy, dijo. Desaparecida en extra&ntilde;as circunstancias hace menos de un a&ntilde;o, Silvia Avantos, la fiscal que logro encerrar a Don Mateo, vuelve hecha una diosa del sexo, y como pueden comprobar, en un estado f&iacute;sico asombroso. Ya saben las reglas, la puja empieza en 6000&euro; por 8 horas.<\/p>\n<p>6000, dijo una voz masculina<\/p>\n<p>6500, dijo otra<\/p>\n<p>8000 se oy&oacute; de una voz femenina<\/p>\n<p>Silvia miraba at&oacute;nita a cada puja, no se lo pod&iacute;a creer, de verdad alguien pagar&iacute;a 8000&euro; por estar 8 horas con ella? La puja continuaba.<\/p>\n<p>9000, dijo el primer hombre, que era uno de los que en una esquina recib&iacute;a momentos antes una felaci&oacute;n de una joven morena.<\/p>\n<p>12000 dijo otra mujer.<\/p>\n<p>20000, la voz vino de la puerta del sal&oacute;n y todo el mundo se gir&oacute; para ver quien hab&iacute;a pujado semejante cantidad. Silvia sent&iacute;a tambi&eacute;n mucha curiosidad..<\/p>\n<p>Una silueta femenina, acompa&ntilde;ada de otras dos mujeres, entro en escena. Lucia alta y esbelta, en un mono de latex, que dejaba poco a la imaginaci&oacute;n, de su cuerpo. Dos pechos de generoso tama&ntilde;o amenazaban con desgarrar la fina capa que los cubr&iacute;a. Una larga melena, ca&iacute;a desde sus hombros, rubia y lisa. Sus acompa&ntilde;antes, de apenas 25 a&ntilde;os, completamente desnudas, salvo por el min&uacute;sculo tanga, tambi&eacute;n de latex, el collar de perro unido a sendas cadenas que la mujer llevaba, y una mordaza en la boca en forma de bola.<\/p>\n<p>20000 &euro; ha ofertado la se&ntilde;orita Valvidares, nuestra anfitriona de esta noche, alguien da mas??<\/p>\n<p>En la sala solo hubo susurros, pero nadie mas pujo.<\/p>\n<p>20000 a la 1, 20000 a las 2, adjudicada en 20000 &euro; a la se&ntilde;orita Valvidares, que la disfrute. Pasamos al siguiente lote.<\/p>\n<p>Silvia vio como su postora, daba indicaciones a un hombre de traje, mientras la bajaban del atril y la reemplazaban por dos mulatas gemelas de unos 30 a&ntilde;os, completamente desnudas.<\/p>\n<p>El hombre del traje tomo el vestido de Silvia en una mano, y con delicadeza, la tomo del brazo para dirigirla fuera del sal&oacute;n, por una puerta trasera, escaleras abajo.<\/p>\n<p>Entraron en una habitaci&oacute;n a trav&eacute;s de una puerta tapizada en piel. El cuarto estaba totalmente forrado de piel roja, probablemente insonorizado, y equipado hasta en el mas m&iacute;nimo detalle, con todo tipo de artilugios, juguetes y muebles, destinados &uacute;nicamente al sexo, al dolor y al placer. Muchos de ellos eran conocidos por Silvia, y un escalofr&iacute;o recorri&oacute; su cuerpo. La voz del hombre la saco del trance.<\/p>\n<p>Desn&uacute;date completamente y deja toda tu ropa sobre esta silla, vete a los pies de la cama, arrod&iacute;llate con las manos atr&aacute;s y la mirada al suelo, y espera. En 8 horas paso a recogerte, y dicho esto, se giro y sali&oacute; por la puerta. Silvia obedeci&oacute; las instrucciones al momento.<\/p>\n<p>La puerta volvi&oacute; a abrirse y entro la mujer con sus dos acompa&ntilde;antes. Al cerrar la puerta, solt&oacute; las cadenas y las chicas se arrodillaron a ambos lados de la misma, en la posici&oacute;n que ocupaba Silvia. La mujer se acerco a ella, se inclin&oacute; tom&aacute;ndole la barbilla y le alzo la cabeza mir&aacute;ndole a los ojos.<\/p>\n<p>Ponte en pie, no tengas miedo.<\/p>\n<p>Me llamo &Aacute;ngela, se bien el infierno que has pasado, y, de alguna manera me siento en deuda contigo. Ven, t&uacute;mbate en la cama. Y diciendo esto le dio un suave beso en los labios.<\/p>\n<p>Silvia se tumb&oacute; y &Aacute;ngela, delicadamente le quito la poca ropa que le cubr&iacute;a. Ella hizo lo propio, quedando completamente desnuda y dejando a la vista un esculpido cuerpo, moldeado a base de horas de ejercicio y duras dietas, para retrasar el paso del tiempo. Aun as&iacute;, Silvia calculaba que tendr&iacute;a m&aacute;s o menos su misma edad. &Aacute;ngela continu&oacute; bes&aacute;ndole por el cuello, delicadamente, bajando poco a poco hacia sus pechos, atrapando uno de los anillados pezones entre los labios, y mordisque&aacute;ndolo suavemente. Silvia sinti&oacute; un escalofr&iacute;o de placer que recorri&oacute; todo su cuerpo, y sinti&oacute; como su interior se humedec&iacute;a. &Aacute;ngela continu&oacute; bajando, besando su vientre y lamiendo su ombligo, bajo hasta su depilado pubis, pasando suavemente la lengua por sus labios, para buscar entre ellos el cl&iacute;toris. Lo humedeci&oacute; un poco y comenz&oacute; a lamerlo y succionarlo suavemente, mientras introduc&iacute;a un dedo en su mojado interior. Silvia estaba muy excitada, y se dejaba hacer, hac&iacute;a mucho, mucho tiempo que no disfrutaba tanto, antes incluso que su secuestro, con su &uacute;ltima pareja. Jam&aacute;s hab&iacute;a estado de manera consentida con una mujer, y lo estaba disfrutando. &Aacute;ngela se fue girando y su depilada vagina se abr&iacute;a frente a la boca de Silvia. Esta levanto ligeramente la cabeza, saco la lengua y lami&oacute; suavemente los labios de &Aacute;ngela. Continu&oacute; lamiendo e introduciendo la lengua en su interior, alternando con el cl&iacute;toris que se ergu&iacute;a exultante ante aquellas inexpertas maniobras, pero que arrancabas gemidos de placer de &Aacute;ngela. Continuaron un rato as&iacute;, hasta que simult&aacute;neamente ambas comenzaron a sentir un orgasmo que arrancaba desde lo m&aacute;s profundo de su interior.<\/p>\n<p>&Aacute;ngela tomo entonces un consolador de unos 60 cm de largo, terminado en glande por los dos extremos. Introdujo sin dificultad uno dentro de Silvia, mientras hac&iacute;a lo propio con el otro en su interior. Se tumbo frente a ella, ambas insertadas por el falo de goma, y tom&aacute;ndolo con la mano comenz&oacute; a meterlo y sacarlo en ambas, consiguiendo el segundo orgasmo simultaneo en pocos minutos. Silvia estaba fuera de s&iacute;, con tanto placer y delicadeza. Una vez sacado el amante de silicona de ambas mujeres, se tumbaron juntas.<\/p>\n<p>Porque me tratas as&iacute; de bien, si me puedes hacer lo que quieras? Has pagado todo ese dinero para hacerme el amor? No lo entiendo.<\/p>\n<p>Hace tiempo, pase el mismo infierno que t&uacute;. Cuando me enter&eacute; que Don Mateo te ten&iacute;a presa me pude imaginar por lo que ibas a pasar he hice lo posible por rescatarte. Tu sufrimiento, si quieres ha terminado, qu&eacute;date conmigo, me gustas mucho.<\/p>\n<p>Me encantar&iacute;a, de verdad, nunca hab&iacute;a sentido lo que tu me has hecho sentir en este poco rato, y me gustas, de verdad, nunca pens&eacute; que le pod&iacute;a decir esto a otra mujer, pero has de saber que me han implantado un chip que si no&hellip;<\/p>\n<p>Chsss le interrumpi&oacute; &Aacute;ngela. El chip solo es un localizador, no lleva explosivo.<\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo lo sabes?<\/p>\n<p>Porque yo orqueste tu salida de aquel agujero, acaso crees que el Alcaide tiene poder para sacarte de all&iacute;? Llevo meses prepar&aacute;ndolo, el localizador era solo para garantizar que hoy, ahora, estar&iacute;as aqu&iacute;. Lo siento.<\/p>\n<p>No lo sientas, te estoy muy agradecida, y no se me ocurre un lugar mejor donde estar.<\/p>\n<p>Eso significa que te quedas?<\/p>\n<p>Si, por supuesto.<\/p>\n<p>Perfecto, dijo mientras le besaba profundamente en la boca. Si quieres vengarte de todo lo que te han hecho, lo que nos han hecho, tengo el dinero, el poder y los recursos suficientes para poderlo llevar a cabo, y tu los contactos en la fiscal&iacute;a.<\/p>\n<p>La fiscal&iacute;a tambi&eacute;n esta corrupta, dijo Silvia.<\/p>\n<p>Lo s&eacute;, por eso el primer paso ser&aacute; hacerte Fiscal Jefe.<\/p>\n<p>Y dicho esto volvieron a hacer el amor durante toda la noche.<\/p>\n<p>FIN<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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