{"id":36727,"date":"2022-07-28T22:00:00","date_gmt":"2022-07-28T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-07-28T22:00:00","modified_gmt":"2022-07-28T22:00:00","slug":"mi-uber-mejor-calificado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-uber-mejor-calificado\/","title":{"rendered":"Mi Uber mejor calificado"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"36727\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Enero en mi ciudad es una agon&iacute;a.&nbsp; Toda la intensidad del verano sumada a no tener ning&uacute;n lugar donde escaparle. Si te mov&eacute;s en auto, sufr&iacute;s el tr&aacute;nsito. Si te mov&eacute;s en transporte p&uacute;blico, adem&aacute;s de sufrir el tr&aacute;nsito, viaj&aacute;s hacinado, sintiendo la transpiraci&oacute;n caliente y pegajosa del resto de los pasajeros en tu piel. Si decid&iacute;s caminar, el rayo de sol en la cabeza te liquida. Todas las opciones parecen lo suficientemente malas, excepto quedarte en casa con aire acondicionado.<\/p>\n<p>Aquel d&iacute;a de enero hab&iacute;a estado haciendo tr&aacute;mites toda la ma&ntilde;ana. Estaba agotada, f&iacute;sica y mentalmente. No hab&iacute;a comido m&aacute;s que el desayuno, y hab&iacute;a sobrevivido varias horas &uacute;nicamente a base de una botella de agua bastante caliente. Seg&uacute;n mi celular estaban haciendo 34&deg;C, a los que se le sumaba una humedad insoportable. Sal&iacute; del banco a las 14:15 h, sin haber resuelto lo que deb&iacute;a resolver, y deseando que se largara a llover torrencialmente para calmar mi sufrimiento.<\/p>\n<p>Estaba a varios kil&oacute;metros de mi casa. Ped&iacute; un auto desde la aplicaci&oacute;n de Uber, y me ubiqu&eacute; debajo de un balc&oacute;n buscando un poco de sombra. Estuve esperando sin &eacute;xito durante 15 minutos que parecieron una eternidad, ya que en d&iacute;as como aquel la demanda era muy alta. Varios conductores cancelaron mi viaje, hasta que por fin un tal Ignacio acept&oacute;. Llegar&iacute;a 5 minutos despu&eacute;s en un Ford Fiesta color gris. Cuando estacion&oacute; en doble fila sent&iacute; una felicidad absoluta dentro m&iacute;o: aire acondicionado, por fin.<\/p>\n<p>Me sub&iacute; en el asiento de atr&aacute;s, del lado derecho, y salud&eacute; a Ignacio amablemente, pero sin mucha energ&iacute;a.<\/p>\n<p>-Hola -dije.<\/p>\n<p>-Hola -me respondi&oacute; mir&aacute;ndome por el espejo retrovisor- no me digas que ten&eacute;s calor! -agreg&oacute; con divertido sarcasmo.<\/p>\n<p>Me re&iacute; con pocas fuerzas, pero su buen &aacute;nimo me cay&oacute; bien.<\/p>\n<p>Ignacio era un muchacho de unos 35 a&ntilde;os, con pelo corto y casta&ntilde;o, una barba no muy larga, ojos marrones, y una sonrisa muy linda.<\/p>\n<p>Me di cuenta al instante de que algo de &eacute;l me hab&iacute;a gustado. De repente sent&iacute; que me gustar&iacute;a haberlo conocido estando m&aacute;s presentable, menos transpirada, sin el pelo desprolijo y atado en un rodete. Sin embargo, me gustaba estar vestida como estaba. Llevaba un vestido muy fino y corto, suelto y floreado. Ten&iacute;a cierto escote, pero sin llegar a ser muy prominente. En los pies llevaba unas sandalias negras sin plataforma, bien c&oacute;modas.<\/p>\n<p>El tr&aacute;nsito estaba bastante intenso, ya que era un viernes de verano y la gente aprovechaba para escaparse el fin de semana del infierno de la ciudad.<\/p>\n<p>-Te gusta esta m&uacute;sica o prefer&iacute;s que la cambie? -me pregunt&oacute; rompiendo el silencio.<\/p>\n<p>-S&iacute;, me encanta. Cu&aacute;nto tr&aacute;fico que hay, no?<\/p>\n<p>-Los viernes son complicados, pero por lo menos tenemos m&uacute;sica y aire acondicionado.<\/p>\n<p>-La verdad que s&iacute; -le dije sonriendo.<\/p>\n<p>Seguimos el viaje en silencio. Yo miraba por la ventana, y a cada rato volv&iacute;a mi mirada hacia Ignacio. Empec&eacute; a notar que con bastante frecuencia &eacute;l tambi&eacute;n me miraba por el espejo. A veces me sosten&iacute;a la mirada durante unos segundos, lo cual lograba ponerme nerviosa. Me gustaba que me mirara, porque no lo hac&iacute;a como esos tipos que te miran las tetas de manera desagradable. &Eacute;l me miraba a la cara con un gesto de inter&eacute;s, como si me estuviera leyendo.<\/p>\n<p>Por dentro empec&eacute; a fantasear con &eacute;l, y de a poco me empec&eacute; a calentar. Cuando me di cuenta de eso me dio mucha verg&uuml;enza y trat&eacute; de disimularlo. Sin embargo, segu&iacute; pensando en &eacute;l, en c&oacute;mo ser&iacute;a besarlo o tocarlo, y la idea comenz&oacute; a escalar y escalar. Mis piernas se hab&iacute;an abierto levemente y trataba de frotarme por encima de mi ropa interior, muy despacio para que Ignacio no lo notara. &Eacute;l segu&iacute;a mir&aacute;ndome cada tanto a la cara, y eso aumentaba mi morbo.<\/p>\n<p>Los minutos pasaban, y yo cada vez me frotaba con m&aacute;s &iacute;mpetu, y supongo que mi cara o mis movimientos me deben haber delatado. En un momento supe que el conductor se hab&iacute;a dado cuenta y tuve mucho miedo de haberlo incomodado, ya que realmente me parec&iacute;a una persona muy agradable y no me gustaba la idea de acosarlo. Fren&eacute; por completo mi impulso de continuar, retir&eacute; mi mano y cerr&eacute; mis piernas.<\/p>\n<p>-Te inhib&iacute;? Me gustaba mucho lo que estabas haciendo. -me dijo con una sonrisa entre seductora y burlona.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; cosa? -dije creyendo ingenuamente que podr&iacute;a no haberse dado cuenta.<\/p>\n<p>-Te estabas tocando, y yo me estaba ilusionando con que lo hac&iacute;as pensando en m&iacute;.<\/p>\n<p>Se hizo un silencio que dur&oacute; unos cuantos segundos, mientras yo pensaba qu&eacute; responder. &iquest;Qu&eacute; estar&iacute;a pensando de m&iacute;? &iquest;Que soy una loca? &iquest;Una acosadora? &iquest;Que siempre me toco delante de desconocidos? Jam&aacute;s en la vida hab&iacute;a hecho eso. &iquest;Estar&iacute;a perdiendo la cordura lentamente?<\/p>\n<p>-Sinceramente me estoy muriendo de verg&uuml;enza. Pero s&iacute;, estaba pensando en vos. No quer&iacute;a que me vieras, la verdad.<\/p>\n<p>-Me encantar&iacute;a que sigas. Tu nombre es Candela, no? -me dijo mir&aacute;ndome a los ojos de una manera tan profunda que me costaba mucho sostener la mirada.<\/p>\n<p>-Candela, s&iacute;. Que siga?<\/p>\n<p>-Que te sigas tocando. Me gusta mirarte.<\/p>\n<p>-No vamos a chocar si sigo? -le dije con una risa nerviosa.<\/p>\n<p>-Mir&aacute; c&oacute;mo va el tr&aacute;nsito&hellip; Estamos pr&aacute;cticamente quietos.<\/p>\n<p>Le sonre&iacute; y volv&iacute; a abrir muy levemente mis piernas. Me daba mucho pudor estar toc&aacute;ndome a plena luz del d&iacute;a, en un Uber, con un desconocido y siendo completamente consciente de que me est&aacute;n mirando. Pero apenas me mir&oacute; fijo como desafi&aacute;ndome, algo se encendi&oacute; adentro m&iacute;o. Quer&iacute;a verlo calentarse. Verlo sufrir por no poder tocarme.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a acariciarme muy lentamente la entrepierna por encima del vestido, sin dejar de mirarlo en ning&uacute;n momento. Not&eacute; que mi respiraci&oacute;n empezaba a hacerse m&aacute;s sonora y profunda, y not&eacute; tambi&eacute;n que Ignacio baj&oacute; el volumen de la m&uacute;sica para escucharla. Sub&iacute; un poco mi vestido para dejar que viera mi tanga negra de encaje, y segu&iacute; toc&aacute;ndome por encima de ella, pero aumentando un poco la presi&oacute;n. El conductor me miraba como hipnotizado. Por momentos manejaba y quitaba la vista de m&iacute;, lo cual me excitaba el doble. Luego volv&iacute;a a mirarme como si no quisiera perderse ni un segundo mi show. Empec&eacute; a dejar salir un poco m&aacute;s mis leves gemidos, y not&eacute; que eso le gustaba mucho. Sent&iacute;a mi ropa interior cada vez m&aacute;s mojada y me sent&iacute;a cada vez m&aacute;s caliente. Corr&iacute; mi tanga a un costado, y pas&eacute; mi dedo mayor por toda la ranura entre mis labios, desde el cl&iacute;toris hasta la entrada vaginal, recost&aacute;ndome un poco hacia atr&aacute;s.<\/p>\n<p>-Dios, me vas a matar. -me dijo enloquecido mi Uber.<\/p>\n<p>-No quiero matarte, pero me calienta mucho que me mires as&iacute;.<\/p>\n<p>Segu&iacute; toc&aacute;ndome, incrementando lentamente el ritmo y la presi&oacute;n. Mis gemidos, sin llegar a ser actuados ni exagerados, aumentaban su intensidad. Yo ya ten&iacute;a la cabeza hacia atr&aacute;s y mis ojos cerrados. Me hab&iacute;a olvidado completamente del contexto en el que me encontraba, y de que quiz&aacute;s a trav&eacute;s de los vidrios polarizados alguien m&aacute;s podr&iacute;a estar vi&eacute;ndome. Pero ya no me importaba nada.<\/p>\n<p>Continu&eacute; con mi tarea, y sent&iacute;a que dentro de poco iba a explotar en un orgasmo. Ya hab&iacute;a dejado de prestarle atenci&oacute;n a Ignacio, aunque en mi cabeza estaba constantemente la idea de &eacute;l mir&aacute;ndome fascinado. Mis dedos, todos mojados, hab&iacute;an recorrido varias veces todo mi sexo, mientras que mi otra mano acariciaba cada tanto otras partes de mi cuerpo por encima de la ropa, como por ejemplo mis pechos. Sent&iacute; que acabar era inminente. Abr&iacute; los ojos para comprobar de que me estuviera mirando, y vi su cara embelesada.<\/p>\n<p>-Voy a acabar para vos -le anticip&eacute; agitada.<\/p>\n<p>Aument&eacute; la velocidad de la fricci&oacute;n en mi cl&iacute;toris, me recost&eacute; m&aacute;s a&uacute;n, y me toqu&eacute; con los ojos cerrados hasta que explot&eacute;. Un gemido un poco mayor se me escap&oacute; en el momento c&uacute;lmine de mi orgasmo, y las palpitaciones alrededor de mis dedos continuaron unos cuantos segundos m&aacute;s.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; en silencio hasta que recobr&eacute; la respiraci&oacute;n, y lo mir&eacute; sin decir nada. Reci&eacute;n en ese momento me percat&eacute; de que Ignacio se estaba tocando por encima de su bermuda de jean. Se notaba su miembro erecto, y eso hizo que me dieran muchas ganas de llevarlo a mi cama.<\/p>\n<p>-No s&eacute; c&oacute;mo seguir la jornada laboral despu&eacute;s de esto. -me dijo bromeando.<\/p>\n<p>Mir&eacute; hacia afuera. No s&eacute; en qu&eacute; momento hab&iacute;amos estacionado frente a mi edificio.<\/p>\n<p>-Estacion&aacute; bien y ven&iacute; conmigo. No me voy a quedar en paz si no cogemos.<\/p>\n<p>Sin decir nada, estacion&oacute; el auto y entramos a mi edificio. Subimos al ascensor y lo bes&eacute; con desesperaci&oacute;n. &Eacute;l hizo lo mismo mientras me tomaba del cuello con una de sus manos, y con la otra apretaba mi culo por debajo del vestido. Yo acarici&eacute; su miembro duro por encima de la tela y empec&eacute; a necesitar llegar a mi piso para desvestirlo.<\/p>\n<p>Al llegar al piso 12 entramos al departamento y tras cerrar la puerta empez&oacute; la guerra,<\/p>\n<p>Ya agitados y sin parar de besarnos empezamos a quitarnos la ropa. Yo desabroch&eacute; su bermuda dej&aacute;ndola caer al piso junto con las zapatillas y medias que mi conductor se hab&iacute;a sacado r&aacute;pidamente. Llevaba un b&oacute;xer color negro que acarici&eacute; con fuerza por fuera, pero decid&iacute; esperar para quitarlo. Me gustaba ver a Ignacio as&iacute; de excitado y quer&iacute;a extender ese momento. Me quit&eacute; mi calzado f&aacute;cilmente y &eacute;l baj&oacute; los breteles de mi vestido hasta que cay&oacute; al cementerio de ropa junto con las otras prendas. Se alej&oacute; unos cent&iacute;metros para contemplarme. Toc&oacute; mis pechos desnudos, ya que no llevaba corpi&ntilde;o, y llev&oacute; sus manos a mi culo apret&aacute;ndolo con fuerza antes de nalguearme. Se notaban en su actitud las ganas de hacerme todo lo que hab&iacute;a fantaseado durante el viaje. Volv&iacute; a besarlo con ansias mientras quitaba su remera, y lo empuj&eacute; suavemente sobre el sill&oacute;n. Se qued&oacute; mir&aacute;ndome desde all&iacute;, sentado con sus piernas bastante abiertas, vestido todav&iacute;a con su b&oacute;xer, y sus brazos acomodados relajadamente sobre el respaldo del sof&aacute;. Vi que ten&iacute;a varios tatuajes por todo su cuerpo, lo cual me gustaba mucho.<\/p>\n<p>Yo, vestida a&uacute;n con mi tanga de encaje, me mantuve parada frente a &eacute;l para que me mirara mientras me soltaba el pelo casta&ntilde;o. Toqu&eacute; suavemente mi cuerpo, me gir&eacute; para que observara mi culo mientras yo misma lo apretaba sensualmente. Volv&iacute; a ponerme de frente y muy lentamente me fui quitando la prenda que me quedaba. Que me sobraba, en realidad. Me qued&eacute; desnuda frente a &eacute;l, y observ&eacute; su cara mientras me miraba. Me encantaba ese desconocido.<\/p>\n<p>Me sub&iacute; sobre &eacute;l, puse mi pelo de lado mientras lo besaba, y comenc&eacute; a moverme despacio encima suyo. Sent&iacute;a su erecci&oacute;n entre mis piernas y su urgencia en mi boca. Me tom&oacute; con ambas manos de las nalgas y comenz&oacute; a moverme m&aacute;s r&aacute;pido sobre &eacute;l. Pas&eacute; mi lengua lentamente por sus labios y me levant&eacute;. Quit&eacute; por fin su ropa interior, y liber&eacute; una verga preciosa y dura como una piedra. Sus venas estaban muy marcadas y su vello recortado prolijamente. Lam&iacute; mi mano mir&aacute;ndolo a los ojos antes de comenzar a masturbarlo muy despacio. &Eacute;l estaba tan caliente que, con s&oacute;lo ese contacto y esa humedad, dej&oacute; escapar un leve gemido. Me arrodill&eacute; frente a &eacute;l y pas&eacute; mi lengua por sus test&iacute;culos, siguiendo por su tronco, y llegando a la punta antes de meterme su pene entero en la boca. Comenc&eacute; a chupar con muchas ganas. Ganas muy sinceras. Ten&iacute;a un pene bastante grande y entraba con dificultad en mi boca. Me gustaba babe&aacute;rselo y abarcarlo todo, aunque implicara quedarme sin aire. Escuchaba su respiraci&oacute;n y gemidos, y sent&iacute;a c&oacute;mo se mojaba mi entrepierna. Ignacio ten&iacute;a su mano entre mi pelo, mientras me miraba saborear.<\/p>\n<p>De repente tir&oacute; de mi cabello desde la nuca y me retir&oacute; de all&iacute;. Me agarr&oacute; de la cintura y me tir&oacute; boca abajo sobre el sof&aacute;. Puso un almohad&oacute;n que se encontraba all&iacute; debajo de mi cintura, abri&oacute; mis piernas, y enterr&oacute; su cara entre ellas. Comenz&oacute; a pasar con maestr&iacute;a su lengua por mi sexo. Se notaba que era algo que no hac&iacute;a por compromiso, sino que pon&iacute;a mucha dedicaci&oacute;n en aquel arte. Yo gem&iacute;a con la cara pegada al sill&oacute;n, mientras mi Uber nadaba como un pez en el agua, pero entre mis piernas. Sum&oacute; sus dedos en mi interior mientras chupaba mi cl&iacute;toris. Yo, por mi parte, sent&iacute;a fuego. Mis gemidos subieron su intensidad sincronizados con su lengua y sus dedos, hasta que not&eacute; que iba a acabar. De nuevo. &Eacute;l lo not&oacute; y aument&oacute; un poco la velocidad hasta que explot&eacute; en su boca, mientras de la m&iacute;a emanaba un grito ahogado contra la tela del almohad&oacute;n.<\/p>\n<p>Me di vuelta, despu&eacute;s de mi segundo orgasmo del d&iacute;a, y arrodillada frente a Ignacio lo bes&eacute;, sintiendo el sabor de mis fluidos todav&iacute;a en sus labios.<\/p>\n<p>-Ven&iacute; a la cama -le dije gui&aacute;ndolo hacia la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-No tengo forros -me dijo como disculp&aacute;ndose.<\/p>\n<p>-No te preocupes -dije y saqu&eacute; uno del caj&oacute;n apoy&aacute;ndolo sobre la mesa de luz.<\/p>\n<p>En ese momento record&eacute; cu&aacute;nto sumaba a un encuentro que un tipo mencionara los preservativos. Parec&iacute;a obvio, pero no lo era.<\/p>\n<p>Met&iacute; su pene en mi boca nuevamente y lo chup&eacute; con ganas. Llev&eacute; su mano a mi cabeza, como pidi&eacute;ndole que me marcara el ritmo a su gusto, y &eacute;l tom&oacute; las riendas. Primero me movi&oacute; bien lento, y luego empez&oacute; a cogerme la boca con fuerza. Yo escuchaba sus gemidos y me volv&iacute;a loca. Me atragantaba con su pija enorme y me lagrimeaban un poco los ojos. Nuevamente interrumpi&oacute; mi acto y me revole&oacute; sobre la cama, esta vez boca arriba.<\/p>\n<p>-Te quiero garchar.<\/p>\n<p>Se puso sobre m&iacute; y me penetr&oacute; con cuidado, pero firmemente. Gem&iacute; al sentir como entraba toda esa carne dentro m&iacute;o. Tom&oacute; mis manos y acomod&oacute; mis brazos por encima de mi cabeza, sosteni&eacute;ndolos juntos con una de sus manos. Yo abrac&eacute; con mis piernas su cintura y &eacute;l me embisti&oacute; con fuerza una y otra vez, incrementando progresivamente su ritmo y fuerza. Yo no pod&iacute;a contener los gritos y me encantaba mirarlo a &eacute;l gemir encima m&iacute;o.<\/p>\n<p>Cuando solt&oacute; mis brazos, llev&eacute; una de mis manos a mi cl&iacute;toris y empec&eacute; a tocarme mientras &eacute;l segu&iacute;a penetr&aacute;ndome. Pens&eacute; en que hac&iacute;a mucho que no me cog&iacute;an de esa manera.<\/p>\n<p>Luego de un rato, lo fren&eacute; y sin dejar de abrazarme a su torso con las piernas, lo acost&eacute; en la cama quedando encima de &eacute;l. Me arrodill&eacute; a los costados de su cadera y tom&eacute; el control de la situaci&oacute;n. Cabalgu&eacute; encima suyo durante un buen rato. Mis tetas rebotaban frente a &eacute;l. Sus manos apretaban con firmeza mi cadera, clavando sus dedos en mis nalgas. Por momentos las llevaba hacia mis tetas y las acariciaba, las apretaba, las golpeaba. Yo sent&iacute;a que estaba en el cielo.<\/p>\n<p>Ignacio se incorpor&oacute; un poco, quedando cara a cara conmigo, mientras yo segu&iacute;a movi&eacute;ndome sobre &eacute;l. Me tom&oacute; del cuello y mordi&oacute; mi labio inferior, al mismo tiempo que con su otra mano guiaba mis movimientos para embestirme m&aacute;s r&aacute;pido y fuerte. Not&eacute; como su respiraci&oacute;n se agit&oacute;, mientras sent&iacute;a su aliento en mi boca saliendo por sus labios entreabiertos. Segu&iacute; saltando sobre &eacute;l hasta que rugi&oacute; cerrando los ojos, y unos segundos despu&eacute;s suspendi&oacute; sus movimientos. Me mir&oacute; a los ojos inm&oacute;vil, y no s&eacute; bien por qu&eacute;, pero dej&oacute; escapar una risa antes de acomodar mi pelo detr&aacute;s de mi oreja y darme un beso con ternura.<\/p>\n<p>Luego de desarmarnos, nos recostamos exhaustos y sudados, sin saber bien de qu&eacute; hablar, ya que no nos conoc&iacute;amos. Mir&eacute; el reloj y eran las m&aacute;s de las 17 h.<\/p>\n<p>-Te hice perder una tarde de trabajo -le dije bromeando mientras iba en busca de nuestra ropa.<\/p>\n<p>-Una tarde no, un rato nada m&aacute;s&#8230; Pero lo doy por cobrado, no te preocupes. -dijo sonriendo -Ahora s&iacute; voy a dignarme a volver al trabajo.<\/p>\n<p>Nos vestimos y bajamos los 12 pisos en el ascensor hablando sobre lo inesperado del giro de los acontecimientos. Llegamos a la puerta y los dos nos miramos inc&oacute;modos. C&oacute;mo se saluda a una persona que conociste hace pocas horas, pero con la que ya intercambiaste varios tipos de flu&iacute;dos? Nos re&iacute;mos de lo rid&iacute;culo que era todo, y nos despedimos con un breve beso.<\/p>\n<p>-La pas&eacute; muy bien -me dijo girando su cabeza para mirarme mientras caminaba hacia su auto.<\/p>\n<p>-Yo tambi&eacute;n -Fue lo &uacute;nico que atin&eacute; a responder antes de que desapareciera para siempre como un fantasma.<\/p>\n<p>Volv&iacute; al ascensor pensando en que me hab&iacute;a gustado mucho Ignacio y que no sab&iacute;a nada de &eacute;l m&aacute;s que su nombre y su patente de auto. Le di 5 estrellas en la aplicaci&oacute;n, y opt&eacute; por la valoraci&oacute;n &quot;Muy amable y servicial&quot;. Sonre&iacute; pensando en que le iba a causar gracia cuando lo viera.<\/p>\n<p>Un rato m&aacute;s tarde, cuando ya me hab&iacute;a dispuesto a seguir con mi d&iacute;a tratando de olvidarme de la tarde (doblemente) caliente, fui al ba&ntilde;o. Cuando me acerqu&eacute; a la canilla a lavarme las manos, all&iacute; lo vi. En mi espejo, con una letra peque&ntilde;a sobre una de las esquinas, hab&iacute;a un n&uacute;mero de tel&eacute;fono escrito con delineador de ojos. Debajo, una firma: Nacho.<\/p>\n<p>relatos.candela@gmail.com. Instagram: damecandelarelatos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Enero en mi ciudad es una agon&iacute;a.&nbsp; Toda la intensidad del verano sumada a no tener ning&uacute;n lugar donde escaparle. Si te mov&eacute;s en auto, sufr&iacute;s el tr&aacute;nsito. Si te mov&eacute;s en transporte p&uacute;blico, adem&aacute;s de sufrir el tr&aacute;nsito, viaj&aacute;s hacinado, sintiendo la transpiraci&oacute;n caliente y pegajosa del resto de los pasajeros en tu [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18905,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":{"0":"post-36727","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-hetero"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36727","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18905"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36727"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36727\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36727"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36727"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36727"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}