{"id":36754,"date":"2022-07-31T22:00:00","date_gmt":"2022-07-31T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-07-31T22:00:00","modified_gmt":"2022-07-31T22:00:00","slug":"el-bautizo-campestre-dia-5-la-prima-de-elsa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-bautizo-campestre-dia-5-la-prima-de-elsa\/","title":{"rendered":"El bautizo campestre (d\u00eda 5): La prima de Elsa"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"36754\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Elsa result&oacute; ser una verdadera fiera en el ring de cuatro perillas, sorprendiendo incluso a mi novia que, dig&aacute;moslo, a estas alturas a mi parecer era la come vergas campeona, pichichi, n&uacute;mero uno del mundo mundial y del universo universal por lejos y, esa noche&hellip; por decirlo en jerga futbolera, el peque&ntilde;o bot&oacute; al gigante, dando la sorpresa al superarlo ampliamente en todos los aspectos del juego.<\/p>\n<p>I<\/p>\n<p>La noche se negaba a envejecer, ignorando incluso a los gallos que anunciaban aqu&iacute; y all&aacute; la inexorable llegada del alba. Hab&iacute;amos follado toda la noche, mas en ese instante yac&iacute;a tirado de espalda, con el co&ntilde;o de Andrea en la boca y mi polla fl&aacute;cida en la suya en un 69 hecho casi por inercia.<\/p>\n<p>De fondo escuch&aacute;bamos los ahogados quejidos que emit&iacute;a la esposa del cacique debido a que el huaso por la boca, Mario por el culo y Juan por su co&ntilde;o, la perforaban con determinada alevos&iacute;a y, debo decirlo, con un gran sentido del ritmo y la coordinaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Record&eacute; sus palabras antes que todo comenzara. Yo tambi&eacute;n quiero que me hagan eso, Dani&hellip; y, en ese momento eran dos no m&aacute;s, pero, como todos sabemos, una cosa lleva a la otra, las copas dem&aacute;s se van a la cabeza y&hellip; z&aacute;s!!! Ah&iacute; estaba, gozando, ensartada al un&iacute;sono en tres pollas.<\/p>\n<p>Pasaron los minutos como si de horas se tratara. Andrea, rendida y con su cuerpo ba&ntilde;ado en sudor, dorm&iacute;a aturdida sobre m&iacute;, a&uacute;n con mi polla en la boca. Tiernamente la deposit&eacute; al lado y cubr&iacute; con las mantas&hellip; En pocos segundos una mancha de saliva alrededor de la comisura de sus labios entre abiertos denotaba que mi novia estaba fuera de combate.<\/p>\n<p>La observaba dormir cuando, Mario primero y casi de inmediato, Juan, acababan entre jadeos, insultos y exageradas convulsiones. Al separarse el tr&iacute;o, con la mano en la cabeza, el huaso, dirigi&oacute; a Elsa de modo que &eacute;sta quedara a lo perrito frente a su a&uacute;n viva verga, entonces, le penetr&oacute; de una sola vez el co&ntilde;o, sac&aacute;ndola al tiro y clav&aacute;ndola con igual vehemencia por su culo. As&iacute; estuvo en ese mete y saca por varios minutos&hellip; El culo, el co&ntilde;o&hellip; el co&ntilde;o, el culo.<\/p>\n<p>Mi &uacute;ltimo recuerdo es ver a Mario y Juan durmiendo culo con culo en la cama de Mario; al huaso, en nuestra cama, revent&aacute;ndole ambos orificios a la peque&ntilde;a, exquisita y caliente Elsa que jadeaba, intoxicada en lujuria y placer. A&uacute;n la oscuridad no se retiraba del todo y mis o&iacute;dos, poco a poco, dejaron de escucharlos.<\/p>\n<p>II<\/p>\n<p>Abr&iacute; los ojos y de inmediato entend&iacute; el por qu&eacute; sent&iacute;a tanto calor. Andrea, desnuda sobre m&iacute; y ambos tapados con un cobertor de plumas, roncaba pl&aacute;cidamente. Con delicadeza la dej&eacute; a un lado y salt&eacute; de la cama. El ronquido no vari&oacute; ni en ritmo ni en intensidad.<\/p>\n<p>Elsa, sobre las tapas, dorm&iacute;a desnuda entre Enrique y Mario en la cama que se supon&iacute;a era la de Andrea y m&iacute;a. Juan ya no estaba. Tras levantarme dirig&iacute; mis pasos hacia el ba&ntilde;o, pues necesitaba una ducha.<\/p>\n<p>Al volver, Elsa conversaba animadamente con Enrique. Andrea, desnuda, con los brazos cruzados detr&aacute;s de su cabeza y cubierta solo hasta el ombligo, miraba perdida el techo; Mario, en tanto, dorm&iacute;a profundamente, en la otra cama.<\/p>\n<p>Elsa: hola!<\/p>\n<p>Yo: hola, peque&ntilde;a&hellip; Sabes la hora?<\/p>\n<p>Enrique: 10 para las 11.<\/p>\n<p>Andrea: hola rey!<\/p>\n<p>Yo: hola beb&eacute;&hellip; hola huaso, gracias&hellip; qu&eacute; tal amanecieron?<\/p>\n<p>Elsa: como si me hubiera atropellado un cami&oacute;n, pero un cami&oacute;n rico&hellip;<\/p>\n<p>Andrea: genial&hellip;<\/p>\n<p>Enrique: impeque&hellip;<\/p>\n<p>Elsa: mi prima mayor no debe tardar en llegar&hellip; es bien puntual&hellip; te vas a llevar una sorpresa, creo yo&hellip; pero es&hellip; c&oacute;mo decirlo&#8230; es bien cartucha, no s&eacute; si me entiendes, Dani&hellip;<\/p>\n<p>Yo: perfectamente&hellip; no te preocupes&hellip;<\/p>\n<p>Enrique: Oye mono&hellip; parece que golpearon&hellip; puedes ver, porfa&hellip;<\/p>\n<p>Yo: ok&hellip; voy.<\/p>\n<p>Al abrir la puerta, mis ojos se encontraron con una diosa. Elsa era una atractiva y bien formada mujer, pero &eacute;sta f&eacute;mina era un deleite a los sentidos. Contaba con un hermoso y angelical rostro, iluminado por dos expresivos y cautivadores ojos azules perfectamente separados por una menuda y fina nariz sostenida gracias a una generosa boca encuadrada en gruesos y delineados labios. Era bell&iacute;sima.<\/p>\n<p>Su dorado cabello era largo, abundante, fino y pulcramente liso. Alta (1.70 mts), delgada y sin pronunciadas curvas, pues era m&aacute;s bien estrecha de caderas y discreto culo.<\/p>\n<p>Empero ostentaba dos un poco menos que grandes y perfectamente formadas pechugas que terminaban en rosados y erectos pezones que se hac&iacute;an notar incluso detr&aacute;s del sost&eacute;n.<\/p>\n<p>Mujer: -oiga, ac&aacute; pue&rsquo;o ubicar al Dani, amigo del quique&hellip;<\/p>\n<p>Yo: Y para qu&eacute; ser&iacute;a?<\/p>\n<p>Mujer: uste&rsquo; lo conoce?<\/p>\n<p>Yo: si&hellip;<\/p>\n<p>Mujer: es que resulta que mi prima chica, la mo&ntilde;i, me dijo que ese Dani pod&iacute;a ayudarme con un problema que tengo yo&hellip;<\/p>\n<p>Elsa: ya Dani, no seas camote&#8230; Pauli! Prima&hellip; -dijo saltando desnuda de la cama, acerc&aacute;ndose a su pariente para invitarla a pasar.-<\/p>\n<p>Paula: Mo&ntilde;i!!! Llegu&eacute; muy temprano?<\/p>\n<p>Elsa: no&hellip; estamos despiertos&hellip; este pesaito que te abri&oacute; la puerta es el Dani, ella&#8230; Andrea, su novia, y -mirando fijamente a los ojos al huaso- t&uacute; conoces al quique&#8230; aunque no creo que de verdad lo conozcas, al menos no como yo&hellip; y el que duerme es Mario, amigo de ellos&hellip; ven pasa&hellip;<\/p>\n<p>Paula: est&aacute;s calata, prima&#8230;<\/p>\n<p>Elsa: todos estamos desnudos&hellip; ven&hellip; si&eacute;ntate ac&aacute;&hellip; cu&eacute;ntale al Dani&hellip;<\/p>\n<p>Paula: pero ac&aacute;&#8230; frente a todos&#8230;<\/p>\n<p>Andrea: que no te de verg&uuml;enza&#8230; estamos en confianza&#8230;<\/p>\n<p>Yo: As&iacute; es, amor&#8230; por otro lado, Paula&#8230; eres hermosa&hellip; qu&eacute; problema que yo pueda resolver aqueja a tan maravillosa mujer como t&uacute;???<\/p>\n<p>Paula: -ri&eacute;ndose con soltura- Paula S&aacute;nchez es como me llamo&hellip; y para hacer el cuento corto, les voy a decir que tengo 43 a&ntilde;os&hellip; -abr&iacute; los ojos desmesuradamente y ella, sonriendo, prosigui&oacute;- gracias&hellip; me cas&eacute; a los 14 y&hellip; luego de 29 a&ntilde;os de matrimonio y dos hijas&#8230; por lo que me cont&oacute; la mo&ntilde;i, creo que nunca he teni&rsquo;o un orgasmo&hellip; y le ped&iacute; permiso al Hortensio pa venir pa c&aacute; a ver si ust&eacute; puede hacerme lo mismo que le hizo a la mo&ntilde;i&hellip;<\/p>\n<p>Andrea: te hiciste famoso, cari&ntilde;o&hellip; jajaja&hellip; voy a la ducha y vuelvo&hellip; esp&eacute;renme sea lo que sea que vayan a hacer&hellip;<\/p>\n<p>III<\/p>\n<p>No se demor&oacute; ni 3 minutos. Luego parti&oacute; Elsa y la sigui&oacute; Enrique. En 10 minutos est&aacute;bamos todos limpios, frescos, hambrientos y en traje de ba&ntilde;o. Mientras esto pasaba, Paula fue en busca del desayuno, asombr&aacute;ndonos cuando lleg&oacute; cargada con dos bandejas para alimentar a un batall&oacute;n. Comimos pan amasado con queso de cabra artesanal, acompa&ntilde;&aacute;ndolo con un humeante y arom&aacute;tico taz&oacute;n de caf&eacute;.<\/p>\n<p>Tras el campestre desayuno, limpiamos y ordenamos el cuarto entre todos en unos cuantos minutos. Al terminar, parados en distintas partes del amplio cuarto, nos quedamos mirando y sin mediar nada, rompimos todos a re&iacute;r, menos Paula (no comprendiendo el chiste interno) y Mario (a&uacute;n durmiendo a pata suelta).<\/p>\n<p>Andrea: ya Paula&hellip; ven&hellip; -luego, dirigi&eacute;ndose a mi- cari&ntilde;o&hellip; puedo participar&hellip;<\/p>\n<p>Yo: no faltaba m&aacute;s, amor&#8230; por supuesto que si, pero&#8230; desnudita o no vale&hellip;<\/p>\n<p>Andrea: no hay problema&hellip; -al tiempo que dejaba sus hermosas tetas al aire y miraba a Paula- y t&uacute;&hellip; fuera con esa ropita tambi&eacute;n&hellip;<\/p>\n<p>Paula: pero&hellip; delante de todos quieren que me saque la ropa?<\/p>\n<p>Elsa: si, prima&hellip; dale&hellip; hazlo&hellip;<\/p>\n<p>Paula: mmmm&hellip; no lo s&eacute;, prima&hellip; me da mucha verg&uuml;enza&hellip; una cosa es contar lo que me pasa y otra es quedar calata delante de personas que no conozco&#8230;<\/p>\n<p>Enrique: a los &uacute;nicos que no conoces en rigor, es al Dani, por quien est&aacute;s ac&aacute;, y a Andrea, su novia&#8230; as&iacute; que por favor, no le pongas tanto color, prima&#8230;<\/p>\n<p>Yo: -tom&aacute;ndola por los hombros- por otro lado cari&ntilde;o, ac&aacute; nadie la va a juzgar&hellip; lo que aqu&iacute; pasa, aqu&iacute; se queda, o eso al menos practico yo&hellip; Elsa pudo cont&aacute;rselo a todo el mundo, pero solo te lo dijo a ti&hellip;<\/p>\n<p>Elsa: es cierto, primi&hellip; quiero que seas feliz&hellip;<\/p>\n<p>Yo: Paula&hellip; ven&hellip; quiero que te desnudes, lentamente, camines&#8230; a&uacute;n m&aacute;s lentamente, hasta la cama que est&aacute; all&aacute; -apuntando a la de en medio- y te acuestes de vientre, las manos cruzadas en la frente, mordiendo la almohada&hellip;<\/p>\n<p>Todos: jajaja. jajaja&#8230;<\/p>\n<p>Yo: Eso, as&iacute; cari&ntilde;o&hellip; mira lo hermosa que eres y ego&iacute;sta adem&aacute;s&#8230; nos privas dolosamente de presenciar tremendo espect&aacute;culo<\/p>\n<p>Enrique: prima&#8230; tienes un culo de campeonato<\/p>\n<p>Andrea: eres una guitarra, una perfecta pera, Paula&hellip;<\/p>\n<p>Yo: Eres tremenda, Andre&#8230; prendes con agua&#8230;<\/p>\n<p>Todos: jajaja.jajaja<\/p>\n<p>Yo: huaso, porfa&#8230; alc&aacute;nzame el aceite&hellip; -como obligado dej&oacute; de mirar a su prima con deseo y&#8230; algo m&aacute;s, pens&eacute;.- Gracias&hellip; -le dije a Enrique. En seguida, mirando a Andrea a los ojos, untaba en sus manos de mi visiblemente excitada novia, aceite en abundante cantidad, le susurr&eacute; &#8211; Tome reina&hellip; ay&uacute;deme a esparcirlo por todo su bello cuerpo y, por supuesto, en el de ella.<\/p>\n<p>En el mismo instante en el que Andrea y yo abrig&aacute;bamos el voluptuosamente proporcionado cuerpo de Paula con aciete; Elsa y Enrique, tomaban ubicaci&oacute;n en la cama vac&iacute;a.<\/p>\n<p>Luego de acomodarse, fijaron con lujuriosa atenci&oacute;n sus ardientes miradas en los desnudos cuerpos de Paula en la cama y Andrea a su lado pasando sus manos por cada cent&iacute;metro de la blanca y asombr&oacute;samente tersa piel de la rubia prima.<\/p>\n<p>Enrique, con su verga lista para la batalla, dirigi&oacute; su mano derecha por la espalda de Elsa desde el nacimiento de la cola con parsimonia y sensualidad hasta donde la columna se une a la cabeza.<\/p>\n<p>Elsa respondi&oacute; arqueando la espalda, los pezones erguidos y la mirada fija en su prima. No pasaron un par de minutos cuando el huaso con una leve presi&oacute;n en su nuca, le indic&oacute; que bajara lo que ejecut&oacute; sin rodeos, hasta comenzar con una impresionante mamada.<\/p>\n<p>Al volver la vista not&eacute; c&oacute;mo las manos de Andrea, se afanaban en la parte superior desde la espalda baja hasta el cuello. T&aacute;citamente comprend&iacute; que deb&iacute;a ocuparme desde sus gl&uacute;teos hasta la planta de los pies.<\/p>\n<p>Juntos, durante largos minutos, le proporcionamos un estimulante, relajante y descontracturante masaje a Paula en cada uno de los m&uacute;sculos de su cuerpo. Al cabo, Andrea le pidi&oacute; dar la vuelta. Paula, sin dudarlo accedi&oacute;.<\/p>\n<p>Procedimos del mismo modo sin detenernos en ninguna zona en particular por al menos 3 minutos m&aacute;s. De pronto, Andrea acerc&oacute; su boca a un erecto pez&oacute;n de Paula con el fin de propinarle un suave mordisco. El silencio fue rasgado por el primer gemido. Una fugaz mirada fue suficiente para entender que comenzaba el segundo nivel.<\/p>\n<p>IV<\/p>\n<p>Sin demora separ&eacute; sus piernas y comenc&eacute; a estimular su ya erguido cl&iacute;toris con la palma de mi mano derecha. Segundos despu&eacute;s, pasaba la lengua por su co&ntilde;o al tiempo que aumentaba la velocidad con la que frotaba su bot&oacute;n de la felicidad. Paula arqueaba su espalda en se&ntilde;al que estaba cerca del primer orgasmo en su vida&hellip;<\/p>\n<p>Paula: Ayyy&hellip; siga, siga&hellip; ayyy&#8230; no pare&hellip; eso&hellip; as&iacute;&hellip; ayyyy&hellip; que rico&hellip; ahhh&hellip;<\/p>\n<p>En el instante en el que su co&ntilde;o comenz&oacute; a emanar grandes cantidades de fluidos, me separ&eacute; sin dejar de estimular su cl&iacute;toris y vi a Andrea con una teta en la boca y la otra en la mano. Entonces, not&eacute; que al penetrarla con mi dedo anular y del coraz&oacute;n, comenz&oacute; a dar espasmos con la cadera al tiempo que emit&iacute;a sensuales quejidos, embarg&aacute;ndole cada fibra nerviosa de su cuerpo la exquisita y sutil sensaci&oacute;n del orgasmo.<\/p>\n<p>Con el rabillo del ojo vi a los chicos. Elsa a lo perrito, toc&aacute;ndose el cl&iacute;toris y sin sacar la mirada de nosotros recib&iacute;a las embestidas por el culo del huaso, quien le daba a todo vapor no supe desde cu&aacute;ndo.<\/p>\n<p>Al volver mi atenci&oacute;n pude verla&hellip; Ah&iacute; estaba esa belleza. Desparramada sobre la cama con dos dedos de mi mano en su co&ntilde;o, jadeando. Abri&oacute; los ojos y nos sonri&oacute;&hellip; en ese momento, inici&eacute; el sube y baja. La primera lenta, la segunda un poco menos lenta y despu&eacute;s de la tercera la masturb&eacute; a una velocidad de locos.<\/p>\n<p>Un minuto as&iacute; y Paula se abandon&oacute; completamente, eyaculando tal cantidad de l&iacute;quidos vaginales que tuvimos que dar vuelta el colch&oacute;n en cuanto se calm&oacute; de los espasmos de placer que le recorrieron el cuerpo por largos segundos.<\/p>\n<p>Andrea: podemos cambiar, amor&hellip; quiero saborearla tambi&eacute;n&hellip;<\/p>\n<p>Yo: claro, cari&ntilde;o&hellip; venga&hellip; Pauli&hellip; peque&ntilde;a&hellip; dese vuelta y p&oacute;ngase a lo perrito&hellip; eso&hellip; ahora c&oacute;masela toda&hellip;<\/p>\n<p>Paula: no lo s&eacute;, Dani&hellip; nunca me ha gustado chupar&hellip; ah&hellip; ahhh&hellip; que rico&hellip; por qu&eacute; paraste, Andrea&hellip;<\/p>\n<p>Andrea: si no le chupas la verga a mi novio, yo no sigo&hellip;<\/p>\n<p>Yo: ya escuchaste&hellip; adem&aacute;s t&uacute; me pediste que te hiciera lo mismo que a Elsa y si quieres puedes preguntarle&hellip; o no, chiquilla?<\/p>\n<p>Enrique: no puede contestarles porque tiene mi verga en la boca&hellip;<\/p>\n<p>Yo: ves&#8230; dale&hellip; como si fuera un helado&hellip; eso&hellip;<\/p>\n<p>Andrea: espera&hellip; mira a Elsa&#8230;<\/p>\n<p>V<\/p>\n<p>Contaba con 14 a&ntilde;os m&aacute;s que su menuda y exuberante prima menor, aunque no los representaba, pero no ten&iacute;a ni un poco de la experiencia que Elsa acumulaba en su corto recorrido por este bello mundo.<\/p>\n<p>Debido a la torpeza con la que mamaba, le tom&eacute; con ambas manos la cabeza y comenc&eacute; a follarme su boca con determinaci&oacute;n. Al principio trat&oacute; de resistirse, pero Andrea con su lengua la convenci&oacute; r&aacute;pidamente, cediendo a mis deseos.<\/p>\n<p>Andrea al tiempo que lam&iacute;a su co&ntilde;o y cl&iacute;toris, con el &iacute;ndice de su mano derecha empez&oacute; a estimular el rosado culo. Un nuevo orgasmo invad&iacute;a el exuberante cuerpo de Paula cuando Elsa por la izquierda y Enrique por la derecha se un&iacute;an a la fiesta con bombos y platillos.<\/p>\n<p>Andrea: Amor&hellip; por qu&eacute; no sigues t&uacute; ac&aacute;&hellip; el huaso puede ayudarte, si quiere&hellip; Elsa&hellip; ven, vamos a jugar un rato las dos&hellip; tengo ganas de darme una ducha muy larga ahora&hellip; qu&eacute; te parece?<\/p>\n<p>Tomadas de la mano, Elsa y Andrea, salieron desnudas, toalla en mano, con direcci&oacute;n al ba&ntilde;o. En el momento en que la puerta se cerraba, la cabeza completa de mi verga entraba de un solo empell&oacute;n en su rosado culo. Enrique debajo de Paula, lam&iacute;a con tes&oacute;n ambas tetas.<\/p>\n<p>Yo: t&oacute;cate t&uacute; misma, Paula&hellip; eso&hellip;<\/p>\n<p>Paula: ay! Me duele&hellip; ah que rico&hellip; ahhh&hellip; m&aacute;s&hellip; por favor&hellip; ay!!! Despacio&hellip; ahhh&hellip; ahhhh&hellip; me corrooo&hellip;<\/p>\n<p>El orgasmo de Paula solo permiti&oacute; que llegara con mi verga hasta el fondo&hellip; Esper&eacute; unos segundos para luego iniciar el cl&aacute;sico mete y saca, aumentando la velocidad progresivamente&hellip;<\/p>\n<p>En tanto Enrique, aprovechando un nuevo cl&iacute;max de la primita rica, se ubic&oacute; debajo de ella y apunt&oacute; su verga al co&ntilde;o&hellip;Un instante despu&eacute;s, Paula comenzaba a ser follada a dos pistones por sus dos agujeros inferiores uniforme, coordinada y sostenidamente. Sus gemidos, jadeos y exclamaciones eran m&uacute;sica para mis o&iacute;dos.<\/p>\n<p>VI<\/p>\n<p>Los aullidos de la mujer terminaron por despertar a Mario, el que molesto y dispuesto a gritarnos, al ver lo que pasaba, quedose con la boca abierta y los ojos desorbitados casi sali&eacute;ndose de sus cuencas, imp&aacute;vido.<\/p>\n<p>Al notar la cara de p&aacute;nfilo de nuestro amigo, decidimos orientarlo&hellip; Evidentemente mientras lo hicimos, ninguno de los dos par&oacute; o perdi&oacute; el ritmo&hellip;<\/p>\n<p>Enrique: anda a ba&ntilde;arte y vuelves&hellip;<\/p>\n<p>Mario: pero&hellip;<\/p>\n<p>Yo: ve, hombre&hellip; ac&aacute; te esperamos&hellip;<\/p>\n<p>Con la toalla en la cintura y una evidente erecci&oacute;n, Mario parti&oacute; rumbo al ba&ntilde;o al tiempo que Enrique por el co&ntilde;o y yo por el culo foll&aacute;bamos a todo vapor como si el mundo se fuera a acabar.<\/p>\n<p>No s&eacute; cu&aacute;nto rato estuvimos as&iacute;, pero fue largo. Al menos una media hora durante la cual Paula entr&oacute; en una cadena de orgasmos que la dej&oacute; en un estado similar a la ebriedad. No controlaba los espasmos que sacud&iacute;an su cabeza como si de una mu&ntilde;eca de trapo se tratara.<\/p>\n<p>Paula: Pa&hellip; pa, pa&hellip; reeen&hellip; ca&hellip;ca&hellip; bro o, os po or fa a vo or&hellip;<\/p>\n<p>Sus s&uacute;plicas entre jadeos y gemidos me pusieron a mil y sin darme siquiera cuenta me hac&iacute; de sus caderas con amaba manos para aumentar el ritmo hasta acabar en sus intestinos con gran placer. Segundos despu&eacute;s Enrique se vaciaba en su co&ntilde;o entre rudas embestidas finales.<\/p>\n<p>Al sacar mi verga, Paula qued&oacute; tendida medio muerta sobre el pecho del huaso. &Eacute;ste la tumb&oacute; de lado, quedando de espaldas a la cama. Una sonrisa pintaba su cara. Los ojos cerrados y la respiraci&oacute;n agitada denotaban a&uacute;n cierto estado de &eacute;xtasis.<\/p>\n<p>Paula: -casi dos minutos despu&eacute;s.- me arden mis dos hoyitos&hellip; pero nunca, nunca de los nunca habr&iacute;a imaginado que fuera tan rico que te lo metieran por atr&aacute;s&hellip; Con el Hortensio lo intentamos un par de veces, pero me doli&oacute; mucho&hellip; Ahora ya s&eacute; c&oacute;mo me lo tiene que hacer&hellip;<\/p>\n<p>Enrique: pauli&hellip; siempre te hab&iacute;a visto conversando con Elsa, pero nunca me acerqu&eacute; porque no me dabas bola. Era muy chico, pero fuiste la primera mujer que mi coraz&oacute;n am&oacute;. Esto para m&iacute; es un sue&ntilde;o cumplido.<\/p>\n<p>Paula: en serio, quique&hellip; pues cr&eacute;eme que ahora que s&eacute; como follas, est&aacute;s invitado a pasar por la casa cuando t&uacute; quieras&hellip; Lo mismo para ti, Dani&hellip; y saben qu&eacute;&hellip; esp&eacute;renme aqu&iacute;&hellip; me dio sed&hellip; voy y vuelvo.<\/p>\n<p>Yo: para d&oacute;nde va usted, se&ntilde;ora&hellip; Oye huaso anda t&uacute; y aprovechas de ver c&oacute;mo va Mario y las chicas&hellip;<\/p>\n<p>Enrique: -tras un breve instante de duda.- est&aacute; bien, pero solo si me prometes, Paulita mijita rica, no irte de aqu&iacute; hasta que estemos los dos solitos juntos un ratito al menos&hellip;<\/p>\n<p>Paula: por supuesto, quique, querido&hellip;<\/p>\n<p>Acostada de lado y estirada cuan larga es, apoyando su hermosa cabeza en la mano derecha, el cabello cubri&eacute;ndole a medias sus nuevamente erguidos pezones. La posici&oacute;n en la que se encontraba permit&iacute;a que resaltaran a&uacute;n m&aacute;s sus femeninas curvas&hellip; Santo cielo, qu&eacute; bella mujer era Paula.<\/p>\n<p>Sus profundos ojos azules no dejaban de enfocarse en mi verga casi erecta al ver tremendo espect&aacute;culo. Sonre&iacute;. Contraje la corneta de modo que se moviera por s&iacute; sola. Paula sonri&oacute;, nuestras miradas se cruzaron. Sonre&iacute; nuevamente.<\/p>\n<p>Yo: -segundos despu&eacute;s de quedar solos.- y t&uacute; pillina&hellip; qu&eacute; est&aacute;s mirando&hellip;<\/p>\n<p>Paula: -con voz de ni&ntilde;ita- me la presta&rsquo;i para practicar?<\/p>\n<p>Yo: es toda suya, mijita linda&hellip;<\/p>\n<p>Hicimos el amor por largo rato, en todas las posiciones que se nos ocurrieron y por sus tres agujeros. En medio de la sesi&oacute;n, me levant&eacute; a cerrar la puerta para que nadie nos interrumpiera lo que termin&oacute; por ocurrir casi dos horas despu&eacute;s cuando una sucesi&oacute;n de suaves y r&iacute;tmicos golpes en la puerta nos sac&oacute; de nuestra burbuja de lujuria y placer.<\/p>\n<p>Enrique: -detr&aacute;s de la puerta.- cabros&hellip; vengan&hellip; tienen que ver esto&hellip;<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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