{"id":36773,"date":"2022-08-01T22:00:00","date_gmt":"2022-08-01T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-08-01T22:00:00","modified_gmt":"2022-08-01T22:00:00","slug":"siempre-estar-para-ti-marian-cap-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/siempre-estar-para-ti-marian-cap-1\/","title":{"rendered":"Siempre estar\u00e9 para ti, Marian (cap. 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"36773\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Esa ma&ntilde;ana me despert&eacute; con bastante cansancio, producto del trasnocho por la fiesta de anoche. Ya ser&iacute;an las 10 am cuando me present&eacute; en la cocina, para desayunar y me encontr&eacute; a mam&aacute; sentada en una de las sillas del pantry, con la cara oculta entre sus dos manos. Estaba sollozando, silenciosamente, tal vez para que yo no me diera cuenta, no la sintiera y me preocupara.<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as, bendici&oacute;n&hellip; &iquest;Qu&eacute; tienes, mam&aacute;? -le pregunt&eacute; apenas me di cuenta de la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Dios te bendiga, mi amor, nada&hellip; no pasa nada, es que me cay&oacute; una basurita en el ojo y me estaba molestando. No te preocupes. &iquest;Quieres desayunar? -me respondi&oacute;, azorada.<\/p>\n<p>-Mam&aacute;, no soy un ni&ntilde;o, te conozco muy bien y me doy cuenta que estabas llorando. Cu&eacute;ntame, por favor, tenemos confianza &iquest;Cierto?<\/p>\n<p>-No te preocupes mi amor, no es nada, ya se me pas&oacute;.<\/p>\n<p>-Est&aacute; bien, tengo claro que no conf&iacute;as en m&iacute;, no importa&hellip; -le dije, poniendo mi mejor cara de disgusto, a fin de obligarla a reaccionar.<\/p>\n<p>-No te pongas as&iacute; conmigo, Juan Antonio, es que no quiero preocuparte&hellip;<\/p>\n<p>-Si no me dices la verdad, claro que me preocupo. T&uacute; y yo somos muy unidos, no nos ocultamos nada, as&iacute; que dime de una vez&hellip; mi dulce Marian&hellip;<\/p>\n<p>-Bueno, mi amor, est&aacute; bien, es que no quiero que te involucres en esto, porque en los problemas de pareja los terceros sobran. Es tu pap&aacute;, parece que se quiere ir de la casa&hellip;<\/p>\n<p>-Yo sab&iacute;a que eso ven&iacute;a, me lo esperaba&hellip; con ese comportamiento tan absurdo de los &uacute;ltimos tiempos, algo malo se tra&iacute;a el se&ntilde;or. &iquest;Te pidi&oacute; el divorcio?<\/p>\n<p>-Este&hellip; bueno&hellip; si, mi amor, se quiere divorciar&hellip; ya se acab&oacute; el amor, dice &eacute;l y por lo tanto, se quiere ir&hellip;<\/p>\n<p>-Madre, t&uacute; eres una mujer joven, hermosa y muy dulce, si no te quiere que se vaya. Ya encontrar&aacute;s alguien mejor que &eacute;l y rapidito&hellip;<\/p>\n<p>-Ni tan joven, mi amor, ya tengo 36 y mis mejores a&ntilde;os se los di a &eacute;l. Y de hermosa, no s&eacute;, ya no tanto, creo&hellip; vamos, si&eacute;ntate a desayunar, que ya es media ma&ntilde;ana. Y cu&eacute;ntame &iquest;C&oacute;mo estuvo la fiesta anoche?<\/p>\n<p>-Ya me est&aacute;s cambiando la conversaci&oacute;n, te quieres evadir&hellip; as&iacute; no, mam&aacute;, necesito que me digas la verdad. Soy tu hijo y quiero apoyarte en todo lo que pueda.<\/p>\n<p>-Mi amor, &eacute;l es tu padre; yo, en cambio, solo soy tu madrastra, no deber&iacute;as ponerte de mi parte y contra &eacute;l, porque no ser&iacute;a justo para ti. &Eacute;l ejerce la patria potestad sobre ti, no yo. Y adem&aacute;s, como ya te dije, en los problemas de pareja, los terceros sobran. Podr&iacute;a ser problem&aacute;tico que te metieras.<\/p>\n<p>As&iacute; las cosas, decid&iacute; que no la presionar&iacute;a m&aacute;s, me desayunar&iacute;a y ver&iacute;a los acontecimientos en la medida en que se presentaran. Pero no pensaba salir de casa este d&iacute;a, no la dejar&iacute;a sola.<\/p>\n<p>Realmente, Marian no era mi madre natural, solo mi madrastra, pero era la mujer que me hab&iacute;a criado, que me hab&iacute;a dado amor de madre, era mi Madre y ese era un hecho innegable.<\/p>\n<p>Yo la amaba con locura, sin medida. Mi padre, en cambio, era el cl&aacute;sico hombre con una apariencia de personaje duro, un Charles Bronson, inmutable, proveedor de bienes materiales, pero muy poco dador de cari&ntilde;o. No me imaginaba qu&eacute; hab&iacute;a visto en &eacute;l una mujer tan cari&ntilde;osa como mam&aacute;. No recordaba la &uacute;ltima vez que me dio un abrazo o me pregunt&oacute; como estaban mis cosas. Solo se limitaba a exigirme que le pidiera la bendici&oacute;n y a decirme que me portara bien y estudiara. Ellos dos no me cuadraban como pareja, jam&aacute;s. El hombre m&aacute;s seco y la mujer m&aacute;s dulce. Agua y aceite.<\/p>\n<p>Pas&oacute; el fin de semana sin mayores acontecimientos, no logr&eacute; sacarle nada m&aacute;s a mam&aacute;, pero no baj&eacute; la guardia. Me manten&iacute;a el mayor tiempo posible cerca de ella, pendiente de cada paso que daba. No me atrev&iacute;a a desampararla. A fin de cuentas, ella lo era todo para m&iacute;.<\/p>\n<p>El martes, pap&aacute; regres&oacute; a casa por la noche, a la hora de la cena y se fueron a la habitaci&oacute;n para hablar en privado. Yo no entend&iacute;a casi nada, solo cuando mam&aacute; le dec&iacute;a que bajara la voz, para que los vecinos no se enteraran. Yo intu&iacute;a que su verdadera preocupaci&oacute;n era yo, que yo no me enterara.<\/p>\n<p>Cuando por fin salieron de la habitaci&oacute;n, pap&aacute; se me acerc&oacute;, me puso una mano en el hombro y me dijo, muy ceremonioso:<\/p>\n<p>-Hijo, ya eres un hombre, creo que debes saber lo que est&aacute; pasando, por favor, si&eacute;ntate aqu&iacute; con nosotros, que tenemos que decirte algo muy importante. Ver&aacute;s, Marian y yo hemos agotado nuestro matrimonio, ya no hay amor y no debemos prolongar m&aacute;s la convivencia; ya no tiene sentido. Desde hace m&aacute;s de un a&ntilde;o est&aacute;bamos as&iacute;, pero t&uacute; a&uacute;n no hab&iacute;as cumplido los 18 por lo que esperamos un poco para no hacerte da&ntilde;o. Pero ya los cumpliste, hace poco y ya es hora. Marian y yo vamos a divorciarnos&hellip; me voy de la casa, para mi nuevo apartamento y t&uacute;, como hijo m&iacute;o que eres y no de ella, te vendr&aacute;s conmigo, a mi nueva casa. Yo le dejar&eacute; este apartamento para ella y su carro&hellip; todo est&aacute; decidido.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute;? &iquest;Qu&eacute; me vaya contigo? &iquest;Est&aacute;s loco? Contigo no voy a ninguna parte, me quedo con ella, con mi madre &iquest;Lo oyes? MI MADRE, as&iacute;, en may&uacute;sculas. T&uacute; eres mi padre solo porque me dices que me engendraste, pero no reconozco en ti nada que me haga pensar que lo eres; en cambio ella s&iacute;, me crio, me ha cuidado siempre, me quiere de verdad. Y yo a ella. As&iacute; que b&aacute;jate de esa nube, se&ntilde;or todopoderoso, no me voy contigo. Ya tengo edad para escoger con cual de mis padres me quedo.<\/p>\n<p>El hombre se qued&oacute; de piedra, asombrado de mi salida. No lo pod&iacute;a creer. Creo que estuvo a punto de pararse y golpearme. Marian le toc&oacute; el brazo, para indicarle que se calmara, que a lo bruto no lograr&iacute;a nada. Parece que el se&ntilde;or entendi&oacute; y se sent&oacute; nuevamente, pero ten&iacute;a la cara roja de la rabia. Nunca se esper&oacute; esa de su hijo, de ese hijo al que nunca le hab&iacute;a dado muestras de cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>-Dime una cosa, pap&aacute; &iquest;Y solo le vas a dejar a mam&aacute; este apartamentico y el carro viejo ese que, a veces, ni siquiera prende?<\/p>\n<p>-Eso no es problema tuyo, hijo, es asunto de ella y m&iacute;o. Nosotros resolveremos esas situaciones. T&uacute; eres mi hijo y me debes respeto.<\/p>\n<p>-Y t&uacute; le debes respeto a ella, como tu esposa y nunca se lo has tenido. Tambi&eacute;n me debes respeto a m&iacute;, como hijo y tampoco jam&aacute;s has dado muestras de eso.<\/p>\n<p>Mi padre se qued&oacute; congelado, me imagin&eacute; el torbellino de preguntas que le daban vuelta en la cabeza. No sab&iacute;a qu&eacute; hacer, miraba un momento a Marian, otro a m&iacute; y se &ldquo;qued&oacute; en el aparato&rdquo;, t&eacute;rmino h&iacute;pico para decir que el caballo no arranc&oacute; para la carrera. De pronto se levant&oacute; de la silla, dio un manotazo grosero a la mesa y se fue hacia la puerta. Desde all&iacute;:<\/p>\n<p>-No voy a tolerarte faltas de respeto, soy tu padre y&hellip; -abri&oacute; la puerta y se march&oacute; sin terminar su frase, porque&hellip; simplemente no ten&iacute;a nada que decir.<\/p>\n<p>Cuando quedamos a solas, mam&aacute; y yo, la abrac&eacute; cari&ntilde;osamente y le dije:<\/p>\n<p>-No te preocupes, mam&aacute;, todo va a salir bien. Ese hombre no nos va a dejar pelando as&iacute; como as&iacute;. De eso me ocupo yo.<\/p>\n<p>Pocos d&iacute;as despu&eacute;s, pap&aacute; se present&oacute; nuevamente en casa para discutir con mam&aacute;. Pero mam&aacute;, al saber que ven&iacute;a, me pidi&oacute; encarecidamente que no interviniera, que me quedara en mi habitaci&oacute;n, para permitirles hablar ellos solos. Yo no estaba de acuerdo, no quer&iacute;a dejarla sola en ese trance, pero ni modo, a mam&aacute; no la iba a desobedecer, no a ella.<\/p>\n<p>Pap&aacute; lleg&oacute; y se metieron en la habitaci&oacute;n principal, cerraron la puerta y yo aguzaba el o&iacute;do para tratar de escuchar la conversaci&oacute;n. Nuevamente solo se escuchaba el vozarr&oacute;n de &eacute;l y a mam&aacute; pidi&eacute;ndole que bajara la voz para que no se enteraran los vecinos. Mucho rato despu&eacute;s y sin que yo pudiera entender mucho de lo que hab&iacute;an hablado, terminaron de discutir y &eacute;l dijo que se marchaba, pero en eso pregunt&oacute; por mi:<\/p>\n<p>-&iquest;Y mi hijo, d&oacute;nde est&aacute;? -le pregunt&oacute; a mam&aacute;.<\/p>\n<p>-En su cuarto, descansando. Vino de un partido de futbol, se duch&oacute; y se acost&oacute; para esperar la hora de cenar.<\/p>\n<p>-Por favor, ll&aacute;malo.<\/p>\n<p>-Si, claro, ya te lo llamo. -y se dirigi&oacute; a mi habitaci&oacute;n, a llamarme.<\/p>\n<p>Enseguida sal&iacute; a enfrentar a pap&aacute;.<\/p>\n<p>-Aqu&iacute; estoy, &iquest;Qu&eacute; quieres? -le pregunt&eacute; de sopet&oacute;n, sin siquiera saludar.<\/p>\n<p>-Esa no es manera de hablarme, primero debes pedir la bendici&oacute;n y saludar. Y el tonito, te lo guardas. -me dispar&oacute; de inmediato.<\/p>\n<p>-De acuerdo, papi, bendici&oacute;n y hola, y &iquest;Ahora qu&eacute;?<\/p>\n<p>-Quiero hablar contigo, pero en privado, una conversaci&oacute;n de un padre con su hijo. &iquest;Bajamos al parque, un ratico?<\/p>\n<p>-Podemos hablar aqu&iacute; mismo. Mam&aacute; me pidi&oacute; que no estuviera presente, que les dejara espacio y yo la obedec&iacute;. Los dej&eacute; hablar. Ahora yo le pido a ella que se vaya a su habitaci&oacute;n y t&uacute; y yo podemos hablar aqu&iacute; en la cocina &iquest;De acuerdo? -dije mirando a mam&aacute; y luego a pap&aacute;.<\/p>\n<p>Ella asinti&oacute; y se fue a su habitaci&oacute;n, mientras &eacute;l acept&oacute; y se sent&oacute; en las sillas del pantry.<\/p>\n<p>-Bueno hijo, han pasado unos d&iacute;as desde nuestra &uacute;ltima conversaci&oacute;n, estimo que has podido recapacitar y mi planteamiento sigue firme, quiero que te vengas a vivir conmigo, que soy tu padre.<\/p>\n<p>-&iquest;Me puedes explicar porque tanto empe&ntilde;o en que me vaya contigo? T&uacute; y yo no tenemos nada en com&uacute;n, siempre he sido un estorbo en tu vida, no s&eacute; para qu&eacute; me quieres all&aacute; contigo. Yo me quedo con mam&aacute;, porque la quiero y ella a m&iacute;, nos entendemos muy bien, somos grandes amigos y somos felices juntos.<\/p>\n<p>-Porque eres mi hijo, co&ntilde;o, mi sangre. A ella no te une ning&uacute;n lazo, no quiero que despu&eacute;s te arrepientas de una mala decisi&oacute;n.<\/p>\n<p>-Te equivocas, pap&aacute;, a ella me une un lazo maravilloso, se llama amor. &iquest;No lo conoces? &iquest;No sabes de que se trata? Te lo puedo explicar&hellip;<\/p>\n<p>-Hijo, estoy hablando en serio, intento tener una conversaci&oacute;n de adultos contigo, para que no digas que siempre te trato como a un ni&ntilde;o.<\/p>\n<p>-Pap&aacute;, estoy hablando muy en serio. No quiero irme contigo. Me quedo con ella y quiero que sepas que ayer consult&eacute; con uno de mis profesores de Derecho y me explic&oacute; que ya a mis 18 a&ntilde;os puedo y tengo derecho a escoger con cual de mis padres deseo vivir, ante la circunstancia del divorcio. Tambi&eacute;n consult&eacute; si Marian, por ser madrastra, calificaba como madre en este caso y me respondi&oacute; que s&iacute;, porque ha existido, de siempre, un v&iacute;nculo familiar de amor y de crianza. En fin, me quedo con ella y es mi &uacute;ltima palabra. No te ofendas, pero no quiero estar contigo. Cosecha lo que sembraste, ya es hora.<\/p>\n<p>-Est&aacute; bien, pero no creas que me voy a rendir. Yo no abandono a los m&iacute;os. Me voy, pero volveremos a hablar.<\/p>\n<p>-Espera un momento, ahora que estamos solos, sin mam&aacute;, quiero saber c&oacute;mo vamos a quedar los dos, ella y yo. &iquest;Nos dejar&aacute;s el apartamento?<\/p>\n<p>-Si, claro, el apartamento y el carro de ella y una pensi&oacute;n mensual para que puedan vivir bien.<\/p>\n<p>-&iquest;El carro de mam&aacute;, ese perol? Te lo puedes llevar para la basura. &iquest;Vivir bien? &iquest;Qu&eacute; llamas t&uacute; vivir bien, alcanzados como estamos siempre? &iquest;De cu&aacute;nto est&aacute;s hablando, de la pensi&oacute;n, de cu&aacute;nto?<\/p>\n<p>-Eso no es asunto tuyo, es algo entre tu mam&aacute; y yo, no me estoy divorciando de ti sino de ella.<\/p>\n<p>-Pap&aacute;, t&uacute; mismo dijiste que quer&iacute;as hablar de hombre a hombre &iquest;Cierto? Pues bien, te quiero mostrar algo. D&eacute;jame buscarlo. -me par&eacute;, fui a mi habitaci&oacute;n y regres&eacute; con un sobre que conten&iacute;a una serie de fotocopias. Entonces retom&eacute; la conversaci&oacute;n:<\/p>\n<p>-&iquest;Sabes una cosa, papi? Yo s&eacute; perfectamente qui&eacute;n eres, que haces y cuanto tienes. No vas a dejarnos pelados, eso te lo aseguro. Los hijos de tus tres socios son mis &ldquo;amigos&rdquo; y ustedes creen que somos idiotas o retrasados mentales, pero creo que los idiotas son ustedes. Hace poco recib&iacute; un sobre, an&oacute;nimo, por supuesto, pero todos sabemos que detr&aacute;s est&aacute;n las manos de ellos, que contiene copias de Actas de Asamblea, Reparto de Dividendos, Contratos, memorandas, n&uacute;meros de cuenta en el extranjero, estados de cuentas y mucha m&aacute;s informaci&oacute;n delicada. &iquest;Quieres que hablemos de eso, papi? Te muestro. -y le entregu&eacute; el fajo de copias.<\/p>\n<p>El hombre comenz&oacute; a mirarlas, a leer lo que all&iacute; le hab&iacute;a entregado y empez&oacute; a ponerse rojo. En un momento dado, pens&eacute; que, o me daba un co&ntilde;azo o le daba un ataque, una apoplej&iacute;a, alguna vaina as&iacute;. Despu&eacute;s de asimilar el contenido del sobre, se me qued&oacute; mirando a los ojos y me dijo, con rabia contenida:<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres extorsionarme? &iquest;De eso se trata todo esto? &iquest;Eres mi hijo o un monstruo?<\/p>\n<p>-No, papi, ni extorsi&oacute;n ni monstruo, pero deja de pensar que soy idiota. Se muy bien qui&eacute;n eres, mis &ldquo;amigos&rdquo; me han puesto al tanto, me abrieron los ojos y &iquest;sabes qu&eacute;? Fue doloroso enterarme que mi padre no tiene escr&uacute;pulos, que es deshonesto y que, adem&aacute;s, piensa dejarnos a mam&aacute; y a m&iacute; sin nada. Es triste haberte escuchado hablar de respeto, de moral, de principios y valores, toda mi vida &iexcl;Haaa! Y de honradez&hellip; y descubrir ahora que mi papito se coge a las tres esposas de sus socios, a las tres. Y a su cu&ntilde;ada, la esposa de su hermano. Y que tambi&eacute;n se coge a la se&ntilde;ora que nos abandon&oacute; hace 17 a&ntilde;os, a esa desnaturalizada que me pari&oacute; y luego sali&oacute; corriendo a putear con otro hombre, humill&aacute;ndote a ti y abandon&aacute;ndome a m&iacute;. Y a su hermana, la que fue tu cu&ntilde;ada. Y a las dos mejores amigas de mam&aacute;. Parece que eres todo un semental. Tienes un curr&iacute;culum extraordinario, como para hacer una telenovela. Y no es todo, te &ldquo;ganaste&rdquo; el a&ntilde;o pasado 10 MM de los verdes y el anterior otros 10, solo por nombrar dos a&ntilde;os y mira c&oacute;mo nos tienes viviendo, a tu esposa y a tu hijo&hellip; -un breve respiro y mirada a la cara enrojecida de ese hombre que estaba sentado frente a m&iacute;, a punto de colapsar y continu&eacute;:<\/p>\n<p>-No, papito, no te estoy extorsionando, no soy de esa cala&ntilde;a, solo te doy la cara porque ya soy un hombre y&hellip; me averg&uuml;enzo de ser tu hijo. Todos mis amigos se r&iacute;en de m&iacute;&hellip; y de mam&aacute;, porque a duras penas sobrevivimos mientras mi padre se da la gran vida. Eres un miserable y punto&hellip; Mis &ldquo;amigos&rdquo; dicen que ustedes cuatro tienen hasta prontuario criminal, imag&iacute;nate por d&oacute;nde van los tiros. Pero uno de mis profesores, que me aprecia mucho, especialista en divorcios y de mucho renombre en este pa&iacute;s, se me ofreci&oacute; para representar a mam&aacute; contra ti y te va a sacar hasta el &uacute;ltimo centavo. Y no solo eso, me dijo que adem&aacute;s, tendr&aacute;s que pagar las costas. En fin, pap&aacute;, los papeles que te entregu&eacute; son copias, los tengo bien guardados y otras copias en manos de mi abogado &iexcl;Carajo! suena bien, mi abogado&hellip; y hay mucho m&aacute;s, no te imaginas. Te lo dije, papito, se bien qui&eacute;n eres y cuanto tienes. No soy pendejo&hellip; que tengas un buen d&iacute;a&hellip; y dame tu bendici&oacute;n.<\/p>\n<p>Mi padre no pudo aguantar m&aacute;s y me lanz&oacute; un golpe a la cara, que me dio de lleno en el p&oacute;mulo izquierdo. Ca&iacute; al piso, con mucho dolor en la cara, pero entonces me par&eacute; y me le cuadr&eacute;, listo para la pelea.<\/p>\n<p>-Me pegaste, tal vez me lo merezca por &ldquo;faltarte el respeto&rdquo;, que no se si lo tienes, pero te advierto, no lo vuelvas a intentar, porque el segundo no lo aceptar&eacute;. Ya tengo edad y tama&ntilde;o para darme unos co&ntilde;azos contigo. Me vas a respetar como hombre que soy, me lo he ganado por todas tus faltas y tus mentiras.<\/p>\n<p>El hombre se dio la vuelta y sali&oacute; del apartamento, tirando un portazo fort&iacute;simo, totalmente derrotado desde el punto de vista moral. Apenas escuch&oacute; retumbar la puerta de la calle, mam&aacute; se present&oacute; en la cocina y se asust&oacute; al verme la cara ya hinchada por el golpe y la sangre corriendo por mi mejilla; enseguida se aboc&oacute; a ponerme hielo para disminuir la hinchaz&oacute;n. Y pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; pas&oacute; mi amor, porque te peg&oacute;? Es un salvaje&hellip;<\/p>\n<p>-Tranquila mam&aacute;, no importa, ya se quit&oacute; la careta. Bueno, se la quit&eacute;&hellip; -y proced&iacute; a contarle todo, sin omisiones.<\/p>\n<p>Mam&aacute; estaba asustada, no quer&iacute;a ser la responsable de una fractura en la relaci&oacute;n padre hijo. Tuve que aclararle que esa fractura era de vieja data y que no ten&iacute;a nada que ver con ella. Le ped&iacute; que confiara en m&iacute;, que ese brib&oacute;n no se iba a salir por la tangente, con su cara tan limpia.<\/p>\n<p>-Mam&aacute;, yo soy un sobreviviente desde mi nacimiento. Casi mor&iacute; en el parto, luego la &ldquo;se&ntilde;ora&rdquo; me abandon&oacute; para irse a follar con otros hombres y desde siempre mi padre me ha considerado un estorbo, no s&eacute; porque tanta insistencia en que me vaya a vivir con &eacute;l si nunca me ha demostrado cari&ntilde;o. Eso es pura pantalla, para quedar como el bueno de la pel&iacute;cula y dejarte a ti como la mala. Pero te tengo a ti, a mi madrecita, la que siempre me ha querido y sabes que te adoro. Por ti soy capaz de lo que sea. No voy a permitir que ese se&ntilde;or nos joda, as&iacute; de simple. Le has dado 16 a&ntilde;os de tu vida a ese miserable.<\/p>\n<p>Marian se qued&oacute; un poco m&aacute;s tranquila, en apariencia, pero yo sab&iacute;a que se sent&iacute;a muy mal por todo esto. No era suficiente ver su matrimonio lanzado a la basura, sino que sent&iacute;a ser la causante del disgusto y distanciamiento entre pap&aacute; y yo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Esa ma&ntilde;ana me despert&eacute; con bastante cansancio, producto del trasnocho por la fiesta de anoche. Ya ser&iacute;an las 10 am cuando me present&eacute; en la cocina, para desayunar y me encontr&eacute; a mam&aacute; sentada en una de las sillas del pantry, con la cara oculta entre sus dos manos. Estaba sollozando, silenciosamente, tal vez para [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19937,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":{"0":"post-36773","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-relatos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36773","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19937"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36773"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36773\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36773"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36773"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36773"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}