{"id":36896,"date":"2022-08-09T22:00:00","date_gmt":"2022-08-09T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-08-09T22:00:00","modified_gmt":"2022-08-09T22:00:00","slug":"amante-se-busca-al-otro-dia-permitido-experimentar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/amante-se-busca-al-otro-dia-permitido-experimentar\/","title":{"rendered":"Amante se busca: Al otro d\u00eda, permitido experimentar"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"36896\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Tras una asombrosa noche,&nbsp; Magali estaba abierta a nuevas experiencias que le dieran a&uacute;n m&aacute;s placer. La oportunidad de buscarlo se present&oacute; al siguiente d&iacute;a sin buscarlo, m&aacute;s cuando se present&oacute;, no la dej&oacute; pasar.<\/p>\n<p>I<\/p>\n<p>Era casi mediod&iacute;a y mientras desayun&aacute;bamos entre bromas y mimos, Magali con una expresi&oacute;n que no le conoc&iacute;a, fij&oacute; la vista m&aacute;s all&aacute; de la enchapada superficie de la mesa, guardando un silencio ausente, como si solo su cuerpo estuviese ah&iacute; conmigo, pero su alma, su esencia realizara un largo viaje.<\/p>\n<p>Magali: te voy a contar algo porque s&eacute; que me escuchar&aacute;s y lo que me digas, si algo quieres decir, tengo la certeza, ser&aacute; para mi bien&#8230; quieres que te cuente&#8230;<\/p>\n<p>Yo: por supuesto&#8230;<\/p>\n<p>Magali: ayer cuando llegu&eacute; al taller, ven&iacute;a de un encuentro donde un par de gorilas me trataran como a una basura&#8230; no puedo decir nada, pues yo misma se los ped&iacute;&#8230; no los estoy acusando, sino solo argumentando para que no existan dudas de lo est&uacute;pida que soy&hellip;<\/p>\n<p>Yo: -tras casi un minuto en silencio- est&aacute;s bien, Rojita&hellip; no me tienes que contar si no quieres&hellip;<\/p>\n<p>Magali: no es eso, cari&ntilde;o&hellip; mira&hellip; en el fondo, por d&aacute;rmelas de chica de mundo creyendo ser el depredador, termin&eacute; siendo la tonta provinciana y una asustada presa&hellip;<\/p>\n<p>Yo: y&hellip;<\/p>\n<p>Magali: tengo miedo de toparme alguna otra vez en el lugar con alguno de ellos&#8230;<\/p>\n<p>Yo: te amenazaron?<\/p>\n<p>Magali: me dijeron que donde me pillaran me har&iacute;an lo mismo&hellip;<\/p>\n<p>Yo: algo m&aacute;s que agregar&#8230;<\/p>\n<p>Magali: nada&#8230;<\/p>\n<p>Yo: bien&#8230; respecto a los tipos&#8230; uno de ellos por casualidad tiene un BMW 725 ix, MG, blanco con sunroof&#8230;<\/p>\n<p>Magali: el mismo&#8230; alto, fornido, bigotes, ponchera&#8230; y t&uacute; c&oacute;mo lo conoces&#8230;<\/p>\n<p>Yo: no lo conozco a &eacute;l, pero s&iacute; a su auto, pues te esper&oacute; detenido fuera del taller todas las ma&ntilde;anas que viniste por el dinero. A prop&oacute;sito, te tengo lo de ayer y hoy&#8230; el punto, bomb&oacute;n, es que si me dices c&oacute;mo ubicarlos podemos arreglar el asunto como ellos lo prefieran. -cerrando ambos pu&ntilde;os y mostr&aacute;ndole cada uno alternativamente, agregu&eacute;- pueden elegir a la persuasi&oacute;n o a la raz&oacute;n&#8230;<\/p>\n<p>los dos: jajaja&#8230;<\/p>\n<p>Magali: gracias, pero no quiero que te metas en problemas por culpa m&iacute;a&#8230;<\/p>\n<p>Yo: somos o no somos amantes oficiales?<\/p>\n<p>Magali: pues lo somos, amor&#8230;<\/p>\n<p>Yo: entonces, esa condici&oacute;n me pone en la posici&oacute;n de tener que velar por tu bienestar y lo que esos dos abusivos representan para ti es precisamente todo lo contrario a eso&#8230; ergo, hay que eliminar el problema. no se hable m&aacute;s hasta cuando sea necesario&#8230; -mir&aacute;ndola con ternura y recibiendo lo mismo desde sus hermosos ojos- jam&aacute;s te har&iacute;a da&ntilde;o, por el contrario, deseo que sepas que estoy a tu lado para cumplir la mayor cantidad de deseos que emerjan de tu coraz&oacute;n.<\/p>\n<p>Magali: -con l&aacute;grimas en los ojos y una temblorosa y amplia sonrisa- no s&eacute; qu&eacute; decir para describir lo que me haces sentir, Dani&#8230; En una noche y media ma&ntilde;ana he sentido que te importo, que de verdad est&aacute;s interesado en lo que soy y lo que pienso y siento tanto como por lo que ves&#8230;<\/p>\n<p>Yo: -par&aacute;ndome de la silla para estrecharla entre mis brazos- Rojita&#8230; -bes&eacute; la base de su cabeza- eres una incre&iacute;ble mujer y una sensacional compa&ntilde;era&#8230; y mereces todo y mucho m&aacute;s de cuanto has recibido, pero si vas a seguir buscando adrenalina, te sugiero aprendas defensa personal.<\/p>\n<p>Magali: pero si yo s&eacute; defenderme&#8230;<\/p>\n<p>Yo: me refiero, Rojita a algo m&aacute;s que saber hacer las llaves de cachete&#8230;<\/p>\n<p>Los dos: jajaja&#8230;<\/p>\n<p>Magali: idiota -dijo al tiempo que estrechaba a&uacute;n m&aacute;s el abrazo en el cual nos encontr&aacute;bamos-parece que es tu celular el que suena&#8230;<\/p>\n<p>Yo: si, cari&ntilde;o, es el Pantera, due&ntilde;o del Negro Bueno, un local de mala muerte que seguramente no conoces y al cual estoy invitado a almorzar, pero le dir&eacute; que no puedo ir&#8230;<\/p>\n<p>Magali: no lo hagas por mi&#8230; yo voy al departamento a ducharme y descansar&#8230; t&uacute; ve a tu almuerzo y para que est&eacute;s informado, si conozco al Negro Bueno aunque nunca he entrado. Nos vemos en la tarde.<\/p>\n<p>Yo: tengo una idea mejor&#8230; espera&#8230; estoy devolviendo la llamada del Pantera&#8230; hola viejo lobo de mar&#8230; no te preocupes ah&iacute; estar&eacute; y como siempre llevar&eacute; el postre&#8230; nos vemos.<\/p>\n<p>Magali: por qu&eacute; me miras de ese modo?<\/p>\n<p>Yo: ponte algo y vamos a tu departamento a que te vistas para la ocasi&oacute;n&#8230; deseo me acompa&ntilde;es al almuerzo&#8230; quieres?<\/p>\n<p>Magali: puedo?<\/p>\n<p>Yo: eso es un s&iacute;?<\/p>\n<p>Magali: s&iacute;&#8230;<\/p>\n<p>Yo: entonces&#8230; vamos&#8230; saco un cambio de ropa y nos vamos&#8230; me podr&eacute; duchar en tu casa, cierto?<\/p>\n<p>Magali: solo si lo hacemos juntos&#8230; de otro modo la respuesta es no&#8230;<\/p>\n<p>Yo: en fin&#8230; si no hay de otra, me sacrificar&eacute;&#8230;<\/p>\n<p>Magali: uy que valiente y estoico hombre&#8230;<\/p>\n<p>II<\/p>\n<p>Mientras nos acical&aacute;bamos le cont&eacute; mi larga relaci&oacute;n con el Pantera y sus dos mejores amigos. Conoc&iacute;a al viejo desde mis tiernos 10 a&ntilde;os de edad y desde que recuerdo hasta ahora (o sea m&aacute;s o menos 25 a&ntilde;os) el &uacute;ltimo s&aacute;bado del mes no abre el local hasta la noche con la excusa de poder disfrutar de una buena sobremesa con unos carmenere fina cosecha que siempre tiene para la ocasi&oacute;n.<\/p>\n<p>Los invitados ser&iacute;an los acostumbrados, es decir, el G&uuml;as&oacute;n y el Tranca. Todos viejos lobos de mar que rondaban los 65 a&ntilde;os, aunque no los representaban ni en sus rostros ni mucho menos en su actitud frente a la vida.<\/p>\n<p>El Pantera era delgado, con gruesos brazos, pelado al 100%, 1.80 m de altura y con un chispeante humor. Luego, al G&uuml;as&oacute;n le dec&iacute;an as&iacute; (nunca supe su nombre o apellidos) porque siempre estaba ri&eacute;ndose de todo y por todo y porque no era extra&ntilde;o verlo contando alg&uacute;n chiste o gastando alguna broma.<\/p>\n<p>Este viejo era de complexi&oacute;n media, bajo (1.64 m), rubio y con unos profundos ojos azules. El Tranca, por su parte, era ver a Bud Spencer. M&aacute;s alto que su amigo, macizo y musculoso, negra y profusa barba, pelo cano y largo hasta los codos, tomado siempre en un mo&ntilde;o atado con el&aacute;sticos de vivos colores. De todos los amigos del Pantera, el Tranca era el m&aacute;s buena con quien m&aacute;s afinidad tuve.<\/p>\n<p>Los tres hab&iacute;an sido pescadores de j&oacute;venes, los tres se casaron casi al mismo tiempo y fueron padres sincronizadamente. Los tres eran viudos, de personalidades similares y con tendencia a buscar la diversi&oacute;n en cada af&aacute;n al que se dedicaban.<\/p>\n<p>Magali: oye Dani, me contaste del por qu&eacute; de los sobrenombres del Pantera y el G&uuml;as&oacute;n, pero y el del Tranca&#8230;<\/p>\n<p>Yo: es que solo tengo suposiciones porque cada vez que lo pregunt&eacute; solo se miraban y re&iacute;an por lo bajo entre ellos. Aunque puede ser&#8230; a&uacute;n cuando me tinca que no&#8230; el hecho es que cuando se embriaga much&iacute;simo, se le traba la lengua y le cuesta mucho hablar&#8230;<\/p>\n<p>Magali: -cubierto su cuerpo con una peque&ntilde;a y h&uacute;meda toalla desde el nacimiento de sus pezones hasta apenas dos dedos por debajo del fin de sus redondeados y firmes gl&uacute;teos- qu&eacute; me pongo?<\/p>\n<p>Yo: puedo sugerir: nada&#8230;<\/p>\n<p>Magali: jajaja&#8230; ya po&#8230; es en serio&#8230;<\/p>\n<p>Yo: entiendo&#8230; si es en serio entonces debes contestarte las siguientes preguntas&#8230; c&oacute;mo te sientes hoy; qu&eacute; quieres que los dem&aacute;s piensen de ti, qu&eacute; imagen esperas proyectar&#8230;<\/p>\n<p>Magali: mmmmmm&#8230; Dani&#8230;<\/p>\n<p>Yo: -mientras me vest&iacute;a- si?<\/p>\n<p>Magali: no s&eacute; c&oacute;mo ir donde esos se&ntilde;ores mayores&#8230; crees que se puedan molestar si voy as&iacute;&#8230;<\/p>\n<p>Yo: molestarse??? Van a creer que t&uacute; eres el postre&#8230; te ves maravillosa as&iacute;&#8230; vamos que se nos hace tarde&#8230;<\/p>\n<p>III<\/p>\n<p>Para aquellos que no leyeron el relato anterior, les dir&eacute; que Magali es una mujer de 1.60 m y espectacularmente bien conservados 36 a&ntilde;os. De tez blanca y cubierta de pecas, cabello largo, rizado y rojo como brasas brillando en la oscuridad y almendrados ojos verdes. Su boca y nariz son menudas al igual que su afilado ment&oacute;n.<\/p>\n<p>Cuello largo, hombros estrechos y un par de perfectas aunque m&aacute;s bien peque&ntilde;as tetas, se sosten&iacute;an en una estrecha cintura y femeninas y anchas caderas. Su culo era maravilloso, con dos gl&uacute;teos redondos y firmes que terminaban en un estilizado y largo par de piernas apoyadas cada una en un hermoso y fino pie.<\/p>\n<p>Vest&iacute;a un blanco y vaporoso vestido delgado de algod&oacute;n tipo salida de playa, ajustado en su parte superior la cual se sosten&iacute;a mediante dos delgados pabilos unidos mediante un nudo detr&aacute;s de la nuca y amplio desde el nacimiento de la cintura hasta medio muslo.<\/p>\n<p>Como de costumbre por ropa interior solo tra&iacute;a un hermoso colaless semitransparente tan albo como su vestido, dejando sus hermosas tetas libres para mostrar a voluntad sus perfectos y rosados pezones. Calzaba un par de sandalias con terrapl&eacute;n a juego con todo lo dem&aacute;s.<\/p>\n<p>Minutos antes de la hora se&ntilde;alada, estacion&aacute;bamos el auto frente al Negro Bueno, portando dos helados tama&ntilde;o familiar y dos botellas de un buen Carmenere. Traspasamos la cerrada puerta y una vez dentro nos dirigimos al comedor 1 en el segundo piso. Al llegar fuimos recibidos por el se&ntilde;or de la casa.<\/p>\n<p>Pantera: hola hijo que bueno que llegaste&hellip;<\/p>\n<p>G&uuml;as&oacute;n: dime que ella es el postre, por caridad&hellip;<\/p>\n<p>Todos: jajaja.<\/p>\n<p>Yo: hola, les presento a mi novia, Magali&hellip; Rojita&hellip; &eacute;l es el Pantera, due&ntilde;o de este sucucho de mala muerte, el chistosito es el G&uuml;as&oacute;n y el gorila de all&aacute; el Tranca&hellip;<\/p>\n<p>Magali: hola, es un gusto conocerlos.<\/p>\n<p>Yo: Pantera, ac&aacute; vienen los helados&hellip; toma&hellip;<\/p>\n<p>Tranca: ohhh&hellip;<\/p>\n<p>Magali: se siente mal, Tranca?<\/p>\n<p>G&uuml;as&oacute;n: es que se hab&iacute;a hecho la ilusi&oacute;n de que de verdad usted, angelito de Dios, ser&iacute;a el postre&hellip;<\/p>\n<p>Todos: jajaja.<\/p>\n<p>Durante casi tres horas, comimos y bebimos en un grato ambiente. Los viejos contaron muchas an&eacute;cdotas que fueron subiendo de tono subrepticiamente. El alcohol corr&iacute;a por nuestras venas, las carcajadas eran la banda sonora de la reuni&oacute;n.<\/p>\n<p>El G&uuml;as&oacute;n era el director de orquesta en cuanto a las bromas con doble sentido, las que Magali celebr&oacute; de manera entusiasta y cuando tuvo que responder alguna, lo hizo con perfectas y recatadas escatolalias.<\/p>\n<p>Las risas llenaban el ambiente, pues el vejete acababa de terminar con una historia de grueso calibre donde entre otras cosas, escaparon de un prost&iacute;bulo despu&eacute;s de follarse entre los tres a la due&ntilde;a. Sin duda, unas joyas.<\/p>\n<p>Magali: -habl&aacute;ndome al o&iacute;do- me acompa&ntilde;as al ba&ntilde;o?<\/p>\n<p>Yo: le pasa algo malo, cari&ntilde;o?<\/p>\n<p>Magali: por qu&eacute; me lo preguntas?<\/p>\n<p>Yo: porque la vez anterior fuiste sola&hellip;<\/p>\n<p>Magali: nada malo&hellip;<\/p>\n<p>IV<\/p>\n<p>A pesar de conocer el camino m&aacute;s corto, Magali se levant&oacute; de la silla y caminando con parsimonia, rode&oacute; la mesa llev&aacute;ndose todas las miradas de los comensales quienes se deshac&iacute;an en piropos y halagos.<\/p>\n<p>Al llegar a mi lado, bruscamente dio un giro sobre su eje, levant&aacute;ndose con el impulso su vestido lo suficiente como para permitir una buena visi&oacute;n de sus redondas y firmes nalgas. Me gui&ntilde;&oacute; con su ojo derecho y tom&aacute;ndome de la mano abri&oacute; el camino hacia el toilette. Por la ac&uacute;stica, escuchamos los comentarios soeces de los viejos acerca de mi novia y lo que le har&iacute;an hasta justo antes de ingresar a &eacute;l.<\/p>\n<p>Magali: Dani&hellip; estoy caliente&hellip; esos viejos con sus cuentos y comentarios me tienen el co&ntilde;o a mil&hellip; follemos ac&aacute; mismo&hellip; ven&hellip;<\/p>\n<p>Yo: -pas&aacute;ndole la mano por debajo del calz&oacute;n- wow, Rojita&hellip; est&aacute;s de verdad prendida, pero ser&iacute;a una descortes&iacute;a para los viejos&hellip; por otro lado, tu permiso expira el lunes&hellip;<\/p>\n<p>Magali: pero ya encontr&eacute; a qui&eacute;n buscaba&hellip;<\/p>\n<p>Yo: pero eso nada tiene que ver con que puedas seguir gozando&hellip;<\/p>\n<p>Magali: me da miedo, Dani&hellip;<\/p>\n<p>Yo: lo que te pas&oacute; con esos dos gorilas fue porque nadie te estaba cuidando, lo que ahora, en este momento, claramente no pasa&hellip; Si te animas, estos viejos te trataran como t&uacute; les pidas sin llegar a lastimarte&hellip; te lo prometo.<\/p>\n<p>Magali: lo s&eacute;&hellip;<\/p>\n<p>Sin dejar de sostener la mirada, Rojita se desprendi&oacute; de su vestido y calzones, quedando solo con sus sandalias&hellip; -c&oacute;mo me veo-, dijo p&iacute;caramente.<\/p>\n<p>Yo: los vas a matar de un infarto, Rojita&hellip; eres una diosa&hellip; no te muestres hasta que te diga&hellip; vale?<\/p>\n<p>Magali: vale!<\/p>\n<p>Yo: -desde el comedor por lo que Magali solo pod&iacute;a o&iacute;r mi voz- ay&uacute;denme a limpiar la mesa, viejitos, por favor&hellip; quien quiere m&aacute;s postre&#8230; &ndash;todos aceptaron- genial&hellip; pero si me la maltratan, los asesino&hellip; Venga cari&ntilde;o&hellip; preg&uacute;nteles usted misma&hellip;<\/p>\n<p>Magali: -entrando desnuda, mir&aacute;ndolos de uno en uno a los ojos- Mi Dani me dijo que ustedes saben c&oacute;mo tratar a una dama&hellip; me encantar&iacute;a ser su putita por esta noche solo si prometen no comportarse como unos brutos&hellip; lo prometen&hellip;<\/p>\n<p>Mis amigos, sentados, no dando cr&eacute;dito ni a sus ojos ni a sus o&iacute;dos, miraban alternativamente a Magali y a m&iacute;, como esperando alguna se&ntilde;al de mi parte que les indicara qu&eacute; diantres hacer&hellip;<\/p>\n<p>Pantera: por supuesto que la vamos a tratar como a una reina, si con solo mirarla uno se da cuenta de que lo es&hellip; venga, mijita s&uacute;base a la mesa para que estos viejos puedan mimarla como se debe&hellip;<\/p>\n<p>Magali tom&oacute; la mano del Pantera y usando la silla a modo de escalera, subi&oacute; sobre la mesa, recost&aacute;ndose mirando al techo apoyada en los codos.<\/p>\n<p>G&uuml;as&oacute;n: oiga cosita linda quiere que la grabemos para que despu&eacute;s pueda verse???<\/p>\n<p>Magali: si<\/p>\n<p>Pantera: Dani, hijo&hellip; ve a encender las c&aacute;maras de seguridad&hellip;<\/p>\n<p>V<\/p>\n<p>De camino a la sala donde se encontraba la central de c&aacute;maras, fui encendiendo todas las luces para, c&oacute;mo dec&iacute;a el lobo de caperucita roja, verla mejor. Una vez en la habitaci&oacute;n y tras prender los equipos, pude ver c&oacute;mo los vejetes atend&iacute;an a esa bella pelirroja con esmero y dedicaci&oacute;n.<\/p>\n<p>As&iacute;, mientras el Pantera lam&iacute;a su cl&iacute;toris, G&uuml;as&oacute;n y el Tranca besaban, lam&iacute;an, mord&iacute;an y acariciaban el resto de su hermoso cuerpo. Magali estaba tan excitada por la situaci&oacute;n que prontamente les regal&oacute; a los veteranos el primer orgasmo de la noche.<\/p>\n<p>Cuando llegu&eacute; donde estaba la acci&oacute;n, encontr&eacute; a Magali, jadeando y gimiendo, estirada encima de la mesa mirando al techo, las piernas flexionadas y completamente separadas, los brazos estirados sobre su cabeza con las bocas de mis viejos amigos en cada teta y la otra en su co&ntilde;o.<\/p>\n<p>De pronto, nuestras miradas se toparon con el Pantera. Sali&oacute; de entre las piernas de la colorina con una sonrisa de satisfacci&oacute;n que no le conoc&iacute;a. Al retirarse, su lugar fue inmediatamente ocupado por el G&uuml;as&oacute;n, el que sigui&oacute; con el mismo tratamiento de lengua y dedos y por los gemidos a Magali no not&oacute; la diferencia en el cambio de protagonista.<\/p>\n<p>Pantera: -camin&oacute; hasta quedar hombro con hombro, observando a la Rojita gozar- gracias hijo&hellip; es la mujer m&aacute;s incre&iacute;blemente bella que he conocido&hellip; la podemos follar de a dos? &ndash;tras un leve movimiento de mi cabeza, continu&oacute;- vas con el Tranca&hellip; puedo comenzar???<\/p>\n<p>Yo: no faltaba m&aacute;s&hellip; no sean rudos o&hellip;<\/p>\n<p>Pantera: tranquilo, hijo&hellip;<\/p>\n<p>Mientras convers&aacute;bamos, el G&uuml;as&oacute;n y el Tranca con manos y lenguas llevaban a que otro orgasmo invadiera sus sentidos, cuando de pronto, mi m&oacute;vil recib&iacute;a una video llamada de Jaime. Estaba devolviendo mi intento de comunicaci&oacute;n del d&iacute;a anterior. Al tiempo que sacaba mis ojos de la pantalla del celular, el Pantera se acercaba hasta la mesa. No contest&eacute;.<\/p>\n<p>VI<\/p>\n<p>Tomando a Magali de la mano, la ayud&oacute; a levantarse. Ella se dejaba llevar sin oposici&oacute;n. Se encontraba totalmente embriagada de placer y quer&iacute;a, necesitaba m&aacute;s. La condujo hasta una pieza con blancas paredes, de unos 4&#215;3 metros. En ella hab&iacute;a una cama King size, dos sof&aacute;s &ndash; cama arrinconados, una silla y una gran televisi&oacute;n.<\/p>\n<p>Los pezones erectos, el resplandor de sus ojos y sus labios entre abiertos denotaban que mi pelirroja anhelaba m&aacute;s. Sus cabellos brillaban como brasas en una noche sin luna. Al llegar al costado de la cama, Magali se subi&oacute; a ella gateando con lentitud hasta quedar, a lo perrito en medio de ella.<\/p>\n<p>Entonces, el Pantera por el co&ntilde;o y el G&uuml;as&oacute;n por la boca comenzaron a follarse a la Rojita con contenida pasi&oacute;n. Debo confesarles que me excit&oacute; mucho ver a Magali con mechones de pelo pegados al sudado rostro; desnuda en el centro de una deshecha cama que no era ni m&iacute;a o de ella, a lo perrito, jadeando ahogadamente debido a tener una verga en su boca embutida hasta la campanilla y otra en su rosado y perfecto culo (ambas desconocidas) las que sincronizadamente manten&iacute;an a la esposa de mi ahora ex amigo, en un pleno estado de abandono total al hedonismo y la lujuria.<\/p>\n<p>El bacanal de placer fue de pronto interrumpido por una segunda video llamada. Esta vez contest&eacute;&hellip;<\/p>\n<p>Jaime: hola&hellip; todo bien?<\/p>\n<p>Yo: excelente&hellip;<\/p>\n<p>Jaime: has visto a la Maga&hellip;<\/p>\n<p>Yo: si&hellip; est&aacute; bien&hellip;<\/p>\n<p>Jaime: oye&hellip; est&aacute;s viendo porno por lo que escucho&hellip;<\/p>\n<p>Yo: pues&hellip; M&aacute;s o menos&hellip;<\/p>\n<p>Jaime: deja ver&hellip;<\/p>\n<p>Yo: en serio quieres que te muestre. &ndash;en eso Magali, sin sacarse de la boca la verga del G&uuml;as&oacute;n ni perder el ritmo de las embestidas recibidas en su co&ntilde;o por gentileza del viejo Pantera, con un movimiento de la cabeza, me inst&oacute; a enfocarla-.<\/p>\n<p>Jaime: ya dale&hellip;<\/p>\n<p>Yo: ok&hellip; ah&iacute; va&hellip;<\/p>\n<p>Jaime qued&oacute; mudo. El encuadre inclu&iacute;a a los tres amantes, pero solo la mujer era identificable, pues la toma solo mostraba desde el pecho de los vejetes hasta la cama. Tras casi 30 segundos de filmaci&oacute;n Magali, hasta ese instante de perfil, siempre con la verga del G&uuml;as&oacute;n engullida hasta la mitad, torci&oacute; la cabeza para mirar fijamente hacia la lente y gui&ntilde;ar su ojo derecho.<\/p>\n<p>Yo: -Es una p&iacute;cara, pens&eacute; y volv&iacute; a enfocarme- te lo advert&iacute;&hellip; aunque no ten&iacute;a esto en mente cuando lo hice.<\/p>\n<p>Jaime: qu&eacute; diablos pasa ah&iacute;&hellip; qu&eacute; le est&aacute;s haciendo a mi esposa&hellip;<\/p>\n<p>Yo: lo que tanto Magali como yo te dijimos har&iacute;amos&hellip; Ella, ejecutando lo que te advirti&oacute; har&iacute;a y yo, tal y como te lo promet&iacute;, te la estoy cuidando&hellip; en fin, nos vemos&hellip;<\/p>\n<p>Jaime: espera, no cortes&hellip; d&eacute;jame ver al menos&hellip;<\/p>\n<p>Yo: si, claro&hellip; nos vemos&hellip;<\/p>\n<p>Jaime: espera&hellip; te arrepentir&aacute;s por traicionarme, Daniel&hellip;<\/p>\n<p>Yo: oh, que aburrido&hellip; sabes d&oacute;nde encontrarme, viejito&hellip; cuando quieras, d&oacute;nde quieras&hellip; ahora s&iacute; te voy a dejar, pero quiero que sepas, para tu tranquilidad, que la Rojita est&aacute; bien&hellip; por lo que te pido no te preocupes por su bienestar.<\/p>\n<p>Antes de cortar, una voz que no fue la m&iacute;a ni tampoco la de Magali, dijo: -qu&eacute;date tranquilo, &ntilde;atito que ac&aacute; te la cuidamos hasta que llegues&hellip;- El comentario del G&uuml;as&oacute;n sac&oacute; risas de todos.<\/p>\n<p>VII<\/p>\n<p>Poco rato despu&eacute;s, primero el Pantera y casi de inmediato el G&uuml;as&oacute;n, acababan abundantemente en lo profundo de su co&ntilde;o y boca, respectivamente. Fue el momento en el cual Magali y yo supimos la verdad del por qu&eacute; al Tranca, le dec&iacute;an el Tranca.<\/p>\n<p>El vejete sac&oacute; una verga descomunalmente larga y gruesa. Yo no me quejo de mis 20 cm, pero la de este simio med&iacute;a al menos 23.<\/p>\n<p>Yo: ahora entiendo el por qu&eacute; de tu nombre&hellip; jajajaja&hellip;<\/p>\n<p>Magali: amor&hellip; quiero cabalgar ese monstruo de verga que tiene este se&ntilde;or&hellip; Ven Tranca&hellip; acu&eacute;state ac&aacute;&hellip; eso&hellip; ay! Ah, que grande&hellip; ah&hellip; ah&hellip; que rica verga&hellip;. Ahhh<\/p>\n<p>En cuanto el Tranca se acost&oacute; mirando al techo con su polla al 100%, Magali se subi&oacute; sobre &eacute;l y lentamente su dilatado co&ntilde;o fue engull&eacute;ndose la vergota del vejete. Justo despu&eacute;s de tenerla toda dentro experiment&oacute; un intenso orgasmo, tras el cual inici&oacute; un cadencioso vaiv&eacute;n con sus caderas. El espect&aacute;culo nos ten&iacute;a hipnotizados.<\/p>\n<p>Magali: Dani, cari&ntilde;o, necesito tu verga en mi culito&hellip; ahhh&hellip; me cooorro&hellip; ahhh&hellip; ya po&hellip; ay! Ay&hellip; aaayy aaah&hellip;<\/p>\n<p>Sin demora cumpl&iacute; los deseos de mi amada y de una sola estocada le incrust&eacute; todo el glande para acto seguido, iniciar un mete y saca con el fin de tocar el fondo de su hermoso, rosado, redondo y fragante culito.<\/p>\n<p>Menos de un minuto nos cost&oacute; lograr encontrar coordinaci&oacute;n entre los tres y desde ese instante follamos largos minutos. En medio de la sesi&oacute;n, Magali inici&oacute; una cadena de orgasmos que acabaron cuando primero yo y un par de minutos despu&eacute;s el Tranca le llenamos de semen su culo y co&ntilde;o, dej&aacute;ndola exhausta sobre la cama.<\/p>\n<p>A&uacute;n ten&iacute;a la respiraci&oacute;n agitada cuando con un cobertor de algod&oacute;n, cubr&iacute; su desnudez. Al sentir la tapa sobre ella se encogi&oacute; hasta adoptar una posici&oacute;n fetal. Sonre&iacute;a satisfecha, pero rendida. Cay&oacute; en un profundo sue&ntilde;o en cuanto cerr&oacute; sus brillantes y alegres ojos.<\/p>\n<p>Pantera: menos mal que se qued&oacute; dormida&hellip; Hijo, esta hembra es de verdad&hellip;<\/p>\n<p>Yo: concuerdo, pero&hellip; no es solo una hembra&hellip; es una mujer y vaya qu&eacute; mujer&hellip;<\/p>\n<p>G&uuml;as&oacute;n: lo que sea&hellip; pero menos mal que se durmi&oacute;, porque no habr&iacute;a podido responder&hellip;<\/p>\n<p>Todos: jajaja&hellip;<\/p>\n<p>Tranca: es, despu&eacute;s de mi difunta viejita, la mujer m&aacute;s hermosa con la que he estado&hellip; Dani&hellip; crees que podamos seguir luego&hellip;<\/p>\n<p>Yo: si ella quiere, no hay problema&hellip;<\/p>\n<p>Magali: Dani&hellip; Dani&hellip;<\/p>\n<p>Yo: -arrodill&aacute;ndome para quedar a la altura de su rostro- d&iacute;game&hellip;<\/p>\n<p>Magali: quiero dormir&hellip; pero que los viejitos no se vayan&hellip;<\/p>\n<p>Yo: duerma tranquilita Rojita m&iacute;a&hellip; Ac&aacute; la esperamos.<\/p>\n<p>Esa noche de s&aacute;bado, el sucucho de mala muerte llamado El Negro Bueno, propiedad del Pantera, presentaba una puerta de acceso cerrada y todas sus descuadradas ventanas a oscuras, pues Magali, mi pelirroja ardiente vivi&oacute; y me hizo vivir una experiencia que a&uacute;n hoy, solo con recordarla, despierta mi verga instant&aacute;neamente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Tras una asombrosa noche,&nbsp; Magali estaba abierta a nuevas experiencias que le dieran a&uacute;n m&aacute;s placer. La oportunidad de buscarlo se present&oacute; al siguiente d&iacute;a sin buscarlo, m&aacute;s cuando se present&oacute;, no la dej&oacute; pasar. 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