{"id":37025,"date":"2022-08-17T22:00:00","date_gmt":"2022-08-17T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-08-17T22:00:00","modified_gmt":"2022-08-17T22:00:00","slug":"siempre-estar-para-ti-marian-7","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/siempre-estar-para-ti-marian-7\/","title":{"rendered":"Siempre estar\u00e9 para ti, Marian (7)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"37025\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Llegaron las vacaciones y decidimos ir a Miami, donde siempre hab&iacute;amos deseado ir y el miserable de pap&aacute; nunca nos llevaba, mientras &eacute;l hab&iacute;a ido en m&aacute;s de una oportunidad- para abrir una cuenta con dinero de los verdes que hab&iacute;amos obtenido de &eacute;l por el divorcio. Una vez logrado, pens&aacute;bamos irnos a las Islas V&iacute;rgenes a disfrutar de una semana de playas preciosas.<\/p>\n<p>Al poco de salir del banco donde hab&iacute;amos abierto la cuenta, nos encontramos de frente, casi que chocamos, con pap&aacute; y&hellip; mam&aacute;. Si, con mi padre y mi madre biol&oacute;gicos, ambos. Acaramelados, tomados de la mano, como novios adolescentes. Los cuatro nos quedamos como si hubi&eacute;ramos visto un fantasma. La que rompi&oacute; el hielo fue Angelina, mi &ldquo;madre&rdquo;, que intent&oacute; darme un beso:<\/p>\n<p>&#8211; Ay, pero si t&uacute; eres Juan Antonio, mi hijo, que sorpresa encontrarnos aqu&iacute;. &ndash; yo me le qued&eacute; viendo, asombrado, no atinaba a decir nada, hasta que la se&ntilde;ora trat&oacute; de tocarme la cara con una de sus manos, un gesto por dem&aacute;s &ldquo;muy maternal&rdquo;. Entonces reaccion&eacute;:<\/p>\n<p>&#8211; No me toque, se&ntilde;ora, no soy hijo suyo. Mi madre es ella&hellip; &#8211; dije se&ntilde;alando a Marian.<\/p>\n<p>&#8211; No, querido, yo soy tu verdadera madre, ella solo es tu madrastra, bueno, era, porque ya no est&aacute; casada con tu papi, as&iacute; que ya no tiene ning&uacute;n parentesco contigo. En cambio, yo, siempre ser&eacute; tu madre, porque te par&iacute;. &ndash; a todas estas, Abelardo miraba a Marian y a m&iacute; y Marian a Abelardo y a Angelina y yo me manten&iacute;a en guardia ante los intentos &ldquo;cari&ntilde;osos&rdquo; de &eacute;sta &uacute;ltima.<\/p>\n<p>&#8211; Se&ntilde;ora, usted me podr&aacute; haber parido, pero eso no la convierte en mi madre. Usted es una desnaturalizada, que abandon&oacute; a su marido y a su hijo reci&eacute;n nacido, de solo un a&ntilde;o, para irse a putear, seg&uacute;n me relat&oacute; pap&aacute; desde siempre, ese se&ntilde;or con el que anda usted cogida de la mano. Si, &eacute;l siempre me dijo que usted era una puta. Y ahora andan juntos. Dios los cr&iacute;a y ellos&hellip; &#8211; no termin&eacute; la frase porque la se&ntilde;ora me abofete&oacute;. La mir&eacute; con desprecio, no era odio lo que sent&iacute;a por ella. &Eacute;l, pap&aacute;, si me miraba con mucho odio. Jal&oacute; a Angelina para separarla de m&iacute;, dieron media vuelta y se marcharon por donde vinieron. De pronto se volte&oacute; y me mir&oacute;, luego a Marian y trat&oacute; de decir algo, pero Angelina, a su vez, lo jal&oacute; para que continuara caminando.<\/p>\n<p>*********************<\/p>\n<p>Conversaci&oacute;n paralela entre Abelardo y Marian:<\/p>\n<p>&#8211; Carajo, ustedes parecen noviecitos, andan felices de la vida, gozando de mis reales&hellip; &#8211; le dijo Abelardo, con cara de circunstancia. Se le notaba sorprendido, pero tambi&eacute;n celoso.<\/p>\n<p>&#8211; Si, si nosotros siempre hemos parecido noviecitos, como t&uacute; bien dices. Siempre nos hemos amado. Juan es el mejor hijo del mundo, aunque a algunas personas les duela. &iquest;Sabes una cosa, Abelardo? El amor y el respeto son mucho m&aacute;s fuertes que la sangre. Juan Antonio me ama, mientras que a ustedes dos los desprecia. &iquest;Por qu&eacute;? M&iacute;rense en un espejo y ver&aacute;n dos personas miserables. Una, la que abandona a su marido y sobre todo a su beb&eacute;, por irse a putear y el otro, que perdi&oacute; la verg&uuml;enza y se convirti&oacute; en un delincuente. Supongo que andas por aqu&iacute; escapado de la justicia de nuestro pa&iacute;s. &iquest;Cierto? Gracias a Dios que ya no tenemos nada que ver contigo. &ndash; le respondi&oacute;, altanera, Marian. Lo miraba con el mismo desprecio que yo. Ahora s&iacute;, ya no pod&iacute;a ocultarlo.<\/p>\n<p>*********************<\/p>\n<p>Marian y yo nos fuimos caminando para el hotel, cerca de all&iacute;, en silencio y tomados de la mano. Hab&iacute;a sido un encuentro muy desagradable. Ella estaba en choque. Yo me sent&iacute;a todo un &ldquo;hijo de puta&rdquo;. Estaba triste.<\/p>\n<p>Al llegar a la habitaci&oacute;n del hotel, Marian me abraz&oacute; y me besaba la cara, con cari&ntilde;o. Me dec&iacute;a cosas al o&iacute;do, para tranquilizarme, para que me relajara. Pero yo no la escuchaba. Estaba en el infierno. &iquest;Por qu&eacute; me hab&iacute;a encontrado con esas dos personas que significaban algo tan triste para m&iacute;?<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente tomamos el avi&oacute;n para Saint Thomas, para pasarnos una semana, alojados en un hotel de playa, paradis&iacute;aco.<\/p>\n<p>Una vez en el Bungalow que nos dieron, nos cambiamos a los trajes de ba&ntilde;o para darnos un ba&ntilde;o en esas blancas playas. Marian sali&oacute; con un bikini peque&ntilde;o que mostraba toda su exuberante belleza, sus magn&iacute;ficas nalgas, las mejores que yo hubiera visto en mi vida y ese par de tetas que yo tanto amaba. Yo la segu&iacute; con mi bermuda a media pierna, bastante suelto, para que no se notara tanto mi &ldquo;tercera pierna&rdquo;. Nos sentamos bajo una sombrilla de playa, donde nos pusimos uno al otro el bronceador, antes de meternos al agua. Al poco rato, entramos al agua, tibia y acogedora. All&iacute; estuvimos jugando un buen rato, ella me abrazaba, yo le daba alguna nalgada, ella me tiraba besitos y as&iacute; lo pasamos, hasta que la abrac&eacute; y pegu&eacute; todo su cuerpo al m&iacute;o. Entonces la bes&eacute; en los labios, luego mi lengua se abri&oacute; paso y nos enzarzamos en un er&oacute;tico beso. Ella restregaba su pelvis contra la m&iacute;a y mi erecci&oacute;n no se hizo de rogar.<\/p>\n<p>Poco despu&eacute;s, ya demasiado excitados, regresamos al Bungalow, nos duchamos juntos y nos metimos en la pileta de hidromasaje para dos, muy pero muy agradable. Luego de un buen masaje con el agua, nos secamos y nos fuimos a la cama, a retozar. Terminamos en un polvo bestial, con griticos y todo. Ella muerta de la risa.<\/p>\n<p>La siguiente noche, antes de cenar, conocimos a una pareja de morenos trinitarios, muy hermosos ambos, porque a Marian la cautiv&oacute; &eacute;l, John y a mi ella, Dana. John era solo un poco m&aacute;s bajo que yo, quiz&aacute;s unos 1.80 de estatura y mi peso, ella de unos 1.70 y unos 58 kg., estimados por Marian. Ten&iacute;an la piel algo oscura, como mulatos, pero el cabello rizado levemente y algo muy distintivo: los ojos verde-gris. &Eacute;l era bastante atl&eacute;tico, m&aacute;s que yo y ella ten&iacute;a un cuerpo que era un pecado. Ver a Marian pero aumentada por todos sus costados. Esa mujer ten&iacute;a carne para darse un banquete. Y era muy sensual. Llevaba un vestido muy liviano, de tela bastante transaparentona que dejaba ver bastante de su hermoso cuerpo.<\/p>\n<p>Nos conocimos a la entrada del restaurante porque nos oyeron hablar en espa&ntilde;ol y se nos acercaron:<\/p>\n<p>&#8211; Hola, soy John, ella es Dana, vivimos en Venezuela, en Puerto La Cruz, aunque somos de Trinidad. &iquest;Ustedes son venezolanos, cierto? &ndash; dijo &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; Si, cierto, somos de Caracas; ella es Marian y yo soy Juan, tu nombre pero en castellano.<\/p>\n<p>&#8211; Si, somos tocayos. &iquest;Van a cenar? &ndash; me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Si, si les parece, sent&eacute;monos juntos, para conocernos. &ndash; le respondi&oacute; Marian.<\/p>\n<p>De esa manera empezamos una relaci&oacute;n que result&oacute; bastante agradable. John se mostraba muy atra&iacute;do por Marian. Quiz&aacute;s debido a que se le notaban unos 35 a 40 a&ntilde;os de edad, mientras que ella se ve&iacute;a m&aacute;s como de mi edad, m&aacute;ximo unos 25, calculaba yo. Esa misma noche, despu&eacute;s de cenar fuimos a bailar a una disco playera, donde de inmediato se formaron dos parejas, Marian y John y Dana y yo. Fue una noche divertida, agradable. Bailamos y bebimos, hasta que decidimos irnos a dormir. Cada quien con su pareja de origen.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, salimos a desayunar con la idea de vernos otra vez. Marian se sent&iacute;a muy atra&iacute;da por el hombre, al punto que se notaba ansiosa por verlos aparecer. Una vez que nos encontramos, nos sentamos a desayunar y a conversar.<\/p>\n<p>Habl&aacute;bamos de nosotros, de lo que hac&iacute;a cada uno y al final, ella me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&#8211; Ustedes est&aacute;n juntos desde hace mucho?<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, bastante tiempo conoci&eacute;ndonos, pero juntos solo unos meses. &ndash; le respond&iacute;. &#8211; &iquest;Y ustedes?<\/p>\n<p>&#8211; Nos conocemos desde que yo era una ni&ntilde;a. Como pareja llevamos 4 meses. &Eacute;l se separ&oacute; de su esposa y desde entonces estamos juntos. La pas&oacute; muy mal y yo me dediqu&eacute; a &eacute;l, para sacarlo de su mal momento. &ndash; me coment&oacute; Dana.<\/p>\n<p>&#8211; Historia semejante. Ella estuvo casada durante 16 a&ntilde;os y su marido le pidi&oacute; el divorcio de repente, sin ton ni son. Desde entonces yo he estado a su lado, pero como amigo, como apoyo.<\/p>\n<p>&#8211; Y del apoyo surgi&oacute; el romance&hellip; jejeje.<\/p>\n<p>&#8211; Pues&hellip; s&iacute;, creo que s&iacute;. &ndash; le respond&iacute;, sin mucha convicci&oacute;n. No pod&iacute;a tampoco destapar nuestro secreto as&iacute; como as&iacute;.<\/p>\n<p>Mas tarde nos vimos en la playa, para darnos ba&ntilde;os de sol y de agua. Nos juntamos un rato y de pronto Marian se qued&oacute; callada, como sin aliento. Yo me di cuenta y la pellizqu&eacute; por un brazo y le dije que nos meti&eacute;ramos al agua un momento. Una vez en el agua, solos, le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; te pas&oacute;, que te quedaste congelada, paralizada?<\/p>\n<p>&#8211; Mi amor, &iquest;no viste lo que ese hombre tiene entre las piernas? Es una barbaridad, algo enorme. Cuando se sent&oacute; se le marc&oacute; un bicho como un pl&aacute;tano, hacia abajo en el bermuda. Es tan grande como el tuyo cuando est&aacute; parado. Me impresion&oacute;. &iquest;C&oacute;mo ser&aacute; erecto? &ndash; me ech&eacute; a re&iacute;r en su cara, porque la verdad, era un poema. Estaba leg&iacute;timamente asombrada. &ndash; B&uacute;rlate, pero yo nunca hab&iacute;a visto algo as&iacute;. Lo m&aacute;s grande, el tuyo, que ya es bastaaante grande. Pero eso que &eacute;l tiene all&iacute; debe medir dormido unos 20 cm. imag&iacute;natelo parado.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, a lo mejor es de esos que son muy grandes cuando est&aacute;n fl&aacute;cidos, pero que no crecen mucho con la erecci&oacute;n. Solo se paran. Hay penes que son as&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Cu&aacute;nto mide el tuyo fl&aacute;cido?<\/p>\n<p>&#8211; Unos 13 o 14 cm. y llega a 22 parado. Eso quiere decir que el m&iacute;o aumenta un&hellip; 60-65% con la irrigaci&oacute;n sangu&iacute;nea producida por la excitaci&oacute;n, pero a otras personas no les crece tanto.<\/p>\n<p>&#8211; Yo creo que el de tu pap&aacute; med&iacute;a menos que el tuyo fl&aacute;cido y erecto, unos 11 y 19, o sea que tambi&eacute;n le aumentaba much&iacute;simo con la erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Si. Pero no hablemos de ese se&ntilde;or.<\/p>\n<p>&#8211; Disculpa, mi amor, no lo har&eacute; de nuevo. Papi, &iquest;t&uacute; crees que &eacute;l est&eacute; interesado en m&iacute;?<\/p>\n<p>&#8211; M&aacute;s que interesado. Est&aacute; chiflado por ti. &iquest;Y t&uacute;, estas interesada en &eacute;l, o solo son ideas m&iacute;as?<\/p>\n<p>&#8211; Mi amor, si t&uacute; me das tu permiso, me lo monto. Estoy como loca con lo que vi, te lo juro. Tu podr&iacute;as irte con Dana, que creo que est&aacute; muy interesada en ti. &iquest;Qu&eacute; tal? Podemos hacer un intercambio, aunque sea por una noche. &iquest;Qu&eacute; me dices?<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, ya veremos. &iquest;Y porque eso de pedirme permiso?<\/p>\n<p>&#8211; Claro que s&iacute;, t&uacute; eres mi pareja, es lo correcto, &iquest;no crees? Es como si fueras mi marido. No me voy a ir con otro hombre sin tu permiso, no te voy a faltar el respeto.<\/p>\n<p>&#8211; Tan linda, te amo. Tienes mi permiso, mi bella dama.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias mi cielo, ahora a ver si se da.<\/p>\n<p>Esa noche, para la disco con nuestros nuevos amigos y al poco rato las dos chicas se fueron al ba&ntilde;o. Tardaron bastante en regresar, tanto que nos preocup&oacute; a John y a m&iacute; y estuvimos a un tris de ir a buscarlas; pero en eso aparecieron.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; les pas&oacute;, porqu&eacute; tardaron tanto? &ndash; pregunt&eacute;, ansioso.<\/p>\n<p>&#8211; Nada, cosas de mujeres. Est&aacute;bamos hablando y se nos pas&oacute; el tiempo. &ndash; respondi&oacute; Dana.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, Dana, ahora quiero bailar contigo, si John no tiene inconveniente, claro.<\/p>\n<p>&#8211; Ninguno, compa&ntilde;ero, t&uacute; te vas a bailar con Dana y yo con Marian. Todo queda entre amigos.<\/p>\n<p>&#8211; De acuerdo. &ndash; respond&iacute;.<\/p>\n<p>Una vez bailando con aquella hermosura color canela, abrazados y casi fundidos nuestros cuerpos en uno solo, me dijo que hab&iacute;an estado hablando en el ba&ntilde;o, luego fuera de &eacute;l y que por eso se hab&iacute;an tardado. Resulta que John era su hermano de parte de madre, hijo del primer matrimonio de la se&ntilde;ora y ella del segundo. Que siempre se hab&iacute;a sentido muy atra&iacute;da por su hermano mayor y que, al acabar su matrimonio recientemente, ella se hab&iacute;a venido a Venezuela con &eacute;l, para acompa&ntilde;arlo. De aquella camarader&iacute;a que siempre hab&iacute;an tenido, naci&oacute; una relaci&oacute;n que para muchos era reprobable, pero que no les importaba, porque en Puerto La Cruz nadie los conoc&iacute;a, as&iacute; que pasaban por marido y mujer, teniendo diferentes apellidos paternos. Que por otro lado, Marian le hab&iacute;a referido, en compensaci&oacute;n, que era mi madrastra y que tambi&eacute;n lo escond&iacute;amos por la misma raz&oacute;n. Que est&aacute;bamos juntos un rato, luego no, por razones de ella y que hab&iacute;amos vuelto ahora, de nuevo. Tambi&eacute;n le coment&oacute; a Marian que John estaba que se babeaba por ella y que no hab&iacute;a ning&uacute;n problema por su parte. Total que quedaron de acuerdo en que &eacute;sta noche, Marian se llevar&iacute;a a John para su Bungalow y que si yo lo deseaba, pues&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Por supuesto que s&iacute;, &iquest;te crees que te me ibas a escapar? Jajaja. Me encantar&iacute;a pasar no una sino varias noches contigo, si te parece&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Varias? Pero&hellip; Marian y yo quedamos en que ser&iacute;a por &eacute;sta noche&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; No hay problema, ma&ntilde;ana hablamos.<\/p>\n<p>De esa manera, esa noche fue de feria. Marian se llev&oacute; a John a nuestro Bungalow para conocer a la anaconda que el hombre guardaba en su entrepierna y yo me fui con Dana al suyo, para deleitarme con todos sus manjares, que parec&iacute;an ser muchos. No hubo una posici&oacute;n conocida que no practic&aacute;ramos esa noche, hasta cre&iacute;mos inventar una o dos, de manera que al amanecer est&aacute;bamos bastante agotados de tanta actividad sexual. Ella me cont&oacute; que, en efecto, John ten&iacute;a una pieza de artiller&iacute;a que med&iacute;a casi 20 cm fl&aacute;cida y 29 erecta, que era todo un gara&ntilde;&oacute;n, incansable, que parec&iacute;a tener la potencia sexual de un quincea&ntilde;ero y el pene de un caballo. Y que ella hab&iacute;a pasado mucho trabajo para adaptarse a &eacute;l. Pero que a estas alturas del partido, lo disfrutaba, aunque con ciertas restricciones.<\/p>\n<p>&#8211; &not;&iquest;Restricciones? &iquest;C&oacute;mo cu&aacute;les? &ndash; la interrogu&eacute;, curioso.<\/p>\n<p>&#8211; Por ejemplo, por el culito, nada. Una vez lo hicimos y me rompi&oacute; el ano. Tuve que ir al ur&oacute;logo. Mam&aacute;rselo, a mi manera, nada de gargantas profundas, porque me resulta imposible. Posiciones dominantes para &eacute;l, muy controladas, porque no me cabe todo. Gracias a Dios &eacute;l es muy comprensivo y amable conmigo.<\/p>\n<p>&#8211; Caramba, no debe ser f&aacute;cil. Yo he tenido ciertos problemas en mi vida, no es f&aacute;cil vivir con un pene grande y eso que el m&iacute;o es peque&ntilde;ito al lado de el de &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Problemas? Con esa belleza de pene quien podr&iacute;a tener problemas&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, las inexpertas, las estrechas&hellip; pero en fin, las que s&iacute; tienen experiencia se la pasan muy bien con mi mejor amigo. Jejeje.<\/p>\n<p>&#8211; Ya lo creo. Me gustar&iacute;a que John lo tuviera como el tuyo. Me dejar&iacute;a hacer de todo con &eacute;l. Como esta noche, mi amor, me la he pasado bomba contigo&hellip; por primera vez, desde que tuve ese incidente con John, me he dejado encular y me encant&oacute;. Es grande, pero no me doli&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Yo tambi&eacute;n me la pas&eacute; muy bien contigo, mi amor. Eres muy especial. Tenemos que hablar con aquellos dos para renovar el plazo, por lo menos dos noches m&aacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Siiii!<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente nos encontramos para almorzar, porque ninguno se hab&iacute;a levantado antes de mediod&iacute;a. Conversamos m&aacute;s abiertamente durante el almuerzo y las caras de John y de Marian eran de tristeza y pena. Les pregunt&eacute; qu&eacute; pasaba y no me quer&iacute;an decir. Luego Dana utiliz&oacute; su magia con su hermano y &eacute;ste nos coment&oacute;:<\/p>\n<p>&#8211; Nada, lo de siempre, no funcion&oacute;. Con mi calibre, no es f&aacute;cil. Marian es muy valiente y&hellip; esforzada, pero no pudimos hacer mucho. Lo lamento, estoy avergonzado con ella.<\/p>\n<p>&#8211; No, cielo, no tienes que estar avergonzado, fuiste todo un caballero, muy gentil. Me trataste con cari&ntilde;o y respeto, solo que yo no tengo la capacidad necesaria para tu talla. Yo lo lamento de verdad, porque me gustas un mont&oacute;n. Pero no se pudo. &ndash; respondi&oacute; Marian.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, ni modo, pero seguiremos siendo amigos, &iquest;cierto? &ndash; les dije. &ndash; Aqu&iacute; Dana me hab&iacute;a comentado que a ella no le fue f&aacute;cil. Yo lo comprendo. De verdad.<\/p>\n<p>&#8211; Si, no tienes por qu&eacute; sentirte mal, Marian, no es tu culpa. Yo le he estado diciendo a John que hay unos m&eacute;dicos en Londres que te reducen el pene en quir&oacute;fano, tanto de largo como de grosor. Vamos a tener que recurrir a algo as&iacute;. &ndash; dijo Dana, para finalizar el tema<\/p>\n<p>La cara de John era un poema. A partir de entonces, cada uno volvi&oacute; con su pareja natural, pero seguimos juntos. La &uacute;ltima noche, Marian quiso que la pas&aacute;ramos los 4 juntos, para intentarlo de nuevo, pero todos en la misma habitaci&oacute;n. Yo pude copular tranquilamente con Marian primero, para que se dilatara suficientemente y luego con Dana, mientras ellos por su parte lo hac&iacute;an primero y luego &eacute;l con Marian lo intentaban una vez m&aacute;s. Marian sufri&oacute;, pero logr&oacute; hacer que el hombre se descargara. Ella lo manej&oacute; con destreza, a su ritmo y logr&oacute; dos orgasmos mientras &eacute;l lleg&oacute; a su final. Fue, en resumen, una buena noche, aunque Marian termin&oacute; agotada. Pero ver a Marian follada por otro hombre, delante de m&iacute;, me marc&oacute;. Sent&iacute; celos, porque esa mujer me era muy querida, no solamente era mi mujer en ese momento, sino la que me crio y siempre me dio amor.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, con los correspondientes contactos personales anotados, nos despedimos, porque el vuelo de ellos era para el siguiente d&iacute;a.<\/p>\n<p>As&iacute; regresamos a nuestra vida cotidiana, con una experiencia m&aacute;s que agradable, aunque para Marian no resultara tan beneficiosa. Ella me confes&oacute; que se sinti&oacute; muy atra&iacute;da por John, no solo por su &ldquo;anaconda&rdquo;, pero que le fue pr&aacute;cticamente imposible tragarse todo aquel pedazo de carne. Demasiado grande y la lastim&oacute;. Fue mucho m&aacute;s dolor e incomodidad que placer.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y por detr&aacute;s no lo intentaste, verdad? &ndash; le pregunt&eacute; preocupado.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Est&aacute;s loco? Si no me entraba casi por delante, si &eacute;l hubiera nada m&aacute;s insinuado que me lo iba a meter por detr&aacute;s, habr&iacute;a salido corriendo. No mi amor, me quedo con el tuyo, justo a mi medida.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Llegaron las vacaciones y decidimos ir a Miami, donde siempre hab&iacute;amos deseado ir y el miserable de pap&aacute; nunca nos llevaba, mientras &eacute;l hab&iacute;a ido en m&aacute;s de una oportunidad- para abrir una cuenta con dinero de los verdes que hab&iacute;amos obtenido de &eacute;l por el divorcio. Una vez logrado, pens&aacute;bamos irnos a las Islas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19937,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":{"0":"post-37025","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-relatos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37025","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19937"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37025"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37025\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37025"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37025"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37025"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}