{"id":37059,"date":"2022-08-19T22:00:00","date_gmt":"2022-08-19T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-08-19T22:00:00","modified_gmt":"2022-08-19T22:00:00","slug":"el-profe-capitulo-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-profe-capitulo-4\/","title":{"rendered":"El profe (cap\u00edtulo 4)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"37059\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ella se sosten&iacute;a fuertemente de la baranda del balc&oacute;n mientras que, agachada, soportaba mis embistes. Le hab&iacute;a recogido el vestido hasta la espalda para poderla penetrar mejor, sus nalguitas se aplastaban cuando mi cadera presionaba contra ellas para introducir mi verga en todo su esplendor. La vista de la ciudad, sus luces y el frio nocturno se acompa&ntilde;aban muy bien de los gemidos de Fiorella, que levantaba todo lo que pod&iacute;a su traserito para seguir siendo pose&iacute;da.<\/p>\n<p>Saqu&eacute; mi humedecido falo de su interior y retroced&iacute; un par de pasos. Ella segu&iacute;a agachada ofreci&eacute;ndome su enrojecida cola, su vagina a&uacute;n abierta goteaba sus jugos, m&aacute;s arriba sus nalgas escond&iacute;an su peque&ntilde;o ojete, hacia abajo sus blancas piernas se ve&iacute;an a&uacute;n m&aacute;s sensuales gracias a los altos zapatos de tac&oacute;n que vest&iacute;a. En la calle, mucho m&aacute;s abajo, se escuchaba el sonido de los carros y la gente al pasar. Ella volte&oacute; un poco para poder verme, de seguro pregunt&aacute;ndose porqu&eacute; no la segu&iacute;a montando. Una r&aacute;faga de viento le levant&oacute; el cabello y pude verle la cara, estaba sonrosada, con las mejillas encendidas y con un poco de saliva cay&eacute;ndole de los labios entreabiertos; pero sobre todo ten&iacute;a los ojos llenos de lujuria y deseo. Cog&iacute; mi verga con una mano y con la otra le separ&eacute; una nalga para volverla a taladrar, pero &iquest;c&oacute;mo llegu&eacute; a este momento? &iquest;C&oacute;mo termin&eacute; domando a la formidable Fiorella Bravo?<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;- x &#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n<p>El lunes por la ma&ntilde;ana hab&iacute;a poco tr&aacute;fico, por lo que la ruta hacia la universidad la hice relativamente r&aacute;pido. Las afueras del centro de estudio ya bull&iacute;an de actividad, j&oacute;venes iban de aqu&iacute; hacia all&aacute;, muchos en grupo bromeaban mientras compart&iacute;an tareas o simplemente se entreten&iacute;an antes de dirigirse a clase. Compr&eacute; dos caf&eacute;s con crema, un par de empanadas y camin&eacute; sin prisa al sal&oacute;n de docentes, quer&iacute;a charlar con Fiorella, aclararle que lo que hab&iacute;a visto en mi bolsa era para que lo usara en otra persona, no en m&iacute; mismo.<\/p>\n<p>El sal&oacute;n de docentes era espacioso, y pocas veces sol&iacute;a estar lleno, cada uno ten&iacute;a su peque&ntilde;o casillero y un escritorio modular, el m&iacute;o ten&iacute;a lo necesario para desarrollar mi trabajo, a mi costado estaba el de Fiorella, que ten&iacute;a sus detalles, algunos folders y un par de peque&ntilde;os peluches con cosas de damas, tambi&eacute;n un diminuto masetero con un cactus al que llamaba &ldquo;puntitas&rdquo;.<\/p>\n<p>Pensaba invitarle el caf&eacute; y empanada, charlar un rato y tal vez pedirle unos consejos. Gracias a los &uacute;ltimos eventos me sent&iacute;a de nuevo vivo, quer&iacute;a cuidarme, hacer ejercicio, divertirme y conocer cosas nuevas. Al margen del desliz con mi exesposa, hab&iacute;a tenido un fin de semana espectacular&hellip; de pronto lleg&oacute; un mensaje de texto a mi celular, era de Fiorella, un texto breve:<\/p>\n<p>&#8211; &laquo;Dir&aacute;s que ella se te acerc&oacute; a contarte que yo ten&iacute;a mi blusa manchada, solo eso&raquo;<\/p>\n<p>Me qued&eacute; mirando el celular, muy confundido, llev&eacute; mis manos al m&oacute;vil para escribirle una respuesta, pero una voz de catacumba me llam&oacute; por mi nombre. Era la decana de la facultad de derecho, que en ese momento ingresaba al sal&oacute;n de docentes y se aproximaba a mi escritorio, vest&iacute;a un elegante conjunto hecho a la medida, era una mujer ya de edad, nervuda y, pese a mis esfuerzos, alguien que me odiaba.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Se&ntilde;or De la Rosa ser&iacute;a tan amable de venir a mi oficina? &mdash;me dijo con un tono fr&iacute;o, como si proviniese del inframundo.<\/p>\n<p>&mdash; Decana tengo clase en diez minutos.<\/p>\n<p>&mdash; Venga inmediatamente &mdash; dijo, saliendo sin esperar mi respuesta.<\/p>\n<p>Ella caminaba r&aacute;pido, cuando sal&iacute; del aula yo estaba sumamente preocupado, mi mente bull&iacute;a de ideas. Esa mujer era en parte la responsable de que yo hubiese ingresado a dictar clases, por recomendaci&oacute;n de mi exesposa, pero tambi&eacute;n se hab&iacute;a convertido en mi inquisidora luego de mi divorcio. Cada detalle, cada desliz, todo, era observado por ella, manteni&eacute;ndome en constante jaque, seguramente por encargo de mi exesposa, quien gozar&iacute;a de verme privado tambi&eacute;n de mi trabajo de docente.<\/p>\n<p>La oficina de la decana era amplia, contaba con una antesala y unos peque&ntilde;os sillones en los que encontr&eacute; sentados a Daniela y a Fiorella, ambas con cara muy seria. Daniela vest&iacute;a un polo ce&ntilde;ido color azul, que marcaba muy bien sus curvas, con su jean tambi&eacute;n ce&ntilde;ido, se le ve&iacute;a como siempre espectacular, pero su vista estaba perdida; por otro lado, Fiorella ten&iacute;a su t&iacute;pica blusa blanca que amenazaba con reventar, con un pantal&oacute;n de vestir plomo, se le ve&iacute;a elegante, pero reconoc&iacute; cierta s&uacute;plica en su mirada, yo me encontraba desconcertado. Estando ya todos juntos la decana empez&oacute; a hablar.<\/p>\n<p>&mdash;Lo que dir&eacute; es algo serio, y advierto que se adoptar&aacute;n las medidas disciplinarias de acuerdo con el reglamento &eacute;tico interno. Hablar&eacute; con ustedes por separado, y mi testigo ser&aacute; la Dra. Fiorella Bravo &mdash;dicho esto hizo una pausa dram&aacute;tica&mdash; pase el Dr. De la Rosa con la Dra. Bravo.<\/p>\n<p>Ingresamos a su oficina y la decana se limit&oacute; a voltear el monitor de su computador, se ve&iacute;a un video en pausa. Le dio a reproducir e inmediatamente me reconoc&iacute;, era la clase del viernes, mi &uacute;ltima clase, desde el alto &aacute;ngulo de la c&aacute;mara me miraba mientras en la imagen acomodaba mi material de clases, guardaba mis cosas y volteaba, all&iacute; apoyada contra el marco de la puerta, apenas visible hab&iacute;a una persona, que yo sab&iacute;a bien que se trataba de Daniela. Nos acerc&aacute;bamos, charl&aacute;bamos y, gracias al &aacute;ngulo de la c&aacute;mara que apuntaba sobre todo a la pizarra y apenas cubr&iacute;a la parte posterior, parec&iacute;a que nos acerc&aacute;bamos m&aacute;s de lo necesario. Yo sab&iacute;a muy bien que ella me hab&iacute;a dado en ese momento un peque&ntilde;o beso, pero eso no llegaba a apreciarse en la c&aacute;mara.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Puede reconocer a las personas de la imagen? &mdash;me dijo mi inquisidora.<\/p>\n<p>&mdash;Si, ese soy yo, estoy alistando mi material, y la otra persona que se hace presente es Daniela Fern&aacute;ndez, una de mis estudiantes y que ahora est&aacute; sentada fuera de esta oficina &mdash;intent&eacute; sonar despreocupado.<\/p>\n<p>&mdash;Y &iquest;puede usted decirme qu&eacute; hace usted con ella cuando se le acerca de esta manera?<\/p>\n<p>&mdash;Solo hablamos.<\/p>\n<p>&mdash;Veo que hablan muy juntos, tal vez demasiado.<\/p>\n<p>Entonces encaj&eacute; lo que Fiorella me quiso decir el mensaje de texto de hace unos momentos.<\/p>\n<p>&mdash;Me quer&iacute;a decir algo bochornoso, eso es todo.<\/p>\n<p>&mdash;y &iquest;qu&eacute; cosa era eso que le quer&iacute;a decir?<\/p>\n<p>&mdash;Me cont&oacute; que a la Dra. Bravo se le hab&iacute;a manchado su blusa, me pidi&oacute; que se lo dijera, al parecer a ella le daba verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>La decana se qued&oacute; un momento quieta, como ordenando sus ideas.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Sabe que mantener una relaci&oacute;n afectiva con un o una estudiante est&aacute; prohibido?<\/p>\n<p>&mdash;Lo s&eacute;, y no tiene por qu&eacute; preocuparse por ello, adem&aacute;s levantar falsas acusaciones o intimidar al personal tambi&eacute;n afecta sus derechos, lo que encuentro m&aacute;s indignante es que este interrogatorio se est&eacute; practicando sin hab&eacute;rseme explicado antes los motivos, sin permitirme defenderme.<\/p>\n<p>La decana sonri&oacute; en demas&iacute;a, era una imagen t&eacute;trica.<\/p>\n<p>&mdash;Pero Doctor&hellip; esto solo es un conversatorio&hellip; &iquest;alguien lo ha acusado de algo? Oh que mal entendido. Por favor dir&iacute;jase a su clase, no lo interrumpo m&aacute;s &mdash;termin&oacute;, sonriendo con malicia.<\/p>\n<p>Me levant&eacute; y sal&iacute; de la oficina, le lanc&eacute; una r&aacute;pida mirada a Daniela, gui&ntilde;&aacute;ndole un ojo, esperaba que la bruja no la intimidase demasiado. Cog&iacute; mis cosas y me dirig&iacute; al sal&oacute;n, dict&eacute; mis clases sin mayor problema, cuando ya terminaba la jordana retorn&eacute; al sal&oacute;n de docentes, y encontr&eacute; a Fiorella all&iacute; sentada, hab&iacute;a otros docentes ocupados en sus deberes, as&iacute; que ingres&eacute; en silencio rumbo a mi escritorio.<\/p>\n<p>&mdash;Antes de que me digas nada quiero que cojas tus cosas y me esperes en el restaurante de las l&aacute;grimas &mdash;me dijo casi en susurros, mientras tecleaba en su laptop, pareciendo ocupada.<\/p>\n<p>Me dirig&iacute; a mi casillero, tom&eacute; mis cosas e hice hora, el caf&eacute; con la empanada que le hab&iacute;a dejado en el escritorio segu&iacute;an intactos. Sal&iacute; del sal&oacute;n intentando parecer despreocupado, camin&eacute; lento, no hab&iacute;a visto a Daniela y me apenaba haberla metido en este tipo de problemas.<\/p>\n<p>El restaurante de las l&aacute;grimas era un peque&ntilde;o local donde serv&iacute;an almuerzos a buen precio, no estaba cerca de la universidad, pero la agradable comida a bajo costo val&iacute;a es esfuerzo de alejarse un poco de m&aacute;s. Con Fiorella lo llam&aacute;bamos as&iacute; pues cuando ambos tuvimos problemas coincidimos en el lugar, y por alguna raz&oacute;n confiamos nuestras penas y amarguras al otro, derramando algunas l&aacute;grimas en las largas conversaciones.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; all&iacute; con mi auto, busqu&eacute; una mesa distante y la ocup&eacute;, pidiendo algo de comer y beber. Esper&eacute; por casi media hora, sin poder poner mi mente en orden, pensando en qu&eacute; otro trabajo podr&iacute;a conseguir, y en las p&eacute;simas referencias que dar&iacute;a de m&iacute; el haberme metido con mi estudiante. Por fin el sonido de tacones y la aparici&oacute;n en la puerta de Fiorella me aceler&oacute; el coraz&oacute;n. Ella salud&oacute; con amabilidad al personal de servicio y se acerc&oacute; a la mesa, dando miradas cautelosas alrededor.<\/p>\n<p>&mdash; Pues admito que me equivoqu&eacute;, no eres gay despu&eacute;s de todo &mdash;me dijo a modo de saludo.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; con la decana? &mdash;le pregunt&eacute;, sin ocultar mi preocupaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; Tranquilo, no se trag&oacute; el cuento de mi blusa, pero por lo menos no tiene algo s&oacute;lido para acusarte, tu &ldquo;querida&rdquo; estudiante hizo bien su papel, hasta te imit&oacute; indign&aacute;ndose &mdash;dijo.<\/p>\n<p>&mdash; Ya veo, gracias por el mensaje, pensaste r&aacute;pido en una soluci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; Carlos no est&aacute;s viendo todo el panorama, no me gusta meterme en problemas de este tipo, &iquest;has estado con cara de enamorado por &ldquo;esa&rdquo; chica? &iquest;Sabes que no est&aacute; bien?<\/p>\n<p>Lo pens&eacute; un momento, era cierto que no estaba bien, y s&iacute; estaba enamorado, ilusionado cuanto menos de esa joven que me hab&iacute;a sacado de mi pozo de autocompasi&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; Has acertado, pero tal vez no estoy enamorado, pero si encaprichado, no s&eacute; bien c&oacute;mo explicarlo.<\/p>\n<p>&mdash; Imagino que ya te la cogiste, no te culpo, pero tampoco lo justifico. &iquest;lo que compraste el s&aacute;bado era para ella?<\/p>\n<p>&mdash; No, era para otra dama &mdash;le confes&eacute; la verdad, no quer&iacute;a mentirle a mi amiga.<\/p>\n<p>Me mir&oacute; por un buen rato, lleg&oacute; su comida y ella la empez&oacute; a consumir en silencio con la mirada en su plato. Mientras ella com&iacute;a me dediqu&eacute; a observarla, era una bella mujer, su cara era redondita, bien proporcionada, sus largas pesta&ntilde;as acentuaban los ojos tristones que ahora parec&iacute;an perdidos en decidir si lo que hab&iacute;a hecho estaba bien o mal. Su labio superior era un poco m&aacute;s grande que el inferior, lo que le daba cierto aire de ser una gata relami&eacute;ndose, adem&aacute;s ten&iacute;a una forma lenta de llevar el tenedor a su boca, abrirla, envolver el cubierto y luego dejarlo limpio, muy sensualmente. Su p&aacute;lida piel ten&iacute;a el tono necesario de color para que pareciese siempre maquillada con rubor. Un fino cuello conectaba con hombros cansados por el peso de su enorme busto. A&uacute;n daba de lactar a su beb&eacute;, por lo que, llenos de leche, sus senos abarcaban por completo su blusa blanca, cuyos botones podr&iacute;an dejarse vencer en cualquier momento. Ella era un tanto bajita, sus piernas parec&iacute;an delgadas, y su trasero lo justo para llenar el pantal&oacute;n, sin forzarlo. Era como si la mayor parte de sus curvas estuviesen en sus pechos. Grandes y jugosos pechos. Bellos y redondos pechos&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Ahora uso unos absorbentes, para evitar volver a derramar&hellip; ya sabes.<\/p>\n<p>El comentario me sac&oacute; de mi enso&ntilde;aci&oacute;n, ahora ella daba el &uacute;ltimo bocado de su comida y me miraba con determinaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; Te dir&eacute; qu&eacute; haremos &mdash;me hablo con decisi&oacute;n&mdash; me debes un favor, un gran favor, y justo ahora necesito de tu ayuda.<\/p>\n<p>&mdash; Claro, lo que quieras.<\/p>\n<p>Me cont&oacute; de ciertos problemas que hab&iacute;a tenido. Ella ten&iacute;a otro trabajo adem&aacute;s de ser docente, y ese estudio de abogados al que pertenec&iacute;a har&iacute;a una fiesta de gala por el aniversario del negocio. El padre de su hijo se pavonear&iacute;a con su nueva pareja, y ella necesitaba quien la acompa&ntilde;e a la reuni&oacute;n. Desde luego que, agradecido por su apoyo y amistad, acept&eacute; acompa&ntilde;arla.<\/p>\n<p>Durante la semana estuve distanciado de Daniela, intercambiamos miradas, pero casi no hablamos. La miraba con deseo, esperando que el tiempo nos permita volver a intimar. Lleg&oacute; el s&aacute;bado, me acical&eacute; lo mejor que pude, mientras me ba&ntilde;aba me afeit&eacute; bien los alrededores de mi falo (ya era una costumbre en mi), me vest&iacute; lo mejor que pude, con buenos aditamentos, reloj, zapatos, una esclava de plata y botones a juego. Dej&eacute; el carro, pues pensaba tomar, en cambio contrat&eacute; un veh&iacute;culo con chofer para recoger a mi amiga y, por esta noche, pareja de fiesta.<\/p>\n<p>Ella viv&iacute;a en la casa de su madre, en parte por su separaci&oacute;n, y tambi&eacute;n porque le ayudaba cuidando a su hijo. La esper&eacute; en la puerta, como suele ser costumbre de un var&oacute;n hacia una dama, hasta que sali&oacute;. Estaba espectacular, ten&iacute;a un vestido color perla, con encajes en el pecho, dejando traslucir su agraciado tama&ntilde;o, la falda circular suelta le llegaba por encima de la rodilla, bailaba con cada movimiento que ella daba. Ten&iacute;a la cantidad exacta de maquillaje, con los labios brillosos, que daban ganas de besarla. El mayor descubrimiento fueron sus piernas, bellas y contorneadas, del color del marfil.<\/p>\n<p>&mdash;Que puntual mi chambel&aacute;n &mdash;me dijo sonriendo.<\/p>\n<p>&mdash;Por aqu&iacute; mi princesa &mdash;le contest&eacute;, tambi&eacute;n sonriendo, ayud&aacute;ndola a subir al veh&iacute;culo.<\/p>\n<p>Charlamos y bromeamos mientras nos llevaban al lugar del evento. Era extra&ntilde;o verla as&iacute;, tan suelta, tan sonriente, su risa era contagiosa, y ten&iacute;a energ&iacute;a de sobra para hacerme olvidar cualquier problema de la vida. Cuando llegamos ya hab&iacute;a oscurecido un poco. El evento se desarrollaba en el sal&oacute;n de un hotel de prestigio. Todo se ve&iacute;a muy elegante, nos chequeamos e ingresamos a la mesa asignada, ella saludaba a todo el que se le cruzaba, y no se me pas&oacute; que diversas parejas le lanzaban miradas de extra&ntilde;eza, como si hubiesen esperado que ella no fuese.<\/p>\n<p>&mdash;Aqu&iacute; nos toca &mdash;me se&ntilde;alo una mesa para tres parejas, ella caminaba enfrente m&iacute;o, jal&aacute;ndome de la mano con delicadeza. Yo le iba lanzando miradas a tu trasero, que con la falda suelta no se distingu&iacute;a, pero s&iacute; dejaba a la vista a sus delicados muslos y pantorrillas, muy apetecibles desde mi perspectiva.<\/p>\n<p>Nos acomodamos y continuamos haciendo bromas de todo tipo, contando nuestras an&eacute;cdotas del trabajo, ella me present&oacute; a los dem&aacute;s integrantes de la mesa y pronto hicimos buenas migas.<\/p>\n<p>Sirvieron la cena, cerdo al horno con pur&eacute; y ensalada, muy agradable. Mientras cen&aacute;bamos el maestro ceremonia pidi&oacute; la atenci&oacute;n de todos por un momento. Anunciaron que presentar&iacute;an al nuevo socio del estudio.<\/p>\n<p>&mdash;El nuevo socio de nuestro prestigioso estudio es&hellip; &iexcl;Hern&aacute;n Miranda! &mdash;dijo el presentador.<\/p>\n<p>Fiorella dej&oacute; caer su tenedor. No era para menos, pues el reci&eacute;n nombrado era su expareja, y ahora su probable jefe.<\/p>\n<p>&mdash; Ese bastardo, como est&aacute; con la hija del due&ntilde;o era lo que se pod&iacute;a esperar.<\/p>\n<p>&mdash; No te lo tomes personal &mdash;dijo uno de sus compa&ntilde;eros de mesa.<\/p>\n<p>Un sujeto sali&oacute; al centro del escenario, era un tipo relativamente bajito, de quijada cuadrada y con una notoria calva prematura. Desde mi punto de vista su cabeza parec&iacute;a un codo. A su lado ten&iacute;a a una dama por lo menos diez a&ntilde;os m&aacute;s joven, muy esbelta y con la cara algo plastificada, seguramente por operaciones est&eacute;ticas. El tipo dio un discurso de agradecimiento, para luego brindar y dirigirse a su asiento, durante todo ese tiempo tom&eacute; de la mano a mi amiga, le presion&eacute; un poco los dedos, para que se fijara en m&iacute;. Ella apretaba con su manita su copa de vino, que amenazaba con romperse en cualquier momento. Sus ojos estaban enrojecidos, as&iacute; que, conoci&eacute;ndola, le dije lo que ella me aconsej&oacute; tiempo atr&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash; No les des el gusto mi princesa.<\/p>\n<p>&mdash; No lo har&eacute; Chambel&aacute;n &mdash;me contest&oacute; frot&aacute;ndose los ojos&mdash;, mejor brindemos por otra cosa, brinda por algo de m&iacute; que te guste.<\/p>\n<p>&mdash; Brindo por tus&hellip; &mdash;me qued&eacute; pensando&mdash; por tus ojitos de mu&ntilde;eca &mdash;le dije por fin, generando una sonrisa de su parte.<\/p>\n<p>&mdash; Gracias, yo brindo por tu cabello, natural y abundante &mdash;lo que era una indirecta hacia su ex.<\/p>\n<p>&mdash; Bueno &iquest;gracias? &mdash;le contest&eacute;, para luego ambos ponernos a re&iacute;r.<\/p>\n<p>Continuamos con la cena, pronto un orquest&iacute;n ameniz&oacute; la noche y salimos a bailar, no &eacute;ramos muy buenos, pero nos divertimos. Abusamos de los cocteles y pronto nos encontramos lanz&aacute;ndonos piropos. Casi siempre par&aacute;bamos agarrados de la mano, sal&iacute;amos a bailar as&iacute;, y as&iacute; mismo regres&aacute;bamos a nuestra mesa. En uno de esos retornos ella se fren&oacute; en seco.<\/p>\n<p>&mdash; Hola Fiorella, gracias por venir a mi fiesta &mdash;le dijo el nuevo socio, su ex, que nos esperaba sentado en nuestros asientos, en la mesa junto a su novia.<\/p>\n<p>&mdash; Estos son nuestros lugares, te agradecer&iacute;a no agriar mi noche, adem&aacute;s la reuni&oacute;n es por el aniversario del estudio, no por tu reciente nombramiento.<\/p>\n<p>&mdash; Como sea, es mi noche y la de nadie m&aacute;s &mdash;le contest&oacute; autoritario&mdash; &iquest;y este qui&eacute;n es? &mdash;dijo se&ntilde;al&aacute;ndome.<\/p>\n<p>&mdash; Soy el se&ntilde;or Peluqu&iacute;n Peluquillo, vendo pelucas y tambi&eacute;n me dedico a tratamientos capilares, le puedo dar una tarjeta si gusta &mdash;le contest&eacute; muy sonriente.<\/p>\n<p>Ante mi respuesta &eacute;l se puso de pie como un resorte, mientras que yo me par&eacute; frente a Fiorella, sosteni&eacute;ndole la mirada al sujeto, enderez&aacute;ndome cuan alto era. La diferencia de tama&ntilde;os y presencias era notable, as&iacute; que &eacute;l cedi&oacute;, tom&oacute; de la mano a su pareja y se alej&oacute; del lugar.<\/p>\n<p>&mdash; Gracias&hellip; se&ntilde;or peluqu&iacute;n &mdash;me dijo Fiorella sent&aacute;ndose.<\/p>\n<p>La mesa entera estall&oacute; en carcajadas, que no pasaron desapercibidas. Me hab&iacute;a convertido en el h&eacute;roe de la noche.<\/p>\n<p>Brindamos y empezamos un juego de toqueteos bajo la mesa, discretos en un principio, luego m&aacute;s atrevidos. La falda suelta de ella me daba libertad de acci&oacute;n, ella, con las mejillas encendidas se dejaba acariciar. Por su parte descansaba su mano sobre mi paquete, que bajo el pantal&oacute;n estaba erecto. Me lo frotaba y apretaba un poco cada cierto tiempo.<\/p>\n<p>Le hab&iacute;a acercado la silla a mi lado, para cruzarle mi brazo sobre los hombros, de vez en cuando simulaba ver la hora para levantar la mano y rozarle los abultados pechos.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Sabes qu&eacute; se me antoja? &mdash;le pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; cosa desea mi chambel&aacute;n?<\/p>\n<p>&mdash; Un vaso de leche fresca, &iquest;sabes d&oacute;nde podr&eacute; encontrar una vaquita para obtenerla?<\/p>\n<p>Sonri&oacute; y movi&oacute; un poco los pechos a los lados, haciendo que se bamboleen.<\/p>\n<p>&mdash; Sigue port&aacute;ndote bien chambel&aacute;n y creo que podr&aacute;s orde&ntilde;ar a una vaquita muy pronto.<\/p>\n<p>&mdash; Tal vez podamos orde&ntilde;arnos mutuamente &mdash;le contest&eacute;, a lo que ella abri&oacute; mucho los ojos. Tal vez me hab&iacute;a pasado de la raya. Pero ella no se incomod&oacute;, sino que se mordi&oacute; el labio, imaginando lo que le estaba ofreciendo.<\/p>\n<p>La noche ya estaba avanzada y quedaban pocas parejas en el sal&oacute;n, me pidi&oacute; que la acompa&ntilde;ara al ba&ntilde;o, ella entro, la esper&eacute;, al salir me sonri&oacute; y caminando hacia m&iacute; me bes&oacute;, un beso algo t&iacute;mido, pero un beso, al fin y al cabo, la tom&eacute; del brazo y retornamos a nuestra mesa.<\/p>\n<p>Continuamos con nuestros juegos, yo mor&iacute;a por darle una buena probada a sus tetas, y ella ya parec&iacute;a dispuesta a permitirme poseerla, as&iacute; que saqu&eacute; el m&oacute;vil con la finalidad de llamar el carro para que nos lleve de vuelta a su casa o a la m&iacute;a, pero ella me tom&oacute; del brazo.<\/p>\n<p>&mdash; No podemos ir a mi casa&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; Entonces vamos a mi departamento &iquest;qu&eacute; dices?<\/p>\n<p>&mdash; No&hellip; es muy pronto para ir a tu casa.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Entonces qu&eacute; haremos princesa?<\/p>\n<p>&mdash; Te tengo una sorpresa &mdash;dijo poni&eacute;ndose muy roja mientras intentaba sonre&iacute;r.<\/p>\n<p>Me llev&oacute; de la mano fuera del sal&oacute;n, luego, por otra puerta volvimos a ingresar al hotel.<\/p>\n<p>&mdash; Tengo una reserva para esta noche &mdash;le dijo al recepcionista, d&aacute;ndole sus datos.<\/p>\n<p>&mdash; Claro, habitaci&oacute;n especial, quinto piso, n&uacute;mero quinientos tres &mdash;le contest&oacute; el trabajador, d&aacute;ndome una tarjeta mientras me gui&ntilde;aba el ojo y me se&ntilde;alaba el ascensor.<\/p>\n<p>La tom&eacute; de la cintura e ingresamos al ascensor, cuando la puerta se cerr&oacute; me abalanc&eacute; hacia ella, le bes&eacute; el cuello y manose&eacute; sus nalgas, ella me abraz&oacute; y levant&oacute; la carita buscando mi boca. Nos besamos con pasi&oacute;n, ella tocaba con urgencia mi cuerpo, sinti&eacute;ndome por encima de la ropa. Yo le levant&eacute; la falda suelta que vest&iacute;a y toqu&eacute; sus gl&uacute;teos, ten&iacute;a una tanga con encaje, muy seductora tanto a la vista como al tacto. Su culito estaba helado, era redondito y con las nalgas un poco separadas; una belleza. Todo era fren&eacute;tico, baj&eacute; mi cara y la hund&iacute; en sus tetas, bastas, redondas, infladas por la lactancia, con su blanca piel que dejaba traslucir venitas por la presi&oacute;n que deb&iacute;an soportar. Le tir&eacute; un poco del cuello del vestido y salt&oacute; libre uno de sus pechos, los pezones rozados estaban erectos, lo rode&eacute; con la boca y sorb&iacute; gustoso, brotando un chorro de leche caliente. Ella gimi&oacute; de manera muy sonora, le di un peque&ntilde;o mordisco extasiado, entonces son&oacute; una campanita y se abri&oacute; el ascensor.<\/p>\n<p>Agitados la tom&eacute; de la mano y empezamos a recorrer velozmente el pasillo, que estaba desierto. La tercera puerta era la indicada, volte&eacute; a mirarla y ella segu&iacute;a sonrosada, con la boca entreabierta y un seno al aire, se me abalanz&oacute; y me bes&oacute; nuevamente, yo introduje mi lengua en su boca, a&uacute;n con el sabor de sus senos, mientras le acariciaba la espalda. Tante&eacute; en mi bolsillo hasta que cog&iacute; la tarjeta y la puse sobre el lector de la puerta, esta se abri&oacute;, permiti&eacute;ndonos tener m&aacute;s intimidad.<\/p>\n<p>El cuarto era muy amplio, con una gran cama tama&ntilde;o King, una mampara de acceso a un balc&oacute;n, una mini sala y lo mejor, un sill&oacute;n t&aacute;ntrico. Ella ya hab&iacute;a planeado tener una noche de pasi&oacute;n, y yo estaba totalmente dispuesto a cumplir sus fantas&iacute;as.<\/p>\n<p>Le di la vuelta y la empuj&eacute; hacia la pared, ella obediente se qued&oacute; quieta d&aacute;ndome la espalda, con las manos en la pared, expectante. Le recog&iacute; el cabello, sopl&aacute;ndole en la oreja y lamiendo su cuello, adelant&eacute; mis manos y liber&eacute; su otra ubre, las tom&eacute; en mis manos, que no llegaban a abarcar sus redondeces, pues eran pesadas, imponentes; me deleit&eacute; estruj&aacute;ndolas un poco, sintiendo humedecerse mis manos por la leche que se le escapaba. Mientras tanto lam&iacute;a su cuello, baj&eacute; a su espalda y le empec&eacute; a bajar el cierre del vestido, pero me detuve, se le ve&iacute;a tan perfecta as&iacute;, por lo que decid&iacute; dejarla como una princesa. Le fui dando besos sobre la tela, solt&eacute; sus tetas y me puse de cuclillas, levant&aacute;ndole la falta para verle el culito, que con su tanga con encajes y sus nalgas separadas me dej&oacute; sin aire. Le di un sonoro beso en un gl&uacute;teo, luego un leve mordisco en el otro, le quebr&eacute; un poco la cintura y lam&iacute; sobre la tela su vulva y culito. Ella respiraba agitada, con peque&ntilde;os gemidos. Con cuidado le hice a un lado la tela y le met&iacute; la lengua en la vagina. Ella estaba muy h&uacute;meda; al sentir mis caricias se agacho un poco m&aacute;s para permitirme explorar a mi gusto.<\/p>\n<p>Jugu&eacute; con ella, baj&eacute; con mis caricias y roces hasta sus muslos, solo para volver a subir y lamerle hasta el alma. Ella ara&ntilde;aba la pared, suspirando y gimiendo con libertad. Me par&eacute; y abr&iacute; mi bragueta, momento en el que ella fren&oacute; su respiraci&oacute;n. Hice a un lado mi ropa interior y saqu&eacute; mi verga, con huevos y todo.<\/p>\n<p>&mdash; &Aacute;brete el culito &mdash;le dije.<\/p>\n<p>Ella apoy&oacute; la cabeza en la pared y con ambas manos se separ&oacute; los cachetes, todo ello sin sacarse la ropa interior. Yo acerqu&eacute; mi poronga y se la frot&eacute; por las nalgas, le roc&eacute; la cabeza por ambos muslos, y finalmente coloqu&eacute; la cabeza en la entrada de su vagina. Ella permanec&iacute;a muy quieta, casi inm&oacute;vil.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;quieres que te la meta?<\/p>\n<p>&mdash; Si quiero, m&eacute;tela por favor &mdash;me contest&oacute; con la voz entrecortada.<\/p>\n<p>Le introduje lentamente la verga, haci&eacute;ndole sentir cada trozo de mi masculinidad, cuando entr&oacute; en su totalidad me par&eacute; por completo y la dej&eacute; a ella de puntitas, intentando mantener el equilibrio mientras la llenaba con mi nabo. Segu&iacute;a separando con sus manos su culito, as&iacute; que le tom&eacute; ambas manos y empec&eacute; un agradable mete y saca. Ella era como una mu&ntilde;equita, se dejaba hacer, aguantaba bien mis embistes, sus pechos se apretaban contra la pared cuando la fuerza era excesiva, pero sus gemidos me invitaban a continuar.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Que rico! &mdash;me dijo, entre jadeos.<\/p>\n<p>Ese comentario me anim&oacute; a hacer una locura. Sin dejar el ritmo del mete y saca la empec&eacute; a hacer caminar, d&aacute;ndole su bombeada a cada paso que daba, llegamos a la mampara de vidrio y la apret&eacute; contra el cristal, abriendo la puerta. El aire frio nos lleg&oacute; de golpe y nos puso la piel de gallina. Saqu&eacute; mi verga y vi que sal&iacute;a vapor. La acerqu&eacute; al borde del balc&oacute;n y la hice agarrarlo y agacharse, ofreci&eacute;ndome la cola. Ella hab&iacute;a reducido sus gemidos, tal vez por verg&uuml;enza o por temor a que alguien nos viese, pero solo se vive una vez, as&iacute; que le di una nalgada.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;est&aacute; rico? &mdash;le pregunt&eacute; mientras le cacheteaba el culo.<\/p>\n<p>&mdash; Si&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Si qu&eacute;? &mdash;le volv&iacute; a preguntar, d&aacute;ndole otra sonora nalgada.<\/p>\n<p>&mdash; Si est&aacute; rico.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Sigue! &mdash;le orden&eacute;, penetr&aacute;ndola con rudeza.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Est&aacute; rico! &iexcl;est&aacute; rico! &iexcl;rico!&#8230;<\/p>\n<p>Aceler&eacute; el ritmo, viendo sus nalguitas enrojecidas. Al abrigo de la noche se escuchaban algunos autos pasar, muy poca gente deambulando, y el r&iacute;tmico sonido de mi cadera chocando conta sus gl&uacute;teos.<\/p>\n<p>No quer&iacute;a acabar r&aacute;pido, as&iacute; que sal&iacute; de ella y retroced&iacute; un par de pasos, ella se qued&oacute; quiera un rato, y volte&oacute; un poco para verme. Estaba preciosa, babeando un poco, con el cabello algo alborotado, con sus grandes tetas colgando, a&uacute;n con su vestido, zaparos y tanga puestos.<\/p>\n<p>Cog&iacute; mi verga con mi mano y la sacud&iacute; un poco, para calmar mis ansias, pero ella lo tom&oacute; como una invitaci&oacute;n y acerc&oacute; su mano, agarr&aacute;ndome el pedazo y, agach&aacute;ndose r&aacute;pido, se lo llev&oacute; a la boca. Se puso de cuclillas y me empez&oacute; a dar una mamada de lujo. Su boquita era muy curiosa, su carnoso labio superior parec&iacute;a envolver mi verga. Ella salivaba much&iacute;simo, mi falo estaba h&uacute;medo y ella segu&iacute;a humedeci&eacute;ndolo a&uacute;n m&aacute;s, ten&iacute;a una gran capacidad para soportar met&eacute;rselo hasta la garganta, lo que le generaba peque&ntilde;as arcadas, pero a m&iacute; me dejaba viendo estrellas, demostrando que no era una mamona sin experiencia. Me alert&eacute;, pues sent&iacute; mis huevos contarse, se&ntilde;al de que me corr&iacute;a, intent&eacute; alejarla y sac&aacute;rsela, pero ella se aferr&oacute; a m&iacute; espalda y se meti&oacute; toda mi verga hasta el cuello, haciendo que me corra dentro de su boca, expulsando de golpe grandes borbotones de mi leche. Ella como toda una campeona trag&oacute; sin dejar de mamar, con sonoros &ldquo;glups glups glups&rdquo;. Cuando la tom&oacute; toda sac&oacute; mi verga y la sigui&oacute; lamiendo. Yo me agarr&eacute; la pija y le di unos cuantos golpes en la cara, cosa que le sac&oacute; una carcajada.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Dios! &iquest;me est&aacute;s castigando o premiando?<\/p>\n<p>&mdash; Ambas cosas mi tetona amiga.<\/p>\n<p>Ella se par&oacute; y, juntando sus pechos con las manos me ofreci&oacute; algo de tomar, yo le lam&iacute; las tetas y me puse a chup&aacute;rselas. As&iacute;, lactando, la acerqu&eacute; a la cama y la tend&iacute; en ella. Le chup&eacute; los senos por buen rato, sac&aacute;ndole por fin el vestido, liberando un cuerpo fino. No se llegaban a distinguir consecuencias de su embarazo, por lo contrario, yo la ve&iacute;a muy hermosa, Cuando le solt&eacute; los pechos ella se subi&oacute; encima de m&iacute;, se acomod&oacute; mi pinga entre las nalgas, ajustando la cabeza en la entrada de su vagina. Yo segu&iacute;a duro as&iacute; que la dej&eacute; montarse. De un sent&oacute;n se la meti&oacute; toda, empezando a dar saltos; peque&ntilde;os al principio, m&aacute;s fuertes y en&eacute;rgicos despu&eacute;s. Result&oacute; ser m&aacute;s atl&eacute;tica de lo que parec&iacute;a, se sacaba y met&iacute;a todo mi falo en su extensi&oacute;n. El grosor parec&iacute;a gustarle mucho y llenarla, lo espectacular era que sus tetotas rebotaban triunfantes, como dos balones dando botes, haciendo volar gotitas de leche materna. Ella me ara&ntilde;aba el pecho mientras gem&iacute;a al ser penetrada. Yo ten&iacute;a mis manos en su culito, nalgue&aacute;ndola y apoy&aacute;ndola para que no se zafe de mi falo. Levant&eacute; la cara y le volv&iacute; a atrapar los senos en mi boca, se los mord&iacute;a, tiraba de uno y le sacaba lo que podr&iacute;a, luego cambiaba al otro. Ella abri&oacute; mucho la boca y solt&oacute; un sonoro gemido, dej&aacute;ndose caer, siendo penetrada del todo, teniendo un potente orgasmo.<\/p>\n<p>Se acurruc&oacute; en mi pecho, recibiendo unas cuantas caricias, a&uacute;n con mi poronga en su interior. De pronto se dej&oacute; caer de lado y le dijo que me sentara en el borde de la cama.<\/p>\n<p>&mdash; A&uacute;n no te he orde&ntilde;ado como debe ser, ver&aacute;s lo que una mujer de verdad puede hacer, no esa mocosa con la que te has estado metiendo &mdash;me dijo.<\/p>\n<p>Yo le sonre&iacute;, ella estaba celosa de Daniela. Le hice caso sent&aacute;ndome en el borde, con las piernas un poco separadas. Ella puso su boca sobre mi verga, sin llegar a tocarla la abri&oacute; y sac&oacute; la lengua, dejando caer saliva como un peque&ntilde;o chorrito, mojando mi a&uacute;n endurecido falo. Luego tom&oacute; sus tetas con las manos y las junt&oacute;, dejando al medio mi pinga, con sumo cuidado las levant&oacute; y baj&oacute;, humedeciendo el centro con su saliva, haci&eacute;ndome una rusa. Sus tetas eran muy suaves, y con lo mojado que estaba todo se resbalaba con facilidad, caus&aacute;ndome muchas sensaciones placenteras. Lo mejor de todo es que, mientras hac&iacute;a todo eso, ella me miraba, captando cada gesto de placer que yo hac&iacute;a. Ella baj&oacute; un poco su cabeza y le dio una sorbida a mi verga, cogiendo la cabeza y jugando alrededor con su lengua, para luego volver a ponerse a cierta distancia, salivando. Todo ello mientras segu&iacute;a paje&aacute;ndome con las tetas.<\/p>\n<p>Qui&eacute;n dir&iacute;a que mi amiga Fiorella pod&iacute;a ser tan sensual, p&iacute;cara y golosa. Me venci&oacute; el placer y me corr&iacute;, lanzando fuertes chorros de leche al aire, a su cara, a sus tetas. Ella sigui&oacute; paje&aacute;ndome con una gran sonrisa en la cara, triunfante por su logro. Se relami&oacute; lo que quedaba de leche y, cuando nos calmamos me jal&oacute; hacia la ducha. Nos duchamos juntos en una gran tina. Nos aseamos y secamos, yendo a la cama. Entre caricias la hice dormir. Decid&iacute; que al amanecer seguir&iacute;amos con nuestros juegos. Ese sill&oacute;n t&aacute;ntrico no se quedar&iacute;a sin ser usado, &iexcl;no se&ntilde;or!<\/p>\n<p>Me despert&oacute; el timbre de mi celular, Fiorella a&uacute;n dorm&iacute;a pl&aacute;cidamente, en la pantalla se le&iacute;a &ldquo;Daniela Bomb&oacute;n&rdquo;. Contest&eacute; y escuch&eacute; la voz de mi &aacute;ngel:<\/p>\n<p>&mdash; Hola profe, necesito verlo urgente&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Ella se sosten&iacute;a fuertemente de la baranda del balc&oacute;n mientras que, agachada, soportaba mis embistes. Le hab&iacute;a recogido el vestido hasta la espalda para poderla penetrar mejor, sus nalguitas se aplastaban cuando mi cadera presionaba contra ellas para introducir mi verga en todo su esplendor. La vista de la ciudad, sus luces y el frio [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":22180,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":{"0":"post-37059","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-hetero"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37059","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22180"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37059"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37059\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37059"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37059"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37059"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}