{"id":37103,"date":"2022-08-23T22:00:00","date_gmt":"2022-08-23T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-08-23T22:00:00","modified_gmt":"2022-08-23T22:00:00","slug":"siempre-estar-para-ti-marian-10-final","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/siempre-estar-para-ti-marian-10-final\/","title":{"rendered":"Siempre estar\u00e9 para ti, Marian (10 &#8211; final)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"37103\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Una semana despu&eacute;s regres&eacute; al trabajo y a la rutina. Pero tambi&eacute;n hab&iacute;a vuelto a estar con Miriam. Ella se dio cuenta que algo muy serio me pasaba, porque no hab&iacute;a regresado con alegr&iacute;a, sino muy triste. Pero no pod&iacute;a explicarle con la verdad, no pod&iacute;a, as&iacute; que le dije que solo era la tristeza de separarme de mi madre adorada, quien, despu&eacute;s de enviudar, nuevamente se quedaba sola en casa. Ella, que no era tonta, me &ldquo;acept&oacute;&rdquo; la explicaci&oacute;n, pero no se la trag&oacute;.<\/p>\n<p>De esa manera comenc&eacute; a convivir con Miriam, quien cada d&iacute;a me gustaba m&aacute;s, no solo f&iacute;sicamente, sino tambi&eacute;n su forma de ser, de pensar y especialmente su discreci&oacute;n. La &uacute;nica mujer verdaderamente discreta que hab&iacute;a conocido antes, era precisamente Marian. De resto, nadie. Al poco tiempo, Miriam y yo ten&iacute;amos un romance de verdad, en serio. No solo conviv&iacute;amos como pareja, &eacute;ramos muy unidos y nos entend&iacute;amos muy bien, tanto que llegu&eacute; a pensar en ella seriamente, para establecernos como pareja formal. Dorm&iacute;amos juntos, com&iacute;amos juntos, trabaj&aacute;bamos juntos, hac&iacute;amos el amor. Solo nos faltaba casarnos y tener un hijo. Nunca me lo hab&iacute;a planteado antes, eso no hab&iacute;a existido para m&iacute; hasta ese momento. Pero me di cuenta que estaba enamorado de ella, de toda ella, porque no hab&iacute;a algo en su persona que no me gustara. Llev&aacute;bamos 8 meses juntos, desde que regres&eacute; al apartamento, cuando:<\/p>\n<p>-Miriam, mi amor, llevo d&iacute;as pensando en algo que&hellip; es muy serio. T&uacute; y yo vivimos juntos y nos amamos, me parece que somos felices y quiz&aacute;s deber&iacute;amos formalizar nuestra uni&oacute;n. T&uacute; eres una mujer decente desde todo punto de vista, te respeto y por ello creo que lo razonable ser&iacute;a casarnos, formar un hogar, una familia. &iquest;Qu&eacute; piensas?<\/p>\n<p>-Caramba, se&ntilde;or, me agarraste fuera de base, no me esperaba eso&hellip; yo cre&iacute; que a ti eso no te interesaba, pero&hellip; si, realmente me gustar&iacute;a casarme y tener hijos, eso es el sue&ntilde;o de muchas mujeres, boda, hogar, hijos. Si t&uacute; quieres, yo tambi&eacute;n, pero debemos hablar mucho sobre eso antes de dar un paso como ese. Necesito saber algo que siempre me ronda por la cabeza&hellip;<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; ser&aacute;?<\/p>\n<p>-Bueno, es un tema dif&iacute;cil de abordar, pero necesario&hellip; para m&iacute; es imprescindible que no existan secretos entre nosotros&hellip; es que&hellip; necesito que entiendas que me gusta la transparencia, que hablemos sin tapujos. Para m&iacute; es necesario que cada uno pueda confiar en el otro, sabiendo que no se guarda nada. Todo se puede hablar, se puede discutir, sin que eso signifique problemas&hellip; yo estoy enamorada de ti y siento que tu lo estas de m&iacute;, tal como me dices, pero me da la impresi&oacute;n que existe un secreto, muy grande, que no quieres compartir. El asunto es que tu relaci&oacute;n con tu&hellip; mam&aacute;, siempre me ha preocupado. Me parece algo de amor y dolor y m&aacute;s amor y m&aacute;s dolor. Quisiera entenderlos, pero nunca me he atrevido a preguntarte&hellip;<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; tiene que ver mi relaci&oacute;n con ella? Es mi madre, la adoro, es la persona m&aacute;s importante de mi vida, de siempre y nunca voy a abandonarla. Pero ahora me siento enamorado de ti y quiero hacer las cosas bien, tener mi propio hogar, una relaci&oacute;n definitiva contigo. Miriam, eres la mejor mujer que he conocido, no te encuentro fallos, creo que eres perfecta para m&iacute;. Pero no voy a alejarme de mi madre, soy lo &uacute;nico que tiene en la vida. La amo por encima de todo, necesitamos el contacto cercano. Pasar ciertos momentos juntos, como Navidad y a&ntilde;o nuevo, cumplea&ntilde;os, celebrar algo. Una vez a la semana, voy a cenar con ella. Cada quien vive en su casa, ella all&aacute; y yo aqu&iacute;, pero no nos permitimos la distancia. Eso es todo&hellip; Creo que ella y t&uacute; podr&iacute;an ser buenas amigas, adem&aacute;s de suegra y nuera. Podr&iacute;as acompa&ntilde;arme a las cenas en su casa, para que se traten y se conozcan. Eso me har&iacute;a muy feliz. No te pido que te cases con ella, solo conmigo, pero ella existe para m&iacute; y as&iacute; seguir&aacute; siendo, siempre. No la puedo hacer a un lado.<\/p>\n<p>-Entiendo que Marian no es tu madre verdadera, sino tu madrastra y ya que tu pap&aacute; y ella se divorciaron, entonces ella dej&oacute; de serlo, ya no tienen un v&iacute;nculo filiatorio. Sin embargo, s&eacute; que la consideras tu madre, porque te crio y tambi&eacute;n s&eacute; que la amas, con locura. Pero&hellip; eso es lo que me preocupa. Ese amor&hellip; esa entrega, ese v&iacute;nculo tan fuerte entre ustedes.<\/p>\n<p>-No entiendo, &iquest;Te preocupa que la ame? Es mi madre, de hecho, aunque ya no de derecho. Nunca dejar&aacute; de serlo, porque me quiere y yo a ella. No hay divorcio que nos separe. Yo mand&eacute; al carajo a mi padre, pero a ella nunca la alejar&eacute; de m&iacute;, la amo demasiado para hacer algo as&iacute;. Si eso te preocupa, entonces no comprendes lo que hay entre nosotros. Te lo dije hace un rato, ella es la persona m&aacute;s importante de mi vida, por ella matar&iacute;a. Ahora quiero que seas t&uacute; la m&aacute;s importante, pero no la voy a hacer a un lado. No puedo.<\/p>\n<p>-Te entiendo. Es algo muy intenso, pero comprendo el amor que se tienen. S&eacute; que tu pap&aacute; te avergonz&oacute; con su comportamiento y que t&uacute; te erigiste en defensor de ella, para que &eacute;l no los dejara en la calle. Todo eso tal vez fortaleci&oacute; m&aacute;s ese v&iacute;nculo entre ustedes&hellip; pero&hellip; m&iacute;rame a los ojos y dime&hellip; &iquest;La amas como mujer, la deseas?<\/p>\n<p>-La amo, de todas las maneras habidas y por haber. Si ella sufre, yo sufro, si ella es feliz, yo soy feliz. Ese es nuestro v&iacute;nculo. &iquest;T&uacute; quieres saber si la deseo como mujer? Es posible, no sabr&iacute;a responder a esa pregunta. Pero es posible.<\/p>\n<p>-Bien&hellip; mientras no encuentres una respuesta a esa duda, no me podr&eacute; casar contigo. Seguiremos viviendo juntos, como amantes, a menos que ya tu no lo desees, pero no puedo casarme contigo y menos darte un hijo si no sabemos la respuesta a esa duda. Lo siento, mi amor, te amo, pero esa es mi posici&oacute;n. No quiero dudas ni secretos entre nosotros. Todo o nada.<\/p>\n<p>-No s&eacute; qu&eacute; decirte, necesito pensar&hellip;<\/p>\n<p>-Tomate tu tiempo, no hay prisa. Pero pi&eacute;nsalo, por favor. Y no olvides que te amo&hellip; pase lo que pase, lo podremos resolver. El amor todo lo puede&hellip;<\/p>\n<p>Pasaron dos meses y yo no encontraba una respuesta que darle a Miriam. Ni siquiera lo convers&eacute; con Marian, porque no quer&iacute;a que ella hiciera algo de lo que yo luego me arrepentir&iacute;a. Durante todos estos meses, Marian y yo hab&iacute;amos reincido, como siempre. Una noche, despu&eacute;s de cenar, sin darnos cuenta, hicimos el amor. Luego, ella volvi&oacute; a pedir cordura. Y ocurri&oacute; m&aacute;s de 10 veces, nos enred&aacute;bamos y ella volv&iacute;a a poner orden. Pero seguir&iacute;a pasando, eso lo ten&iacute;a claro.<\/p>\n<p>Una noche, despu&eacute;s de hacer el amor con Marian y sin haberme duchado porque se fue el agua en el PentHouse, me regres&eacute; al apartamento donde Miriam me esperaba, pensaba yo que estar&iacute;a durmiendo. Al entrar, me fui directo al ba&ntilde;o, para ducharme antes de acostarme con ella, pero cual ser&iacute;a mi sorpresa que ella estaba despierta y me abraz&oacute; y me bes&oacute; apenas entr&eacute;. Luego se separ&oacute; de m&iacute; y me dijo:<\/p>\n<p>-Hueles a Marian, a su perfume&hellip;<\/p>\n<p>-Claro, mi amor, nos dimos un abrazo y un beso cuando llegu&eacute; y luego cuando me vine. Siempre pasa, yo huelo a ti todo el tiempo y a ella una noche a la semana&hellip;<\/p>\n<p>-Si, entiendo, pero esta noche tambi&eacute;n hueles a sexo&hellip; muy fuerte.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo? &iquest;Qu&eacute; dices?<\/p>\n<p>-&iexcl;Que hueles a sexo! &iquest;Con qui&eacute;n estabas, mi amor?<\/p>\n<p>-Con mam&aacute;, te dej&eacute; aqu&iacute; en el apartamento, me fui a casa de ella, cenamos y sal&iacute; de all&aacute; har&aacute;n unos 15 minutos. No entiendo como dices que huelo a sexo.<\/p>\n<p>-Est&aacute; bien, Juan, d&uacute;chate y te vienes a dormir.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; impresionado, temblaba por temor de que me descubriera. Me ba&ntilde;&eacute; de prisa, pero completo y me acost&eacute; a su lado. Empec&eacute; a acariciarla por detr&aacute;s, porque me daba la espalda y me pidi&oacute; que la dejara, que ten&iacute;a mucho sue&ntilde;o. Sin embargo, yo cre&iacute; notar un cierto enojo en ella. Me volte&eacute; y trat&eacute; de dormirme, pero no dejaba de pensar en lo que me dijo: &ldquo;Hueles a sexo&rdquo;. Que mujer tan arrecha, ten&iacute;a un sentido del olfato como el de un sabueso.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, mientras &iacute;bamos en mi carro para la oficina, me propuso:<\/p>\n<p>-Papi, &iquest;Qu&eacute; te parece si ma&ntilde;ana s&aacute;bado invitamos a Marian a almorzar en el restaurante ese de El Hatillo, donde me llevaste la &uacute;ltima vez? Seguro que le encantar&aacute;. Y as&iacute; hago un poco de relaciones p&uacute;blicas con mi suegra&hellip;<\/p>\n<p>-De acuerdo, pero entonces, como es tu idea, la llamas t&uacute; y se lo dices. Si la llamo yo, va a creer que es idea m&iacute;a.<\/p>\n<p>-Entendido.<\/p>\n<p>El s&aacute;bado como a las 12 del mediod&iacute;a, pasamos recogiendo a Marian y nos fuimos a almorzar a El Hatillo. Fue un estupendo almuerzo, muy condimentado con la picaresca conversaci&oacute;n que entre los tres manten&iacute;amos. Para m&iacute;, en un momento dado, aquel almuerzo se convirti&oacute; en un torneo de seducci&oacute;n, a ver cu&aacute;l de las dos lograba obtener mayor cuota de atenci&oacute;n de mi parte, pero divertido y sano. Cuando de regreso llegamos a casa de Marian, para dejarla, Miriam le pregunt&oacute; si pod&iacute;a subir para ir al ba&ntilde;o. Marian se baj&oacute; con ella y me dijo que estacionara en el puesto de adentro y subiera luego, que ellas no me esperar&iacute;an.<\/p>\n<p>Al llegar arriba, al apartamento, ya Miriam hab&iacute;a salido del ba&ntilde;o y se encontraba sentada en la mesita de la terraza, con Marian. Al verme, me pidi&oacute; que les diera unos minutos que ten&iacute;an pendiente una conversaci&oacute;n muy importante y que no quer&iacute;a que yo la escuchara. Yo me puse nervioso, no era para menos&hellip; pero, ni modo, me fui al otro lado de la terraza a fumarme un cigarrillo. Mientras, esto suced&iacute;a:<\/p>\n<p>-Marian, lo del ba&ntilde;o era verdad, me estaba orinando, pero en realidad quer&iacute;a hablar contigo, tener una conversaci&oacute;n de mujer a mujer. No pretendo ofenderte ni faltarte el respeto, pero para m&iacute; es muy importante lo que te voy a decir. El jueves en la noche Juan vino a cenar contigo, sali&oacute; de aqu&iacute; como a las 11:30 y lleg&oacute; all&aacute; a las 11:50 aproximadamente. Iba directo al ba&ntilde;o, a ducharse, antes de acostarse conmigo, pero yo lo intercept&eacute; y me pude dar cuenta de dos cosas: Una, que ol&iacute;a a ti, tu perfume, algo muy normal, porque s&eacute; que ustedes se abrazan y se le pega tu olor. Hasta ah&iacute; todo muy normal&hellip; pero tambi&eacute;n&hellip; ol&iacute;a a sexo, muy fuerte&hellip; yo tengo un olfato muy desarrollado, reconozco los olores a la legua. Y no creo que Juan haya echado un polvo en el ascensor, porque &eacute;l es de los que se toman todo su tiempo. Jam&aacute;s est&aacute; dispuesto para un &ldquo;rapidito&rdquo;&#8230; Al menos conmigo&#8230; &ndash; se detuvo para ver la reacci&oacute;n que caus&oacute; en Marian y not&oacute; mucho temor en su mirada.<\/p>\n<p>-Entonces, me pregunto yo: &iquest;Con quien tuvo sexo? No tengo una respuesta l&oacute;gica para esa pregunta. Esto ha ocurrido ya en 4 o 5 oportunidades, de forma similar. De resto, cuando &eacute;l regresa de cenar contigo, solo huele a tu perfume. Juan me ha empezado a proponer lo del matrimonio, quiere casarse conmigo y&hellip; yo con &eacute;l, porque lo amo, de verdad. Quiero casarme, darle hijos, tener una familia, un hogar. Toda mujer desea algo similar y con un hombre como &eacute;l, imag&iacute;nate&hellip; pero si hay algo con lo que yo no puedo es con los secretos, las mentiras, la falta de confianza. &iquest;Con qui&eacute;n tiene sexo Juan, cuando viene a cenar contigo? Yo se lo pregunt&eacute;, de frente y no me ha dado una respuesta. Si &eacute;l no puede confiar en m&iacute; y decirme la verdad, yo no puedo casarme con &eacute;l&hellip; Y creo que t&uacute; tienes la respuesta a mi pregunta.<\/p>\n<p>-Pero&hellip; &iquest;Por qu&eacute; piensas eso, Miriam, que voy a saber yo con quien tiene sexo o no? A lo mejor, al salir de aqu&iacute; se encontr&oacute; con alguien, que se yo, no te puedo explicar algo que no s&eacute;&hellip; -Marian estaba temblando por la acorralada que le hab&iacute;a dado Miriam.<\/p>\n<p>-Marian, yo solo quiero saber la verdad, que no me excluya, porque si hay secretos, no juego&hellip; Necesito saber la verdad. Juan, por favor, &iquest;Puedes venir?<\/p>\n<p>-Si, aqu&iacute; estoy&hellip;<\/p>\n<p>-Bien, ya le pregunt&eacute; a Marian y la noto muy nerviosa, a ti ya ni te pregunto porque llevo dos meses esperando una respuesta y nada. Si no me dicen la verdad, tendr&eacute; que irme de tu vida, porque si t&uacute; no puedes confiar en m&iacute;, yo no te valgo.<\/p>\n<p>-Espera, mi amor, las cosas no pueden ser as&iacute;, t&oacute;matelo con m&aacute;s calma, por favor. &ndash; le dije, ya en estado de desesperaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-No puedo, Juan, no puedo. Lo que aqu&iacute; pasa es que es muy fuerte y ustedes dos no se atreven a dec&iacute;rmelo. Pero estamos en esta encrucijada. Si no hay confianza, no hay m&aacute;s nada. Ustedes dos son madre e hijo, que se adoran, que se quieren mucho, pero&hellip; &iexcl;Tambi&eacute;n son&hellip; amantes! &iquest;No es cierto? &ndash; Miriam zumb&oacute; esa bomba y se qued&oacute; a la expectativa. Marian me miraba a m&iacute;, luego a Miriam, otra vez a m&iacute; y se derrumb&oacute;:<\/p>\n<p>-Miriam, por favor, s&iacute;, es cier&hellip;to lo que&hellip; dices, pero no es culpa de &eacute;l, soy yo, que soy una enferma, que necesito sexo a cada rato y lo obligo a hacerlo conmigo, pero &eacute;l te ama, te adora, me lo ha dicho muchas veces y yo s&eacute; que es as&iacute;. No lo culpes, no nos atrev&iacute;amos a dec&iacute;rtelo, porque es algo terrible, pero lo dejar&eacute; para que no te falte, te lo prometo, Miriam&hellip; snfff.<\/p>\n<p>-&iquest;Terrible? Tal vez, pero yo lo puedo entender. Solo necesitaba confirmar lo que intu&iacute;a. No debes preocuparte, Marian, no te juzgo y no te eches la culpa, si hay culpables, lo ser&aacute;n ambos, pero el amor no tiene culpabilidades. Se que ustedes se aman, eso salta a la vista y a veces es dif&iacute;cil ocultarlo a personas que como yo, somos observadoras y estamos muy interesadas. Si ustedes son amantes, por m&iacute; no habr&aacute; problema, porque s&eacute; que ese amor que se tienen es muy especial. Tendremos que ver que hacemos&hellip; eso es todo&hellip; como manejarlo&hellip;<\/p>\n<p>-Me has dejado asombrado, Miriam, eres muy&hellip; observadora y directa&hellip; Marian no tiene la culpa de nada, no es ninguna enferma como dice ella, solo lo dice para protegerme, no le creas. Si&hellip; somos amantes, aunque es algo que siempre hemos decidido evitar pero somos como los alcoh&oacute;licos, reincidimos. Sabemos que socialmente es algo mal visto, pero nos amamos y no lo podemos evitar. Miriam&hellip; yo te amo, de verdad, deseo casarme contigo y tener hijos, formar una familia, pero sabes que a mam&aacute;, a Marian, no la puedo dejar aparte. La amo y ella a m&iacute;. Si no puedes soportarlo, te perder&eacute; sin remedio, pero a Marian no la puedo apartar de mi vida&hellip; no puedo&hellip;<\/p>\n<p>-No espero que la apartes, Juan. S&eacute; que me amas y sabes que yo a ti y creo que Marian y yo tendremos que aceptarlo, tendremos que&hellip; no s&eacute;, buscar una salida a esto, una soluci&oacute;n. Todas estas noches le he estado dando vueltas al asunto. Mi intuici&oacute;n me dec&iacute;a que era con ella que t&uacute; estabas teniendo sexo, siempre que te ol&iacute; as&iacute;, fuertemente, ven&iacute;as de cenar con ella. Nunca m&aacute;s lo hab&iacute;a sentido y s&eacute; que t&uacute; no sales con nadie m&aacute;s desde que estamos juntos. Una mujer sabe de esas cosas, detalles, momentos. Se me ocurre que&hellip; tendremos que compartirte&hellip; si no tienen inconveniente ustedes con eso. Pero solo con Marian, nadie m&aacute;s. Eso debes tenerlo claro, promet&eacute;rmelo&hellip; No soy mujer de aceptar cuernos.<\/p>\n<p>Marian y yo nos mir&aacute;bamos, asombrados de la oferta que Miriam nos planteaba. Era realmente maravilloso poder coexistir los tres, juntos pero no revueltos. De esa forma podr&iacute;a casarme con Miriam, mujer a quien amaba profundamente y con quien podr&iacute;a tener un verdadero futuro, con familia, hogar y sin embargo, no tener que renunciar a Marian, al amor m&aacute;s grande de mi vida. Y Marian acept&oacute;&hellip;<\/p>\n<p>FIN<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Una semana despu&eacute;s regres&eacute; al trabajo y a la rutina. Pero tambi&eacute;n hab&iacute;a vuelto a estar con Miriam. Ella se dio cuenta que algo muy serio me pasaba, porque no hab&iacute;a regresado con alegr&iacute;a, sino muy triste. Pero no pod&iacute;a explicarle con la verdad, no pod&iacute;a, as&iacute; que le dije que solo era la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":19937,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":{"0":"post-37103","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-relatos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37103","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19937"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37103"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37103\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37103"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37103"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37103"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}