{"id":37187,"date":"2022-08-29T09:07:32","date_gmt":"2022-08-29T09:07:32","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-08-29T09:07:32","modified_gmt":"2022-08-29T09:07:32","slug":"suenos-perfectos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/suenos-perfectos\/","title":{"rendered":"Sue\u00f1os perfectos"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"37187\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hace mucho que no escrib&iacute;a y voy a intentar volver a la rutina.<\/p>\n<p>A&uacute;n no me acostumbro a esta casa, tan solo llevo 6 meses en ella y la mayor parte del tiempo siento que est&aacute; vac&iacute;a.<\/p>\n<p>La Se&ntilde;orita R era una chica espectacular, preciosa, elegante y muy inteligente, pero algo fallaba. Ca&iacute;mos en una rutina que era capaz de superarnos a ambos por lo que tomamos la decisi&oacute;n de acabar con la relaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ahora me encuentro aqu&iacute;, en una casa totalmente nueva tumbado en una cama demasiado grande para m&iacute;, intentando practicar un ritual transmitido por mis padres, la siesta.<\/p>\n<p>Ya escucho chocar su peque&ntilde;o llavero contra la puerta de entrada.<\/p>\n<p>No logro asimilar todav&iacute;a la locura que comet&iacute; al hacerle una copia de las llaves de mi apartamento.<\/p>\n<p>Sube despacio para no despertarme con el impacto de sus sandalias contra el parquet. Entra sigilosamente en mi habitaci&oacute;n con una peque&ntilde;a sonrisa en los labios y dirigiendo una intensa mirada a mi cuerpo inm&oacute;vil.<\/p>\n<p>Me hago el dormido para poder observar la naturalidad con la que se despoja de su ropa.<\/p>\n<p>Peque&ntilde;os rayitos de sol que se filtran por la ventana dej&aacute;ndome vislumbrar su hermoso cuerpo.<\/p>\n<p>Empieza deshaci&eacute;ndose de su top, rozando con sus dedos cada tramo de piel que cubre sus ya pronunciadas curvas. Le sigue el turno que al caer al suelo deja a la vista unos pechos peque&ntilde;os pero turgentes. Por &uacute;ltimo, tras percibir el suave sonido de una cremallera al descender, veo como sus shorts caen, se deslizan por sus muslos, dejando ver unas braguitas extremadamente peque&ntilde;as que solo pueden ser admitidas gracias al descaro que mueres ese cuerpo al llevarlas.<\/p>\n<p>Se desliza entre las s&aacute;banas como una gatita y en mi mente soy capaz incluso de o&iacute;r su dulce ronroneo.<\/p>\n<p>Cambia en varias ocasiones de postura, pero parece que con ninguna de ellas queda conforme.<\/p>\n<p>Cuando ya parece que ha cesado su inquietud, escucho dos peque&ntilde;os pitidos que indican que la temperatura de la habitaci&oacute;n ha descendido dos grados. Pega su cuerpo al m&iacute;o y noto su aliento golpear mis labios. Llega un beso y m&aacute;s cercan&iacute;a. Le siguen varios m&aacute;s, muy delicados, secos y fugaces.<\/p>\n<p>Es demasiado lista, se ha dado cuenta de que no dorm&iacute;a.<\/p>\n<p>Siento como sus pechos se oprimen contra mi costado, noto como su pelvis roza mi cadera, suavemente invade mi espacio ech&aacute;ndome el peso de una de sus piernas sobre las m&iacute;as.<\/p>\n<p>Me bloquea y ya no soy capaz de resistirme a sus besos, se los correspondo&hellip;<\/p>\n<p>Llega la humedad a nuestros labios, nuestras lenguas comienzan una lucha por invadir la mayor parte del territorio en la boca del otro.<\/p>\n<p>Con un &aacute;gil movimiento se coloca encima de m&iacute;. Comienza un vaiv&eacute;n de subidas y bajadas. Su cuerpo se frota incesantemente contra el m&iacute;o y mi miembro totalmente erecto golpea una y otra vez su humedad, intentado traspasar las prendas que lo separa de la calidez de su interior.<\/p>\n<p>Le acaricio el inicio de su espalda, la tripa, los costados&hellip; En m&iacute; subida ascendente noto como suspira m&aacute;s intensamente a medida que me acerco a sus pechos. Los agarro, los masajeo, los amoldo a mis manos&hellip; Comienza a gemir dulcemente en mi o&iacute;do.<\/p>\n<p>De repente paro, con una mano presionando en sus caderas la obligo a quitarse de encima.<\/p>\n<p>Me quito los boxes mientras ella me mira mordi&eacute;ndose el labio inferior. Me quedo mirando sus diminutas braguitas sabiendo que ella est&aacute; entendiendo que quiero que se las quite. Lo hace sin decir nada, mir&aacute;ndome fijamente con esos preciosos ojos casta&ntilde;os&hellip;<\/p>\n<p>Me coloco encima de ella con mi miembro apuntando a la entrada de su vagina.<\/p>\n<p>S&eacute; que le gusta jugar, s&eacute; que no esta tan tremendamente excitada como yo, s&eacute; que siempre utilizamos protecci&oacute;n, pero la imagen de su fr&aacute;gil cuerpo bajo el m&iacute;o me supera&hellip; La penetro sin contemplaciones.<\/p>\n<p>De su boca emerge un sonido pr&oacute;ximo al quejido.<\/p>\n<p>Beso su cuello por cada rinc&oacute;n que me es accesible. Se que le encanta que haga eso cuando estoy dentro de ella.<\/p>\n<p>Gemimos, sudamos y nos movemos a la vez en una misma sinton&iacute;a que solo nosotros podemos escuchar.<\/p>\n<p>Aumento la velocidad de mis embestidas.<\/p>\n<p>Hoy no me puedo controlar, llevo demasiados d&iacute;as deseando poseerla de nuevo.<\/p>\n<p>Bajo mi mano por su cuerpo tibio hasta llegar a su enrojecido cl&iacute;toris. Lo estimulo como solo la experiencia te hace saber.<\/p>\n<p>Sus gemidos se hacen cada vez m&aacute;s intensos. Muerde el l&oacute;bulo de mi oreja derecha a la par que susurra mi nombre una y otra vez.<\/p>\n<p>Acelero los movimientos de mi mano, que a estas alturas est&aacute; impregnada con sus jugos.<\/p>\n<p>Su cuerpo se tensa. Me hace saber que su orgasmo est&aacute; pr&oacute;ximo clavando sus u&ntilde;as en mi espalda. Con sus manos me obliga a apoyar la mayor parte de mi peso sobre ella.<\/p>\n<p>Se acerca a mi o&iacute;do y me susurra &ndash;C&oacute;rrete Carlos, no aguanto m&aacute;s&hellip; necesito sentir como me llenas&hellip;<\/p>\n<p>En ese preciso momento me clavo profundamente dentro de ella. Una, dos y hasta tres veces. Siento las paredes de su vagina aprisionando dulcemente mi miembro.<\/p>\n<p>Lanzamos gemidos al aire y nos corremos juntos sintiendo como el cuerpo del otro se relaja lentamente.<\/p>\n<p>Me tumbo a su lado, acaricio su pelo y susurro su nombre&hellip;<\/p>\n<p>Vuelvo a recordar que tan solo es una fantas&iacute;a y con este pensamiento en la cabeza, me quedo dormido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Hace mucho que no escrib&iacute;a y voy a intentar volver a la rutina. A&uacute;n no me acostumbro a esta casa, tan solo llevo 6 meses en ella y la mayor parte del tiempo siento que est&aacute; vac&iacute;a. La Se&ntilde;orita R era una chica espectacular, preciosa, elegante y muy inteligente, pero algo fallaba. Ca&iacute;mos en una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16206,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":{"0":"post-37187","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-erotismo-y-amor"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37187","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16206"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37187"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37187\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37187"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37187"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37187"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}