{"id":37202,"date":"2022-08-30T22:00:00","date_gmt":"2022-08-30T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-08-30T22:00:00","modified_gmt":"2022-08-30T22:00:00","slug":"el-esposo-de-mi-amiga-me-cogio-en-su-fiesta-de-cumpleanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-esposo-de-mi-amiga-me-cogio-en-su-fiesta-de-cumpleanos\/","title":{"rendered":"El esposo de mi amiga me cogi\u00f3 en su fiesta de cumplea\u00f1os"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"37202\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Adriana es una buena amiga m&iacute;a. Estudiamos juntas todo el colegio. Luego nos distanciamos, pues se fue a estudiar a Argentina. Cuando volvi&oacute; retomamos la amistad y ya estando ambas casadas, seguimos manteniendo contacto e invit&aacute;ndonos a algunas de las reuniones que organiz&aacute;bamos.<\/p>\n<p>A pesar de sus estudios en Argentina, nunca pudo conseguir un buen empleo. Se cas&oacute; con un ingeniero (como mi esposo) pero &eacute;l tampoco tuvo mucha suerte y ambos ten&iacute;an empleos medios, y siempre, la veces que nos reun&iacute;amos, se quejaban de lo econ&oacute;mico. Yo dej&eacute; de trabajar permanentemente a los pocos a&ntilde;os de casarme y apoyaba como consultora proyectos que me resultaban interesantes. Con esos trabajos como consultora, que pod&iacute;an durar en total 3 o 4 meses al a&ntilde;o, ganaba bastante m&aacute;s que ella en todo el a&ntilde;o. Mi esposo ni que decir, le iba s&uacute;per bien en su empleo.<\/p>\n<p>Cuando el esposo de Adriana cumpli&oacute; 35 a&ntilde;os, organizaron una fiesta en un club en el barrio donde viv&iacute;an. Un sitio algo peligroso. Pero era un almuerzo y decidimos ir con mi esposo. Fuimos en taxi pues mi esposo se sent&iacute;a inseguro de dejar el auto en la calle o en una cochera de esa zona. Desde que llegamos la pasamos bien. Mateo, el esposo de Adriana es rockero (como mi esposo) y la fiesta era tem&aacute;tica. Todo decorado con posters de grupos de rock y la m&uacute;sica casi solo rock.<\/p>\n<p>Todos los hombres estaban felices. Las mujeres no lo est&aacute;bamos tanto. Pero ellos, en su onda de rockear y beber. Mi esposo que suele ser moderado al tomar, ya estaba ebrio en pocas horas, como casi todos. Mateo, estaba muy mareado, pero no llegaba a estar ebrio.<\/p>\n<p>Bail&eacute; varias canciones con Mateo. Me dec&iacute;a. desde la primera canci&oacute;n que bailamos, que estaba muy linda, muy sexy, que era muy bella. Conforme pasaban las horas y &eacute;l se mareaba m&aacute;s, me dec&iacute;a ya cosas m&aacute;s subidas que tono hasta terminar dici&eacute;ndome que me deseaba, que era una mujer muy sexy y provocadora y que me deseaba mucho.<\/p>\n<p>Yo trababa de ponerle freno y distancia. Era esposo de mi amiga y no era un tipo que me gustara mucho. No era feo, pero tampoco del tipo de hombre que me pone loca.<\/p>\n<p>Bailamos una balada rock y me peg&oacute; a su cuerpo. Sent&iacute; en ese momento el tama&ntilde;o de su miembro. Mis reticencias se fueron y me llen&eacute; de deseo. &Eacute;l se dio cuenta. Fue directo y me dijo &iquest;lo quieres? No le respond&iacute; nada. Termin&oacute; la canci&oacute;n y volv&iacute; al grupo donde beb&iacute;a mi esposo.<\/p>\n<p>Unas dos o tres canciones despu&eacute;s, Mateo me volvi&oacute; a sacar a bailar. Estaba ya loco de deseo y al volver a tenerlo cerca me sent&iacute; tambi&eacute;n con ganas de hacer una travesura all&iacute; mismo. Me propuso encontrarnos en el ba&ntilde;o. Me daba verg&uuml;enza y miedo, pero eso acrecentaba mi morbo y mi deseo. Con tanta gente en la reuni&oacute;n ser&iacute;a algo riesgoso, pero sab&iacute;a que ser&iacute;a algo muy excitante. Acept&eacute;.<\/p>\n<p>Al rato, &eacute;l fue al ba&ntilde;o desde su grupo. Yo un par de minutos despu&eacute;s desde el m&iacute;o. La zona de ba&ntilde;os ten&iacute;a un acceso muy privado, luego de un pasadizo largo. S&oacute;lo estaba &eacute;l en el pasadizo. Nos metimos a uno de los ba&ntilde;os para hombres, que felizmente eran individuales, y cerramos la puerta. Sab&iacute;amos que no ten&iacute;amos mucho tiempo y mientras nos bes&aacute;bamos yo le desabrochaba el pantal&oacute;n y &eacute;l me manoseaba debajo del vestido. Sentir sus manos sobre mis nalgas me puso ya dispuesta a ser cogida en ese instante. S&oacute;lo ten&iacute;a una muy peque&ntilde;a tanga, muy fina, muy cara, que me hab&iacute;a regalado mi esposo y estrenaba esa tarde.<\/p>\n<p>Cuando le saqu&eacute; la verga del pantal&oacute;n y el b&oacute;xer, ya la ten&iacute;a casi erecta. La cog&iacute; con ambas manos y sent&iacute; como se pon&iacute;a muy tiesa. Si era grande, como me gustan. Quer&iacute;a mam&aacute;rsela, pero era imposible. No me iba a arrodillar en ese piso tan sucio de ba&ntilde;o. S&oacute;lo lo masturb&eacute; un poco y disfrut&eacute; sentirla gruesa y dura en mis manos.<\/p>\n<p>Me dio vuelta. Me inclin&oacute; sobre el lavabo. Me levant&oacute; el vestido y me qued&oacute; mirando.<\/p>\n<p>-Que puta tanga tienes. Debe ser muy cara.<\/p>\n<p>-Me la compr&oacute; mi esposo<\/p>\n<p>-&iquest;el cornudo?<\/p>\n<p>-Si, el cornudo<\/p>\n<p>-Y eso haces siempre, &iquest;coges con lo que &eacute;l te compra?<\/p>\n<p>-S&iacute;, me excita hacerlo con lo que &eacute;l me compra<\/p>\n<p>-Pues te coger&eacute; con la tanga comprada por el cornudo<\/p>\n<p>Con sus piernas separ&oacute; las m&iacute;as. Con sus manos puso la tanga s&oacute;lo de costado. Me empujo m&aacute;s sobre el lavabo y me qued&eacute; muy inclinada hacia adelante.<\/p>\n<p>Me sigui&oacute; mirando por un instante y me dijo, &ldquo;pero que rica pituca eres. Con esa tanga cara te voy a coger. Te voy a mandar con mi leche donde el cornudo fino de tu esposo&rdquo;.<\/p>\n<p>Me excit&oacute; m&aacute;s escucharlo decir eso. Sent&iacute; que envidiaba a mi esposo. Y sent&iacute; que cogerme era una forma de resarcirse del no tener el &eacute;xito que mi esposo ten&iacute;a en el trabajo. S&oacute;lo quer&iacute;a ser cogida en ese momento. Sentirme un instrumento o un juguete, me hac&iacute;a sentir m&aacute;s sucia y, por cierto, m&aacute;s caliente.<\/p>\n<p>Con sus dedos puso saliva en mi co&ntilde;o. Y en una sola empujada me la meti&oacute; toda. Sent&iacute; como avanzaba cada cent&iacute;metro de su pene grueso y largo en mi co&ntilde;o jugoso. Fue delicioso ser pose&iacute;da en ese ba&ntilde;o. En ese momento, justo en ese instante, tocaron la puerta del ba&ntilde;o. &Eacute;l respondi&oacute; calmado &ldquo;estoy cagando&rdquo;.<\/p>\n<p>La tocada de puerta y su respuesta, su pene movi&eacute;ndose, entrando y saliendo, me hicieron llegar en dos o tres minutos. &Eacute;l lo disfrut&oacute; mucho &ldquo;as&iacute; me gustan las perras, muy calientes&rdquo;. Sigui&oacute; movi&eacute;ndose muy r&aacute;pidamente, cada vez m&aacute;s acelerado y repitiendo &ldquo;pero que puta pituca que eres&rdquo;. Volv&iacute; a acelerarme. Lo quer&iacute;a atr&aacute;s. Lo quer&iacute;a tener dentro de mi culo. Me inclin&eacute; m&aacute;s para que mi culo le quede disponible. Pero no se dio cuenta de lo que yo quer&iacute;a. Sigui&oacute; y sigui&oacute; y cuando sent&iacute; su leche dentro de m&iacute;, volv&iacute; a llegar.<\/p>\n<p>Cogi&oacute; papel higi&eacute;nico y se limpi&oacute;. Me dio un poco. Me limpi&eacute;. Era mucho semen y chorreaba. Decid&iacute; limpiarme muy bien. Lo hice con m&aacute;s papel y unos pa&ntilde;os h&uacute;medos que ten&iacute;a en la cartera.<\/p>\n<p>Cuando estuvimos listos, se puso a escuchar que pasaba afuera. No hab&iacute;a nadie. Abri&oacute; la puerta y mir&oacute; a ambos lados. Sin moros en la costa. Sal&iacute; raudamente. &Eacute;l se qued&oacute; y sali&oacute; unos minutos despu&eacute;s. Como para que nadie sospeche que hab&iacute;amos estado juntos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>5 Adriana es una buena amiga m&iacute;a. Estudiamos juntas todo el colegio. Luego nos distanciamos, pues se fue a estudiar a Argentina. Cuando volvi&oacute; retomamos la amistad y ya estando ambas casadas, seguimos manteniendo contacto e invit&aacute;ndonos a algunas de las reuniones que organiz&aacute;bamos. 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