{"id":37208,"date":"2022-08-31T22:00:00","date_gmt":"2022-08-31T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-08-31T22:00:00","modified_gmt":"2022-08-31T22:00:00","slug":"tibias-hojas-de-eucalipto-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/tibias-hojas-de-eucalipto-parte-1\/","title":{"rendered":"Tibias hojas de eucalipto (parte 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"37208\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Un domingo durante las vacaciones de verano, despert&eacute; con una autentica necesidad de retozar por horas dentro de una c&aacute;mara de vapor, de disfrutar de esa sensaci&oacute;n de sutil ahogo y de inquietante ceguera en un ambiente pr&aacute;cticamente gris y blanco donde la piel se expande y se contrae con cada cambio de temperatura.<\/p>\n<p>Sauna, ba&ntilde;o turco, tenga el nombre que tenga es un lugar que como concepto siempre ha atra&iacute;do mi atenci&oacute;n, un lugar donde vas sudar tensi&oacute;n, dignidad y porque no decirlo, deseo, en lugares como estos conviene siempre entrar en confianza, tener visitas previas y reconocer la calidad del local, esa ma&ntilde;ana al ser un domingo, mi sauna habitual no abr&iacute;a sus puertas hasta despu&eacute;s del almuerzo as&iacute; que me vi obligado a buscar otro que estuviese dispuesto a recibir parroquianos que evitan la misa de las 9 de la ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>En mi letargo imaginaba desnudarme y dejarme caer sobre las losetas calientes de la c&aacute;mara de vapor, pedir alg&uacute;n aperitivo y aventurarme bajo las manos de alguna kinesi&oacute;loga o kinesi&oacute;logo que se tome su profesi&oacute;n de forma m&aacute;s ligera y disfrute tanto como su cliente de unos billetes m&aacute;s.<\/p>\n<p>Esa ma&ntilde;ana de resolana temprana me invito a andar ligero, una camiseta, unos pantalones cortos, zapatos deportivos y mi cl&aacute;sica gorra, ropa de r&aacute;pido sacar, mi plan de ese d&iacute;a era estar m&aacute;s tiempo desnudo que vestido.<\/p>\n<p>Encontr&eacute; un lugar, extra&ntilde;amente no reconocible para m&iacute; y eso que me jacto de ser observador &ldquo;Adanes sin Evas&rdquo; Sauna para caballeros, el nombre me sedujo de inmediato, de puertas elegantes muy cosm&eacute;tico y reservado, podr&iacute;as imaginar estar en la entrada de un consultorio m&eacute;dico o cl&iacute;nica de no ser por las esculturas estilo griego que adornaban cada columna de un lobby circular, en el medio una sonrisa, un amable caballero me dio la bienvenida, registro mis datos, guardo mis pertenencias y me invito a entrar,<\/p>\n<p>Al pasar las grandes puertas de vaiv&eacute;n me recibi&oacute; un peque&ntilde;o hombre, muy correcto, amable y con mucha confianza en si mismo, pese a su corta estatura, estaba muy bien formado, totalmente lampi&ntilde;o, el &uacute;nico pelo que ten&iacute;a era el de la cabeza, lo s&eacute; porque solo utilizaba una zunga que marcaba perfectamente su ingle, dejaba fuera de sospechas los dotes de su virilidad.<\/p>\n<p>Se apresur&oacute; a indicarme mi casillero y a darme una toalla, alzando la voz apresuro a su compa&ntilde;ero, otro &ldquo;pigmeo er&oacute;tico&rdquo; que para mi sorpresa era pr&aacute;cticamente igual al primero, serian gemelos, hermanos trabajando en el mismo lugar me imagin&eacute; o me lo quise imaginar, me ofrecieron una refrescante agua gasificada con lim&oacute;n y me indicaron donde estaban las c&aacute;maras de vapor, las secas y las duchas.<\/p>\n<p>El lugar era hermoso, ca&iacute;das de agua en las esquinas, m&aacute;rmol o una buena imitaci&oacute;n de este cubr&iacute;a la mayor&iacute;a del espacio, todo muy limpio y ordenado, me extra&ntilde;o la poca gente que hab&iacute;a, un hombre en el jacuzzi, y otro en la c&aacute;mara seca, era perfecto, el vapor se convert&iacute;a en c&oacute;mplice de la discreci&oacute;n ya que las puertas eran de vidrio con enchape de madera, a diferencia de la c&aacute;mara seca que con una luz tenue hacia brillar el mobiliario de madera del interior, el olor caracter&iacute;stico del sauna, el eucalipto y la humedad frutal del ambiente eran la cereza del pastel, acompa&ntilde;ada de un jazz muy a lo Dorothy Ashby.<\/p>\n<p>Mientras caminaba por el lugar y curioseaba en sus recovecos no pude evitar notar la mirada lasciva y poco censurada de los empleados, me introduje en la c&aacute;mara de vapor para iniciar con ese deseo incrustado en mi mente desde que despert&eacute;, me sent&eacute; en los bancos interiores de la pieza y empec&eacute; a disfrutar del lugar, a sudar y a sentir, me despoje de la toalla y deje libre mi ser para que se entregue a la c&aacute;lida bruma que me rodeaba, desde mi posici&oacute;n pod&iacute;a ver hacia el jacuzzi donde ya por varios minutos yac&iacute;a un hombre maduro, corpulento y velludo, de aspecto relajado cabellos grises y bigote&hellip;<\/p>\n<p>Era m&aacute;s que evidente los intentos de uno de los peque&ntilde;os empleados por tratar de llamar su atenci&oacute;n inclin&aacute;ndose sobre las poltronas en un falso ademan de estar acomodando las colchonetas, estir&aacute;ndose como desperez&aacute;ndose y apretando esas formadas y peque&ntilde;as nalgas que se luc&iacute;an mientras se acomodaba la zunga jal&aacute;ndola desde atr&aacute;s, con un sutil regocijo y un m&aacute;s que evidente mordisqueo de labios, el hombre desde su posici&oacute;n de rey del pantano lo miraba y se sonre&iacute;a, alimentando su morbo, el de ellos y el m&iacute;o, en un audaz movimiento del peque&ntilde;o este se arrodillo curve&aacute;ndose al m&aacute;ximo poniendo en marquesinas esa cola claramente hambrienta mientras limpiaba uno de los bancos del bar, efusivamente recorr&iacute;a con sus manos las largas patas de madera de este y las &ldquo;masturbaba&rdquo; suavemente con una y dos manos, demostrando una desbordante lujuria, el tipo no le sacaba la mirada de encima, yo mismo estaba teniendo una erecci&oacute;n con todo ese show, el hombre lo llamo para que se acerque y al hacerlo de entre las burbujas y el vapor del jacuzzi emergi&oacute; como un misil una enorme y gruesa y dura verga circuncidada invocada por las insinuaciones de ese sexy empleado, las burbujas en el agua se entremezclaban con el vello p&uacute;bico y dos abultados test&iacute;culos emerg&iacute;an como islas a cada lado de esa majestuosa monta&ntilde;a.<\/p>\n<p>El peque&ntilde;o la miro y su expresi&oacute;n era la de un le&oacute;n frente a una gacela, le paso la voz a su &ldquo;hermano&rdquo; y ambos se acercaron a los bordes del jacuzzi mientras la verga gruesa, palpitante y colorada se ergu&iacute;a sobre el agua cual t&oacute;tem deidad frente a la tribu que lo adora y lo mantiene fuerte.<\/p>\n<p>El hombre se puso de pie, y lentamente sali&oacute; del jacuzzi para dirigirse a las duchas, el deseo ya hab&iacute;a alcanzado a esos &ldquo;pigmeos er&oacute;ticos&rdquo;, sus apretadas zungas se estiraban a causa de sus para nada despreciables erecciones, sus manos rozaban sus glandes sobre la tela incitando a no desistir de su deseo, ese hombre los hab&iacute;a vuelto locos cuando la intenci&oacute;n de ellos era todo lo contrario.<\/p>\n<p>Continuara&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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