{"id":37881,"date":"2022-09-09T22:00:00","date_gmt":"2022-09-09T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-09-09T22:00:00","modified_gmt":"2022-09-09T22:00:00","slug":"nuestro-primer-e-inesperado-trio-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/nuestro-primer-e-inesperado-trio-parte-2\/","title":{"rendered":"Nuestro primer e inesperado tr\u00edo (parte 2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"37881\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">34<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 60<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Yo despert&eacute; a las 9 de la ma&ntilde;ana y Ana a las 10. Durante la hora que tard&oacute; en despertar me dediqu&eacute; a admirarla, absorto. Dorm&iacute;a como un &aacute;ngel, tan tranquila y apacible como nunca la hab&iacute;a visto dormir. Cuando por fin despert&oacute; fue por la urgencia de ir al sanitario, hecho que me provoc&oacute; una carcajada. Siempre hemos sido as&iacute;: calenturientos y felices.<\/p>\n<p>&#8211; Buenos d&iacute;as, precioso &ndash; me dijo al regresar &ndash; no mames ayer me dejaron en coma.<\/p>\n<p>&#8211; Buenos d&iacute;as, princesa &ndash; le di un beso en los labios &ndash; entonces, &iquest;te gust&oacute;?<\/p>\n<p>&#8211; Ay Marco, si yo te contara lo que sent&iacute;&hellip; una experiencia de otro mundo &ndash; sonri&oacute; satisfecha &#8211; &iquest;t&uacute; c&oacute;mo te sentiste?, &iquest;te gust&oacute;?<\/p>\n<p>&#8211; Yo estoy que no me lo creo. Para m&iacute; fue lo m&aacute;s morboso y sexy que hemos hecho, quisiera que esto se repita siempre.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Me ve&iacute;a bonita y traviesa? &ndash; me abraz&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Te ve&iacute;as como una putita divina, mi amor &ndash; mi pene se levant&oacute; de recordar lo que pas&oacute; en la noche anterior &ndash; y si no me crees, mira.<\/p>\n<p>Tom&eacute; mi celular y le mostr&eacute; mi galer&iacute;a, llena de videos y de fotos que atestiguaban que mi esposa era una guarra.<\/p>\n<p>&#8211; La verdad se ve muy rico &ndash; acarici&oacute; mi pene &ndash; espero que a Fernando le haya gustado. &iquest;Le mostraste los videos y fotos?<\/p>\n<p>&#8211; Yo creo que ayer fue el d&iacute;a m&aacute;s feliz en la vida de nuestro amigo &ndash; re&iacute;- y si, de hecho, habl&eacute; con &eacute;l y le pas&eacute; todo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Por qu&eacute;? &ndash; su tono era de cierta preocupaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Pues a decir verdad ayer la pasamos muy bien. T&uacute; y yo quer&iacute;amos un tr&iacute;o desde hace tiempo y parece que la vida nos puso a Fernando en el camino. Seamos honestos, yo tengo ganas de repetir el tr&iacute;o, &iquest;tu?<\/p>\n<p>&#8211; Bueno s&iacute;, me gustar&iacute;a repetir&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y planeas ir a conocer a otro hombre para hacerlo?<\/p>\n<p>&#8211; Mmm bueno, no lo s&eacute;&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; No nos enga&ntilde;emos, Fernando ser&aacute; nuestro &ldquo;corneador&rdquo; de confianza hasta que nos animemos a conocer a alguien m&aacute;s. La neta este chico se la rif&oacute;: es limpio, un caballero, obediente y respetuoso de lo nuestro. Quise darle algo como recompensa, al menos un recuerdo de lo que pas&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Por qu&eacute;?<\/p>\n<p>&#8211; Pues recuerda lo que en muchos sitios ponen: muchas veces la primera experiencia &ldquo;swinger&rdquo; sale mal. La nuestra sali&oacute; perfecta y, en lo personal, estoy agradecido con &eacute;l por tratarte tan bien. No te lastim&oacute;, no se sobrepas&oacute;, hizo lo que le dijimos, se port&oacute; bien el muchacho, creo que se lo gan&oacute;. Adem&aacute;s, ya te mam&oacute; el culo, literalmente, ya es de confianza jajaja.<\/p>\n<p>&#8211; Creo que tienes raz&oacute;n &ndash; dijo Ana entre risas &ndash; por cierto, &iquest;ayer qu&eacute; hicieron cuando ca&iacute; en coma? &ndash; pregunt&oacute; con una sonrisa.<\/p>\n<p>&#8211; Pues bajamos a cenar, le pas&eacute; el material y platiqu&eacute; con &eacute;l, recalc&aacute;ndole que confiamos mucho en &eacute;l. Luego subimos a dormir y ya. Antes de que despertaras, escuch&eacute; que sali&oacute; de su cuarto y baj&oacute; a la cocina.<\/p>\n<p>&#8211; Con raz&oacute;n tengo hambre &ndash; dijo con una ligera mueca &ndash; yo ni cen&eacute;, &iquest;vamos a desayunar?<\/p>\n<p>&#8211; Vamos, mi amor &ndash; le di un beso y bajamos.<\/p>\n<p>La ma&ntilde;ana era perfecta, hac&iacute;a sol y el viento era fresco. En el comedor estaba Fernando, con una playera holgada de algod&oacute;n y en b&oacute;xer a modo de pijama, sirvi&eacute;ndose caf&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Buenos d&iacute;as, Ana &ndash; le dedic&oacute; una sonrisa a mi mujer &ndash; y Marco, &iquest;c&oacute;mo amanecieron?<\/p>\n<p>&#8211; Yo bien adolorida &ndash; Ana caminaba, de hecho, despacio &ndash; me duelen sobre todo las piernas y mi concha.<\/p>\n<p>&#8211; Ah, &iquest;en serio? &ndash; pregunt&eacute; mientras chocaba pu&ntilde;os con mi amigo y Ana lo saludaba de beso en la boca.<\/p>\n<p>&#8211; Si, miren &ndash; y se baj&oacute; el short de su pijama, revelando una vagina a&uacute;n hinchada y algo irritada &ndash; literalmente, se pasaron de reata, &iquest;eh?<\/p>\n<p>&#8211; Si &ndash; Fernando se ech&oacute; a re&iacute;r &ndash; yo la tengo un poco cansada y me duele la vejiga, &iquest;t&uacute;, Marco?<\/p>\n<p>&#8211; Tambi&eacute;n me duele un poco la vejiga, eso pasa cuando coges muy duro, es consecuencia de los golpes de estas nalgas &ndash; le di un pellizco a mi mujer en su trasero &ndash; sobre tu pelvis.<\/p>\n<p>&#8211; Otra cosa aprendida &ndash; observ&oacute; Fernando &#8211; &iquest;quieren caf&eacute;?<\/p>\n<p>Desayunamos y platicamos de lo ocurrido. Los tres est&aacute;bamos satisfechos, contando nuestras partes favoritas. Concluimos que quer&iacute;amos otra ronda, pero deb&iacute;amos dejar descansar a nuestros &oacute;rganos. As&iacute; que, para matar el tiempo, tomar fotos que mostrar a la familia y guardar las apariencias, decidimos ir a pasear a una zona arqueol&oacute;gica, ir a comer a la plaza y regresar para un nuevo round.<\/p>\n<p>Cuando Fernando se levant&oacute; y subi&oacute; las escaleras para tomar un ba&ntilde;o, Ana se dirigi&oacute; a m&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Mi vida quisiera hacer un par de cosas que no prevenimos ni acordamos.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Cu&aacute;les, mi cielo?<\/p>\n<p>&#8211; La primera es ba&ntilde;arme con Fernando y rasurarlo, para eso eran las tijeras y el rastrillo. Ya te he rasurado a ti en el pasado y despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os de hacerlo sin vello p&uacute;bico, el de Fernando me irrit&oacute; un poco, &iquest;est&aacute;s de acuerdo?<\/p>\n<p>&#8211; Solo con la condici&oacute;n de que pueda ver, tomar fotos y videos y, de ser posible, unirme a la cogedera que seguro se va a desatar &ndash; la idea me entusiasmaba &ndash; si quieres le prest&oacute; mi crema de afeitar.<\/p>\n<p>&#8211; Muchas gracias &ndash; me dio un beso &ndash; la otra es similar. Quisiera hacerlo sin cond&oacute;n. Ya sabes que los preservativos con o sin l&aacute;tex me irritan, mi rajita es sensible.<\/p>\n<p>&#8211; Pero y &iquest;los espermas? Yo como quiera tengo la vasectom&iacute;a, pero &eacute;l no. No me preocupa una ETS, est&aacute; claro que no tiene, me preocupa un embarazo no deseado.<\/p>\n<p>&#8211; Pues hoy es s&aacute;bado y los espermas tardan tres d&iacute;as en fecundar. Si Fernando no se viene dentro, y as&iacute; se le escape y se venga, me tom&oacute; una pastilla del d&iacute;a siguiente el domingo y no pasa nada.<\/p>\n<p>Tard&eacute; un momento reflexionando.<\/p>\n<p>&#8211; De acuerdo. Pero tengo una duda. Si &eacute;l va a ser nuestro corneador oficial, en el futuro, &iquest;qu&eacute;? Sabes que esas pastillas provocan un caos en tu ciclo menstrual y no las puedes tomar como si fueran aspirinas.<\/p>\n<p>&#8211; Pues me tendr&eacute; que poner un DIU, que &eacute;l se haga la vasectom&iacute;a como t&uacute; o tendremos que buscar condones que no me irriten.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, eso lo discutiremos despu&eacute;s. Corre a alcanzarlo.<\/p>\n<p>Cuando Ana le explic&oacute; a Fernando lo que quer&iacute;a hacerle a sus bolas y pene, al principio se puso nervioso. Ella y yo lo calmamos, explicando las razones y nuestra experiencia en eso. Acept&oacute; y entramos al ba&ntilde;o desnudos los tres. Sobra decir que ver a Ana en cueros nos volvi&oacute; a excitar.<\/p>\n<p>Yo me sent&eacute; sobre el inodoro pues la primera parte siempre se hace en seco, con tijeras y sin necesidad de agua. Sub&iacute; un banco para que Ana pudiera sentarse y hacer su labor sin necesidad de cansarse estando de rodillas.<\/p>\n<p>&#8211; Pon atenci&oacute;n, querido &ndash; le dijo mientras sujetaba su pene con la mano izquierda &ndash; esta es otra habilidad que vas a aprender: mantener tus partes presentables.<\/p>\n<p>Y con las tijeras comenz&oacute; a recortar los peque&ntilde;os mechones de su vello p&uacute;bico, que ca&iacute;an por montones. Cuando acab&oacute; de usar las tijeras, la polla de Fernando se ve&iacute;a m&aacute;s presentable.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Notas el cambio? &ndash; le dio un beso en su glande &ndash; ahora vamos a la parte m&aacute;s laboriosa. Por esta vez usaremos un rastrillo nuevo, pero si quieres la pr&oacute;xima que Marco y yo vayamos a una sesi&oacute;n de depilaci&oacute;n l&aacute;ser te podemos llevar.<\/p>\n<p>Sac&oacute; un rastrillo de su empaque y mi crema de afeitar.<\/p>\n<p>&#8211; Abre un chorro de agua de la regadera, no mucho apenas y que salga &ndash; Fernando obedeci&oacute; &ndash; bien, ahora voy a llenarte de crema de afeitar &ndash; cosa que hizo &ndash; y ah&iacute; voy. No espera, no te pongas nervioso, necesito que para la primera fase est&eacute;s un poco erecto &ndash; pas&oacute; su lengua por su glande de nuevo y su pene reaccion&oacute; &ndash; eso es, ahora s&iacute;, ah&iacute; voy.<\/p>\n<p>Ana ten&iacute;a una habilidad impresionante. Rasur&oacute; la vejiga primero, seguida del pene y su base, entre cada pasada con el rastrillo ella met&iacute;a las cuchillas al chorro de agua para quitar el exceso de vellos. Luego les llegaron el turno a sus bolas. Estir&oacute; con delicadeza el escroto y daba pasadas suaves y delicadas. Poco a poco el vello iba cediendo y al cabo de unos minutos la vejiga, pene y test&iacute;culos de nuestro amigo estaban como los m&iacute;os, pero faltaba enjuagar.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Viste? Es muy f&aacute;cil y no te lastimas. Vamos a ver ahora c&oacute;mo quedaste, abre el agua, que sea tibia.<\/p>\n<p>Fernando abri&oacute; ambas perillas y sali&oacute; el chorro de agua tibia que los moj&oacute; a ambos. Ana enjuag&oacute; bien, pas&oacute; un par de veces el rastrillo en lugares que se le hab&iacute;an escapado y termin&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Listo, te quedaron perfectas &ndash; y le dio un par de mamadas.<\/p>\n<p>En ese momento yo me par&eacute; y acerqu&eacute; mi polla a su cara. Ella lo not&oacute; y con su mano libre la sujet&oacute; para darme un par de mamadas tambi&eacute;n a m&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Me gustar&iacute;a chup&aacute;rselas a ambos, guapos, pero en verdad que la boca me qued&oacute; adolorida de ayer, a&uacute;n no me acostumbro a dos vergas &ndash; sonri&oacute; &ndash; si gustan, los puedo masturbar hasta que se vengan, mis brazos no est&aacute;n tan cansados como el resto de mi cuerpo.<\/p>\n<p>&#8211; Por m&iacute;, genial &ndash; le dije.<\/p>\n<p>&#8211; A m&iacute; me gustan mucho de esas &ndash; dijo Fernando, sac&aacute;ndonos una risa &ndash; entonces cierro el agua para que no se desperdicie.<\/p>\n<p>&#8211; Tratar&eacute; de darles mamadas cada que mi boca se relaje, pero no esperen mucho. Si mis brazos se cansan, me deben ayudar. Pero antes, del malet&iacute;n saca un poco de aceite, Marco &ndash; obedec&iacute; &ndash; para que si piel no se irrite.<\/p>\n<p>Nos aceit&oacute; las vergas y comenz&oacute; a masturbarnos a ambos, una mano en cada polla. Para hacerlo m&aacute;s emocionante, lam&iacute;a nuestros glandes con su lengua y cada que pod&iacute;a se llevaba una polla a la boca, procurando ser equitativa en ello.<\/p>\n<p>Yo grababa la escena, de nuevo, pues adem&aacute;s de mi mujer y mi puta, era mi estrella porno. Ambos acarici&aacute;bamos sus senos y su carita. Ella no dec&iacute;a nada, solo sonre&iacute;a y preguntaba ocasionalmente &ldquo;&iquest;Te gusta?&rdquo;, &ldquo;&iquest;No te lastimo?&rdquo;. Fernando y yo jade&aacute;bamos y gem&iacute;amos. Ana, en respuesta, aument&oacute; la velocidad.<\/p>\n<p>Sus tetas bailaban por el movimiento de sus brazos y en su cara se ve&iacute;a su sed de leche.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;D&oacute;nde vas a querer la lechita, mi amor? &ndash; pregunt&eacute; yo. Sab&iacute;a que mi eyaculaci&oacute;n estaba cerca.<\/p>\n<p>&#8211; Pues ayer me ba&ntilde;aron las tetas, &eacute;chenmelos en la cara &ndash; contest&oacute; ella con su carita perversa.<\/p>\n<p>Unos minutos despu&eacute;s su ritmo comenz&oacute; a bajar.<\/p>\n<p>&#8211; Los brazos se me cansan, guapos, &iquest;tardan mucho en venirse?<\/p>\n<p>&#8211; Yo ya casi &ndash; suspir&oacute; Fernando.<\/p>\n<p>&#8211; Yo igual &ndash; contest&eacute; yo.<\/p>\n<p>&#8211; Entonces terminen ustedes &ndash; solt&oacute; nuestras pollas y levant&oacute; sus senos con las manos &ndash; si no le atinan a mi cara, que caigan aqu&iacute; &ndash; se inclin&oacute; hacia atr&aacute;s, abri&oacute; muy grande su boca y sac&oacute; la lengua.<\/p>\n<p>Ambos continuamos la tarea manual de manera fren&eacute;tica.<\/p>\n<p>&#8211; ahhh siii<\/p>\n<p>&#8211; ufff<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ah! &ndash; grit&oacute; ella, quien no esperaba semejante descarga.<\/p>\n<p>Nuestros penes bombearon chorros de semen sobre la cara de mi esposa, quien apenas alcanz&oacute; a cerrar los ojos. Algunos llegaron hasta la pared, pero la mayor&iacute;a cayeron sobre ella. Cabello, frente, uno de sus ojos, nariz, mejillas, lengua y el ment&oacute;n estaban cubiertos por semen de ambos. Unas pocas gotitas, las &uacute;ltimas, cayeron sobre su pecho. Ella re&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Ahora s&iacute; me ba&ntilde;aron, miren como me dejaron &ndash; dijo entre risas &#8211; &iquest;qu&eacute; tal me veo? &ndash; me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Como un sue&ntilde;o, mi amor &ndash; le contest&eacute; &ndash; &iquest;nos podemos tomar fotos antes de que te limpies?<\/p>\n<p>&#8211; Claro que s&iacute;, solo perm&iacute;teme &ndash; bebi&oacute; las gotitas que hab&iacute;an quedado en nuestras vergas &ndash; el col&aacute;geno no debe desperdiciarse.<\/p>\n<p>Nos tomamos muchas fotos. Una selfie de los tres con Ana en medio; Fernando nos tom&oacute; una foto a Ana y a m&iacute;, as&iacute; como yo a ellos; selfies de cada uno con Ana y su cara llena de semen; fotos de Ana con cada polla, haciendo cara de sorpresa, llev&aacute;ndosela a la boca y fotos de Ana con ambas pollas sobre su cara. Sobra decir que compart&iacute; ese material con Fernando.<\/p>\n<p>Y nos metimos a ba&ntilde;ar. La tensi&oacute;n sexual ya se hab&iacute;a liberado por completo y volv&iacute;amos a ser el tr&iacute;o de amigos que se llevan fenomenal, ahora con m&aacute;s confianza. Fernando era un chico que no me incomodaba en absoluto, a&uacute;n en algo tan personal como ba&ntilde;arse y, adem&aacute;s de eso, era un caballero, pues respet&oacute; nuestro espacio apresur&aacute;ndose y siendo el primero en salir del ba&ntilde;o, dej&aacute;ndonos solos.<\/p>\n<p>Como nos tomar&iacute;amos fotos que la familia pudiera ver, fuimos con ropa c&oacute;moda. Fernando y yo con short y playeras de algod&oacute;n y Ana con una falda que apenas y llegaba arriba de la rodilla, una blusa con escote moderado, tenis y el cabello recogido. Los tres us&aacute;bamos gorras, para evitar el calor y con esa ropa nadie sospechar&iacute;a de lo que ocurr&iacute;a entre los tres.<\/p>\n<p>El sitio arqueol&oacute;gico se encontraba a una hora de camino, tiempo que aprovechamos para detenernos y comer antojitos en la carretera a modo de almuerzo. Durante todo el trayecto de ida y vuelta la pl&aacute;tica se hizo muy amena, pues la confianza entre los tres era total y despu&eacute;s de lo que hab&iacute;a pasado ya no quedaban temas tab&uacute;es.<\/p>\n<p>La mayor&iacute;a de los temas de conversaci&oacute;n giraban en torno al sexo: nuestra primera vez, an&eacute;cdotas, preferencias, fantas&iacute;as, fetiches, consejos, reglas b&aacute;sicas, etc., Fernando quer&iacute;a saber todo. Ana y yo respond&iacute;amos las preguntas de Fernando con total naturalidad: c&oacute;mo perdimos nuestra virginidad, la vez que casi nos cachan, lo que nos gustaba hacer y que nos hicieran y c&oacute;mo nos gustaba, lo que quer&iacute;amos hacer en un futuro, consejos para iniciar, sitios donde informarse, nuestros m&eacute;todos anticonceptivos, cuidados e higiene y un largo etc&eacute;tera.<\/p>\n<p>Llegamos a las ruinas arqueol&oacute;gicas y dimos un paseo por el lugar, aprovechando que es un sitio agradable, m&aacute;s all&aacute; del valor hist&oacute;rico. Dado que esas ruinas son famosas en el Estado y de renombre a nivel nacional, hab&iacute;a un n&uacute;mero nutrido de familias, turistas extranjeros y excursionistas, de modo que Fernando tuvo que aguantarse sus ganas. El chico disimul&oacute; muy bien, sab&iacute;a estar en su papel.<\/p>\n<p>Tomamos varias fotograf&iacute;as al paisaje y a nosotros, para poder ense&ntilde;ar a la familia sin levantar sospechas de nuestras travesuras. El calor arreciaba y al cabo de hora y media decidimos regresar.<\/p>\n<p>Fuimos a comer a la misma fondita, que se hab&iacute;a convertido en nuestro lugar favorito y dimos un paseo por el lugar para digerir bien los alimentos. Fernando parec&iacute;a sobrellevar bien sus ganas de ponerle las manos encima a Ana.<\/p>\n<p>Regresamos a la casa y notamos que el estacionamiento de nuestra unidad (hay 6 unidades de casas con 6 piscinas cada una) estaba vac&iacute;o. Le preguntamos al guardia de seguridad que nos dio acceso si &eacute;ramos los &uacute;nicos vecinos y nos inform&oacute; que s&iacute;, todos los vecinos se hab&iacute;an ido ya.<\/p>\n<p>Nada m&aacute;s entrar nos dimos Ana y yo un largo y profundo beso. Fernando se nos uni&oacute; besando su cuello por atr&aacute;s y acariciando sus piernas. Antes de que las cosas se salieran de control, ella nos interrumpi&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Estoy sudada, no me siento c&oacute;moda &ndash; poniendo una mano en el pecho de cada uno &ndash; &iquest;les parece si entramos a nadar de nuevo? Jugamos un rato, aprovechando que no hay vecinos &ndash; nos dirigi&oacute; una mirada de complicidad &ndash; nos ba&ntilde;amos y nos divertimos.<\/p>\n<p>Corrimos a cambiarnos y ponernos nuestros trajes. Esta vez, con las puertas abiertas, de modo que Fernando nos pod&iacute;a ver y nosotros a &eacute;l. Estando Ana desnuda le ped&iacute; a Fernando que nos trajera el bloqueador solar del ba&ntilde;o. En segundos estaba en nuestra habitaci&oacute;n, bloqueador en mano, desnudo y con su falo apuntando a mi mujer.<\/p>\n<p>&#8211; Ay&uacute;dame, por favor, a ponerle bloqueador a este cuerpazo &ndash; y le di una nalgada a Ana.<\/p>\n<p>En instantes el cuerpo de mi novia se vio recorrido por nuestras manos que untaban bloqueador por todos lados. Ella, de pie, cerraba los ojos y se dejaba consentir por sus hombres. Sus pechos, nalgas, culo y el resto de su cuerpo quedaron cubiertos de crema protectora, su piel estaba erizada.<\/p>\n<p>&#8211; Faltan ustedes &ndash; Ana tom&oacute; la crema y comenz&oacute; a untarme a m&iacute;. Fernando aguardaba impaciente su turno.<\/p>\n<p>Cuando termin&oacute; con mi torso y brazos se arrodill&oacute; ante m&iacute; y, aunque no hab&iacute;a necesidad, masaje&oacute; con la crema mi pene que se hab&iacute;a levantado ya. Le dio un beso con ternura en la punta, se puso de pie y gir&oacute; hacia Fernando.<\/p>\n<p>&#8211; Y te toca a ti &ndash; repiti&oacute; el acto con &eacute;l, as&iacute; como el beso tierno sobre su glande &ndash; bien, ya estamos listos.<\/p>\n<p>Ninguno se hab&iacute;a puesto el traje a&uacute;n, no le import&oacute;. Nos tom&oacute; a ambos de nuestros falos, como si fueran una tercera mano, y nos condujo por las escaleras. Yo llevaba sus prendas y la m&iacute;a en la mano, Fernando llevaba la suya.<\/p>\n<p>Al bajar abri&oacute; la puerta y se dispuso a entrar a las &aacute;reas comunes donde estaba la piscina. La detuve.<\/p>\n<p>&#8211; No, espera. Si nos llegan a ver se har&aacute; un desmadre.<\/p>\n<p>&#8211; Pero no hay vecinos, &iquest;qui&eacute;n nos ver&iacute;a? &ndash; puso su cara de traviesa.<\/p>\n<p>&#8211; Puede vernos alguien de vigilancia al hacer rond&iacute;n o un vecino puede llegar de improviso.<\/p>\n<p>&#8211; Ah, est&aacute; bien &ndash; su carita fingida de decepci&oacute;n solo me calentaba m&aacute;s &ndash; entonces hay que ponernos nuestros trajes.<\/p>\n<p>En la sala nos colocamos nuestras respectivas prendas y nada m&aacute;s salir Ana dijo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; les parece si damos una vuelta por las casas?, para asegurarnos que no haya nadie.<\/p>\n<p>&#8211; Si, vamos &ndash; la apoy&oacute; Fernando. Ambos quer&iacute;an portarse mal en la piscina.<\/p>\n<p>Recorrimos la veintena de casas y los guardias ten&iacute;an raz&oacute;n, no hab&iacute;a nadie y todas ten&iacute;an sus candados puestos, cosa que lo confirmaba. Aun as&iacute;, el riesgo del guardia persist&iacute;a, as&iacute; que se me ocurri&oacute; una idea. Caminamos a la puerta de mantenimiento, por donde el personal de vigilancia entraba a hacer rondines. Era una puerta de metal, pesada, que solo se abr&iacute;a si ten&iacute;as la llave. No pod&iacute;a atascar la cerradura porque, al ser los &uacute;nicos vecinos, ser&iacute;a demasiado obvio, pero pod&iacute;a dificultar su movimiento y hacerla ruidosa para avisarnos a tiempo.<\/p>\n<p>Entre los tres buscamos una piedra que pudiese colocarse debajo de la puerta y que, al abrirla, opusiera mucha resistencia e hiciera bastante ruido. Colocada la piedra, a Fernando se le ocurri&oacute; una excelente idea: colocar una moneda a modo de seguro improvisado junto a la cerradura, de modo que se requiriera mucha fuerza para abrirla y al lograrlo provocar&iacute;a un fuerte ruido y har&iacute;a volar la moneda por los aires, que con toda seguridad caer&iacute;a en el pasto. Ca&iacute;da debajo de la puerta, una moneda en el suelo no levantar&iacute;a sospechas.<\/p>\n<p>&#8211; Quien te viera tan ma&ntilde;oso, Fernando &ndash; Ana estaba asombrada.<\/p>\n<p>&#8211; As&iacute; le hago la vida imposible a un profesor que me cae mal &ndash; dijo algo ruborizado.<\/p>\n<p>Colocado nuestro sistema de seguridad, caminamos hacia la piscina. La tarde era incre&iacute;ble: el implacable sol por fin hab&iacute;a sido contenido por nubes blancas. Entramos al agua de un brinco, pero Ana permaneci&oacute; afuera.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Por qu&eacute; no entras? &ndash; pregunt&oacute; Fernando.<\/p>\n<p>&#8211; Antes de mojarme el cabello, quiero algunas fotograf&iacute;as &ndash; se acerc&oacute; al sitio donde pusimos nuestros celulares y toallas, tom&oacute; la suya y mi celular y me lo dio &ndash; t&oacute;mame una as&iacute;.<\/p>\n<p>Restir&oacute; su toalla al borde de la piscina y se recost&oacute; sobre ella, de costado apoyada en su brazo cual modelo con las casas detr&aacute;s de ella.<\/p>\n<p>&#8211; Listo &ndash; las fotos salieron perfectas &ndash; a ver, cambia de pose.<\/p>\n<p>Se puso de pie y luego de rodillas con los brazos sobre su cintura, &iexcl;qu&eacute; hermosa se ve&iacute;a! Cambi&oacute; de pose y cruz&oacute; sus brazos debajo de sus pechos, los cuales enfoqu&eacute; y salieron perfectos.<\/p>\n<p>&#8211; A ver, si&eacute;ntate al borde y sumerge tus pies en el agua &ndash; dijo Fernando.<\/p>\n<p>Ana se sent&oacute; con sus piernas juntas sobre el borde, sumergiendo sus tobillos en el agua y apoyando sus brazos en el borde y sobre sus piernas.<\/p>\n<p>&#8211; Ahora abre m&aacute;s las piernas, mi amor &ndash; le dije. Las abri&oacute; y su linda tanga sali&oacute; en las fotograf&iacute;as.<\/p>\n<p>&#8211; Una pose m&aacute;s sexy, por favor &ndash; pidi&oacute; Fernando. Ella abri&oacute; a&uacute;n m&aacute;s sus piernas y se ve&iacute;an sus bellas ingles.<\/p>\n<p>&#8211; Algo m&aacute;s atrevido, anda &ndash; insisti&oacute; nuestro amigo. Ella sac&oacute; los tobillos del agua, se apoy&oacute; con sus brazos atr&aacute;s y coloc&oacute; sus pies sobre el borde. Su cara de actriz porno y su tanga no se le escaparon a mi lente.<\/p>\n<p>&#8211; Eso, a ver algo m&aacute;s atrevido &ndash; le ped&iacute; yo. Ana hizo a un lado la tanga &ndash; qu&eacute; rico, mami &ndash; mi celular no paraba de fotografiarla.<\/p>\n<p>&#8211; Danos m&aacute;s &ndash; Fernando ya estaba ardiendo de deseo y creo que se estaba masturbando bajo el agua, porque su mano derecha estaba sumergida frente a &eacute;l.<\/p>\n<p>Ana volte&oacute; hacia la puerta y al ver que no ven&iacute;a nadie, sumergi&oacute; sus pies de nuevo en el agua, pero esta vez, se sac&oacute; las tetas del sujetador. Las poses se hac&iacute;an cada vez m&aacute;s er&oacute;ticas: ella sosteniendo sus pechos, con los brazos extendidos, recogiendo su cabello. Finalmente se atrevi&oacute; y se despoj&oacute; del sujetador. Sus poses eran incre&iacute;bles: recostada de lado, dejando caer sus pechos o sosteni&eacute;ndolos; cubriendo sus pezones o solo uno de ellos; llev&aacute;ndoselos a su boca. Era una maravilla.<\/p>\n<p>De repente escuchamos un ruido muy fuerte. Era la puerta de mantenimiento, un vigilante quer&iacute;a entrar.<\/p>\n<p>El p&aacute;nico se apoder&oacute; de Ana y se arroj&oacute; al agua, cubriendo su cuerpo y dejando fuera la cabeza. Yo puse mi celular en la toalla y tom&eacute; su sujetador. El forcejeo con la puerta era m&aacute;s intenso, no hab&iacute;a tiempo que perder. Le hice se&ntilde;as a Fernando para que disimulara, llev&eacute; a Ana a una esquina y de prisa le ayud&eacute; a colocarse el sujetador. Antes de que termin&aacute;ramos se escuch&oacute; un fuerte golpe, la puerta cedi&oacute; y el guardia logr&oacute; entrar.<\/p>\n<p>Fernando nadaba de un lado a otro, Ana dej&oacute; su cuerpo sumergido y yo me dispuse a flotar boca arriba, pues el susto mortal hab&iacute;a terminado con mi erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>El vigilante entr&oacute; y nos salud&oacute; cort&eacute;smente con un &ldquo;Buenas tardes&rdquo;. Fernando y yo simulamos continuar una conversaci&oacute;n sobre una serie de televisi&oacute;n. En la esquina Ana estaba p&aacute;lida y sin moverse, tratando de simular que se relajaba.<\/p>\n<p>El guardia termin&oacute; su rond&iacute;n y sali&oacute;, al parecer no sospechaba nada.<\/p>\n<p>&#8211; Mi amor, &iquest;est&aacute;s bien? &ndash; me acerqu&eacute; a ella una vez que el peligro termin&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Qu&eacute; pinche susto, Marco! &ndash; parec&iacute;a que la misma muerte se le hab&iacute;a aparecido &ndash; y mira c&oacute;mo me pusiste el traje, por eso ni me atrev&iacute; a salir &ndash; sac&oacute; su pecho del agua.<\/p>\n<p>Su sujetador estaba al rev&eacute;s: la tela negra hab&iacute;a quedado mirando hacia dentro y la tela interior hacia el exterior. Fernando y yo no pudimos contener las risas, Ana tambi&eacute;n re&iacute;a, pero con menos intensidad.<\/p>\n<p>&#8211; Yo creo que aqu&iacute; ya no haremos nada atrevido &ndash; asever&oacute; ella.<\/p>\n<p>&#8211; Ahhh no, por favor &ndash; Fernando suplic&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Calma, mi amor &ndash; le acarici&eacute; el hombro &ndash; vino el guardia a dar su rond&iacute;n porque estamos nosotros, para justificar su trabajo, pero no volver&aacute; en al menos un par de horas &ndash; gir&eacute; hacia Fernando &ndash; un favor, ve a atascar de nuevo la puerta, para que Ana se sienta segura.<\/p>\n<p>Fernando corri&oacute; y en unos segundos estaba de regreso.<\/p>\n<p>&#8211; Listo &ndash; dijo al entrar al agua &ndash; si vuelve, que lo dudo, le costar&aacute; m&aacute;s trabajo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Est&aacute;s m&aacute;s segura, mi vida? &ndash; el tono de Ana mejoraba y se hab&iacute;a calmado un poco.<\/p>\n<p>&#8211; Algo, pero &iquest;y los vecinos? Podr&iacute;a llegar alguno y no vamos a atascar todas sus puertas.<\/p>\n<p>&#8211; En eso tienes raz&oacute;n &ndash; le dije &ndash; creo que si jugamos no hay que ser descarados ni hacer tanto ruido, &iquest;qu&eacute; les parece?<\/p>\n<p>&#8211; Yo estoy de acuerdo &ndash; me apoy&oacute; Fernando. Ana dud&oacute; un instante.<\/p>\n<p>&#8211; Est&aacute; bien, hay que ser disimulados. Entonces c&uacute;branme en lo que me pongo correctamente el sujetador.<\/p>\n<p>Ana se puso de pie, el agua le llegaba por debajo de sus senos. Se quit&oacute; el sujetador y nos maravill&oacute; con esa preciosa vista, que dur&oacute; unos instantes cuando se lo puso de nuevo.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, estoy lista, &iquest;qu&eacute; proponen hacer?<\/p>\n<p>Ya se hab&iacute;a relajado, as&iacute; que tom&eacute; la iniciativa. La tom&eacute; entre mis brazos y la bes&eacute;. Nuestras lenguas jugaban y se masajeaban, nuestras manos recorr&iacute;an el cuerpo del otro. Sent&iacute; como se tranquilizaba, al mismo tiempo que encend&iacute;a su deseo sexual. Despu&eacute;s de unos minutos, se separ&oacute; de mis labios y se uni&oacute; a los de Fernando.<\/p>\n<p>Yo vigilaba mientras ellos se acariciaban bajo el agua. Unos instantes despu&eacute;s el beso termin&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Tengo una idea &ndash; dijo Fernando &ndash; vamos a quitarnos nuestros shorts y que Ana se quite su tanga.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y luego? &ndash; pregunt&oacute; Ana, su miedo se hab&iacute;a ido y las ganas de putear la controlaban.<\/p>\n<p>&#8211; Hay que hacerlo y despu&eacute;s les explico. Sujeten sus prendas con su pie, si llega alguien nos las ponemos en chinga y nadie se da cuenta.<\/p>\n<p>Los tres nos despojamos de nuestras prendas. A decir verdad, solo que alguien entrara al agua ver&iacute;a que no llev&aacute;bamos nada, ya que nubes un poco m&aacute;s oscuras hab&iacute;an cubierto el sol y el agua se hab&iacute;a tornado azul oscuro, opaco.<\/p>\n<p>&#8211; Listo, &iquest;luego qu&eacute;? &ndash; insisti&oacute; Ana.<\/p>\n<p>&#8211; Luego esto &ndash; y Fernando la volvi&oacute; a besar, ya ten&iacute;a m&aacute;s confianza, pero no por ello dejaba de ser un caballero. Me hizo una se&ntilde;a para que me acercara, cuando Ana me sinti&oacute;, comenz&oacute; a masturbarme. Era evidente que tambi&eacute;n se lo estaba haciendo a &eacute;l.<\/p>\n<p>Ana cambiaba de uno a otro, siempre masturbando a ambos de manera muy discreta.<\/p>\n<p>&#8211; Contr&oacute;lense y no se vayan a venir, &iquest;eh? &ndash; dijo al tomarse una pausa, sus manos segu&iacute;an movi&eacute;ndose &ndash; me deben durar mucho hoy. Adem&aacute;s, no creo que el semen se diluya con esta agua &ndash; los tres re&iacute;mos.<\/p>\n<p>&#8211; Ya sabes que yo aguanto, mi cielo &ndash; le acarici&eacute; una bubi.<\/p>\n<p>&#8211; Yo har&eacute; lo que pueda &ndash; Fernando acariciaba el trasero de Ana.<\/p>\n<p>Los besos se reanudaron. Ana llevaba el ritmo y no estaba precipitando nada. Cada beso, caricia y movimiento de su mu&ntilde;eca eran lentos, si sent&iacute;a que uno se emocionaba demasiado apretaba su glande para bajar un poco la erecci&oacute;n y continuar.<\/p>\n<p>El cielo se oscurec&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Para, para! &ndash; implor&oacute; Fernando &ndash; no mames deja camino, que casi me vengo.<\/p>\n<p>&#8211; Yo tambi&eacute;n que comienzo a sentir que mis huevos hormiguean &ndash; le dije a Ana, que detuvo sus manos y nos liber&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Deben aguantar m&aacute;s, mis amores &ndash; Ana estaba satisfecha con nuestras reacciones.<\/p>\n<p>&#8211; Es que la jalas bien rico, mi cielo &ndash; le contest&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Si, adem&aacute;s como a ti no te est&aacute;n masturbando, te es f&aacute;cil decirlo &ndash; le reclam&oacute; Fernando &ndash; eso me da una idea. Ana, ponte tu tanga, vas a nadar.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Voy a nadar o me vas a hacer algo? &ndash; Ana obedeci&oacute; y se puso su prenda.<\/p>\n<p>&#8211; Ambas.<\/p>\n<p>Fernando tom&oacute; a mi mujer y la carg&oacute; en sus brazos, luego la gir&oacute; boca abajo, con su brazo izquierdo sujet&aacute;ndola de los pechos, evitando que se sumergiera demasiado y su brazo derecho sujetando su cintura.<\/p>\n<p>&#8211; Marco, el primer turno te corresponde, ven.<\/p>\n<p>&#8211; No entiendo &ndash; dec&iacute;a Ana mientras simulaba nadar. Yo me acerqu&eacute; a ellos.<\/p>\n<p>&#8211; Ahora entender&aacute;s. Marco t&oacute;mala de su bubi derecha, yo de la izquierda &ndash; lo hicimos &ndash; ahora, mientras yo la tomo de la cintura tu mete la mano entre sus piernas y hazle lo que nos hizo. A ver cu&aacute;nto dura y ahorita cambiamos de turno.<\/p>\n<p>Jam&aacute;s se me habr&iacute;a ocurrido algo as&iacute;. Parec&iacute;a que le ense&ntilde;&aacute;bamos a nadar, pero en realidad le d&aacute;bamos placer. Cada vuelta a la piscina cambi&aacute;bamos y al otro le tocaba masturbarla. Ana gem&iacute;a y re&iacute;a, sus pezones duros en nuestras manos confirmaban que lo estaba gozando.<\/p>\n<p>A la cuarta vuelta las nubes por fin dejaron caer la lluvia. No era una simple llovizna, sino una lluvia en forma pero que tampoco llegaba a tormenta.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Nuestras cosas! &ndash; Fernando termin&oacute; el juego, sali&oacute; del agua completamente desnudo y corri&oacute; a las toallas y celulares, las tom&oacute; y coloc&oacute; dentro de la casa, justo a la entrada. Regres&oacute; y dio un salto al agua.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;No deber&iacute;amos salir? &ndash; dijo mi mujer una vez que Fernando emergi&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; No creo que nos podamos mojar m&aacute;s &ndash; le contest&eacute; entre risas &ndash; adem&aacute;s eso garantiza algo: no m&aacute;s rondines del vigilante.<\/p>\n<p>&#8211; Si, pero el aire fr&iacute;o nos puede hacer da&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; Si la lluvia empeora, salimos, mientras sigamos jugando &ndash; propuso Fernando.<\/p>\n<p>Decidimos cambiar de juego, pero ya no sab&iacute;amos qu&eacute; m&aacute;s hacer, as&iacute; que a m&iacute; se me ocurri&oacute; lo m&aacute;s simple, aprovechando que el tiempo era limitado. Volv&iacute; a besar a Ana y, mientras lo hac&iacute;a, deshice el nudo en su espalda que manten&iacute;a su sujetador.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; haces? &ndash; dijo mientras su bikini quedaba flotando en el agua.<\/p>\n<p>&#8211; Este es un nuevo juego &ndash; le quit&eacute; la tanga, que tambi&eacute;n flot&oacute;. Me recargu&eacute; en una pared de la piscina y gir&eacute; a mi mujer media vuelta &ndash; que se llama tr&iacute;o en la piscina &ndash; abr&iacute; sus piernas e introduje mi pene.<\/p>\n<p>&#8211; mmmh &ndash; Ana gimi&oacute;. Fernando, entusiasmado, se acerc&oacute; a ella y la bes&oacute; largo y tendido. Las manos de Ana se perdieron dentro del agua, una lo masturbaba y otra se sujetaba de &eacute;l.<\/p>\n<p>Ya nos val&iacute;a madres si nos ve&iacute;an o no, era un sexo incre&iacute;ble. Lamentablemente, dur&oacute; escasos 5 minutos, pues lo que era una tranquila lluvia se convirti&oacute; en tormenta, cuyos rel&aacute;mpagos y fuertes vientos interrumpieron nuestra pasi&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ah!, &iexcl;corran! &ndash; Ana sac&oacute; mi pene de su interior y corri&oacute; a buscar los restos de su bikini &#8211; &iexcl;nuestros trajes!<\/p>\n<p>Fernando y yo tambi&eacute;n los hab&iacute;amos perdido. Despu&eacute;s de una r&aacute;pida b&uacute;squeda entre los tres, encontramos todas las piezas. La tormenta aumentaba as&iacute; que corrimos para dentro de la casa desnudos, por fortuna no hab&iacute;a vecinos que hubieran visto nuestra travesura. Ya dentro est&aacute;bamos risue&ntilde;os, calientes y escurriendo.<\/p>\n<p>&#8211; Vamos a ba&ntilde;arnos, guapo &ndash; Ana detuvo a Fernando que estaba a punto de continuar el tr&iacute;o &ndash; que no me gusta el sabor de la verga con agua de alberca.<\/p>\n<p>Subimos al ba&ntilde;o y, como en la ma&ntilde;ana, decidimos ducharnos los tres al mismo tiempo con agua caliente. Bajo la regadera nuestros juegos se mezclaron con la ducha: caricias, besos, un par de mamadas, nalgadas ocurr&iacute;an al mismo tiempo que lav&aacute;bamos nuestros cuerpos.<\/p>\n<p>Casi al terminar el ba&ntilde;o, Ana sali&oacute; de la regadera, abri&oacute; nuestro malet&iacute;n de productos personales y sac&oacute; de nuevo el enema. Yo sab&iacute;a qu&eacute; pretend&iacute;a, pero no lo pod&iacute;a creer. Desde las primeras veces que acordamos esto, planeamos la doble penetraci&oacute;n, pero jam&aacute;s pens&eacute; que ocurriera tan r&aacute;pido, todo iba muy r&aacute;pido. Cuando Fernando lo vio no aparto la vista de &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; Eso, &iquest;qu&eacute; es? &ndash; pregunt&oacute; nuestro inocente amigo.<\/p>\n<p>&#8211; Ah, es algo que nos servir&aacute; m&aacute;s tarde, una sorpresa &ndash; respondi&oacute; Ana al tiempo que lo llenaba de agua caliente y lo introduc&iacute;a en su ano.<\/p>\n<p>&#8211; Pero&hellip; &iquest;qu&eacute; haces con &eacute;l?, &iquest;para qu&eacute; sirve? &ndash; Fernando segu&iacute;a intrigado.<\/p>\n<p>&#8211; Paciencia, querido &ndash; dijo Ana cuando acab&oacute; &ndash; luego te explico.<\/p>\n<p>Fernando segu&iacute;a desconcertado, pero continu&oacute; en lo suyo.<\/p>\n<p>&#8211; Quisiera que lo hagamos en la sala &ndash; dijo Ana una vez terminamos de lavarnos &ndash; ya bautizamos el ba&ntilde;o, la rec&aacute;mara y hasta la alberca, pero no lo hemos hecho en la sala.<\/p>\n<p>&#8211; Si, nos parece bien &ndash; Fernando y yo coincidimos.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno pues vamos a ponernos crema corporal y loci&oacute;n &ndash; a&ntilde;adi&oacute; ella &ndash; no tiene caso vestirnos. Fernando, si quieres arr&eacute;glate con nosotros.<\/p>\n<p>Ana le ten&iacute;a cada vez m&aacute;s y m&aacute;s confianza, era obvio que tambi&eacute;n para ella, nuestro amigo era el corneador oficial.<\/p>\n<p>Nuestro invitado y yo quedamos listos en un par de minutos, pero las mujeres hacen m&aacute;s cosas para arreglarse. En lo que Ana se cepillaba el cabello, se maquillaba y aplicaba mil y un productos de higiene, Fernando y yo nos sentamos junto a ella en la cama y aprovech&eacute; el momento para pasarle el resto de las fotos, ense&ntilde;arle a crearse una nube y subir todo el material. Por cada fotograf&iacute;a o video que sub&iacute;a a su nube, nos la mostraba a ambos y la coment&aacute;bamos: &ldquo;Esa no me gust&oacute;&rdquo;, &ldquo;esa qued&oacute; bonita&rdquo;, &ldquo;&iquest;as&iacute; me veo mam&aacute;ndola?&rdquo;, &ldquo;me gusta como salgo ah&iacute;&rdquo;, &ldquo;esa sali&oacute; borrosa&rdquo;, &ldquo;si esa no fuera tan guarra la pondr&iacute;a de foto de perfil&rdquo;. Afuera la tormenta hab&iacute;a amainado un poco, pero la lluvia copiosa segu&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Ya voy, guapos &ndash; Ana hab&iacute;a notado ambas erecciones.<\/p>\n<p>&#8211; Si, tu con calma, tenemos toda la noche &ndash; contestamos ambos. La verdad est&aacute;bamos ansiosos, sin quitarle los ojos de encima como gatos parados frente a una pescader&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Termin&eacute;, &iquest;qu&eacute; tal me veo? &ndash; pos&oacute; para nosotros. Estaba divina: su cabello bien cepillado ca&iacute;a sobre su espalda; su maquillaje resaltaba sus facciones, labios rojos, ojos delineados, pesta&ntilde;as rizadas y sombras tenues la hac&iacute;an ver m&aacute;s bella; su perfume ol&iacute;a a mujer y a flores; y su piel canela desnuda era un sue&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; Te ves divina, eres un encanto &ndash; Fernando y yo nos pusimos de pie.<\/p>\n<p>&#8211; Quisiera un ligero cambio de planes &ndash; nos tom&oacute; de las manos &ndash; creo que la noche se pondr&aacute; fresca y abajo nos dar&aacute; fr&iacute;o, quiero hacerlo aqu&iacute;. &iquest;Pueden ir por una jarra de agua y los celulares? Mientras yo escombro aqu&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; A tus &oacute;rdenes, chichona &ndash; la pirope&oacute; Fernando y corrimos por lo necesario.<\/p>\n<p>Al regresar, la cama estaba tendida y libre de obst&aacute;culos. Ana se hab&iacute;a sentado en un borde. Pusimos las cosas en el tocador y nos pusimos de pie frente a ella, nuestro segundo tr&iacute;o estaba por comenzar.<\/p>\n<p>&#8211; Antes que nada, quisiera pedirles otro favor &ndash; dijo mientras pon&iacute;a sus manos sobre nuestros penes. No los masturbaba, los acariciaba con delicadeza y cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; El que sea &ndash; respond&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Pues&hellip; ustedes ya tienen mucho material para recordar este fin de semana. Muchas de esas fotos y videos me gustaron&hellip; pero quisiera algo para m&iacute;. Me gustar&iacute;a poder fotografiarlos y as&iacute; tener algo para, ya saben, masturbarme cuando no tenga a ninguno de los dos.<\/p>\n<p>Era un hecho, ella deseaba a Fernando como corneador.<\/p>\n<p>&#8211; Claro que s&iacute;, princesa, &iquest;c&oacute;mo quieres las fotos? &ndash; le pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>Sus peticiones eran un tanto extra&ntilde;as para nosotros, pero nada que nos hiciera sentir inc&oacute;modos.<\/p>\n<p>Inici&oacute; pidiendo que pos&aacute;ramos juntos, de pie, abrazados de los hombros como buenos amigos y sonriendo frente a ella. Luego fotos de cuerpo entero de Ana y yo, Ana y Fernando y los tres juntos, las primeras tom&aacute;ndonos de los brazos o cintura, la segundas m&aacute;s atrevidas, tomando nuestros penes con sus manos y nosotros sosteniendo sus pechos.<\/p>\n<p>Sus peticiones se hac&iacute;an cada vez m&aacute;s interesantes y, para mantener nuestros miembros erectos, les daba caricias y besos ocasionales que no hac&iacute;an m&aacute;s que encendernos. Las siguientes fueron tiernas, de cierto modo. Se arrodillaba frente a nosotros y, primero Fernando, luego yo y al final con ambos, se tomaba selfies sosteniendo con ternura y una sonrisa encantadora nuestras vergas contra su cara y mejillas, como si cargara y estrujara contra s&iacute; alg&uacute;n animal reci&eacute;n nacido. Fotos d&aacute;ndoles besos, sonriendo con entusiasmo, sujetando nuestros penes de las bolas. De esas la que m&aacute;s me gust&oacute; fue una donde sac&oacute; la lengua y Fernando y yo la tocamos con las puntas de nuestras pollas.<\/p>\n<p>Nos sent&oacute; en el borde de la cama, frente al gran espejo del tocador y se sent&oacute; en medio de nosotros para tomar fotograf&iacute;as frente al espejo. Despu&eacute;s se hincaba frente a Fernando o frente a m&iacute; y capturaba im&aacute;genes de nuestras vergas que ocupaban toda la pantalla, desde su base hasta la punta, con nuestros cuerpos y piernas de fondo, donde pod&iacute;an apreciarse a la perfecci&oacute;n las venas e irregularidades de los falos.<\/p>\n<p>&#8211; Ahora me gustar&iacute;an algunas desde mi perspectiva &ndash; segu&iacute;a arrodillada &ndash; lev&aacute;ntense.<\/p>\n<p>Se hinc&oacute; ante m&iacute; y tom&oacute; una foto desde su perspectiva de mis piernas, de mis test&iacute;culos y de mi pene, lo mismo hizo con Fernando y despu&eacute;s con ambos. Fotos con el celular en el suelo, de frente, de perfil y a &frac34; llenaban su galer&iacute;a.<\/p>\n<p>Sin avisar dej&oacute; el celular en el tocador y se puso de pie.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno &ndash; pos&oacute; ambas manos en nuestros miembros y se dispuso a masturbarlos &ndash; quisiera, ahora s&iacute;, empezar el tr&iacute;o con lo que est&aacute;bamos haciendo en la alberca.<\/p>\n<p>Me bes&oacute; y nuestras lenguas bailaron. Su boca ten&iacute;a un ligero sabor a pene y aun as&iacute; era una delicia. De inmediato, mis manos y las de Fernando comenzaron a acariciarla, pase&aacute;ndose por sus pechos, sus muslos y gl&uacute;teos, su abdomen, espalda. Abri&oacute; ligeramente sus piernas para que pudieran entrar a su vagina y dentro de sus nalgas.<\/p>\n<p>Cambi&oacute; de labios hacia los de Fernando, que detuvo las caricias y la tom&oacute; del cuello y la cintura, nuestro muchacho ya era un experto besando. Quien no se deten&iacute;a era Ana, que nos masturbaba un poco m&aacute;s r&aacute;pido. La lluvia se hab&iacute;a detenido y la noche hab&iacute;a refrescado, pero no en la habitaci&oacute;n, cuyas ventanas ahora estaban empa&ntilde;adas con el calor que los tres eman&aacute;bamos.<\/p>\n<p>Mientras, yo la acariciaba y besaba su cuello.<\/p>\n<p>&#8211; Mi amor &ndash; dijo sin despegar por completo sus labios de los labios de Fernando &ndash; t&oacute;manos una foto as&iacute;.<\/p>\n<p>Tom&eacute; mi celular y captur&eacute; el momento, la escena era incre&iacute;ble, mi amada Ana se ve&iacute;a como una verdadera hotwife siendo atendida por dos hombres.<\/p>\n<p>Ana, de improviso, volvi&oacute; a besarme y, despu&eacute;s de unos segundos, volv&iacute;a a besarlo a &eacute;l y as&iacute; comenz&oacute; a intercalar mis labios por los de Fernando de manera fren&eacute;tica. Fue entonces cuando se puso de cuclillas y el sexo oral comenz&oacute;. Fernando y yo ten&iacute;amos dos enormes erecciones que Ana no era capaz de meter en su boca del todo. Mamaba a uno y a otro y cada vez que dejaba de succionar alguna verga para atender a la otra, un hilo de baba un&iacute;a, por unos instantes, sus labios con el pene reci&eacute;n atendido. Era una delicia.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Les est&aacute; gustando? &ndash; Ana se tom&oacute; una pausa, pero sus manos segu&iacute;an acarici&aacute;ndonos &ndash; &iquest;soy su puta?<\/p>\n<p>&#8211; Nos encanta &ndash; respondimos ambos &ndash; &iquest;a ti te gusta, putita? &ndash; le pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Yo estoy en la gloria &ndash; pasaba nuestros penes por toda su cara &ndash; hay algo que quiero hacer, si&eacute;ntense.<\/p>\n<p>Nos sent&oacute; y se puso de rodillas frente a m&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Esto es algo que te encanta, mi amor &ndash; volvi&oacute; a comerse mi miembro y entre cada chupada le escup&iacute;a &ndash; y ahorita te toca a ti, querido &ndash; mir&oacute; a Fernando sin dejar de masturbarlo.<\/p>\n<p>Se acerc&oacute; m&aacute;s y coloc&oacute; mi pene entre sus pechos, apret&oacute; con sus manos y comenz&oacute; a subir y bajar.<\/p>\n<p>&#8211; T&oacute;mame una foto, mi vida &ndash; tom&eacute; mi celular y obedec&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Yo tambi&eacute;n quiero de eso &ndash; dijo Fernando y nos provoc&oacute; otra risa.<\/p>\n<p>&#8211; Paciencia, querido &ndash; la rusa continuaba. Cuando Ana sinti&oacute; mi pene palpitar, cambi&oacute; a nuestro amigo. Le di el celular a Fernando para que tomara una bella postal de la vista que ten&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; ahhh qu&eacute; delicia &ndash; se llevaba las manos a la cabeza, era una nueva sensaci&oacute;n para &eacute;l.<\/p>\n<p>Unos minutos despu&eacute;s, Ana se detuvo.<\/p>\n<p>&#8211; Hoy es tu d&iacute;a de suerte, Fernando.<\/p>\n<p>Se levant&oacute;, le dio la espalda, tom&oacute; su pene con la mano derecha y lo hizo desaparecer entre sus nalgas.<\/p>\n<p>&#8211; mmmh &ndash; Ana gimi&oacute; &ndash; que delicia.<\/p>\n<p>&#8211; ahhh &iexcl;espera!&#8230; &iquest;el cond&oacute;n? &ndash; Fernando estaba impactado.<\/p>\n<p>&#8211; Te dije que hoy era tu d&iacute;a de suerte &ndash; mi mujer comenz&oacute; a bailar sobre la polla de Fernando &ndash; ahhh est&aacute; riqu&iacute;sima, su pellejo la hace m&aacute;s gordita.<\/p>\n<p>Su polla entraba y sal&iacute;a del cuerpo de mi mujer. Cada que sal&iacute;a, lo hac&iacute;a cubierta de baba blanca, Ana estaba bien lubricada y no hab&iacute;a necesitado sexo oral. Fernando estaba extasiado, su cuerpo se tensaba y acariciaba el rico culito moreno de mi novia, que hab&iacute;a aumentado el ritmo y ahora brincaba sobre su pene. Sus pechos tambi&eacute;n daban brincos y su cabello le ca&iacute;a por la espalda. Esa escena tambi&eacute;n fue captada en toda su gloria por mi celular.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Para, por favor! &ndash; implor&oacute; Fernando &ndash; me vas a hacer venir.<\/p>\n<p>Ana se detuvo, a&uacute;n con el miembro viril de Fernando en sus entra&ntilde;as.<\/p>\n<p>&#8211; Est&aacute; bien. Fernando, esto seguro lo querr&aacute;s grabar. Marco, pr&eacute;stale el celular &ndash; Fernando tom&oacute; el tel&eacute;fono y enfoc&oacute; de cerca el trasero de mi mujer. El video que tom&oacute; fue fenomenal, en &eacute;l se pod&iacute;a apreciar el trasero de Ana liberando lentamente el m&aacute;stil de Fernando, que ahora estaba pegajoso y cubierto de baba.<\/p>\n<p>Mi mujer no perdi&oacute; el tiempo y procedi&oacute; a ensartarse en mi miembro, pero para entonces ya estaba m&aacute;s que prendida y evit&oacute; los sentones lentos, se puso a brincar nada m&aacute;s sentir mi pene en su interior.<\/p>\n<p>&#8211; Ahh, ahh, ahh &nbsp;&ndash;gem&iacute;a.<\/p>\n<p>Al principio Fernando descansaba un poco, trataba de recuperarse y durar m&aacute;s. Una vez que recobr&oacute; la compostura se puso de pie frente a ella.<\/p>\n<p>&#8211; Mira c&oacute;mo me la dejaste &ndash; le dio un beso &ndash; ahora l&iacute;mpiala &ndash; y tom&oacute; a Ana del cabello, empujando su cara contra su entre pierna. Ana le hizo una deliciosa mamada.<\/p>\n<p>&#8211; Ay, ya me cans&eacute; un poco &ndash; Ana de tuvo la mamada y los sentones &ndash; cambiemos de posici&oacute;n, les toca darme.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; y se recost&oacute; en el medio de la cama, con las piernas ligeramente abiertas, los brazos extendidos sobre su cabeza. Estaba despeinada, sudando y su raja h&uacute;meda y escurriendo lubricante natural.<\/p>\n<p>&#8211; Y bien, &iquest;qui&eacute;n ser&aacute; el primero en darme?<\/p>\n<p>&#8211; Creo que, por educaci&oacute;n, Marco debe ser el primero &ndash; propuso Fernando.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; a ella y al tenerme en frente, Ana tom&oacute; mi cara y me bes&oacute;. Atrajo mi pelvis con sus piernas, enrosc&aacute;ndolas en mi cintura. Mi polla, que conoc&iacute;a el camino, se desliz&oacute; con suavidad dentro de su cuerpo.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Qu&eacute; rico, mi vida! &ndash; dijo Ana al tiempo que acariciaba mi espalda y mis embestidas comenzaban lentamente.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te gusta? &ndash; pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Bien sabes que si &ndash; dijo Ana &ndash; Fernando, querido, pon atenci&oacute;n a lo que Marco hace, porque ahorita ser&aacute; tu turno &ndash; Fernando nos observaba de cerca.<\/p>\n<p>Con ternura y mucha pasi&oacute;n, le hice el amor a mi mujer. Mis manos paseaban por todo su cuerpo con delicadas caricias y las arremetidas eran cada vez m&aacute;s intensas. Ana no apartaba sus ojos de los m&iacute;os, gem&iacute;a y jadeaba, se dejaba llevar por el placer. Fernando estaba sentado junto a nosotros, se masturbaba despacio y observaba atentamente todos los movimientos. Al cabo de varios minutos, cuando sent&iacute;a mis piernas un tanto cansadas y que mi pene comenzaba a alegrarse m&aacute;s de lo permitido, me levant&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Es tu turno, mi amigo &ndash; le indiqu&eacute; a Fernando &ndash; esta posici&oacute;n es muy rica tanto para ella como para ti. Debes concentrarte, piensa en el placer de ella y todo saldr&aacute; con naturalidad. Ten cuidado en no venirte.<\/p>\n<p>Fernando se coloc&oacute; sobre mi esposa y con una mano condujo su pene al interior de Ana. Ambos gimieron cuando la penetr&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Madre m&iacute;a esto es la gloria! &ndash; dijo Fernando.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Qu&eacute; rica y gordita la tienes, querido! &ndash; Ana lo acarici&oacute;.<\/p>\n<p>La faena continu&oacute;. Fernando la penetraba y luchaba para no emocionarse demasiado, Ana se dejaba llevar por el placer: caricias, besos, ligeros rasgu&ntilde;os. Ahora ten&iacute;a sus ojos clavados en los de &eacute;l. Yo disfrutaba la escena, mi esposa era mi actriz porno favorita.<\/p>\n<p>Sin embargo, la pose del misionero es demasiado para quien est&aacute; entre las piernas de mi mujer y tras unos minutos, Fernando se sali&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Tengo que parar o me voy a venir &ndash; dijo y se sent&oacute; al borde de la cama.<\/p>\n<p>&#8211; No pasa nada, guapo. Yo ya me repuse un poco y tengo ganas de cambiar de pose. Marco, mi amor, acu&eacute;state.<\/p>\n<p>Ana se levant&oacute; y me recost&eacute; en medio de la cama. Al momento de montarme y ensartarse en mi pene, sent&iacute; cuan mojada estaba, su vagina escurr&iacute;a lubricante, que tambi&eacute;n empapaba sus labios exteriores y llegaba a sus muslos. Para ese momento estaba tan excitada que no comenz&oacute; despacio, tan pronto sinti&oacute; mi miembro en su interior me cabalg&oacute; de manera fren&eacute;tica.<\/p>\n<p>&#8211; C&oacute;meme las tetas, mi amor &ndash; hundi&oacute; mi cara en sus pechos. Mis manos recorr&iacute;an su cuerpo, que bailaba sobre mi verga y mi boca succionaba esos manjares, mis dientes mordisqueaban sus pezones y mis manos jugaban con ellos, haci&eacute;ndolos aplaudir.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unos segundos volv&iacute; a reparar en la presencia de Fernando, quien se reincorpor&oacute; a la acci&oacute;n poni&eacute;ndose de pie sobre la cama, acercando su pene a la cara de Ana.<\/p>\n<p>&#8211; Veo que ya est&aacute;s listo de nuevo &ndash; Ana sonri&oacute; y desapareci&oacute; el rabo de Fernando entre sus labios. Con una mano lo sujetaba y con la otra se apoyaba en la cabecera de la cama.<\/p>\n<p>Era una visi&oacute;n totalmente nueva para m&iacute;. Frente a mi cara ten&iacute;a los pechos de mi esposa brincando, la mayor&iacute;a de su cabello ca&iacute;a sobre su espalda salvo algunos mechones que adornaban su pecho. A mi lado ten&iacute;a las piernas de Fernando y solo alcanzaba a ver sus bolas, que eran masajeadas por la mano de Ana quien ten&iacute;a su pene dentro de su boca, el cual entraba y sal&iacute;a de sus labios sin parar. Los tres produc&iacute;amos una m&uacute;sica perfecta: los chup chup que mi esposa hac&iacute;a mientras le daba sexo oral a nuestro amigo se mezclaban con los clap clap de sus nalgas rebotando en mi pelvis, los eventuales plap de las nalgadas que le propinaba a mi mujer y nuestros gemidos y obscenidades que dec&iacute;amos.<\/p>\n<p>&#8211; No quiero que se vengan &ndash; dijo Ana, interrumpiendo la mamada que le estaba dando a Fernando &ndash; ya casi llego.<\/p>\n<p>Ana continu&oacute; la mamada y yo las embestidas. Los gemidos ahora eran casi gritos y las obscenidades pasaron a ser insultos.<\/p>\n<p>&#8211; aahhh &ndash; Ana grit&oacute; y se desplom&oacute; sobre m&iacute;. Su cuerpo estaba ba&ntilde;ado en sudor, herv&iacute;a y temblaba y su vagina apretaba mi pene con una fuerza que no conoc&iacute;a. Su respiraci&oacute;n era fuerte y me abrazaba con mucha fuerza.<\/p>\n<p>Not&eacute; que Fernando, quien estaba de pie frente a nosotros, no se hab&iacute;a venido a&uacute;n. Nuestro muchacho estaba aprendiendo. El intenso orgasmo de mi esposa a&uacute;n no acababa cuando le dije.<\/p>\n<p>&#8211; Muy bien, mi vida, vamos a ver ahora hasta d&oacute;nde podemos llegar.<\/p>\n<p>&#8211; Mmmhhh&hellip; &iquest;qu&eacute;? &ndash; respondi&oacute; ella.<\/p>\n<p>&#8211; Que te muevas tantito &ndash; la empuj&eacute; ligeramente y me mov&iacute;, poniendo mi verga frente a su cara &ndash; y que pares la colita &ndash; con la mano le indiqu&eacute; a Fernando que procediera.<\/p>\n<p>&Eacute;l se baj&oacute; de la cama y se coloc&oacute; en el borde, frente a las piernas de Ana, quien segu&iacute;a anestesiada por el orgasmo. Con delicadeza levant&oacute; el culito de mi esposa, escupi&oacute; un poco de saliva en su entrada y la penetr&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; ahh&hellip; no se pasen de cabrones &ndash; Ana reaccion&oacute; al sentir el pene de Fernando en su interior. Se acomod&oacute;, par&oacute; bien el culo, baj&oacute; el resto de la espalda y tom&oacute; mi verga en sus manos.<\/p>\n<p>Fernando se follaba a mi mujer con movimientos r&aacute;pidos y muy profundos. Sus nalgas brincaban y eran golpeadas, apretadas y acariciadas por nuestro amigo.<\/p>\n<p>Ana, sin apartar sus ojos de los m&iacute;os, devoraba mi polla, que entraba y sal&iacute;a de sus labios.<\/p>\n<p>Fernando aument&oacute; el ritmo, el placer de mi esposa le impidi&oacute; continuar la mamada.<\/p>\n<p>&#8211; ahhh&hellip; ay si, &iexcl;qu&eacute; rico! &ndash; mi esposa gem&iacute;a y gem&iacute;a. Para evitar desatenderme, se com&iacute;a mis bolas mientras me hac&iacute;a una deliciosa paja.<\/p>\n<p>&#8211; ahhhh ya casi me vengo &ndash; vocifer&oacute; Fernando. Estaba rojo y sudando por completo &ndash; &iquest;d&oacute;nde los quieres, Ana?<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Para, para! &ndash; le indiqu&eacute; &ndash; salte, tengo una idea.<\/p>\n<p>Fernando detuvo las embestidas y sac&oacute; su pene de la vagina de mi esposa.<\/p>\n<p>&#8211; Espero que tu idea sea buena, porque acaban de interrumpir mi segundo orgasmo &ndash; dijo ella.<\/p>\n<p>&#8211; Te va a encantar &ndash; le respond&iacute; al tiempo que me levantaba.<\/p>\n<p>Le indiqu&eacute; a Fernando que se recostara en medio de la cama y que Ana lo cabalgara. Ana, obediente, se ensart&oacute; en su polla e inici&oacute; sus movimientos. La cara de nuestro amigo se perdi&oacute; en la inmensidad de las tetas de mi esposa. Yo me acerqu&eacute; al tocador, tom&eacute; el lubricante del bolso de mi mujer y unt&eacute; una generosa cantidad en mi falo. Me acerqu&eacute; a mi esposa y, sin avisar, lubriqu&eacute; su ano con una cantidad a&uacute;n m&aacute;s generosa.<\/p>\n<p>&#8211; ahhh&hellip; ya s&eacute; cu&aacute;l es tu idea &ndash; gimi&oacute; Ana y baj&oacute; el ritmo de sus caderas.<\/p>\n<p>Me puse atr&aacute;s de sus nalgas y, con mucho cuidado, le met&iacute; la verga en su ano.<\/p>\n<p>&#8211; mmmhhh &ndash; gimi&oacute; mi esposa, al sentir su primera doble penetraci&oacute;n &#8211; &iexcl;dios, que delicia!<\/p>\n<p>&#8211; Ahora s&iacute;, Fernando. Vamos a darle hasta acabar dentro de ella &ndash; dije al tiempo que mis embestidas comenzaban. Ana ten&iacute;a los ojos cerrados y se mord&iacute;a el labio de placer.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;En serio?&#8230; &iquest;puedo venirme dentro? &ndash; Fernando no lo cre&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Con confianza, guapo &ndash; Ana lo bes&oacute; &ndash; quiero que mis machos me dejen bien rellenita y escurriendo semen.<\/p>\n<p>La locura se apoder&oacute; de los tres. Fernando mamaba como ni&ntilde;o hambriento de las tetas de mi mujer y la penetraba con fuerza. Ana se sosten&iacute;a de la cabecera de la cama y gem&iacute;a y gritaba sin recato. Yo la ten&iacute;a sujetada del cabello y penetraba su ano de manera fren&eacute;tica.<\/p>\n<p>Sent&iacute; como el ano de mi esposa empezaba a tener contracciones y su piel se volv&iacute;a a erizar, su orgasmo se acercaba.<\/p>\n<p>&#8211; ahhh&hellip; &iexcl;ah&iacute; viene! &ndash; jade&oacute; Fernando. Unos segundos despu&eacute;s, su pene explot&oacute; en la vagina de mi amada y bombe&oacute; todo el semen que pudo.<\/p>\n<p>&#8211; ay ay ay &ndash; Ana no pudo m&aacute;s y fue alcanzada por su orgasmo. El m&iacute;o lleg&oacute; casi simult&aacute;neamente y vaci&eacute; todo mi l&iacute;quido en su interior.<\/p>\n<p>Pero quien m&aacute;s lo gozaba era Ana. Sent&iacute;a como su cuerpo se tensaba, su ano apretaba y exprim&iacute;a hasta la &uacute;ltima gota de semen de mi verga y las contracciones la recorr&iacute;an por completa. Con las fuerzas que le quedaban se arrastr&oacute; hacia un lado y qued&oacute; boca abajo, presa del orgasmo que no le dio tregua durante un par de minutos.<\/p>\n<p>Fernando y yo est&aacute;bamos embriagados de placer. Ambos ba&ntilde;ados en sudor, con respiraci&oacute;n acelerada y nuestros miembros completamente exprimidos, llenos de baba hab&iacute;an regresado a sus tama&ntilde;os originales.<\/p>\n<p>Cuando el placer de Ana termin&oacute;, se dio vuelta y abri&oacute; sus bonitas piernas.<\/p>\n<p>&#8211; Miren c&oacute;mo me dejaron &ndash; su vagina y ano estaban rojos, hinchados y chorreaban semen, manchando el cobertor de la cama. Ella estaba ba&ntilde;ada en sudor, su maquillaje se hab&iacute;a corrido por completo, su cabello revuelto. Era una diosa, Venus reci&eacute;n follada.<\/p>\n<p>&#8211; Te ves divina &ndash; coment&oacute; Fernando, orgulloso de su obra.<\/p>\n<p>&#8211; Si, tanto que quiero captar este momento &ndash; corr&iacute; al tocador por mi celular y grab&eacute; y tom&eacute; fotograf&iacute;as de su cuerpo expulsando nuestra lechita. Hice varios acercamientos y Ana pos&oacute; para un par de fotograf&iacute;as, orgullosa de c&oacute;mo la hab&iacute;amos dejado.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te gust&oacute;, mi vida? &ndash; le pregunt&eacute; una vez las fotograf&iacute;as terminaron, su cuerpo segu&iacute;a expulsando semen.<\/p>\n<p>&#8211; Ay Marco, si supieras lo que siento y lo que sent&iacute; &ndash; nos tom&oacute; a ambos de las manos &ndash; fue incre&iacute;ble, no pens&eacute; que algo as&iacute; se pudiera sentir &ndash; unas lagrimas bajaron por sus mejillas, estaba llorando de felicidad &ndash; muchas gracias, chicos.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias a ti, mi vida, por permitirnos hacer esta locura contigo &ndash; la abrac&eacute;, era un momento extra&ntilde;o y emotivo.<\/p>\n<p>&#8211; Yo soy quien deber&iacute;a estar agradecido &ndash; Fernando acariciaba su espalda &ndash; estas son las mejores vacaciones de mi vida, no quiero que acaben.<\/p>\n<p>Ana rio un poco, se sec&oacute; las l&aacute;grimas y me dio un beso, sab&iacute;a a verga. Se gir&oacute; hacia Fernando.<\/p>\n<p>&#8211; Se acaban de ganar muchos premios de mi parte &ndash; lo bes&oacute; &ndash; pero ahora, me urge ir al ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Ana se levant&oacute; de un salto y corri&oacute; al sanitario. Era algo que no esper&aacute;bamos, de modo que nos provoc&oacute; risas a Fernando y a m&iacute;. Cuando regres&oacute;, estaba de un humor excelente.<\/p>\n<p>&#8211; Felicidades chicos, me provocaron un squirt &ndash; busc&oacute; en su maleta y se coloc&oacute; su pijama sexy: short miniatura que apenas y le cubr&iacute;a el trasero, playera de tirantes que permit&iacute;a que ambas tetas se salieran al m&aacute;s leve movimiento &ndash; y parece que no hab&iacute;an eyaculado en d&iacute;as, escurr&iacute; un chingo de semen y a&uacute;n qued&oacute; algo dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Felicidades a ti, mi amor &ndash; le dije &ndash; pocas mujeres pueden presumir que han sentido lo que t&uacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Lograste sacar todo mi semen? No quisiera embarazarte&hellip; &#8211; Fernando hab&iacute;a ca&iacute;do en cuenta que se hab&iacute;a venido dentro de mi esposa sin usar protecci&oacute;n. A ambos nos provoc&oacute; risas.<\/p>\n<p>&#8211; Tranquilo, querido &ndash; Ana se sent&oacute; en un extremo de la cama, frente a nosotros &ndash; esto ya lo ten&iacute;amos platicado Marco y yo. Ma&ntilde;ana tomar&eacute; una pastilla de emergencia y no habr&aacute; embarazo.<\/p>\n<p>&#8211; Y&hellip; &iquest;para futuras ocasiones, tambi&eacute;n te tomar&aacute;s esa pastilla? &ndash; Fernando estaba algo aliviado, aunque visiblemente preocupado. Se notaba que, antes que nada, &eacute;ramos (y somos) buenos amigos.<\/p>\n<p>&#8211; No, en un futuro tendremos que buscar otros m&eacute;todos &ndash; coment&oacute; Ana &ndash; pero antes de pensar en eso, dime Fernando, esto que acaba de pasar, &iquest;te gustar&iacute;a repetirlo?<\/p>\n<p>&#8211; Me encantar&iacute;a &ndash; nuestro amigo sonre&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Bien, pero me refiero a que si te gustar&iacute;a volver a hacerlo sin cond&oacute;n. Ya probaste de las dos maneras y estoy segura de que venirte dentro te encant&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Fue lo m&aacute;s delicioso y hermoso que he vivido &ndash; Fernando estaba feliz y algo sonrojado.<\/p>\n<p>&#8211; Entonces necesitar&eacute; ponerme un implante o el DIU, mi vida &ndash; me dijo Ana &ndash; ya que la vasectom&iacute;a es una decisi&oacute;n personal que Fernando debe tomar con su futura pareja.<\/p>\n<p>&#8211; Eso es cierto, en ese tema no debemos influir &ndash; respond&iacute; &ndash; en ese caso, preferir&iacute;a el DIU, ya que las hormonas siempre provocan un desmadre en tu interior.<\/p>\n<p>&#8211; Es verdad &ndash; continu&oacute; Ana &ndash; solo entonces una cosa, Fernando, tenemos que hacer ciertos acuerdos. Si de verdad quieres que experiencias as&iacute; se repitan con nosotros, cuidarnos de los embarazos nos corresponder&aacute; a nosotros, pero t&uacute; tienes que cuidar a ambos de cualquier ETS. Debes prometernos que no tendr&aacute;s relaciones sexuales con nadie m&aacute;s que conmigo, adem&aacute;s de mantener la vida sana que has tenido. A cambio podr&aacute;s coger conmigo, solos o en tr&iacute;o con mi esposo, como ahora, las veces que queramos y podamos. Si alguna chica te llama la atenci&oacute;n y quieres tener algo con ella podemos platicarlo. Si es solo sexo, puedes hacerlo con protecci&oacute;n. Si es sentimental, nuestro acuerdo llegar&aacute; a su fin en el mejor de los t&eacute;rminos y te llevar&aacute;s la m&aacute;s bonita de las amistades y los mejores recuerdos.<\/p>\n<p>&#8211; Y los mejores videos y fotos &ndash; apunt&eacute;, todos rieron.<\/p>\n<p>&#8211; Pero siempre debes decirnos &ndash; continu&oacute; Ana &ndash; &iquest;Est&aacute;s de acuerdo?<\/p>\n<p>&#8211; Si, prometo que les dir&eacute; todo &ndash; Fernando se ve&iacute;a entusiasmado con el acuerdo.<\/p>\n<p>&#8211; Piensa, mi amigo &ndash; apunt&eacute; yo &ndash; que ser&aacute;s el &ldquo;corneador oficial&rdquo; y que estas condiciones son para cuidarla y cuidarme. Antes que nada, eres nuestro amigo y confiamos mucho en ti. Por nuestra parte, no habr&aacute; otro que ocupe tu lugar y Ana no podr&aacute; hacerlo con nadie m&aacute;s si no es con nosotros dos, a menos que hablemos y acordemos otra cosa entre los tres, &iquest;te parece?<\/p>\n<p>&#8211; Perfecto. Si alguien me llama en lo m&aacute;s m&iacute;nimo la atenci&oacute;n se los dir&eacute;, no porque no quiero perder esto sino porque, de coraz&oacute;n, los quiero. Han cambiado mi vida como no lo pueden imaginar.<\/p>\n<p>&#8211; Muy bien &ndash; Ana lo bes&oacute; &ndash; ahora vamos a cenar algo, miren la hora, ya es media noche.<\/p>\n<p>Los tres bajamos a cenar pan y caf&eacute;. Ana en su pijama sexy, Fernando y yo en b&oacute;xer. La noche hab&iacute;a refrescado como consecuencia de la torrencial lluvia. La pl&aacute;tica era amena y giraba en torno a lo que hab&iacute;amos vivido minutos antes. Se notaba que todos hab&iacute;amos ganado mucho. Ana ten&iacute;a una verga extra y un amante oficial, Fernando sexo seguro con una gran mujer y un gran amigo. Yo hab&iacute;a cumplido mi mayor fantas&iacute;a y ten&iacute;a un socio que me daba mucha seguridad.<\/p>\n<p>Terminamos de cenar, le pas&eacute; a Fernando los videos y fotos que hab&iacute;a sacado y subimos a dormir. Fernando y Ana se despidieron con un beso y &eacute;l se retir&oacute; a su habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ana y yo est&aacute;bamos exhaustos y dormimos abrazados. Ella ol&iacute;a a sexo, su aliento sab&iacute;a a caf&eacute; y verga y su cuerpo ol&iacute;a a semen y sudor, era el para&iacute;so.<\/p>\n<p>&#8211; Buenos d&iacute;as, mi vida &ndash; Ana me despert&oacute; con un beso &ndash; arriba, que ya es de d&iacute;a.<\/p>\n<p>La luz entraba por la ventana, se ve&iacute;a que la ma&ntilde;ana era preciosa.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; hora es? &ndash; le devolv&iacute; el beso.<\/p>\n<p>&#8211; Son las 8:30 de la ma&ntilde;ana y la cansada deber&iacute;a ser yo &ndash; Ana estaba radiante y llena de energ&iacute;a &ndash; anda, vamos a desayunar. Creo que Fernando sigue dormido.<\/p>\n<p>Nos levantamos, fuimos al sanitario y al salir al pasillo notamos que Fernando a&uacute;n dorm&iacute;a, pero esa ma&ntilde;ana, Ana estaba un poco m&aacute;s traviesa.<\/p>\n<p>&#8211; Lo voy a despertar &ndash; Ana abri&oacute; la puerta de su habitaci&oacute;n y entr&oacute; en ella. Fernando dorm&iacute;a boca arriba, en b&oacute;xer. Yo me qued&eacute; parado en la entrada. Sin hacer ruido, mi esposa se despoj&oacute; de su short, subi&oacute; a su cama y con mucho cuidado descubri&oacute; el pene de nuestro amigo, que dorm&iacute;a al igual que &eacute;l.<\/p>\n<p>Ana levant&oacute; el trasero y abri&oacute; las piernas, invit&aacute;ndome a la acci&oacute;n. Me acerqu&eacute; a ella y saqu&eacute; mi polla del b&oacute;xer, que ya se hab&iacute;a levantado ante la vista magn&iacute;fica de su culo. Mi mujer tom&oacute; el pene de nuestro amigo y lo hizo desaparecer entre sus labios.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute;?&#8230; &ndash; Fernando hab&iacute;a despertado y no cre&iacute;a lo que ve&iacute;a: mi esposa le estaba dando una mamada matutina.<\/p>\n<p>&#8211; Buenos d&iacute;as dormil&oacute;n &ndash; Ana gimi&oacute; cuando la penetr&eacute;, estaba mojada de nuevo &ndash; ya es hora de despertar &ndash; y volvi&oacute; a succionar su polla, que ya se hab&iacute;a levantado.<\/p>\n<p>&#8211; Veo que tambi&eacute;n es hora de coger &ndash; respondi&oacute; &eacute;l, que segu&iacute;a medio dormido.<\/p>\n<p>&#8211; No, esto solo son los buenos d&iacute;as &ndash; Ana lam&iacute;a su pene, desde la base hasta la punta &ndash; hay que desayunar, ba&ntilde;arnos y hacerlo como locos &ndash; le costaba hablar, mis embestidas aumentaban &ndash; hoy es nuestro &uacute;ltimo d&iacute;a y debemos aprovecharlo.<\/p>\n<p>&#8211; Quisiera que esto no acabara &ndash; Fernando acarici&oacute; su cara.<\/p>\n<p>&#8211; Yo lo s&eacute;, querido, pero debemos regresar &ndash; Ana paseaba su polla por toda su cara &ndash; adem&aacute;s, no es la &uacute;ltima vez que lo haremos. Anda, lev&aacute;ntate, que hay que desayunar &ndash; bes&oacute; su glande y se levant&oacute;.<\/p>\n<p>El breve tr&iacute;o termin&oacute; y Ana se puso su prenda de nuevo. Tom&oacute; mi erecci&oacute;n en su mano y me condujo por las escaleras a la cocina.<\/p>\n<p>Juntos preparamos de desayunar mientras Fernando limpiaba la mesa y lavaba los trastes. Ambos est&aacute;bamos erectos y Ana nos complac&iacute;a con caricias. Desayunamos y acordamos la agenda del d&iacute;a. Nos ir&iacute;amos a las 6 de la tarde, con las &uacute;ltimas luces del d&iacute;a. Deb&iacute;amos asear a las 4 para dejar la casa limpia a las 5, ba&ntilde;arnos y preparar nuestras maletas para salir a la carretera a la hora acordada. As&iacute; que ten&iacute;amos varias horas para follar y hacer locuras. Para evitar salir, pedir&iacute;amos pizza a domicilio.<\/p>\n<p>Antes de cualquier cosa, deb&iacute;amos tomar un ba&ntilde;o, para hacerlo con higiene y que la tarde fuese memorable.<\/p>\n<p>A esas alturas los tres pod&iacute;amos tomar un ba&ntilde;o sin que las cosas se salieran de control. Como es natural, Fernando y yo ten&iacute;amos nuestras herramientas duras, as&iacute; como Ana ten&iacute;a sus pezones duros, pero las caricias y besos no pasaban de eso. Este chico hab&iacute;a entrado en su papel a la perfecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Durante el ba&ntilde;o, Ana volvi&oacute; a sacar el enema de nuestro malet&iacute;n y comenz&oacute; a usarlo. Fernando segu&iacute;a con la duda y no aguant&oacute; m&aacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Eso qu&eacute; es, Ana? &ndash; pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Es un enema, querido. Con esto lavo el interior de mi ano para prepararme para el sexo anal. Funciona as&iacute; &ndash; y Ana lo utiliz&oacute; explicando cada paso y cada funci&oacute;n &ndash; es para que cuando Marco use mi &ldquo;chiquit&iacute;n&rdquo; no salga con algo indeseado, por cuestiones de higiene.<\/p>\n<p>&#8211; Cada d&iacute;a se aprende algo nuevo &ndash; Fernando estaba impresionado y no menos excitado.<\/p>\n<p>Terminado el ba&ntilde;o, al igual que el d&iacute;a anterior, esperamos a que Ana se arreglara. Para matar el tiempo y que mi esposa no se sintiera presionada, la dejamos en la habitaci&oacute;n y ambos bajamos a la sala a preparar el lugar. Prendimos los ventiladores del techo, pusimos m&uacute;sica suave y sacamos una colchoneta que encontramos en uno de los armarios y la extendimos en medio de la sala, entre los sillones. Acercamos agua, hielos, vasos de vidrio, el whisky que hab&iacute;a quedado, preparamos lubricante, el spray para su mand&iacute;bula, un par de toallas para el sudor y dem&aacute;s fluidos y alistamos nuestros celulares para grabar. Apenas eran las 10:30 de la ma&ntilde;ana, la cosa se iba a descontrolar.<\/p>\n<p>En cuesti&oacute;n de media hora, Ana baj&oacute;. Llevaba puesto su &uacute;ltimo juego limpio de lencer&iacute;a, color negro y con encajes, el cabello recogido en una cola de caballo, aretes y collar de oro, zapatos de plataforma descubiertos y estaba bellamente maquillada y su perfume llenaba la sala con olor a flores. Llevaba consigo su bolso de mano, en ese momento ignoraba qu&eacute; pod&iacute;a contener.<\/p>\n<p>&#8211; Espero est&eacute;n listos, guapos &ndash; dijo al bajar, era una diosa &ndash; veo que ya prepararon todo.<\/p>\n<p>&#8211; M&aacute;s que listos, mi amor &ndash; ambos nos pusimos de pie &#8211; &iquest;con qu&eacute; te gustar&iacute;a iniciar?<\/p>\n<p>&#8211; Brindando &ndash; dej&oacute; su bolso en un rinc&oacute;n, tom&oacute; los vasos, les puso hielo y llen&oacute; las copas de todos &ndash; por nosotros. Hasta el fondo, salud.<\/p>\n<p>&#8211; Salud &ndash; los tres levantamos las copas y terminamos su contenido de un trago.<\/p>\n<p>En ese momento, Ana me dio uno de los besos m&aacute;s ricos que me ha dado en mi vida. Peg&oacute; su cuerpo con el m&iacute;o y, mientras nuestras lenguas y labios se masajeaban, nuestras manos recorr&iacute;an el cuerpo del otro. Ella acariciaba mis hombros, mis brazos, mi espalda y el bulto que se hab&iacute;a formado bajo mi b&oacute;xer. Yo pasaba mis manos por su espalda, su cintura, sus bien formados senos y su delicioso culo. Despu&eacute;s pas&oacute; a Fernando, con quien se repiti&oacute; la f&oacute;rmula. Alternaba entre uno y otro, cada beso era m&aacute;s encendido, cada caricia m&aacute;s intensa.<\/p>\n<p>Estando pegada a mis labios se detuvo y me dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Mi amor, quisiera hacer cositas m&aacute;s memorables para la ocasi&oacute;n y darle a nuestro muchacho uno de los premios que ayer se gan&oacute;, &iquest;no tienes problema con ello?<\/p>\n<p>&#8211; Claro que no, mi vida &ndash; yo desconoc&iacute;a por completo el premio del que hablaba, pero ya no hab&iacute;a nada vedado para Fernando en ese momento &ndash; adelante.<\/p>\n<p>En ese momento volvi&oacute; a los labios de Fernando. Mientras lo besaba lo empuj&oacute;, con suavidad, hacia uno de los sillones, la respiraci&oacute;n de ambos se aceleraba. Ana separ&oacute; sus labios de los de &eacute;l y comenz&oacute; a bajar. Bes&oacute; su cuello, su pecho, su abdomen y por fin lleg&oacute; al b&oacute;xer. Abri&oacute; las piernas de &eacute;l y de un movimiento lo despoj&oacute; de su prenda, dejando a la vista la polla de Fernando, que estaba erecta, de su glande escurr&iacute;a un poco de l&iacute;quido preseminal. Me serv&iacute; otra copa y me sent&eacute; en una silla cercana para poder disfrutar del espect&aacute;culo.<\/p>\n<p>Sin perder m&aacute;s tiempo Ana se llev&oacute; el miembro de nuestro amigo a la boca, que desapareci&oacute; entre sus labios.<\/p>\n<p>&#8211; uff &iexcl;qu&eacute; rico! &ndash; Fernando lo disfrutaba. Acariciaba el rostro de mi mujer y sosten&iacute;a su cola de caballo mientras Ana sub&iacute;a y bajaba por su falo con suavidad. Mi esposa, sin dejar de darle sexo oral, con un movimiento, se despoj&oacute; de su brasier, dejando libres sus tetas &#8211; &iquest;me prestas tu celular, Marco? Quisiera grabar esto.<\/p>\n<p>&#8211; Desde luego &ndash; le acerqu&eacute; mi celular y la pel&iacute;cula porno comenz&oacute;. Ana bajaba y sub&iacute;a, bajaba y sub&iacute;a. Si se sacaba la polla de la boca era para lamer y succionar las bolas de Fernando, lamer su herramienta o jugar con su cabeza.<\/p>\n<p>Unas chupadas m&aacute;s y Ana levant&oacute; su pecho y coloc&oacute; la verga mojada de Fernando entre sus magn&iacute;ficas tetas, la aprision&oacute; y comenz&oacute; a subir y bajar. Las rusas eran una de tantas especialidades de mi mujer.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Este es el mejor regalo del mundo, Ana! &ndash; Fernando segu&iacute;a grabando.<\/p>\n<p>&#8211; Este no es tu regalo, guapo. Es solo el calentamiento &ndash; Ana se levant&oacute;, se quit&oacute; la tanga, lo tom&oacute; de sus tobillos y lo recost&oacute; por completo en el sill&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; vas a?&hellip; &#8211; la pregunta de Fernando fue silenciada cuando, sin avisar, Ana se sent&oacute; sobre su cara.<\/p>\n<p>&#8211; mmmh &ndash; Ana comenz&oacute; a gemir &ndash; c&oacute;metela toda, cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Mi esposa mov&iacute;a su trasero en la cara de nuestro amigo, pasando su vagina y su ano por su boca. Ella no dejaba de gemir. Yo grababa la escena, mi esposita era una puta en regla y mi actriz porno favorita.<\/p>\n<p>&#8211; Este es uno de tus regalos, espero te guste. S&eacute; que a muchos hombres les encanta que se sienten en su cara &ndash; en ese momento Ana acerc&oacute; su boca al pene de Fernando &ndash; y este es tu otro regalo &ndash; e introdujo su falo de nuevo en sus labios. Le estaba haciendo un &ldquo;69&rdquo;.<\/p>\n<p>La verga de Fernando entraba y sal&iacute;a de la boca de mi esposa, as&iacute; como su lengua entraba y sal&iacute;a de su vagina. Yo grababa todo y ten&iacute;a una erecci&oacute;n gigantesca.<\/p>\n<p>&#8211; ahhh &iexcl;Con calma, por favor! &ndash; implor&oacute; Fernando &ndash; har&aacute;s que me venga.<\/p>\n<p>&#8211; Esa es la idea, guapo &ndash; Ana continu&oacute; con la mamada, cada vez m&aacute;s fren&eacute;tica.<\/p>\n<p>&#8211; ahhh ah&iacute; viene &ndash; Fernando se tens&oacute; por completo y hundi&oacute; su cara entre el culo de Ana, quien orde&ntilde;&oacute; su polla hasta la &uacute;ltima gota.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Qu&eacute; rica est&aacute; tu lechita, tesoro! &ndash; Ana trag&oacute; y se puso de pie, dejando a Fernando agotado, con la cara empapada de sus fluidos y su polla fl&aacute;cida &ndash; pero yo quiero m&aacute;s. A ver, mi amor, es tu turno.<\/p>\n<p>Yo estaba de pie frente a ellos. Ana tom&oacute; un coj&iacute;n del sill&oacute;n, lo puso frente a m&iacute;, se arrodill&oacute; y comenz&oacute; a jugar con mi polla.<\/p>\n<p>&#8211; P&aacute;same el spray, por favor &ndash; dijo despu&eacute;s de unos minutos &ndash; que me duele un poco la mand&iacute;bula, pero yo quiero leche.<\/p>\n<p>Ana se dio un disparo de spray dentro de su boca y reanud&oacute; la mamada. El ritmo era fren&eacute;tico.<\/p>\n<p>Yo la sujetaba del cabello y jugaba con sus tetas. Con cada movimiento mi polla desaparec&iacute;a por completo y emerg&iacute;a de nuevo llena de saliva.<\/p>\n<p>&#8211; Ah&iacute; te va tu segunda dosis, putita &ndash; mi orgasmo estaba cerca. Tom&eacute; a Ana con fuerza del cabello y mantuve mi pene en su boca. Ana comenz&oacute; a succionar &ndash; oohhh &ndash; explot&eacute; en su boca con un intenso orgasmo. Ignoro cu&aacute;nto semen expuls&oacute; mi pene, pero Ana sustrajo hasta la &uacute;ltima gota y trag&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Qu&eacute; delicia de lechitas, mis amores! &ndash; Ana estaba satisfecha. Llen&oacute; de nuevo las copas y nos entreg&oacute; las nuestras &ndash; se han portado bien, pero esto a&uacute;n no acaba &ndash; se sent&oacute; entre ambos, Fernando hab&iacute;a recobrado un poco la compostura y logrado sentarse &ndash; les dar&eacute; unos minutos para que se repongan.<\/p>\n<p>&#8211; Pens&eacute; que esto era todo &ndash; dijo Fernando.<\/p>\n<p>&#8211; Claro que no, querido &ndash; Ana se ech&oacute; a re&iacute;r &ndash; un hombre puede eyacular cantidades decentes hasta 3 veces en un d&iacute;a. Quiero que ambos me llenen 3 veces hoy. Beban, relaj&eacute;monos un rato, que a&uacute;n les falta batalla.<\/p>\n<p>Los tres nos relajamos un rato. La m&uacute;sica segu&iacute;a, apenas era medio d&iacute;a y nuestras bebidas nos relajaban sin llegar a embriagarnos. La pl&aacute;tica giraba a&uacute;n en torno al sexo.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, mi amor &ndash; le pregunt&eacute; &ndash; ya en confianza, &iquest;qu&eacute; lechita te gust&oacute; m&aacute;s?<\/p>\n<p>&#8211; Pues es como las pollas, mi vida. Ahora que puedo decir que soy una &ldquo;hotwife&rdquo; &ndash; dej&oacute; escapar una risa &ndash; puedo decir que ambos penes tienen sabores muy particulares, me gustan ambos, y que cada semen tiene su propio sabor, ambos son muy ricos.<\/p>\n<p>&#8211; Entonces &iquest;ser&iacute;as capaz de diferenciar quien se est&aacute; viniendo en tu boca por el puro sabor de su semen? &ndash; pregunt&oacute; Fernando.<\/p>\n<p>&#8211; Claro, as&iacute; como podr&iacute;a identificarlos por c&oacute;mo se sienten sus pollas dentro de m&iacute; &ndash; respondi&oacute; Ana, orgullosa.<\/p>\n<p>&#8211; No te creo &ndash; Fernando segu&iacute;a incr&eacute;dulo.<\/p>\n<p>&#8211; De verdad. Mira, te lo voy a demostrar &ndash; Ana se agach&oacute; y volvi&oacute; a despertar nuestros penes con un sexo oral magn&iacute;fico.<\/p>\n<p>No le cost&oacute; mucho hacerlo, pues gracias a la estimulante pl&aacute;tica y a la incre&iacute;ble vista de su desnudez ya est&aacute;bamos a medio camino. Cuando logr&oacute; que nuestras herramientas estuvieran de nuevo bastante duras, se hinc&oacute; sobre el sill&oacute;n y reclin&oacute; su cuerpo sobre el respaldo, d&aacute;ndonos la espalda y parando lo m&aacute;s que pod&iacute;a su delicioso culo.<\/p>\n<p>&#8211; Voy a cerrar los ojos &ndash; cosa que hizo y abri&oacute; ligeramente sus piernas &ndash; ustedes, sin hacer ruidos van a penetrarme y yo tratar&eacute; de adivinar qui&eacute;n es.<\/p>\n<p>Entusiasmados, Fernando y yo jugamos &ldquo;piedra, papel o tijera&rdquo; para ver qui&eacute;n ten&iacute;a el primer turno. Gan&eacute; yo, as&iacute; que con mucho cuidado tom&eacute; a mi esposa de la cintura y la penetr&eacute;. Segu&iacute;a mojada y mi pene se desliz&oacute; con suavidad en su interior.<\/p>\n<p>&#8211; Mmhhh c&oacute;mo no voy a reconocer esa verga, si es la de mi marido.<\/p>\n<p>Los tres re&iacute;mos y volvimos a jugar para ver qui&eacute;n ten&iacute;a el pr&oacute;ximo turno. Gan&eacute; de nuevo yo y, para poner las cosas dif&iacute;ciles, penetr&eacute; a mi esposa sin usar mis manos, por si eso me delataba.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Otra vez t&uacute;, mi amor? &ndash; Ana volv&iacute;a a adivinar.<\/p>\n<p>Siguiente ronda, gan&oacute; Fernando. Para que no sospechara nada se unt&oacute; un poco de lubricante sobre su verga, para que entrara mejor y no alcanzara a sentir los relieves.<\/p>\n<p>&#8211; Esa es inconfundible, eres t&uacute;, Fernando &ndash; Ana se ech&oacute; a re&iacute;r &ndash; se los dije.<\/p>\n<p>&#8211; Para m&iacute; que est&aacute;s haciendo trampa &ndash; Fernando segu&iacute;a dentro de ella.<\/p>\n<p>&#8211; No, te juro que no &ndash; Ana gir&oacute; la cabeza y abri&oacute; los ojos &ndash; es pura habilidad. Tu polla es algo m&aacute;s corta pero m&aacute;s gruesa, gracias a tu pellejo. Marco, en cambio, la tiene m&aacute;s larga y est&aacute; m&aacute;s cabez&oacute;n, pero al mismo tiempo m&aacute;s delgada por estar circuncidado, por no mencionar que eso se siente a la primera &ndash; Ana movi&oacute; sus nalgas y se ensart&oacute; un par de veces en nuestro amigo &ndash; pero dejemos de jugar y vamos a retomar, ya que andamos en estas.<\/p>\n<p>Ana gir&oacute; a un lado y Fernando con ella. Segu&iacute;an en la pose de &ldquo;perrito&rdquo; pero la cara de Ana ahora miraba al sill&oacute;n, lugar donde me sent&eacute; yo con mis piernas extendidas hacia ellos. Mi esposa tom&oacute; mi polla con su mano mientras volv&iacute;a a ser penetrada por Fernando. Antes de llev&aacute;rsela a la boca dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Ahora me deben durar un poco m&aacute;s &ndash; nos mir&oacute; a ambos &ndash; si sienten que se van a venir y no pueden m&aacute;s, me dicen, para indicarles d&oacute;nde quiero que acaben. Bien, continuemos.<\/p>\n<p>Fernando la penetraba despacio, pero con intensidad, procurando introducir todo su pene en mi mujer, tratando de llenarla hasta donde pod&iacute;a. Con ese ritmo, los labios de Ana bajaban y sub&iacute;an lentamente por mi polla. Yo estaba decidido a recordar para siempre este momento, as&iacute; que volv&iacute; a grabar la escena, prestando ocasionalmente mi celular a Fernando para que capturara la espectacular vista que el culo de mi Ana le brindaba.<\/p>\n<p>No ten&iacute;amos prisas, los tres nos tom&aacute;bamos nuestro tiempo. Fernando controlaba su ritmo, que deten&iacute;a solo para comerse el culito de mi mujer; Ana disfrutaba tener a Fernando penetr&aacute;ndola y comi&eacute;ndosela por detr&aacute;s y mi polla en su boca; y yo gozaba el sexo oral que mi esposa me daba y, obvio, la espectacular vista. Ignoro cu&aacute;nto tiempo estuvimos as&iacute;, los minutos se sent&iacute;an horas.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un rato, Ana pidi&oacute; que cambi&aacute;ramos de lugar. Fernando entonces recibi&oacute; el magn&iacute;fico sexo oral de mi mujer y yo pude hacer uso de su culo. Estaba sudado y por dentro se sent&iacute;a sumamente mojado y tibio. Los gemidos de Ana ya no eran fren&eacute;ticos, eran suaves y profundos, lo estaba disfrutando y su vagina daba fe de ello: sus contracciones apretaban mi polla con firmeza.<\/p>\n<p>&#8211; Fernando, mi amor, p&aacute;same mi bolso, por favor &ndash; dijo Ana, interrumpiendo moment&aacute;neamente la mamada.<\/p>\n<p>Fernando alcanz&oacute; el bolso y de &eacute;l Ana extrajo su vibrador. Sin decir nada lo encendi&oacute; y con una mano lo coloc&oacute; junto a su cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>&#8211; mmmh&hellip; &#8211; comenz&oacute; a masturbarse y reanudar la mamada &ndash; mi amor, dame un poquito m&aacute;s fuerte, por favor.<\/p>\n<p>Gustoso obedec&iacute;. Mis embestidas dejaron de ser suaves y aumentaron de intensidad y profundidad.<\/p>\n<p>El cuerpo de Ana rebotaba al ritmo que yo la penetraba. Pod&iacute;a ver sus tetas bailar y su ano contraerse una y otra vez. La velocidad a la que sus labios sub&iacute;an y bajaban por la polla de nuestro amigo tambi&eacute;n aument&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Dame m&aacute;s! &ndash; dijo y aument&oacute; la velocidad del vibrador, cuyas vibraciones llegaban con fuerza a mi pene. En ese momento hice uso de toda mi capacidad de concentraci&oacute;n para no venirme y complacer a mi mujer. Ana estaba llegando al cl&iacute;max.<\/p>\n<p>Aument&eacute; todo lo que pude la velocidad, aqu&iacute; en M&eacute;xico usamos la expresi&oacute;n &ldquo;como caj&oacute;n que no cierra&rdquo; o &ldquo;como m&aacute;quina de coser&rdquo;. Comenc&eacute; a darle nalgadas, apretujar su culo, pellizcar sus tetas y estimular con mis dedos su ano. Fernando, que hab&iacute;a entendido lo que se ven&iacute;a, tambi&eacute;n me ayudaba oblig&aacute;ndola a mamar m&aacute;s fuerte y r&aacute;pido sujet&aacute;ndola del cabello, d&aacute;ndole bofetadas y dici&eacute;ndole obscenidades: &ldquo;&iquest;Te gusta, putita?&rdquo;, &ldquo;Eres nuestra zorra&rdquo;, &ldquo;&iquest;Te gusta tener dos vergas para ti?&rdquo;, &ldquo;&iexcl;C&oacute;metela toda, perrita!&rdquo;, etc.<\/p>\n<p>Ana intent&oacute; gritar su orgasmo, pero al tener semejante polla metida en la boca su grito se ahog&oacute;. Escurr&iacute;a sudor, ten&iacute;a la espalda erizada y su vagina apretaba con la fuerza de una mano mi polla. Despu&eacute;s de los primeros intentos de gritos, por fin se liber&oacute; del m&aacute;stil de Fernando y se recost&oacute; completamente boca abajo, liberando mi polla. Por fin pudo tomar aire, estaba jadeando. Fernando se levant&oacute; para darle espacio.<\/p>\n<p>&#8211; Te felicito, mi hermano &ndash; le dije &ndash; ya aguantas m&aacute;s y lograste hacerle un orgasmo a una mujer sin venirte.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias, pero fue un trabajo en equipo. Pens&eacute; que me vendr&iacute;a antes que ella &ndash; respondi&oacute; Fernando.<\/p>\n<p>&#8211; La primera eyaculaci&oacute;n siempre es la m&aacute;s dif&iacute;cil de controlar. De ah&iacute; en fuera, uno dura m&aacute;s y puede hacer cosas como estas &ndash; se&ntilde;al&eacute; a Ana &ndash; se ve hermosa, &iquest;no?<\/p>\n<p>&#8211; Maravillosa &ndash; confirm&oacute; &eacute;l &ndash; &iquest;siempre tiene orgasmos as&iacute;?<\/p>\n<p>&#8211; Ah, no, estos son nuevos, gracias a ti &ndash; le tom&eacute; una foto a Ana &ndash; hay que dejarla descansar un poco. Mientras vamos a tomar agua y prende tu internet para pasarte las nuevas fotos y videos.<\/p>\n<p>Fernando y yo pudimos platicar por escasos 3 minutos, momento en el cual Ana volvi&oacute; en s&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Ustedes me van a matar en una de esas &ndash; dijo mientras giraba boca arriba. Su maquillaje se hab&iacute;a corrido por completo y su cola de caballo estaba casi deshecha.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te gust&oacute;, mi vida? &ndash; le pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; No mamen, &iexcl;necesitar&iacute;an tener vagina para saber lo que yo sent&iacute;! &ndash; se sent&oacute; &ndash; ya ni me fij&eacute;, &iquest;se vinieron tambi&eacute;n?<\/p>\n<p>&#8211; No, ahora si aguant&eacute; &ndash; presumi&oacute; Fernando &ndash; y creo que Marco tampoco se vino.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;En serio? Por favor, perd&oacute;nenme &ndash; Ana se apen&oacute; &ndash; yo disfrutando sin pensar en mis hombres.<\/p>\n<p>&#8211; No pasa nada, mi vida &ndash; la calm&eacute; &ndash; la consentida eres t&uacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Pero ustedes tambi&eacute;n tienen derecho al orgasmo. Vengan aqu&iacute; &ndash; tom&oacute; el spray, se dio un disparo en la boca y se arrodill&oacute; &ndash; anden, quiero otro orgasmo con lechita.<\/p>\n<p>Fernando y yo nos acercamos. La idea de tener a Ana de rodillas frente a nosotros d&aacute;ndonos sexo oral nos volvi&oacute; a excitar y nuestras vergas ya se hab&iacute;an puesto firmes de nuevo.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ay! &ndash; suspir&oacute; Ana al tenernos en frente &ndash; esto es el para&iacute;so &ndash; y se meti&oacute; mi polla a la boca mientras, con su mano derecha, masturbaba a Fernando.<\/p>\n<p>Alternaba entre uno y otro. No era una mamada suave o tierna, era una mamada guarra, como si nos la diera una puta profesional: nuestras pollas desaparec&iacute;an por completo en sus labios; las masajeaba con lengua, labios y manos, les escup&iacute;a, las lam&iacute;a y besaba; las paseaba por su cara y golpeaba con ellas su lengua; lam&iacute;a, se met&iacute;a a la boca y succionaba nuestras bolas.<\/p>\n<p>Fernando y yo disfrut&aacute;bamos de su boca. Acarici&aacute;bamos su cabello, su cara y sus tetas. Yo grababa de nuevo la escena y Ana sonre&iacute;a y posaba para la c&aacute;mara.<\/p>\n<p>&#8211; Marco, mi vida, t&uacute; que est&aacute;s m&aacute;s cerca, &iquest;podr&iacute;as pasarme mi bolso? &ndash; dijo Ana con una voz de seductora a la que no se le pod&iacute;a decir que no.<\/p>\n<p>De &eacute;l sac&oacute; su segundo juguete, el ya conocido dildo de silic&oacute;n morado. Entonces Ana cambi&oacute; de pose y se puso en cuclillas frente a nosotros, adhiri&oacute; la base al suelo y se ensart&oacute; en &eacute;l. Comenz&oacute; a bajar y subir, sin dejar de mamar nuestras vergas. Para ese momento, sus gemidos retornaron: mmm.<\/p>\n<p>&#8211; Eres una perrita insaciable, mi amor &ndash; le dije mientras ten&iacute;a mi falo en su boca &ndash; t&uacute; lo que quieres son tres pollas, &iquest;verdad? &ndash; Ana solo asinti&oacute; con la cabeza.<\/p>\n<p>Los gemidos, su movimiento de caderas y de su cuello se hac&iacute;an cada vez m&aacute;s fren&eacute;ticos.<\/p>\n<p>&#8211; ahhh &iexcl;Ya casi me vengo! &ndash; gru&ntilde;&oacute; Fernando.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Yo tambi&eacute;n! &ndash; vocifer&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Entonces &ndash; Ana interrumpi&oacute; las mamadas y comenz&oacute; a masturbarnos. Segu&iacute;a brincando sobre su juguete &ndash; quiero que me ba&ntilde;en, &eacute;chenmelos en la cara y en las ni&ntilde;as &ndash; dej&oacute; de jal&aacute;rnosla, abri&oacute; la boca y levant&oacute; sus senos con las manos.<\/p>\n<p>&#8211; ahhh &ndash; Fernando comenz&oacute; a eyacular primero.<\/p>\n<p>&#8211; ufff &ndash; mi orgasmo vino despu&eacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; ay si, &iexcl;qu&eacute; rico! &ndash; Ana detuvo sus brincos y, con el dildo dentro de ella, disfrutaba el ba&ntilde;o de semen.<\/p>\n<p>Qued&oacute; completamente ba&ntilde;ada en nuestros fluidos. Nuestra lechita hab&iacute;a ca&iacute;do sobre su cabello, uno de sus p&aacute;rpados, mejillas, dentro de su boca y barbilla, cuello, hombros, sus tetas y sus pezones. Estaba empapada de sus tetas hacia arriba. Las &uacute;ltimas gotas las succion&oacute; de cada polla. Todo qued&oacute; grabado en mi celular.<\/p>\n<p>&#8211; Con su permiso &ndash; sin limpiarse una gota, Ana se levant&oacute;, despeg&oacute; su juguete del suelo y tom&oacute; el vibrador &ndash; ahora va el m&iacute;o.<\/p>\n<p>Se sent&oacute; sobre el sill&oacute;n, de frente a nosotros, con las piernas abiertas y los pies apoyados en la orilla. Introdujo en su vagina el dildo de nuevo y lo dej&oacute; ah&iacute;, entonces tom&oacute; el vibrador con su mano derecha, lo encendi&oacute; y lo pase&oacute; lentamente por su cl&iacute;toris. Con su mano izquierda acercaba sus tetas a su boca y lam&iacute;a todo el semen que pod&iacute;a, sin quitar la vista de nosotros y nuestros cuerpos desnudos frente a ella. Sus gemidos comenzaron de nuevo, se estaba masturbando frente a nosotros sin ning&uacute;n recato.<\/p>\n<p>&#8211; Graba eso, por favor &ndash; me pidi&oacute; Fernando. Tom&eacute; mi celular de nuevo y grab&eacute; todo.<\/p>\n<p>Los gemidos de Ana se hac&iacute;an m&aacute;s intensos, su pecho y vagina palpitaban. Cuando termin&oacute; de limpiarse la mayor&iacute;a del semen, con su mano izquierda tom&oacute; el dildo y comenz&oacute; a moverlo, afuera y adentro, afuera y adentro.<\/p>\n<p>Era una visi&oacute;n casi on&iacute;rica: sus piernas abiertas, su mano izquierda manipulando el dildo y su mano derecha el vibrador. Sus antebrazos empujaban sus magn&iacute;ficas tetas hacia el centro de su pecho, que palpitaba. Pechos, hombros, cuello y cara segu&iacute;an empapados de semen, pues no hab&iacute;a logrado retirar todo. Ten&iacute;a sus ojos cerrados y se mord&iacute;a los labios.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a mover sus juguetes m&aacute;s r&aacute;pido, el dildo entraba y sal&iacute;a, entraba y sal&iacute;a, entraba y sal&iacute;a; el vibrador estaba a su m&aacute;xima potencia; sus antebrazos hac&iacute;an brincar sus tetas, cuyos pezones eran dos ciruelas duras; su respiraci&oacute;n se aceleraba y de su frente y cuello escurr&iacute;a el sudor, que se mezclaba con el semen que hab&iacute;a quedado sobre su piel. Abri&oacute; sus labios para comenzar a gemir con mayor fuerza: ah, ahhh.<\/p>\n<p>De no haber sido orde&ntilde;ados hasta la &uacute;ltima gota, habr&iacute;amos ayudado a Ana en la b&uacute;squeda de su placer, pero nuestros penes hab&iacute;an entrado a su periodo refractario y no ten&iacute;an la suficiente fuerza. Sin embargo, Fernando y yo mir&aacute;bamos absortos. En el pasado, Ana ya se hab&iacute;a masturbado frente a m&iacute;, pero nunca de esa manera.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;aaah! &ndash; Ana dio un &uacute;ltimo gemido, que se acerc&oacute; m&aacute;s a un grito.<\/p>\n<p>Dej&oacute; caer el vibrador al suelo, baj&oacute; sus piernas y se recost&oacute; a un costado, quedando boca arriba. El dildo segu&iacute;a dentro de ella. Hab&iacute;a llegado al orgasmo y, por lo visto, qued&oacute; casi noqueada por su intensidad. Yo detuve la grabaci&oacute;n, sin duda la m&aacute;s hermosa de nuestro fin de semana de aventura.<\/p>\n<p>Era la 1:30 de la tarde y Fernando y yo decidimos ponernos nuestros respectivos b&oacute;xeres y dejar a nuestra dama descansar. Platicamos, le pas&eacute; todo el material de mi celular, terminamos nuestros tragos y jugamos domin&oacute;. Ana dorm&iacute;a pl&aacute;cidamente sobre el sill&oacute;n y las 2 de la tarde decidimos que era buena hora para comer.<\/p>\n<p>Pedimos pizza a domicilio y en 25 minutos hab&iacute;a llegado. Fernando, con una toalla sobre la cintura, sali&oacute; a recibirla. Sin embargo, el timbre despert&oacute; a Ana.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;&iquest;Qui&eacute;n es?! &ndash; se asust&oacute; y despert&oacute; de golpe. Yo estaba sentado cerca de ella.<\/p>\n<p>&#8211; Tranquila, mi vida, es la pizza que ordenamos &ndash; me hinqu&eacute; junto a ella y le di un beso, sab&iacute;a de nuevo a verga y a semen, pero no me incomodaba &ndash; &iquest;quieres comer?<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Cu&aacute;nto dorm&iacute;? &ndash; segu&iacute;a adormilada. Dos orgasmos seguidos a cualquiera lo ponen a dormir.<\/p>\n<p>&#8211; Unos 45 minutos &ndash; la bes&eacute; de nuevo &ndash; anda, vamos a comer &ndash; la ayud&eacute; a levantarse.<\/p>\n<p>&#8211; Buenos d&iacute;as, dormilona &ndash; la salud&oacute; Fernando, quien ven&iacute;a con las pizzas en mano &#8211; &iquest;ya despert&oacute; nuestra bella durmiente?<\/p>\n<p>Ana respondi&oacute; con una sonrisa, pues segu&iacute;a adormilada. Nos sentamos y atacamos las pizzas, que por fin hizo reaccionar a mi esposa.<\/p>\n<p>&#8211; Tengo recuerdos un poco vagos &ndash; dijo despu&eacute;s de dar su primera mordida y su primer trago de refresco (o soda) &ndash; d&iacute;ganme, &iquest;qu&eacute; pas&oacute; despu&eacute;s de que se vinieron? &ndash; ambos re&iacute;mos.<\/p>\n<p>&#8211; Pas&oacute; esto, mi amor &ndash; tom&eacute; mi celular y le mostr&eacute; la &uacute;ltima grabaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; No lo puedo creer&hellip; &iquest;yo hice eso?&#8230; &iquest;qu&eacute; se apoder&oacute; de m&iacute;?<\/p>\n<p>&#8211; La lujuria &ndash; Fernando rio.<\/p>\n<p>&#8211; Si, mi amor, hiciste eso &ndash; le di un nuevo beso &ndash; por eso ca&iacute;ste noqueada.<\/p>\n<p>&#8211; Incre&iacute;ble&hellip; &iquest;les gust&oacute;? &ndash; Ana segu&iacute;a impactada, pero ya no hab&iacute;a nada de pena.<\/p>\n<p>&#8211; Nos encant&oacute; &ndash; respondimos ambos &ndash; de haber podido, te d&aacute;bamos duro de nuevo, nada m&aacute;s que nos dejaste vac&iacute;os &ndash; agregu&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Pero despu&eacute;s de esta comida, ver&aacute;s que estaremos repuestos &ndash; Fernando ten&iacute;a ganas de m&aacute;s, juventud divino tesoro.<\/p>\n<p>&#8211; Esa voz me agrada &ndash; Ana sonri&oacute; y continuamos la comida.<\/p>\n<p>De las dos pizzas no qued&oacute; nada y gracias a que nuestro desayuno hab&iacute;a sido muy simple y nuestras actividades muy demandantes, no quedamos demasiado llenos como para continuar. Sin embargo, antes de volver a comenzar, decidimos reposar un poco la comida en el sill&oacute;n.<\/p>\n<p>Fernando y yo nos sentamos, dejando un espacio para Ana, quien se estaba arreglando un poco en el ba&ntilde;o. Cuando regres&oacute;, hab&iacute;a cepillado y dejado suelto su cabello, con unas toallas h&uacute;medas se hab&iacute;a quitado el semen seco de la piel, as&iacute; como el sudor, los restos del maquillaje y se hab&iacute;a enjuagado la boca. Cuando regres&oacute;, desnuda, se ve&iacute;a deslumbrante. Ten&iacute;a una pastilla de menta en la boca y nos dio a cada uno una.<\/p>\n<p>Se sent&oacute; entre ambos. La tarde era maravillosa, el ventilador refrescaba la sala y en el est&eacute;reo sonaba m&uacute;sica suave. Ana no tard&oacute; en recostarse entre ambos, colocando su cabeza en mi regazo, convenientemente cerca de mi polla (que volv&iacute;a a ponerse firme) y las piernas sobre el regazo de Fernando, poniendo su vagina al alcance de su mano.<\/p>\n<p>La pl&aacute;tica continu&oacute; durante 10 minutos, en los cuales la acariciamos a ella y ella a ambos: yo acariciaba sus senos y su cabello y Fernando sus piernas y la entrada de su conchita. Ana abr&iacute;a convenientemente las piernas y jugaba con mi pene y mis test&iacute;culos. Al cabo de ese tiempo se gir&oacute; y volvi&oacute; a comerse mi polla, levant&oacute; una de sus piernas y permiti&oacute; a Fernando jugar con su cuca con mayor libertad.<\/p>\n<p>&#8211; Esta posici&oacute;n me incomoda un poco, quiero cambiar &ndash; dijo despu&eacute;s de unos instantes.<\/p>\n<p>Ana se levant&oacute; y volvi&oacute; a arrodillarse frente a m&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Se las voy a chupar tantito, para que se levanten &ndash; mientras me la mamaba, masturbaba a Fernando.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un minuto de tener mi polla apresada en su boca, cambi&oacute; de lugar y se arrodill&oacute; frente a Fernando, d&aacute;ndole una suculenta mamada. Un minuto despu&eacute;s, se sac&oacute; el miembro de nuestro amigo con un sonoro &ldquo;chup&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; Bien, ya est&aacute;n listos &ndash; dijo ella.<\/p>\n<p>Se levant&oacute;, volvi&oacute; a acercarse a m&iacute; y se inclin&oacute; frente a m&iacute;, manteni&eacute;ndose de pie. Dio un beso sobre mi glande y un par de escupitajos, bien sabe c&oacute;mo me prenden esas guarradas. Se dio media vuelta, d&aacute;ndome la espalda y se sent&oacute; sobre mis piernas. Con su mano guio mi pene a su interior, a&uacute;n no hab&iacute;a mojado del todo, de modo que su saliva sirvi&oacute; como lubricante. Aun as&iacute;, a mi verga le cost&oacute; un poco de trabajo entrar, pues su rajita hab&iacute;a quedado algo adormecida por los orgasmos que hab&iacute;a gozado.<\/p>\n<p>&#8211; Ahh si&hellip; &iexcl;qu&eacute; rico! &ndash; dijo una vez que mi pene entr&oacute; de lleno en ella. Movi&oacute; sus nalgas en c&iacute;rculos &ndash; vamos a jugar un juego, chicos &ndash; volte&oacute; a ver a Fernando.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Cu&aacute;l? &ndash; pregunt&oacute; Fernando, que se masturbaba despacio ante la vista magn&iacute;fica de mi mujer d&aacute;ndome sentones.<\/p>\n<p>&#8211; Yo voy a cog&eacute;rmelos a los dos, en tr&iacute;o o por separado y ustedes me deben durar ahora s&iacute;, nada de venirse. Si logran llegar hasta mi &uacute;ltimo orgasmo, les dar&eacute; un premio &ndash; dijo Ana con voz traviesa.<\/p>\n<p>&#8211; Vale, yo har&eacute; lo que pueda &ndash; dijo Fernando.<\/p>\n<p>&#8211; Yo tambi&eacute;n, pero tampoco abuses &ndash; le di una nalgada &ndash; sabes c&oacute;mo me gustan los sentones y Fernando sigue aprendiendo.<\/p>\n<p>&#8211; No abusar&eacute;, mis amores, lo prometo &ndash; comenzaron los sentones, su culito sub&iacute;a y bajaba sobre mi polla &ndash; pero les aviso, esto se pondr&aacute; rico.<\/p>\n<p>Los sentones de mi mujer siempre me han encantado. Ella aprendi&oacute; a hacerlos viendo los antiguos videos de Abella Anderson y me costaba mucho trabajo concentrarme y no venirme. Despu&eacute;s de unos minutos sent&iacute; un hormigueo dentro de m&iacute; y ped&iacute; tregua, no quer&iacute;a perderme del premio.<\/p>\n<p>&#8211; Est&aacute; bien &ndash; Ana se levant&oacute;, dejando mi polla babosa palpitando &ndash; entonces es tu turno, guapo &ndash; y se sent&oacute; en la verga de Fernando, que desapareci&oacute; entre sus nalgas.<\/p>\n<p>El pobre de Fernando luchaba por no venirse, pero tampoco pod&iacute;a evitar disfrutar algo as&iacute;. Masajeaba el culo de mi esposa, lo nalgueaba, la tomaba de la cintura y jugaba con su ano. Ella, que sab&iacute;a complacer a un hombre, brincaba sobre &eacute;l, bailaba, mov&iacute;a en c&iacute;rculos sus caderas, gem&iacute;a y giraba su torso lo m&aacute;s que pod&iacute;a, de modo que sus tetas bailando fuesen visibles para quien se la cog&iacute;a.<\/p>\n<p>Con ese ritmo, Fernando dur&oacute; poco m&aacute;s de la mitad del tiempo que yo dur&eacute; antes de pedir que parara.<\/p>\n<p>&#8211; No, no, no, muchachos &ndash; se levant&oacute; ante las s&uacute;plicas de Fernando &ndash; deben durarme m&aacute;s, no se pueden venir tan r&aacute;pido.<\/p>\n<p>Fernando se conten&iacute;a y logr&oacute; evitar el orgasmo. Su polla, llena del lubricante natural de Ana, parec&iacute;a que iba a explotar.<\/p>\n<p>&#8211; Es que tambi&eacute;n, sabes que das los mejores sentones del mundo &ndash; le dije, la tom&eacute; de la mano y la acerqu&eacute; a m&iacute; &ndash; mejor hay que cambiar de posici&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; te parece esta?<\/p>\n<p>Acerqu&eacute; a Ana y la sent&eacute; sobre mi regazo, de frente, con sus piernas apoyadas junto a las m&iacute;as. Era una posici&oacute;n peligrosa, porque ten&iacute;a a mi mujer frente a m&iacute;, sus tetas (que me encantan desde que la conoc&iacute;) frente a mi cara, su cara demasiado cercana a la m&iacute;a y todo su cuerpo al alcance de mis manos, aun as&iacute; me arriesgu&eacute; y la penetr&eacute;, pues es de las poses que m&aacute;s le gustan y donde hemos alcanzado el orgasmo juntos, entonces el riesgo era igual.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te gusta as&iacute;? &ndash; pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Ah&hellip; sabes que me encanta &ndash; gimi&oacute; y comenz&oacute; a subir y a bajar. Yo me llev&eacute; sus tetas a la boca y comenc&eacute; a morder y succionar sus pezones. Sus gemidos no se hicieron esperar, le encantaba que lo hiciera y yo lo sab&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y qu&eacute; pasa si tu pierdes? &ndash; le pregunt&eacute;, hundido en sus tetas y con mis manos acariciando su culo.<\/p>\n<p>&#8211; mmh&hellip; &iquest;qu&eacute;? &ndash; Ana comenzaba a gozarlo m&aacute;s y perder noci&oacute;n de la realidad.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; pasa si llegas al orgasmo antes que nosotros? &ndash; mi boca segu&iacute;a entretenida en el manjar de sus pechos.<\/p>\n<p>&#8211; Ay, eso no se vale &ndash; dijo Ana entre gemidos &ndash; pues&hellip; supongo que tendr&eacute; que darles doble premio, pero no creo que pase.<\/p>\n<p>&#8211; Esa voz me agrada &ndash; y comenc&eacute; a jugar con sus pechos m&aacute;s intenso. De mordisquitos a mordidas que apenas y le dejaban marca, lamidas y succiones suaves a devorar sus tetas, justo como yo se que a ella le encanta. Mis manos pellizcaban con firmeza su culo, que brincaba sobre mi verga a un ritmo m&aacute;s intenso. Con mi mano izquierda invit&eacute; a nuestro amigo a que se uniera. Ignoro qu&eacute; estaba haciendo, pero se levant&oacute;, se par&oacute; sobre el sill&oacute;n y puso su polla a la altura de la cara de mi mujer.<\/p>\n<p>&#8211; Veo que ya est&aacute;s mejor &ndash; le dijo Ana. Pude ver c&oacute;mo se llevaba su pinga a la boca y comenzaba a succion&aacute;rsela. Por la sonrisa que Fernando ten&iacute;a y porque Ana no bajaba la mirada, asumo que ambos se miraban a los ojos.<\/p>\n<p>Sent&iacute;a como Ana volv&iacute;a a mojarse tanto que sus muslos y mis piernas escurr&iacute;an de nuevo. La escena era una delicia y no quise esperar, as&iacute; que con mi mano izquierda tom&eacute; y encend&iacute; el vibrador y lo llev&eacute; a su ano. Con la yema de mi pulgar derecho masaje&eacute; con intensidad su cl&iacute;toris, que ya estaba duro.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;No!, &iexcl;Espera, no hagas eso! &ndash; suplic&oacute; Ana entre gemidos, su cuerpo se estremec&iacute;a de nuevo &ndash; no se vale&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;G&oacute;zalo, putita! &ndash; continu&eacute; d&aacute;ndole placer.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;No!&#8230; en serio&hellip; me har&aacute;s llegar &ndash; implor&oacute;. Su cuerpo volv&iacute;a a hervir &ndash; Fernando para por favor&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;T&uacute; dale! &ndash; le orden&eacute; a Fernando. Obedientemente tom&oacute; el cabello de mi esposa y la oblig&oacute; a reanudar la mamada.<\/p>\n<p>Cuando sent&iacute; la vagina de Ana apretar con fuerza mi pene se escuch&oacute; un sonoro &ldquo;CHUP&rdquo; y la boca de mi mujer se liber&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; ahhhhh&hellip; &ndash; sus gemidos delataron su orgasmo. Solt&oacute; la polla de Fernando y se reclin&oacute; hacia un costado y hacia delante. Pod&iacute;a sentir su vagina escurriendo, as&iacute; como su cuerpo escurrir de sudor; sus latidos y respiraci&oacute;n acelerados y su cuerpo emanando calor como si estuviera al rojo vivo. Ella apretaba sus piernas y se sujetaba del sill&oacute;n con fuerza, sus ojos cerrados y sus labios apretados la hac&iacute;an verse encantadora. Toda ella teniendo orgasmos intensos era una obra de arte.<\/p>\n<p>Fernando y yo est&aacute;bamos orgullosos, &eacute;l se sent&oacute; junto a nosotros y acariciaba el cabello de Ana mientras yo acariciaba su espalda.<\/p>\n<p>&#8211; Eso estuvo riqu&iacute;simo &ndash; dijo &eacute;l &ndash; con raz&oacute;n te gusta darle placer, mira qu&eacute; bella es teniendo un orgasmo.<\/p>\n<p>&#8211; Es divina &ndash; confirm&eacute;. Ana segu&iacute;a fuera de s&iacute; &ndash; no hay nada m&aacute;s excitante ni bello que ver y sentir como una mujer tiene un orgasmo.<\/p>\n<p>&#8211; Par de cabrones &ndash; dijo Ana. Hab&iacute;a reaccionado por fin, se sent&oacute; derecha, a&uacute;n con mi polla dentro de ella y nos mir&oacute; con cierta indignaci&oacute;n &ndash; estoy segura de que esto lo planearon.<\/p>\n<p>&#8211; Te juro que no fue as&iacute; &ndash; dije sin evitar re&iacute;rme &ndash; fue todo espont&aacute;neo.<\/p>\n<p>&#8211; Pero me arruinaron el final, yo quer&iacute;a llegar al orgasmo en otra pose &ndash; mi esposa fingi&oacute; tristeza.<\/p>\n<p>&#8211; Pero por lo visto eres multiorg&aacute;smica &ndash; dijo Fernando &ndash; puedes llegar de nuevo.<\/p>\n<p>&#8211; Pero eso me obliga a buscar otro premio &ndash; Ana ech&oacute; su cabello de nuevo hacia atr&aacute;s y se llev&oacute; las manos a la cintura &ndash; y no s&eacute; si tenga capacidad, despu&eacute;s de este d&iacute;a voy a quedar bien adolorida.<\/p>\n<p>&#8211; En ese caso, quiero que quedes como venadito reci&eacute;n parido &ndash; tom&eacute; a Ana del torso y me levant&eacute; carg&aacute;ndola, la dej&eacute; ponerse de pie y la tom&eacute; de la mano &ndash; vamos arriba que yo a&uacute;n tengo ganas y Fernando tambi&eacute;n &ndash; se&ntilde;al&eacute; su miembro.<\/p>\n<p>&#8211; Espera, deja recuperarme &ndash; la cara de Ana reflejaba nerviosismo, excitaci&oacute;n y un poco de miedo inocente &ndash; no quiero que me duela mientras lo hacemos.<\/p>\n<p>&#8211; Eso se soluciona f&aacute;cil. Fernando ay&uacute;dame a llevar las cosas.<\/p>\n<p>Entre los dos tomamos una botella de agua, el spray, lubricante, los juguetes y el resto de las cosas. Subimos por las escaleras de la mano de Ana, a quien apenas y le respond&iacute;an las piernas. Al llegar al cuarto ella se recost&oacute; boca arriba en medio de la cama, con las piernas abiertas. Su vagina segu&iacute;a mojada y ya estaba algo roja y ligeramente hinchada.<\/p>\n<p>&#8211; Entonces denme ustedes, yo estoy cansada &ndash; se unt&oacute; lubricante sobre la vagina y se dio un disparo de spray en la boca &ndash; ven, Fernando, es tu turno, papi.<\/p>\n<p>De un salto Fernando qued&oacute; sobre de ella y Ana lo recibi&oacute; enroscando sus piernas en torno a su cintura, empujando su pelvis hacia el de ella y gimiendo de placer al ser penetrada. Con una se&ntilde;a me indic&oacute; que acercara mi polla a su cara, que comenz&oacute; a chupar con un hambre inusual.<\/p>\n<p>Fernando, quien ten&iacute;a las piernas de Ana contra su pecho, hac&iacute;a bailar sus tetas con sus embestidas. Con su mano derecha estimulaba el cl&iacute;toris de mi mujer, con su mano izquierda masajeaba sus tetas. Yo participaba en esas caricias con mi mano libre, pues la otra la ten&iacute;a ocupada grabando y fotografiando toda la escena.<\/p>\n<p>Alcanzamos buen ritmo entre los tres, uno lo suficientemente intenso como para que Ana gimiera, pero sin que nos provocara orgasmos a&uacute;n no deseados.<\/p>\n<p>Cuando Fernando sinti&oacute; que la pose lo cansaba, cambiamos de lugar y de posici&oacute;n. Ana se puso en cuatro patas, Fernando frente a ella y yo detr&aacute;s y el baile reanud&oacute;. Mi esposa le daba una espl&eacute;ndida mamada a nuestro amigo, que la ten&iacute;a sujetada del cabello. El ritmo era el mismo, ni tan lento ni tan r&aacute;pido, algo que nos permitiera darle placer sin venirnos en el intento.<\/p>\n<p>&#8211; Baja un poco la intensidad, Ana &ndash; suplic&oacute; Fernando &ndash; la chupas muy rico, har&aacute;s que me venga.<\/p>\n<p>&#8211; A&uacute;n no puedes venirte &ndash; Ana recorri&oacute; la polla de Fernando con la lengua &ndash; recuerda que tienes un premio que cobrar, bueno son dos.<\/p>\n<p>Mientras hablaban, aument&eacute; el ritmo con el que la penetraba, ahora sus nalgas rebotaban y hac&iacute;an un delicioso plap, plap.<\/p>\n<p>&#8211; Entonces quisiera ir cobrando uno, porque con esas mamadas no creo resistir &ndash; dijo Fernando mientras acariciaba la cara de mi mujer, a la que le escurr&iacute;a el sudor.<\/p>\n<p>&#8211; Solo si me prometes aguantar &ndash; Ana succion&oacute; sus bolas &ndash; Marco, mi cielo, &iquest;puedes cambiarle el lugar a Fernando?<\/p>\n<p>Cambiamos de lugar y cuando Fernando se dispon&iacute;a a penetrarla, pensando que venirse dentro de ella otra vez ser&iacute;a su premio, Ana lo detuvo y se acerc&oacute; a mi o&iacute;do.<\/p>\n<p>&#8211; Yo s&eacute; que no era parte de nuestro acuerdo &ndash; susurr&oacute; sin que Fernando escuchara &ndash; pero en este punto, me gustar&iacute;a darle mi &ldquo;chiquito&rdquo; a Fernando, &iquest;est&aacute;s de acuerdo?<\/p>\n<p>&#8211; Me encantar&iacute;a &ndash; le respond&iacute; con un largo beso. Su boca sab&iacute;a a pene.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias, te amo &ndash; me devolvi&oacute; el beso.<\/p>\n<p>Ana se alej&oacute; de m&iacute; y tom&oacute; el lubricante y su dildo, introduci&eacute;ndolo en su vagina.<\/p>\n<p>&#8211; Este es uno de tus premios, guapo &ndash; Ana aplic&oacute; abundante lubricante en la polla de Fernando &ndash; espero lo disfrutes y no te vengas tan r&aacute;pido &ndash; se gir&oacute; y volvi&oacute; a ponerse en cuatro patas &ndash; ahora unta lubricante en mi ano.<\/p>\n<p>&#8211; Esto&hellip; &iquest;es en serio? &ndash; la polla de Fernando se puso gigante, del mismo tama&ntilde;o que la m&iacute;a. Su cara era de un asombro y felicidad indescriptibles.<\/p>\n<p>&#8211; En serio, te lo ganaste &ndash; le respond&iacute;.<\/p>\n<p>Fernando aplic&oacute; bastante lubricante sobre el ano moreno y sonrojado de mi mujer, metiendo sus dedos en el proceso.<\/p>\n<p>&#8211; mmhhh&hellip; eso es &ndash; Ana abri&oacute; sus nalgas con ambas manos &ndash; ahora m&eacute;tela, pero despacio.<\/p>\n<p>Fernando obedeci&oacute; y su verga fue tragada lentamente por el ano de Ana, hasta que desapareci&oacute; por completo.<\/p>\n<p>&#8211; ahhh siiii&hellip; la tienes bien gruesa&hellip; &#8211; Ana gimi&oacute; de placer, Fernando llenaba sus entra&ntilde;as de carne.<\/p>\n<p>&#8211; ufff&hellip; esto es lo m&aacute;s delicioso del mundo &ndash; Fernando estaba rojo de placer. Sujetaba el culo de mi mujer con fuerza.<\/p>\n<p>&#8211; Ahora dame despacito &ndash; Ana me miraba directamente a los ojos &ndash; eso es&hellip; despacio. G&oacute;zalo, pero no te vayas a venir, &iquest;eh?<\/p>\n<p>Tom&eacute; a Ana del cabello y la obligu&eacute; a mam&aacute;rmela. Ella, feliz, gimiendo, reanud&oacute; el sexo oral. Sus labios sub&iacute;an y bajaban por mi polla, Fernando la penetraba con firmeza, pero lentamente. En su cara delataba su asombro ante un placer nunca imaginado.<\/p>\n<p>&#8211; Ten &ndash; le acerqu&eacute; mi celular &ndash; graba tu primer anal, muchacho.<\/p>\n<p>&Eacute;l comenz&oacute; a grabar lo que sin dudas era el mejor d&iacute;a de su vida. Acercaba la c&aacute;mara para captar c&oacute;mo su polla entraba y sal&iacute;a de la cavidad m&aacute;s sagrada de Ana. Filmaba sus pechos, su cara y el oral que me daba. Apag&oacute; el celular, tom&oacute; a mi esposa de la cintura con ambas manos, y aument&oacute; el ritmo de sus penetraciones.<\/p>\n<p>&#8211; Deja descansar un poco mi anito, tesoro &ndash; pidi&oacute; Ana a Fernando despu&eacute;s de un rato &ndash; no est&aacute; tan acostumbrado a una polla tan gorda como la tuya y ser&aacute; parte de tu segundo premio.<\/p>\n<p>Fernando, obediente, sac&oacute; su verga del culo de mi mujer, as&iacute; como el dildo de su vagina y la penetr&oacute; por ah&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Mhhh, vas aprendiendo como tratar a una dama &ndash; gimi&oacute; feliz mi esposa en cuento Fernando la llen&oacute; de nuevo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Cu&aacute;l dama? &ndash; pregunt&eacute; y me puse de rodillas frente a la cara de Ana &ndash; yo lo que aqu&iacute; veo es a una pinche putita. Fernando, vamos a follarla duro.<\/p>\n<p>Lo que era un tercer round tranquilo se torn&oacute; en una salvajada. Tom&eacute; a mi mujer del cabello y met&iacute; mi verga en su boca de nuevo, meti&eacute;ndola y sac&aacute;ndola con intensidad. Fernando, obediente, comenz&oacute; a darle a mi esposa con una mayor intensidad, d&aacute;ndole nalgadas que le dejaban el culo enrojecido, metiendo sus dedos en su ano a&uacute;n lubricado. Ambos le dec&iacute;amos obscenidades.<\/p>\n<p>Yo sab&iacute;a lo que un tr&iacute;o tan rudo provocar&iacute;a en mi esposa, quien no esperaba algo as&iacute;. Su piel se eriz&oacute; de nuevo, sus gemidos se volv&iacute;an casi chillidos, sus manos se sujetaban con fuerza de la cama y su cuerpo volv&iacute;a a exhalar calor. Un par de minutos as&iacute; bastaron para que Ana se sacara mi verga de su boca.<\/p>\n<p>&#8211; Ya casi llega mi orgasmo &ndash; estaba jadeando &ndash; vamos a cambiar de posici&oacute;n, que quiero que ambos me llenen de leche por dentro.<\/p>\n<p>Detuvimos la faena y seguimos sus indicaciones, emocionados por hacerle de nuevo una doble penetraci&oacute;n. Primero ambos nos colocamos lubricante en nuestras pollas y en sus hoyos. Su vagina estaba roja e hinchada, su ano igual. Ana gimi&oacute; cuando sinti&oacute; nuestros dedos lubricarla.<\/p>\n<p>Luego Fernando se acost&oacute; en la cama boca arriba y Ana se subi&oacute; sobre &eacute;l, reclinada, d&aacute;ndole la espalda, con las piernas abiertas y flexionadas y apoyando sus manos en la cama.<\/p>\n<p>&#8211; Mi amor &ndash; me dijo Ana &ndash; en esta pose no puedo usar mis manos. &iquest;Puedes abrir mis nalgas, por favor? &ndash; la voz de Ana era de puta y su cara lo confirmaba.<\/p>\n<p>Tom&eacute; sus nalgas y las abr&iacute; lo m&aacute;s que pude.<\/p>\n<p>&#8211; Ahora m&eacute;teme esa deliciosa verga por mi ano, Fernando &ndash; &eacute;l obedeci&oacute; &ndash; mhhh&hellip; qu&eacute; rico &ndash; mi esposa gimi&oacute; de placer cuando su culo hizo desaparecer la verga de nuestro amigo.<\/p>\n<p>La escena era preciosa. Mi esposa, abierta de piernas y con su deliciosa vagina en todo su esplendor, escurriendo lubricante natural y artificial. Ten&iacute;a metida la verga de Fernando y s&oacute;lo se ve&iacute;an sus bolas, a las que el vello les comenzaba a crecer de nuevo. Las tetas de Ana, abiertas, estaban empapadas de sudor y con los pezones erectos, su cabello cubr&iacute;a la cara de Fernando, quien sosten&iacute;a a mi mujer con sus manos en la cintura de ella.<\/p>\n<p>&#8211; Sonr&iacute;e, mi amor &ndash; tom&eacute; varias fotos de la escena &ndash; eso es, zorrita.<\/p>\n<p>Ana pos&oacute; para la c&aacute;mara. Sonre&iacute;a, se mord&iacute;a el labio, abr&iacute;a la boca y sacaba la lengua. Con la ayuda de Fernando, pudo sostener sus tetas para una &uacute;ltima foto.<\/p>\n<p>&#8211; Ahora m&eacute;temela, mi amor &ndash; me dijo ella &ndash; quiero sentir esa verga dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; de rodillas frente a ellos e introduje mi polla en su vagina. Estaba c&aacute;lida y tan h&uacute;meda que resbal&oacute; hacia dentro de un movimiento, apenas y la sent&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; mmmh&hellip; qu&eacute; rico &ndash; gimi&oacute; ella &ndash; ahora s&iacute;, mis machos, denme tan duro como puedan.<\/p>\n<p>Fernando, quien la sosten&iacute;a del torso, comenz&oacute; a subir y bajar su pelvis con una intensidad asombrosa. Su polla entraba y sal&iacute;a de las entra&ntilde;as de mi esposa. Yo hice lo propio y mis embestidas eran r&aacute;pidas e intensas, mientras mis manos acariciaban sus enormes pechos y jugaban con sus pezones morenos, que estaban duros y sus pezones del tama&ntilde;o de uvas.<\/p>\n<p>&#8211; ahhh, as&iacute;, m&aacute;s, m&aacute;s, m&aacute;s &ndash; los gemidos de Ana se convert&iacute;an en gritos. Por lo visto, ser penetrada por dos vergas la volv&iacute;a loca.<\/p>\n<p>El ritmo aument&oacute; y, como consecuencia, cada cierto tiempo, alguna polla se sal&iacute;a de su lugar e iba a chocar con los muslos de Ana o con la verga del otro, las m&aacute;s de las veces, era Fernando. Cada que eso suced&iacute;a, antes de penetrarla, cada uno se pon&iacute;a m&aacute;s lubricante en sus respectivas vergas.<\/p>\n<p>Extra&ntilde;amente no me incomodaba y, por lo visto, a &eacute;l tampoco, pues desde que esa posici&oacute;n comenz&oacute;, nuestras bolas chocaban de vez en cuando al estar tan juntas. Cualquier incomodidad era borrada por el placer de darle pinga a la zorrita de mi mujer.<\/p>\n<p>&#8211; Ahhh ay, &iexcl;as&iacute; qu&eacute; rico! &ndash; los gemidos de Ana se mezclaban con los nuestros, con el rechinar de la cama y con los insultos que tanto prend&iacute;an a mi esposa: &ldquo;Eres una zorrita sucia&rdquo;, &ldquo;&iquest;te gusta, putita?&rdquo;, &ldquo;&iquest;quieres m&aacute;s?&rdquo;, &ldquo;eres nuestra puta&rdquo;, etc.<\/p>\n<p>Le d&aacute;bamos m&aacute;s y m&aacute;s duro, pese a la pose el chocar de las pelvis produc&iacute;a el delicioso &ldquo;clap, clap&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; Ahhh&hellip; esperen &ndash; pidi&oacute; ella, no hicimos caso &ndash; no, esperen&hellip; tengo unas extra&ntilde;as ganas de orinar.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;C&aacute;llate, perrita! &ndash; le di una ligera bofetada, de esas que le gusta que le de en ciertas ocasiones y la ahorqu&eacute; ligeramente con mi mano izquierda &ndash; no pares, Fernando. Vamos a ver hasta d&oacute;nde llega &ndash; llev&eacute; mi mano derecha a su cl&iacute;toris, que estaba tan duro como una moneda y con las yemas de mis dedos comenc&eacute; a masturbarla fren&eacute;ticamente.<\/p>\n<p>&#8211; No&hellip; en serio, tengo ganas de orinar&hellip; &#8211; dijo Ana entre gemidos &ndash; ay, ay&hellip; ahhh.<\/p>\n<p>De su vagina brot&oacute; un chorro de l&iacute;quido transparente. No fue tan abundante, el equivalente a un vaso peque&ntilde;o de agua, pero bast&oacute; para mojarnos a los tres. Era el segundo squirt de mi esposa, el primero que ten&iacute;a en plena acci&oacute;n<\/p>\n<p>Los tres sab&iacute;amos lo que era, pero no esper&aacute;bamos que algo as&iacute; pasara, eso solo sucede en el porno. Tan pronto como Ana termin&oacute; nos volvimos a encender y las embestidas eran con tanta fuerza que rayaba el odio. Sent&iacute;a c&oacute;mo su vagina palpitaba y se contra&iacute;a. Su piel se erizaba y la recorr&iacute;an escalofr&iacute;os.<\/p>\n<p>&#8211; Mhh,&ndash; Ana trataba de contener el orgasmo. Sus manos se agarraban con fuerza de las s&aacute;banas.<\/p>\n<p>&#8211; Ah&hellip; &iquest;me puedo venir dentro? &ndash; pregunt&oacute; Fernando.<\/p>\n<p>&#8211; Esa es la idea, vamos a dejarla bien llenita de leche &ndash; le contest&eacute; yo.<\/p>\n<p>Unas cogidas m&aacute;s y ambos nos detuvimos para bombear dentro de mi esposa todo el semen que nos quedaba. En ese momento, Ana no pudo contener m&aacute;s su cl&iacute;max.<\/p>\n<p>&#8211; Ahh, &ndash; ese alarido de placer bien se podr&iacute;a haber escuchado hasta la CDMX.<\/p>\n<p>Antes de que Ana se desplomara, la tom&eacute; de la espalda para evitar alg&uacute;n golpe no deseado. Fernando sac&oacute; su polla, ahora fl&aacute;cida y yo hice lo mismo. Con cuidado la recostamos en la cama boca arriba. Si Venus cog&iacute;a, estoy seguro de que se ve&iacute;a como ella. Su respiraci&oacute;n acelerada, sus ojos cerrados, ba&ntilde;ada en sudor, despeinada, empapada de sus muslos.<\/p>\n<p>Abr&iacute; y levant&eacute; sus piernas para apreciar nuestra obra. De su vagina, roja e hinchada, escurr&iacute;a mi leche. De su ano, tan abierto que pod&iacute;an entrar dos de mis dedos, escurr&iacute;a el semen de Fernando. Tom&eacute; fotos y videos de tan magn&iacute;fica vista.<\/p>\n<p>Ambos, de pie frente a ella, est&aacute;bamos tambi&eacute;n exhaustos. Yo no imaginaba que Ana pudiese alcanzar un placer as&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; No pens&eacute; que se pudiera sentir algo as&iacute; &ndash; Fernando se limpiaba el sudor de su cara sin quitarle la vista a mi mujer &ndash; neta, no saben cu&aacute;nto agradezco esto, esta oportunidad.<\/p>\n<p>&#8211; Yo no sab&iacute;a que Ana pudiera tener un orgasmo tan fuerte &ndash; le respond&iacute; &ndash; el agradecido soy yo y desde luego ella. Ser&aacute;s el corneador de base, te lo has ganado. Y te has ganado esto &ndash; tom&eacute; mi celular y le pas&eacute; todo el material.<\/p>\n<p>&#8211; Muchas gracias &ndash; la idea lo hac&iacute;a feliz &ndash; &iquest;hay algo que pueda hacer para que Ana lo goce m&aacute;s?<\/p>\n<p>&#8211; Pues, en ocasiones le doy un masaje de cuerpo entero, para que quede bien atendida. Vamos.<\/p>\n<p>Ana estaba semi consciente, adormilada por el efecto del orgasmo. Con toallas h&uacute;medas limpiamos el sudor y nuestros fluidos de su cuerpo y con crema atendimos su cansado y magullado cuerpo. Tambi&eacute;n le ense&ntilde;&eacute; a Fernando c&oacute;mo darle masaje corporal a una mujer, c&oacute;mo tratar su piel y sus m&uacute;sculos. Masajeamos su pecho, abdomen, piernas y cara, le dimos la vuelta y atendimos su espalda, hombros, nalgas y piernas. Al terminar, Ana dorm&iacute;a pl&aacute;cidamente.<\/p>\n<p>Para no interrumpirla, Fernando y yo acordamos ponernos nuestros respectivos b&oacute;xeres y limpiar la casa, para que no quedara huella de nuestras travesuras. Al finalizar eran las 6 de la tarde y Ana segu&iacute;a dormida. Se ve&iacute;a tan bella que no quer&iacute;amos despertarla, pero era necesario.<\/p>\n<p>Ambos nos sentamos junto a ella. Yo acariciaba su piel y uno de sus senos. Fernando besaba con delicadeza el otro pecho.<\/p>\n<p>Ol&iacute;a a sexo, a sudor y a semen, su respiraci&oacute;n era profunda, dorm&iacute;a como un &aacute;ngel.<\/p>\n<p>&#8211; Arriba, dormilona &ndash; la despert&eacute; con un beso en los labios &ndash; hay que prepararnos para salir.<\/p>\n<p>Ana despert&oacute; con una sonrisa.<\/p>\n<p>&#8211; Ay &ndash; bostez&oacute; &ndash; &iquest;c&oacute;mo est&aacute;n mis hombres? &ndash; acarici&oacute; el cabello de Fernando, que ya mamaba de una de sus tetas.<\/p>\n<p>&#8211; Muy bien, muy felices &ndash; acarici&eacute; su rostro &ndash; &iquest;c&oacute;mo se siente mi princesa cogelona?<\/p>\n<p>&#8211; Como si me hubiera pasado un cami&oacute;n encima &ndash; sonri&oacute;, Fernando segu&iacute;a pegado a su teta &ndash; me duele bien rico la concha y el ano y entre cansancio y relajaci&oacute;n, no siento mi cuerpo.<\/p>\n<p>&#8211; Esa era la idea &ndash; le di un beso &ndash; &iquest;lo disfrutaste?<\/p>\n<p>&#8211; Fue una DELICIA.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno pues, hay que ba&ntilde;arnos, mi amor &ndash; le record&eacute; &ndash; Fernando y yo ya hicimos el aseo, pero hay que ba&ntilde;arnos y alistarnos para la carretera.<\/p>\n<p>Ayudamos a Ana a ponerse de pie. Las piernas le temblaban y a&uacute;n no hab&iacute;a despertado del todo, as&iacute; que la guiamos hasta la regadera. Nos metimos a ba&ntilde;ar los tres, pero por la debilidad de Ana, Fernando y yo nos encargamos de ba&ntilde;arla.<\/p>\n<p>Aunque lo m&aacute;s probable era que ya no nos quedara semen que darle, nuestras pollas se hab&iacute;an puesto algo duras. Al ver esto y sentir el agua caliente bajando por su cuerpo, Ana despert&oacute; un poco m&aacute;s, lo suficiente para acariciarnos.<\/p>\n<p>&#8211; C&oacute;mo me gustar&iacute;a hacerlo de nuevo, mis vidas &ndash; nos dijo mientras acariciaba nuestros penes &ndash; pero no creo poder hacerlo m&aacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; Tampoco creo que tengamos m&aacute;s semen que ofrecerte &ndash; brome&eacute; &ndash; nos orde&ntilde;aste por completo.<\/p>\n<p>&#8211; A m&iacute; lo que me gustar&iacute;a es que estas vacaciones no acabasen nunca &ndash; Fernando se puso algo melanc&oacute;lico &ndash; no saben c&oacute;mo han cambiado mi vida.<\/p>\n<p>&#8211; Querido &ndash; Ana lo abraz&oacute; &ndash; esto es solo el comienzo. Eres el &uacute;nico que podr&aacute; tocarme, adem&aacute;s de mi Marco. Y estas pingas &ndash; se agach&oacute; y dio un beso tierno a cada glande &ndash; son las &uacute;nicas que podr&aacute;n entrar y venirse dentro de m&iacute; sin cond&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Sobre eso, &iquest;qu&eacute; m&eacute;todo usaremos? &ndash; pregunt&oacute; &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; Pues Marco tiene la vasectom&iacute;a hecha. Tu est&aacute;s muy joven para eso, as&iacute; que me pondr&eacute; el DIU. Mientras, tomar&eacute; la pastilla del d&iacute;a siguiente porque tus ni&ntilde;os siguen en m&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Podr&iacute;a decirse que es la mayor cantidad de lechita que has recibido en tu vida, mi amor &ndash; le di un beso, la sola idea de Ana ba&ntilde;ada en semen me prend&iacute;a de nuevo, pero su cuerpo estaba fuera de combate.<\/p>\n<p>&#8211; En mi vida hasta hoy &ndash; me dedic&oacute; una mirada de complicidad que no hab&iacute;a visto nunca.<\/p>\n<p>Terminamos de ba&ntilde;arnos y de arreglarnos. Para no levantar sospechas de lo zorra que hab&iacute;a sido, Ana se puso la misma ropa que uso cuando partimos de la ciudad. Cargamos las maletas, cerramos la casa y salimos a la carretera, no sin antes pasar a la farmacia por pastillas del d&iacute;a siguiente. Ya hab&iacute;a oscurecido.<\/p>\n<p>El ambiente ahora era distinto. Los tres ven&iacute;amos platicando, bromeando, cantando y comiendo botanas, los temas eran de todo, sexuales tambi&eacute;n. De ser un chico callado, t&iacute;mido y triste, Fernando era una persona distinta: alegre, bromista, desinhibido, sin dejar de ser educado y un caballero.<\/p>\n<p>Su educaci&oacute;n y caballerosidad no apagaban el deseo que sent&iacute;a por Ana, que revelaba en su pl&aacute;tica cuando volv&iacute;amos a tratar un tema sexual. Propon&iacute;a nuevas poses, el uso de disfraces, juguetes, juegos, lugares, etc. Sin embargo, hubo un punto en que no se contuvo m&aacute;s y pos&oacute; sus manos sobre los pechos de Ana.<\/p>\n<p>&#8211; Ya s&eacute; que las volver&eacute; a ver, pero las voy a extra&ntilde;ar &ndash; dijo mientras las acariciaba.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, velas por &uacute;ltima vez &ndash; y la zorrita de mi esposa se sac&oacute; las tetas de su escote, estaban preciosas.<\/p>\n<p>Fernando las acariciaba y jugaba con sus pezones. En un punto iluminado de la carretera, antes de llegar a una caseta, Ana me pidi&oacute; parar. Con la iluminaci&oacute;n, sac&oacute; su celular y tom&oacute; un par de selfies. En una los tres salimos sonrientes y sus tetas al aire, en la otra cada uno agarraba una de sus tetas y ella hac&iacute;a una cara de asombro deliciosa.<\/p>\n<p>&#8211; Esta es la &uacute;ltima foto de esta aventura &ndash; dijo &ndash; pero no es nuestra &uacute;ltima aventura.<\/p>\n<p>Al pasar la caseta, la cosa ya se hab&iacute;a puesto m&aacute;s caliente de lo esperado. Fernando acariciaba sus pechos y yo met&iacute;a mano bajo su falda. Ana no pudo contener m&aacute;s el morbo y excitaci&oacute;n que produce hacer travesuras en lugares p&uacute;blicos.<\/p>\n<p>&#8211; P&aacute;rate &ndash; era incre&iacute;ble, quer&iacute;a m&aacute;s verga.<\/p>\n<p>Me detuve en un punto en que la carretera me lo permit&iacute;a. Ana baj&oacute; del coche, hizo su asiento hasta adelante y se pas&oacute; atr&aacute;s, con Fernando.<\/p>\n<p>&#8211; Contin&uacute;a &ndash; dijo ella mientras le desabrochaba el pantal&oacute;n a Fernando.<\/p>\n<p>Yo continu&eacute; el camino. Desde el espejo retrovisor ve&iacute;a como Ana, pese a su mand&iacute;bula cansada, le daba un incre&iacute;ble sexo oral. Ten&iacute;a los senos de fuera y a Fernando metiendo la mano bajo su falda.<\/p>\n<p>Ana escupi&oacute; a la polla de Fernando, se despoj&oacute; de su ropa interior, se volte&oacute;, levant&oacute; su pierna izquierda, se escupi&oacute; sobre la mano y humect&oacute; su concha.<\/p>\n<p>&#8211; Dale &ndash; dijo.<\/p>\n<p>Fernando la tom&oacute; de la pierna y comenz&oacute; a follarla. Los gemidos de mi esposa dec&iacute;an que lo disfrutaba, pero no del todo. Al cabo de un par de minutos volvi&oacute; a moverse<\/p>\n<p>&#8211; No me acomodo as&iacute;, a ver &ndash; se sent&oacute; sobre Fernando y comenzaron los sentones &ndash; Mmhhh mucho mejor.<\/p>\n<p>Fernando, quien pensaba que no follar&iacute;a m&aacute;s ese d&iacute;a, disfrutaba cada sent&oacute;n nalgueando el delicioso culo de mi mujer. Ella gem&iacute;a y se agarraba con fuerza el asiento delantero.<\/p>\n<p>&#8211; Marco busca un lugar donde podamos detenernos y hacerlo &ndash; dijo Ana entre jadeos &ndash; donde no nos vean.<\/p>\n<p>De inmediato comenc&eacute; a buscar tal lugar, la zorrita de mi esposa me lo ped&iacute;a y mi polla, que ya no cab&iacute;a en mi pantal&oacute;n, me lo imploraba a gritos.<\/p>\n<p>A los cinco minutos encontr&eacute; un camino de tierra que sal&iacute;a de la carretera. No sab&iacute;a a d&oacute;nde llevaba, pero lo tom&eacute; porque hab&iacute;a unos &aacute;rboles bastante frondosos que nos ocultar&iacute;an de la carretera. Lo tom&eacute;, apagu&eacute; las luces y detuve el auto en la arbolada.<\/p>\n<p>Al fin pude voltear a verlos, gracias a la iluminaci&oacute;n interna del coche pude apreciar la escena. Mi esposa ten&iacute;a sus senos de fuera y le daba sentones a Fernando, que ten&iacute;a los pantalones abajo.<\/p>\n<p>&#8211; P&aacute;sate de este lado &ndash; me dijo ella, indicando su lado derecho, donde estaba la puerta.<\/p>\n<p>Sal&iacute; del coche, abr&iacute; la puerta y desenfund&eacute;. Ella tom&oacute; mi polla con su mano derecha y trat&oacute; de llev&aacute;rsela a la boca, pero la posici&oacute;n lo hac&iacute;a dif&iacute;cil.<\/p>\n<p>&#8211; Fernando, dame de a perrito, para que pueda mam&aacute;rsela a mi esposo &ndash; dijo Ana entre jadeos.<\/p>\n<p>Ambos cambiaron de pose. Fernando se puso de rodillas, como pudo, en el asiento trasero y volvi&oacute; a penetrarla. Ana, en cuatro patas, acerc&oacute; su cabeza a m&iacute; y devor&oacute; mi verga entre sus labios. Yo estaba de pie, vigilando que nadie viniera, pero era muy dif&iacute;cil con el delicioso sexo oral que mi mujer me daba.<\/p>\n<p>Succionaba mi polla con fuerza y masajeaba mis bolas, si yo pensaba que mi mujer estaba cansada, me hab&iacute;a equivocado. La ninf&oacute;mana que lleva dentro volvi&oacute; a aflorar y sus gemidos lo demostraban.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Podemos cambiar? &ndash; dijo Fernando despu&eacute;s de unos minutos &ndash; me gusta mucho pero aqu&iacute; no me acomodo.<\/p>\n<p>&#8211; Ya s&eacute;, hagamos esto &ndash; Ana nos indic&oacute; la nueva pose. Los coches y camiones pasaban muy cerca de nosotros, pero no nos ve&iacute;an y lograban ver algo, era el coche de lado en medio de los &aacute;rboles.<\/p>\n<p>Fernando se sent&oacute; en medio del asiento trasero, Ana se gir&oacute;, poniendo sus rodillas al borde del asiento, d&aacute;ndome la oportunidad de jugar con su culo y d&aacute;ndole ese fenomenal sexo oral a Fernando, que la ten&iacute;a sujeta del cabello y jugaba con sus tetas.<\/p>\n<p>Levant&eacute; la falda de Ana y ah&iacute; estaba su redondo culo. Escup&iacute; sobre &eacute;l y me ensaliv&eacute; la verga, no era necesario, pero a ella y a m&iacute; nos prenden ese tipo de guarradas.<\/p>\n<p>&#8211; Mmhhh&hellip; c&oacute;mo me encanta esa verga &ndash; gimi&oacute; cuando la penetr&eacute; &ndash; dale, mi amor.<\/p>\n<p>Sin dejar de vigilar, comenc&eacute; a follarme a mi mujer. Sus gemidos eran ahogados por la verga de nuestro amigo. Los plap, plap, plap, hac&iacute;an juego con los glup, glup, glup, de sus mamadas.<\/p>\n<p>&#8211; Ahhh que rico es esto &ndash; gem&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; La mama como una diosa, mi hermano &ndash; dijo Fernando.<\/p>\n<p>&#8211; Esta es mi manera de agradecerles por darme la mejor cogida de mi vida, mis machos &ndash; gimi&oacute; Ana &ndash; av&iacute;senme d&oacute;nde quieren venirse.<\/p>\n<p>&#8211; Pues mi lechita ah&iacute; te va, &iexcl;tr&aacute;gatela! &ndash; Fernando oblig&oacute; a mi esposa a comerse su verga de nuevo, tampoco le cost&oacute; trabajo, a ella le encantaba mam&aacute;rsela &ndash; uufff.<\/p>\n<p>Fernando se vino dentro de su boca y la oblig&oacute; a sacarle y tragarse hasta la &uacute;ltima gota. Saber que mi mujer era la puta a las &oacute;rdenes de dos hombres me hizo explotar de placer dentro de ella.<\/p>\n<p>&#8211; Aaayyyy&hellip; qu&eacute; rico &ndash; dijo ella entre gemidos. Su vagina apretaba, pero no estaba seguro de si era un orgasmo o simple excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Saqu&eacute; mi polla de sus entra&ntilde;as, estaba llena de baba y fl&aacute;cida. Ignoro cu&aacute;nto semen deposit&eacute; dentro de ella, de cualquier forma, no pudo ser mucho. Ella se puso de pie junto a m&iacute; fuera del auto. Sus senos segu&iacute;an de fuera y estaba algo sudada, aunque, afortunadamente, su maquillaje no se hab&iacute;a corrido.<\/p>\n<p>&#8211; Ten&iacute;a ganas de esto &ndash; me dio un beso, sab&iacute;a a verga y a semen &ndash; espero les haya gustado. S&eacute; que no es lo mismo que ustedes me provocaron, espero lo hayan disfrutado.<\/p>\n<p>&#8211; A m&iacute; me encant&oacute; &ndash; jade&oacute; Fernando &ndash; es que la mamas bien delicioso.<\/p>\n<p>&#8211; A m&iacute; igual &ndash; tom&eacute; sus senos y los estruj&eacute; y llev&eacute; a mi boca &ndash; eso que sent&iacute;, &iquest;fue un orgasmo?<\/p>\n<p>&#8211; Si, aunque no uno tan intenso como los que estos d&iacute;as me sacaron &ndash; se meti&oacute; las tetas dentro del escote &ndash; bueno, v&iacute;stanse que debemos irnos de aqu&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Ten tu ropa interior, Ana &ndash; Fernando le extendi&oacute; su calz&oacute;n cachetero, con encaje y blanco.<\/p>\n<p>&#8211; Qu&eacute;datelo, papi, es un regalo &ndash; jam&aacute;s acordamos eso, aunque no me molestaba en lo absoluto &ndash; &uacute;salo cuando te la jales pensando en m&iacute; con tantos videos y fotos. Trata de que mi olor dure.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;En serio? &ndash; Fernando se llev&oacute; el calz&oacute;n a la cara y lo oli&oacute; &ndash; huele a ti.<\/p>\n<p>&#8211; En serio &ndash; Ana volte&oacute; a ver mi expresi&oacute;n y vio que era de aprobaci&oacute;n y excitaci&oacute;n &ndash; con una condici&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Cu&aacute;l? &ndash; Fernando sosten&iacute;a el calz&oacute;n como una reliquia.<\/p>\n<p>&#8211; Cada que acordemos vernos para portarnos mal, me lo debes entregar lleno de tus chamacos. Yo me lo pondr&eacute; y te dar&eacute; el calz&oacute;n que ese d&iacute;a use a cambio, &iquest;qu&eacute; dices? &ndash; eso tampoco lo hab&iacute;amos acordado, pero pensar que de vez en cuando Ana usar&iacute;a ropa interior llena de semen, me encantaba.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Qu&eacute; rico, si! &ndash; dijo Fernando con mucho entusiasmo.<\/p>\n<p>&#8211; Mejor que sea el juego completo &ndash; propuse &ndash; dale tambi&eacute;n el brasier e incl&uacute;yelo en el acuerdo.<\/p>\n<p>&#8211; Me gusta esa idea &ndash; totalmente desinhibida, Ana se quit&oacute; la blusa, el brasier y volvi&oacute; a vestirse.<\/p>\n<p>Entreg&oacute; el sost&eacute;n a Fernando, quien los guard&oacute; en un compartimiento aparte dentro de su maleta, como si guardara el tesoro m&aacute;s preciado de la humanidad.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, continuemos el camino que aqu&iacute; da un poco de miedo &ndash; abri&oacute; su puerta, acomod&oacute; su asiento y entr&oacute; al auto.<\/p>\n<p>Entr&eacute; y di marcha atr&aacute;s, volviendo a la carretera despu&eacute;s de nuestra deliciosa parada. El resto del camino, la pl&aacute;tica, bromas y canciones continuaron con una excepci&oacute;n: Ana no usaba ropa interior y eso se notaba.<\/p>\n<p>Cuando entramos a la ciudad, Ana baj&oacute; a una tienda de auto servicio por unas bebidas. Not&eacute; que en su asiento hab&iacute;a una mancha blanca, h&uacute;meda, probablemente mi semen que le escurr&iacute;a de la vagina. Cuando volvi&oacute;, la ausencia de ropa interior era evidente, pues sus pezones resaltaban en su blusa. Fernando y yo lo notamos y seguro en la tienda tambi&eacute;n, ahora mi Ana era una zorra que tanteaba con el exhibicionismo.<\/p>\n<p>Llegamos a la casa de Fernando a las 10 de la noche. Su mam&aacute; sali&oacute; a recibirnos y Ana cubri&oacute; sus pezones con su cabello. La despedida tuvo que ser &ldquo;normal&rdquo;. Ambos bajamos del auto para abrazarlo, nos agradeci&oacute; por las bonitas vacaciones y su madre por distraer a su hijo.<\/p>\n<p>Gracias a mi suegra nos enteramos de que Fernando ten&iacute;a una nueva actitud en la vida. Un grupo de amigas lo hab&iacute;a adoptado en la facultad, volv&iacute;a a ser alegre, carism&aacute;tico y seguro de s&iacute; mismo. Su madre y mi suegra estaban agradecidas por haberle levantado los &aacute;nimos y preguntaban c&oacute;mo nos la hab&iacute;amos pasado en las vacaciones, qu&eacute; hab&iacute;amos hecho con Fernando.<\/p>\n<p>La versi&oacute;n oficial fue que jugamos baloncesto con &eacute;l, que le ense&ntilde;amos a bailar, paseamos por ruinas arqueol&oacute;gicas y que platicamos largo y tendido con &eacute;l, a modo de &ldquo;terapia&rdquo;. Nadie sab&iacute;a que Fernando se hab&iacute;a convertido en nuestro corneador oficial, que al menos una vez cada 10 d&iacute;as sosten&iacute;amos encuentros con &eacute;l.<\/p>\n<p>A partir de esas vacaciones nuestra vida sexual cambi&oacute; por completo. Tr&iacute;os y m&aacute;s tr&iacute;os con Fernando eran lo habitual, para Fernando ya no exist&iacute;an barreras o zonas prohibidas. Tambi&eacute;n cambiamos los tres: Fernando nos acompa&ntilde;&oacute; a la depilaci&oacute;n l&aacute;ser y mantuvo su vida saludable; Ana y yo nos metimos al gimnasio, nos arreglamos los dientes y cuidamos m&aacute;s nuestra figura. Ana comenz&oacute; a pensar en la posibilidad de operarse los senos, ya fuesen implantes o lipotransferencia, quer&iacute;a senos m&aacute;s grandes.<\/p>\n<p>Pero no era solo lo sexual, la vida era distinta. Entre Ana y yo hab&iacute;a una nueva confianza, una complicidad distinta. Fernando, adem&aacute;s de ser nuestro corneador de confianza, se convirti&oacute; en un amigo m&aacute;s que cercano. Era nuestro compa&ntilde;ero de eventos (como partidos de futbol, conciertos), nuestro amigo de confianza. Para &eacute;l, nosotros nos convertimos en fuente de consejos, ayuda escolar, confidentes y grandes amigos. Cuando no est&aacute;bamos en la cama, cualquiera hubiese pensado que crecimos juntos.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s, comenzamos a explorar el exhibicionismo y a platicar sobre otras pr&aacute;cticas de la vida swinger, hab&iacute;a muchas propuestas: yo le propuse a Ana un gangbang con bukkake, en el que participaran al menos 4 o 5 hombres, la idea le encant&oacute;; ella propuso un intercambio de parejas y un tr&iacute;o con otra mujer y aunque no ten&iacute;amos idea de con quien, no negar&eacute; que me gust&oacute; mucho la idea; participar en una org&iacute;a, ir a un club swinger fue idea de ambos y comenzamos a buscar clubes que nos agradaran. Muchas ideas estaban sobre la mesa, pero antes de llevarlas a cabo, decidimos hacer m&aacute;s tr&iacute;os y dem&aacute;s encuentros con Fernando m&aacute;s atrevidos y con distintas din&aacute;micas, pero eso ya lo dejo para otro relato.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 60<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>34 Yo despert&eacute; a las 9 de la ma&ntilde;ana y Ana a las 10. Durante la hora que tard&oacute; en despertar me dediqu&eacute; a admirarla, absorto. Dorm&iacute;a como un &aacute;ngel, tan tranquila y apacible como nunca la hab&iacute;a visto dormir. Cuando por fin despert&oacute; fue por la urgencia de ir al sanitario, hecho que me [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":21650,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[33],"tags":[],"class_list":{"0":"post-37881","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-trios"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37881","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21650"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37881"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37881\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37881"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37881"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37881"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}