{"id":37896,"date":"2022-09-12T09:39:35","date_gmt":"2022-09-12T09:39:35","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-09-12T09:39:35","modified_gmt":"2022-09-12T09:39:35","slug":"una-entranable-amistad-con-carmen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/una-entranable-amistad-con-carmen\/","title":{"rendered":"Una entra\u00f1able amistad con Carmen"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"37896\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Conozco a Carmen desde hace 4 a&ntilde;os, trabajamos juntos durante mucho tiempo, en una empresa de venta de insumos para la imprenta gr&aacute;fica, desde mi llegada a esta oficina, fue algo especial conocer aquella mujer, Carmen es una mujer de piel canela, labios gruesos y cabellos rizados, son las facciones que m&aacute;s me atrajeron de ella. A los meses de estar trabajando juntos, la amistad, la confianza, el cari&ntilde;o, fueron en aumento, convers&aacute;bamos siempre sobre temas personales, nuestras relaciones familiares, sentimentales, aspiraciones en la vida y muchos sue&ntilde;os que compart&iacute;amos. Casi sin conocernos ten&iacute;amos muchas cosas en com&uacute;n.<\/p>\n<p>En aquel momento, ambos sin pareja, ella estaba divorciada ya hace un par de a&ntilde;os, y aunque ten&iacute;a un hijo de 15 a&ntilde;os con el que viv&iacute;a en su departamento, no era impedimento para salir de fiesta con toda la gente de la oficina. Yo en aquel momento pasaba por una relaci&oacute;n algo toxica, una relaci&oacute;n sin sentido, era una relaci&oacute;n un tanto insana sentimentalmente, mientras m&aacute;s nos alej&aacute;bamos, m&aacute;s nos extra&ntilde;&aacute;bamos, una relaci&oacute;n que ambos detest&aacute;bamos, pero que sin embargo, por alg&uacute;n motivo nos gustaba estar en esa situaci&oacute;n un tanto perjudicial. Esas cositas me eran imposibles no hablarlas con Carmen.<\/p>\n<p>Sin darnos cuenta pasaron unos 2 a&ntilde;os en aquella empresa, siempre consiguiendo buenos resultados en las ventas, clientes muy asegurados a nuestra cartera comercial, nuestros incentivos mensuales, superaban nuestras expectativas. Cada fin de mes organiz&aacute;bamos un almuerzo, para afianzar nuestros v&iacute;nculos laborales, relajarnos un poco del estr&eacute;s que supone trabajar m&aacute;s de 10 horas diarias en la oficina. Los incentivos, por los cuales trabaj&aacute;bamos duro, merec&iacute;an el esfuerzo, un grupo de personas de entre 30 a&ntilde;os, sin hijos de por medio, tambi&eacute;n ayudaba mucho a salir de fiestas, cenas o almuerzos.<\/p>\n<p>Carmen siempre viste con ropa muy ce&ntilde;ida al cuerpo, sobre todo pantalones jeans, colores azules y negros eran los que m&aacute;s usaba, los que hac&iacute;an que le marcase un culo hermoso, redondo, nalgas muy apretadas a la hora de caminar. Era la fantas&iacute;a de todos en la oficina, muchas veces he tenido que avisarle desde mi escritorio, que se le ve&iacute;an las bragas al agacharse a recoger cosas de los armarios. Siempre me he puesto algo caliente cuando ve&iacute;a que asomaba la cuerda del tanga, ya sea de color rojo, negro, celeste, madre m&iacute;a, es que llevaba colores variados, casi siempre tangas, pocas veces hab&iacute;a logrado mirarle alguna braga m&aacute;s grande. Eran algo cotidianos aquellos despistes por su parte, m&aacute;s de uno lo agradec&iacute;a creo yo.<\/p>\n<p>Ella y yo hab&iacute;amos alcanzado una amistad casi insoluble, ya me hab&iacute;a puesto en zona, ca&iacute; sin darme cuenta, cuando reaccione ya no hab&iacute;a marcha atr&aacute;s, estaba en la primera posici&oacute;n. Pero claro que tambi&eacute;n ten&iacute;a sus ventajas, siempre sal&iacute;amos a comer juntos, muchas veces fuimos al cine, sabia muchas cosas de ella, todo se convirti&oacute; en una amistad muy s&oacute;lida. Siempre atentos el uno del otro, los detalles eran normales entre nosotros, chocolates, bebidas, besos en la mejilla siempre, abrazos, gui&ntilde;os. Hasta me quedaba observando cuando le sobresal&iacute;a la tanga por encima del pantal&oacute;n, me quedaba ah&iacute; sentado desde mi escritorio, hasta que ella se daba cuenta que la miraba, ya me hab&iacute;a cansado de avisarle que le sobresal&iacute;an siempre. Hasta bromeaba que tra&iacute;a el mismo color del d&iacute;a anterior.<\/p>\n<p>Por intereses de la empresa, me cambiaron de oficina, fui trasladado a una que estaba fuera de la ciudad, deb&iacute;a permanecer 6 meses, para tener participaci&oacute;n en aquella zona, era un proyecto de expansi&oacute;n. Claro est&aacute; que no me lo pens&eacute; 2 veces, los incentivos como siempre eran muy alentadores, nadie se enter&oacute; de esto, hasta el d&iacute;a lunes que me llamo Carmen para saber qu&eacute; hab&iacute;a pasado conmigo, se hab&iacute;a preocupado, le explique el motivo y la verdad se enfad&oacute; mucho. No me gustan las despedidas, le explique, mas aun sabiendo que no ten&iacute;a claro el tiempo que estar&iacute;a por ese lugar, no quise especular con mi regreso, dos semanas sin hablarnos, sin mensajes, sin o&iacute;r su voz, fue insufrible, y me quede un a&ntilde;o por esa zona.<\/p>\n<p>Ya a mi vuelta, a la sede central, hab&iacute;a muchos cambios, ella escalo de posici&oacute;n, fue enviada a otra oficina, ten&iacute;a m&aacute;s responsabilidades, ya no jug&aacute;bamos a vender cosas, ya ten&iacute;amos sobre nuestros hombros cosas mayores, el destino de la empresa depend&iacute;a de aquel grupo que fue fortaleciendo sus habilidades. Las oficinas se descentralizaron, nuevas caras, la empresa tomaba nuevos rumbos y eso era muy alentador, eso nos pon&iacute;a muy excitados laboralmente, ten&iacute;amos poder a la hora de tomar decisiones, mucha seguridad en cuesti&oacute;n laboral. Se pod&iacute;an sentir los ingresos en nuestros bolsillos, nuevas adquisiciones materiales, muchos de nosotros est&aacute;bamos contentos con los cambios, con todo lo logrado en estos 3 a&ntilde;os. Decidimos reunirnos, ya que est&aacute;bamos todos en la ciudad, y que mejor motivo, que el cumplea&ntilde;os de Carmen.<\/p>\n<p>Me sent&iacute; muy nervioso de camino a su casa, hab&iacute;a ido muchas veces, pero en casi un a&ntilde;o era la primera vez que volv&iacute;a a su barrio, durante este tiempo, solo curs&aacute;bamos mails, video llamadas laborales, uno que otro whatsapp, pero nuestra amistad la sent&iacute;a casi nula, -casi que mejor- aunque no s&eacute; porque lo digo. Pero al llegar al timbre de su departamento, lo pens&eacute;, pens&eacute; un instante en no entrar, quiz&aacute; llamarla antes de subir y conversar un poco, pero ya me hab&iacute;an abierto la puerta y no hab&iacute;a marcha atr&aacute;s, nuestro encuentro fue tan ansiado, nuestro abrazo se detuvo en el tiempo, los relojes dejaron de marcar los segundos, nuestros cuerpos sent&iacute;an esa falta de calor entre ambos. Fue algo maravilloso para ambos volver a vernos y estar cerca.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a poca gente en aquel momento, lo que motivo un largo y extendido abrazo, no fue necesario pronunciar palabra alguna, un beso en cada mejilla, como sol&iacute;amos hacerlo cuando dej&aacute;bamos de vernos por m&aacute;s de 1 semana. Era lo &uacute;nico que nos hizo sentir que todo estaba bien, que nuestra amistad se manten&iacute;a, que nuestro alejamiento se hab&iacute;a hecho sentir, sab&iacute;amos que todo estaba como siempre. Los pocos compa&ntilde;eros que hab&iacute;a en la sala, sab&iacute;an que est&aacute;bamos distanciados y que nos merec&iacute;amos aquel tiempo a solas, para poder reconectar nuestra amistad. Nadie dijo nada, era como si estuvi&eacute;ramos solos, en el medio de la nada, nuestras vibraciones se volv&iacute;an a encontrar y formaban una sola onda. Fue tan maravilloso aquel encuentro en su casa, que hasta el d&iacute;a de hoy lo recuerdo.<\/p>\n<p>Luego de unas horas de risas, comidas y tragos, la gente poco a poco se iba retirando, pero todos est&aacute;bamos contentos y muy motivados a seguir en aquel camino. Cuando ya casi no quedaba nadie, tambi&eacute;n pase a despedirme, aunque no ten&iacute;a intenciones de abandonar aquella casa, y m&aacute;s aun sabiendo, que no se por cu&aacute;nto tiempo dejar&iacute;a de ver a Carmen. Ella lucia tan hermosa, tan radiante con aquel vestido color rojo que llevaba puesto, los amigos se estaban retirando, ya solo qued&aacute;bamos ella y yo, Carmen me invito a tomar una copa m&aacute;s, le hab&iacute;an sucedido tantas cosas, que me pidi&oacute; que me quedara un poco m&aacute;s, como le dices que no a una mujer tan hermosa. Fue a ponerse algo de ropa mas c&oacute;moda, ya que entre nosotros hab&iacute;a mucha confianza y no era necesario que siga encima de aquellos tacones que le estaban machacando los pies, se solt&oacute; el cabello y lo ten&iacute;a recogido hacia un lado de su hombro.<\/p>\n<p>No recuerdo el tiempo que demoro en salir de su habitaci&oacute;n, yo miraba algunas fotos que ten&iacute;a en su &aacute;lbum, y vi una que nos tomaron en la oficina, la hab&iacute;a conservado hasta ahora, nos ve&iacute;amos tan felices, yo como siempre a su lado. Nos acomodamos en el sof&aacute;, copa en mano y hablando de las cosas que le hab&iacute;an sucedido durante todo este tiempo, en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n nuestros ojos se llenaron de l&aacute;grimas, al escuchar la falta que nos hicimos, nuestras manos se rosaban t&iacute;midamente ante cualquier sensaci&oacute;n de recuerdo, intentando calmar aquella ansiedad de haber estado solos en aquellos momentos. No s&eacute; si terminamos de contarnos todo lo que hab&iacute;amos pasado, todo lo que hab&iacute;amos dejado de contarnos durante este largo tiempo, lo que si ten&iacute;a claro era que est&aacute;bamos juntos nuevamente, y eso era lo que necesit&aacute;bamos.<\/p>\n<p>Al ver la hora, que ya era casi de d&iacute;a, ca&iacute;mos en cuenta que deb&iacute;a partir, yo deb&iacute;a regresar, ella deb&iacute;a descansar, nuestros cuerpos deb&iacute;an separarse, una vez m&aacute;s. Pero nuestra angustia por saber cu&aacute;ndo nos volver&iacute;amos a encontrar era muy grande, era muy palpable en aquella atmosfera casi madrugadora. Nosotros en aquella habitaci&oacute;n sent&iacute;amos que no deb&iacute;amos separarnos. Nos besamos en los labios, nos dejamos llevar por el calor de nuestros cuerpos, era la primera vez que sent&iacute;a sus labios, su aliento dentro del m&iacute;o. &iquest;Fue algo planeado? la verdad que no, pero no importaba. Est&aacute;bamos fundidos en un eterno beso, mis manos t&iacute;midamente abrazaron su cintura delgada, su espalda recta y vigorosa, sus caderas anchas y contorneadas, la tome entre mis manos como si fuera una delicada mariposa, se dej&oacute; llevar, dejo que la fuerza de mis brazos tomaran el control sobre su cuerpo. Lo bien que ol&iacute;a su delgado cuello, el aroma llegaba hasta los l&oacute;bulos de sus orejas, era muy er&oacute;tico besar esa parte de su cuerpo, le estaba gustando mucho. Ara&ntilde;aba mi espalda, se pegaba m&aacute;s a mi cuerpo, se levantaba en puntillas para que nuestros besos fueran eternos, no era necesario decir palabra alguna.<\/p>\n<p>En mi mente no dejaba de escuchar voces, que s&iacute;, que no, cosas as&iacute;, pero ambos ten&iacute;amos m&aacute;s ganas de seguir, ambos ten&iacute;amos la pasi&oacute;n en nuestros cuerpos, las ganas de seguir juntos, las ganas de no dejar pasar este precioso momento, -este beso me hizo recordar mucho los besos de colegio- pero eso no importaba ahora. Nuestras lenguas jugaban r&iacute;tmicamente, la suya lamia mis labios de una manera tan delicada, una manera tan dulce de pasar su lengua por mis labios. La m&iacute;a buscaba la suya en su propia boca, nuestras piernas intentaban no desmayar ante tanto placer, las respiraciones de ambos cesaban, tom&aacute;bamos aire y segu&iacute;amos bes&aacute;ndonos, con m&aacute;s fuerza, m&aacute;s pasi&oacute;n, m&aacute;s deseo, mis manos acariciaban con ganas aquellas nalgas.<\/p>\n<p>Al entrar en su habitaci&oacute;n, con las luces de la mesita de noche encendidas, el ambiente se volvi&oacute; muy er&oacute;tico, nuestros cuerpos reflejaban unas siluetas casi difuminadas, solo se pod&iacute;an o&iacute;r los sonidos de nuestros labios bes&aacute;ndose, la saliva de nuestras bocas, la agitaci&oacute;n de nuestros pechos. Siento que demoramos mucho en llegar a su cama, al caer yo encima de ella, al engancharse uno de mis pies con un tac&oacute;n suelto que ella hab&iacute;a dejado tirado por el suelo, no importaba el dolor, hab&iacute;amos llegado hasta su cama y en casi ning&uacute;n momento nuestros labios se hab&iacute;an despegado, aun tendidos en su cama, nuestras ganas de no querer separarnos se manten&iacute;an, mis manos buscaban por dentro de sus ropas, mi nariz ol&iacute;a su fragancia.<\/p>\n<p>Nos hab&iacute;amos desprendido de nuestras ropas, yo contemplaba su delicado rostro, la peque&ntilde;a luz de aquella lamparilla era perfecta para admirarla, para contemplar su hermosa figura, para esperar alguna se&ntilde;al que me permita seguir recorriendo su detallado cuerpo. Las gloriosas monta&ntilde;as ante mi eran una invitaci&oacute;n a seguir recorriendo aquel monumental cuerpo, hab&iacute;a visto muchas veces el canalillo de sus pechos, pero siempre con ropa, ahora estaba a 5 cent&iacute;metros de mis labios. Deje que unos de mis dedos recorriese aquel maravilloso lugar, que se perdiese dentro de aquel sujetador color negro. Ella t&iacute;midamente cerro los ojos y acerco mi cara a sus labios, para luego dejarla caer sobre sus pechos.<\/p>\n<p>Mis dedos ya hab&iacute;an sobrepasado por encima de aquel sujetador color negro, est&aacute;bamos ya completamente desnudos sobre su cama, yo encima de ella, conteniendo la respiraci&oacute;n. Besando sus labios a la vez que saboreaba aquellos pezones rosados en punta, sus pechos blancos y carnosos, apetecibles, muy suaves al tacto y deliciosos para mamar, m&aacute;s de un lunar por besar. Estaban deseosos de que mis afilados dientes, dejaran una huella en tanta carne delante de m&iacute;. Mis deseos de morder no cesaban, mis ganas de acariciar sin parar sus senos iban en aumento, la pasi&oacute;n que ten&iacute;amos en aquella posici&oacute;n era maravillosa, se pod&iacute;a sentir la fluidez de nuestros miembros &iacute;ntimos, en cada rose intencional, en cada frotamiento por encima. Dejaba m&aacute;s en claro la angustiante espera, la inquietante desesperaci&oacute;n por estar dentro, la jugosa pasi&oacute;n de empezar una nueva forma de sentirnos m&aacute;s unidos.<\/p>\n<p>El tiempo lo ten&iacute;a planeado todo para nosotros, el d&iacute;a, el momento y el lugar, todo hab&iacute;a encajado en aquel encuentro, todo se resum&iacute;a a estar juntos aquella madrugada de primavera. Los primeros ruidos de los autos, el trinar de algunos pajarillos, nos indicaban que ya era una nueva ma&ntilde;ana, pero que para nosotros era una nueva manera de sentirnos juntos, estar unidos, el sentir que ahora nos fund&iacute;amos en una sola carne. La sensaci&oacute;n de estar dentro, la angustiante espera hab&iacute;a llegado a su fin, no hab&iacute;a m&aacute;s que esperar, est&aacute;bamos juntos, de una manera que solo ambos pod&iacute;amos sentir. Nuestros cuerpos no pod&iacute;an estar m&aacute;s unidos, nuestras mentes dejaron de pensar, nuestras pasiones manten&iacute;an viva aquella chispa de romance, deseo y sexualidad, la manera que segu&iacute;amos el fren&eacute;tico ritmo de nuestros cuerpos rosando, saboreando y gozando, no la pod&iacute;amos detener, nuestro encuentro en aquella cama, fue lo m&aacute;s unido que se podr&iacute;a haber llegado a alcanzar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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