{"id":37900,"date":"2022-09-12T22:00:00","date_gmt":"2022-09-12T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-09-12T22:00:00","modified_gmt":"2022-09-12T22:00:00","slug":"mi-harem-familiar-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-harem-familiar-2\/","title":{"rendered":"Mi harem familiar (2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"37900\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Sugey y yo regresamos al apartamento, sumidos en un silencio que presagiaba tormenta; ella segu&iacute;a agarrada de mi brazo, pero ven&iacute;a triste. Ya Ana se hab&iacute;a levantado y desayunaba. Mam&aacute; la salud&oacute; y le dijo que ten&iacute;an que hablar. Luego me pidi&oacute; que las dejara solas, as&iacute; que baj&eacute; a la piscina. All&iacute; me encontr&eacute; con Simona, pero la salud&eacute; con tan poco entusiasmo que me mir&oacute; pasar sin m&aacute;s. Me lanc&eacute; al agua a dar unos largos, para relajarme, porque me sent&iacute;a totalmente estresado. Luego, ya m&aacute;s tranquilo, me sent&eacute; en una de las sillas de la mesa que ten&iacute;a ocupada. Al lado, Simona me observaba, hasta que me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te pasa algo, cari&ntilde;o? Hoy est&aacute;s raro, como apagado.<\/p>\n<p>&#8211; Si, Simona, estoy mal, no dorm&iacute; para nada.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y eso?<\/p>\n<p>&#8211; Insomnio, supongo. Toda la noche dando vueltas. &ndash; y no era mentira.<\/p>\n<p>&#8211; Estas estresado, tal vez un masaje te vendr&iacute;a bien&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Me lo dar&iacute;as t&uacute;?<\/p>\n<p>&#8211; Me da miedo, con la anaconda, ya sabes. Pero si me prometes que no me va a picar, bueno&hellip; subimos. Que conste que te quiero mucho, pero te tengo miedo.<\/p>\n<p>&#8211; Te prometo que no te va a picar, porque ella no pica, te dije ya. Pero s&iacute; muerde, agarra duro y despu&eacute;s enrolla y aprieta y al final, te engulle.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Pero me prometes que te portar&aacute;s bien?<\/p>\n<p>&#8211; Siempre me porto bien, pero como est&aacute;s asustada, te dir&eacute; que nunca te har&iacute;a algo que t&uacute; no desees. Eso te lo prometo. T&uacute; dictas la pauta.<\/p>\n<p>&#8211; Vamos, yo subo y t&uacute; vas en cinco minutos, como quien no quiere la cosa. Me importa mi reputaci&oacute;n. &iquest;Entiendes?<\/p>\n<p>&#8211; Perfectamente.<\/p>\n<p>10 minutos despu&eacute;s estaba entrando sigilosamente al apartamento de Simona. Ella me esperaba ansiosa, al menos eso me parec&iacute;a. De inmediato pasamos a la habitaci&oacute;n y me pidi&oacute; que me quitara la franela y me acostara boca abajo en la cama, sobre una gran toalla que ella hab&iacute;a dispuesto al pie de la misma. Despu&eacute;s de sacarme la franela, me quit&eacute; la bermuda y ella se sobresalt&oacute; al ver mis intenciones. Pero le dije que no se asustara. Debajo ten&iacute;a una trusa de nataci&oacute;n. Parec&iacute;a un interior, pero era en toda propiedad un traje de ba&ntilde;o. Ella se qued&oacute; admirando mi paquete, con cara de susto, pero tambi&eacute;n de mucha curiosidad. Por fin, me acost&eacute; y despu&eacute;s de espabilarse, Simona procedi&oacute; a masajear mis hombros y espalda. Suavemente al principio, incrementando la presi&oacute;n levemente, hasta llegar a un fuerte masaje con toda propiedad.<\/p>\n<p>&#8211; Est&aacute;s muy estresado, tienes nudos por toda la espalda, te los voy a ir deshaciendo poco a poco, si te duele, qu&eacute;jate. Tiene que ser duro, para que te relajes.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;D&oacute;nde aprendiste a dar masajes? Porque pareces una profesional.<\/p>\n<p>&#8211; Yo trabajaba en una casa de citas muy famosa en Italia, daba masajes er&oacute;ticos por 100 d&oacute;lares cada uno.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;C&oacute;mo es la vaina? &iquest;T&uacute; trabajabas en un burdel?<\/p>\n<p>&#8211; Si, cari&ntilde;o, jajaja. Si vieras la cara que pusiste, jajaja. &iquest;Te imaginas, yo tan cagona, de puta, dando masajes? Me hubieran echado al d&iacute;a siguiente, jejeje.<\/p>\n<p>&#8211; Con ese cuerpazo tuyo, yo te hubiera soportado, hasta si eras cagona. Est&aacute;s buen&iacute;sima. En serio te lo digo. Nunca he conocido a una mujer que a la edad que dices tener est&eacute; tan buena. Esas tetas tuyas son de concurso y tu trasero, pues no digo&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Caramba, vaya declaraci&oacute;n. &iquest;Y de cuantos a&ntilde;os hablamos? No recuerdo que edad te dije tener&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Pues, recuerdo me dijiste, delante de Sugey y Ana, que ten&iacute;as 51.<\/p>\n<p>&#8211; Ay, mi amor, te dije la verdad, que broma&hellip; deb&iacute; haberte dicho que ten&iacute;a 60 y me lo hubieras cre&iacute;do.<\/p>\n<p>&#8211; Si, como no, cuando me dijiste 51, le dije despu&eacute;s a mam&aacute; que tal vez solo ser&iacute;an 41.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias, mi amor, eres tan gentil. &iquest;C&oacute;mo te vas sintiendo?<\/p>\n<p>&#8211; De maravillas.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, ahora voy con las piernas. Sigue as&iacute;, comport&aacute;ndote bien.<\/p>\n<p>&#8211; Eso es lo que t&uacute; crees&hellip; jajaja.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;A qu&eacute; te refieres?<\/p>\n<p>&#8211; A que la anaconda ya se despert&oacute; y trata de salirse de la jaula. &iquest;Quieres verificar? &ndash; y me volte&eacute; para que pudiera notar que m&aacute;s de la mitad de mi pene se encontraba ya fuera de la trusa y totalmente parada, r&iacute;gida, lista para la pelea.<\/p>\n<p>&#8211; Dios m&iacute;o sant&iacute;simo, Tito. &iquest;Qu&eacute; es eso, por favor?<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, tus maravillosas manos y tu cercan&iacute;a han logrado que el animal se despertara. &iexcl;No s&eacute; qu&eacute; vas a hacer ahora, es tu problema! &iexcl;T&uacute; responsabilidad!<\/p>\n<p>&#8211; Tito, eso que tienes ah&iacute; no es normal. &iquest;Por qu&eacute; es tan grande?<\/p>\n<p>&#8211; Porque cuando era ni&ntilde;o me pic&oacute; una avispa en la cabecita y se me hinch&oacute;&hellip; y as&iacute; se qued&oacute;, jajaja.<\/p>\n<p>&#8211; T&uacute; si inventas&hellip; Y dime &iquest;Esa cosota entra bien en&hellip; t&uacute; sabes d&oacute;nde?<\/p>\n<p>&#8211; A menos que seas una estrecha de esas que nunca se han metido nada, te entrar&iacute;a perfectamente. Te lo digo por experiencia. Mi vida con mi anaconda no ha sido f&aacute;cil. Esas expresiones de asombro como la tuya son ya costumbre para m&iacute;, el pan nuestro de cada d&iacute;a. Las chicas j&oacute;venes se asustan, por falta de experiencia y salen corriendo y me dejan con las ganas, pero las mujeres maduras, como t&uacute; y con experiencia, se alegran y me consienten mucho. Y nunca he tenido quejas. Es m&aacute;s, hace poco me encontr&eacute; con una compa&ntilde;era de bachillerato que fue de las que se asust&oacute; y sali&oacute; corriendo. Ahora est&aacute; casada y me la encontr&eacute; y de una me llev&oacute; para su apartamento, porque el marido estaba de viaje y bueno&hellip; que te cuento. Despu&eacute;s me dec&iacute;a que hab&iacute;a sido muy tonta y que ten&iacute;amos que vernos de vez en cuando para ponerse al d&iacute;a. Simona, te confieso que te tengo unas ganas del tama&ntilde;o del &Aacute;vila, si tan solo dejaras el miedo, te demostrar&iacute;a lo bueno que podemos pasarla. Me gustas mucho, estas buen&iacute;sima y yo perdi&eacute;ndome toda esa hermosura, no puede ser, eso es pecado&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Seguro que no me har&iacute;as da&ntilde;o? Yo soy muy miedosa y eso es tan grande que me asusta&hellip; &iquest;Me prometes que no me va a doler? &iquest;Vas a ser cuidadoso conmigo? Si me haces da&ntilde;o, no te lo voy a perdonar.<\/p>\n<p>&#8211; Te prometo que te voy a hacer muy feliz. Eso es lo que te prometo. Tienes mi palabra. Despu&eacute;s de hoy vas a amar a la anaconda.<\/p>\n<p>De una vez nos desnudamos y comenzamos la labor. Simona ten&iacute;a unas tetas prodigiosas, perfectas en tama&ntilde;o, forma, peso. Unas areolas redondas y grandes, rosaditas y unos pezones grandes, como la falange de mi dedo me&ntilde;ique &ndash;tengo manos grandes&ndash; producto de haber amamantado a sus dos hijas. Sus nalgas, por otra parte &ndash;la parte de atr&aacute;s, claro&ndash; eran suculentas. Sugey y Ana ten&iacute;an todo eso mejor que ella, por supuesto, pero para una mujer oriunda de Italia, sin sangre latinoamericana en sus venas y con 51 a&ntilde;os, estaba del carajo. Que buena hembra result&oacute; la Simona. Mi ojo cl&iacute;nico no se hab&iacute;a equivocado. Le ech&eacute; dos suculentos polvos que le voltearon los ojos y qued&oacute; derrotada. Y como yo ven&iacute;a de una conversaci&oacute;n muy &aacute;lgida con mi Sugey, pues, Simona &ldquo;pag&oacute;&rdquo; los platos rotos. Y antes de retirarme de su apartamento, le dije:<\/p>\n<p>&#8211; Simo, mi amor, te pregunto: &iquest;Te doli&oacute;? &iquest;Abus&eacute; de ti? &iquest;Te hice da&ntilde;o?<\/p>\n<p>&#8211; No, mi amor, eres un sol. Me dejas agotada por lo intenso que eres, pero todo muy sabroso, cero dolor, puro placer. Eres un amor y esa anaconda tuya es una maravilla. Me quedo enamorada. Desde mi divorcio no hab&iacute;a probado nada parecido, puros candidatos para el asilo. Me gustas, mi amor, me encantas. &iquest;Cu&aacute;ndo repetimos?<\/p>\n<p>&#8211; Pronto, nos pondremos de acuerdo para que yo baje a la playa solo, sin mis damas y pueda dedicarme a ti. Entonces, para una pr&oacute;xima vez, ya veremos cuando, te voy a trabajar ese lindo culito, para que quedes completa. Entonces, solo entonces, te vas a convertir en adicta a la anaconda. Ya ver&aacute;s&hellip; chao, mi amor y gracias, eres una hembra maravillosa, pero mis chicas esperan&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Para eso si vas a tener que convencerme, porque por all&aacute; atr&aacute;s, nada de nada. Soy virgen. Solo lo uso para lo que Dios me lo dio.<\/p>\n<p>&#8211; Te convencer&eacute;, ya ver&aacute;s de lo que te estas perdiendo. Conf&iacute;a en m&iacute;, que no te voy a defraudar.<\/p>\n<p>Regres&eacute; al apartamento y me fui directo al ba&ntilde;o a ducharme y ponerme otra trusa y cambiarme de bermuda. Mam&aacute; y Ana segu&iacute;an conversando, aunque no parec&iacute;a haber mal ambiente. Hasta de vez en cuando se escuchaba una risotada de Ana y unas risitas m&aacute;s discretas de Sugey. Eso era un buen s&iacute;ntoma.<\/p>\n<p>Al mediod&iacute;a salimos a almorzar a una terraza techada a la orilla de la playa, donde serv&iacute;an pescado frito. Unos parguitos Catalufa deliciosos, con papas al vapor y unas cervecitas, Polar, por supuesto.<\/p>\n<p>Regresamos y mam&aacute; me pregunt&oacute; si quer&iacute;a acompa&ntilde;arla a una siesta en su cama. Por supuesto, le dije que s&iacute; y me acost&eacute; raudo y veloz a su lado. Ella se semi subi&oacute; sobre mi lado izquierdo, con una pierna sobre m&iacute; y con sus u&ntilde;as rasc&aacute;ndome el pecho y me dijo, muy coqueta:<\/p>\n<p>&#8211; He tenido una conversaci&oacute;n muy larga, amplia y enriquecedora con tu hermanita menor. He podido conocer un poco m&aacute;s lo que hay en esa cabecita tan bella y tan revoltosa. Al final, hemos compartido algunos puntos de vista, pero otros siguen siendo insalvables. Por ejemplo, ella cree que nosotras dos debemos aprovechar lo que Dios nos ha concedido, espec&iacute;ficamente a ti y convertirte en nuestro amante, porque ella no tiene suerte con sus novios y siempre queda a medio trapo, si no menos y yo, pues no tengo ni siquiera eso que ella sufre, porque no se puede decir que disfrute. Palabras de ella, casi que textualmente. Porque supuestamente t&uacute; eres una maravilla hecha hombre, macho, seg&uacute;n diversos testimonios que tenemos. Yo sostengo que los testimonios pueden ser todo lo ciertos que consideremos, pero que ese gran macho del que nos hablan, no puede ser para nosotras. Correcci&oacute;n, si puede, pero no debe, a causa de los benditos principios morales y religiosos. No es que eso me importe mucho, pero no podemos convertirnos en unos degenerados. Yo no estoy dispuesta para eso. Pero ella s&iacute;. Entonces, ese es su problema, de ustedes dos, porque ya est&aacute;n grandecitos y no voy a interferir. Si ustedes se desean, adelante, no pienso estorbar. Solo les ruego que no vaya a salir pre&ntilde;ada y que no salga de ustedes dos. Un secreto entre dos deja de ser secreto por antonomasia y en este caso ser&aacute; de tres. Ustedes dos y yo, porque si sucede, lo sabr&eacute;. No olvides que soy bruja. Pero si se lo cuentan a su mejor amigo o amiga, incluso a Andrea, podemos jodernos todos. Iremos al infierno, pero en vida. &iquest;Lo tienes claro?<\/p>\n<p>&#8211; Si, lo tengo claro, aunque no est&eacute; de acuerdo totalmente. Yo conservo las esperanzas que alg&uacute;n d&iacute;a aceptes ser mi novia. Cuando uno est&aacute; enamorado, no debe perder las esperanzas, es lo &uacute;nico que me queda.<\/p>\n<p>&#8211; Ay, chico, deja de joder con eso.<\/p>\n<p>&#8211; No, no puedo, yo seguir&eacute; insistiendo, te voy a cortejar como ni siquiera pap&aacute; lo hizo, como nadie te haya cortejado jam&aacute;s. Alg&uacute;n d&iacute;a vas a caer rendida a mis pies, aunque te parezca cursi lo que te estoy diciendo y creas que son bromas m&iacute;as. Estoy hablando muy en serio, Sugey, mi amor. Si alguna vez en mi vida he hablado en serio, ha sido esta ma&ntilde;ana y ahora. Fin de mi conversaci&oacute;n. No teniendo nada m&aacute;s que agregar, si quieres te sigo escuchando o dormimos un poco.<\/p>\n<p>&#8211; Dormimos&hellip;<\/p>\n<p>Nos callamos y cada uno qued&oacute; ensimismado en sus propios pensamientos. Yo, por lo pronto, cerr&eacute; los ojos y muy levemente empec&eacute; a acariciar su pancita, los alrededores de su ombligo, que tanto me gustaba. Era hermoso, como todo en ella, pero adem&aacute;s era un hoyito muy peculiar, delicioso. Yo introduc&iacute;a la punta de mi dedo mayor derecho y lo revolv&iacute;a y ella ronroneaba. Delicioso. Poco a poco ella se fue durmiendo y entonces pas&eacute; a sobar su cadera izquierda, la que montaba sobre mi cuerpo. Bajaba por su pierna hasta la rodilla y regresaba por el mismo camino. Ella suspiraba como una bebita, dulcemente. Los suspiros de Sugey eran tan hermosos, tan dulces que me embriagaban el alma. Eso me enamoraba m&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>**********<\/p>\n<p>A partir de ese momento me convert&iacute; en el eterno y sempiterno pretendiente de Sugey. Cada vez que bajaba en las ma&ntilde;anas a desayunar, la abrazaba por detr&aacute;s de su cuerpo, haciendo &eacute;nfasis en apoyarme en sus maravillosas nalgas, recostando mi pieza de artiller&iacute;a en ellas y le besaba el cuello. Sab&iacute;a bien que eso la derret&iacute;a. Al principio rechazaba que me le recostara de las nalgas y me empujaba d&aacute;ndome un fuerte culazo, pero poco a poco fue acept&aacute;ndolo sin m&aacute;s. Ana lo observaba todo y sonre&iacute;a. Al o&iacute;do, le susurraba que la amaba, que era mi novia, que era la chica m&aacute;s linda del mundo, que anoche hab&iacute;a so&ntilde;ado con ella. Y en las ma&ntilde;anas en que despertaba a su lado, porque me hubiera convocado para dormir con ella, pues le dec&iacute;a que hab&iacute;a dormido con una princesa y que todav&iacute;a estaba encaramado en la nube donde ella me hab&iacute;a dejado.<\/p>\n<p>Otra cosa que suced&iacute;a muy a menudo es que como parte de unos jueguitos de seducci&oacute;n entre ambos, no pautados, que surgieron espont&aacute;neamente, muy seguido ella me ped&iacute;a que la ayudara con el cierre del vestido y luego quedaba en pa&ntilde;os menores delante de m&iacute;, o pasaba por el pasillo de los cuartos en pantaletas y sost&eacute;n, como buscando algo que no se le hab&iacute;a perdido, para que yo la viera. Yo, por mi parte, empec&eacute; a dejarme ver m&aacute;s seguido en interiores y algunas veces con la anaconda morcillosa, marcando el paquete. Indistintamente me dejaba ver por Sugey o por Ana. Mi hermanita se relam&iacute;a ostensiblemente para molestar a mam&aacute;.<\/p>\n<p>Y a la hora en que me invitaba a dormir con ella, pr&aacute;cticamente una o dos veces por semana, yo, descaradamente me iba de mi cuarto al de ella en interiores. Entonces ella comenz&oacute; a utilizar unos baibydoll y algo que ella nombr&oacute; como neglill&eacute;, que le permit&iacute;an exhibirse ante m&iacute; en todo su esplendor. Los camisones usuales quedaron desterrados.<\/p>\n<p>A veces, los fines de semana, pasaba el rato con ellas dos en interiores y entonces un buen d&iacute;a Ana empez&oacute; a sacarme espinillas de la espalda. Me ped&iacute;a que me sentara en una de las sillas altas de la cocina y se colocaba por detr&aacute;s de m&iacute;, para jorungar y pellizcar mi espalda. Al poco tiempo mam&aacute; se sum&oacute; a la pr&aacute;ctica y entonces hasta se disputaban el derecho sobre mi espalda. Afortunadamente para m&iacute;, porque mira que me agradaba la cosa, mi espalda produc&iacute;a muchos puntos negros y espinillas, de modo que cada s&aacute;bado o domingo, si est&aacute;bamos en casa, era delicioso permitirles acribillarme.<\/p>\n<p>En mis galanteos con ella, un d&iacute;a le llevaba una rosa roja de nuestro rosal, de la planta que llevaba su nombre, otro d&iacute;a me presentaba con una caja de bombones o con un regalito consistente en algo que hubiera visto en una vidriera y me pareciera apropiado como para una novia. La acompa&ntilde;aba a casi cualquier parte a la que quisiera ir, incluso al m&eacute;dico por chequeos de rutina. Frecuentemente la invitaba al cine o autocine o la convidaba a cenar un s&aacute;bado por la noche. Incluso logr&eacute; que me aceptara una invitaci&oacute;n a bailar, la primera vez en un Piano Bar y la segunda en una discoteca. Fue algo glorioso. Diariamente le dejaba caer en su bolso un papelito de un taco de 10&#215;8 con manuscritos simples como: &ldquo;te amo&rdquo;, &ldquo;bonita&rdquo;, &ldquo;eres la chica m&aacute;s linda del mundo&rdquo;, &ldquo;me pierdo en tus ojos&rdquo;, &ldquo;parece que se escap&oacute; un &aacute;ngel del cielo&rdquo;, &ldquo;mis ojitos lindos&rdquo;, &ldquo;labios de coral&rdquo;, &ldquo;eres un dulce&rdquo;, &ldquo;mi pedacito de chocolate&rdquo; y tantas cosas cursis, pero lindas que se me antojaba escribir de solo pensar en ella. Cuando est&aacute;s enamorado, la poes&iacute;a y la cursiler&iacute;a van de la mano. Un buen d&iacute;a me sorprendi&oacute; dici&eacute;ndome que ya ten&iacute;a una colecci&oacute;n de m&aacute;s de 100 papelitos an&oacute;nimos con palabras o frases muy lindas, tiernas, que un admirador secreto le colocaba a diario en su cartera o bolso. Que ya estaba acostumbrada a dejar el bolso siempre en el mismo lugar, para recibir el nuevo papelito cada d&iacute;a y que lo esperaba con ansia.<\/p>\n<p>&#8211; Mam&aacute;, eso debe ser un loco que se colea por la ventana y te pone esos papelitos. B&oacute;talos, es algo muy cursi. &iquest;Para qu&eacute; guardas eso?<\/p>\n<p>&#8211; No seas t&uacute; tan pendejo. Esos papelitos significan mucho para m&iacute;. Siempre traen algo escrito que s&eacute; que sale del coraz&oacute;n de mi admirador secreto y va directo al m&iacute;o. Eso es un tesoro para m&iacute;, jam&aacute;s los botar&eacute;. &iexcl;Qu&eacute; ri&ntilde;ones tienes t&uacute;! &ndash; y me lanz&oacute; uno de sus besos soplados, que se estamp&oacute; en mi alma, de una.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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