{"id":37922,"date":"2022-09-14T22:00:00","date_gmt":"2022-09-14T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-09-14T22:00:00","modified_gmt":"2022-09-14T22:00:00","slug":"coqueteando","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/coqueteando\/","title":{"rendered":"Coqueteando"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"37922\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Fue en el m&oacute;dulo de materiales del Diplomado sobre Decoraci&oacute;n de Interiores donde lo conoc&iacute;. De profesi&oacute;n arquitecto, desde un principio me gust&oacute; la forma de impartir su clase. Influy&oacute;, tambi&eacute;n, que en esa &eacute;poca esos temas me interesaban por razones laborales. En las clases se dirig&iacute;a por mi nombre con atenci&oacute;n especial a mi persona, mir&aacute;ndome a los ojos con insistencia pero discretamente. Intercambi&aacute;bamos miradas y sonrisas, mas nada. En ese entonces ten&iacute;a un trabajo de medio tiempo en un despacho de arquitectos. Mi marido, en cambio, ten&iacute;a una jornada laboral de m&aacute;s de ocho horas. Con m&aacute;s tiempo libre, sin tener que cuidar ya a los hijos por la edad, mi tiempo lo distribu&iacute;a como yo quer&iacute;a. Temprano iba a clases de Pilates; despu&eacute;s a trabajar y en la tarde al Diplomado dos veces por semana.<\/p>\n<p>En una ocasi&oacute;n, despu&eacute;s de clase, y aprovechando el inter&eacute;s que mostr&eacute; por algunos contenidos del curso (materiales y dise&ntilde;os), me dijo que habr&iacute;a un Congreso-exposici&oacute;n y pregunt&oacute; que si me interesaba, me dar&iacute;a la informaci&oacute;n. Le respond&iacute; que s&iacute;. Me dijo que el evento ser&iacute;a en un mes aproximadamente. Me complaci&oacute; su inter&eacute;s por mis inquietudes y la forma atenta en que se dirig&iacute;a a m&iacute;, independientemente de que me agradaba su personalidad. Era alto y bien proporcionado f&iacute;sicamente y siempre arreglado, demasiado pulcro. Sin m&aacute;s inter&eacute;s que en el curso, esperaba con gusto esos d&iacute;as a la semana aunque, reconozco, me arreglaba m&aacute;s de lo normal esos d&iacute;as.<\/p>\n<p>Consciente o inconscientemente, entr&eacute; o &iquest;entramos?, sin propon&eacute;rmelo o propon&eacute;rnoslo, en el juego del coqueteo. Sin pretender involucrarme emocionalmente ni nada por el estilo, ten&iacute;a claro que no ten&iacute;a inter&eacute;s en llegar a algo m&aacute;s con este hombre. Por muy atractivo que me pudiera parecer; era consciente de los riesgos y los l&iacute;mites que debe uno establecer ante una situaci&oacute;n de este tipo para que no se malinterpretara y con m&aacute;s raz&oacute;n en mi condici&oacute;n de mujer casada. Desde un principio fue rec&iacute;proco. En ese sentido y por el simple placer y emoci&oacute;n que aporta el disfrutar de esos momentos compartidos, sin perseguir ninguna otra meta que no fuera sentirme, en mi caso, todav&iacute;a atractiva y valorada a mi edad fue que no me negu&eacute; a dicho juego. Simplemente me gustaba jugar al juego de coqueteo y en cierta medida de seducci&oacute;n. Cincuentona, con varios a&ntilde;os de casada, con la suficiente experiencia y satisfecha sexualmente y emocionalmente con mi marido, no me sent&iacute;a necesitada ni nada, sino m&aacute;s bien, me sent&iacute;a satisfecha conmigo misma. As&iacute; que el coqueteo se limitaba a miradas, sonrisas y conversaciones sobre intereses comunes, pero siempre terminaba despidi&eacute;ndome diciendo: &ldquo;me espera mi marido&rdquo;.<\/p>\n<p>Como parte del juego, sobre todo en las &uacute;ltimas sesiones, me sent&eacute; en la fila de adelante, para atraer su atenci&oacute;n. Me vest&iacute; de diferentes formas, tanto formal como informal: pantalones ajustados y blusas ce&ntilde;idas; vestidos o faldas cortas con tacones; o de plano iba de tenis con unos leggins estampados. Acepto que me gustaba sentir sus miradas, pues eran discretas, sin morbo, con estilo y decencia, sin tampoco ser insistentes. Ni siquiera compartimos tel&eacute;fono. Cuando ya faltaban pocas sesiones para que finalizara el curso me arregl&eacute; de otra manera: me alaci&eacute; el cabello, me pint&eacute; un poco m&aacute;s. Una tarde me puse una falda corta pero con medias negras, con tacones y una blusa azul pastel. En esa ocasi&oacute;n sent&iacute; m&aacute;s sus miradas que de costumbre, pues nunca me hab&iacute;a vestido as&iacute;. Constantemente cruzaba las piernas y sent&iacute;a su nerviosismo cuando retiraba la mirada. En consonancia con el juego, ese d&iacute;a no me qued&eacute; a conversar despu&eacute;s de la clase, termin&oacute; y me retir&eacute;. Cuando me desped&iacute; junto a los dem&aacute;s compa&ntilde;eros &ldquo;hasta luego&rdquo;, se sorprendi&oacute; pues pensaba que me iba a quedar como en otras ocasiones. Esa noche hab&iacute;a acordado ir a cenar con mi marido por un aniversario m&aacute;s de nuestro matrimonio y por supuesto que hab&iacute;amos festejado con una gran noche de sexo.<\/p>\n<p>De igual manera, y como parte del juego, lo reitero, el pen&uacute;ltimo d&iacute;a de clase me pint&eacute; un poco m&aacute;s y me puse la misma falda negra corta, con tacones, pero sin medias y una blusa blanca. Llegu&eacute; antes de la clase y me sent&eacute;, como lo hab&iacute;a hecho en clase pasadas, en la fila de adelante. Cuando lleg&oacute; y me vio sentada con las piernas cruzadas y sin medias, percib&iacute; nuevamente su nerviosismo. Mis piernas blancas llamaban m&aacute;s la atenci&oacute;n que con medias negras. Salud&oacute; a todos pero su mirada regresaba frecuentemente a m&iacute;. Esa clase fue diferente, no fue como las otras, pues estaba desconcentrado y se iba de un tema a otro tema. Tampoco me qued&eacute; al final de la clase, m&aacute;s bien me sal&iacute; antes, desconcert&aacute;ndolo, supongo, todav&iacute;a m&aacute;s.<\/p>\n<p>Finalmente lleg&oacute; el &uacute;ltimo d&iacute;a de clase del m&oacute;dulo. Recuerdo que ese d&iacute;a mi marido ten&iacute;a una cita de trabajo en Cuernavaca a mediod&iacute;a y ten&iacute;a programado regresar hasta el d&iacute;a siguiente. No olvido que ese d&iacute;a hizo demasiado calor y me duch&eacute; dos veces, en la ma&ntilde;ana y en la tarde antes de irme a clase. En la ma&ntilde;ana mi marido me hab&iacute;a despertado con su miembro pegado a mis nalgas, abraz&aacute;ndome por detr&aacute;s, lo cual me excit&oacute;. Despu&eacute;s cambi&oacute; de posici&oacute;n boca arriba y yo descans&eacute; mi cabeza en su pecho. Luego mi mano derecha empez&oacute; acariciando su torso y poco a poco fue bajando hasta llegar a su miembro. Lo empec&eacute; a acariciar encima de su trusa y despu&eacute;s por debajo de ella. Lo sent&iacute; duro. Esto me excit&oacute; m&aacute;s. Entonces me dijo que lo montara. Me coloqu&eacute; encima de &eacute;l y acomod&eacute; su miembro en mi vagina y sent&iacute; como se desliz&oacute; hasta entrar completamente. Empec&eacute; a moverme, a cabalgar, con la experiencia de tantos a&ntilde;os de casada. Sab&iacute;a lo que le gustaba a mi marido, como moverme en c&iacute;rculos sobre la punta de su miembro. Lo excit&eacute; muy r&aacute;pido, por lo que me detuve un poco pues no quer&iacute;a que eyaculara, sin embargo, no lo logr&eacute; y eyacul&oacute; y por m&aacute;s que intent&eacute; yo no pude alcanzar el orgasmo, a pesar de lo excitada que me estaba poniendo. Ese d&iacute;a estuve caliente y consider&eacute; masturbarme con un juguete sexual, obsequio de mi marido. Sin embargo, record&eacute; que era la &uacute;ltima clase, por lo que me enfoqu&eacute; en el juego de coqueter&iacute;a que hab&iacute;a o rec&iacute;procamente hab&iacute;amos propiciado entre yo y el maestro.<\/p>\n<p>Me volv&iacute; a ba&ntilde;ar en la tarde. Estaba excitada, me toqu&eacute; y consider&eacute; nuevamente masturbarme, pero no lo hice. Me depil&eacute; el pubis. No sab&iacute;a que ponerme. Fui al caj&oacute;n para sacar mi ropa interior. Como repertorio la puse en la cama para escogerla. Respecto de si ponerme una falda, un vestido o un pantal&oacute;n para esa &uacute;ltima clase no sab&iacute;a qu&eacute; elegir, pues no quer&iacute;a mostrarme tan expl&iacute;cita, sino sutilmente insinuar. Como hac&iacute;a calor, pens&eacute; en un vestido corto con los hombros descubiertos, pero como ya me hab&iacute;a puesto faldas y vestidos cortos, mejor opt&eacute; por un vestido floral estampado, ligero, de tirantes y en la cintura fruncido, ce&ntilde;ido a mis caderas, un poco suelto pero debajo de las rodillas. Pens&eacute; en unos zapatos bajos, pero me ve&iacute;a muy casual. Decid&iacute; ponerme unos zapatos con tac&oacute;n alto. Me hice un chongo, para verme diferente, pues nunca hab&iacute;a ido as&iacute; a clase. Me vi en el espejo y me gust&oacute; como me ve&iacute;a. Los tacones altos hac&iacute;an que resaltaran mis curvas y mi trasero un poco m&aacute;s de lo normal. Me gustaba la tela de este vestido ya que no se transparentaba. Por esta raz&oacute;n me lo llegaba a poner sin ropa interior y ahora no fue la excepci&oacute;n.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; la &uacute;ltima clase. En esta ocasi&oacute;n no me sent&eacute; en la fila de adelante sino en medio, lo que le sorprendi&oacute; nuevamente cuando lleg&oacute;, pues siempre que llegaba sent&iacute;a como su mirada me buscaba en la primera fila. Cuando termin&oacute; la clase esper&eacute; un momento mientras se desocupaba con otras compa&ntilde;eras. Ya de camino al estacionamiento me dijo que hab&iacute;a olvidado el programa del Congreso-exposici&oacute;n en su auto y que lo acompa&ntilde;ara para que me lo entregara. Fuimos a su auto y me entreg&oacute; el programa y me dijo que podr&iacute;amos ir juntos pues &eacute;l conoc&iacute;a a algunos de los expositores. Acept&eacute; su invitaci&oacute;n. Me pregunt&oacute; si ten&iacute;a tiempo y s&iacute; pod&iacute;amos ir a tomar algo esa tarde noche. Le dije que no exist&iacute;a inconveniente de mi parte pues, y deliberadamente mientras le ofrec&iacute;a una sonrisa p&iacute;cara y mir&aacute;ndolo a los ojos le dije: &ldquo;mi marido sali&oacute; de viaje y regresa ma&ntilde;ana&rdquo;. Sonr&iacute;o y me dijo que para no irnos en dos autos nos fu&eacute;ramos en el de &eacute;l y que despu&eacute;s regresar&iacute;amos por el m&iacute;o. Aunque le hice la observaci&oacute;n que tampoco quer&iacute;a llegar tarde a mi casa.<\/p>\n<p>Fuimos a un bar que se encontraba en una terraza, lo cual fue una buena decisi&oacute;n por el calor que todav&iacute;a hac&iacute;a. La conversaci&oacute;n fue amena, hablamos de diferentes temas. Sabiendo, supongo, del juego, el coqueteo era muy sutil, nos mir&aacute;bamos y nos re&iacute;amos. Despu&eacute;s quise confirmar algo: suponiendo que me observar&iacute;a, le dije que iba al ba&ntilde;o. Luego de unos metros caminando, volte&eacute; y lo confirm&eacute;, me estaba mirando, pero discretamente. Yo me sonre&iacute; y segu&iacute; caminando. Tambi&eacute;n sent&iacute; la mirada de otros hombres. En el ba&ntilde;o me vi en el espejo, pens&eacute; que hab&iacute;a exagerado con esos tacones, pues resaltaban demasiado mis nalgas. Como a las dos horas escuch&eacute; un mensaje en el tel&eacute;fono: era de mi marido, dici&eacute;ndome que hab&iacute;an cambiado los planes y que llegar&iacute;a a casa antes de las once de la noche. Le dije que me ten&iacute;a que ir antes pues mi marido hab&iacute;a decidido llegar el mismo d&iacute;a. Pidi&oacute; inmediatamente la cuenta y dijo que no hab&iacute;a problema. Eso tambi&eacute;n me gust&oacute; pues no expres&oacute; molestia ni nada, tampoco me presion&oacute; para quedarnos m&aacute;s tiempo. Divorciado y con 11 a&ntilde;os menos que yo, hab&iacute;a estado casado 9 a&ntilde;os. Fue sincero en todo lo que me dijo.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos en la terraza de un edificio de 20 pisos, por lo que ten&iacute;amos que bajar por el elevador. Hab&iacute;a demasiada gente y no quer&iacute;a demorarme m&aacute;s de lo debido, pues quer&iacute;a llegar antes de mi marido. Logramos entrar apenas al elevador de tanta gente que sub&iacute;a y bajaba casi al mismo tiempo, pues el otro elevador estaba descompuesto. Ya en el elevador, completamente lleno y con mucho movimiento, &eacute;l termin&oacute; por quedar detr&aacute;s de m&iacute;. Sent&iacute;a su respiraci&oacute;n en mi cuello y la fragancia de su loci&oacute;n. Me gust&oacute; su aroma. De repente me dijo si pod&iacute;a poner sus manos sobre mis hombros, pues parec&iacute;a inc&oacute;modo: su espalda casi se incrustaba en la pared de metal del elevador. Volte&eacute; a verlo, sonre&iacute; y con la cabeza asent&eacute; autorizando. El elevador se deten&iacute;a casi en cada piso pero nadie bajaba y todos segu&iacute;amos apretujados. Ante tal situaci&oacute;n y no por &eacute;l, sent&iacute;a como mi cuerpo se pegaba m&aacute;s al suyo cuando pretend&iacute;an entrar m&aacute;s personas, por lo que sent&iacute; su miembro pegado a m&iacute; trasero. No tard&oacute; un minuto y sent&iacute; de inmediato c&oacute;mo crec&iacute;a. Me gust&oacute; esa sensaci&oacute;n, no recuerdo haberla experimentado. La tela del vestido era delgada, por lo que la sensaci&oacute;n de cercan&iacute;a era casi total. Record&eacute; esa ma&ntilde;ana el miembro de mi marido pegado a mis nalgas tambi&eacute;n, aunque en otra posici&oacute;n y con una tanga puesta. Ahora era otro miembro el que estaba pegado a mis nalgas pero sin ropa interior. Consider&eacute; que se estar&iacute;a excitando pues su respiraci&oacute;n cambi&oacute; a un poco entrecortada. Me sorprendi&oacute; como se humedec&iacute;a mi vagina, algo ya inusual por m&iacute; edad. Me gust&oacute; experimentar nuevamente esa sensaci&oacute;n. Me excitaba sentir ese miembro pegado a mis nalgas; como el saber y sentir que no tra&iacute;a ropa interior. As&iacute; me mantuve. No intent&eacute; moverme de posici&oacute;n o hacer algo similar. Estaba disfrutando ese momento. Y ante unas nalgas grandes y redondas como las m&iacute;as, me complaci&oacute; la dureza y el tama&ntilde;o de ese miembro. Antes de salir del elevador, y como parte del juego del coqueteo, restregu&eacute; ligeramente mis nalgas en su miembro.<\/p>\n<p>Finalmente llegamos al estacionamiento. Me abri&oacute; la puerta para subirme al auto, mientras &eacute;l se dirig&iacute;a a la cajuela a revisar no s&eacute; qu&eacute; cosas. Me sent&iacute;a h&uacute;meda, excitada. Me sub&iacute; un poco el vestido y me cruc&eacute; de piernas antes de que llegar&aacute; al volante. Sent&iacute; su mirada nuevamente en mis piernas. Encendi&oacute; el auto y antes de manejar, toc&oacute; con su mano derecha mi muslo izquierdo y me dijo que esperaba verme el d&iacute;a de la inauguraci&oacute;n de Congreso-exposici&oacute;n &ldquo;Ten la seguridad de que all&iacute; estar&eacute;&rdquo;, le respond&iacute;. Llegamos a mi auto. Se estacion&oacute;, se baj&oacute; y me abri&oacute; la puerta. Me ofreci&oacute; su mano para bajar. Abr&iacute; la puerta de mi auto y antes de subir nos despedimos con un breve beso en la mejilla y un abrazo, mientras me dec&iacute;a al o&iacute;do que hab&iacute;a disfrutado mucho mi compa&ntilde;&iacute;a. Le respond&iacute; que yo tambi&eacute;n. En el abrazo nuestros cuerpos se juntaron un poco m&aacute;s y en esa cercan&iacute;a sent&iacute; nuevamente la dureza de su miembro pero en mi vientre. Ya en mi auto y antes de arrancar nos despedimos ofreci&eacute;ndonos una sonrisa.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; a casa y ya hab&iacute;a llegado mi marido. Me pregunt&oacute; que de donde ven&iacute;a, y porqu&eacute; tan arreglada. Le dije que hab&iacute;a sido el &uacute;ltimo d&iacute;a de clase del diplomado y que se hab&iacute;a organizado una reuni&oacute;n por ese motivo en una terraza bar y que hab&iacute;a aceptado la invitaci&oacute;n sabiendo que no iba a llegar. No entr&eacute; en detalles. Tra&iacute;a una botella de vino y me dijo que bebi&eacute;ramos una copa. Cuando terminamos nos levantamos y me dijo que le excitaba verme vestida as&iacute;, con ese vestido y que con esos tacones resaltaban mis curvas y mis nalgas. De repente me abraz&oacute; por detr&aacute;s. Voltee a verlo y nos besamos. Luego nos abrazamos de frente y empez&oacute; a acariciar mis nalgas. Luego meti&oacute; la mano por debajo del vestido y se dio cuenta de no tra&iacute;a ropa interior. Nos empezamos a excitar y me dijo que subi&eacute;ramos a la recamara. Ya en la recamara me pregunt&oacute; que c&oacute;mo quer&iacute;a y no dud&eacute; en decirle que por detr&aacute;s. Me acerqu&eacute; a la cama, sub&iacute; mis rodillas y puse mis las palmas de mis manos al frente. Entonces levant&oacute; mi vestido y mientras acariciaba mis nalgas, mis muslos y mis pantorrillas y luego el interior de mis muslos, me pregunt&oacute; porque no me hab&iacute;a puesto bragas si sab&iacute;a que no iba a estar con &eacute;l ese d&iacute;a. Le respond&iacute; que todo el d&iacute;a hab&iacute;a estado caliente y que disfrutaba sentirme as&iacute;.<\/p>\n<p>Me penetr&oacute; suavemente pero no totalmente y despu&eacute;s se retir&oacute; y continu&oacute; con sus dedos hurgando mi vagina y luego mi cl&iacute;toris, todo ello magistralmente, sin prisa y delicadamente, como bien sabe lo que me gusta. Mi excitaci&oacute;n empez&oacute; a aumentar, &eacute;l lo sent&iacute;a perfectamente pues identific&oacute; el instante perfecto y empez&oacute; a penetrarme. No me envest&iacute;a, lo hac&iacute;a suavemente, por lo que mi gozo se iba acumulando. Sent&iacute;a su miembro y su erecci&oacute;n firme. Me sorprendi&oacute; que su miembro se mantuviera m&aacute;s r&iacute;gido de lo normal, sin la urgencia de eyacular. Entonces le dije que no se moviera, que se mantuviera quieto. Yo empec&eacute; a mover mis caderas en forma circular y &eacute;l coordinaba el movimiento con sus manos en mis caderas. Me estaba gustando hasta que, continuando con el mismo movimiento, sacaba un poco mi vagina de su miembro para concentrarme en su punta, de tal manera que sent&iacute; como su excitaci&oacute;n aumentaba y como ven&iacute;an en camino sus fluidos. En ese preciso instante yo tambi&eacute;n sent&iacute; como iba en camino a un fabuloso orgasmo, despu&eacute;s de estar todo el d&iacute;a caliente y estar coqueteando con otro hombre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Fue en el m&oacute;dulo de materiales del Diplomado sobre Decoraci&oacute;n de Interiores donde lo conoc&iacute;. De profesi&oacute;n arquitecto, desde un principio me gust&oacute; la forma de impartir su clase. Influy&oacute;, tambi&eacute;n, que en esa &eacute;poca esos temas me interesaban por razones laborales. En las clases se dirig&iacute;a por mi nombre con atenci&oacute;n especial a mi [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":22913,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-37922","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-fantasias-eroticas"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37922","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22913"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37922"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37922\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37922"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37922"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37922"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}